alguna vez fui un hombre fingiendo tener dominio de las sombras pero desde el dia que logre modificar mis genes todo fue diferente, aquellos todo ellos se creen superiores, ven hacia abajo y ven a un pobre humano
ridículo , llevo días esperando las sombras en mi mano quieren actuar, dioses, demonios, ángeles todos ellos gozan de su poder pero yo, yo quiero bajarlos de su nube que sepan cuán insignificantes son sin poderes, pero ellos pueden estar tranquilos aún no busco una guerra por ahora solo quiero una presa a la cual cazar
pero mejor duerman con un ojo abierto no valla ser que alguien les jale un pie desde las sombras
alguna vez fui un hombre fingiendo tener dominio de las sombras pero desde el dia que logre modificar mis genes todo fue diferente, aquellos todo ellos se creen superiores, ven hacia abajo y ven a un pobre humano
ridículo , llevo días esperando las sombras en mi mano quieren actuar, dioses, demonios, ángeles todos ellos gozan de su poder pero yo, yo quiero bajarlos de su nube que sepan cuán insignificantes son sin poderes, pero ellos pueden estar tranquilos aún no busco una guerra por ahora solo quiero una presa a la cual cazar
pero mejor duerman con un ojo abierto no valla ser que alguien les jale un pie desde las sombras
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Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
Nunca tuve interés en entrar a la Academia de Magia, la sola idea me parecía aburrida.
Desde que era una niña estuve rodeada de libros, maestros, rituales y teoría mágica. En Makyora era imposible escapar de eso, si no estaba entrenando, estaba estudiando y si no estaba estudiando, alguien estaba intentando enseñarme algo sobre maná, historia, invocaciones o alguna teoría extraña escrita por un anciano que llevaba siglos encerrado en una torre. Por eso, cuando Akane, mi madre me habló de la academia, mi primera reacción fue decir que no.
-No necesito volver a estudiar magia.
-No vas a estudiar la magia de Makyora- Me respondió. -Vas a estudiar la magia de la Tierra. Son cosas diferentes.-
Recuerdo haber puesto los ojos en blanco.
-Magia es magia.
-No cuando tu propio maná se vuelve inestable cada vez que intentas usar demasiado poder.
Odiaba admitirlo, pero tenía razón, había mejorado bastante desde aquel incidente. Ya no corría el riesgo de perder completamente el control como antes y mi nueva transformación era mucho más estable, pero seguía teniendo problemas para adaptarme al flujo de maná de la Tierra, al final acepté más por falta de argumentos que por otra cosa.
Akane me llevo a la academia, según lo que me dijo es que la academia tiene habitaciones para los estudiantes, antes de despedirse me comentó algo que llamó un poco mi atención, y era que una profesora de la academia era mi tía... Bueno, técnicamente mi tía abuela, Loki. Que es la hermana de la abuela Yuna.
Por lo que me contó, era una de las profesoras más respetadas del lugar, asi que la idea de tomar alguna de sus clases me pareció interesante hasta que leí los requisitos de la lista y luego la volví a leer... Después cerré el folleto.
* Control avanzado de flujo mágico.
* Teoría elemental superior.
* Construcción de matrices mágicas.
* Manipulación simultánea de múltiples afinidades.
Parecía todo menos una clase y más una forma elegante de torturar estudiantes. Con mi problema de control de maná, ni siquiera podía cumplir la mitad de los requisitos y eso no los lei todos. Obvio que descarté la idea!
Las primeras semanas fueron exactamente tan aburridas como esperaba, los profesores explicaban cosas que ya conocía, las clases avanzaban demasiado lento y la mayoría de mis compañeros parecían impresionados por conceptos que yo había estudiado siendo una niña. La única parte interesante del lugar era la biblioteca que era enorme, lo suficientemente grande como para perderse durante horas. Por eso empecé a pasar más tiempo allí que en cualquier otro lugar de la academia.
Un día estaba caminando entre los estantes cuando escuché a una estudiante hablando con una bibliotecaria.
-¿Todavía no llega el nuevo volumen?
-Aún no.
-Pero dijeron que saldría este mes.
-Tendrás que esperar.
La chica soltó un suspiro dramático.
-No puedo creer que la profesora Loki nos dejara con ese final.
Me detuve. -¿Loki?- Murmure y giré la cabeza, se refería a La profesora estricta? La especialista en teoría mágica. ¿Esa Loki?
Esperé a que la estudiante se fuera y luego me acerqué al mostrador.
-Disculpa... ¿la profesora Loki escribe libros?
La bibliotecaria me miró como si hubiera preguntado si el cielo era azul.
-Claro. Son bastante populares.-
Eso me dejó desconcertada, no podía imaginar a alguien como ella escribiendo historias de fantasía. Solo por simple curiosidad fui a buscar el primer volumen, lo encontré en la sección de novelas. La portada mostraba a una guerrera enfrentándose sola a seres divinos en medio de una batalla imposible de ganar.
Mi primera impresión es que se veía ridículamente exagerado, aun así me senté a leer. Cuando levanté la vista ya habían pasado varias horas.
Es entretenida, una buena historia de aventuras, al menos eso pensé al principio. pero entonces algo llamó mi atención. La historia contaba como la protagonista, una antigua guerrera había luchado contra los dioses antes de la era de los humanos. Eso hizo que me detuviera porque en Makyora existían relatos parecidos, historias muy antiguas. Las leyendas sobre una guerrera sin nombre que desafió a seres considerados imposibles de derrotar.
Las similitudes eran demasiadas para ser casualidad, pensé que tal vez Loki simplemente se había inspirado en algún mito antiguo pero mi curiosidad ya estaba despierta así que busqué el segundo volumen y luego el tercero hasa que llegue al cuarto. Fue entonces cuando empecé a notar patrones.
Las novelas parecían independientes, pero varios personajes aparecían mencionados en otras historias, algunos eventos se repetían desde perspectivas diferentes: Reinos distintos compartían una misma cronología, familias aparentemente separadas tenían conexiones ocultas, era como si Loki hubiera construido un universo completo donde todas sus obras estaban relacionadas y cuanto más leía, más extrañas me parecían ciertas cosas.
Muchos conceptos mágicos estaban explicados con un nivel de detalle absurdo, demasiado preciso y técnico. Algunas teorías que aparecían en las novelas eran cosas que solamente un mago experimentado podría comprender. Lo curioso era que nadie parecía prestar atención a eso, la mayoría de los estudiantes veía aquellas historias como simples novelas de fantasía, los alumnos avanzados las ignoraban por completo porque les parecían exageradas y ridículas. Demasiado fantasiosas para tomarlas en serio pero yo veía algo diferente porque algunas de esas explicaciones no parecían inventadas, mas bien recuerdos, experimentos, observaciones reales disfrazadas de ficción y mientras más leía, más comenzaba a preguntarme si aquellas historias no eran simples novelas después de todo.
Tal vez la profesora Loki había estado intentando contar algo que casi nadie había notado y por alguna razón, tenía la sensación de que aquello estaba relacionado con Makyora.
"La Rata de Biblioteca"
Nunca tuve interés en entrar a la Academia de Magia, la sola idea me parecía aburrida.
Desde que era una niña estuve rodeada de libros, maestros, rituales y teoría mágica. En Makyora era imposible escapar de eso, si no estaba entrenando, estaba estudiando y si no estaba estudiando, alguien estaba intentando enseñarme algo sobre maná, historia, invocaciones o alguna teoría extraña escrita por un anciano que llevaba siglos encerrado en una torre. Por eso, cuando Akane, mi madre me habló de la academia, mi primera reacción fue decir que no.
-No necesito volver a estudiar magia.
-No vas a estudiar la magia de Makyora- Me respondió. -Vas a estudiar la magia de la Tierra. Son cosas diferentes.-
Recuerdo haber puesto los ojos en blanco.
-Magia es magia.
-No cuando tu propio maná se vuelve inestable cada vez que intentas usar demasiado poder.
Odiaba admitirlo, pero tenía razón, había mejorado bastante desde aquel incidente. Ya no corría el riesgo de perder completamente el control como antes y mi nueva transformación era mucho más estable, pero seguía teniendo problemas para adaptarme al flujo de maná de la Tierra, al final acepté más por falta de argumentos que por otra cosa.
Akane me llevo a la academia, según lo que me dijo es que la academia tiene habitaciones para los estudiantes, antes de despedirse me comentó algo que llamó un poco mi atención, y era que una profesora de la academia era mi tía... Bueno, técnicamente mi tía abuela, Loki. Que es la hermana de la abuela Yuna.
Por lo que me contó, era una de las profesoras más respetadas del lugar, asi que la idea de tomar alguna de sus clases me pareció interesante hasta que leí los requisitos de la lista y luego la volví a leer... Después cerré el folleto.
* Control avanzado de flujo mágico.
* Teoría elemental superior.
* Construcción de matrices mágicas.
* Manipulación simultánea de múltiples afinidades.
Parecía todo menos una clase y más una forma elegante de torturar estudiantes. Con mi problema de control de maná, ni siquiera podía cumplir la mitad de los requisitos y eso no los lei todos. Obvio que descarté la idea!
Las primeras semanas fueron exactamente tan aburridas como esperaba, los profesores explicaban cosas que ya conocía, las clases avanzaban demasiado lento y la mayoría de mis compañeros parecían impresionados por conceptos que yo había estudiado siendo una niña. La única parte interesante del lugar era la biblioteca que era enorme, lo suficientemente grande como para perderse durante horas. Por eso empecé a pasar más tiempo allí que en cualquier otro lugar de la academia.
Un día estaba caminando entre los estantes cuando escuché a una estudiante hablando con una bibliotecaria.
-¿Todavía no llega el nuevo volumen?
-Aún no.
-Pero dijeron que saldría este mes.
-Tendrás que esperar.
La chica soltó un suspiro dramático.
-No puedo creer que la profesora Loki nos dejara con ese final.
Me detuve. -¿Loki?- Murmure y giré la cabeza, se refería a La profesora estricta? La especialista en teoría mágica. ¿Esa Loki?
Esperé a que la estudiante se fuera y luego me acerqué al mostrador.
-Disculpa... ¿la profesora Loki escribe libros?
La bibliotecaria me miró como si hubiera preguntado si el cielo era azul.
-Claro. Son bastante populares.-
Eso me dejó desconcertada, no podía imaginar a alguien como ella escribiendo historias de fantasía. Solo por simple curiosidad fui a buscar el primer volumen, lo encontré en la sección de novelas. La portada mostraba a una guerrera enfrentándose sola a seres divinos en medio de una batalla imposible de ganar.
Mi primera impresión es que se veía ridículamente exagerado, aun así me senté a leer. Cuando levanté la vista ya habían pasado varias horas.
Es entretenida, una buena historia de aventuras, al menos eso pensé al principio. pero entonces algo llamó mi atención. La historia contaba como la protagonista, una antigua guerrera había luchado contra los dioses antes de la era de los humanos. Eso hizo que me detuviera porque en Makyora existían relatos parecidos, historias muy antiguas. Las leyendas sobre una guerrera sin nombre que desafió a seres considerados imposibles de derrotar.
Las similitudes eran demasiadas para ser casualidad, pensé que tal vez Loki simplemente se había inspirado en algún mito antiguo pero mi curiosidad ya estaba despierta así que busqué el segundo volumen y luego el tercero hasa que llegue al cuarto. Fue entonces cuando empecé a notar patrones.
Las novelas parecían independientes, pero varios personajes aparecían mencionados en otras historias, algunos eventos se repetían desde perspectivas diferentes: Reinos distintos compartían una misma cronología, familias aparentemente separadas tenían conexiones ocultas, era como si Loki hubiera construido un universo completo donde todas sus obras estaban relacionadas y cuanto más leía, más extrañas me parecían ciertas cosas.
Muchos conceptos mágicos estaban explicados con un nivel de detalle absurdo, demasiado preciso y técnico. Algunas teorías que aparecían en las novelas eran cosas que solamente un mago experimentado podría comprender. Lo curioso era que nadie parecía prestar atención a eso, la mayoría de los estudiantes veía aquellas historias como simples novelas de fantasía, los alumnos avanzados las ignoraban por completo porque les parecían exageradas y ridículas. Demasiado fantasiosas para tomarlas en serio pero yo veía algo diferente porque algunas de esas explicaciones no parecían inventadas, mas bien recuerdos, experimentos, observaciones reales disfrazadas de ficción y mientras más leía, más comenzaba a preguntarme si aquellas historias no eran simples novelas después de todo.
Tal vez la profesora Loki había estado intentando contar algo que casi nadie había notado y por alguna razón, tenía la sensación de que aquello estaba relacionado con Makyora.
Los débiles buscan consuelos en los numeros, en los dioses, en las excusas.
Los fuertes no necesitan nada de eso. solo necesitan voluntad.
Una voluntad inquebrantable y absoluta que dobla el mundo a su propósito.
No preguntes qué mereces.
No merezcas nada.
Tómalo todo. esa es la única verdadque vale la pena llevar a la eternidad.
Los débiles buscan consuelos en los numeros, en los dioses, en las excusas.
Los fuertes no necesitan nada de eso. solo necesitan voluntad.
Una voluntad inquebrantable y absoluta que dobla el mundo a su propósito.
No preguntes qué mereces.
No merezcas nada.
Tómalo todo. esa es la única verdadque vale la pena llevar a la eternidad.
-Desde la azotea de un rascacielos perdido entre el mar de luces de la ciudad, Vaelith permanecía inmóvil bajo la oscuridad de la noche, con su larga cabellera blanca agitándose suavemente por el viento. Sus ojos rojizos recorrían las interminables avenidas iluminadas, los vehículos que se desplazaban como corrientes de fuego y las miles de vidas humanas que existían muy por debajo de él, ajenas a la presencia de una entidad nacida mucho antes que sus imperios y sus dioses modernos. La brisa arrastraba el eco distante de sirenas, música y conversaciones, pero nada de aquello lograba alterar la serenidad melancólica del Rey del Eclipse. Con una mano apoyada sobre el borde del edificio, observaba aquel mundo frenético y brillante con una mezcla de curiosidad y nostalgia, hasta que noto la presencia de alguien observandole-
"Que te trae por aqui?"
|Puden rolear quien quiera con el Elfo, no teman.|
-Desde la azotea de un rascacielos perdido entre el mar de luces de la ciudad, Vaelith permanecía inmóvil bajo la oscuridad de la noche, con su larga cabellera blanca agitándose suavemente por el viento. Sus ojos rojizos recorrían las interminables avenidas iluminadas, los vehículos que se desplazaban como corrientes de fuego y las miles de vidas humanas que existían muy por debajo de él, ajenas a la presencia de una entidad nacida mucho antes que sus imperios y sus dioses modernos. La brisa arrastraba el eco distante de sirenas, música y conversaciones, pero nada de aquello lograba alterar la serenidad melancólica del Rey del Eclipse. Con una mano apoyada sobre el borde del edificio, observaba aquel mundo frenético y brillante con una mezcla de curiosidad y nostalgia, hasta que noto la presencia de alguien observandole-
"Que te trae por aqui?"
|Puden rolear quien quiera con el Elfo, no teman.|
-Dos días atrás, Vaelith abandonó el Reino del Eclipse sin anunciarlo. No hubo despedidas ni explicaciones. Simplemente desapareció entre las sombras como si hubiera sido tragado por la propia oscuridad. Incluso Lilithia Feu 🪷🌸 fue incapaz de seguir su rastro. El reino permaneció igual que siempre: silencioso, vacío y eterno. Sin embargo, durante su ausencia, las sombras parecían inquietas, moviéndose sin órdenes y observando constantemente hacia un mismo punto en el horizonte.-
-La razon de su partida era un Arbol. No un árbol común, sino una entidad antigua cuya existencia precedía a imperios, dioses y estrellas. Oculto en un rincón olvidado del mundo, el Árbol Negro permanecía inmóvil desde tiempos imposibles de medir. Sus raíces atravesaban la realidad como venas gigantescas, extendiéndose por lugares que ninguna criatura había cartografiado jamás. Hacía siglos que Vaelith conocía su existencia, pero algo había cambiado. Había sentido una perturbación en aquellas raíces, una vibración extraña que recorrió el mundo entero como el eco de una campana silenciosa.-
-Durante dos días permaneció junto a aquella colosal presencia. No luchó contra nada ni buscó tesoros ocultos. Observó. Escuchó. Descendió por túneles abiertos entre las raíces y exploró cavidades tan antiguas que ni siquiera el tiempo parecía haberlas alcanzado. Cuanto más se adentraba, más comprendía que el Árbol Negro no era simplemente una forma de vida. Era una prisión. Una gigantesca estructura viva destinada a contener algo enterrado bajo el mundo desde antes del nacimiento de la luna y el sol.-
-Cuando regresó al Reino del Eclipse, lo hizo cubierto por el polvo oscuro de aquellas profundidades. No pronunció palabra alguna sobre lo que había descubierto. Sin embargo, desde entonces, cada vez que permanece solo en sus aposentos, sus ojos se dirigen involuntariamente hacia el suelo, como si pudiera sentir algo moviéndose en las profundidades del mundo. Algo que sigue encerrado bajo las raíces del Árbol Negro. Algo que, por primera vez en incontables eras, parece haber comenzado a despertar.-
-Dos días atrás, Vaelith abandonó el Reino del Eclipse sin anunciarlo. No hubo despedidas ni explicaciones. Simplemente desapareció entre las sombras como si hubiera sido tragado por la propia oscuridad. Incluso [Lili_Feu80] fue incapaz de seguir su rastro. El reino permaneció igual que siempre: silencioso, vacío y eterno. Sin embargo, durante su ausencia, las sombras parecían inquietas, moviéndose sin órdenes y observando constantemente hacia un mismo punto en el horizonte.-
-La razon de su partida era un Arbol. No un árbol común, sino una entidad antigua cuya existencia precedía a imperios, dioses y estrellas. Oculto en un rincón olvidado del mundo, el Árbol Negro permanecía inmóvil desde tiempos imposibles de medir. Sus raíces atravesaban la realidad como venas gigantescas, extendiéndose por lugares que ninguna criatura había cartografiado jamás. Hacía siglos que Vaelith conocía su existencia, pero algo había cambiado. Había sentido una perturbación en aquellas raíces, una vibración extraña que recorrió el mundo entero como el eco de una campana silenciosa.-
-Durante dos días permaneció junto a aquella colosal presencia. No luchó contra nada ni buscó tesoros ocultos. Observó. Escuchó. Descendió por túneles abiertos entre las raíces y exploró cavidades tan antiguas que ni siquiera el tiempo parecía haberlas alcanzado. Cuanto más se adentraba, más comprendía que el Árbol Negro no era simplemente una forma de vida. Era una prisión. Una gigantesca estructura viva destinada a contener algo enterrado bajo el mundo desde antes del nacimiento de la luna y el sol.-
-Cuando regresó al Reino del Eclipse, lo hizo cubierto por el polvo oscuro de aquellas profundidades. No pronunció palabra alguna sobre lo que había descubierto. Sin embargo, desde entonces, cada vez que permanece solo en sus aposentos, sus ojos se dirigen involuntariamente hacia el suelo, como si pudiera sentir algo moviéndose en las profundidades del mundo. Algo que sigue encerrado bajo las raíces del Árbol Negro. Algo que, por primera vez en incontables eras, parece haber comenzado a despertar.-
Hace unos días, Laplus se sorprendió a Raora yendo a la Base de Justice, su motivo era hacer uso de sus ojos para mandar un mensajes a los Dioses, sin embargo, Raora se resistió y en el transcurso pidió refuerzos, Laplus primero fué sorprendida por una joven de nombre Shane Miller, que tiene los poderes de una Diosa, conocida cómo "La Diosa Escarlata", al cabo de unos segundos una de las ayudantes de Laplus, Catra, combatió con Raora y Gigi, Laplus por su lado, fué descolocada del eje de su objetivo debido a la interrupción de un Demonio llamado "Deimos" el cuál le ha hecho perder el tiempo y por consecuencia Catra al estar sola contra Raora, Gigi y Shane, fué fácilmente derrotada y capturada.
Kurumi Tokisaki, se ofreció rescatar a Catra, no se sabe porqué motivo se ofreció a ayudar, el caso es que Laplus no desaprovechó la oportunidad y la mandó, Kurumi logra sacar a Catra, pero lamentablemente, Raora, Gigi, Shane y también Cecilia, seguirían el rastro de ellas mediante un dispositivo de localización que tiene Gigi.
La noche se prepara para recibir, quizás uno de los duelos más emblemáticos que hay, o tal vez, haya alguna forma de negociar y evitar un conflicto entre dos bandos que parecían tener el mismo objetivo, pero las diferencias, y los medios son lo que se cuestionan en estos momentos, este enfrentamiento servirá para saber qué postura es la más adecuada.
Hace unos días, Laplus se sorprendió a Raora yendo a la Base de Justice, su motivo era hacer uso de sus ojos para mandar un mensajes a los Dioses, sin embargo, Raora se resistió y en el transcurso pidió refuerzos, Laplus primero fué sorprendida por una joven de nombre Shane Miller, que tiene los poderes de una Diosa, conocida cómo "La Diosa Escarlata", al cabo de unos segundos una de las ayudantes de Laplus, Catra, combatió con Raora y Gigi, Laplus por su lado, fué descolocada del eje de su objetivo debido a la interrupción de un Demonio llamado "Deimos" el cuál le ha hecho perder el tiempo y por consecuencia Catra al estar sola contra Raora, Gigi y Shane, fué fácilmente derrotada y capturada.
Kurumi Tokisaki, se ofreció rescatar a Catra, no se sabe porqué motivo se ofreció a ayudar, el caso es que Laplus no desaprovechó la oportunidad y la mandó, Kurumi logra sacar a Catra, pero lamentablemente, Raora, Gigi, Shane y también Cecilia, seguirían el rastro de ellas mediante un dispositivo de localización que tiene Gigi.
La noche se prepara para recibir, quizás uno de los duelos más emblemáticos que hay, o tal vez, haya alguna forma de negociar y evitar un conflicto entre dos bandos que parecían tener el mismo objetivo, pero las diferencias, y los medios son lo que se cuestionan en estos momentos, este enfrentamiento servirá para saber qué postura es la más adecuada.
Orden de turnos:
[Kurumi_Tokisaki]
Daki
[ember_amethyst_octopus_437]
[human_cat]
[glow_lavender_mouse_820]
[Gigi_Slasher]
[nebula_violet_wolf_765]
[ShaneMiller2000]
-La biblioteca prohibida se encontraba bajo el Reino del Eclipse, oculta en las profundidades de la montaña negra sobre la que se alzaba el castillo. No había guardianes. No hacian falta. Pocos seres poseian el valor suficiente para descender hasta aquel lugar donde se almacenaban conocimientos olvidados por los dioses.-
-Vaelith caminaba entre los interminables pasillos de piedra oscura con una lampara antigua en una mano. No buscaba armas, tesoros ni secretos para aumentar su poder. Buscaba historias. Miles de libros cubrian las estanterias, algunos escritos por imperios desaparecidos, otros por pueblos cuyos nombres ya no existian en ningun mapa. Alli, entre el polvo y el silencio, el Rey del Eclipse Carmesi parecia mas un estudioso solitario que un monarca inmortal.-
-Finalmente encontro un volumen pequeño, gastado por el tiempo. Al abrirlo, una sonrisa casi imperceptible apareció en su rostro. No contenía magia ni profecías. Era el diario de un campesino que había vivido hacía más de mil años. Sus páginas hablaban de cosechas, lluvias, amores sencillos y preocupaciones mundanas. Vaelith tomó asiento sobre una vieja escalera de madera y comenzó a leer.-
-Las horas transcurrieron sin que él lo notara. Mientras el reino dormía y las estrellas giraban sobre las torres del Eclipse, el soberano permaneció allí, pasando páginas con cuidado. Había contemplado guerras capaces de destruir continentes y observado el nacimiento de civilizaciones enteras. Sin embargo, eran aquellas pequeñas vidas olvidadas las que más captaban su atencion. Porque para alguien que había vivido demasiado tiempo, los verdaderos tesoros no eran las coronas ni los imperios. Eran los recuerdos de quienes el mundo había olvidado.-
-La biblioteca prohibida se encontraba bajo el Reino del Eclipse, oculta en las profundidades de la montaña negra sobre la que se alzaba el castillo. No había guardianes. No hacian falta. Pocos seres poseian el valor suficiente para descender hasta aquel lugar donde se almacenaban conocimientos olvidados por los dioses.-
-Vaelith caminaba entre los interminables pasillos de piedra oscura con una lampara antigua en una mano. No buscaba armas, tesoros ni secretos para aumentar su poder. Buscaba historias. Miles de libros cubrian las estanterias, algunos escritos por imperios desaparecidos, otros por pueblos cuyos nombres ya no existian en ningun mapa. Alli, entre el polvo y el silencio, el Rey del Eclipse Carmesi parecia mas un estudioso solitario que un monarca inmortal.-
-Finalmente encontro un volumen pequeño, gastado por el tiempo. Al abrirlo, una sonrisa casi imperceptible apareció en su rostro. No contenía magia ni profecías. Era el diario de un campesino que había vivido hacía más de mil años. Sus páginas hablaban de cosechas, lluvias, amores sencillos y preocupaciones mundanas. Vaelith tomó asiento sobre una vieja escalera de madera y comenzó a leer.-
-Las horas transcurrieron sin que él lo notara. Mientras el reino dormía y las estrellas giraban sobre las torres del Eclipse, el soberano permaneció allí, pasando páginas con cuidado. Había contemplado guerras capaces de destruir continentes y observado el nacimiento de civilizaciones enteras. Sin embargo, eran aquellas pequeñas vidas olvidadas las que más captaban su atencion. Porque para alguien que había vivido demasiado tiempo, los verdaderos tesoros no eran las coronas ni los imperios. Eran los recuerdos de quienes el mundo había olvidado.-
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|| Ya que estoy en proceso de armar la ficha para Afro, estoy pensando en algo muy random, y que quizás es medio "meh", pero para mí es algo lindo (?) ¿Qué apodos o títulos ustedes les pondrían a Afro? O sea, apodos especiales para referirse a ella o títulos como suelen llevar los dioses en la mitología. Por ejemplo, los de Afro serían, por mencionar algunos; «La risueña», «La amante de la Risa» (mi favorito). Cosas así. No sé, se me hace bonita la idea de incluir algo así, pero otorgados por gente que la conoce.
|| Ya que estoy en proceso de armar la ficha para Afro, estoy pensando en algo muy random, y que quizás es medio "meh", pero para mí es algo lindo (?) ¿Qué apodos o títulos ustedes les pondrían a Afro? O sea, apodos especiales para referirse a ella o títulos como suelen llevar los dioses en la mitología. Por ejemplo, los de Afro serían, por mencionar algunos; «La risueña», «La amante de la Risa» (mi favorito). Cosas así. No sé, se me hace bonita la idea de incluir algo así, pero otorgados por gente que la conoce.
:STK-66:
-Mucho antes de que los reinos mortales aprendieran a nombrar las estrellas, ya existía un lugar donde los horrores nacidos entre galaxias eran encerrados. No era una prisión construida por dioses ni por imperios. Era una herida abierta en el tejido de la realidad, suspendida entre dimensiones muertas y eclipses eternos. Allí, en el corazón de aquella necrópolis cósmica, permanecían cautivas entidades capaces de devorar mundos enteros con un pensamiento, criaturas cuyo simple despertar bastaría para borrar civilizaciones de la existencia.-
-Aquel dominio era conocido como La Cárcel del Eclipse Eterno. Miles de cadenas forjadas con materia imposible sostenían inmensos receptáculos cristalinos donde descansaban seres que jamás debieron existir. Algunos habían nacido antes que el tiempo. Otros eran fragmentos conscientes del vacío primordial. Todos permanecían inmóviles bajo el resplandor enfermizo del gran eclipse que observaba desde lo alto como un ojo celestial condenado a nunca cerrarse.-
-Y sobre todos ellos reinaba una única figura.-
-"Vaelith Crimsom Lunae, el Rey del Eclipse Carmesí."-
-Su título no era honorífico ni simbólico. Era una responsabilidad impuesta por fuerzas tan antiguas como la propia creación. Mientras los monarcas mortales gobernaban ciudades, ejércitos y naciones, Vaelith gobernaba el silencio entre las estrellas. Era el vigilante de los condenados, el guardián de los horrores cósmicos y el último muro que separaba al universo de aquello que aguardaba tras las cadenas.-
-Desde la plataforma central de la prisión, observaba las gigantescas cámaras suspendidas en la oscuridad. Sus ojos rojizos recorrían cada celda, cada grieta, cada vibración anómala de los sellos ancestrales. Sabía que muchas de aquellas criaturas llevaban incontables eras intentando escapar. Algunas susurraban promesas de poder. Otras maldiciones. Otras simplemente aguardaban pacientemente el inevitable desgaste del tiempo.-
|No es posible ingresar a este lugar, sin el Permiso de Vaelith.|
-Mucho antes de que los reinos mortales aprendieran a nombrar las estrellas, ya existía un lugar donde los horrores nacidos entre galaxias eran encerrados. No era una prisión construida por dioses ni por imperios. Era una herida abierta en el tejido de la realidad, suspendida entre dimensiones muertas y eclipses eternos. Allí, en el corazón de aquella necrópolis cósmica, permanecían cautivas entidades capaces de devorar mundos enteros con un pensamiento, criaturas cuyo simple despertar bastaría para borrar civilizaciones de la existencia.-
-Aquel dominio era conocido como La Cárcel del Eclipse Eterno. Miles de cadenas forjadas con materia imposible sostenían inmensos receptáculos cristalinos donde descansaban seres que jamás debieron existir. Algunos habían nacido antes que el tiempo. Otros eran fragmentos conscientes del vacío primordial. Todos permanecían inmóviles bajo el resplandor enfermizo del gran eclipse que observaba desde lo alto como un ojo celestial condenado a nunca cerrarse.-
-Y sobre todos ellos reinaba una única figura.-
-"Vaelith Crimsom Lunae, el Rey del Eclipse Carmesí."-
-Su título no era honorífico ni simbólico. Era una responsabilidad impuesta por fuerzas tan antiguas como la propia creación. Mientras los monarcas mortales gobernaban ciudades, ejércitos y naciones, Vaelith gobernaba el silencio entre las estrellas. Era el vigilante de los condenados, el guardián de los horrores cósmicos y el último muro que separaba al universo de aquello que aguardaba tras las cadenas.-
-Desde la plataforma central de la prisión, observaba las gigantescas cámaras suspendidas en la oscuridad. Sus ojos rojizos recorrían cada celda, cada grieta, cada vibración anómala de los sellos ancestrales. Sabía que muchas de aquellas criaturas llevaban incontables eras intentando escapar. Algunas susurraban promesas de poder. Otras maldiciones. Otras simplemente aguardaban pacientemente el inevitable desgaste del tiempo.-
|No es posible ingresar a este lugar, sin el Permiso de Vaelith.|