Es un enorme placer el por fin poder hablar contigo cara a cara. Debo admitir que sentía muchos deseos de conocerte.
—Maeve sirve dos tazas de té, una mezcla exclusiva creada por ella misma, con hierbas cuyo extracto es un secreto celosamente guardado de su compañia. Suaves y aromáticas, con un efecto relajante que hace sentir a la mente casi como seda.—
La verdad era que quería organizar esta reunión desde hace mucho, pero, creo que tú me entiendes mejor que nadie, ¿no es así? Lo importante es que al fin nos conocemos, y...
—Apoya las manos sobre la mesa, inclinándose hacia adelante para reducir la distancia. Sus ojos se entrecierran y brillan con un interés genuino y casi peligroso.—
Finalmente podemos hablar de negocios tú y yo.
Es un enorme placer el por fin poder hablar contigo cara a cara. Debo admitir que sentía muchos deseos de conocerte.
—Maeve sirve dos tazas de té, una mezcla exclusiva creada por ella misma, con hierbas cuyo extracto es un secreto celosamente guardado de su compañia. Suaves y aromáticas, con un efecto relajante que hace sentir a la mente casi como seda.—
La verdad era que quería organizar esta reunión desde hace mucho, pero, creo que tú me entiendes mejor que nadie, ¿no es así? Lo importante es que al fin nos conocemos, y...
—Apoya las manos sobre la mesa, inclinándose hacia adelante para reducir la distancia. Sus ojos se entrecierran y brillan con un interés genuino y casi peligroso.—
Finalmente podemos hablar de negocios tú y yo.