• Ojalá tener tanta suerte como encontrarse una vasija llena de oro de duende.

    Te doy 3 pistas para encontarlas:

    -Tener una buena capacidad de adaptación a los cambios.
    - Ser pacientes y sinceros.
    - Y sobre todo tener un alto gusto por vestir bien.

    ¿Qué tiene que ver todo eso con el oro y el duende?
    Pues esto es una invitación a visitar la tienda Darmer, donde los diseños de ropa son únicos e originales. Al final de tu compra te darán una minimoneda de oro coleccionable traído directo de Irlanda.

    Solo válido a los 10 primeros compradores. No desaproveche la oportunidad de conseguir un amuleto de la suerte.

    Calle San Barquier, 675

    Colección de primavera: Vestido floreado Maggie, abrigo largo de rayas Montero.
    Ojalá tener tanta suerte como encontrarse una vasija llena de oro de duende. Te doy 3 pistas para encontarlas: -Tener una buena capacidad de adaptación a los cambios. - Ser pacientes y sinceros. - Y sobre todo tener un alto gusto por vestir bien. ¿Qué tiene que ver todo eso con el oro y el duende? Pues esto es una invitación a visitar la tienda Darmer, donde los diseños de ropa son únicos e originales. Al final de tu compra te darán una minimoneda de oro coleccionable traído directo de Irlanda. Solo válido a los 10 primeros compradores. No desaproveche la oportunidad de conseguir un amuleto de la suerte. Calle San Barquier, 675 Colección de primavera: Vestido floreado Maggie, abrigo largo de rayas Montero.
    Me enjaja
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  • ──────Y llega ese momento de la vida en el que abres el armario de ropa, está completamente lleno, pero irónicamente no encuentras nada que ponerte.
    ──────Y llega ese momento de la vida en el que abres el armario de ropa, está completamente lleno, pero irónicamente no encuentras nada que ponerte.
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  • ╭────༺♡༻────╮
    𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚-𝟏𝟒𝟗𝟐
    ╰────༺♡༻────╯

    𝕄𝕒𝕟𝕤𝕚𝕠𝐧 𝕕𝕖 𝕃𝕠𝕣𝕕 𝔸𝕝𝕖𝕩𝕒𝕟𝕕𝕖𝕣.

    La niebla se cernía espesa sobre los caminos de piedra, como un manto que ocultaba secretos antiguos. Kiara, envuelta en un vestido de terciopelo oscuro que contrastaba con su piel luminosa, caminaba junto a Trevor hacia la majestuosa mansión iluminada por candelabros y antorchas.
    Trevor, siempre cortés, siempre confiable… o eso creía ella.
    —Mi Lord, —dijo con una sonrisa ensayada, haciendo una reverencia ante el anfitrión de la noche— os presento a Kiara, una buena amiga y recién llegada a la ciudad.
    Kiara alzó la vista. Lord Alexander imponía presencia. Alto, de porte regio, con ojos tan oscuros como el vino tinto, que la observaron como quien evalúa una joya rara. Extendió la mano, y ella se la ofreció con elegancia.
    —Un placer, mi Lord. —susurró Kiara con una sonrisa leve.
    Alexander tomó su mano y la besó con suavidad, pero sus pensamientos estaban muy lejos de la cortesía. En su mente resonaban las voces de sus ancestros, susurrándole secretos antiguos: el ritual que traería prosperidad y poder... un ritual que requería la esencia de un ser mágico.
    Una Kitsune.
    —Trevor, déjanos. —ordenó Alexander, sin apartar la mirada de ella.
    Trevor asintió, evitando los ojos de Kiara.
    —Claro, mi Lord… y feliz cumpleaños.
    Desapareció en la multitud de nobles y sombras.
    Kiara se quedó sola, con un cosquilleo extraño en la espalda. La atención del Lord era halagadora, pero también… inquietante. Aunque algo dentro de ella, la parte que aún quería creer en la bondad de los humanos, le decía que podía confiar.
    Pobre ingenua.¿No había aprendido su lección? No se puede confiar en los humanos.
    No sabía que aquella noche, era la pieza final del pacto sellado entre Trevor y Alexander. Aquel hombre al que había salvado incontables veces, aquel en quien había confiado su naturaleza, la había vendido como una mercancía rara.
    Alexander era el mejor postor.
    Su poder Kitsune, tan celosamente guardado, sería usado en un ritual que se remontaba a la era druídica, para sellar fortuna, longevidad… y algo más oscuro.
    Pero Kiara no era tan inocente como creían. Había aprendido. Y no era la única con secretos antiguos latiendo bajo la piel.
    ╭────༺♡༻────╮ 𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚-𝟏𝟒𝟗𝟐 ╰────༺♡༻────╯ 𝕄𝕒𝕟𝕤𝕚𝕠𝐧 𝕕𝕖 𝕃𝕠𝕣𝕕 𝔸𝕝𝕖𝕩𝕒𝕟𝕕𝕖𝕣. La niebla se cernía espesa sobre los caminos de piedra, como un manto que ocultaba secretos antiguos. Kiara, envuelta en un vestido de terciopelo oscuro que contrastaba con su piel luminosa, caminaba junto a Trevor hacia la majestuosa mansión iluminada por candelabros y antorchas. Trevor, siempre cortés, siempre confiable… o eso creía ella. —Mi Lord, —dijo con una sonrisa ensayada, haciendo una reverencia ante el anfitrión de la noche— os presento a Kiara, una buena amiga y recién llegada a la ciudad. Kiara alzó la vista. Lord Alexander imponía presencia. Alto, de porte regio, con ojos tan oscuros como el vino tinto, que la observaron como quien evalúa una joya rara. Extendió la mano, y ella se la ofreció con elegancia. —Un placer, mi Lord. —susurró Kiara con una sonrisa leve. Alexander tomó su mano y la besó con suavidad, pero sus pensamientos estaban muy lejos de la cortesía. En su mente resonaban las voces de sus ancestros, susurrándole secretos antiguos: el ritual que traería prosperidad y poder... un ritual que requería la esencia de un ser mágico. Una Kitsune. —Trevor, déjanos. —ordenó Alexander, sin apartar la mirada de ella. Trevor asintió, evitando los ojos de Kiara. —Claro, mi Lord… y feliz cumpleaños. Desapareció en la multitud de nobles y sombras. Kiara se quedó sola, con un cosquilleo extraño en la espalda. La atención del Lord era halagadora, pero también… inquietante. Aunque algo dentro de ella, la parte que aún quería creer en la bondad de los humanos, le decía que podía confiar. Pobre ingenua.¿No había aprendido su lección? No se puede confiar en los humanos. No sabía que aquella noche, era la pieza final del pacto sellado entre Trevor y Alexander. Aquel hombre al que había salvado incontables veces, aquel en quien había confiado su naturaleza, la había vendido como una mercancía rara. Alexander era el mejor postor. Su poder Kitsune, tan celosamente guardado, sería usado en un ritual que se remontaba a la era druídica, para sellar fortuna, longevidad… y algo más oscuro. Pero Kiara no era tan inocente como creían. Había aprendido. Y no era la única con secretos antiguos latiendo bajo la piel.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    Van siete días y me pesa que ya no estás
    Que tú no volverás, y a la verga, al final
    Solo somos yo y la puta ansiedad
    La puta ansiedad
    30 llamadas perdidas y un "¿dónde estás?"
    ¿Cómo voy a explicar que me perdí en loqueras
    Las putas, los panas, por matar esta ansiedad?
    Puta ansiedad
    Dime qué tienes
    Si tú al final no sabes ni qué quieres
    Para olvidarte me comí otras pieles
    Ya no me pesa gastar los billetes pendientes
    Dime qué tienes
    Si nos juramos un amor pa siempre
    Ya no te hagas la que no me quieres
    Que en esos ojos se ve que aún me quieres
    ¿Me entiendes?
    Van siete días y me pesa que ya no estás Que tú no volverás, y a la verga, al final Solo somos yo y la puta ansiedad La puta ansiedad 30 llamadas perdidas y un "¿dónde estás?" ¿Cómo voy a explicar que me perdí en loqueras Las putas, los panas, por matar esta ansiedad? Puta ansiedad Dime qué tienes Si tú al final no sabes ni qué quieres Para olvidarte me comí otras pieles Ya no me pesa gastar los billetes pendientes Dime qué tienes Si nos juramos un amor pa siempre Ya no te hagas la que no me quieres Que en esos ojos se ve que aún me quieres ¿Me entiendes?
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  • Reflexiones de un Ángel Caído.

    "La condición de este lugar, y de las personas tanto vivas como muertas que lo habitan, hace que me pregunte si Él se asoma al mundo alguna vez. Los humanos fueron siempre Su creación predilecta, aquellos cuyas preocupaciones anteponía a nuestros deseos. Sin embargo, se diría que los ha abandonado, como nos abandonó a nosotros.

    Esta tierra en que se crió Christopher se considera Cristiana, la creencia de que Dios vino a la tierra en un cuerpo humano para comprender el dolor de la gente que Él había creado... Me cuesta creer que Él, de cuya cólera he sido testigo, fuera capaz de humillarse tanto como afirman las historias."
    Reflexiones de un Ángel Caído. "La condición de este lugar, y de las personas tanto vivas como muertas que lo habitan, hace que me pregunte si Él se asoma al mundo alguna vez. Los humanos fueron siempre Su creación predilecta, aquellos cuyas preocupaciones anteponía a nuestros deseos. Sin embargo, se diría que los ha abandonado, como nos abandonó a nosotros. Esta tierra en que se crió Christopher se considera Cristiana, la creencia de que Dios vino a la tierra en un cuerpo humano para comprender el dolor de la gente que Él había creado... Me cuesta creer que Él, de cuya cólera he sido testigo, fuera capaz de humillarse tanto como afirman las historias."
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  • Hoy no quiero que digas ni una palabra
    Tus lábios cerrados van a ser mas que suficientes
    Quiero que te relajes, tu mente abras, te acerques a mí
    Y que luego me beses lentamente
    Deja que el momento fluya como las olas
    Que tus gemidos retumben en la casa sola
    Que quieras que yo te quiera cantar muchas rolas
    Y que te vayas cuando florezcan las amapolas. Amo cuando dices mi nombre desesperada
    La cama suena mientras tú casi rompes la almohada
    Disfruto que seas mía, aunque tu novio te llamaba
    Para verificar que hacías y no contestabas
    Por que no importa lo demá'. ❤
    Hoy no quiero que digas ni una palabra Tus lábios cerrados van a ser mas que suficientes Quiero que te relajes, tu mente abras, te acerques a mí Y que luego me beses lentamente Deja que el momento fluya como las olas Que tus gemidos retumben en la casa sola Que quieras que yo te quiera cantar muchas rolas Y que te vayas cuando florezcan las amapolas. Amo cuando dices mi nombre desesperada La cama suena mientras tú casi rompes la almohada Disfruto que seas mía, aunque tu novio te llamaba Para verificar que hacías y no contestabas Por que no importa lo demá'. ❤
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  • —Es un gusto verle de nuevo Satoru Gojo.

    Decía la joven mientras sonreía al ver nuevamente al chico.
    —Es un gusto verle de nuevo [Gojo_space1]. Decía la joven mientras sonreía al ver nuevamente al chico.
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  • ──────Es viernes y el cuerpo lo sabe. Miles de años de existencia se están haciendo evidentes; estoy hecha polvo... literalmente.
    ──────Es viernes y el cuerpo lo sabe. Miles de años de existencia se están haciendo evidentes; estoy hecha polvo... literalmente.
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    Me encocora
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  • Darius Zet, cuenta la historia que el segundo hijo varón del Rey Basilio David lleva por segundo nombre Zet por causa de una apuesta y batalla amistosa que perdió David con un extraño varón de cabellos dorados y ojos azules proveniente de otro mundo, se hacía llamar Zet el destructor, su poder no se compara con nada ni nadie que el Primigenio Rey Basilio haya conocido hasta la fecha, la tecnología Basilia y su desarrollo se debe en gran parte a una inusual amistad que forjo David con una mujer que acompañaba a este varón de nombre Zet, el nombre de aquella dama es Hina Bleizen, de ahí nace el apellido de los Zeilen, la división de las Casas de Basilia y el orden del Imperio que hoy se conoce .
    Darius Zet, cuenta la historia que el segundo hijo varón del Rey Basilio David lleva por segundo nombre Zet por causa de una apuesta y batalla amistosa que perdió David con un extraño varón de cabellos dorados y ojos azules proveniente de otro mundo, se hacía llamar Zet el destructor, su poder no se compara con nada ni nadie que el Primigenio Rey Basilio haya conocido hasta la fecha, la tecnología Basilia y su desarrollo se debe en gran parte a una inusual amistad que forjo David con una mujer que acompañaba a este varón de nombre Zet, el nombre de aquella dama es Hina Bleizen, de ahí nace el apellido de los Zeilen, la división de las Casas de Basilia y el orden del Imperio que hoy se conoce .
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    "Simplemente la más hermosa de todo Teyvat"
    "Simplemente la más hermosa de todo Teyvat"❤️
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