• Ꭰꭺɴꭲꭼ Ꮯꮮꮻꮯꮶ ....Faust siente niveles de serotonina al saber que has despertado... ahora tenemos quien revivirá a los pecadores
    [Dante_clock] ....Faust siente niveles de serotonina al saber que has despertado... ahora tenemos quien revivirá a los pecadores
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  • La campanilla sobre la puerta de la cafetería tintineó suavemente mientras la tarde se filtraba en tonos dorados por los ventanales.Dante estaba sentada en una mesa junto a la ventana, con una pierna cruzada sobre la otra y un enorme vaso de helado frente a ella. Tres bolas

    -vainilla, fresa y chocolate

    se derretían lentamente, formando pequeños riachuelos de colores que Dante observaba con una mezcla de diversión y concentración.Vestía una chaqueta roja abierta y una camiseta oscura debajo; el contraste resaltaba tanto como su expresión despreocupada. Con una cucharita, tomó un poco de helado de fresa y lo llevó a sus labios.

    —Mmm…

    murmuró para sí misma

    —Si el infierno tuviera esto, nadie querría escapar.

    Apoyó el codo en la mesa, mirando alrededor de la cafetería: el murmullo de la gente, el aroma del café recién hecho, la música suave de fondo. Por un raro momento, todo parecía… normal.Otra cucharada. Esta vez de chocolate.

    —Definitivamente necesitaba esto

    dijo en voz baja, casi como si hablara con el helado.
    usto en ese instante, alguien se acercaba a su mesa, proyectando una sombra sobre el vidrio y el postre.

    //ROL ABIERTO//

    La campanilla sobre la puerta de la cafetería tintineó suavemente mientras la tarde se filtraba en tonos dorados por los ventanales.Dante estaba sentada en una mesa junto a la ventana, con una pierna cruzada sobre la otra y un enorme vaso de helado frente a ella. Tres bolas -vainilla, fresa y chocolate se derretían lentamente, formando pequeños riachuelos de colores que Dante observaba con una mezcla de diversión y concentración.Vestía una chaqueta roja abierta y una camiseta oscura debajo; el contraste resaltaba tanto como su expresión despreocupada. Con una cucharita, tomó un poco de helado de fresa y lo llevó a sus labios. —Mmm… murmuró para sí misma —Si el infierno tuviera esto, nadie querría escapar. Apoyó el codo en la mesa, mirando alrededor de la cafetería: el murmullo de la gente, el aroma del café recién hecho, la música suave de fondo. Por un raro momento, todo parecía… normal.Otra cucharada. Esta vez de chocolate. —Definitivamente necesitaba esto dijo en voz baja, casi como si hablara con el helado. usto en ese instante, alguien se acercaba a su mesa, proyectando una sombra sobre el vidrio y el postre. //ROL ABIERTO//
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  • ¡Bienvenid@ a Dashuri Cafe! ¿Es tu primera vez aquí? Puede resultar un poco intimidante al principio pero no te preocupes, estamos aquí para servirte. Mi nombre es Ari y soy de las que más tiempo llevan trabajando aquí, así que puedo responder todas tus dudas.
    ¡Bienvenid@ a Dashuri Cafe! ¿Es tu primera vez aquí? Puede resultar un poco intimidante al principio pero no te preocupes, estamos aquí para servirte. Mi nombre es Ari y soy de las que más tiempo llevan trabajando aquí, así que puedo responder todas tus dudas.
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  • El rugido de los motores llena el desierto del Outer Ring como un trueno rodante. Lighter va al frente, bufanda roja ondeando como bandera de guerra, gafas de sol reflejando el sol implacable.
    Caesar a su derecha, riendo a carcajadas mientras acelera para alcanzarlo, la moto rugiendo como si tuviera vida propia.
    Lucy y Piper detrás, Lucy gritando algo sobre "¡no me dejen atrás, idiotas!" mientras Piper solo sonríe tranquila, el viento revolviéndole el pelo.
    Lighter levanta una mano sin mirar atrás, señalando la ruta que se pierde entre dunas y rocas. Grita por encima del ruido:
    -¡Vamos, Sons! ¡El que llegue último paga la siguiente ronda en el bar de Big Daddy!
    El rugido de los motores llena el desierto del Outer Ring como un trueno rodante. Lighter va al frente, bufanda roja ondeando como bandera de guerra, gafas de sol reflejando el sol implacable. Caesar a su derecha, riendo a carcajadas mientras acelera para alcanzarlo, la moto rugiendo como si tuviera vida propia. Lucy y Piper detrás, Lucy gritando algo sobre "¡no me dejen atrás, idiotas!" mientras Piper solo sonríe tranquila, el viento revolviéndole el pelo. Lighter levanta una mano sin mirar atrás, señalando la ruta que se pierde entre dunas y rocas. Grita por encima del ruido: -¡Vamos, Sons! ¡El que llegue último paga la siguiente ronda en el bar de Big Daddy!
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  • Un bar infernal en los límites de Red Grave City. Humo espeso, luces rojas, demonios apostando almas, armas y reliquias. En una mesa apartada, Dante juega cartas contra un demonio de alto rango.

    El demonio frente a Dante tenía la piel negra como obsidiana y ojos amarillos que ardían con rabia contenida. Sobre la mesa ya había una pequeña montaña de fichas demoníacas… casi todas del lado de Dante.
    El demonio gruñó, mostrando colmillos..

    —No es posible…

    dijo apretando sus cartas

    —. Ningún humano gana tantas manos seguidas.

    Dante, recostado en su silla con las botas sobre la mesa, barajó tranquilamente una nueva mano.

    —¿Humano? Vamos, colega, eso duele.

    sonrió ladeado

    —. Además, no es mi culpa que tengas cara de mal jugador profesional.

    Las cartas cayeron una a una sobre la mesa.

    ♠ As infernal
    ♥ Reina carmesí
    ♦ Joker del abismo
    Una mano perfecta.

    El bar entero quedó en silencio.

    —Ups…

    Dante se encogió de hombros

    —. Creo que eso significa que ahora tu espada maldita… es mía.

    El demonio golpeó la mesa con furia, haciendo temblar las copas.

    —¡Estás haciendo trampa!

    Dante alzó una ceja, divertido.

    —Si pudiera hacer trampa tan bien, no estaría endeudado con el diablo cada dos semanas.

    Se inclinó hacia él, con una sonrisa peligrosa.

    —¿Quieres retirarte… o prefieres perder algo más interesante?
    Un bar infernal en los límites de Red Grave City. Humo espeso, luces rojas, demonios apostando almas, armas y reliquias. En una mesa apartada, Dante juega cartas contra un demonio de alto rango. El demonio frente a Dante tenía la piel negra como obsidiana y ojos amarillos que ardían con rabia contenida. Sobre la mesa ya había una pequeña montaña de fichas demoníacas… casi todas del lado de Dante. El demonio gruñó, mostrando colmillos.. —No es posible… dijo apretando sus cartas —. Ningún humano gana tantas manos seguidas. Dante, recostado en su silla con las botas sobre la mesa, barajó tranquilamente una nueva mano. —¿Humano? Vamos, colega, eso duele. sonrió ladeado —. Además, no es mi culpa que tengas cara de mal jugador profesional. Las cartas cayeron una a una sobre la mesa. ♠ As infernal ♥ Reina carmesí ♦ Joker del abismo Una mano perfecta. El bar entero quedó en silencio. —Ups… Dante se encogió de hombros —. Creo que eso significa que ahora tu espada maldita… es mía. El demonio golpeó la mesa con furia, haciendo temblar las copas. —¡Estás haciendo trampa! Dante alzó una ceja, divertido. —Si pudiera hacer trampa tan bien, no estaría endeudado con el diablo cada dos semanas. Se inclinó hacia él, con una sonrisa peligrosa. —¿Quieres retirarte… o prefieres perder algo más interesante?
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  • El cuartel de Devil May Cry estaba envuelto en una calma extraña, casi sospechosa.

    En el sofá, con las piernas cruzadas y una caja de pizza apoyada sobre varios pergaminos demoníacos antiguos, estaba Dante… chaqueta roja abierta, botas sobre la mesa, cabello desordenado y mirada afilada, aunque en ese momento estaba más concentrada en no manchar los textos arcanos con grasa.

    —Mmh…

    murmuró mientras mordía una rebanada de pizza

    —. Pepperoni. Clásico infernal.

    Con la otra mano sostenía un pergamino cubierto de símbolos demoníacos que brillaban tenuemente.

    —“El Devoraalmas puede poseer cuerpos vacíos si el ritual se ejecuta bajo una luna sangrante…”

    leyó en voz baja

    —. Wow. Qué intenso. Ni yo cuando no me han dado de comer.

    Una gota de queso cayó peligrosamente sobre un sello de invocación.

    —¡Ey, no!

    la limpió rápido con una servilleta

    —. Esto vale más que la pizza… bueno… casi.

    Dante siguió leyendo, sorprendentemente enfocada.

    —“…los demonios abisales reaccionan a frecuencias sonoras específicas.”

    alzó una ceja

    —. ¿Entonces si les pongo heavy metal los puedo desintegrar? Huh. Lo anoto.

    Escribió con letra ordenada en una hoja llena de notas tácticas, a pesar de estar rodeada de cajas de pizza, libros malditos y migas.

    —Si combino este sello con un círculo de sangre…

    murmuró pensativa

    —. Podría atrapar a un archidemonio sin que destruya la ciudad…

    Miró su pizza.

    —…pero también podría pedirme otra de cuatro quesos.

    Se recostó en el sofá con un suspiro dramático.

    —Ser una cazademonios genial es duro, ¿sabes?

    Le dio otro mordisco a la pizza y siguió estudiando magia prohibida como si fuera lo más normal del mundo.
    El cuartel de Devil May Cry estaba envuelto en una calma extraña, casi sospechosa. En el sofá, con las piernas cruzadas y una caja de pizza apoyada sobre varios pergaminos demoníacos antiguos, estaba Dante… chaqueta roja abierta, botas sobre la mesa, cabello desordenado y mirada afilada, aunque en ese momento estaba más concentrada en no manchar los textos arcanos con grasa. —Mmh… murmuró mientras mordía una rebanada de pizza —. Pepperoni. Clásico infernal. Con la otra mano sostenía un pergamino cubierto de símbolos demoníacos que brillaban tenuemente. —“El Devoraalmas puede poseer cuerpos vacíos si el ritual se ejecuta bajo una luna sangrante…” leyó en voz baja —. Wow. Qué intenso. Ni yo cuando no me han dado de comer. Una gota de queso cayó peligrosamente sobre un sello de invocación. —¡Ey, no! la limpió rápido con una servilleta —. Esto vale más que la pizza… bueno… casi. Dante siguió leyendo, sorprendentemente enfocada. —“…los demonios abisales reaccionan a frecuencias sonoras específicas.” alzó una ceja —. ¿Entonces si les pongo heavy metal los puedo desintegrar? Huh. Lo anoto. Escribió con letra ordenada en una hoja llena de notas tácticas, a pesar de estar rodeada de cajas de pizza, libros malditos y migas. —Si combino este sello con un círculo de sangre… murmuró pensativa —. Podría atrapar a un archidemonio sin que destruya la ciudad… Miró su pizza. —…pero también podría pedirme otra de cuatro quesos. Se recostó en el sofá con un suspiro dramático. —Ser una cazademonios genial es duro, ¿sabes? Le dio otro mordisco a la pizza y siguió estudiando magia prohibida como si fuera lo más normal del mundo.
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  • Si la conocieras madre, sabrías por qué me casaré con ella

    Nari Kim … no es sólo una mujer, es territorio conquistado y conquistador. En su mirada hay la misma firmeza que vi en los ojos de mi padre cuando comandaba hombres hacia la guerra, pero también una ternura que ninguna medalla pudo darme. Frente a ella, madre, no soy el capitán ni el hijo del comandante: soy un hombre desnudo de títulos, expuesto en cada cicatriz.

    Ella es dulce, pero no frágil; su ternura no es debilidad, sino la valentía de quien se atreve a mirar más allá de las cicatrices. Es fuerte y decidida, capaz de sostener mi mirada cuando el mundo me exige dureza. Es amable y gentil, pero jamás sumisa: su bondad es un arma tan poderosa como cualquier fusil.

    Nari me vio entero , de muchas formas posibles, vio al hombre quebrado por la soledad y la frialdad humana de las guerras y misiones secretas, y al militar endurecido por la disciplina y la sangre y aun así, madre, me amó. No eligió una parte de mí, eligió el todo: el hijo, el soldado, el hombre.

    Me casaré con ella porque en su amor encontré la victoria que ninguna condecoración pudo darme. Porque ella me recuerda que la guerra no es eterna, que incluso los hombres de acero necesitan un refugio y ella es mi refugio , porque su valentía me iguala, su dulzura me salva, y su misma existencia es mi vida entera.

    Yo no buscaba una compañera, y la vida me dio una amiga, una compañera, una mujer asombrosa, una igual. Me dio a Nari que es todo lo que necesitaba.

    Si la conocieras madre , la amarías también.
    Si la conocieras madre, sabrías por qué me casaré con ella [NOBODYSHOME] … no es sólo una mujer, es territorio conquistado y conquistador. En su mirada hay la misma firmeza que vi en los ojos de mi padre cuando comandaba hombres hacia la guerra, pero también una ternura que ninguna medalla pudo darme. Frente a ella, madre, no soy el capitán ni el hijo del comandante: soy un hombre desnudo de títulos, expuesto en cada cicatriz. Ella es dulce, pero no frágil; su ternura no es debilidad, sino la valentía de quien se atreve a mirar más allá de las cicatrices. Es fuerte y decidida, capaz de sostener mi mirada cuando el mundo me exige dureza. Es amable y gentil, pero jamás sumisa: su bondad es un arma tan poderosa como cualquier fusil. Nari me vio entero , de muchas formas posibles, vio al hombre quebrado por la soledad y la frialdad humana de las guerras y misiones secretas, y al militar endurecido por la disciplina y la sangre y aun así, madre, me amó. No eligió una parte de mí, eligió el todo: el hijo, el soldado, el hombre. Me casaré con ella porque en su amor encontré la victoria que ninguna condecoración pudo darme. Porque ella me recuerda que la guerra no es eterna, que incluso los hombres de acero necesitan un refugio y ella es mi refugio , porque su valentía me iguala, su dulzura me salva, y su misma existencia es mi vida entera. Yo no buscaba una compañera, y la vida me dio una amiga, una compañera, una mujer asombrosa, una igual. Me dio a Nari que es todo lo que necesitaba. Si la conocieras madre , la amarías también.
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  • La mosca en la nuca
    Categoría Contemporáneo
    El asfalto mojado bajo las ruedas de la motocicleta parecía un espejo oscuro que reflejaba un cielo que no le pertenecía. Alberto apretó el embrague, sintiendo la vibración del motor entre sus muslos como un recordatorio de que, en este mundo, todo era mecánico, tangible y finito. Exactamente como él quería que fuera.

    Había dejado atrás la ciudad hacía tres horas, pero el olor a ozono y azufre —ese rastro invisible que solo los de su clase podían detectar— no se despegaba de su nuca. No era una persecución ruidosa; era una sombra que se alargaba, un susurro entre el viento que le recordaba que la sangre de Belcebú no se limpia con agua, ni se esconde con identidades falsas.

    Se detuvo en una gasolinera olvidada, una mancha de luces de neón parpadeantes en mitad de la carretera nacional. Al bajar de la moto, sus manos temblaron ligeramente. No de miedo, sino de fatiga. Cada vez que usaba su don, cada vez que esa "anomalía" de su linaje brotaba para salvar una vida humana, su rastro en el mapa infernal brillaba como una bengala en la noche.

    «Curar es destruir el orden natural de la decadencia», le decía su ancestro. Alberto escupió a un lado, desafiando a la memoria.

    Entró en el pequeño local, compró un café aguado que sabía a plástico y regresó a su moto. El silencio del lugar era absoluto, roto solo por el clic metálico del motor enfriándose. Fue entonces cuando sintió la vibración en el bolsillo de su chaqueta de cuero.

    Sacó el móvil. No había número de remitente. No había prefijo. Solo un mensaje de texto que iluminó su rostro cansado con una luz blanca y aséptica.

    [Desconocido]: "La podredumbre siempre vuelve a su origen, Alberto. No importa cuántas veces remiendes la carne, el alma sigue teniendo nuestra marca. Mira detrás de ti."

    Alberto no se giró. Bloqueó la pantalla, guardó el teléfono y arrancó la moto de una patada, haciendo que el motor rugiera contra la oscuridad del bosque circundante. Sabía que la tregua se había terminado. Otro mensaje le llegó, pero ésta vez no se trataba de uno hostil:
    El asfalto mojado bajo las ruedas de la motocicleta parecía un espejo oscuro que reflejaba un cielo que no le pertenecía. Alberto apretó el embrague, sintiendo la vibración del motor entre sus muslos como un recordatorio de que, en este mundo, todo era mecánico, tangible y finito. Exactamente como él quería que fuera. Había dejado atrás la ciudad hacía tres horas, pero el olor a ozono y azufre —ese rastro invisible que solo los de su clase podían detectar— no se despegaba de su nuca. No era una persecución ruidosa; era una sombra que se alargaba, un susurro entre el viento que le recordaba que la sangre de Belcebú no se limpia con agua, ni se esconde con identidades falsas. Se detuvo en una gasolinera olvidada, una mancha de luces de neón parpadeantes en mitad de la carretera nacional. Al bajar de la moto, sus manos temblaron ligeramente. No de miedo, sino de fatiga. Cada vez que usaba su don, cada vez que esa "anomalía" de su linaje brotaba para salvar una vida humana, su rastro en el mapa infernal brillaba como una bengala en la noche. «Curar es destruir el orden natural de la decadencia», le decía su ancestro. Alberto escupió a un lado, desafiando a la memoria. Entró en el pequeño local, compró un café aguado que sabía a plástico y regresó a su moto. El silencio del lugar era absoluto, roto solo por el clic metálico del motor enfriándose. Fue entonces cuando sintió la vibración en el bolsillo de su chaqueta de cuero. Sacó el móvil. No había número de remitente. No había prefijo. Solo un mensaje de texto que iluminó su rostro cansado con una luz blanca y aséptica. [Desconocido]: "La podredumbre siempre vuelve a su origen, Alberto. No importa cuántas veces remiendes la carne, el alma sigue teniendo nuestra marca. Mira detrás de ti." Alberto no se giró. Bloqueó la pantalla, guardó el teléfono y arrancó la moto de una patada, haciendo que el motor rugiera contra la oscuridad del bosque circundante. Sabía que la tregua se había terminado. Otro mensaje le llegó, pero ésta vez no se trataba de uno hostil:
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.

    Me encontré esta imagen y recordé como nació Jade, originalmente es un personaje de DD, una Gangrel con animalismo salvaje , fuerza brutal y con ciertos problemas de alcohol ( en realidad es una mezcla de sangre de alcohol , ya saben, vampiro (?) , además de su moral distorsionada. Todo esto la convierte en una bomba andante y justo esta imagen fue algo que hizo una vez en una de las sesiones. Ella solia separarse del grupo y perderse por días y luego aparecía ebria hasta el tope y diciendo que había causado algún destrozo que era luego comprobado por alguien que llegaba luego buscándole con fines no amistosos (?).
    Me encontré esta imagen y recordé como nació Jade, originalmente es un personaje de DD, una Gangrel con animalismo salvaje , fuerza brutal y con ciertos problemas de alcohol ( en realidad es una mezcla de sangre de alcohol , ya saben, vampiro (?) , además de su moral distorsionada. Todo esto la convierte en una bomba andante y justo esta imagen fue algo que hizo una vez en una de las sesiones. Ella solia separarse del grupo y perderse por días y luego aparecía ebria hasta el tope y diciendo que había causado algún destrozo que era luego comprobado por alguien que llegaba luego buscándole con fines no amistosos (?).
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  • 𝐔𝐧 𝐟𝐢𝐧 𝐝𝐞 𝐚𝐧̃𝐨 𝑺𝑶𝑳𝑰𝑻𝑨𝑹𝑰𝑶
    Fandom DMC
    Categoría Otros
    ¿Está bebiendo todavía desde anoche? Sí.

    Hielo, vaso, y Jack Daniels. Eso es lo que lleva bebiendo durante toda la noche y parte del día, ha pasado el fin de año solo, no por que no tuviera planes o no le hubieran ofrecido estar en familia, Nero y Kyrie habían insistido en que pasasen juntos aquella última noche del año pero el cazador había decidido que era mucho mejor alejarse, seguro que uno de esos malditos monstruos aparecía y jodía toda la fiesta, y ya se puso a Kyrie suficientemente en peligro tras los acontecimientos en Fortuna con el loco de Goldstein.

    Dante miraba el interior de su vaso, haciendo que el licor de color caramelo claro girase en la copa en compañía del hielo que allí flotaba.

    — Me estoy haciendo viejo.

    Dijo con una sonrisa mientras que con la mano libre se acariciaba el mentón, tenía una barbita de tres días que rascaba un poco.

    Su mirada subió por el escritorio donde estaba sentado hasta la foto de su madre, Eva.

    — Por ti, mamá.

    Acercó el vaso para chocarlo suavemente con la esquinita del marco de fotos y dio un largo trago a aquel licor.
    ¿Está bebiendo todavía desde anoche? Sí. Hielo, vaso, y Jack Daniels. Eso es lo que lleva bebiendo durante toda la noche y parte del día, ha pasado el fin de año solo, no por que no tuviera planes o no le hubieran ofrecido estar en familia, Nero y Kyrie habían insistido en que pasasen juntos aquella última noche del año pero el cazador había decidido que era mucho mejor alejarse, seguro que uno de esos malditos monstruos aparecía y jodía toda la fiesta, y ya se puso a Kyrie suficientemente en peligro tras los acontecimientos en Fortuna con el loco de Goldstein. Dante miraba el interior de su vaso, haciendo que el licor de color caramelo claro girase en la copa en compañía del hielo que allí flotaba. — Me estoy haciendo viejo. Dijo con una sonrisa mientras que con la mano libre se acariciaba el mentón, tenía una barbita de tres días que rascaba un poco. Su mirada subió por el escritorio donde estaba sentado hasta la foto de su madre, Eva. — Por ti, mamá. Acercó el vaso para chocarlo suavemente con la esquinita del marco de fotos y dio un largo trago a aquel licor.
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