Pese al llanto ensordecedor de mis hijos y al agotamiento acumulado tras dos días de insomnio, logré conservar la serenidad. Me senté al piano y, guiándome por el ritmo constante del metrónomo, comencé a interpretar una melodía. Al escuchar las notas, el llanto cesó de inmediato; en ese momento sonreí con satisfacción, confirmando que mis pequeños poseen una gran sensibilidad musical.
https://youtu.be/j_PyXJvJ73E?si=NuwWGawaBTLQylIM
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Pese al llanto ensordecedor de mis hijos y al agotamiento acumulado tras dos días de insomnio, logré conservar la serenidad. Me senté al piano y, guiándome por el ritmo constante del metrónomo, comencé a interpretar una melodía. Al escuchar las notas, el llanto cesó de inmediato; en ese momento sonreí con satisfacción, confirmando que mis pequeños poseen una gran sensibilidad musical.
https://youtu.be/j_PyXJvJ73E?si=NuwWGawaBTLQylIM