• Clan Jaegerjaquez
    Fandom Miembros del consejo jaegerjaquez
    Categoría Ciencia ficción
    — Clan Jaegerjaquez
    El Renacimiento de la Familia de la Luna Azul

    —La noche se abrió como un velo de cristal, y la Luna Azul descendió sobre el mundo.—

    En el centro del firmamento, Armitaela Black, la Abuela Primordial, abrió los ojos una vez más. Su mirada era océano y abismo, hielo y creación. En la palma de su mano flotaba la Ciudad Suspendida de Jaegerjaquez, nacida del cielo y anclada al destino de su sangre.

    La Luna Azul palpitó.

    —Ha llegado la hora… —susurró Armitaela, y su voz fue ley y origen—. Mi linaje no morirá en el olvido.

    Desde el vacío surgió una figura envuelta en energía salvaje, colmillos de guerra y orgullo indomable:
    Grimmjow Jaegerjaquez, Heredero del Rugido Azul, dios arrancar forjado en batalla eterna.

    —¿Así que al fin nos llamas, vieja luna? —sonrió con ferocidad—. Dime a quién debo destruir.

    Armitaela descendió lentamente, su cabello fluyendo como mareas celestiales.

    —No a quién destruir… —respondió—. Sino a quién despertar.

    El cielo se rasgó.

    Uno a uno, los Jaegerjaquez emergieron: guerreros, reinas, vástagos marcados por la Luna Azul en la piel y en el alma. Sus ojos brillaban con símbolos antiguos, herencia directa de los Dioses Arrancar, aquellos que no nacieron para servir… sino para reinar.

    —Nuestra familia fue sellada, dispersada, traicionada —continuó Armitaela—. Pero la sangre no olvida. La Luna Azul jamás abandona a los suyos.

    Grimmjow dio un paso al frente, su energía sacudiendo la ciudad flotante.

    —Entonces que el mundo lo sepa —rugió—.
    Los Jaegerjaquez han renacido.

    La ciudad respondió. Torres azules se encendieron, runas antiguas despertaron, y el cielo se cubrió de fragmentos de luz lunar. La Marca de la Luna Azul apareció en los cielos como un juramento.

    —Desde hoy —proclamó Armitaela, alzando la mano—, este clan vuelve a caminar entre dioses y mortales.
    No como sombras.
    No como recuerdos.

    Grimmjow sonrió, mostrando los colmillos.

    —Sino como lo que siempre fuimos…

    —DEPREDADORES DIVINOS.

    La Luna Azul brilló con fuerza absoluta.
    El renacimiento había comenzado.
    — Clan Jaegerjaquez El Renacimiento de la Familia de la Luna Azul —La noche se abrió como un velo de cristal, y la Luna Azul descendió sobre el mundo.— En el centro del firmamento, Armitaela Black, la Abuela Primordial, abrió los ojos una vez más. Su mirada era océano y abismo, hielo y creación. En la palma de su mano flotaba la Ciudad Suspendida de Jaegerjaquez, nacida del cielo y anclada al destino de su sangre. La Luna Azul palpitó. —Ha llegado la hora… —susurró Armitaela, y su voz fue ley y origen—. Mi linaje no morirá en el olvido. Desde el vacío surgió una figura envuelta en energía salvaje, colmillos de guerra y orgullo indomable: Grimmjow Jaegerjaquez, Heredero del Rugido Azul, dios arrancar forjado en batalla eterna. —¿Así que al fin nos llamas, vieja luna? —sonrió con ferocidad—. Dime a quién debo destruir. Armitaela descendió lentamente, su cabello fluyendo como mareas celestiales. —No a quién destruir… —respondió—. Sino a quién despertar. El cielo se rasgó. Uno a uno, los Jaegerjaquez emergieron: guerreros, reinas, vástagos marcados por la Luna Azul en la piel y en el alma. Sus ojos brillaban con símbolos antiguos, herencia directa de los Dioses Arrancar, aquellos que no nacieron para servir… sino para reinar. —Nuestra familia fue sellada, dispersada, traicionada —continuó Armitaela—. Pero la sangre no olvida. La Luna Azul jamás abandona a los suyos. Grimmjow dio un paso al frente, su energía sacudiendo la ciudad flotante. —Entonces que el mundo lo sepa —rugió—. Los Jaegerjaquez han renacido. La ciudad respondió. Torres azules se encendieron, runas antiguas despertaron, y el cielo se cubrió de fragmentos de luz lunar. La Marca de la Luna Azul apareció en los cielos como un juramento. —Desde hoy —proclamó Armitaela, alzando la mano—, este clan vuelve a caminar entre dioses y mortales. No como sombras. No como recuerdos. Grimmjow sonrió, mostrando los colmillos. —Sino como lo que siempre fuimos… —DEPREDADORES DIVINOS. La Luna Azul brilló con fuerza absoluta. El renacimiento había comenzado. 🌙🔥
    Tipo
    Individual
    Líneas
    8
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me endiabla
    6
    6 turnos 0 maullidos
  • “𝐿𝑎𝑠 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎𝑠 𝑛𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑠𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑡𝑖𝑒𝑟𝑟𝑎”
    Fandom Stranger Things
    Categoría Acción
    𝘛𝘰𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘻𝘰́ 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘨𝘳𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘌𝘷𝘢𝘯𝘴𝘷𝘪𝘭𝘭𝘦.
    𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘴𝘦 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘰.
    𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘭𝘪𝘵𝘢𝘳𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰.

    La experiencia Evansville había sido un infierno silencioso: intentos fracasados, noches sin doque punzaban su cabeza sin pedir permiso, una mala experiencia con marcas invisibles pero profundas. Los dedos temblando al llamar a su madre, suplicándole volver de nuevo a casa.

    Hawkins apareció en el horizonte con la misma forma de siempre, pero no con el mismo significado ni la misma apariencia. Ni las mismas personas.

    El reencuentro con su familia fue frío, doloroso, lleno de indiferencia y gritos. Silencios de su madre. Miradas de su padre en las que no quería profundizar. Ni siquiera se molestaron en preguntar lo que había pasado.

    Había vuelto a un lugar que ya no sabía cómo sostenerla… o quizá nunca había sabido hacerlo.

    El día en que todo cambió salió de su casa, no aguantaba más la opresión de la cárcel familiar. El pueblo estaba inquietantemente tranquilo, como si contuviera la respiración.

    Y de pronto, el suelo vibró apenas un segundo antes de que todo se desatara.

    El temblor había llegado sin aviso.

    Hawkins y ella estaban acostumbradas a cosas raras, pero aquello no fue “raro”. Fue violento, definitivo. El suelo se abrió como si algo desde abajo reclamara el mundo de arriba, y ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que el asfalto cediera bajo sus pies.

    De pronto, cuando quiso darse cuenta de lo sucedido, encontró la oscuridad y el silencio.

    Y después… sin saber siquiera cuanto tiempo había pasado, llegaron las voces. Sus voces. O las de su imaginación.

    Voces guturales, rasgadas, en las que escuchaba cada error, cada pérdida, cada secreto enterrado, repitiéndose una y otra vez entre las paredes húmedas de aquella grieta y su cabeza. Quizás fuese la cadena de factores y el repentino momento de fin del mundo, pero tenía la sensación de notar de algo más, como una respiración o pulso.

    El ambiente helado. El sentido perdido del tiempo. La desorientación. Quizás se estaba volviendo loca, y no conseguía recolocarse como era debido.

    Antes del temblor había pensado que lo peor ya había pasado en Evansville. Que había sobrevivido a lo impensable. Pero atrapada entre tierra rota y su propia cabeza, comprendió que Hawkins no era un refugio. Nunca lo había sido.

    Se estaba rompiendo por momentos, porque cada segundo que pasaba no lograba dar con la salida. No sabía si daba vueltas, si estaba quieta. Sus propias emociones la estaban consumiendo, el terror de no saber como salir de aquel lugar. Los susurros.

    Y justo en el instante en que su estabilidad mental comenzó a resquebrajarse, lo malo se hizo más intenso. El dolor dio paso a los gritos. Los gritos, al llanto.

    Y el llanto, en confusión espacio-temporal.
    𝘛𝘰𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘻𝘰́ 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘨𝘳𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘌𝘷𝘢𝘯𝘴𝘷𝘪𝘭𝘭𝘦. 𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘴𝘦 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘰. 𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘭𝘪𝘵𝘢𝘳𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰. La experiencia Evansville había sido un infierno silencioso: intentos fracasados, noches sin doque punzaban su cabeza sin pedir permiso, una mala experiencia con marcas invisibles pero profundas. Los dedos temblando al llamar a su madre, suplicándole volver de nuevo a casa. Hawkins apareció en el horizonte con la misma forma de siempre, pero no con el mismo significado ni la misma apariencia. Ni las mismas personas. El reencuentro con su familia fue frío, doloroso, lleno de indiferencia y gritos. Silencios de su madre. Miradas de su padre en las que no quería profundizar. Ni siquiera se molestaron en preguntar lo que había pasado. Había vuelto a un lugar que ya no sabía cómo sostenerla… o quizá nunca había sabido hacerlo. El día en que todo cambió salió de su casa, no aguantaba más la opresión de la cárcel familiar. El pueblo estaba inquietantemente tranquilo, como si contuviera la respiración. Y de pronto, el suelo vibró apenas un segundo antes de que todo se desatara. El temblor había llegado sin aviso. Hawkins y ella estaban acostumbradas a cosas raras, pero aquello no fue “raro”. Fue violento, definitivo. El suelo se abrió como si algo desde abajo reclamara el mundo de arriba, y ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que el asfalto cediera bajo sus pies. De pronto, cuando quiso darse cuenta de lo sucedido, encontró la oscuridad y el silencio. Y después… sin saber siquiera cuanto tiempo había pasado, llegaron las voces. Sus voces. O las de su imaginación. Voces guturales, rasgadas, en las que escuchaba cada error, cada pérdida, cada secreto enterrado, repitiéndose una y otra vez entre las paredes húmedas de aquella grieta y su cabeza. Quizás fuese la cadena de factores y el repentino momento de fin del mundo, pero tenía la sensación de notar de algo más, como una respiración o pulso. El ambiente helado. El sentido perdido del tiempo. La desorientación. Quizás se estaba volviendo loca, y no conseguía recolocarse como era debido. Antes del temblor había pensado que lo peor ya había pasado en Evansville. Que había sobrevivido a lo impensable. Pero atrapada entre tierra rota y su propia cabeza, comprendió que Hawkins no era un refugio. Nunca lo había sido. Se estaba rompiendo por momentos, porque cada segundo que pasaba no lograba dar con la salida. No sabía si daba vueltas, si estaba quieta. Sus propias emociones la estaban consumiendo, el terror de no saber como salir de aquel lugar. Los susurros. Y justo en el instante en que su estabilidad mental comenzó a resquebrajarse, lo malo se hizo más intenso. El dolor dio paso a los gritos. Los gritos, al llanto. Y el llanto, en confusión espacio-temporal.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    5
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    2
    1 turno 0 maullidos
  • Un vínculo más allá de la muerte.
    Fandom OC
    Categoría Original
    Ꮶꭺꭱꭰꮖꭺ

    Rumores, rumores...

    Una demonio ¿Qué tipo de demonio? Poco importaba eso, al menos para Morana, lo que importaba era su forma de ser, afectuosa y obediente con todos, amable y servicial, o al menos eso había llegado a oídos de la nigromante.

    Era obvio que una situación así llamaría la atención de Morana ¿Quizás la demonio en cuestión estaba condicionada?¿Sería un pacto de algún tipo?¿Sería alguna magia que la mantenía a raya?¿O resultaría ser simplemente una excepción a la norma? Habría que averiguarlo.

    Escuchó que trabajaba en una especie de cafetería, sabiendo su historial, era de esperar que trabajase cara al público, suficientemente conveniente el hecho de que "sirviera" a otras personas en su oficio.

    Morana entró al local con paciencia, algo propio en ella, cada paso era lento, dándole tiempo a observar alrededor, analizar el entorno, una costumbre de la nigromante. Lo había sentido desde hace tiempo, siendo tan diestra en las artes espirituales, pudo sentir la presencia del demonio, aunque fuera de manera leve... Curioso ¿Realmente era un demonio o era un espíritu? Lo sabría cuando la viera con sus propios ojos.

    Morana no acostumbraba a lugares con gente, así que su andar se dirigió hacia la mesa que se encontraba en la esquina, alejada de oídos curiosos, pero no de las miradas... Una mujer de cabello rubio apagado, de porte elegante con ojos plateados, obviamente llamaría la atención de alguna persona, pero se resignó, tendría que conformarse.

    Tomó asiento tranquilamente, cruzó las piernas y, mientras esperaba a que la atendieran, recorrió el lugar con la mirada.

    Cualquiera que pudiera ver más allá de lo común, sabría que Morana no es una persona normal... Ahora era cosa de esperar...
    [Kardia_cor] Rumores, rumores... Una demonio ¿Qué tipo de demonio? Poco importaba eso, al menos para Morana, lo que importaba era su forma de ser, afectuosa y obediente con todos, amable y servicial, o al menos eso había llegado a oídos de la nigromante. Era obvio que una situación así llamaría la atención de Morana ¿Quizás la demonio en cuestión estaba condicionada?¿Sería un pacto de algún tipo?¿Sería alguna magia que la mantenía a raya?¿O resultaría ser simplemente una excepción a la norma? Habría que averiguarlo. Escuchó que trabajaba en una especie de cafetería, sabiendo su historial, era de esperar que trabajase cara al público, suficientemente conveniente el hecho de que "sirviera" a otras personas en su oficio. Morana entró al local con paciencia, algo propio en ella, cada paso era lento, dándole tiempo a observar alrededor, analizar el entorno, una costumbre de la nigromante. Lo había sentido desde hace tiempo, siendo tan diestra en las artes espirituales, pudo sentir la presencia del demonio, aunque fuera de manera leve... Curioso ¿Realmente era un demonio o era un espíritu? Lo sabría cuando la viera con sus propios ojos. Morana no acostumbraba a lugares con gente, así que su andar se dirigió hacia la mesa que se encontraba en la esquina, alejada de oídos curiosos, pero no de las miradas... Una mujer de cabello rubio apagado, de porte elegante con ojos plateados, obviamente llamaría la atención de alguna persona, pero se resignó, tendría que conformarse. Tomó asiento tranquilamente, cruzó las piernas y, mientras esperaba a que la atendieran, recorrió el lugar con la mirada. Cualquiera que pudiera ver más allá de lo común, sabría que Morana no es una persona normal... Ahora era cosa de esperar...
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    3
    1 turno 0 maullidos
  • La noche de los desaparecidos
    Fandom X-Files
    Categoría Suspenso
    𝖥𝖮𝖷 𝖬𝖴𝖫𝖣𝖤𝖱

    Antes de entrar en la oficina, Dana Scully había pasado por la cafetería que había al final de la calle. Si iba a tener que aguantar a Fox "Spooky" Mulder iba a necesitar un café bien cargado, por lo que tomando asiento en la barra, y dejando el bolso que llevaba en su regazo, pidió uno.

    Hubiera sido para llevar, pero vio que el periódico se encontraba sobre la barra, sin nadie que lo estuviera leyendo y pensó que podría leerlo mientras se lo tomaba. Necesitaba algo con coherencia antes de bajar al sótano y volver a todas esas cintas, películas antiguas y diapositivas que probablemente hubieran tenido errores a la hora de crearlas y eso explicaba todas las cosas que Mulder llamaba "sobrenaturales". Pero Dana no tenía ganas de discutirle, no estaba allí para eso, sino para documentar el método científico que usaba en los casos.

    Sin embargo, Dana chasqueó la lengua, pensando que ni en ese momento de tranquilidad iba a poder librarse de las cosas "extrañas". Su café había llegado y estaba abriendo el sobre de azúcar para echárselo, mientras leía el titular de la noticia. "Apareció tras diez años desaparecido".

    El artículo hablaba de cosas que habían estado sucediendo en Eugene, Oregón, había vivido en las últimas semanas una extraña situación. Personas que habían estado desapareciendo en los últimos 15 años, y que ya habían sido declaradas muertas, habían ido apareciendo. El primer caso era el de Mike Thompson, un muchacho de 20 años que desapareció mientras iba a la universidad y que al volver, no sólo era como si el tiempo no hubiera pasado para él, pues seguía igual, sino que hablaba como si todavía siguiera con su rutina de hace 14 años.

    El último de los casos había sido el de Mila Gomes, una señora que había desaparecido hacía 10 años, mientras estaba fuera, haciendo la compra y que al volver, hasta los productos que llevaba se sentían como si no hubieran caducado, a pesar de que la mayoría tenían una fecha muy anterior.

    Dana leyó el artículo, chasqueando la lengua, y pensando que aquello era sólo personas queriendo aprovecharse de situaciones así. Terminó el café, pagó y dejó el periódico sobre la barra para el siguiente cliente, antes de salir de la cafetería.

    Cruzó la entrada del edificio gubernamental, pasando su identificación y sin perder el tiempo se dirigió al ascensor. Saludó a algunos compañeros por el camino, y bajó.

    Mientras recorría el pequeño y estrecho pasillo desde el ascensor, hasta la oficina de los X-Files, Dana sólo deseó que Mulder no hubiera leído aquella mañana el periódico y que allí no hubiera un caso o varios casos, ligados a esas desapariciones.
    [TRUSTNO1] Antes de entrar en la oficina, Dana Scully había pasado por la cafetería que había al final de la calle. Si iba a tener que aguantar a Fox "Spooky" Mulder iba a necesitar un café bien cargado, por lo que tomando asiento en la barra, y dejando el bolso que llevaba en su regazo, pidió uno. Hubiera sido para llevar, pero vio que el periódico se encontraba sobre la barra, sin nadie que lo estuviera leyendo y pensó que podría leerlo mientras se lo tomaba. Necesitaba algo con coherencia antes de bajar al sótano y volver a todas esas cintas, películas antiguas y diapositivas que probablemente hubieran tenido errores a la hora de crearlas y eso explicaba todas las cosas que Mulder llamaba "sobrenaturales". Pero Dana no tenía ganas de discutirle, no estaba allí para eso, sino para documentar el método científico que usaba en los casos. Sin embargo, Dana chasqueó la lengua, pensando que ni en ese momento de tranquilidad iba a poder librarse de las cosas "extrañas". Su café había llegado y estaba abriendo el sobre de azúcar para echárselo, mientras leía el titular de la noticia. "Apareció tras diez años desaparecido". El artículo hablaba de cosas que habían estado sucediendo en Eugene, Oregón, había vivido en las últimas semanas una extraña situación. Personas que habían estado desapareciendo en los últimos 15 años, y que ya habían sido declaradas muertas, habían ido apareciendo. El primer caso era el de Mike Thompson, un muchacho de 20 años que desapareció mientras iba a la universidad y que al volver, no sólo era como si el tiempo no hubiera pasado para él, pues seguía igual, sino que hablaba como si todavía siguiera con su rutina de hace 14 años. El último de los casos había sido el de Mila Gomes, una señora que había desaparecido hacía 10 años, mientras estaba fuera, haciendo la compra y que al volver, hasta los productos que llevaba se sentían como si no hubieran caducado, a pesar de que la mayoría tenían una fecha muy anterior. Dana leyó el artículo, chasqueando la lengua, y pensando que aquello era sólo personas queriendo aprovecharse de situaciones así. Terminó el café, pagó y dejó el periódico sobre la barra para el siguiente cliente, antes de salir de la cafetería. Cruzó la entrada del edificio gubernamental, pasando su identificación y sin perder el tiempo se dirigió al ascensor. Saludó a algunos compañeros por el camino, y bajó. Mientras recorría el pequeño y estrecho pasillo desde el ascensor, hasta la oficina de los X-Files, Dana sólo deseó que Mulder no hubiera leído aquella mañana el periódico y que allí no hubiera un caso o varios casos, ligados a esas desapariciones.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • ‎ * La Mansión Vanderbilt-Hayess era una maravilla arquitectónica; combinaba la elegancia de lo antiguo con la complejidad de lo moderno. Las grandes puertas del lugar se abrían con una lentitud imponente para una sola persona *



    ‎ — Muy buenas, joven Marcus. ¿Cómo estuvo su día hoy?



    ‎ * El ama de llaves recibía al "hijo" varón de la familia con sumo respeto. Marcus asintió en respuesta; le dijo que el día estuvo un poco pesado y, sin profundizar más, se dirigió directo a su habitación. Pero antes de que diera los primeros pasos, la mujer le entregó un paquete: al parecer, era un regalo. Marcus le dio un vistazo a la etiqueta de envío, pero no reconoció la dirección de origen. De igual forma, le agradeció y siguió su camino... A medida que subía las escaleras, recordaba lo tediosa que fue la reinscripción en la universidad; ahora solo tenía ganas de acostarse y dormir. En cuanto llegó a su habitación dejó el paquete en su escritorio, se quitó el saco, se aflojo la corbata y procedió a sentarse en el borde de su cama. Era increíble la atracción que podía sentir hacia su almohada, pero antes debía contestar un par de mensajes de sus padres —quienes se encontraban de viaje por cuestiones laborales—. Antes de escribirles, vio que ambos habían actualizado su foto de perfil; se estaban hospedando en un gran hotel... Espera. Aquello le hizo recordar cierta publicación con la que había interactuado hace unos días. Marcus se salió del chat, entró en su red social y buscó el post exacto: se trataba de una posada con un encanto sin igual. Al ver la ubicación, se levantó para darle un segundo vistazo a la etiqueta de envío y tenía razón: se trataba de un obsequio de parte de aquella posada. El joven universitario —ahora lleno de curiosidad— destapó el paquete que había llegado mediante un servicio de entrega local exprés el interior parecía tenía un sistema térmico especial y vaya sorpresa se llevó al ver que eran unos dumplings, perfectamente sellados y conservados; el simple hecho de verlos le abrió el apetito *



    ‎ — Vaya... Sí que son amistosos en ese lugar, o su marketing está a otro nivel como para permitirse algo así



    ‎ * Marcus no pudo evitar hacer un comentario sarcástico, pero aun así estaba más que agradecido por el gesto. Con energías renovadas, volvió a su cama y tomó asiento. Con su teléfono se puso a indagar más sobre el lugar y averiguó quién era el encargado. Su mirada se posó nuevamente en los dumplings que humeaban; una media sonrisa se dibujó en su rostro antes de ponerse manos a la obra... *
    ‎ * La Mansión Vanderbilt-Hayess era una maravilla arquitectónica; combinaba la elegancia de lo antiguo con la complejidad de lo moderno. Las grandes puertas del lugar se abrían con una lentitud imponente para una sola persona * ‎ ‎ — Muy buenas, joven Marcus. ¿Cómo estuvo su día hoy? ‎ ‎ ‎ * El ama de llaves recibía al "hijo" varón de la familia con sumo respeto. Marcus asintió en respuesta; le dijo que el día estuvo un poco pesado y, sin profundizar más, se dirigió directo a su habitación. Pero antes de que diera los primeros pasos, la mujer le entregó un paquete: al parecer, era un regalo. Marcus le dio un vistazo a la etiqueta de envío, pero no reconoció la dirección de origen. De igual forma, le agradeció y siguió su camino... A medida que subía las escaleras, recordaba lo tediosa que fue la reinscripción en la universidad; ahora solo tenía ganas de acostarse y dormir. En cuanto llegó a su habitación dejó el paquete en su escritorio, se quitó el saco, se aflojo la corbata y procedió a sentarse en el borde de su cama. Era increíble la atracción que podía sentir hacia su almohada, pero antes debía contestar un par de mensajes de sus padres —quienes se encontraban de viaje por cuestiones laborales—. Antes de escribirles, vio que ambos habían actualizado su foto de perfil; se estaban hospedando en un gran hotel... Espera. Aquello le hizo recordar cierta publicación con la que había interactuado hace unos días. Marcus se salió del chat, entró en su red social y buscó el post exacto: se trataba de una posada con un encanto sin igual. Al ver la ubicación, se levantó para darle un segundo vistazo a la etiqueta de envío y tenía razón: se trataba de un obsequio de parte de aquella posada. El joven universitario —ahora lleno de curiosidad— destapó el paquete que había llegado mediante un servicio de entrega local exprés el interior parecía tenía un sistema térmico especial y vaya sorpresa se llevó al ver que eran unos dumplings, perfectamente sellados y conservados; el simple hecho de verlos le abrió el apetito * ‎ ‎ ‎ — Vaya... Sí que son amistosos en ese lugar, o su marketing está a otro nivel como para permitirse algo así ‎ ‎ ‎ * Marcus no pudo evitar hacer un comentario sarcástico, pero aun así estaba más que agradecido por el gesto. Con energías renovadas, volvió a su cama y tomó asiento. Con su teléfono se puso a indagar más sobre el lugar y averiguó quién era el encargado. Su mirada se posó nuevamente en los dumplings que humeaban; una media sonrisa se dibujó en su rostro antes de ponerse manos a la obra... *
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL
    ISHTAR’S COLD 3R

    Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour

    IDENTIDAD DE LA REVISTA
    - Nombre: ISHTAR’S COLD 3R
    - Lema: Luxury Escape · Destination Unknown
    - Categoría: Alta moda, viajes élite, poder corporativo nocturno
    - Edición: Hangar Secrets
    - Distribución: Global · Edición premium de colección

    ISHTAR’S COLD 3R representa el lujo que no se anuncia, el poder que se mueve en silencio y las decisiones que se toman lejos de las miradas públicas.

    PROTAGONISTAS DE PORTADA
    Figura Masculina — El Guardián del Vuelo

    -Rol: Ejecutivo estratégico · Protector del legado

    Elegante, calculador y siempre un paso atrás… para vigilarlo todo. Su presencia transmite control absoluto y lealtad inquebrantable.

    Estilo:
    - Traje negro de corte perfecto
    - Detalles carmesí discretos
    - Postura firme y mirada alerta

    Perfil:
    Es el hombre que abre las puertas del escape. Donde otros ven un viaje, él ve una operación perfectamente planeada.

    Figura Femenina — The Ice Queen

    - Rol: Líder suprema · Icono de poder frío

    Sofisticada, dominante y serena. No necesita levantar la voz para imponer respeto. Cada paso que da es una orden silenciosa.

    Estilo:
    - Atuendo ejecutivo en tonos hielo y azul
    - Tacones precisos, postura impecable
    - Elegancia glacial y presencia soberana

    Perfil:
    Su llegada cambia el clima. No huye del mundo: lo observa desde arriba mientras decide su próximo movimiento.

    CONCEPTO VISUAL

    Ubicación: Hangar privado · Noche lluviosa
    Elementos clave:

    - Jet ejecutivo de lujo
    - Alfombra roja privada
    - Iluminación fría con reflejos húmedos
    - Ciudad al fondo, lejana y secundaria

    La escena simboliza una salida estratégica, donde el verdadero lujo no es el destino, sino la libertad de elegirlo.

    FILOSOFÍA ISHTAR
    Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour redefine el lujo como control absoluto del tiempo, del espacio y del silencio.

    Aquí no se viaja para escapar…
    Se viaja porque se puede.

    ISHTAR’S COLD 3R no es una revista.
    Es un pasaje solo para quienes gobiernan en frío.
    📖 FICHA EXTENDIDA — REVISTA OFICIAL ISHTAR’S COLD 3R Agencia: Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour ❄️ IDENTIDAD DE LA REVISTA - Nombre: ISHTAR’S COLD 3R - Lema: Luxury Escape · Destination Unknown - Categoría: Alta moda, viajes élite, poder corporativo nocturno - Edición: Hangar Secrets - Distribución: Global · Edición premium de colección ISHTAR’S COLD 3R representa el lujo que no se anuncia, el poder que se mueve en silencio y las decisiones que se toman lejos de las miradas públicas. 👑 PROTAGONISTAS DE PORTADA 🖤 Figura Masculina — El Guardián del Vuelo -Rol: Ejecutivo estratégico · Protector del legado Elegante, calculador y siempre un paso atrás… para vigilarlo todo. Su presencia transmite control absoluto y lealtad inquebrantable. Estilo: - Traje negro de corte perfecto - Detalles carmesí discretos - Postura firme y mirada alerta Perfil: Es el hombre que abre las puertas del escape. Donde otros ven un viaje, él ve una operación perfectamente planeada. ❄️ Figura Femenina — The Ice Queen - Rol: Líder suprema · Icono de poder frío Sofisticada, dominante y serena. No necesita levantar la voz para imponer respeto. Cada paso que da es una orden silenciosa. Estilo: - Atuendo ejecutivo en tonos hielo y azul - Tacones precisos, postura impecable - Elegancia glacial y presencia soberana Perfil: Su llegada cambia el clima. No huye del mundo: lo observa desde arriba mientras decide su próximo movimiento. ✈️ CONCEPTO VISUAL Ubicación: Hangar privado · Noche lluviosa Elementos clave: - Jet ejecutivo de lujo - Alfombra roja privada - Iluminación fría con reflejos húmedos - Ciudad al fondo, lejana y secundaria La escena simboliza una salida estratégica, donde el verdadero lujo no es el destino, sino la libertad de elegirlo. 🖤 FILOSOFÍA ISHTAR Ishtar’s Demonic Déesse Infernal Glamour redefine el lujo como control absoluto del tiempo, del espacio y del silencio. Aquí no se viaja para escapar… Se viaja porque se puede. ISHTAR’S COLD 3R no es una revista. Es un pasaje solo para quienes gobiernan en frío.
    0 comentarios 2 compartidos
  • Aventurada por la ausencia de supervisión, Victoria se echó a los hombros la labor de introducir innovación a cuenta gotas. No podía encomendar a sus modelos que pasearan por el mercado vistiendo la capa doble, se arriesgaría a que fueran cuestionadas y no supieran como defender el gusto o elucubrar razón de por qué la habían comprado. El diseño extranjero tendía a ser mal visto, los detalles visuales e intrincados eran relegados exclusivamente para las esferas altas de la sociedad. Pero, ¿si pudiera hacerlo sentir como algo generacional? Llamar a la aparente necesidad de uno, un elemento difícil de costear que pudiera consolidar su lugar en el lecho doméstico a pesar de todo.

    Había tratado la tela con unas bayas especiales y alumbre, durante una semana cada pieza, cada hilo, cada espacio. Ahora seca y espléndida, tocaba ponerlo a prueba. Si su teoría era correcta, el agua resbalaría de la prenda escudando el torso y el aroma a sudor quedaría neutralizado donde tocara. Un avance de ese calibre abriría las puertas a una tranquilidad de espíritu si pudiera replicarle en telas más delgadas, pero por ahora, tocaba pasar de fe a milagro.

    Aventurada por la ausencia de supervisión, Victoria se echó a los hombros la labor de introducir innovación a cuenta gotas. No podía encomendar a sus modelos que pasearan por el mercado vistiendo la capa doble, se arriesgaría a que fueran cuestionadas y no supieran como defender el gusto o elucubrar razón de por qué la habían comprado. El diseño extranjero tendía a ser mal visto, los detalles visuales e intrincados eran relegados exclusivamente para las esferas altas de la sociedad. Pero, ¿si pudiera hacerlo sentir como algo generacional? Llamar a la aparente necesidad de uno, un elemento difícil de costear que pudiera consolidar su lugar en el lecho doméstico a pesar de todo. Había tratado la tela con unas bayas especiales y alumbre, durante una semana cada pieza, cada hilo, cada espacio. Ahora seca y espléndida, tocaba ponerlo a prueba. Si su teoría era correcta, el agua resbalaría de la prenda escudando el torso y el aroma a sudor quedaría neutralizado donde tocara. Un avance de ese calibre abriría las puertas a una tranquilidad de espíritu si pudiera replicarle en telas más delgadas, pero por ahora, tocaba pasar de fe a milagro.
    Me gusta
    Me encocora
    13
    0 turnos 0 maullidos
  • Mi pequeñ@ deja que cuide de ti ahora y siempre, aún no has llegado y ya ¡Te amo!
    Trataré de ser la mejor madre para ti ya verás.
    — Mientras acaricia su pancita canta en árabe en tono suave y lleno de amor pasando el día y noche en vela cuidando de su hij@.-
    Mi pequeñ@ deja que cuide de ti ahora y siempre, aún no has llegado y ya ¡Te amo! Trataré de ser la mejor madre para ti ya verás. 😉 — Mientras acaricia su pancita canta en árabe en tono suave y lleno de amor pasando el día y noche en vela cuidando de su hij@.-
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    4
    3 turnos 0 maullidos
  • ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono***


    ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies



    ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente***



    ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a Steve Harrington intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO!



    ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono***



    ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón...



    ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti Nancy Wheeler! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene...



    ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa***



    ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música!



    ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs***
    ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono*** ‎ ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies ‎ ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente*** ‎ ‎ ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a [Steve.H] intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO! ‎ ‎ ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono*** ‎ ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón... ‎ ‎ ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti [vortex_blue_shark_898]! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene... ‎ ‎ ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa*** ‎ ‎ ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música! ‎ ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs*** ‎
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    6
    1 turno 0 maullidos
  • Tal vez en otro mundo pude haber sido algo diferente... Tal vez con buenas decisiones pude haber llegadoas lejos... Tal vez si no hubiera abierto la boca no sería tan criticado... Tal vez si hubiera escuchado no me habrían apartado después... Tal vez solo sea otra estrella muerta en el cielo... Tal vez... Necesito dormir...
    Tal vez en otro mundo pude haber sido algo diferente... Tal vez con buenas decisiones pude haber llegadoas lejos... Tal vez si no hubiera abierto la boca no sería tan criticado... Tal vez si hubiera escuchado no me habrían apartado después... Tal vez solo sea otra estrella muerta en el cielo... Tal vez... Necesito dormir...
    Me entristece
    2
    3 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados