• El Sol imperioso no perdona a nadie, del alba al ocaso los estragos son notables.

    Piensa cuidadosamente en conseguir aire acondicionado aunque él quiere nubes en el cielo.
    El Sol imperioso no perdona a nadie, del alba al ocaso los estragos son notables. Piensa cuidadosamente en conseguir aire acondicionado aunque él quiere nubes en el cielo.
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  • ๐™ฐ ๐š•๐š˜๐šœ๐š ๐š‹๐šž๐š•๐š•๐šŽ๐š: "ะ‘ะธะทะฝะตั".
    Fandom Mafia
    Categorรญa Drama
    Durante años, desde una edad temprana había tomado control de la mayor parte de San Petersburgo, dominando el mercado negro y fomentando las apuestas mediante los juegos de azar. Algo que le entretenía bastante. Poco a poco fue haciéndose del control de la ciudad desde las sombras, actuando con sigilo y en el casi completo anonimato mientras dejaba que otros grupos, otras familias se mataran entre sí para tomar el control por la fuerza. Pero él, se acopló de manera inteligente a través del soborno, la manipulación y el ofrecimiento de favores que sin duda más tarde cobraría. Había construido algo propio, sin embargo, el mundo cambia.

    Ahora, tras varios eventos que involucran la lucha de territorio, el orden mundial y riñas familiares, hasta hace poco le llegó una notificación que era a hijo de Di Vincenzo, un Capo de la mafia italiana que se dedicó a no solo construir un imperio, sino a dejar vástagos alrededor del mundo. El muy hijo de perra sabía lo que tenía, no solo financieramente…y fue entonces que un día una de sus hermanas le reveló su árbol familiar. Ahora, el caos en su vida no paraba de crecer, y eso tan solo hacía crecer su molestia, pues todo se le estaba saliendo de las manos.

    Durante un encargo para visitar Corea del Sur su ausencia en Rusia comenzaba a prolongarse más de lo programado. Tras su visita en Corea fue hasta Italia para la reunión familiar. No podía postergarlo más, tenía que volver o los demás notarían su ausencia. No acostumbraba a que fuese por mucho tiempo.

    Finalmente volvió y los informantes que tenía le comentaron sobre un nuevo Capo de la Bratva… Y cuando el cambio de líderes se daba, siempre había caos. Tenía que poner orden antes de que su grupo desapareciera. Y para eso, tenía que reunirse con la mesa para poder hacer acto de presencia y lidiar con ello. Mejor dicho, negociar su existencia, aunque podía suponer diversos resultados de aquella plática.

    En esta ocasión llevó únicamente a su mano derecha Dimitri, quien había sido su amigo desde la infancia, aunque mayor que él, pero siempre apoyando cada decisión que tomaba. Lo que la mafia italiana denominaba Consigliere. Ambos fueron guiados hacia la oficina donde al parecer los atenderían para comenzar con la charla. Tenía la esperanza de que el nuevo líder fuese alguien razonable para aceptar las propuestas que traían consigo para poder acordar un aumento significativo en ambas partes.

    Mαrαl Roะผαษดov
    Durante años, desde una edad temprana había tomado control de la mayor parte de San Petersburgo, dominando el mercado negro y fomentando las apuestas mediante los juegos de azar. Algo que le entretenía bastante. Poco a poco fue haciéndose del control de la ciudad desde las sombras, actuando con sigilo y en el casi completo anonimato mientras dejaba que otros grupos, otras familias se mataran entre sí para tomar el control por la fuerza. Pero él, se acopló de manera inteligente a través del soborno, la manipulación y el ofrecimiento de favores que sin duda más tarde cobraría. Había construido algo propio, sin embargo, el mundo cambia. Ahora, tras varios eventos que involucran la lucha de territorio, el orden mundial y riñas familiares, hasta hace poco le llegó una notificación que era a hijo de Di Vincenzo, un Capo de la mafia italiana que se dedicó a no solo construir un imperio, sino a dejar vástagos alrededor del mundo. El muy hijo de perra sabía lo que tenía, no solo financieramente…y fue entonces que un día una de sus hermanas le reveló su árbol familiar. Ahora, el caos en su vida no paraba de crecer, y eso tan solo hacía crecer su molestia, pues todo se le estaba saliendo de las manos. Durante un encargo para visitar Corea del Sur su ausencia en Rusia comenzaba a prolongarse más de lo programado. Tras su visita en Corea fue hasta Italia para la reunión familiar. No podía postergarlo más, tenía que volver o los demás notarían su ausencia. No acostumbraba a que fuese por mucho tiempo. Finalmente volvió y los informantes que tenía le comentaron sobre un nuevo Capo de la Bratva… Y cuando el cambio de líderes se daba, siempre había caos. Tenía que poner orden antes de que su grupo desapareciera. Y para eso, tenía que reunirse con la mesa para poder hacer acto de presencia y lidiar con ello. Mejor dicho, negociar su existencia, aunque podía suponer diversos resultados de aquella plática. En esta ocasión llevó únicamente a su mano derecha Dimitri, quien había sido su amigo desde la infancia, aunque mayor que él, pero siempre apoyando cada decisión que tomaba. Lo que la mafia italiana denominaba Consigliere. Ambos fueron guiados hacia la oficina donde al parecer los atenderían para comenzar con la charla. Tenía la esperanza de que el nuevo líder fuese alguien razonable para aceptar las propuestas que traían consigo para poder acordar un aumento significativo en ambas partes. [Maral_Romanov]
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    CURIOSIDADES DE MITSURU " SANADA" KIRIJO

    1) Es la primera mujer que adquiere la habilidad de invocar a Artemesia sin necesidad de Evoker.
    2) Por consecuencia la usaron para ver los secretos de las sombras.
    3) En su último año de secundaria se da cuenta que le gusta cierto rubio imprudente.
    4) Colecciona te de todo el mundo.
    5) Sus primeros tacones fueron unos Chanel y su padre se los regalo a la edad de 13 años.
    6) No soporta a Nicoletta y desea con todas sus fuerzas de que esta muera.
    7) Es bastante patosa en temas cotidianos.
    8) No puede tener más hijos, Niki es y será su única hija.
    9) Es bastante perfeccionista en temas de su imperio de tecnología.
    10) No usa su apellido de casada por temas legales con sus empresas, pero la mayoría de sus documentos privados tiene el Sanada.
    11) Pocas veces la han visto llorar y solo una vez fallo en uno de sus discursos
    CURIOSIDADES DE MITSURU " SANADA" KIRIJO 1) Es la primera mujer que adquiere la habilidad de invocar a Artemesia sin necesidad de Evoker. 2) Por consecuencia la usaron para ver los secretos de las sombras. 3) En su último año de secundaria se da cuenta que le gusta cierto rubio imprudente. 4) Colecciona te de todo el mundo. 5) Sus primeros tacones fueron unos Chanel y su padre se los regalo a la edad de 13 años. 6) No soporta a Nicoletta y desea con todas sus fuerzas de que esta muera. 7) Es bastante patosa en temas cotidianos. 8) No puede tener más hijos, Niki es y será su única hija. 9) Es bastante perfeccionista en temas de su imperio de tecnología. 10) No usa su apellido de casada por temas legales con sus empresas, pero la mayoría de sus documentos privados tiene el Sanada. 11) Pocas veces la han visto llorar y solo una vez fallo en uno de sus discursos
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  • โ”€โ”€โ”€โ”€ La existencia de tu especie, arcaica y limitada, enfrenta un destino ineludible: la extinción. ¿Acaso no puedes percibirlo? Nuestro imperio no actúa con el propósito de someterlos, sino con el objetivo de rescatarlos de su inevitable desaparición.
    โ”€โ”€โ”€โ”€ La existencia de tu especie, arcaica y limitada, enfrenta un destino ineludible: la extinción. ¿Acaso no puedes percibirlo? Nuestro imperio no actúa con el propósito de someterlos, sino con el objetivo de rescatarlos de su inevitable desaparición.
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  • —Con mi nuevos Jack-Bots estoy seguro que conseguire ese próximo Shen Gong wu, espero esta vez sea algo que me ayude a derrotar a mis enemigos —

    Como precaución el chico agarro sus Shen gong wu de confianza y se dirigio hacia donde el radar le indicaba la localización de su objetivo

    —Espero estén preparados para que mi imperio del mal surja
    —Con mi nuevos Jack-Bots estoy seguro que conseguire ese próximo Shen Gong wu, espero esta vez sea algo que me ayude a derrotar a mis enemigos — Como precaución el chico agarro sus Shen gong wu de confianza y se dirigio hacia donde el radar le indicaba la localización de su objetivo —Espero estén preparados para que mi imperio del mal surja
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  • He recorrido reinos, destruido imperios y doblegado voluntades… pero nada de eso era lo que realmente buscaba
    No importa cuánto tiempo haya pasado ni cuántos mundos tenga que cruzar… te encontraré.
    Y cuando lo haga… ya no habrá cadenas, ni distancia, ni destino que nos separe
    He recorrido reinos, destruido imperios y doblegado voluntades… pero nada de eso era lo que realmente buscaba No importa cuánto tiempo haya pasado ni cuántos mundos tenga que cruzar… te encontraré. Y cuando lo haga… ya no habrá cadenas, ni distancia, ni destino que nos separe
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    โ•”โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•—
    โœฆ ISHTAR´S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR โœฆ
    โ•šโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•

    FICHA EXTENDIDA DE REVISTA
    โœฆ ISHTAR´S DEPORTIVE โœฆ

    Fuerza, disciplina… y belleza que domina el juego

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    Nombre de la Revista:
    โœฆ Ishtar´s Deportive

    ๐Ÿ› Agencia:
    โœฆ Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour

    Edición Especial:
    โœฆ Academy Power Edition

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    MODELOS ESTELARES
    Hinata Hyuga

    โœฆ La Guerrera del Pulso Silencioso

    Elegante, reservada y con una fuerza interior inquebrantable, Hinata representa la disciplina absoluta y el poder que fluye desde la calma.

    Su estilo combina:
    Precisión perfecta
    Gracia natural
    Fuerza interna explosiva

    Cada movimiento suyo es preciso…
    cada golpe, inevitable.

    Veythra Lili Queen Ishtar

    โœฆ La Reina Atlética del Imperio Ishtar

    Dominante, carismática y nacida para liderar, Veythra encarna la cúspide del rendimiento físico y la supremacía competitiva.

    Su presencia impone respeto dentro y fuera del campo, irradiando una energía de liderazgo absoluto y control total del juego.

    Su esencia:
    Autoridad natural
    Intensidad competitiva
    Velocidad y poder explosivo
    Estrategia impecable

    Ella no sigue reglas…
    las redefine.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    ๐ŸŸ CONCEPTO DE LA REVISTA

    Ishtar´s Deportive introduce un nuevo enfoque dentro del universo Ishtar:
    la fusión entre alto rendimiento atlético, estética de academia elite y glamour infernal.

    Ambientada en instalaciones deportivas de alto nivel, esta edición presenta a sus modelos como:

    โœฆ Guerreras de entrenamiento extremo
    โœฆ Íconos fitness de élite
    โœฆ Estrategas del campo competitivo

    Aquí, el sudor no es debilidad…
    es símbolo de poder.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    ESTÉTICA VISUAL

    Colores dominantes

    Rojo competitivo
    Violeta energético
    Blanco atlético
    Negro elegante

    Elementos clave

    โœฆ Gimnasios de alto rendimiento
    โœฆ Canchas deportivas profesionales
    โœฆ Equipamiento de entrenamiento
    โœฆ Iluminación nocturna académica
    โœฆ Uniformes deportivos estilizados

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    TEMÁTICAS DESTACADAS

    Train Like a Kunoichi:
    Técnicas avanzadas de combate y disciplina física inspiradas en el entrenamiento ninja.

    Fitness Warriors:
    Un vistazo a las atletas más poderosas de la academia.

    ๐ŸŸ The Academy’s Elite:
    Fuerza, belleza y estrategia combinadas en la cima del rendimiento.

    Gear Guide:
    Equipamiento y estilo que definen a una verdadera guerrera deportiva.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    NARRATIVA CENTRAL

    En esta edición, Hinata y Veythra representan dos caminos hacia la perfección:

    La disciplina silenciosa
    El liderazgo dominante

    Ambas convergen en un mismo objetivo:
    convertirse en la élite absoluta dentro de la academia Ishtar.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    ๐Ÿ•ฏ FRASE EMBLEMÁTICA

    "El verdadero poder no solo se entrena…
    se supera."

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    RAREZA

    Clasificación: Elite Academy Edition

    Una edición que destaca por su enfoque en rendimiento físico, estrategia y estética deportiva, posicionándose como una de las más dinámicas dentro de la colección.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    LEMA DE ISHTAR´S DEPORTIVE

    “Entrena como guerrera…
    reina como leyenda.”

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”
    โ•”โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•— โœฆ ISHTAR´S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR โœฆ โ•šโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ• ๐Ÿ‹๏ธ‍โ™€๏ธโšก FICHA EXTENDIDA DE REVISTA โœฆ ISHTAR´S DEPORTIVE โœฆ Fuerza, disciplina… y belleza que domina el juego โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ‘‘ Nombre de la Revista: โœฆ Ishtar´s Deportive ๐Ÿ› Agencia: โœฆ Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour โšก Edición Especial: โœฆ Academy Power Edition โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐ŸŒ‘๐Ÿ‘‘ MODELOS ESTELARES ๐ŸŒธ๐Ÿฅ‹ Hinata Hyuga โœฆ La Guerrera del Pulso Silencioso Elegante, reservada y con una fuerza interior inquebrantable, Hinata representa la disciplina absoluta y el poder que fluye desde la calma. Su estilo combina: ๐Ÿ’œ Precisión perfecta ๐ŸŒธ Gracia natural โšก Fuerza interna explosiva Cada movimiento suyo es preciso… cada golpe, inevitable. ๐Ÿ‘‘๐Ÿ”ฅ Veythra Lili Queen Ishtar โœฆ La Reina Atlética del Imperio Ishtar Dominante, carismática y nacida para liderar, Veythra encarna la cúspide del rendimiento físico y la supremacía competitiva. Su presencia impone respeto dentro y fuera del campo, irradiando una energía de liderazgo absoluto y control total del juego. Su esencia: ๐Ÿ‘‘ Autoridad natural ๐Ÿ”ฅ Intensidad competitiva โšก Velocidad y poder explosivo ๐ŸŽฏ Estrategia impecable Ella no sigue reglas… las redefine. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐ŸŸ CONCEPTO DE LA REVISTA Ishtar´s Deportive introduce un nuevo enfoque dentro del universo Ishtar: la fusión entre alto rendimiento atlético, estética de academia elite y glamour infernal. Ambientada en instalaciones deportivas de alto nivel, esta edición presenta a sus modelos como: โœฆ Guerreras de entrenamiento extremo โœฆ Íconos fitness de élite โœฆ Estrategas del campo competitivo Aquí, el sudor no es debilidad… es símbolo de poder. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” โšก ESTÉTICA VISUAL ๐ŸŽจ Colores dominantes โšก Rojo competitivo ๐Ÿ’œ Violeta energético โšช Blanco atlético ๐ŸŒ‘ Negro elegante ๐ŸŽญ Elementos clave โœฆ Gimnasios de alto rendimiento โœฆ Canchas deportivas profesionales โœฆ Equipamiento de entrenamiento โœฆ Iluminación nocturna académica โœฆ Uniformes deportivos estilizados โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ† TEMÁTICAS DESTACADAS ๐Ÿฅ‹ Train Like a Kunoichi: Técnicas avanzadas de combate y disciplina física inspiradas en el entrenamiento ninja. โšก Fitness Warriors: Un vistazo a las atletas más poderosas de la academia. ๐ŸŸ The Academy’s Elite: Fuerza, belleza y estrategia combinadas en la cima del rendimiento. ๐Ÿ‘Ÿ Gear Guide: Equipamiento y estilo que definen a una verdadera guerrera deportiva. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ‘‘ NARRATIVA CENTRAL En esta edición, Hinata y Veythra representan dos caminos hacia la perfección: ๐ŸŒธ La disciplina silenciosa ๐Ÿ‘‘ El liderazgo dominante Ambas convergen en un mismo objetivo: convertirse en la élite absoluta dentro de la academia Ishtar. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ•ฏ FRASE EMBLEMÁTICA "El verdadero poder no solo se entrena… se supera." โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ’Ž RAREZA ๐Ÿ”ฎ Clasificación: Elite Academy Edition Una edición que destaca por su enfoque en rendimiento físico, estrategia y estética deportiva, posicionándose como una de las más dinámicas dentro de la colección. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” โšก LEMA DE ISHTAR´S DEPORTIVE “Entrena como guerrera… reina como leyenda.” โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”
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  • Mine había aprendido la lección antes de cumplir los veinte años, en las aulas de la universidad donde sus compañeros heredaban imperios mientras él se conformaba con ganarse una beca. El mundo, descubrió, no funcionaba con méritos, sino con conexiones. Podías ser el hombre más brillante de una sala, y aún así no significaba nada. No en la yakuza. Allí, los lazos de sangre se forjaban con la certeza de que el hombre a tu lado estaría dispuesto a ๐—ฐ๐—ผ๐—ฟ๐˜๐—ฎ๐—ฟ๐˜€๐—ฒ ๐˜‚๐—ป ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐˜๐—ถ. Mine lo sabía antes de dar el primer paso. Así que, como todo en su vida, lo planificó con la meticulosidad de quien no puede permitirse un error.

    Investigó durante meses. Pagó a informantes que bebían su salario en whisky barato, consultó archivos judiciales que el resto del mundo había olvidado, rastreó nombres que nadie más recordaba hasta dar con uno. Un hombre que había sido parte de un clan menor en los márgenes del Tojo, ๐—ฎ๐—น๐—ด๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ป ๐˜๐—ฎ๐—ป ๐—ถ๐—ฟ๐—ฟ๐—ฒ๐—น๐—ฒ๐˜ƒ๐—ฎ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—ฝ๐—ถ๐—ฎ ๐—ณ๐—ฎ๐—บ๐—ถ๐—น๐—ถ๐—ฎ ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ ๐˜€๐˜‚ ๐˜€๐˜‚๐—ฒ๐—ฟ๐˜๐—ฒ cuando la justicia lo atrapó. El cargo hizo que hasta los yakuzas más endurecidos fruncieran el ceño cuando Mine mencionó el nombre en voz baja. ๐—”๐—ฐ๐—ผ๐˜€๐—ผ ๐—ฆ๐—ฒ๐˜…๐˜‚๐—ฎ๐—น. La condena había sido larga, el escarnio público implacable, la vergüenza tan absoluta que el hombre salió de prisión sin un solo contacto al que recurrir. Perfecto, pensó Mine. ๐—”๐—น๐—ด๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ป ๐˜๐—ฎ๐—ป ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ผ๐˜€ ๐—ป๐—ผ ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ฟ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—ผ๐—ฝ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ฎ๐—ณ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฟ๐˜€๐—ฒ ๐—ฎ ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ฒ ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ.

    La primera vez que lo vio fue en una sala de visitas penitenciaria, el hombre era más bajo de lo que esperaba, con un cuerpo que la cárcel no había hecho más que engordar, un rostro inflamado por los años de mala comida y peor trato, y una mirada que alternaba entre la desconfianza del animal acorralado y una sumisión ๐—ฐ๐—ฎ๐˜€๐—ถ ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐—ด๐—ผ๐—ป๐˜‡๐—ผ๐˜€๐—ฎ. Cuando Mine se acercó, los otros reclusos que compartían el espacio se alejaron como si el aire a su alrededor estuviera contaminado. Sintió el estómago revolverse, una náusea agria que le subió por la garganta y que solo pudo contener apretando la mandíbula con una fuerza que le hizo crujir los dientes. Aquel hombre era lo más bajo que podía encontrarse en la sociedad japonesa, un paria entre los parias, tan repulsivo que incluso los asesinos y los estafadores le daban la espalda.

    Y Mine sonrió. Extendió la mano con la palma hacia arriba, un gesto de apertura que había ensayado frente al espejo durante semanas, y dijo las palabras que había construido con cuidado. Habló de oportunidades, de segundas chances, de cómo alguien con su conocimiento del mundo exterior y alguien con la experiencia del hombre dentro podían construir algo juntos. Su voz no tembló y su gesto no se quebró. ๐—ก๐—ถ ๐˜€๐—ถ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—ฐ๐˜‚๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ ๐˜€๐˜‚๐—ฑ๐—ผ๐—ฟ๐—ผ๐˜€๐—ฎ ๐˜† ๐—ฑ๐—ฒ๐—บ๐—ฎ๐˜€๐—ถ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฐ๐—ฎ๐—น๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ๐—น ๐—ฒ๐˜…๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜ƒ๐—ถ๐—ฐ๐˜๐—ผ ๐—ฎ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ผฬ ๐—น๐—ฎ ๐˜€๐˜‚๐˜†๐—ฎ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ฒ๐—ณ๐˜‚๐˜€๐—ถ๐˜ƒ๐—ถ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—น๐—ฒ ๐—ต๐—ถ๐˜‡๐—ผ ๐˜€๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ถ๐—ฟ ๐—ฐ๐—ผ๐—บ๐—ผ ๐˜€๐—ถ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐˜‚๐˜ƒ๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐˜๐—ผ๐—ฐ๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ๐—น๐—ด๐—ผ ๐—ฝ๐˜‚๐˜๐—ฟ๐—ฒ๐—ณ๐—ฎ๐—ฐ๐˜๐—ผ.

    Durante meses, Mine se obligó a estar presente. A escuchar las mismas historias aburridas sobre sus conquistas, los mismos chistes vulgares que hacían que sus subordinados más leales desviaran la mirada con incomodidad cuando el hombre reía demasiado fuerte en los bares de Kabukichล. A pagar las cuentas, primero las pequeñas, luego las grandes. Un apartamento aquí, un coche allá, dinero para "inversiones" que nunca se materializaban en nada excepto en deudas más grandes. Cada vez que el hombre lo llamaba "hermano" con esa voz untuosa, Mine sentía algo retorcerse en su interior, ๐˜‚๐—ป ๐—ฎ๐—ป๐—ถ๐—บ๐—ฎ๐—น ๐—ฎ๐˜€๐—พ๐˜‚๐—ฒ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฎ๐—ปฬƒ๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ผฬ๐—บ๐—ฎ๐—ด๐—ผ. Pero sostenía la sonrisa, apretaba el hombro del otro con un gesto de camaradería que había ensayado tantas veces que se había vuelto mecánico. Esperaba, pues aquel ๐—–๐—˜๐—ฅ๐——๐—ข era el único que podía brindarle contactos.

    Lo que no esperaba, lo que ningún plan financiero ni análisis de riesgo podría haber previsto, fue el momento en que algo dentro de él se dobló.
    Ocurrió una noche de lluvia, en un callejón detrás de un izakaya donde habían estado bebiendo hasta que las luces de neón empezaron a parpadear como estrellas moribundas. El hombre estaba ebrio, más de lo habitual, apoyado contra la pared húmeda mientras Mine fingía buscar su teléfono para pedir un taxi. Y entonces, entre balbuceos y eructos, las palabras salieron.

    —Somos hermanos jurados, Yoshitaka. Hermanos. Juntos hasta la muerte, ¿entiendes? ๐—›๐—ฎ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐˜‚๐—ฒ๐—ฟ๐˜๐—ฒ.

    La lluvia caía sobre los hombros de Mine, empapando la tela cara de su abrigo, y por un instante, solo un pequeño instante que después repasaría en su memoria cientos de veces, ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐—ป๐˜๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐˜€๐—ฒ ๐˜€๐—ถ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐—ถ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ๐—น๐—ด๐—ผ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฎ๐—น ๐—ผ ๐˜€๐—ถ๐—บ๐—ฝ๐—น๐—ฒ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€๐—ฒ๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป... Mine sintió algo. Una pequeña calidez, una pequeña grieta en los muros que el habia construido con tanto cuidado. Tal vez, pensó mientras miraba al hombre tambaleante bajo la lluvia, ๐˜๐—ฎ๐—น ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜‡ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ฐ๐—ผ๐˜€๐—ฎ ๐—ด๐—ฟ๐—ผ๐˜๐—ฒ๐˜€๐—ฐ๐—ฎ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฎ๐—น๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—น๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฐ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฒ๐—ป ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ๐—ถ๐—ผ. Tal vez todos los gestos, las borracheras compartidas, las conversaciones sin sentido sobre el futuro, tal vez todo eso había construido algo real. Algo que Mine nunca había tenido.

    Fue un pensamiento pasajero, duró lo que el parpadeo de una luciérnaga en verano. A la mañana siguiente, cuando el hombre llamó para pedir más dinero con la misma voz de siempre y la misma falta de vergüenza, Mine ya había enterrado ese momento en lo más profundo de su mente.

    La traición llegó tres meses después, aunque en retrospectiva, Mine sabía que había estado gestándose desde el primer día. Un trato. Algo grande, algo que pondría a la Familia Hakuho en una posición de poder dentro del Clan. El hombre había insistido en participar, en demostrar que era más que la mascota que los otros clanes susurraban a sus espaldas. Mine aceptó, a pesar de cada instinto que le gritaba que no lo hiciera. ๐—ง๐—ฎ๐—น ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜‡, ๐˜€๐—ฒ ๐—ฑ๐—ถ๐—ท๐—ผ, ๐˜๐—ฎ๐—น ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜‡ ๐—ฎ๐˜€๐›Šฬ ๐—ฒ๐—น ๐˜ƒ๐›Šฬ๐—ป๐—ฐ๐˜‚๐—น๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜€๐˜๐—ฟ๐˜‚๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ท๐—ฎ๐—ฟ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐˜€๐—ผ๐—น๐—ผ ๐—ฝ๐—ฎ๐—น๐—ฎ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฎ๐˜€ ๐—ฒ๐—ฏ๐—ฟ๐—ถ๐—ฎ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐˜‚๐—ป ๐—ฐ๐—ฎ๐—น๐—น๐—ฒ๐—ท๐—ผฬ๐—ป.
    La emboscada fue perfectamente ejecutada. Las luces de los vehículos, las armas desenfundadas, los gritos de los hombres de Mine cayendo alrededor. Y el hombre que debía cubrirle la espalda, aquel al que había sacado de la cárcel, ๐—ฎ๐—น ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ถ๐—ฑ๐—ผ, ๐—ฎ๐—น๐—ถ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ, ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐˜๐—ฒ๐—ด๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฏ๐˜‚๐—ฟ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—น๐—ผ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—ฐ๐—น๐—ฎ๐—ป๐—ฒ๐˜€, ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€๐—ฎ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ฎ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐—ณ๐˜‚๐˜€๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฒ๐—น ๐—ฑ๐—ถ๐—ป๐—ฒ๐—ฟ๐—ผ. Con todo. Mine recordaba haber sangrado esa noche, arrastrándose por un callejón distinto al de la promesa de hermanos jurados, con un tajo en el costado que le enseñó lo que era estar realmente solo.

    No lo buscó, no envió hombres tras él, no hizo nada excepto esperar. Y Mine Yoshitaka sabía esperar como nadie. Había esperado años para construir su imperio financiero, había esperado décadas para encontrar un lugar al que pertenecer, había esperado toda una vida para dejar de sentirse como el niño huérfano que miraba desde afuera. Podía esperar unos meses más, después de todo, Mine se convenció así mismo de que ๐—น๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ป๐—ด๐—ฎ๐—ป๐˜‡๐—ฎ ๐—ฒ๐˜€ ๐˜‚๐—ป ๐—ท๐˜‚๐—ฒ๐—ด๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜๐—ผ๐—ป๐˜๐—ผ๐˜€.

    El hombre volvió cuando el dinero se acabó. Volvió con la misma sonrisa untuosa, la misma falta de vergüenza, los mismos gestos de camaradería... y Mine sonrió. Le dio la bienvenida, puso una mano en su hombro y dijo que entendía, que eran tiempos difíciles, que los hermanos se perdonan. Cada palabra era un cuchillo que enterraba en su propia carne, pero la sonrisa no se movió ni un milímetro.
    Dejó que el hombre creyera que había triunfado, que la traición había sido olvidada, que su lugar junto al futuro patriarca seguía intacto. Le prestó dinero cuando lo pidió, asintió con la cabeza cuando el hombre hablaba de sus planes grandiosos, rió cuando contaba sus chistes vulgares. Cada interacción era una prueba de resistencia, un ejercicio de control tan exquisito que a veces Mine se sorprendía a sí mismo, ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐—ป๐˜๐—ฎฬ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐˜€๐—ฒ ๐˜€๐—ถ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฎ๐—น๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—ต๐˜‚๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ ๐—ผ ๐˜€๐—ผ๐—น๐—ผ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—บ๐—ฎฬ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐—ฑ๐—ถ๐˜€๐—ณ๐—ฟ๐—ฎ๐˜‡๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ต๐—ผ๐—บ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ.

    Pero la paciencia, como todo en la vida, tenía un límite.

    Fue una tarde cualquiera. Mine estaba en su oficina de la sede de la Familia Hakuho, repasando informes trimestrales que prometían ganancias récord, cuando el hombre irrumpió sin anunciarse. Ya había estado bebiendo, el aliento a shลchลซ llegó antes que él, impregnando el aire con ese olor agrio que Mine había aprendido a identificar como presagio de problemas. Y entonces comenzó..
    Primero fueron las acusaciones: Que Mine le debía más, que lo había mantenido en una posición baja a propósito para humillarlo, que él había puesto su vida en riesgo por el clan y qué había recibido a cambio. La voz del hombre crecía en volumen y en absurdez, cada palabra más inflamada que la anterior, hasta que el traqueteo de los muebles al ser empujados se sumó al ruido. Una lámpara de mesa de porcelana china, una pieza que Mine había adquirido en una subasta en Kioto, valorada en más de lo que aquel cerdo había ganado en toda su vida, voló contra la pared y estalló en fragmentos blancos. Un portarretratos con una fotografía que Mine ni siquiera recordaba haber colocado allí siguió el mismo camino. Luego un jarrón, luego un monitor...

    —¡ME DEBES TODO! —el grito del hombre resonó entre las paredes de caoba, sus puños golpeando el escritorio donde Mine todavía estaba sentado, observando con una calma que parecía sobrenatural—. ¡TODO EL DINERO, MINE! ¡Y TUS HOMBRES! ¡ME CANSÉ DE ESTA MIERDA! ¡VOY A ARMAR UNA GUERRA SI NO ME DAS LO QUE ME CORRESPONDE!

    Sus manos gordezuelas se cerraron sobre el borde del escritorio, volcando la taza de té que Mine había estado bebiendo momentos antes. El líquido caliente se derramó sobre los informes, arruinando horas de trabajo meticuloso. Y fue eso, de todas las cosas, lo que hizo que algo en los ojos de Mine cambiara. No fue la amenaza de guerra, no fue la destrucción de sus pertenencias. Fue el té sobre los informes. ๐—˜๐—น ๐—ด๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ผ ๐—ฝ๐—ฒ๐—พ๐˜‚๐—ฒ๐—ปฬƒ๐—ผ, ๐—ฐ๐—ฎ๐˜€๐—ถ ๐—ถ๐—ป๐˜€๐—ถ๐—ด๐—ป๐—ถ๐—ณ๐—ถ๐—ฐ๐—ฎ๐—ป๐˜๐—ฒ, ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐—น๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ณ๐—ฎ๐—น๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐˜๐—ผ ๐˜๐—ฎ๐—ป ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—ณ๐˜‚๐—ป๐—ฑ๐—ฎ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ป๐—ถ ๐˜€๐—ถ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—บ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ.
    El hombre seguía gritando, su cara congestionada hasta adquirir un tono púrpura, la saliva volando de sus labios mientras enumeraba todas las formas en que Mine le había fallado. No había notado cómo la sonrisa de Mine, esa sonrisa que había sostenido durante dos años enteros, había desaparecido de su rostro como si nunca hubiera existido.

    Cuando Mine se levantó de su silla, lo hizo con fluidez, el golpe fue tan rápido que el hombre apenas tuvo tiempo de parpadear antes de que el puño de Mine se hundiera en su estómago blando con precisión. El aire salió de sus pulmones en un gemido húmedo, sus rodillas se doblaron, y luego vino el segundo golpe, y el tercero. ๐—–๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐—ถ๐—บ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฐ๐˜๐—ผ ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—น๐—ถ๐—ฏ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป, ๐—ฐ๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐˜€๐—ผ๐—ป๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ต๐˜‚๐—ฒ๐˜€๐—ผ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฎ ๐—ฐ๐—ฎ๐—ฟ๐—ป๐—ฒ ๐˜‚๐—ป ๐—ฒ๐—ฐ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ฎ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐˜€๐—ผ๐—ป๐—ฟ๐—ถ๐˜€๐—ฎ๐˜€ ๐—ณ๐—ฎ๐—น๐˜€๐—ฎ๐˜€, ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ฎ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—บ๐—ฒ๐˜€๐—ฎ๐˜€ ๐—ฟ๐—ผ๐˜๐—ฎ๐˜€, ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ฎ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ป๐—ผ๐—ฐ๐—ต๐—ฒ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐— ๐—ถ๐—ป๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—บ๐—ถ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ๐—น ๐˜๐—ฒ๐—ฐ๐—ต๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฎ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐˜๐—ฎ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐—ป๐˜๐—ฎฬ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐˜€๐—ฒ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐—พ๐˜‚๐—ฒฬ ๐˜€๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ป๐˜๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—ฒ๐˜€๐—ฒ ๐˜ƒ๐—ฎ๐—ฐ๐›Šฬ๐—ผ ๐—ฎ ๐—ฝ๐—ฒ๐˜€๐—ฎ๐—ฟ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ผ ๐—น๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—น๐—ผ๐—ด๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ.

    La sangre salpicó la manga de su traje, pero Mine ni siquiera parpadeó. Sus nudillos ardían, y el dolor era casi agradable, desestresante diría.
    Cuando el hombre yacía en el suelo, entre los restos de porcelana y los papeles manchados de té, emitiendo sonidos que ya no eran palabras sino gemidos, Mine se enderezó. Tomó un pañuelo de su bolsillo interior y se limpió los nudillos meticulosidad. Sólo entonces, con un gesto casi perezoso de su mano, ๐—น๐—น๐—ฎ๐—บ๐—ผฬ ๐—ฎ ๐˜€๐˜‚๐˜€ ๐˜€๐˜‚๐—ฏ๐—ผ๐—ฟ๐—ฑ๐—ถ๐—ป๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ๐˜€.

    Dos hombres en traje negro aparecieron en el marco de la puerta, sus rostros perfectamente impasibles, esperando instrucciones.
    Mine los miró, y luego desvió la vista hacia el bulto tembloroso en el suelo. Su voz, cuando habló, fue baja y serena, el mismo tono que usaba para aprobar presupuestos trimestrales.

    —๐—ก๐—ผ ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ด๐—ฎ๐—ป ๐—ฎ๐—พ๐˜‚๐›Šฬ

    Salió de la oficina sin mirar atrás. Caminó por el pasillo de la sede con pasos medidos, escuchando cómo los gritos comenzaban de nuevo detrás de él, más agudos y más desesperados, la voz de aquel hombre que ya no era su "mejor amigo", ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ป๐˜‚๐—ป๐—ฐ๐—ฎ ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ, ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ป๐˜‚๐—ป๐—ฐ๐—ฎ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฑ๐—ฟ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐—ฒ๐—ฟ๐—น๐—ผ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ.

    Porque esa era la lección, ¿no? Mine había aprendido muy pronto que en este mundo no recibes nada gratis. Y aquella cosa en el suelo de su oficina, ese despojo que gemía entre la sangre y los restos de porcelana, nunca había sido un hermano. ๐—ฆ๐—ผ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐˜‚๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฎ๐˜๐—ผ ๐—บ๐—ฎ๐—น ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฐ๐˜๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ, ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ถ๐—ป๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐˜€๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐—ฟ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ๐˜€ ๐—ป๐—ฒ๐—ด๐—ฎ๐˜๐—ถ๐˜ƒ๐—ผ๐˜€, ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ฝ๐—ฎฬ๐—ด๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐—ฒ๐—น ๐—น๐—ฎ๐—ฟ๐—ด๐—ผ ๐—ฒ๐˜…๐—ฝ๐—ฒ๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฟ๐—ฎ๐˜‡๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐— ๐—ถ๐—ป๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ท๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฐ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฒ๐—ฟ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—น๐—ผ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜‡๐—ผ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฒ ๐—ต๐—ผ๐—บ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฑ๐›Šฬ๐—ฎ๐—ป ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐—ฎ๐—น๐—ด๐—ผ ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐˜๐—ฟ๐—ฎ๐—ป๐˜€๐—ฎ๐—ฐ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€.
    Mine había aprendido la lección antes de cumplir los veinte años, en las aulas de la universidad donde sus compañeros heredaban imperios mientras él se conformaba con ganarse una beca. El mundo, descubrió, no funcionaba con méritos, sino con conexiones. Podías ser el hombre más brillante de una sala, y aún así no significaba nada. No en la yakuza. Allí, los lazos de sangre se forjaban con la certeza de que el hombre a tu lado estaría dispuesto a ๐—ฐ๐—ผ๐—ฟ๐˜๐—ฎ๐—ฟ๐˜€๐—ฒ ๐˜‚๐—ป ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐˜๐—ถ. Mine lo sabía antes de dar el primer paso. Así que, como todo en su vida, lo planificó con la meticulosidad de quien no puede permitirse un error. Investigó durante meses. Pagó a informantes que bebían su salario en whisky barato, consultó archivos judiciales que el resto del mundo había olvidado, rastreó nombres que nadie más recordaba hasta dar con uno. Un hombre que había sido parte de un clan menor en los márgenes del Tojo, ๐—ฎ๐—น๐—ด๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ป ๐˜๐—ฎ๐—ป ๐—ถ๐—ฟ๐—ฟ๐—ฒ๐—น๐—ฒ๐˜ƒ๐—ฎ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—ฝ๐—ถ๐—ฎ ๐—ณ๐—ฎ๐—บ๐—ถ๐—น๐—ถ๐—ฎ ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ ๐˜€๐˜‚ ๐˜€๐˜‚๐—ฒ๐—ฟ๐˜๐—ฒ cuando la justicia lo atrapó. El cargo hizo que hasta los yakuzas más endurecidos fruncieran el ceño cuando Mine mencionó el nombre en voz baja. ๐—”๐—ฐ๐—ผ๐˜€๐—ผ ๐—ฆ๐—ฒ๐˜…๐˜‚๐—ฎ๐—น. La condena había sido larga, el escarnio público implacable, la vergüenza tan absoluta que el hombre salió de prisión sin un solo contacto al que recurrir. Perfecto, pensó Mine. ๐—”๐—น๐—ด๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ป ๐˜๐—ฎ๐—ป ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ผ๐˜€ ๐—ป๐—ผ ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ฟ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—ผ๐—ฝ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ฎ๐—ณ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฟ๐˜€๐—ฒ ๐—ฎ ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ฒ ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ. La primera vez que lo vio fue en una sala de visitas penitenciaria, el hombre era más bajo de lo que esperaba, con un cuerpo que la cárcel no había hecho más que engordar, un rostro inflamado por los años de mala comida y peor trato, y una mirada que alternaba entre la desconfianza del animal acorralado y una sumisión ๐—ฐ๐—ฎ๐˜€๐—ถ ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐—ด๐—ผ๐—ป๐˜‡๐—ผ๐˜€๐—ฎ. Cuando Mine se acercó, los otros reclusos que compartían el espacio se alejaron como si el aire a su alrededor estuviera contaminado. Sintió el estómago revolverse, una náusea agria que le subió por la garganta y que solo pudo contener apretando la mandíbula con una fuerza que le hizo crujir los dientes. Aquel hombre era lo más bajo que podía encontrarse en la sociedad japonesa, un paria entre los parias, tan repulsivo que incluso los asesinos y los estafadores le daban la espalda. Y Mine sonrió. Extendió la mano con la palma hacia arriba, un gesto de apertura que había ensayado frente al espejo durante semanas, y dijo las palabras que había construido con cuidado. Habló de oportunidades, de segundas chances, de cómo alguien con su conocimiento del mundo exterior y alguien con la experiencia del hombre dentro podían construir algo juntos. Su voz no tembló y su gesto no se quebró. ๐—ก๐—ถ ๐˜€๐—ถ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—ฐ๐˜‚๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ ๐˜€๐˜‚๐—ฑ๐—ผ๐—ฟ๐—ผ๐˜€๐—ฎ ๐˜† ๐—ฑ๐—ฒ๐—บ๐—ฎ๐˜€๐—ถ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฐ๐—ฎ๐—น๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ๐—น ๐—ฒ๐˜…๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜ƒ๐—ถ๐—ฐ๐˜๐—ผ ๐—ฎ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ผฬ ๐—น๐—ฎ ๐˜€๐˜‚๐˜†๐—ฎ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ฒ๐—ณ๐˜‚๐˜€๐—ถ๐˜ƒ๐—ถ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—น๐—ฒ ๐—ต๐—ถ๐˜‡๐—ผ ๐˜€๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ถ๐—ฟ ๐—ฐ๐—ผ๐—บ๐—ผ ๐˜€๐—ถ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐˜‚๐˜ƒ๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐˜๐—ผ๐—ฐ๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ๐—น๐—ด๐—ผ ๐—ฝ๐˜‚๐˜๐—ฟ๐—ฒ๐—ณ๐—ฎ๐—ฐ๐˜๐—ผ. Durante meses, Mine se obligó a estar presente. A escuchar las mismas historias aburridas sobre sus conquistas, los mismos chistes vulgares que hacían que sus subordinados más leales desviaran la mirada con incomodidad cuando el hombre reía demasiado fuerte en los bares de Kabukichล. A pagar las cuentas, primero las pequeñas, luego las grandes. Un apartamento aquí, un coche allá, dinero para "inversiones" que nunca se materializaban en nada excepto en deudas más grandes. Cada vez que el hombre lo llamaba "hermano" con esa voz untuosa, Mine sentía algo retorcerse en su interior, ๐˜‚๐—ป ๐—ฎ๐—ป๐—ถ๐—บ๐—ฎ๐—น ๐—ฎ๐˜€๐—พ๐˜‚๐—ฒ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฎ๐—ปฬƒ๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ผฬ๐—บ๐—ฎ๐—ด๐—ผ. Pero sostenía la sonrisa, apretaba el hombro del otro con un gesto de camaradería que había ensayado tantas veces que se había vuelto mecánico. Esperaba, pues aquel ๐—–๐—˜๐—ฅ๐——๐—ข era el único que podía brindarle contactos. Lo que no esperaba, lo que ningún plan financiero ni análisis de riesgo podría haber previsto, fue el momento en que algo dentro de él se dobló. Ocurrió una noche de lluvia, en un callejón detrás de un izakaya donde habían estado bebiendo hasta que las luces de neón empezaron a parpadear como estrellas moribundas. El hombre estaba ebrio, más de lo habitual, apoyado contra la pared húmeda mientras Mine fingía buscar su teléfono para pedir un taxi. Y entonces, entre balbuceos y eructos, las palabras salieron. —Somos hermanos jurados, Yoshitaka. Hermanos. Juntos hasta la muerte, ¿entiendes? ๐—›๐—ฎ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—น๐—ฎ ๐—บ๐˜‚๐—ฒ๐—ฟ๐˜๐—ฒ. La lluvia caía sobre los hombros de Mine, empapando la tela cara de su abrigo, y por un instante, solo un pequeño instante que después repasaría en su memoria cientos de veces, ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐—ป๐˜๐—ฎ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐˜€๐—ฒ ๐˜€๐—ถ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐—ถ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ๐—น๐—ด๐—ผ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฎ๐—น ๐—ผ ๐˜€๐—ถ๐—บ๐—ฝ๐—น๐—ฒ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€๐—ฒ๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป... Mine sintió algo. Una pequeña calidez, una pequeña grieta en los muros que el habia construido con tanto cuidado. Tal vez, pensó mientras miraba al hombre tambaleante bajo la lluvia, ๐˜๐—ฎ๐—น ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜‡ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ฐ๐—ผ๐˜€๐—ฎ ๐—ด๐—ฟ๐—ผ๐˜๐—ฒ๐˜€๐—ฐ๐—ฎ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฎ๐—น๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—น๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฐ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฒ๐—ป ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ๐—ถ๐—ผ. Tal vez todos los gestos, las borracheras compartidas, las conversaciones sin sentido sobre el futuro, tal vez todo eso había construido algo real. Algo que Mine nunca había tenido. Fue un pensamiento pasajero, duró lo que el parpadeo de una luciérnaga en verano. A la mañana siguiente, cuando el hombre llamó para pedir más dinero con la misma voz de siempre y la misma falta de vergüenza, Mine ya había enterrado ese momento en lo más profundo de su mente. La traición llegó tres meses después, aunque en retrospectiva, Mine sabía que había estado gestándose desde el primer día. Un trato. Algo grande, algo que pondría a la Familia Hakuho en una posición de poder dentro del Clan. El hombre había insistido en participar, en demostrar que era más que la mascota que los otros clanes susurraban a sus espaldas. Mine aceptó, a pesar de cada instinto que le gritaba que no lo hiciera. ๐—ง๐—ฎ๐—น ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜‡, ๐˜€๐—ฒ ๐—ฑ๐—ถ๐—ท๐—ผ, ๐˜๐—ฎ๐—น ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜‡ ๐—ฎ๐˜€๐›Šฬ ๐—ฒ๐—น ๐˜ƒ๐›Šฬ๐—ป๐—ฐ๐˜‚๐—น๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜€๐˜๐—ฟ๐˜‚๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ท๐—ฎ๐—ฟ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐˜€๐—ผ๐—น๐—ผ ๐—ฝ๐—ฎ๐—น๐—ฎ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฎ๐˜€ ๐—ฒ๐—ฏ๐—ฟ๐—ถ๐—ฎ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐˜‚๐—ป ๐—ฐ๐—ฎ๐—น๐—น๐—ฒ๐—ท๐—ผฬ๐—ป. La emboscada fue perfectamente ejecutada. Las luces de los vehículos, las armas desenfundadas, los gritos de los hombres de Mine cayendo alrededor. Y el hombre que debía cubrirle la espalda, aquel al que había sacado de la cárcel, ๐—ฎ๐—น ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ถ๐—ฑ๐—ผ, ๐—ฎ๐—น๐—ถ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ, ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐˜๐—ฒ๐—ด๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฏ๐˜‚๐—ฟ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—น๐—ผ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—ฐ๐—น๐—ฎ๐—ป๐—ฒ๐˜€, ๐—ฑ๐—ฒ๐˜€๐—ฎ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ ๐—ฒ๐—ป ๐—น๐—ฎ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐—ณ๐˜‚๐˜€๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฒ๐—น ๐—ฑ๐—ถ๐—ป๐—ฒ๐—ฟ๐—ผ. Con todo. Mine recordaba haber sangrado esa noche, arrastrándose por un callejón distinto al de la promesa de hermanos jurados, con un tajo en el costado que le enseñó lo que era estar realmente solo. No lo buscó, no envió hombres tras él, no hizo nada excepto esperar. Y Mine Yoshitaka sabía esperar como nadie. Había esperado años para construir su imperio financiero, había esperado décadas para encontrar un lugar al que pertenecer, había esperado toda una vida para dejar de sentirse como el niño huérfano que miraba desde afuera. Podía esperar unos meses más, después de todo, Mine se convenció así mismo de que ๐—น๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ฒ๐—ป๐—ด๐—ฎ๐—ป๐˜‡๐—ฎ ๐—ฒ๐˜€ ๐˜‚๐—ป ๐—ท๐˜‚๐—ฒ๐—ด๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜๐—ผ๐—ป๐˜๐—ผ๐˜€. El hombre volvió cuando el dinero se acabó. Volvió con la misma sonrisa untuosa, la misma falta de vergüenza, los mismos gestos de camaradería... y Mine sonrió. Le dio la bienvenida, puso una mano en su hombro y dijo que entendía, que eran tiempos difíciles, que los hermanos se perdonan. Cada palabra era un cuchillo que enterraba en su propia carne, pero la sonrisa no se movió ni un milímetro. Dejó que el hombre creyera que había triunfado, que la traición había sido olvidada, que su lugar junto al futuro patriarca seguía intacto. Le prestó dinero cuando lo pidió, asintió con la cabeza cuando el hombre hablaba de sus planes grandiosos, rió cuando contaba sus chistes vulgares. Cada interacción era una prueba de resistencia, un ejercicio de control tan exquisito que a veces Mine se sorprendía a sí mismo, ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐—ป๐˜๐—ฎฬ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐˜€๐—ฒ ๐˜€๐—ถ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฎ๐—น๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—ต๐˜‚๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ผ ๐—ผ ๐˜€๐—ผ๐—น๐—ผ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—บ๐—ฎฬ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐—ฑ๐—ถ๐˜€๐—ณ๐—ฟ๐—ฎ๐˜‡๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ต๐—ผ๐—บ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ. Pero la paciencia, como todo en la vida, tenía un límite. Fue una tarde cualquiera. Mine estaba en su oficina de la sede de la Familia Hakuho, repasando informes trimestrales que prometían ganancias récord, cuando el hombre irrumpió sin anunciarse. Ya había estado bebiendo, el aliento a shลchลซ llegó antes que él, impregnando el aire con ese olor agrio que Mine había aprendido a identificar como presagio de problemas. Y entonces comenzó.. Primero fueron las acusaciones: Que Mine le debía más, que lo había mantenido en una posición baja a propósito para humillarlo, que él había puesto su vida en riesgo por el clan y qué había recibido a cambio. La voz del hombre crecía en volumen y en absurdez, cada palabra más inflamada que la anterior, hasta que el traqueteo de los muebles al ser empujados se sumó al ruido. Una lámpara de mesa de porcelana china, una pieza que Mine había adquirido en una subasta en Kioto, valorada en más de lo que aquel cerdo había ganado en toda su vida, voló contra la pared y estalló en fragmentos blancos. Un portarretratos con una fotografía que Mine ni siquiera recordaba haber colocado allí siguió el mismo camino. Luego un jarrón, luego un monitor... —¡ME DEBES TODO! —el grito del hombre resonó entre las paredes de caoba, sus puños golpeando el escritorio donde Mine todavía estaba sentado, observando con una calma que parecía sobrenatural—. ¡TODO EL DINERO, MINE! ¡Y TUS HOMBRES! ¡ME CANSÉ DE ESTA MIERDA! ¡VOY A ARMAR UNA GUERRA SI NO ME DAS LO QUE ME CORRESPONDE! Sus manos gordezuelas se cerraron sobre el borde del escritorio, volcando la taza de té que Mine había estado bebiendo momentos antes. El líquido caliente se derramó sobre los informes, arruinando horas de trabajo meticuloso. Y fue eso, de todas las cosas, lo que hizo que algo en los ojos de Mine cambiara. No fue la amenaza de guerra, no fue la destrucción de sus pertenencias. Fue el té sobre los informes. ๐—˜๐—น ๐—ด๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ผ ๐—ฝ๐—ฒ๐—พ๐˜‚๐—ฒ๐—ปฬƒ๐—ผ, ๐—ฐ๐—ฎ๐˜€๐—ถ ๐—ถ๐—ป๐˜€๐—ถ๐—ด๐—ป๐—ถ๐—ณ๐—ถ๐—ฐ๐—ฎ๐—ป๐˜๐—ฒ, ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐—น๐—ฎ๐—ฏ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ณ๐—ฎ๐—น๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐˜๐—ผ ๐˜๐—ฎ๐—ป ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—ณ๐˜‚๐—ป๐—ฑ๐—ฎ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ป๐—ถ ๐˜€๐—ถ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐—บ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ. El hombre seguía gritando, su cara congestionada hasta adquirir un tono púrpura, la saliva volando de sus labios mientras enumeraba todas las formas en que Mine le había fallado. No había notado cómo la sonrisa de Mine, esa sonrisa que había sostenido durante dos años enteros, había desaparecido de su rostro como si nunca hubiera existido. Cuando Mine se levantó de su silla, lo hizo con fluidez, el golpe fue tan rápido que el hombre apenas tuvo tiempo de parpadear antes de que el puño de Mine se hundiera en su estómago blando con precisión. El aire salió de sus pulmones en un gemido húmedo, sus rodillas se doblaron, y luego vino el segundo golpe, y el tercero. ๐—–๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐—ถ๐—บ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฐ๐˜๐—ผ ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—น๐—ถ๐—ฏ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป, ๐—ฐ๐—ฎ๐—ฑ๐—ฎ ๐˜€๐—ผ๐—ป๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ต๐˜‚๐—ฒ๐˜€๐—ผ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฎ ๐—ฐ๐—ฎ๐—ฟ๐—ป๐—ฒ ๐˜‚๐—ป ๐—ฒ๐—ฐ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ฎ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐˜€๐—ผ๐—ป๐—ฟ๐—ถ๐˜€๐—ฎ๐˜€ ๐—ณ๐—ฎ๐—น๐˜€๐—ฎ๐˜€, ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ฎ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ผ๐—บ๐—ฒ๐˜€๐—ฎ๐˜€ ๐—ฟ๐—ผ๐˜๐—ฎ๐˜€, ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ฎ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—ป๐—ผ๐—ฐ๐—ต๐—ฒ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐— ๐—ถ๐—ป๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—บ๐—ถ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฎ๐—น ๐˜๐—ฒ๐—ฐ๐—ต๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฎ๐—ฝ๐—ฎ๐—ฟ๐˜๐—ฎ๐—บ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ ๐—ฝ๐—ฟ๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐—ป๐˜๐—ฎฬ๐—ป๐—ฑ๐—ผ๐˜€๐—ฒ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐—พ๐˜‚๐—ฒฬ ๐˜€๐—ฒ๐—ด๐˜‚๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ป๐˜๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ผ ๐—ฒ๐˜€๐—ฒ ๐˜ƒ๐—ฎ๐—ฐ๐›Šฬ๐—ผ ๐—ฎ ๐—ฝ๐—ฒ๐˜€๐—ฎ๐—ฟ ๐—ฑ๐—ฒ ๐˜๐—ผ๐—ฑ๐—ผ ๐—น๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—น๐—ผ๐—ด๐—ฟ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ. La sangre salpicó la manga de su traje, pero Mine ni siquiera parpadeó. Sus nudillos ardían, y el dolor era casi agradable, desestresante diría. Cuando el hombre yacía en el suelo, entre los restos de porcelana y los papeles manchados de té, emitiendo sonidos que ya no eran palabras sino gemidos, Mine se enderezó. Tomó un pañuelo de su bolsillo interior y se limpió los nudillos meticulosidad. Sólo entonces, con un gesto casi perezoso de su mano, ๐—น๐—น๐—ฎ๐—บ๐—ผฬ ๐—ฎ ๐˜€๐˜‚๐˜€ ๐˜€๐˜‚๐—ฏ๐—ผ๐—ฟ๐—ฑ๐—ถ๐—ป๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ๐˜€. Dos hombres en traje negro aparecieron en el marco de la puerta, sus rostros perfectamente impasibles, esperando instrucciones. Mine los miró, y luego desvió la vista hacia el bulto tembloroso en el suelo. Su voz, cuando habló, fue baja y serena, el mismo tono que usaba para aprobar presupuestos trimestrales. —๐—ก๐—ผ ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ด๐—ฎ๐—ป ๐—ฎ๐—พ๐˜‚๐›Šฬ Salió de la oficina sin mirar atrás. Caminó por el pasillo de la sede con pasos medidos, escuchando cómo los gritos comenzaban de nuevo detrás de él, más agudos y más desesperados, la voz de aquel hombre que ya no era su "mejor amigo", ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ป๐˜‚๐—ป๐—ฐ๐—ฎ ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ, ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—ป๐˜‚๐—ป๐—ฐ๐—ฎ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฑ๐—ฟ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐—ฒ๐—ฟ๐—น๐—ผ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ. Porque esa era la lección, ¿no? Mine había aprendido muy pronto que en este mundo no recibes nada gratis. Y aquella cosa en el suelo de su oficina, ese despojo que gemía entre la sangre y los restos de porcelana, nunca había sido un hermano. ๐—ฆ๐—ผ๐—น๐—ผ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐˜€๐—ถ๐—ฑ๐—ผ ๐˜‚๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฎ๐˜๐—ผ ๐—บ๐—ฎ๐—น ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฐ๐˜๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ, ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ถ๐—ป๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐˜€๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐—ฟ๐—ฒ๐—ป๐—ฑ๐—ถ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ๐˜€ ๐—ป๐—ฒ๐—ด๐—ฎ๐˜๐—ถ๐˜ƒ๐—ผ๐˜€, ๐˜‚๐—ป๐—ฎ ๐—ฝ๐—ฎฬ๐—ด๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป ๐—ฒ๐—น ๐—น๐—ฎ๐—ฟ๐—ด๐—ผ ๐—ฒ๐˜…๐—ฝ๐—ฒ๐—ฑ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฟ๐—ฎ๐˜‡๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐—น๐—ฎ๐˜€ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐— ๐—ถ๐—ป๐—ฒ ๐—ต๐—ฎ๐—ฏ๐›Šฬ๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ท๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฐ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฒ๐—ฟ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—น๐—ผ๐˜€ ๐—น๐—ฎ๐˜‡๐—ผ๐˜€ ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฒ ๐—ต๐—ผ๐—บ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ๐˜€ ๐—ฝ๐—ผ๐—ฑ๐›Šฬ๐—ฎ๐—ป ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐—ฎ๐—น๐—ด๐—ผ ๐—บ๐—ฎฬ๐˜€ ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐˜๐—ฟ๐—ฎ๐—ป๐˜€๐—ฎ๐—ฐ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€.
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  • Thamyr
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    โ•ฐโ”€โ”€โ”€ Fiadh หขแต‰หกแตโฑแต‰

    โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ โ˜ผ โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€

    En Nazarkh, un imperio de oriente, ubicado en medio del desierto, habían diferentes maravillas e historias por las que turistas de todos lados llegaban para contemplar. Una de las actividades más importantes era el pasar por el Gran Mercado, lugar construído en el gran oasis Thamyr. Era el punto medio antes de llegar a la capital, Oradis.

    Para llegar allí se debían seguir senderos marcados, pues de desviarse de ellos era muy fácil perderse entre las grandes montañas de arena y, por ende, en las Dunas de Karesh, donde se decía habitaban criaturas enormes, como leones de arena, o las serpientes gigantes por las noches, entre otros.

    Al ser un punto muy turístico era común ver todo tipo de comerciantes y puestos: comidas, telas, metales, artesanías, plantas, cristales, etc. En ese momento era la época donde llegaban muchos pescadores para brindar lo mejor que lograron conseguir, así que las caravanas iban repletas de mariscos bien conservados para la venta.

    Zarukhan, que prefería estar lejos del palacio y de la capital en general, siempre tomaba la más mínima oportunidad para escaparse. Pero debía ser cuidadoso para que nadie lo notara, en especial los guardias, o iba a tener que volver y escuchar una de las miles reprimendas del sultán o de los sacerdotes, a veces ambos a la vez.

    Se vistió con ropas oscuras a pesar del calor y el sol a mitad del cielo, pero eran colores diferentes a los que solía vestir. Menos adornos y bordados, pero manteniendo algunos accesorios para no verse extraño entre la multitud. Lo más difícil era cubrir sus ojos dorados que podrían delatarlo al instante, así que utilizaba una especie de velo sobre ellos que apaciguaba el brillo.

    Había escapado temprano ese día, queriendo estar presente cuando las caravanas con la mercancía llegara, siempre le había interesado ver cómo entre las personas regateaban o conversaban porque sí, muchos con historias que él mismo deseaba experimentar por cuenta propia. Por tal razón, y estando ya en el Gran Mercado, se paseó entre dichos transportes mientras iban bajando la mercadería, a veces ayudando si veía a alguien con dificultad para bajar las cajas o barriles.
    โ•ฐโ”€โ”€โ”€ [Fiadh_Selkie] โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ โ˜ผ โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ En Nazarkh, un imperio de oriente, ubicado en medio del desierto, habían diferentes maravillas e historias por las que turistas de todos lados llegaban para contemplar. Una de las actividades más importantes era el pasar por el Gran Mercado, lugar construído en el gran oasis Thamyr. Era el punto medio antes de llegar a la capital, Oradis. Para llegar allí se debían seguir senderos marcados, pues de desviarse de ellos era muy fácil perderse entre las grandes montañas de arena y, por ende, en las Dunas de Karesh, donde se decía habitaban criaturas enormes, como leones de arena, o las serpientes gigantes por las noches, entre otros. Al ser un punto muy turístico era común ver todo tipo de comerciantes y puestos: comidas, telas, metales, artesanías, plantas, cristales, etc. En ese momento era la época donde llegaban muchos pescadores para brindar lo mejor que lograron conseguir, así que las caravanas iban repletas de mariscos bien conservados para la venta. Zarukhan, que prefería estar lejos del palacio y de la capital en general, siempre tomaba la más mínima oportunidad para escaparse. Pero debía ser cuidadoso para que nadie lo notara, en especial los guardias, o iba a tener que volver y escuchar una de las miles reprimendas del sultán o de los sacerdotes, a veces ambos a la vez. Se vistió con ropas oscuras a pesar del calor y el sol a mitad del cielo, pero eran colores diferentes a los que solía vestir. Menos adornos y bordados, pero manteniendo algunos accesorios para no verse extraño entre la multitud. Lo más difícil era cubrir sus ojos dorados que podrían delatarlo al instante, así que utilizaba una especie de velo sobre ellos que apaciguaba el brillo. Había escapado temprano ese día, queriendo estar presente cuando las caravanas con la mercancía llegara, siempre le había interesado ver cómo entre las personas regateaban o conversaban porque sí, muchos con historias que él mismo deseaba experimentar por cuenta propia. Por tal razón, y estando ya en el Gran Mercado, se paseó entre dichos transportes mientras iban bajando la mercadería, a veces ayudando si veía a alguien con dificultad para bajar las cajas o barriles.
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    โ•”โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•—
    โœฆ ISHTAR´S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR โœฆ
    โ•šโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•

    FICHA EXTENDIDA DE REVISTA
    โœฆ ISHTAR´S NYX โœฆ

    La noche donde despiertan los poderes del abismo

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    Nombre de la Revista:
    โœฆ Ishtar´s NYX

    ๐Ÿ› Agencia:
    โœฆ Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour

    Categoría:
    โœฆ Dark Infernal Fashion
    โœฆ Demon Empress Aesthetic
    โœฆ Abyss Glamour Edition

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    โš” ARMA DEMONÍACA EMBLEMÁTICA
    Blood-Star of Ishtar

    โœฆ Origen: Reino Infernal de Ishtar
    โœฆ Portadora Suprema: La Emperatriz Súcubo Sasha Ishtar
    โœฆ Naturaleza: Artefacto Demoníaco Imperial

    La Blood-Star of Ishtar no es simplemente un arma…
    es una reliquia infernal nacida del deseo, la dominación y la sangre de los reinos demoníacos.

    Fue creada en los Altares Carmesí del Abismo, donde las energías de la lujuria, el poder y la oscuridad fueron condensadas en una estrella demoníaca viviente.

    Sólo la Emperatriz Súcubo Sasha Ishtar puede despertar completamente su poder.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    CONCEPTO DE LA REVISTA

    Ishtar´s NYX representa el glamour oscuro de la noche demoníaca gobernada por la Emperatriz Súcubo.

    Esta edición gira alrededor de la leyenda del arma Blood-Star of Ishtar, símbolo del dominio absoluto sobre la oscuridad, la seducción y la voluntad de los demonios.

    Las sesiones fotográficas muestran a los modelos como:

    โœฆ Heraldos del Imperio Infernal
    โœฆ Guardianes de la Emperatriz
    โœฆ Sombras vivientes de la noche eterna

    Cada imagen transmite poder, misterio y seducción infernal.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    ESTÉTICA VISUAL

    Colores dominantes

    Rojo sangre imperial
    Negro abismo profundo
    Carmesí oscuro
    Sombras violáceas demoníacas

    Elementos visuales

    โœฆ Alas de súcubo
    โœฆ Estrellas demoníacas flotantes
    โœฆ Sellos infernales antiguos
    โœฆ Aura oscura alrededor del arma

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    LEYENDA DE LA EMPERATRIZ

    Se dice que Sasha Ishtar, emperatriz súcubo del imperio infernal, conquistó los reinos demoníacos utilizando la Blood-Star of Ishtar.

    Cuando el arma despierta…

    el cielo se oscurece
    las estrellas sangran
    y los demonios se inclinan ante su reina

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    ๐Ÿ•ฏ FRASE EMBLEMÁTICA DE LA EDICIÓN

    "En la noche eterna…
    la sangre de las estrellas pertenece a la Emperatriz."

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    RAREZA DE LA REVISTA

    Clasificación: Abyss Mythic Edition

    Una de las revistas más oscuras y poderosas dentro de la colección de Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour, debido a la presencia del arma imperial de la Emperatriz Súcubo Sasha Ishtar.

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”

    LEMA DE ISHTAR´S NYX

    “Cuando la estrella sangra…
    la emperatriz despierta.”

    โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”
    โ•”โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•— โœฆ ISHTAR´S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR โœฆ โ•šโ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ•โ• ๐ŸŒ™๐Ÿฉธ FICHA EXTENDIDA DE REVISTA โœฆ ISHTAR´S NYX โœฆ La noche donde despiertan los poderes del abismo โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ‘‘ Nombre de la Revista: โœฆ Ishtar´s NYX ๐Ÿ› Agencia: โœฆ Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour ๐ŸŒ‘ Categoría: โœฆ Dark Infernal Fashion โœฆ Demon Empress Aesthetic โœฆ Abyss Glamour Edition โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ”ฅโš” ARMA DEMONÍACA EMBLEMÁTICA ๐Ÿฉธ Blood-Star of Ishtar โœฆ Origen: Reino Infernal de Ishtar โœฆ Portadora Suprema: La Emperatriz Súcubo Sasha Ishtar โœฆ Naturaleza: Artefacto Demoníaco Imperial La Blood-Star of Ishtar no es simplemente un arma… es una reliquia infernal nacida del deseo, la dominación y la sangre de los reinos demoníacos. Fue creada en los Altares Carmesí del Abismo, donde las energías de la lujuria, el poder y la oscuridad fueron condensadas en una estrella demoníaca viviente. Sólo la Emperatriz Súcubo Sasha Ishtar puede despertar completamente su poder. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐ŸŒŒ CONCEPTO DE LA REVISTA Ishtar´s NYX representa el glamour oscuro de la noche demoníaca gobernada por la Emperatriz Súcubo. Esta edición gira alrededor de la leyenda del arma Blood-Star of Ishtar, símbolo del dominio absoluto sobre la oscuridad, la seducción y la voluntad de los demonios. Las sesiones fotográficas muestran a los modelos como: โœฆ Heraldos del Imperio Infernal โœฆ Guardianes de la Emperatriz โœฆ Sombras vivientes de la noche eterna Cada imagen transmite poder, misterio y seducción infernal. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ–ค ESTÉTICA VISUAL ๐ŸŽจ Colores dominantes ๐Ÿฉธ Rojo sangre imperial ๐ŸŒ‘ Negro abismo profundo โœจ Carmesí oscuro ๐Ÿ–ค Sombras violáceas demoníacas ๐ŸŽญ Elementos visuales โœฆ Alas de súcubo โœฆ Estrellas demoníacas flotantes โœฆ Sellos infernales antiguos โœฆ Aura oscura alrededor del arma โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ‘‘ LEYENDA DE LA EMPERATRIZ Se dice que Sasha Ishtar, emperatriz súcubo del imperio infernal, conquistó los reinos demoníacos utilizando la Blood-Star of Ishtar. Cuando el arma despierta… โœจ el cielo se oscurece ๐Ÿฉธ las estrellas sangran ๐Ÿ”ฅ y los demonios se inclinan ante su reina โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ•ฏ FRASE EMBLEMÁTICA DE LA EDICIÓN "En la noche eterna… la sangre de las estrellas pertenece a la Emperatriz." โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿ”ฎ RAREZA DE LA REVISTA ๐Ÿ’Ž Clasificación: Abyss Mythic Edition Una de las revistas más oscuras y poderosas dentro de la colección de Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour, debido a la presencia del arma imperial de la Emperatriz Súcubo Sasha Ishtar. โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ” ๐Ÿฉธ LEMA DE ISHTAR´S NYX “Cuando la estrella sangra… la emperatriz despierta.” โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”โ”
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