Cae la noche y su rutina de bibliotecario llega a su fin, la puerta de madera rechina con el candado que da punto culminante, se despide de la encargada oficial y caminando por las calles solitarias con un libro en mano, las bolsas bajo sus parpados narran su poco descanso.
Y no piensa descansar hoy, tiene una cita con ese juego esperando que las noches en vela por fin generen pesadillas más realistas o que al fin pueda conectar con la puerta, esto claro era una orden. Con ese pensamiento y la calma del mundo, llego a su departamento; el reflejo de la Luna Creciente en un charco apenas le saluda, sigue su paso hasta el departamento donde ya dentro se instala y comienza con su fase de experimentación.
Cae la noche y su rutina de bibliotecario llega a su fin, la puerta de madera rechina con el candado que da punto culminante, se despide de la encargada oficial y caminando por las calles solitarias con un libro en mano, las bolsas bajo sus parpados narran su poco descanso.
Y no piensa descansar hoy, tiene una cita con ese juego esperando que las noches en vela por fin generen pesadillas más realistas o que al fin pueda conectar con la puerta, esto claro era una orden. Con ese pensamiento y la calma del mundo, llego a su departamento; el reflejo de la Luna Creciente en un charco apenas le saluda, sigue su paso hasta el departamento donde ya dentro se instala y comienza con su fase de experimentación.