en un esfuerzo de los pokemon para que summer comiera algo decidieron tomar una decision arriesgada y preparar un postre que sabian que el no podria rechazar
-Una jericalla enserio? eso e sjugar su-cio- tropezo un poco al hablar con ojos vidriosos al ver lo que sus pokemon le habian preparado-esta bien la comere.... tal y como mamá la preparaba, me sorprende que aun recuerdes esa receta leavanny, aunque no deberia dudarlo al final fuiste un pokemon de mi madre- con una sonrisa suave tomo un bocado con aquellos ojos nostalgicos aun llorosos
en un esfuerzo de los pokemon para que summer comiera algo decidieron tomar una decision arriesgada y preparar un postre que sabian que el no podria rechazar
-Una jericalla enserio? eso e sjugar su-cio- tropezo un poco al hablar con ojos vidriosos al ver lo que sus pokemon le habian preparado-esta bien la comere.... tal y como mamá la preparaba, me sorprende que aun recuerdes esa receta leavanny, aunque no deberia dudarlo al final fuiste un pokemon de mi madre- con una sonrisa suave tomo un bocado con aquellos ojos nostalgicos aun llorosos
¿No has oído de mí? Bueno, te haré un resumen, controlo todas las criaturas demoníacas del folklore Japonés, soy una Oni, con el poder Supremo, tranquilamente podría ser la madre de todas esas criaturas, pero... También puedo hacer otras cosas.
¿No has oído de mí? Bueno, te haré un resumen, controlo todas las criaturas demoníacas del folklore Japonés, soy una Oni, con el poder Supremo, tranquilamente podría ser la madre de todas esas criaturas, pero... También puedo hacer otras cosas.
Voy conduciendo de camino a las a fueras de la cuidad, donde se encuentra la fábrica de mi familia.
Al llegar me fijo en el aparcamiento vip que solo podemos usar mis tías y yo, el nombre de mi padre todavía sigue.
Aparte de mi coche, también se encuentra el de mi madre.
El de seguridad me saluda dándome los buenos días, sigo caminando solo se escucha el ruido de mis tacones.
Irrumpo en la sala que se usa para las reuniones, donde se encuentra mi madre fumando mientras revisa unas carpetas.
Voy conduciendo de camino a las a fueras de la cuidad, donde se encuentra la fábrica de mi familia.
Al llegar me fijo en el aparcamiento vip que solo podemos usar mis tías y yo, el nombre de mi padre todavía sigue.
Aparte de mi coche, también se encuentra el de mi madre.
El de seguridad me saluda dándome los buenos días, sigo caminando solo se escucha el ruido de mis tacones.
Irrumpo en la sala que se usa para las reuniones, donde se encuentra mi madre fumando mientras revisa unas carpetas.
—Dime que no me habéis hecho perder el tiempo.
Madre au [CxLillith]
Tías au [Mooncx_th] y [Turney_thcx]
Maral Romanov no recordaba haber sentido el aire tan pesado.
—Vladimir… —empezó, pero la palabra se le rompió en la garganta.
Se obligó a enderezar la espalda. No podía quebrarse. No todavía. Sus manos temblaban, así que las entrelazó con fuerza frente a su cuerpo, clavando las uñas en la piel hasta sentir un leve dolor que la mantuviera presente.
—Vladimir está muerto.
El silencio que siguió fue antinatural, como si el mundo mismo se negara a aceptar lo que acababa de decir.
Miró a sus padres.
Los ojos de su padre eran dos pozos oscuros, inmóviles, esperando… negando. Pero fue su madre quien reaccionó primero.
—No… —susurró, y luego el susurro se convirtió en un grito desgarrador—. ¡No!
El sonido le atravesó el pecho a Maral.
Su madre cayó de rodillas, las manos temblorosas buscando algo que ya no estaba, algo que nunca volvería a estar. Su llanto llenó la habitación, crudo, sin dignidad, sin control. Era el dolor en su forma más pura.
Maral sintió cómo algo dentro de ella se resquebrajaba.
No llores.
No llores.
No llores.
Se repitió esas palabras como una oración mientras su visión se nublaba apenas. Parpadeó con rapidez, tragándose el ardor en los ojos. No podía permitirse caer. No ahora. No frente a ellos.
Su padre se movió al fin.
Se inclinó para sostener a su esposa, envolviéndola con una fuerza que no era consuelo, sino contención. Sus manos temblaban también. Maral lo notó. Nadie más lo habría hecho, pero ella sí.
Y entonces habló.
—¿Quién?
Una sola palabra. Fría. Mortal.
Maral sintió cómo su voz quería traicionarla otra vez, cómo el temblor amenazaba con romper su fachada cuidadosamente construida.
—Aún no lo sabemos —respondió, aunque cada sílaba le raspó la garganta—. Pero lo sabremos.
Su madre seguía llorando, llamando el nombre de Vladimir una y otra vez, como si pudiera traerlo de vuelta. Como si el amor fuera suficiente para vencer a la muerte.
Maral desvió la mirada apenas un segundo.
Solo un segundo.
Y en ese instante, el dolor la atravesó completa. Un vacío brutal, un golpe seco en el pecho, como si le hubieran arrancado algo esencial. Su hermano. Su compañero. Su historia compartida.
Casi se rompe.
Pero no.
Volvió a alzar la mirada.
Su padre la observaba ahora, y en sus ojos ya no había solo dolor.
Había fuego.
—Sangre por sangre —dijo él, con una voz baja, cargada de una promesa oscura.
Maral respiró hondo.
Sintió el temblor… y lo aplastó.
—Sangre por sangre —repitió.
Y esta vez, su voz no tembló.
Maral Romanov no recordaba haber sentido el aire tan pesado.
—Vladimir… —empezó, pero la palabra se le rompió en la garganta.
Se obligó a enderezar la espalda. No podía quebrarse. No todavía. Sus manos temblaban, así que las entrelazó con fuerza frente a su cuerpo, clavando las uñas en la piel hasta sentir un leve dolor que la mantuviera presente.
—Vladimir está muerto.
El silencio que siguió fue antinatural, como si el mundo mismo se negara a aceptar lo que acababa de decir.
Miró a sus padres.
Los ojos de su padre eran dos pozos oscuros, inmóviles, esperando… negando. Pero fue su madre quien reaccionó primero.
—No… —susurró, y luego el susurro se convirtió en un grito desgarrador—. ¡No!
El sonido le atravesó el pecho a Maral.
Su madre cayó de rodillas, las manos temblorosas buscando algo que ya no estaba, algo que nunca volvería a estar. Su llanto llenó la habitación, crudo, sin dignidad, sin control. Era el dolor en su forma más pura.
Maral sintió cómo algo dentro de ella se resquebrajaba.
No llores.
No llores.
No llores.
Se repitió esas palabras como una oración mientras su visión se nublaba apenas. Parpadeó con rapidez, tragándose el ardor en los ojos. No podía permitirse caer. No ahora. No frente a ellos.
Su padre se movió al fin.
Se inclinó para sostener a su esposa, envolviéndola con una fuerza que no era consuelo, sino contención. Sus manos temblaban también. Maral lo notó. Nadie más lo habría hecho, pero ella sí.
Y entonces habló.
—¿Quién?
Una sola palabra. Fría. Mortal.
Maral sintió cómo su voz quería traicionarla otra vez, cómo el temblor amenazaba con romper su fachada cuidadosamente construida.
—Aún no lo sabemos —respondió, aunque cada sílaba le raspó la garganta—. Pero lo sabremos.
Su madre seguía llorando, llamando el nombre de Vladimir una y otra vez, como si pudiera traerlo de vuelta. Como si el amor fuera suficiente para vencer a la muerte.
Maral desvió la mirada apenas un segundo.
Solo un segundo.
Y en ese instante, el dolor la atravesó completa. Un vacío brutal, un golpe seco en el pecho, como si le hubieran arrancado algo esencial. Su hermano. Su compañero. Su historia compartida.
Casi se rompe.
Pero no.
Volvió a alzar la mirada.
Su padre la observaba ahora, y en sus ojos ya no había solo dolor.
Había fuego.
—Sangre por sangre —dijo él, con una voz baja, cargada de una promesa oscura.
Maral respiró hondo.
Sintió el temblor… y lo aplastó.
—Sangre por sangre —repitió.
Y esta vez, su voz no tembló.
Ayer quedé con el nuevo forastero Tom Prescott , para correr juntos por el bosque y luego iremos a tomar un café.
Casi todos los días salgo a correr, esta semana entre tantas reuniones y el improvisado viaje a California, para cerrar un nuevo contrato millonario.
No tuve tiempo para desahogarme corriendo o haciendo pilates.
Mientras le espero respondo a los mensajes de mi madre.
Ayer quedé con el nuevo forastero [ThxPresc0tt], para correr juntos por el bosque y luego iremos a tomar un café.
Casi todos los días salgo a correr, esta semana entre tantas reuniones y el improvisado viaje a California, para cerrar un nuevo contrato millonario.
No tuve tiempo para desahogarme corriendo o haciendo pilates.
Mientras le espero respondo a los mensajes de mi madre.
Tipo
Individual
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Cualquier línea
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;; DOS AÑOS. DOS AÑOS YA. AAAAAAAAAA
madre mía, gracias por inspirarme sin querer a darle una vuelta de hoja a Dom y por crear a un Shawn Woodrow que es justo lo que ella necesita.
no me canso de escribir historias contigo, y... no tengo intención de pensar en finales ♥
;; DOS AÑOS. DOS AÑOS YA. AAAAAAAAAA
madre mía, gracias por inspirarme sin querer a darle una vuelta de hoja a Dom y por crear a un [WdrShwn] que es justo lo que ella necesita.
no me canso de escribir historias contigo, y... no tengo intención de pensar en finales ♥
Reconozco que recoger a Lucy en su casa no resulto no tortura, como me había imaginado, su padre ha sido bastante amable.
Al menos todas mis partes del cuerpo siguen intactas y todo en su sitio.
Así va a seguir siendo.
Su madre nos hizo dos fotos antes de abandonar la casa, le compré el ramillete a juego con el color de su vestido.
Cuando la vi bajando los escalones, quedo hipnotizado.
No todos los días se puede contemplar un auténtico ángel. Lucy Argent Turner
Reconozco que recoger a Lucy en su casa no resulto no tortura, como me había imaginado, su padre ha sido bastante amable.
Al menos todas mis partes del cuerpo siguen intactas y todo en su sitio.
Así va a seguir siendo.
Su madre nos hizo dos fotos antes de abandonar la casa, le compré el ramillete a juego con el color de su vestido.
Cuando la vi bajando los escalones, quedo hipnotizado.
No todos los días se puede contemplar un auténtico ángel.
[Little_Witch]