• Mirelle se recostó sobre la cubierta del yate, dejando que la brisa jugara con su cabello largo y dorado. Sus ojos se posaron en la última casa que había diseñado, su obra más reciente: un refugio que combinaba líneas limpias, materiales naturales y elegancia intemporal. Cada detalle, cada textura, cada sombra estaba exactamente donde ella había imaginado.

    Un leve suspiro escapó de sus labios mientras sonreía para sí misma. No necesitaba aplausos ni reconocimiento ajeno; el placer de ver cómo la visión se convertía en realidad era suficiente.

    El lago reflejaba la construcción, y en él se dibujaba la perfección de su trabajo. Orgullosa, dejó que el silencio la envolviera, consciente de que había creado algo más que un espacio: había plasmado su esencia.

    —Perfecto —susurró con satisfacción, sin apartar la mirada de su creación—. Tal como lo imaginé.

    El mundo exterior podía esperar; por un momento, todo era suyo.
    Mirelle se recostó sobre la cubierta del yate, dejando que la brisa jugara con su cabello largo y dorado. Sus ojos se posaron en la última casa que había diseñado, su obra más reciente: un refugio que combinaba líneas limpias, materiales naturales y elegancia intemporal. Cada detalle, cada textura, cada sombra estaba exactamente donde ella había imaginado. Un leve suspiro escapó de sus labios mientras sonreía para sí misma. No necesitaba aplausos ni reconocimiento ajeno; el placer de ver cómo la visión se convertía en realidad era suficiente. El lago reflejaba la construcción, y en él se dibujaba la perfección de su trabajo. Orgullosa, dejó que el silencio la envolviera, consciente de que había creado algo más que un espacio: había plasmado su esencia. —Perfecto —susurró con satisfacción, sin apartar la mirada de su creación—. Tal como lo imaginé. El mundo exterior podía esperar; por un momento, todo era suyo.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Te llamaré Bizcochito, es un nombre perfecto para ti. No te preocupes amiguito, yo no creo en el mito de que los gatos negros atraen la mala suerte.
    — Te llamaré Bizcochito, es un nombre perfecto para ti. No te preocupes amiguito, yo no creo en el mito de que los gatos negros atraen la mala suerte.
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Que bonita lencería....debería comprar alguna?

    *Mira la tienda ,no sabe que comprar *
    Que bonita lencería....debería comprar alguna? *Mira la tienda ,no sabe que comprar *
    Me encocora
    1
    1 turno 0 maullidos
  • ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖
    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.
A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
En contratos disfrazados de matrimonio.
La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.
Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.
Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.
    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.
No vio una fugitiva.
Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.
Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—. Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
Eran políticos.
Empresarios.
Herederos.
Apellidos que no se escribían.
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.
Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…
    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.
Finanzas.
Arte.
Negociación.
    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.
    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.
No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.
Medía.
    No buscaba protección.
Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.
Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.
Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.
La conversación que vale más que cualquier joya.
La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.
Fue estrategia.
    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.
    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.
El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..
    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.
Era potencial.

    Scarlett no era frágil.
Estaba sin tallar.

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.
En el anillo.
En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.
Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.
Elegante.
Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma.
—Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.
Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor Moretti.

    El gesto no fue desprecio.
Fue desafío.
Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.
    Scarlett Eleonor Moretti.
Más firme. Más mío.
    Mirena no sonrió.
Asintió.
—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.
Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.
Uno era herencia.
El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.
No sentí ruptura.
Sentí expansión.
No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.
Sonaba a advertencia.
Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.
Otras lo construyen.
Yo acababa de decidir portar ambos.

    — Scarlett Eleonor Moretti Blackwood ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
En contratos disfrazados de matrimonio.
La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
No vio una fugitiva.
Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—. Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
Eran políticos.
Empresarios.
Herederos.
Apellidos que no se escribían.
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
Finanzas.
Arte.
Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
Medía. No buscaba protección.
Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
La conversación que vale más que cualquier joya.
La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
Era potencial. Scarlett no era frágil.
Estaba sin tallar. Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
En el anillo.
En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
Elegante.
Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma.
—Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre.
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor Moretti. El gesto no fue desprecio.
Fue desafío.
Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
Más firme. Más mío. Mirena no sonrió.
Asintió.
—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.
Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
Uno era herencia.
El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
No sentí ruptura.
Sentí expansión.
No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
Sonaba a advertencia.
Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
Otras lo construyen.
Yo acababa de decidir portar ambos. — Scarlett Eleonor Moretti Blackwood ᢉ𐭩
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • El estudio estaba silencioso, el suelo de madera brillando tenuemente con la luz de la mañana. Scarlett se acercó al espejo, los dedos rozando suavemente su cabello oscuro. Antes de que las alumnas llegaran, había un ritual que no podía saltarse: el recogido.

    Con movimientos precisos, empezó a separar mechón por mechón, alisando la textura con un cuidado casi obsesivo. Cada hebra debía estar en su lugar; cada línea de su cuello y nuca debía quedar visible, limpia, impecable.

    Mientras tejía el moño bajo, se permitió recordar. En los tiempos antiguos, las bailarinas recogían el cabello no solo por estética, sino por disciplina y seguridad. Un cabello suelto podía distraer, enredarse con la barra, interferir con la alineación del cuerpo. El recogido era una declaración silenciosa: “Estoy lista, estoy concentrada, respeto mi arte”.

    Scarlett ajustó un último pasador, comprobando el ángulo del moño en el espejo. La perfección no era vanidad; era necesaria. Cada giro, cada plié, cada salto exigía libertad de movimiento. Cada hebra fuera de lugar era una pequeña amenaza al equilibrio y a la armonía del cuerpo.

    El recogido no solo mantenía el cabello en su sitio, sino que recordaba a quien lo llevaba que el ballet no es solo belleza: es disciplina, control y respeto por el propio cuerpo. Un arte que no perdona la negligencia.

    Con el moño asegurado, Scarlett dio un paso atrás y estiró los brazos hacia arriba, dejando que la luz acariciara su silueta. Pronto las alumnas llegarían, pero por ahora, estaba sola con su reflejo y con el ritual que, generación tras generación, había definido a todas las bailarinas antes de comenzar.
    El estudio estaba silencioso, el suelo de madera brillando tenuemente con la luz de la mañana. Scarlett se acercó al espejo, los dedos rozando suavemente su cabello oscuro. Antes de que las alumnas llegaran, había un ritual que no podía saltarse: el recogido. Con movimientos precisos, empezó a separar mechón por mechón, alisando la textura con un cuidado casi obsesivo. Cada hebra debía estar en su lugar; cada línea de su cuello y nuca debía quedar visible, limpia, impecable. Mientras tejía el moño bajo, se permitió recordar. En los tiempos antiguos, las bailarinas recogían el cabello no solo por estética, sino por disciplina y seguridad. Un cabello suelto podía distraer, enredarse con la barra, interferir con la alineación del cuerpo. El recogido era una declaración silenciosa: “Estoy lista, estoy concentrada, respeto mi arte”. Scarlett ajustó un último pasador, comprobando el ángulo del moño en el espejo. La perfección no era vanidad; era necesaria. Cada giro, cada plié, cada salto exigía libertad de movimiento. Cada hebra fuera de lugar era una pequeña amenaza al equilibrio y a la armonía del cuerpo. El recogido no solo mantenía el cabello en su sitio, sino que recordaba a quien lo llevaba que el ballet no es solo belleza: es disciplina, control y respeto por el propio cuerpo. Un arte que no perdona la negligencia. Con el moño asegurado, Scarlett dio un paso atrás y estiró los brazos hacia arriba, dejando que la luz acariciara su silueta. Pronto las alumnas llegarían, pero por ahora, estaba sola con su reflejo y con el ritual que, generación tras generación, había definido a todas las bailarinas antes de comenzar.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • No se donde coño se habran metido Moxxie y Millie, pero se moririan de ver al nuevo, cumple su trabajo como si fuera una picadora de carne ME ENCANTA ¡MALDITO HIJO DE PUTA NO SE DE DONDE SALISTE PERO CONTRATARTE FUE LO MEJOR QUE HICE!

    -Ya esta fantaseando con el nuevo, ese demonio tan particular que no tiene pinta de haber salido de ningun circulo conocido(?)-
    No se donde coño se habran metido Moxxie y Millie, pero se moririan de ver al nuevo, cumple su trabajo como si fuera una picadora de carne ME ENCANTA ¡MALDITO HIJO DE PUTA NO SE DE DONDE SALISTE PERO CONTRATARTE FUE LO MEJOR QUE HICE! -Ya esta fantaseando con el nuevo, ese demonio tan particular que no tiene pinta de haber salido de ningun circulo conocido(?)-
    0 turnos 0 maullidos
  • ╔═.✾. ═════════════╗
    𝗠𝗔𝗡𝗔𝗗𝗔 𝗖𝗢𝗟𝗠𝗜𝗟𝗟𝗢 𝗚𝗥𝗜𝗦.
    ╚═════════════.✾. ═╝

    𝐀𝐥𝐟𝐚 𝐀𝐥𝐚𝐫𝐢𝐜 𝐕𝐚𝐥𝐤𝐚𝐞𝐫.

    Nombre: Alaric Valkaer

    Edad: 48 años

    Raza: Lobo de sangre pura

    Manada: Colmillo Gris (territorio medio-fuerte, estratégico pero no dominante)

    Rango: Alfa absoluto

    Rol en la manada: Líder supremo, estratega y gobernante.

    Historia

    Alaric nació para gobernar, pero su ambición y miedo al fracaso lo convirtieron en un lobo cruel. Durante la profecía de la Luna Roja, detectó el potencial descomunal de Aerynthia y decidió sellar su poder, borrarle su apellido y forzarla a vivir como Omega. Creyó que así mantendría su dominio absoluto y aseguraría que su heredera aparente, Vaelira, consolidara su poder mediante alianzas estratégicas con otras manadas, especialmente con el Alfa más fuerte del continente.

    Su obsesión con el control lo lleva a humillar, castigar y manipular constantemente a Aerynthia.

    Personalidad

    Dominante y autoritario, implacable en la toma de decisiones.

    Cruel, frío y manipulador, sobre todo con su familia.

    Calculador y estratégico: cada movimiento es pensado para mantener y aumentar su poder.

    Teme perder control más que a la muerte.

    Habilidades

    Combate cuerpo a cuerpo avanzado.

    Estratega militar y político.

    Manipulación psicológica.

    Capacidad para detectar el potencial de otros lobos.

    Relaciones

    Aerynthia: desprecio público. La maldijo, pero reconoce su poder.

    Vaelira: heredera predilecta, la usa como instrumento para alianzas políticas.

    Colmillo Gris: mantiene respeto férreo y disciplina estricta, aunque algunos miembros cuestionan su autoridad.

    𝐕𝐚𝐞𝐥𝐢𝐫𝐚 𝐕𝐚𝐥𝐤𝐚𝐞𝐫.

    Nombre: Vaelira Valkaer

    Edad: 23 años

    Raza: Loba de sangre pura

    Rango: Hija predilecta del Alfa

    Rol: Heredera

    Historia

    Vaelira nació siete minutos después que Aerynthia. Desde pequeña, su padre la entrenó como heredera “legítima”, mientras que su hermana era moldeada para servirla. Inteligente y manipuladora, aprendió rápidamente a usar la crueldad como herramienta.

    Su objetivo: consolidar su poder y posición, incluso a costa de su propia hermana.

    Personalidad

    Ambiciosa y calculadora.

    Cruel, disfruta humillar y controlar.

    Inteligente, estratega social y política.

    No soporta ser opacada; busca constantemente superioridad.

    Habilidades

    Estratega y manipuladora social.

    Combate básico a nivel guerrera entrenada, superior a la media.

    Capacidad para leer a otros lobos y explotarlos psicológicamente.

    Relaciones

    Aerynthia: sombra, objeto de desprecio y manipulación.

    Alaric: favorita del padre, usa su posición para asegurar alianzas.

    Colmillo Gris: proyecta imagen de perfección y liderazgo.

    MANADA — COLMILLO GRIS.

    Territorio: Colinas del Norte

    Fuerza relativa: Media-alta; estratégica y disciplinada, pero no la más poderosa del continente.

    Jerarquía:

    Alfa: Alaric Valkaer

    Beta: Sumamente leal.

    Gamma: Entrenadora de guerreros

    Delta: Guerreros élite

    Omegas: Rango bajo.

    Historia y rol

    Colmillo Gris es fuerte en número y disciplina, pero no tiene magia avanzada ni aliados dominantes. Su poder depende de la estrategia y de mantener control interno.

    Personalidad de la Manada

    Estricta y jerárquica.

    Tradicionalista, con respeto a linajes y jerarquías.

    Fuerte disciplina, castigos claros y cumplimiento absoluto de órdenes.

    Algunos miembros dudan de la legitimidad de Vaelira, pero el miedo a Alaric mantiene el orden.
    ╔═.✾. ═════════════╗ 𝗠𝗔𝗡𝗔𝗗𝗔 𝗖𝗢𝗟𝗠𝗜𝗟𝗟𝗢 𝗚𝗥𝗜𝗦. ╚═════════════.✾. ═╝ 𝐀𝐥𝐟𝐚 𝐀𝐥𝐚𝐫𝐢𝐜 𝐕𝐚𝐥𝐤𝐚𝐞𝐫. Nombre: Alaric Valkaer Edad: 48 años Raza: Lobo de sangre pura Manada: Colmillo Gris (territorio medio-fuerte, estratégico pero no dominante) Rango: Alfa absoluto Rol en la manada: Líder supremo, estratega y gobernante. Historia Alaric nació para gobernar, pero su ambición y miedo al fracaso lo convirtieron en un lobo cruel. Durante la profecía de la Luna Roja, detectó el potencial descomunal de Aerynthia y decidió sellar su poder, borrarle su apellido y forzarla a vivir como Omega. Creyó que así mantendría su dominio absoluto y aseguraría que su heredera aparente, Vaelira, consolidara su poder mediante alianzas estratégicas con otras manadas, especialmente con el Alfa más fuerte del continente. Su obsesión con el control lo lleva a humillar, castigar y manipular constantemente a Aerynthia. Personalidad Dominante y autoritario, implacable en la toma de decisiones. Cruel, frío y manipulador, sobre todo con su familia. Calculador y estratégico: cada movimiento es pensado para mantener y aumentar su poder. Teme perder control más que a la muerte. Habilidades Combate cuerpo a cuerpo avanzado. Estratega militar y político. Manipulación psicológica. Capacidad para detectar el potencial de otros lobos. Relaciones Aerynthia: desprecio público. La maldijo, pero reconoce su poder. Vaelira: heredera predilecta, la usa como instrumento para alianzas políticas. Colmillo Gris: mantiene respeto férreo y disciplina estricta, aunque algunos miembros cuestionan su autoridad. 𝐕𝐚𝐞𝐥𝐢𝐫𝐚 𝐕𝐚𝐥𝐤𝐚𝐞𝐫. Nombre: Vaelira Valkaer Edad: 23 años Raza: Loba de sangre pura Rango: Hija predilecta del Alfa Rol: Heredera Historia Vaelira nació siete minutos después que Aerynthia. Desde pequeña, su padre la entrenó como heredera “legítima”, mientras que su hermana era moldeada para servirla. Inteligente y manipuladora, aprendió rápidamente a usar la crueldad como herramienta. Su objetivo: consolidar su poder y posición, incluso a costa de su propia hermana. Personalidad Ambiciosa y calculadora. Cruel, disfruta humillar y controlar. Inteligente, estratega social y política. No soporta ser opacada; busca constantemente superioridad. Habilidades Estratega y manipuladora social. Combate básico a nivel guerrera entrenada, superior a la media. Capacidad para leer a otros lobos y explotarlos psicológicamente. Relaciones Aerynthia: sombra, objeto de desprecio y manipulación. Alaric: favorita del padre, usa su posición para asegurar alianzas. Colmillo Gris: proyecta imagen de perfección y liderazgo. MANADA — COLMILLO GRIS. Territorio: Colinas del Norte Fuerza relativa: Media-alta; estratégica y disciplinada, pero no la más poderosa del continente. Jerarquía: Alfa: Alaric Valkaer Beta: Sumamente leal. Gamma: Entrenadora de guerreros Delta: Guerreros élite Omegas: Rango bajo. Historia y rol Colmillo Gris es fuerte en número y disciplina, pero no tiene magia avanzada ni aliados dominantes. Su poder depende de la estrategia y de mantener control interno. Personalidad de la Manada Estricta y jerárquica. Tradicionalista, con respeto a linajes y jerarquías. Fuerte disciplina, castigos claros y cumplimiento absoluto de órdenes. Algunos miembros dudan de la legitimidad de Vaelira, pero el miedo a Alaric mantiene el orden.
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ¡Bienvenid@ a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a un nuevo personaje que se une a la comunidad de Personajes 3D:

    ㅤㅤ¡Aeryn Virek!
    Raza: Loba
    Fandom: Freerol
    Estudiante de medicina.

    Es un placer tenerte por aquí . Esperamos que disfrutes creando historias, conexiones y momentos memorables en FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tienes dudas, necesitas orientación o simplemente quieres charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontrarás guías útiles para moverte por la plataforma.

    Recursos útiles para empezar:

    Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines

    Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711

    Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793

    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    ✨ ¡Bienvenid@ a FicRol! ✨ Hoy damos la bienvenida a un nuevo personaje que se une a la comunidad de Personajes 3D: ㅤㅤ¡[SH3WOLF]! 🧬Raza: Loba 👾Fandom: Freerol 💼Estudiante de medicina. Es un placer tenerte por aquí 🍂. Esperamos que disfrutes creando historias, conexiones y momentos memorables en FicRol. 🧙‍♀️ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tienes dudas, necesitas orientación o simplemente quieres charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontrarás guías útiles para moverte por la plataforma. 🔎 Recursos útiles para empezar: Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 ¡Nos vemos en el Inicio! 🍁 #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    Me gusta
    Me encocora
    2
    2 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    NORMATIVA PARA INTERACTUAR.

    Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil:

    1. No acepto perfiles generados por IA.
    La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES.

    2. No metarol.

    3. Paciencia.
    Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias.

    4. Respeto mutuo.
    Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no.

    5. Roles coherentes.
    Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido.

    Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
    📝 NORMATIVA PARA INTERACTUAR. Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil: 1. No acepto perfiles generados por IA. La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES. 2. No metarol. 3. Paciencia. Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias. 4. Respeto mutuo. Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no. 5. Roles coherentes. Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido. Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • -La parca venía concentrada y contenta mirando su bollo nuevo sabor, que la vendedora de la panadería le regaló para que probará, su aroma era de queso con jamón. En eso un paciente que estaba pidiendo que lo atendieran, lanzó un aletazo golpeando la mejilla de la albina haciendo que su bollo se cayera de la bolsa. Los ojos gélidos de la mujer solo vieron como su nuevo desayuno caía al suelo en cámara lenta con tristeza, subió su mirada al hombre que le golpeó y sin decir nada caminó hacia el puesto de informaciones, tomó una tablilla y comenzó a llenar unos datos.
    Los datos eran del sujeto-

    Alan Beck, 45 años, soltero.
    -Y en la parte de motivo de consulta colocó “ Vasectomía voluntaria”. Firmo igual que el paciente, al poder ver los registros podía ver también sus datos personales y copiarlos.
    Puso en observaciones “ Paciente agresivo, colocar anestesia total y sedante antes de la intervención”.
    Y en la autorización del doctor firmó ella, le pasó la tablilla a la enfermera, quien le preguntó si ella haría la intervención a la cual negó que tenía otra operación.
    La enfermera llamó por altavoz al paciente, y este pensando que lo atenderían, se acercó a informaciones. Dos enfermeros grandes llegaron y le colocaron un sedante y lo subieron a la camilla en dirección al pabellón mientras el segundo cirujano iba detrás leyendo la tablilla.
    Los internos miraron aquello y luego a la albina quien se iba nuevamente a la panadería con las manos en los bolsillos a buscar otro bollo mientras silbaba, murmurando que la jefa de cirugía daba miedo-
    -La parca venía concentrada y contenta mirando su bollo nuevo sabor, que la vendedora de la panadería le regaló para que probará, su aroma era de queso con jamón. En eso un paciente que estaba pidiendo que lo atendieran, lanzó un aletazo golpeando la mejilla de la albina haciendo que su bollo se cayera de la bolsa. Los ojos gélidos de la mujer solo vieron como su nuevo desayuno caía al suelo en cámara lenta con tristeza, subió su mirada al hombre que le golpeó y sin decir nada caminó hacia el puesto de informaciones, tomó una tablilla y comenzó a llenar unos datos. Los datos eran del sujeto- Alan Beck, 45 años, soltero. -Y en la parte de motivo de consulta colocó “ Vasectomía voluntaria”. Firmo igual que el paciente, al poder ver los registros podía ver también sus datos personales y copiarlos. Puso en observaciones “ Paciente agresivo, colocar anestesia total y sedante antes de la intervención”. Y en la autorización del doctor firmó ella, le pasó la tablilla a la enfermera, quien le preguntó si ella haría la intervención a la cual negó que tenía otra operación. La enfermera llamó por altavoz al paciente, y este pensando que lo atenderían, se acercó a informaciones. Dos enfermeros grandes llegaron y le colocaron un sedante y lo subieron a la camilla en dirección al pabellón mientras el segundo cirujano iba detrás leyendo la tablilla. Los internos miraron aquello y luego a la albina quien se iba nuevamente a la panadería con las manos en los bolsillos a buscar otro bollo mientras silbaba, murmurando que la jefa de cirugía daba miedo-
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    5
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados