Se miró las manos reventadas, cubiertas de tierra y sangre. Tendría que dejar un par de semanas la guitarra, hasta que sanaran por completo. Torció el gesto, molesto.
¿Por qué de todos los seres humanos que existían en aquel rincón olvidado del mundo le tenía que tocar precisamente a él y a sus amigos?
A su espalda, el rugir de una criatura hizo temblar un poco la tierra, regresandolo al momento.
— Tsk... Ni siquiera puedo quejarme a gusto. —Susurró molesto, liberando aquel poder por su cuerpo.
El problema había crecido ya a tal grado, que ya ni siquiera estaban tomando roles en la cafetería ni en ningún lado. Prácticamente solo se estaban turnando para poder dormir un par de horas y continuar.
Se miró las manos reventadas, cubiertas de tierra y sangre. Tendría que dejar un par de semanas la guitarra, hasta que sanaran por completo. Torció el gesto, molesto.
¿Por qué de todos los seres humanos que existían en aquel rincón olvidado del mundo le tenía que tocar precisamente a él y a sus amigos?
A su espalda, el rugir de una criatura hizo temblar un poco la tierra, regresandolo al momento.
— Tsk... Ni siquiera puedo quejarme a gusto. —Susurró molesto, liberando aquel poder por su cuerpo.
El problema había crecido ya a tal grado, que ya ni siquiera estaban tomando roles en la cafetería ni en ningún lado. Prácticamente solo se estaban turnando para poder dormir un par de horas y continuar.