• ¡CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ!

    ¡FICROLERS!
    ¡Hoy estamos de fiesta!

    Es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de alguien increíble
    Que no falten las sonrisas, las sorpresas y los buenos momentos para hacer de este día algo inolvidable.

    ¡BOWEN HUNTLEY!

    Que este nuevo año esté lleno de alegrías, éxitos y mucha magia. ¡Gracias por ser parte de esta comunidad tan especial y por todo lo que aportan! Hoy es su día, ¡disfrútenlo al máximo!

    ¡A llenar este espacio de buenos deseos y mensajes festivos!


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D
    🎵 ¡CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ! 🎶 ¡FICROLERS! 🎉 ¡Hoy estamos de fiesta! 🎂✨ Es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de alguien increíble 🥳🎁 Que no falten las sonrisas, las sorpresas y los buenos momentos para hacer de este día algo inolvidable. ¡[Suspiciovsguy]! 🌟 Que este nuevo año esté lleno de alegrías, éxitos y mucha magia. ¡Gracias por ser parte de esta comunidad tan especial y por todo lo que aportan! Hoy es su día, ¡disfrútenlo al máximo! 🎈 ¡A llenar este espacio de buenos deseos y mensajes festivos! 🎊 #Personajes3D #3D #Comunidad3D
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  • Últimamente Kagehiro había estado saliendo mucho, no era como que a ella le molestara, pero ciertamente era extraño, incluso emocionalmente había estado un poco ausente, distraído, hasta cierto punto eso podía ser normal, al menos eso trataba de decirse a sí misma Ohime.

    Un día como tantos llegó de su trabajo, dejó las llaves en el espacio donde debían ir, bajó su mirada y miró unos recibos, otra vez Kagehiro no estaba en casa, los recibos eran cosas bastante peculiares para que el comprara, cosas de belleza adornos, ropa, entre otras, además algunos venían de la tienda de sanrio, sintió como una especie de punzada llegó hasta su pecho ¿Estaba saliendo con alguien más? la angustia comenzó a apoderarse del cuerpo de la rubia, temblaba, tomó los recibos y fue a la cocina, se hizo un té para tratar calmarse, después de hacerlo se sentó en la mesa, con su taza de té y observó aquellos.

    — No puede ser. . . Dios por favor que mis sospechas no sean verdad. —

    Pero sí Kagehiro le hubiera comprado esas cosas ya se las habría dado ¿No? Su cumpleaños no estaba cerca, ni su cumplemes, nada. Sin darse cuenta los ojos de Ohime comenzaron a sangrar transparentes lagrimas de dolor, al parecer el no era diferente a los demás hombres, sólo era un hombre fetichista más, con gusto por las jovencitas, se imaginó las peores cosas, el yendo a Kabukicho y recogiendo a una de las tantas estudiantes de preparatoria que se vendían a los hombres grandes, transpiró y colocó sus codos en la mesa y sus manos en la cabeza.

    — Tu no Kagehiro. . . MI K-san. —
    Últimamente Kagehiro había estado saliendo mucho, no era como que a ella le molestara, pero ciertamente era extraño, incluso emocionalmente había estado un poco ausente, distraído, hasta cierto punto eso podía ser normal, al menos eso trataba de decirse a sí misma Ohime. Un día como tantos llegó de su trabajo, dejó las llaves en el espacio donde debían ir, bajó su mirada y miró unos recibos, otra vez Kagehiro no estaba en casa, los recibos eran cosas bastante peculiares para que el comprara, cosas de belleza adornos, ropa, entre otras, además algunos venían de la tienda de sanrio, sintió como una especie de punzada llegó hasta su pecho ¿Estaba saliendo con alguien más? la angustia comenzó a apoderarse del cuerpo de la rubia, temblaba, tomó los recibos y fue a la cocina, se hizo un té para tratar calmarse, después de hacerlo se sentó en la mesa, con su taza de té y observó aquellos. — No puede ser. . . Dios por favor que mis sospechas no sean verdad. — Pero sí Kagehiro le hubiera comprado esas cosas ya se las habría dado ¿No? Su cumpleaños no estaba cerca, ni su cumplemes, nada. Sin darse cuenta los ojos de Ohime comenzaron a sangrar transparentes lagrimas de dolor, al parecer el no era diferente a los demás hombres, sólo era un hombre fetichista más, con gusto por las jovencitas, se imaginó las peores cosas, el yendo a Kabukicho y recogiendo a una de las tantas estudiantes de preparatoria que se vendían a los hombres grandes, transpiró y colocó sus codos en la mesa y sus manos en la cabeza. — Tu no Kagehiro. . . MI K-san. —
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  • Si dejas salir tus miedos, tendrás más espacio para vivir tus sueños.
    Si dejas salir tus miedos, tendrás más espacio para vivir tus sueños.
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  • ¡CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ!

    ¡FICROLERS!
    ¡Hoy estamos de fiesta!

    Es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de alguien increíble (¡o de varios!).
    Que no falten las sonrisas, las sorpresas y los buenos momentos para hacer de este día algo inolvidable.

    ¡Richard Castle !
    ¡[S0.AD8]!

    Mensaje especial para los cumpleañeros/as:
    "Que este nuevo año esté lleno de alegrías, éxitos y mucha magia. ¡Gracias por ser parte de esta comunidad tan especial y por todo lo que aportan! Hoy es su día, ¡disfrútenlo al máximo!"

    ¡A llenar este espacio de buenos deseos y mensajes festivos!


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D
    🎵 ¡CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ! 🎶 ¡FICROLERS! 🎉 ¡Hoy estamos de fiesta! 🎂✨ Es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de alguien increíble (¡o de varios!). 🥳🎁 Que no falten las sonrisas, las sorpresas y los buenos momentos para hacer de este día algo inolvidable. ¡[WRIT7ER]! ¡[S0.AD8]! 🌟 Mensaje especial para los cumpleañeros/as: "Que este nuevo año esté lleno de alegrías, éxitos y mucha magia. ¡Gracias por ser parte de esta comunidad tan especial y por todo lo que aportan! Hoy es su día, ¡disfrútenlo al máximo!" 🎈 ¡A llenar este espacio de buenos deseos y mensajes festivos! 🎊 #Personajes3D #3D #Comunidad3D
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  • Mientras que para otros, la ausencia de la pareja significaba desenfreno, un respiro de la rutina, un escape fugaz hacia lo prohibido, para Takeo...
    También significaba un desenfreno, despues de todo, él mismo se llamaba un animal poco racional. Era una rebelión silenciosa, una transgresión cuidadosamente calculada, un acto de insubordinación contra su propia sensatez.

    Lejos de Ohime, lejos de ella y su mirada inquisitiva, de la dulzura que siempre lo anclaba a él a la realidad, Takeo se permitía soñar sin ataduras, sin la prudencia que solía regir sus días. Se convertía en presa fácil de sus impulsos más intensos, de esos deseos que hervían en su interior y que, por más que intentara ignorarlos, seguían tentándolo con una promesa. Sabía que era una locura, que no debía, que no podía… pero aún así, lo hacía, lo imaginaba dia y noche.

    Porque había algo irresistible en la clandestinidad de aquel pensamiento, en la emoción de sumergirse en un deseo oculto, uno que no se atrevía a confesarle a Ohime. Porque era un anhelo egoísta que temía no encontrar eco en su voz. No quería que ella lo juzgara, no quería que lo detuviera, no quería que le preguntara si estaba seguro. Porque no lo estaba. Y, al mismo tiempo, lo estaba más que nunca.

    Cada noche, en la soledad de su habitación, Takeo cerraba los ojos y se permitía imaginarlo: un refugio en medio del bullicio, un lugar donde pudiera estar más cerca de sin las limitaciones de la distancia. Un departamento en Tokio, elegante pero acogedor, donde cada rincón estuviera impregnado de su presencia.

    Era un pensamiento que le aceleraba el pulso, que lo hacía sentir vivo. Era el sabor embriagador de un secreto bien guardado. Era la emoción de un riesgo disfrazado de certeza, el vértigo de tomar una decisión, de anticiparse a su reacción, de apostar todo en una jugada impulsiva.

    Y sin embargo, en el fondo de su ser, Takeo sabía que no era un capricho pasajero. Sabía que, una vez que diera el paso, no habría vuelta atrás. Pero ¿acaso no era eso lo más emocionante de todo?

    Finalmente, lo hizo.

    Firmó los papeles~
    Ahora era el dueño de una casa muy cerca de la Tokio Tower.
    Recorrió cada habitación sintiendo cómo la realidad tomaba forma ante sus ojos. No se quedó solo en la compra; eligió cuidadosamente algunos de los muebles, los detalles que harían de aquel espacio un hogar. Un sofá cómodo donde pudieran acurrucarse, una mesa de madera donde compartir desayunos, estantes que esperaban ser llenados con sus libros y pequeños objetos que hablaran de ellos.

    Era solo el inicio, pero ya podían comenzar a vivir en él. Y cuando Ohime cruzara por primera vez aquella puerta, cuando viera lo que había hecho por ellos, Takeo sabría que todo, cada impulso, cada locura, había valido la pena.
    Mientras que para otros, la ausencia de la pareja significaba desenfreno, un respiro de la rutina, un escape fugaz hacia lo prohibido, para Takeo... También significaba un desenfreno, despues de todo, él mismo se llamaba un animal poco racional. Era una rebelión silenciosa, una transgresión cuidadosamente calculada, un acto de insubordinación contra su propia sensatez. Lejos de Ohime, lejos de ella y su mirada inquisitiva, de la dulzura que siempre lo anclaba a él a la realidad, Takeo se permitía soñar sin ataduras, sin la prudencia que solía regir sus días. Se convertía en presa fácil de sus impulsos más intensos, de esos deseos que hervían en su interior y que, por más que intentara ignorarlos, seguían tentándolo con una promesa. Sabía que era una locura, que no debía, que no podía… pero aún así, lo hacía, lo imaginaba dia y noche. Porque había algo irresistible en la clandestinidad de aquel pensamiento, en la emoción de sumergirse en un deseo oculto, uno que no se atrevía a confesarle a Ohime. Porque era un anhelo egoísta que temía no encontrar eco en su voz. No quería que ella lo juzgara, no quería que lo detuviera, no quería que le preguntara si estaba seguro. Porque no lo estaba. Y, al mismo tiempo, lo estaba más que nunca. Cada noche, en la soledad de su habitación, Takeo cerraba los ojos y se permitía imaginarlo: un refugio en medio del bullicio, un lugar donde pudiera estar más cerca de sin las limitaciones de la distancia. Un departamento en Tokio, elegante pero acogedor, donde cada rincón estuviera impregnado de su presencia. Era un pensamiento que le aceleraba el pulso, que lo hacía sentir vivo. Era el sabor embriagador de un secreto bien guardado. Era la emoción de un riesgo disfrazado de certeza, el vértigo de tomar una decisión, de anticiparse a su reacción, de apostar todo en una jugada impulsiva. Y sin embargo, en el fondo de su ser, Takeo sabía que no era un capricho pasajero. Sabía que, una vez que diera el paso, no habría vuelta atrás. Pero ¿acaso no era eso lo más emocionante de todo? Finalmente, lo hizo. Firmó los papeles~ Ahora era el dueño de una casa muy cerca de la Tokio Tower. Recorrió cada habitación sintiendo cómo la realidad tomaba forma ante sus ojos. No se quedó solo en la compra; eligió cuidadosamente algunos de los muebles, los detalles que harían de aquel espacio un hogar. Un sofá cómodo donde pudieran acurrucarse, una mesa de madera donde compartir desayunos, estantes que esperaban ser llenados con sus libros y pequeños objetos que hablaran de ellos. Era solo el inicio, pero ya podían comenzar a vivir en él. Y cuando Ohime cruzara por primera vez aquella puerta, cuando viera lo que había hecho por ellos, Takeo sabría que todo, cada impulso, cada locura, había valido la pena.
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  • *Al abrir un nuevo portal ella y la joven a quien trajo terminarian en el espacio. Habiendola cubierta con su aura para que pudiera respirar y no se viera afectada por el ambiente*Hay un juguete en este lugar que quiero conseguir

    *Tomandola de la mano se acercaria con su acompañante a la estacion especial quedando frente a la cubierta de vidrio reforzado pudiendo ver el interior del lugar a travez de este* Esta adentro en alguna parte 𝓣𝓪𝓫𝓪𝓽𝓱𝓪 𖤐

    *Al abrir un nuevo portal ella y la joven a quien trajo terminarian en el espacio. Habiendola cubierta con su aura para que pudiera respirar y no se viera afectada por el ambiente*Hay un juguete en este lugar que quiero conseguir *Tomandola de la mano se acercaria con su acompañante a la estacion especial quedando frente a la cubierta de vidrio reforzado pudiendo ver el interior del lugar a travez de este* Esta adentro en alguna parte [shade_white_ape_529]
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  • ¡CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ!

    ¡FICROLERS!
    ¡Hoy estamos de fiesta!

    Es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de alguien increíble.
    Que no falten las sonrisas, las sorpresas y los buenos momentos para hacer de este día algo inolvidable.

    ¡Xaden Riorson!


    Mensaje especial para los cumpleañeros/as:
    "Que este nuevo año esté lleno de alegrías, éxitos y mucha magia. ¡Gracias por ser parte de esta comunidad tan especial y por todo lo que aportan! Hoy es su día, ¡disfrútenlo al máximo!"

    ¡A llenar este espacio de buenos deseos y mensajes festivos!


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D
    🎵 ¡CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ! 🎶 ¡FICROLERS! 🎉 ¡Hoy estamos de fiesta! 🎂✨ Es un día muy especial porque celebramos el cumpleaños de alguien increíble. 🥳🎁 Que no falten las sonrisas, las sorpresas y los buenos momentos para hacer de este día algo inolvidable. ¡[ShadowWielder1]! 🌟 Mensaje especial para los cumpleañeros/as: "Que este nuevo año esté lleno de alegrías, éxitos y mucha magia. ¡Gracias por ser parte de esta comunidad tan especial y por todo lo que aportan! Hoy es su día, ¡disfrútenlo al máximo!" 🎈 ¡A llenar este espacio de buenos deseos y mensajes festivos! 🎊 #Personajes3D #3D #Comunidad3D
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  • Con el paso de las semanas, Bruno se ha convertido en uno de los corredores estrella de la escuela donde entrena. Además de que dinero está apareciendo de la nada, ya que el Bruno tiene un benefactor secreto. Uno de sus compañeros le dice que vaya al mural que hay delante de la escuela, que hay una sorpresa, y se encuentra con una caricatura de sí mismo promocionando el espacio.

    "Ay..." Dice con una sonrisita. "Le tengo que mandar una foto a mi novia, un momento."
    Con el paso de las semanas, Bruno se ha convertido en uno de los corredores estrella de la escuela donde entrena. Además de que dinero está apareciendo de la nada, ya que el Bruno tiene un benefactor secreto. Uno de sus compañeros le dice que vaya al mural que hay delante de la escuela, que hay una sorpresa, y se encuentra con una caricatura de sí mismo promocionando el espacio. "Ay..." Dice con una sonrisita. "Le tengo que mandar una foto a mi novia, un momento."
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  • En su día libre, Orihime se encontraba en la tranquilidad de si apartamento, en un descanso bien merecido tras la arduas semana de esfuerzo. La ciudad, siempre vibrante, parecía un lugar diferente cuando no estaba corriendo de un lado a otro en su jornada habitual. Decidió salir a caminar sola, sin rumbo fijo, disfrutando del sol cálido que acariciaba su rostro.

    Las calles estaban llenas de vida, pero a ella no le importaba la multitud que pasaba a su alrededor. Solo quería respirar, dejar que la brisa despejara sus pensamientos y simplemente ser. Sus pasos, ligeros y tranquilos, la llevaron por calles que ya conocía bien, pero con un aire renovado. La gente se cruzaba con ella sin reconocer la agitada vida que llevaba en su día a día. Nadie sabía lo que pasaba tras su sonrisa constante y su actitud optimista.

    Mientras caminaba, se detuvo frente a una pequeña tienda de flores. El aroma de las flores frescas la envolvió, y una sonrisa se dibujó en su rostro. A veces, los momentos más simples, como caminar por la ciudad en silencio, eran los que más necesitaba. Sin prisa, sin obligaciones, solo Orihime y el mundo que le ofrecía su espacio.
    En su día libre, Orihime se encontraba en la tranquilidad de si apartamento, en un descanso bien merecido tras la arduas semana de esfuerzo. La ciudad, siempre vibrante, parecía un lugar diferente cuando no estaba corriendo de un lado a otro en su jornada habitual. Decidió salir a caminar sola, sin rumbo fijo, disfrutando del sol cálido que acariciaba su rostro. Las calles estaban llenas de vida, pero a ella no le importaba la multitud que pasaba a su alrededor. Solo quería respirar, dejar que la brisa despejara sus pensamientos y simplemente ser. Sus pasos, ligeros y tranquilos, la llevaron por calles que ya conocía bien, pero con un aire renovado. La gente se cruzaba con ella sin reconocer la agitada vida que llevaba en su día a día. Nadie sabía lo que pasaba tras su sonrisa constante y su actitud optimista. Mientras caminaba, se detuvo frente a una pequeña tienda de flores. El aroma de las flores frescas la envolvió, y una sonrisa se dibujó en su rostro. A veces, los momentos más simples, como caminar por la ciudad en silencio, eran los que más necesitaba. Sin prisa, sin obligaciones, solo Orihime y el mundo que le ofrecía su espacio.
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  • El agua la envolvía, cálida y sofocante, como un abrazo que no podía rechazar. ***** flotaba en el vacío, sin fuerzas para moverse, observando los reflejos distorsionados de la luz filtrarse a través del líquido espeso.

    No sabía si estaba cayendo o simplemente existiendo en ese espacio sin tiempo. Sus pensamientos eran ecos lejanos, imágenes que se desvanecían antes de que pudiera aferrarse a ellas. Voces sin dueño susurraban en su mente, nombres que deberían significar algo, pero que no despertaban más que una punzada de dolor.

    Se llevó una mano al pecho. Algo dolía allí, algo profundo y antiguo, un vacío tan grande que amenazaba con consumirla.

    —¿Por qué…? —murmuró, pero ni siquiera su propia voz le respondía.

    Todo se sentía irreal. Todo excepto el peso del agua, el ardor en sus pulmones, la sensación de hundirse más y más en un abismo del que no sabía si quería salir.

    La luz titiló.

    Por un instante, creyó ver una sombra al otro lado del vidrio. Una figura que parecía extender la mano hacia ella. ¿Un recuerdo? ¿Un fantasma?

    No importaba.

    Porque, al final, Zorro siempre terminaría solo.
    https://youtu.be/p2DP-L5b-8k?si=3hn2AJnmIl7ezE3U
    El agua la envolvía, cálida y sofocante, como un abrazo que no podía rechazar. ***** flotaba en el vacío, sin fuerzas para moverse, observando los reflejos distorsionados de la luz filtrarse a través del líquido espeso. No sabía si estaba cayendo o simplemente existiendo en ese espacio sin tiempo. Sus pensamientos eran ecos lejanos, imágenes que se desvanecían antes de que pudiera aferrarse a ellas. Voces sin dueño susurraban en su mente, nombres que deberían significar algo, pero que no despertaban más que una punzada de dolor. Se llevó una mano al pecho. Algo dolía allí, algo profundo y antiguo, un vacío tan grande que amenazaba con consumirla. —¿Por qué…? —murmuró, pero ni siquiera su propia voz le respondía. Todo se sentía irreal. Todo excepto el peso del agua, el ardor en sus pulmones, la sensación de hundirse más y más en un abismo del que no sabía si quería salir. La luz titiló. Por un instante, creyó ver una sombra al otro lado del vidrio. Una figura que parecía extender la mano hacia ella. ¿Un recuerdo? ¿Un fantasma? No importaba. Porque, al final, Zorro siempre terminaría solo. https://youtu.be/p2DP-L5b-8k?si=3hn2AJnmIl7ezE3U
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