El silencio que de pronto envolvió el momento le incomodó. Demasiado emocional, demasiado íntimo. Retiró su mano después de unos segundos del hombro de su hijo mayor, asintiendo una única vez en su dirección.
— Necesitas comer, ahora. El viaje será largo. —No era una pregunta ni sugerencia. Su tono lo dejó en claro, pero el caminito de arena que dejó cuando sus pies se elevaron del suelo lo reafirmó. — Mark, ¿Puedes volar ya?
Y dicho eso, le hizo una señal a Oliver para que se acercara a su hermano, para que sirviera de apoyo.
El peso de la angustia que había cargado en sus hombros el último par de meses se fue diezmando poco a poco, pero no había tiempo de festejar el alivio, la vida de su primogénito. La guerra los alcanzaría si no se apuraban y sabía que la Coalición no resistiría. Era su única oportunidad de terminar con el Imperio Viltrumita y ya habían perdido suficiente tiempo.
No se quedó a esperar como es que Oliver ayudaba - O no - a Mark. Alzó el vuelo rápidamente hacia su refugio, para cortar unas lonchas de carne y servir rápido lo que podría ser su última cena en aquel lugar. Sin que lo vieran, se pasó la mano por la barba crecida, ahí donde el menor le había dado el golpe y tuvo que disimular la sonrisa de satisfacción.
— Necesitas comer, ahora. El viaje será largo. —No era una pregunta ni sugerencia. Su tono lo dejó en claro, pero el caminito de arena que dejó cuando sus pies se elevaron del suelo lo reafirmó. — Mark, ¿Puedes volar ya?
Y dicho eso, le hizo una señal a Oliver para que se acercara a su hermano, para que sirviera de apoyo.
El peso de la angustia que había cargado en sus hombros el último par de meses se fue diezmando poco a poco, pero no había tiempo de festejar el alivio, la vida de su primogénito. La guerra los alcanzaría si no se apuraban y sabía que la Coalición no resistiría. Era su única oportunidad de terminar con el Imperio Viltrumita y ya habían perdido suficiente tiempo.
No se quedó a esperar como es que Oliver ayudaba - O no - a Mark. Alzó el vuelo rápidamente hacia su refugio, para cortar unas lonchas de carne y servir rápido lo que podría ser su última cena en aquel lugar. Sin que lo vieran, se pasó la mano por la barba crecida, ahí donde el menor le había dado el golpe y tuvo que disimular la sonrisa de satisfacción.
El silencio que de pronto envolvió el momento le incomodó. Demasiado emocional, demasiado íntimo. Retiró su mano después de unos segundos del hombro de su hijo mayor, asintiendo una única vez en su dirección.
— Necesitas comer, ahora. El viaje será largo. —No era una pregunta ni sugerencia. Su tono lo dejó en claro, pero el caminito de arena que dejó cuando sus pies se elevaron del suelo lo reafirmó. — Mark, ¿Puedes volar ya?
Y dicho eso, le hizo una señal a Oliver para que se acercara a su hermano, para que sirviera de apoyo.
El peso de la angustia que había cargado en sus hombros el último par de meses se fue diezmando poco a poco, pero no había tiempo de festejar el alivio, la vida de su primogénito. La guerra los alcanzaría si no se apuraban y sabía que la Coalición no resistiría. Era su única oportunidad de terminar con el Imperio Viltrumita y ya habían perdido suficiente tiempo.
No se quedó a esperar como es que Oliver ayudaba - O no - a Mark. Alzó el vuelo rápidamente hacia su refugio, para cortar unas lonchas de carne y servir rápido lo que podría ser su última cena en aquel lugar. Sin que lo vieran, se pasó la mano por la barba crecida, ahí donde el menor le había dado el golpe y tuvo que disimular la sonrisa de satisfacción.