• ⸻ No hace falta que nos casemo', lo que hace falta es que te la juegue'
    Que nos la juguemos, que sin miedo le apostemo' como los deportes extremo'
    Vamo' contra la corriente sin remo ⸻
    ⸻ No hace falta que nos casemo', lo que hace falta es que te la juegue' Que nos la juguemos, que sin miedo le apostemo' como los deportes extremo' Vamo' contra la corriente sin remo ⸻
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  • ♧ ¿Ahora te doy miedo? Por favor… no haría nada… a menos que tengas oscuras intenciones al acercarte. En ese caso, sí te destriparía (?) -Últimamente había permanecido entre las sombras, cada paso, cada silencio, tenía un propósito, recuperar el territorio que alguna vez le perteneció. El caos se acercaba cada vez más… y eso, eso encendía su alma. La hacía arder. La despertaba.

    Que tiemblen, entonces. Porque de las sombras no surge la duda… surge el juicio.





    // Lamento la ausencia. No me morí por si las dudas (?) JAJA. La vida de adulto...
    ♧ ¿Ahora te doy miedo? Por favor… no haría nada… a menos que tengas oscuras intenciones al acercarte. En ese caso, sí te destriparía (?) -Últimamente había permanecido entre las sombras, cada paso, cada silencio, tenía un propósito, recuperar el territorio que alguna vez le perteneció. El caos se acercaba cada vez más… y eso, eso encendía su alma. La hacía arder. La despertaba. Que tiemblen, entonces. Porque de las sombras no surge la duda… surge el juicio. // Lamento la ausencia. No me morí por si las dudas (?) JAJA. La vida de adulto...
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  • Dr Sniffles Stuart ᴬⁿᵗᵉᵃᵗᵉʳ ¡Tengo tanto miedo de esa cucaracha fea que anda por ahí!.
    [Sn1ffles] ¡Tengo tanto miedo de esa cucaracha fea que anda por ahí!.
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  • ¡Un gusano grandote apareció mientras estaba limpiando el jardín!. Me da mucho miedo moverme.
    ¡Un gusano grandote apareció mientras estaba limpiando el jardín!. Me da mucho miedo moverme.
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  • 𝐖𝐢𝐬𝐞
    Hermano.... ¿Que tienen los fans con nosotros que nos ponen juntos como pareja hasta H de nosotros?
    Dan miedo.
    [wise007] Hermano.... ¿Que tienen los fans con nosotros que nos ponen juntos como pareja hasta H de nosotros? Dan miedo.
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  • —No me pidas que me rinda
    Sé que también querés pelear (por este amor)
    ¿Por qué no puedo?
    Es que tenés miedo
    Es mi impedimento
    Dale otro intento
    A los dos
    —No me pidas que me rinda Sé que también querés pelear (por este amor) ¿Por qué no puedo? Es que tenés miedo Es mi impedimento Dale otro intento A los dos
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  • ──── 𝑈𝑛 𝑎𝑟𝑔𝑒𝑛𝑡𝑖𝑛𝑜, 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑢𝑗𝑒𝑟, 𝑦 𝑢𝑛𝑎 𝑟𝑎𝑡𝑎 𝑚𝑢𝑒𝑟𝑡𝑎. ────

    [] 𝐶𝑖𝑢𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑀é𝑥𝑖𝑐𝑜 (𝙲𝙳𝙼𝚇 | 𝙼é𝚡𝚒𝚌𝚘 𝙳.𝙵), 𝑀é𝑥𝑖𝑐𝑜 — 𝟶𝟷 : 𝟶𝟶 𝙰.𝙼.

    La noche en la Ciudad de México se extiende como un manto húmedo y pesado. Las luces de neón parpadean sobre el pavimento mojado por una lluvia reciente, y el rumor de los autos lejanos se mezcla con el eco de pasos solitarios.

    Él camina sin prisa, con una mano metida en el bolsillo de su saco y la otra mano sosteniendo un cigarro. El cuello levantado contra el frío que baja desde las montañas. Sus botas resuenan con un ritmo constante en la banqueta de la colonia Roma, donde las calles angostas aún guardan algo de vida a esas horas.

    De pronto, un grito corto y ahogado rompe la calma. Viene de un callejón a media cuadra, apenas iluminado por el resplandor mortecino de un farol.

    Se detiene. Entre las sombras distingue dos figuras: una mujer joven intenta zafarse mientras un hombre la empuja contra la pared, le arrebata el bolso con violencia y le cruza un golpe en la cara que la hace tambalearse.

    El tipo gruñe algo entre dientes, furioso, y levanta la mano otra vez.

    No lo piensa demasiado. Sus ojos recorren el suelo y encuentran, a unos pasos, un tramo de tubo de hierro oxidado, abandonado junto a una bolsa de basura rota. Lo recoge con una mano; el metal frío le muerde las palmas.

    Camina hacia ellos con pasos firmes, sin gritar, sin anunciar nada hasta que la mujer solo nota su figura, alta, imponente y ojos carmesí que hacían denotar que no era alguien completamente de este plano.

    El asaltante apenas tiene tiempo de girar la cabeza cuando siente el primer movimiento en el aire.

    El tubo describe un arco corto y contundente. El impacto resuena seco contra el cráneo del hombre, un golpe limpio que lo hace soltar a la mujer de inmediato.

    El cuerpo cae de lado como un saco, golpea el pavimento y queda inmóvil, con un hilo de sangre empezando a dibujarse bajo la luz amarilla.

    Suelta el tubo. El metal choca contra el suelo con un tintineo metálico que parece durar más de lo normal. La mujer, aún temblando, se apoya en la pared y lo mira con los ojos muy abiertos, entre el miedo y la incredulidad.

    Él no dice nada y observa el cuerpo tendido a sus pies mientras la adrenalina empieza a retirarse lentamente de sus venas.
    ──── 𝑈𝑛 𝑎𝑟𝑔𝑒𝑛𝑡𝑖𝑛𝑜, 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑢𝑗𝑒𝑟, 𝑦 𝑢𝑛𝑎 𝑟𝑎𝑡𝑎 𝑚𝑢𝑒𝑟𝑡𝑎. ──── [🇲🇽] 𝐶𝑖𝑢𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒 𝑀é𝑥𝑖𝑐𝑜 (𝙲𝙳𝙼𝚇 | 𝙼é𝚡𝚒𝚌𝚘 𝙳.𝙵), 𝑀é𝑥𝑖𝑐𝑜 — 𝟶𝟷 : 𝟶𝟶 𝙰.𝙼. La noche en la Ciudad de México se extiende como un manto húmedo y pesado. Las luces de neón parpadean sobre el pavimento mojado por una lluvia reciente, y el rumor de los autos lejanos se mezcla con el eco de pasos solitarios. Él camina sin prisa, con una mano metida en el bolsillo de su saco y la otra mano sosteniendo un cigarro. El cuello levantado contra el frío que baja desde las montañas. Sus botas resuenan con un ritmo constante en la banqueta de la colonia Roma, donde las calles angostas aún guardan algo de vida a esas horas. De pronto, un grito corto y ahogado rompe la calma. Viene de un callejón a media cuadra, apenas iluminado por el resplandor mortecino de un farol. Se detiene. Entre las sombras distingue dos figuras: una mujer joven intenta zafarse mientras un hombre la empuja contra la pared, le arrebata el bolso con violencia y le cruza un golpe en la cara que la hace tambalearse. El tipo gruñe algo entre dientes, furioso, y levanta la mano otra vez. No lo piensa demasiado. Sus ojos recorren el suelo y encuentran, a unos pasos, un tramo de tubo de hierro oxidado, abandonado junto a una bolsa de basura rota. Lo recoge con una mano; el metal frío le muerde las palmas. Camina hacia ellos con pasos firmes, sin gritar, sin anunciar nada hasta que la mujer solo nota su figura, alta, imponente y ojos carmesí que hacían denotar que no era alguien completamente de este plano. El asaltante apenas tiene tiempo de girar la cabeza cuando siente el primer movimiento en el aire. El tubo describe un arco corto y contundente. El impacto resuena seco contra el cráneo del hombre, un golpe limpio que lo hace soltar a la mujer de inmediato. El cuerpo cae de lado como un saco, golpea el pavimento y queda inmóvil, con un hilo de sangre empezando a dibujarse bajo la luz amarilla. Suelta el tubo. El metal choca contra el suelo con un tintineo metálico que parece durar más de lo normal. La mujer, aún temblando, se apoya en la pared y lo mira con los ojos muy abiertos, entre el miedo y la incredulidad. Él no dice nada y observa el cuerpo tendido a sus pies mientras la adrenalina empieza a retirarse lentamente de sus venas.
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  • *Y así es como Susie y Kris se verían en una dimensión paralela, donde ella es humana y él es el monstruo, aunque la cabrita intente dar miedo no era lo mismo que un dinosaurio morado*
    *Y así es como [Susiezilla] y Kris se verían en una dimensión paralela, donde ella es humana y él es el monstruo, aunque la cabrita intente dar miedo no era lo mismo que un dinosaurio morado*
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  • — El columpio se detiene sin razón —

    El silencio… ¿siempre fue así de pesado…?
    Las cadenas ya no crujen… ahora esperan.
    Siento su aliento detrás de mí… tan cercano que podría confundirlo con el mío.
    No necesito girarme para saberlo… esa presencia sabe cosas que yo aún no.
    Quiere decirme algo… pero si lo escucho… ya no podré volver.
    Mi corazón late… no por miedo… sino por reconocimiento.
    …Ahoy… si cuando me suelte ya no soy la misma… entonces tal vez… nunca estuve sola.

    — El columpio se detiene sin razón — El silencio… ¿siempre fue así de pesado…? Las cadenas ya no crujen… ahora esperan. Siento su aliento detrás de mí… tan cercano que podría confundirlo con el mío. No necesito girarme para saberlo… esa presencia sabe cosas que yo aún no. Quiere decirme algo… pero si lo escucho… ya no podré volver. Mi corazón late… no por miedo… sino por reconocimiento. …Ahoy… si cuando me suelte ya no soy la misma… entonces tal vez… nunca estuve sola.
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  • — Podrían ser nuestros labios pero le tienes miedo al éxito (?)
    — Podrían ser nuestros labios pero le tienes miedo al éxito (?)
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