• —Saludos, mis queridos y pecaminosos oyentes! Buenos días, tardes o noches... aunque en este rincón del olvido, el tiempo es solo una sugerencia, ¿no creen?
    Aquí su anfitrión, transmitiendo en vivo desde el corazón del caos. Debo admitir que me siento extrañamente conmovido. Recibimos una avalancha de peticiones musicales y deseos tan dulces que casi me hacen olvidar el hedor a azufre. Me halaga que, entre grito y grito de agonía, aún tengan el buen gusto de apreciar mi impecable estilo. ¡Qué detalle tan encantador de su parte!
    Parece que hoy el ambiente apesta a nostalgia. Esa vieja y pesada cadena que arrastran porque sus conciencias —esas pequeñas cosas marchitas— se niegan a soltar el pasado. Pero, ¡vaya!, ¿quién soy yo para juzgarlos? Solo soy un humilde espectador de su decadencia. ¡Jxjxjxjx! ---

    —Hoy cumpliremos el capricho de un alma desventurada del Anillo de la Pereza. ¡Pobrecilla! Tan falta de energía que incluso su elección musical resulta... decepcionante. ¿Algo tan desmotivador? ¡Por favor! Necesitas un poco de fuego en las venas, un ritmo que te haga sentir que tus pecados valen la pena.
    Tengo el tema perfecto para sacudirte el polvo de la tumba. Disfruten, mis pequeños demonios...—

    Me recliné en mi asiento con una sonrisa de oreja a oreja, dejando que la estática del radio llenara el vacío. De pronto, las sombras cobraron vida. Figuras de una existencia más que dudosa emergieron de los rincones más oscuros, atraídas por el compás de la música como polillas a una hoguera.
    Sentí sus garras —frías, afiladas y cargadas de una intención peligrosamente seductora— deslizándose por mi espalda y mi torso, trazando un mapa de deseos prohibidos mientras el ritmo tomaba el control de la transmisión.

    "~~Mantengan la sintonía, queridos... esto apenas comienza a ponerse divertido.~~"





    https://youtu.be/VokRh68b6tI?si=WsNyvN2c32A0-t6n
    🎙️—Saludos, mis queridos y pecaminosos oyentes! Buenos días, tardes o noches... aunque en este rincón del olvido, el tiempo es solo una sugerencia, ¿no creen? Aquí su anfitrión, transmitiendo en vivo desde el corazón del caos. Debo admitir que me siento extrañamente conmovido. Recibimos una avalancha de peticiones musicales y deseos tan dulces que casi me hacen olvidar el hedor a azufre. Me halaga que, entre grito y grito de agonía, aún tengan el buen gusto de apreciar mi impecable estilo. ¡Qué detalle tan encantador de su parte! Parece que hoy el ambiente apesta a nostalgia. Esa vieja y pesada cadena que arrastran porque sus conciencias —esas pequeñas cosas marchitas— se niegan a soltar el pasado. Pero, ¡vaya!, ¿quién soy yo para juzgarlos? Solo soy un humilde espectador de su decadencia. ¡Jxjxjxjx! --- —Hoy cumpliremos el capricho de un alma desventurada del Anillo de la Pereza. ¡Pobrecilla! Tan falta de energía que incluso su elección musical resulta... decepcionante. ¿Algo tan desmotivador? ¡Por favor! Necesitas un poco de fuego en las venas, un ritmo que te haga sentir que tus pecados valen la pena. Tengo el tema perfecto para sacudirte el polvo de la tumba. Disfruten, mis pequeños demonios...— Me recliné en mi asiento con una sonrisa de oreja a oreja, dejando que la estática del radio llenara el vacío. De pronto, las sombras cobraron vida. Figuras de una existencia más que dudosa emergieron de los rincones más oscuros, atraídas por el compás de la música como polillas a una hoguera. Sentí sus garras —frías, afiladas y cargadas de una intención peligrosamente seductora— deslizándose por mi espalda y mi torso, trazando un mapa de deseos prohibidos mientras el ritmo tomaba el control de la transmisión. "~~Mantengan la sintonía, queridos... esto apenas comienza a ponerse divertido.~~" https://youtu.be/VokRh68b6tI?si=WsNyvN2c32A0-t6n
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  • Hail, dice la bruja. Los cuerpos se encuentran descansando, suavemente tendidos entre las raíces como si meramente durmieran, la tétrica ciudad del silencio ausente de roca.
    Hail, responde el espíritu. Sentado a la vera de un tronco caído, disfrutando de manera extraña el susurro constante de una estaca removiendo tierra. Una pequeña montaña de musgo a la derecha, un balde de leche recién ordeñada frente a él.

    — No es necesario. —

    La declaración los tomó a ambos por sorpresa, aun el peso haciendo eco en el aire como si esperara que en algún momento alguno tuviera la decencia de reclamarlo, pero no fue así. Simplemente, los encerró una vez más en sus pensamientos, ¿Estaban en ese momento de un encuentro casual? ¿Era eso realmente una elección o simplemente eran dos esclavos de la inercia? El estómago de uno rugía mientras la mirada del otro se apesadumbraba, curiosa danza que giraba eternamente cambiando de huésped según el momento del día.

    La luz escaseaba, llamando al olvido, y lo más cercano a un abrazo cálido que tuvo en un largo tiempo aconteció solamente por el proceso de descomposición. La muchacha tendía frente a ella, aun con pigmentos sobre la piel y el hedor ligero de lo desagradable debajo de la resina de pino que usó para asegurar su trenzado. Cómplice como solo los cadáveres pueden serlo, el espantoso encuentro del frío en las extremidades contra la sombra de la vida pasada en el vientre… Morir encinta, dos veces muerte.

    El primer búho anunció el inicio de la penumbra, y la cubeta vacía, caía hacia un lado, iniciaba el festín del bosque.

    No hubo palabras de despedida, siquiera un leve reconocimiento como para determinarse entre ellos, individuos. La bruja caminó de espaldas hasta salir del umbral dibujado en la tierra y recién ahí llegó a girarse como si realmente no hubiera nadie allí. El demonio seguiría en su espacio, siempre paciente, de que los animales tomen la parte legitima que les corresponde, después de todo, no es carroña sin la saliva de alguien más.

    Hail, dice la bruja. Los cuerpos se encuentran descansando, suavemente tendidos entre las raíces como si meramente durmieran, la tétrica ciudad del silencio ausente de roca. Hail, responde el espíritu. Sentado a la vera de un tronco caído, disfrutando de manera extraña el susurro constante de una estaca removiendo tierra. Una pequeña montaña de musgo a la derecha, un balde de leche recién ordeñada frente a él. — No es necesario. — La declaración los tomó a ambos por sorpresa, aun el peso haciendo eco en el aire como si esperara que en algún momento alguno tuviera la decencia de reclamarlo, pero no fue así. Simplemente, los encerró una vez más en sus pensamientos, ¿Estaban en ese momento de un encuentro casual? ¿Era eso realmente una elección o simplemente eran dos esclavos de la inercia? El estómago de uno rugía mientras la mirada del otro se apesadumbraba, curiosa danza que giraba eternamente cambiando de huésped según el momento del día. La luz escaseaba, llamando al olvido, y lo más cercano a un abrazo cálido que tuvo en un largo tiempo aconteció solamente por el proceso de descomposición. La muchacha tendía frente a ella, aun con pigmentos sobre la piel y el hedor ligero de lo desagradable debajo de la resina de pino que usó para asegurar su trenzado. Cómplice como solo los cadáveres pueden serlo, el espantoso encuentro del frío en las extremidades contra la sombra de la vida pasada en el vientre… Morir encinta, dos veces muerte. El primer búho anunció el inicio de la penumbra, y la cubeta vacía, caía hacia un lado, iniciaba el festín del bosque. No hubo palabras de despedida, siquiera un leve reconocimiento como para determinarse entre ellos, individuos. La bruja caminó de espaldas hasta salir del umbral dibujado en la tierra y recién ahí llegó a girarse como si realmente no hubiera nadie allí. El demonio seguiría en su espacio, siempre paciente, de que los animales tomen la parte legitima que les corresponde, después de todo, no es carroña sin la saliva de alguien más.
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  • *Con una delicadeza casi sagrada, mis ojos se posaban en la pequeña figura de Alastor, una pieza que yo mismo había moldeado con mis propias manos. Deslicé las yemas de mis dedos sobre la cabeza de la estatuilla, tratando cada relieve con un cuidado infinito, como si temiera romperlo.

    —Resulta una ironía casi dolorosa que, aun teniéndolo todo bajo mi dominio, me haya descubierto tan profundamente atado a la existencia de cierto demonio. Te ríes de eso, ¿verdad? Estoy seguro de que eres plenamente consciente de la influencia que ejerces sobre mí....—

    *Con una sonrisa cargada de diversión, recorrí el contorno de su mentón de piedra, murmurando para mis adentros:*

    «Sé que el momento perfecto aguarda en el horizonte... Y cuando finalmente llegue, no dudarás en tomar mi mano, ¿cierto, Alastor?».

    —Mientras tanto, dedicaré mis horas a forjar el regalo que sellará la prueba irrefutable de mi absoluta sinceridad.—
    *Con una delicadeza casi sagrada, mis ojos se posaban en la pequeña figura de Alastor, una pieza que yo mismo había moldeado con mis propias manos. Deslicé las yemas de mis dedos sobre la cabeza de la estatuilla, tratando cada relieve con un cuidado infinito, como si temiera romperlo. —Resulta una ironía casi dolorosa que, aun teniéndolo todo bajo mi dominio, me haya descubierto tan profundamente atado a la existencia de cierto demonio. Te ríes de eso, ¿verdad? Estoy seguro de que eres plenamente consciente de la influencia que ejerces sobre mí....— *Con una sonrisa cargada de diversión, recorrí el contorno de su mentón de piedra, murmurando para mis adentros:* «Sé que el momento perfecto aguarda en el horizonte... Y cuando finalmente llegue, no dudarás en tomar mi mano, ¿cierto, Alastor?». —Mientras tanto, dedicaré mis horas a forjar el regalo que sellará la prueba irrefutable de mi absoluta sinceridad.—
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  • Mañana te llevaré al refugio para que te re-ubiquen, pero hoy puedes quedarte aquí ¿Eh? Somos parecidos, nuestra sed de sangre es muy grande, quizá, por eso dos depredadores de la naturaleza se llevan bien.

    —La noche anterior su investigación la llevó a la casa de un capo de la mafia, que resultó ser un demonio, en dicha casa el demonio tenía a este León cachorro de mascota, por lo que dejarlo ahí sería inconcebible.—
    Mañana te llevaré al refugio para que te re-ubiquen, pero hoy puedes quedarte aquí ¿Eh? Somos parecidos, nuestra sed de sangre es muy grande, quizá, por eso dos depredadores de la naturaleza se llevan bien. —La noche anterior su investigación la llevó a la casa de un capo de la mafia, que resultó ser un demonio, en dicha casa el demonio tenía a este León cachorro de mascota, por lo que dejarlo ahí sería inconcebible.—
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  • — ¿Qué pasa si te encuentras con un exorcista? El aspecto que tienes ahora no ayuda mucho en disimular lo que eres

    Era el regaño de la noche por visitar el mundo humano, pero.... No podía evitarlo. ¿Porqué Dios crearía a los demonios que fueran amantes de la carne humana pero les prohibiría tocarlos? Eso era muy cruel. El sabor metálico en sus labios estaba tan vivo, tan latente. Negarle ese sabor era una tortura.
    🥀 — ¿Qué pasa si te encuentras con un exorcista? El aspecto que tienes ahora no ayuda mucho en disimular lo que eres Era el regaño de la noche por visitar el mundo humano, pero.... No podía evitarlo. ¿Porqué Dios crearía a los demonios que fueran amantes de la carne humana pero les prohibiría tocarlos? Eso era muy cruel. El sabor metálico en sus labios estaba tan vivo, tan latente. Negarle ese sabor era una tortura.
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  • . "¿Los demonios pueden soñar? Depende el tipo pero la mayoría siempre son lo que los humanos podrian llamar pesadillas. Ya que las cosas horribles tienen un contexto diferente para ellos pero lo que estaba escuchando fuera de su jaula sonaba como la pesadilla real. Sabia su destino sobre ser vendido pero ahora que habia llegado el día, no sabia si estaba asustado o no."
    🥀. "¿Los demonios pueden soñar? Depende el tipo pero la mayoría siempre son lo que los humanos podrian llamar pesadillas. Ya que las cosas horribles tienen un contexto diferente para ellos pero lo que estaba escuchando fuera de su jaula sonaba como la pesadilla real. Sabia su destino sobre ser vendido pero ahora que habia llegado el día, no sabia si estaba asustado o no."
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  • Carne humana
    Fandom Original
    Categoría Terror
    La sangre resbaló de su boca en un hilo espeso. El demonio, que adoraba la carne humana, escupió un trozo al suelo con desdén y se limpió con las mangas blancas de su camisa, dejando manchas que se abrían como flores marchitas en la tela.

    Una vez más, sus garras estaban cubiertas, teñidas hasta las grietas de carmesí. El aire del callejón se había vuelto pesado y saturado de un olor agrio y metálico que se pegaba a la garganta....
    Sin darse cuenta, se estaba riendo; una risa rota, que vibraba en su pecho. ¿Había perdido la cordura? Tal vez...O quizá nunca la tuvo.

    Se había escapado del infierno. Había vagado por la tierra durante tres días, arrastrando consigo ese vacío insaciable que no conocía descanso. En ese tiempo, había dejado tras de sí un rastro invisible de ausencias y de silencios abruptos en calles que ya no volverían a ser las mismas. Había devorado a incontables personas… excepto una.

    Una presencia firme en medio del hedor y la penumbra. ¿Qué hacía esa persona ahí? ¿Por qué no retrocedía, por qué no huía como los demás? ¿Acaso no comprendía el peligro que respiraba en cada centímetro de ese lugar?

    El demonio inclinó ligeramente la cabeza, observándola con curiosidad. Aún así, la decisión ya estaba tomada. La devoraría lentamente, sin dejar rastro alguno, hasta que no quedara más que el recuerdo distorsionado de haber existido.
    La sangre resbaló de su boca en un hilo espeso. El demonio, que adoraba la carne humana, escupió un trozo al suelo con desdén y se limpió con las mangas blancas de su camisa, dejando manchas que se abrían como flores marchitas en la tela. Una vez más, sus garras estaban cubiertas, teñidas hasta las grietas de carmesí. El aire del callejón se había vuelto pesado y saturado de un olor agrio y metálico que se pegaba a la garganta.... Sin darse cuenta, se estaba riendo; una risa rota, que vibraba en su pecho. ¿Había perdido la cordura? Tal vez...O quizá nunca la tuvo. Se había escapado del infierno. Había vagado por la tierra durante tres días, arrastrando consigo ese vacío insaciable que no conocía descanso. En ese tiempo, había dejado tras de sí un rastro invisible de ausencias y de silencios abruptos en calles que ya no volverían a ser las mismas. Había devorado a incontables personas… excepto una. Una presencia firme en medio del hedor y la penumbra. ¿Qué hacía esa persona ahí? ¿Por qué no retrocedía, por qué no huía como los demás? ¿Acaso no comprendía el peligro que respiraba en cada centímetro de ese lugar? El demonio inclinó ligeramente la cabeza, observándola con curiosidad. Aún así, la decisión ya estaba tomada. La devoraría lentamente, sin dejar rastro alguno, hasta que no quedara más que el recuerdo distorsionado de haber existido.
    Tipo
    Individual
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    Estado
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  • . El primer contrato que tuvo no duró mucho tiempo. Las condiciones y deseos del empleado y el contratista eran un poco diferentes a los que pondría un demonio con más experiencia, pero al final de cumplir con el deseo de su dama, ella había perecido en sus brazos. El final para una flor tan bella no debía ser algo tan nefasto, pero ahí estaban los labios rojos de ese demonio probando la sangre que tanto había anhelado.

    ¿Era una mala persona? Esa pregunta se giraba a los carnívoros en la naturaleza. ¿El tigre es una mala "persona" por cazar demás animales? ¿Los lobos son malos por atrapar conejos? Simplemente era la cadena alimenticia, pero entendía que a los ojos humanos eso era horrendo.

    El cuerpo sin vida de su antigua dueña descansaba en él. Como una muñeca rota la cual jamás podría bailar de nuevo. Está bien, no iba a dejar ni un solo hueso de ella.
    🥀. El primer contrato que tuvo no duró mucho tiempo. Las condiciones y deseos del empleado y el contratista eran un poco diferentes a los que pondría un demonio con más experiencia, pero al final de cumplir con el deseo de su dama, ella había perecido en sus brazos. El final para una flor tan bella no debía ser algo tan nefasto, pero ahí estaban los labios rojos de ese demonio probando la sangre que tanto había anhelado. ¿Era una mala persona? Esa pregunta se giraba a los carnívoros en la naturaleza. ¿El tigre es una mala "persona" por cazar demás animales? ¿Los lobos son malos por atrapar conejos? Simplemente era la cadena alimenticia, pero entendía que a los ojos humanos eso era horrendo. El cuerpo sin vida de su antigua dueña descansaba en él. Como una muñeca rota la cual jamás podría bailar de nuevo. Está bien, no iba a dejar ni un solo hueso de ella.
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  • ◤ ◥
    𝐃𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨𝐬 𓃵 𝐜𝐚𝐳𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬
    ◣ ◢

    Luego de la muerte de Lucifer y la división de todo el territorio del infierno, los nuevos líderes pensaron que los demonios de la clase cazadora eran un problema. Sus habilidades y apetito que les permitía ir al mundo humano podía hacer que la ira del cielo cayera una vez más sobre ellos asi que todos los cazadores fueron condenados a ser sirvientes. Mascotas o accesorios que se venden a los precios más altos que ni el hombre más rico del planeta pudiera pagar. El mismo Cerberus fue encadenado como mascota al trono vacío del que antes pudo llamarse su amo.

    Los líderes dijeron que ningún demonio podía volver a viajar hasta el mundo humano para lastimarlos. Los cazadores comen carne humana y por eso el peligro. Ahora los únicos que pueden ir ahí son demonios que se alimentan de otras cosas.

    Asi había funcionado por miles de años hasta que Lucifer reencarnó de nuevo en la Tierra y los poderes de los cazadores despertaron una vez más para revelarse contra la ley que los cayó por siglos.
    ◤ ◥ 𝐃𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨𝐬 𓃵 𝐜𝐚𝐳𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 ◣ ◢ Luego de la muerte de Lucifer y la división de todo el territorio del infierno, los nuevos líderes pensaron que los demonios de la clase cazadora eran un problema. Sus habilidades y apetito que les permitía ir al mundo humano podía hacer que la ira del cielo cayera una vez más sobre ellos asi que todos los cazadores fueron condenados a ser sirvientes. Mascotas o accesorios que se venden a los precios más altos que ni el hombre más rico del planeta pudiera pagar. El mismo Cerberus fue encadenado como mascota al trono vacío del que antes pudo llamarse su amo. Los líderes dijeron que ningún demonio podía volver a viajar hasta el mundo humano para lastimarlos. Los cazadores comen carne humana y por eso el peligro. Ahora los únicos que pueden ir ahí son demonios que se alimentan de otras cosas. Asi había funcionado por miles de años hasta que Lucifer reencarnó de nuevo en la Tierra y los poderes de los cazadores despertaron una vez más para revelarse contra la ley que los cayó por siglos.
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  • Cuando era más pequeño habían ocasiones en que sus manos podían estar libres. ¿A qué me refiero? A que siempre permanecían envueltas o selladas en algo que no le dejara usar sus garras, pero todo era diferente en el salón de música. Su padre con el cual vivía en el infierno estaba empeñado en que su hijo aprendiera a tocar el piano. El pequeño demonio fingia interés en la música para poder ser liberado de sus manos y estar a solas en esa habitación.

    La libertad que se respiraba ahí no tenía comparación a ningún lugar. Ni si quiera queria sus garras para destrozar cosas. Solamente quería "tocarlas". El frío del metal, la suavidad de las cortinas. Todo le emocionaba muchísimo. Ojalá esos momentos duraran más tiempo. Quizá al crecer sería alguien libre de ataduras corporales. No más bozales o esposas en sus muñecas, pero era difícil ese deseo. Los demonios de su "especie" no eran más que accesorios en ese mundo y en el de los humanos un peligro. ¿Cómo sería el cielo? ¿Le darían una muerte piadosa? ¿Lo convertirían en uno de los suyos al exorcizarlo? O quizá lo matarían rápido. Tal vez no existía lugar en todas las dimensiones que pudiera ser para él.
    🥀 Cuando era más pequeño habían ocasiones en que sus manos podían estar libres. ¿A qué me refiero? A que siempre permanecían envueltas o selladas en algo que no le dejara usar sus garras, pero todo era diferente en el salón de música. Su padre con el cual vivía en el infierno estaba empeñado en que su hijo aprendiera a tocar el piano. El pequeño demonio fingia interés en la música para poder ser liberado de sus manos y estar a solas en esa habitación. La libertad que se respiraba ahí no tenía comparación a ningún lugar. Ni si quiera queria sus garras para destrozar cosas. Solamente quería "tocarlas". El frío del metal, la suavidad de las cortinas. Todo le emocionaba muchísimo. Ojalá esos momentos duraran más tiempo. Quizá al crecer sería alguien libre de ataduras corporales. No más bozales o esposas en sus muñecas, pero era difícil ese deseo. Los demonios de su "especie" no eran más que accesorios en ese mundo y en el de los humanos un peligro. ¿Cómo sería el cielo? ¿Le darían una muerte piadosa? ¿Lo convertirían en uno de los suyos al exorcizarlo? O quizá lo matarían rápido. Tal vez no existía lugar en todas las dimensiones que pudiera ser para él.
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