• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    // Puede que no se note, pero creo que Alaska es el pináculo de mis ganas de que mis personajes sufran alv. En todas mis historias esquizofrénicas(?) los personajes tienen que sufrir, es la regla, esencial. Mucho, muy importante.


    Peeero, Alaska es hasta indefensa, no le sabe a callar los demonios.(?) Seguro anda en algún plano imaginario mirándome con mucho odio, yo lo sé.
    Perdón, hija mía, es desarrollo de personaje.
    // Puede que no se note, pero creo que Alaska es el pináculo de mis ganas de que mis personajes sufran alv. En todas mis historias esquizofrénicas(?) los personajes tienen que sufrir, es la regla, esencial. Mucho, muy importante. Peeero, Alaska es hasta indefensa, no le sabe a callar los demonios.(?) Seguro anda en algún plano imaginario mirándome con mucho odio, yo lo sé. Perdón, hija mía, es desarrollo de personaje.
    Me enjaja
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • —¡¿Alguien quiere decirme a dónde demonios se fue la tostadora?! (???)
    —¡¿Alguien quiere decirme a dónde demonios se fue la tostadora?! (???)
    Me enjaja
    Me gusta
    7
    10 turnos 0 maullidos
  • Hm. Buenos dias.

    -La demonio esta claramente aun medio dormida, pero hoy ha hecho un esfuerzo para que le de la luz del sol un poco, aunque sea-
    Hm. Buenos dias. -La demonio esta claramente aun medio dormida, pero hoy ha hecho un esfuerzo para que le de la luz del sol un poco, aunque sea-
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Con la misión terminada, la cazadora regresó a su habitación qué había rentado para asi prepararse para dormir, su cuerpo necesitaba recuperarse de la batalla que sostuvo contra aquel demonio, por suerte no resultó herida.
    Con la misión terminada, la cazadora regresó a su habitación qué había rentado para asi prepararse para dormir, su cuerpo necesitaba recuperarse de la batalla que sostuvo contra aquel demonio, por suerte no resultó herida.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Vamos a hacer unas cuantas aclaraciones sobre el personaje de Enid porque lo están tomando por lados que no son.
    Punto no. 1. Enid ES UN DEMONIO, ¿eso la hace invencible?, no, pero sí bastante resistente porque no es un demonio cualquiera, si lo quieren entender mejor es un demonio de muy alto rango, por lo que acabar con ella no es...digamos...simple.
    Punto no. 2. Cómo humana, no tiene idea ni se maneja bajo los estándares sobre los que operan los humanos, cosas como la empatía, la vergüenza, entre otras cosas, ella NO LAS TIENE. Es por eso por lo que dice las cosas así como las piensa y no siente ni culpa ni nada por el estilo. Es algo que con el tiempo, puede aprender.
    Punto no. 3. Se siente muy cómoda con el cuerpo humano que habita (no lo posee), le gusta la forma, le gusta cómo se ve y le gusta ver cómo la miran. Eso NO SIGNIFICA QUE SEA UNA ZORRA O COSA PARECIDA. ¿Le gusta el sexo?, sí, pero no le es tan necesario ni importante.
    Punto no. 4. NO ES UNA CHICA ESTÚPIDA es bastante inteligente y sabe muchas cosas porque duh! fue un ángel creado por dios así que no la quieran tratar como si solo fuera una muñeca inflable y ya.
    Aclarado eso, el tipo de rol para ella puede ser variado siempre y cuando entiendan lo antes mencionado.
    Vamos a hacer unas cuantas aclaraciones sobre el personaje de Enid porque lo están tomando por lados que no son. Punto no. 1. Enid ES UN DEMONIO, ¿eso la hace invencible?, no, pero sí bastante resistente porque no es un demonio cualquiera, si lo quieren entender mejor es un demonio de muy alto rango, por lo que acabar con ella no es...digamos...simple. Punto no. 2. Cómo humana, no tiene idea ni se maneja bajo los estándares sobre los que operan los humanos, cosas como la empatía, la vergüenza, entre otras cosas, ella NO LAS TIENE. Es por eso por lo que dice las cosas así como las piensa y no siente ni culpa ni nada por el estilo. Es algo que con el tiempo, puede aprender. Punto no. 3. Se siente muy cómoda con el cuerpo humano que habita (no lo posee), le gusta la forma, le gusta cómo se ve y le gusta ver cómo la miran. Eso NO SIGNIFICA QUE SEA UNA ZORRA O COSA PARECIDA. ¿Le gusta el sexo?, sí, pero no le es tan necesario ni importante. Punto no. 4. NO ES UNA CHICA ESTÚPIDA es bastante inteligente y sabe muchas cosas porque duh! fue un ángel creado por dios así que no la quieran tratar como si solo fuera una muñeca inflable y ya. Aclarado eso, el tipo de rol para ella puede ser variado siempre y cuando entiendan lo antes mencionado.
    Me encocora
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • https://youtu.be/how2fuwTBdE?is=ZiF2mwM8Z8NOFQn4

    Jason Jaegerjaquez Ishtar

    *EL NUEVO MUNDO.*

    No aparto la mirada de tus ojos.

    Porque ahora sí puedo verte completo.

    No al hombre.
    No al asesino.
    No al demonio que aprendió a disfrutar de la crueldad como si fuese respirar.

    Te veo a ti.

    Y quizás por eso…
    no siento miedo.

    Mi mano asciende lentamente hasta cubrir la tuya sobre mi mejilla.
    El hilo rojo late entre ambos como si fuese un nervio vivo.
    Como si el propio caos estuviese escuchándonos.

    —Selin sigue hablándome en sueños.

    Mi voz apenas es un susurro.

    —Y cuanto más escucho… más entiendo que este mundo nació roto.

    El vacío a nuestro alrededor palpita.
    Sin cielo.
    Sin tierra.
    Sólo nosotros.

    —Las almas fueron encerradas en cuerpos imperfectos.
    Separadas.
    Condenadas a sentir miedo, odio, hambre, pérdida…
    A vivir aisladas unas de otras creyéndose individuos.

    Cierro los ojos apenas un instante.

    —Pero yo puedo escucharlas.
    Puedo sentir cómo todas desean lo mismo.

    Mi frente termina apoyándose contra la tuya.

    —Conectarse.

    El hilo rojo resplandece con más intensidad.
    Como una arteria atravesando la oscuridad absoluta.

    —Quiero destruir este mundo.
    No por odio.
    No por venganza.

    —Quiero destruirlo para reconstruirlo.

    Cada palabra cae lenta.
    Irrevocable.

    —Un lugar donde ningún corazón vuelva a estar solo.
    Donde las almas puedan tocarse entre sí.
    Comprenderse.
    Sentirse.
    Como una única existencia perfecta.

    Mi pulgar roza apenas tus labios.

    —Y para alcanzar algo así…

    Silencio.

    —Todo tiene que morir primero.

    Mis ojos entreabiertos buscan los tuyos una última vez.

    Y entonces sonrío.

    Triste.
    Hambrienta.
    Decidida.

    —En nombre del Caos.

    Después de pronunciarlo, reduzco la distancia entre ambos.

    No es un beso apasionado.
    Ni desesperado.

    Es apenas un roce lento de labios.
    Un juramento.

    Un pacto.

    El tiempo suficiente para sentir tu respiración mezclarse con la mía antes de separarme unos centímetros.

    —Y tú…

    Mis dedos aprietan suavemente el hilo rojo.

    —Serás mi adalid, Jason.
    https://youtu.be/how2fuwTBdE?is=ZiF2mwM8Z8NOFQn4 [Jason07] *EL NUEVO MUNDO.* No aparto la mirada de tus ojos. Porque ahora sí puedo verte completo. No al hombre. No al asesino. No al demonio que aprendió a disfrutar de la crueldad como si fuese respirar. Te veo a ti. Y quizás por eso… no siento miedo. Mi mano asciende lentamente hasta cubrir la tuya sobre mi mejilla. El hilo rojo late entre ambos como si fuese un nervio vivo. Como si el propio caos estuviese escuchándonos. —Selin sigue hablándome en sueños. Mi voz apenas es un susurro. —Y cuanto más escucho… más entiendo que este mundo nació roto. El vacío a nuestro alrededor palpita. Sin cielo. Sin tierra. Sólo nosotros. —Las almas fueron encerradas en cuerpos imperfectos. Separadas. Condenadas a sentir miedo, odio, hambre, pérdida… A vivir aisladas unas de otras creyéndose individuos. Cierro los ojos apenas un instante. —Pero yo puedo escucharlas. Puedo sentir cómo todas desean lo mismo. Mi frente termina apoyándose contra la tuya. —Conectarse. El hilo rojo resplandece con más intensidad. Como una arteria atravesando la oscuridad absoluta. —Quiero destruir este mundo. No por odio. No por venganza. —Quiero destruirlo para reconstruirlo. Cada palabra cae lenta. Irrevocable. —Un lugar donde ningún corazón vuelva a estar solo. Donde las almas puedan tocarse entre sí. Comprenderse. Sentirse. Como una única existencia perfecta. Mi pulgar roza apenas tus labios. —Y para alcanzar algo así… Silencio. —Todo tiene que morir primero. Mis ojos entreabiertos buscan los tuyos una última vez. Y entonces sonrío. Triste. Hambrienta. Decidida. —En nombre del Caos. Después de pronunciarlo, reduzco la distancia entre ambos. No es un beso apasionado. Ni desesperado. Es apenas un roce lento de labios. Un juramento. Un pacto. El tiempo suficiente para sentir tu respiración mezclarse con la mía antes de separarme unos centímetros. —Y tú… Mis dedos aprietan suavemente el hilo rojo. —Serás mi adalid, Jason.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    Me emputece
    4
    11 turnos 0 maullidos
  • [después de haber estado con aquel gigante de antes ahora el general se encontraba caminando sobre continentes que flotaban sobre el vacío los cuales conectaban entre si atravez de puentes, cada uno de estos continentes tenia algo en común y era aquellos relojes de arena que de a poco se agotaban por la parte superior, estos relojes marcaban el tiempo restante que le quedaba al general dentro de la dimensión]

    Supongo que perdí mucho tiempo con aquel gigante pero ahora que lo veo bien la arena de esos relojes se mueve a un ritmo más lento que antes, ¿Alguien manipuló su velocidad? Dudo mucho que haya sido el maestro al que vine a ver.. no tendría sentido que el usará sus poderes para algo que no lo beneficia.

    •tras una larga caminata entre los continentes el general llego a un templo donde un misterioso portal lo esperaba estando activado, esto provocó desconfianza en el general pues todo estaba siendo muy raro•

    ¿Porque está activo? Se supone que debería ser yo el que averigüe como abrirlo.. esto me da mala espina.

    •despues de pensarlo un rato el general ingreso al portal siendo llevado hacia un lugar muy diferente, se veía al fondo un reloj inclinado rodeado por libros flotantes y bajo sus pies había agua inundando un enorme puente, pero lo más extraño fue cuando el general dirigió su mirada adelante notando la silueta de alguien que se acercó hacia el general hasta dejarse ver bien•

    Maestro: así que tu eres el general Deimos Ain ¿No es así? Te estuve esperando e incluso decidí brindarte algo de ayuda para que llegarás a tiempo

    Ya veo así que tu eres uno de los maestros al que todos conocen como el legendario demonio relojero, dicen que dominas todo lo que tenga que ver con el tiempo.

    Maestro: puedo incluso ver el futuro y pasado lo cual me ayudó a saber el motivo de porque decidiste venir, déjame decirte que me parece algo patético que decidas volverte más fuerte solo por una pelea pérdida.. tuviste una batalla de 3 contra 1 ¿Eso no te hace sentir orgulloso?

    ¿Orgulloso? Que un demonio sea derrotado la raza de las diosas no es nada orgulloso.

    Maestro: si esa es tu forma de pensar entonces no te entrenaré por voluntad mía.. tendrás que derrotarme en una batalla para ganartelo

    Será un honor pelear contra uno de los poderosos maestros ¡Hagámoslo!

    •asi fue como la batalla inicio, el general esquivaba manecillas de reloj que eran arrojadas hacia el como cuchillas para luego lanzarse a atacar al maestro el cual usando su visión futura lograba esquivar los ataques del general como si nada y hacia que el tiempo se congele para poder atacarlo con facilidad•

    [Está fue una batalla que duraría más de 10 rondas donde el general siempre era derrotado ante los poderes del relojero pero gracias a su deseo por conseguir más poder este se levantaba y seguía sin parar provocando que el combate se siguiera estirando]
    [después de haber estado con aquel gigante de antes ahora el general se encontraba caminando sobre continentes que flotaban sobre el vacío los cuales conectaban entre si atravez de puentes, cada uno de estos continentes tenia algo en común y era aquellos relojes de arena que de a poco se agotaban por la parte superior, estos relojes marcaban el tiempo restante que le quedaba al general dentro de la dimensión] Supongo que perdí mucho tiempo con aquel gigante pero ahora que lo veo bien la arena de esos relojes se mueve a un ritmo más lento que antes, ¿Alguien manipuló su velocidad? Dudo mucho que haya sido el maestro al que vine a ver.. no tendría sentido que el usará sus poderes para algo que no lo beneficia. •tras una larga caminata entre los continentes el general llego a un templo donde un misterioso portal lo esperaba estando activado, esto provocó desconfianza en el general pues todo estaba siendo muy raro• ¿Porque está activo? Se supone que debería ser yo el que averigüe como abrirlo.. esto me da mala espina. •despues de pensarlo un rato el general ingreso al portal siendo llevado hacia un lugar muy diferente, se veía al fondo un reloj inclinado rodeado por libros flotantes y bajo sus pies había agua inundando un enorme puente, pero lo más extraño fue cuando el general dirigió su mirada adelante notando la silueta de alguien que se acercó hacia el general hasta dejarse ver bien• Maestro: así que tu eres el general Deimos Ain ¿No es así? Te estuve esperando e incluso decidí brindarte algo de ayuda para que llegarás a tiempo Ya veo así que tu eres uno de los maestros al que todos conocen como el legendario demonio relojero, dicen que dominas todo lo que tenga que ver con el tiempo. Maestro: puedo incluso ver el futuro y pasado lo cual me ayudó a saber el motivo de porque decidiste venir, déjame decirte que me parece algo patético que decidas volverte más fuerte solo por una pelea pérdida.. tuviste una batalla de 3 contra 1 ¿Eso no te hace sentir orgulloso? ¿Orgulloso? Que un demonio sea derrotado la raza de las diosas no es nada orgulloso. Maestro: si esa es tu forma de pensar entonces no te entrenaré por voluntad mía.. tendrás que derrotarme en una batalla para ganartelo Será un honor pelear contra uno de los poderosos maestros ¡Hagámoslo! •asi fue como la batalla inicio, el general esquivaba manecillas de reloj que eran arrojadas hacia el como cuchillas para luego lanzarse a atacar al maestro el cual usando su visión futura lograba esquivar los ataques del general como si nada y hacia que el tiempo se congele para poder atacarlo con facilidad• [Está fue una batalla que duraría más de 10 rondas donde el general siempre era derrotado ante los poderes del relojero pero gracias a su deseo por conseguir más poder este se levantaba y seguía sin parar provocando que el combate se siguiera estirando]
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠❞

    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎



    ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias.

    Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió.

    Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno.

    𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜.

    Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca.

    Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎.

    Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado.

    Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜".

    Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar.

    Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando.

    Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron.

    Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras.

    𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎.


    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ
    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ


    ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎
    ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬 ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias. Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió. Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno. 𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜. Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca. Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎. Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado. Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜". Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar. Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando. Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron. Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras. 𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎. ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎ ❜
    Me gusta
    Me encocora
    12
    0 turnos 0 maullidos
  • *Luego de una feroz batalla contra un demonio proveniente del Inframundo, Aikaterine y Sana decidieron descargar tensiones dando un bonito paseo por la ciudad, la hermosa y tranquila ciudad, en una de esas bonitas caminatas, logramos localizar, lo que parece ser una especie de feria o evento.*

    *Sana tuvo la brillante idea de ir allí, para ver qué podrían encontrar, en su primer paseo juntas.*

    — Mira cuántas cosas hay aquí!

    *Dijo Sana viendo cada puesto, incluídos puestos de comida.*

    — ¿Tienes hambre cariño? ¿Te apetece comer algo mientras damos un paseo?

    *Preguntaba Sana a su amada mientras seguían husmeando cositas para comprar, ya sea decorativos o regalos.*

    Aikaterine Ouro
    *Luego de una feroz batalla contra un demonio proveniente del Inframundo, Aikaterine y Sana decidieron descargar tensiones dando un bonito paseo por la ciudad, la hermosa y tranquila ciudad, en una de esas bonitas caminatas, logramos localizar, lo que parece ser una especie de feria o evento.* *Sana tuvo la brillante idea de ir allí, para ver qué podrían encontrar, en su primer paseo juntas.* — Mira cuántas cosas hay aquí! *Dijo Sana viendo cada puesto, incluídos puestos de comida.* — ¿Tienes hambre cariño? ¿Te apetece comer algo mientras damos un paseo? *Preguntaba Sana a su amada mientras seguían husmeando cositas para comprar, ya sea decorativos o regalos.* [Mercenary1x]
    Me gusta
    Me encocora
    2
    7 turnos 0 maullidos
  • La mansión Sparda permanecía envuelta en aquel silencio solemne que solo las viejas paredes podían conservar tras siglos de historia. Los enormes ventanales dejaban entrar la tenue luz de la luna, iluminando apenas los largos pasillos cubiertos por sombras elegantes y polvo antiguo. Todo seguía exactamente igual inmóvil, esperando.
    Entonces, el aire se rasgó.
    Un portal carmesí se abrió en mitad del gran vestíbulo con un estruendo grave, acompañado de un viento caliente impregnado del aroma del inframundo. Desde aquella grieta dimensional emergió una figura alta y poderosa," Sparda."
    Sus botas resonaron pesadamente contra el mármol mientras el portal se cerraba tras él con un destello violento. El demonio soltó un largo suspiro, relajando apenas los hombros después de tanto tiempo lejos de casa. El cansancio de incontables batallas seguía marcado en su semblante, pero aun así había calma.
    Por primera vez en mucho tiempo, se sentía tranquilo.
    Su mirada roja recorrió lentamente la mansión. Cada rincón le resultaba familiar, casi nostálgico. El aroma del lugar seguía intacto y entre todos ellos, había uno que reconocería incluso en medio del caos absoluto.
    Alastor estaba allí.
    Aún no lo veía, no escuchaba su voz ni distinguía su silueta entre las sombras de la enorme residencia pero podía sentir su presencia impregnando el ambiente como una melodía suave y perturbadoramente reconfortante.
    Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Sparda mientras avanzaba lentamente por el vestíbulo.

    —Hogar… al fin.
    La mansión Sparda permanecía envuelta en aquel silencio solemne que solo las viejas paredes podían conservar tras siglos de historia. Los enormes ventanales dejaban entrar la tenue luz de la luna, iluminando apenas los largos pasillos cubiertos por sombras elegantes y polvo antiguo. Todo seguía exactamente igual inmóvil, esperando. Entonces, el aire se rasgó. Un portal carmesí se abrió en mitad del gran vestíbulo con un estruendo grave, acompañado de un viento caliente impregnado del aroma del inframundo. Desde aquella grieta dimensional emergió una figura alta y poderosa," Sparda." Sus botas resonaron pesadamente contra el mármol mientras el portal se cerraba tras él con un destello violento. El demonio soltó un largo suspiro, relajando apenas los hombros después de tanto tiempo lejos de casa. El cansancio de incontables batallas seguía marcado en su semblante, pero aun así había calma. Por primera vez en mucho tiempo, se sentía tranquilo. Su mirada roja recorrió lentamente la mansión. Cada rincón le resultaba familiar, casi nostálgico. El aroma del lugar seguía intacto y entre todos ellos, había uno que reconocería incluso en medio del caos absoluto. Alastor estaba allí. Aún no lo veía, no escuchaba su voz ni distinguía su silueta entre las sombras de la enorme residencia pero podía sentir su presencia impregnando el ambiente como una melodía suave y perturbadoramente reconfortante. Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Sparda mientras avanzaba lentamente por el vestíbulo. —Hogar… al fin.
    Me encocora
    Me shockea
    3
    6 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados