Otro turno más empecé a las dos de la tarde y desde que me senté en mi mesa he atendido treinta y tres llamadas, aún mi turno no ha finalizado.
Cuelgo la llamada treinta y cuatro, echo la silla hacia atrás quitándome el micro necesito ir al baño y a la sala de descanso.
Todavía quedan algunos trozos del pastel de cumpleaños de nuestra compañera Chloe, la cuál esta volviendo a rellenar su taza con más café.
Lo mismo que iba hacer yo, tardo menos de diez minutos en regresar a mi mesa y ya tengo una llamada nueva.
-911, ¿Cuál es su emergencia?.
Al otro lado de la línea no se escucha absolutamente ninguna voz ni sonido, enseguida cuelgan la llamada.
Seguramente habrá sido algún crío haciendo el idiota, no es la primera llamada que recibo de esa índole, pero emergencias no es para tomárselo de cachondeo.
Al acabar mi turno le entregó cierta documentación a mi supervisora y luego me despido de los compañeros que tienen el turno de noche, son nuestro relevo.
Sinceramente lo único que deseo hacer cuando llegue a casa es descalzarme, comer cualquier cosa mientras veo algo en la televisión y meterme pronto a la cama.
Otro turno más empecé a las dos de la tarde y desde que me senté en mi mesa he atendido treinta y tres llamadas, aún mi turno no ha finalizado.
Cuelgo la llamada treinta y cuatro, echo la silla hacia atrás quitándome el micro necesito ir al baño y a la sala de descanso.
Todavía quedan algunos trozos del pastel de cumpleaños de nuestra compañera Chloe, la cuál esta volviendo a rellenar su taza con más café.
Lo mismo que iba hacer yo, tardo menos de diez minutos en regresar a mi mesa y ya tengo una llamada nueva.
-911, ¿Cuál es su emergencia?.
Al otro lado de la línea no se escucha absolutamente ninguna voz ni sonido, enseguida cuelgan la llamada.
Seguramente habrá sido algún crío haciendo el idiota, no es la primera llamada que recibo de esa índole, pero emergencias no es para tomárselo de cachondeo.
Al acabar mi turno le entregó cierta documentación a mi supervisora y luego me despido de los compañeros que tienen el turno de noche, son nuestro relevo.
Sinceramente lo único que deseo hacer cuando llegue a casa es descalzarme, comer cualquier cosa mientras veo algo en la televisión y meterme pronto a la cama.