• Rhett Zakharov
    woow~ el kimono es hermoso rhetty¡ Muchas gracias
    *Giko le da un abrazo a su querido amigo, habia tenido un mal dia pero esto lo animo*
    [theannoyingcriminal75] —✨woow~ el kimono es hermoso rhetty¡ Muchas gracias *Giko le da un abrazo a su querido amigo, habia tenido un mal dia pero esto lo animo*
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  • Rhett Zakharov
    —rhetty.. de verdad me sigo preguntando cómo es que alguien tan tierno como vos pudo ser capaz de hacer frente a Dioses y seres Lovecrafteanos.. definitivamente las apariencias engañan.
    [theannoyingcriminal75] —rhetty.. de verdad me sigo preguntando cómo es que alguien tan tierno como vos pudo ser capaz de hacer frente a Dioses y seres Lovecrafteanos.. definitivamente las apariencias engañan. ✨
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  • El laboratorio permanecía en silencio.
    Las luces blancas iluminaban con precisión quirúrgica las mesas metálicas, frascos sellados y dispositivos aún inactivos, dispuestos como si aguardaran ser utilizados en un orden ya calculado. El ambiente no transmitía urgencia, pero tampoco descanso. Era un espacio diseñado para esperar resultados, no personas.
    Faust se encontraba de pie junto a una de las mesas centrales, revisando datos proyectados en una pantalla translúcida. Su postura era recta, inmóvil, como si el paso del tiempo no representara una variable relevante. Cada tanto, ajustaba algún parámetro, no por necesidad inmediata, sino por previsión.
    Los cazadores aún no habían regresado.
    Sin embargo, el laboratorio ya estaba preparado para su llegada.
    Contenedores de seguridad aguardaban sellados. Instrumentos de análisis permanecían calibrados. Incluso las superficies habían sido despejadas con antelación, anticipando materiales cuya naturaleza todavía no había sido confirmada.

    Faust levantó la mirada brevemente hacia la entrada.
    —“La demora se mantiene dentro del margen aceptable.”

    No había impaciencia en su voz.
    Solo constatación.
    Cualquiera que fuera el resultado de la misión —restos, muestras, fragmentos o información incompleta—, el laboratorio estaba listo para recibirlo. Y Faust también.
    Las pruebas no determinarían únicamente la naturaleza de la anomalía.
    También revelarían qué tan precisas habían sido las suposiciones previas.
    El procedimiento aguardaba.
    El análisis, inevitablemente, comenzaría en cuanto los datos llegaran.
    Rhett Zakharov Tobıαs Novαkovıc Veythra Lili Queen Ishtar Zagreo the Dark Demon Greek Mitology
    El laboratorio permanecía en silencio. Las luces blancas iluminaban con precisión quirúrgica las mesas metálicas, frascos sellados y dispositivos aún inactivos, dispuestos como si aguardaran ser utilizados en un orden ya calculado. El ambiente no transmitía urgencia, pero tampoco descanso. Era un espacio diseñado para esperar resultados, no personas. Faust se encontraba de pie junto a una de las mesas centrales, revisando datos proyectados en una pantalla translúcida. Su postura era recta, inmóvil, como si el paso del tiempo no representara una variable relevante. Cada tanto, ajustaba algún parámetro, no por necesidad inmediata, sino por previsión. Los cazadores aún no habían regresado. Sin embargo, el laboratorio ya estaba preparado para su llegada. Contenedores de seguridad aguardaban sellados. Instrumentos de análisis permanecían calibrados. Incluso las superficies habían sido despejadas con antelación, anticipando materiales cuya naturaleza todavía no había sido confirmada. Faust levantó la mirada brevemente hacia la entrada. —“La demora se mantiene dentro del margen aceptable.” No había impaciencia en su voz. Solo constatación. Cualquiera que fuera el resultado de la misión —restos, muestras, fragmentos o información incompleta—, el laboratorio estaba listo para recibirlo. Y Faust también. Las pruebas no determinarían únicamente la naturaleza de la anomalía. También revelarían qué tan precisas habían sido las suposiciones previas. El procedimiento aguardaba. El análisis, inevitablemente, comenzaría en cuanto los datos llegaran. [theannoyingcriminal75] [phantasm_winter] [Lili.Queen] [Dark_Demon]
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  • Meses pasaron tras el primer incidente resuelto del vagón. Por un tiempo sus caminos tomaron distintas tareas, rumbos desolados cada uno completando su misión independiente y aunque Nolan, preferiblemente no era de involucrarse demasiado con otros no podía negar que era entretenida la compañía de esos dos: Cᥲᥣίoρᥱ ᴮᵉᵗʳᵃʸᵉˡ y 𝚅𝚊𝚗 𝙷𝚎𝚕𝚜𝚒𝚗𝚐 .

    Sin embargo, los aires cambian. Se había anunciado una secuencia de asesinatos sin precedente, está vez siendo menores víctimas de la crueldad, encontraban sus cuerpos envueltos en aceite, ahogados en algún liquido y posteriormente secos, sin órganos ni sangre con un terrible corte de cuello a ombligo.

    Podía pensar en muchas posibilidades. En muchos factores o que se trataba de un grupo criminal pero las costuras eran perfectas, lineales, no parecían algo de esa época. Solo se veía una línea y los hilos no eran visibles.

    Acordaron de verse -a través de cartas- en un punto de la ciudad de Londres, esperaba que llegaran.
    Meses pasaron tras el primer incidente resuelto del vagón. Por un tiempo sus caminos tomaron distintas tareas, rumbos desolados cada uno completando su misión independiente y aunque Nolan, preferiblemente no era de involucrarse demasiado con otros no podía negar que era entretenida la compañía de esos dos: [Betrayel_txt] y [Van.Helsing]. Sin embargo, los aires cambian. Se había anunciado una secuencia de asesinatos sin precedente, está vez siendo menores víctimas de la crueldad, encontraban sus cuerpos envueltos en aceite, ahogados en algún liquido y posteriormente secos, sin órganos ni sangre con un terrible corte de cuello a ombligo. Podía pensar en muchas posibilidades. En muchos factores o que se trataba de un grupo criminal pero las costuras eran perfectas, lineales, no parecían algo de esa época. Solo se veía una línea y los hilos no eran visibles. Acordaron de verse -a través de cartas- en un punto de la ciudad de Londres, esperaba que llegaran.
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  • Limbus company no se hace cargo de las lesiones ni muertes de este capítulo.

    Jae: —Elena.. cariño.. nos han entregado el reporte sobre la operación 1 de los cazadores. ¿Qué te parece si lo leemos lo más resumido?

    Elena: —Es más fácil solo mencionar lo importante.
    Jae: —Es lo que haremos.
    Elena: —Uh.. bien.

    Jae: Bien empezare.. Los cazadores de nombres Veythra Lili Queen Ishtar , Axel Koroved , Usagi , Rhett Zakharov ,Tobıαs Novαkovıc , Zagreo the Dark Demon Greek Mitology Verónica Valentine , [Incub_Oli_Berry] y Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin efectuaron está búsqueda de manera.. satisfactoria (claro-).
    Elena: Al principio ellos no tuvieron alguna idea que hacer pero una de ellas al ver la presencia de la anomalía le otorgó respeto y un ejercicio psicológico amistoso.
    Jae: Mientras un rubio enfadaba a la anomalía.
    Elena: Algunos decidieron en querer matarla. Pero otros sólo querían aprender de ella. Como es el caso del cazador uh.. ¿Tobias? Y.. ¿Ryu? Oh. También de una tal ¿Veythra?.
    Jae: Siendo así, los que estaban a favor de matar eran el rubio Cazador llamado Oliver y otro aquel que tuvo problemas y un diálogo amistoso con la anomalia. Parecía que lo iba a adoptar. Curioso..
    Elena: Aquel demonio que insistía en matar al final no estaba consiente para contarlo. Vaya-
    Jae: Lo principal de esta operación era recabar información cosa que apesar de haber iniciado con el pie izquierda y sus desacuerdos. Pudieron dar información importante sobre aquella anomalia cual nombramos "Domina"
    Elena: — Faust se encargará de la actualización ¿cierto?
    Jae:— Así es cariño.
    Elena: —Uh... bien.
    Jae: Para finalizar, Veythra fue capaz de respetar a la anomalía entregándole una reliquia antigua ademas que gracias a la cazadora Verónica pudieron detectar que la anomalia era algo sensible al fuego.
    Elena: —Esa fue una buena escena.
    Jae: —Bastante inesperada.
    Jae: Oh también indica aquí que hubieron lazos amistosos entre el cazador demonio Zagreo y el cazador Rhett.

    Elena: A concluir, esta misión ha sido satisfactoria, apesar de que incluso uno de los cazadores, al parecer uno de los más mentalmente inestables llamado axel, ayudará a calmar el caos que se hacia.

    Jae: —¿Qué te pareció este Canto cielo?
    Elena: —Habitual.. apenas han visto la punta del iceberg. Las anomalías débiles deben ser capturadas.
    Jae: —eh.. cariño.. no podemos decir eso.
    Elena: —Ups...

    Limbus company agradece la participación de los cazadores. Estén atentos para la próxima misión.
    Limbus company no se hace cargo de las lesiones ni muertes de este capítulo. Jae: —Elena.. cariño.. nos han entregado el reporte sobre la operación 1 de los cazadores. ¿Qué te parece si lo leemos lo más resumido? Elena: —Es más fácil solo mencionar lo importante. Jae: —Es lo que haremos. Elena: —Uh.. bien. Jae: Bien empezare.. Los cazadores de nombres [Lili.Queen] , [Akly_5] , [us4gi] , [theannoyingcriminal75] ,[phantasm_winter], [Dark_Demon] [fire_ruby_bull_303], [Incub_Oli_Berry] y [Ryu] efectuaron está búsqueda de manera.. satisfactoria (claro-). Elena: Al principio ellos no tuvieron alguna idea que hacer pero una de ellas al ver la presencia de la anomalía le otorgó respeto y un ejercicio psicológico amistoso. Jae: Mientras un rubio enfadaba a la anomalía. Elena: Algunos decidieron en querer matarla. Pero otros sólo querían aprender de ella. Como es el caso del cazador uh.. ¿Tobias? Y.. ¿Ryu? Oh. También de una tal ¿Veythra?. Jae: Siendo así, los que estaban a favor de matar eran el rubio Cazador llamado Oliver y otro aquel que tuvo problemas y un diálogo amistoso con la anomalia. Parecía que lo iba a adoptar. Curioso.. Elena: Aquel demonio que insistía en matar al final no estaba consiente para contarlo. Vaya- Jae: Lo principal de esta operación era recabar información cosa que apesar de haber iniciado con el pie izquierda y sus desacuerdos. Pudieron dar información importante sobre aquella anomalia cual nombramos "Domina" Elena: — Faust se encargará de la actualización ¿cierto? Jae:— Así es cariño. Elena: —Uh... bien. Jae: Para finalizar, Veythra fue capaz de respetar a la anomalía entregándole una reliquia antigua ademas que gracias a la cazadora Verónica pudieron detectar que la anomalia era algo sensible al fuego. Elena: —Esa fue una buena escena. Jae: —Bastante inesperada. Jae: Oh también indica aquí que hubieron lazos amistosos entre el cazador demonio Zagreo y el cazador Rhett. Elena: A concluir, esta misión ha sido satisfactoria, apesar de que incluso uno de los cazadores, al parecer uno de los más mentalmente inestables llamado axel, ayudará a calmar el caos que se hacia. Jae: —¿Qué te pareció este Canto cielo? Elena: —Habitual.. apenas han visto la punta del iceberg. Las anomalías débiles deben ser capturadas. Jae: —eh.. cariño.. no podemos decir eso. Elena: —Ups... Limbus company agradece la participación de los cazadores. Estén atentos para la próxima misión.
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  • Ángeles con armas... Diablos con leyes...
    Fandom Deadly Class / Marvel
    Categoría Crossover
    ‎***¡PIP! ¡PIIIIIIP!***



    ‎— ¡Muévete del camino! —gritaba un sujeto desde su camioneta, pues el semáforo ya estaba en verde, pero un repartidor se encontraba verificando la dirección del pedido en lugar de avanzar



    ‎— L-Lo siento...



    ‎* El repartidor avanzó de una vez y siguió su ruta. Se detuvo apresurado en un complejo departamental; se aseguró de que su moto estuviera bien estacionada para que no le esperara una multa a su regreso y, con eso listo, entró al lobby. Allí fue recibido por una recepcionista que le indicó con pesar que su pedido iba al último piso... y no había ascensor. Ella le dijo que podía dejar el pedido allí, pero el repartidor solo levantó la mano para que se detuviera; se notaba su pesar al escuchar la noticia, pero su buen humor no se apagó. Él, con una sonrisa y agradeciendo, fue hasta las escaleras y comenzó a subir. Levantaba la mirada levemente para notar si había cámaras y, efectivamente, en cada piso había una colocada de manera que se viera tanto la escalera de bajada como la de subida... Pero había un punto ciego en el descanso entre un piso y el otro. Allí, en ese espacio, fue donde el "repartidor" se quitó la mochila, la abrió y sacó la comida. En un compartimento escondido tenía un rifle de francotirador desarmado, una pistola con silenciador, un pasamontañas, una sábana y un inhibidor láser (un puntero que, al apuntar a una cámara, crea una interferencia que impide que esta grabe debidamente) que necesitara para cubrir la cámara del último piso y así acceder a la azotea. En cuestión de minutos, el joven "repartidor optimista" ya no estaba. Ya no había gorra de la compañía de pedidos; la chaqueta con el logo del trabajo fue reemplazada por una completamente negra. Ahora solo había un chico dispuesto a matar. A eso era a lo que venía Marcus *



    ‎( Aquí vamos... )



    ‎* Este no era el primer rodeo del chico. Desde que llegó a Hell's Kitchen ha perpetrado dos asesinatos diferentes en menos de dos meses, ambos exitosos, y ahora iba por el tercero: un senador corrupto que estaba celebrando una gala en un hotel de lujo que le quedaba justo en la mira desde la azotea de aquel departamento. La verdad era que Marcus no había sido atrapado hasta ahora porque planea muy bien sus movimientos; los arduos años encerrado en una academia donde solo te enseñan el arte de arrebatar una vida lo han vuelto un joven meticuloso. Había investigado la estructura de aquel edificio; su ubicación era perfecta, ya que está ubicado estratégicamente en una calle elevada que le da visión directa a las ventanas del hotel. Además, sabía cuándo llegaba el cambio de turno en la recepción para que su falta de registro se perdiera el tiempo suficiente mientras investigaban. Su plan de escape era recoger la sábana con los residuos de pólvora y el casquillo para no dejar evidencia, bajar por las escaleras externas traseras, quitarse el pasamontañas, darle la vuelta a su chaqueta (dejando a la vista el lado de repartidor), ponerse la gorra de la compañía nuevamente y marcharse como si nada antes de que la policía llegara al lugar. Marcus ya está listo, apostado sobre la sábana con su rifle de precisión ya armado y apuntando a su objetivo. Él no busca dinero; busca justicia poética por el cierre de los hospitales psiquiátricos que destruyeron su vida hace años... El seguro ya estaba quitado, tenía al bastardo en la mira y solo era cuestión de disparar. Pero el joven asesino no estaba tomando algo en cuenta: desde que llegó a la ciudad, había escuchado rumores de un supuesto "Diablo" que custodiaba el lugar y castigaba a los criminales. No era el primer rumor de vigilantes que escuchaba, pero sí era probable que fuera el primero con el que se encontraría... *
    ‎***¡PIP! ¡PIIIIIIP!*** ‎ ‎ ‎ ‎— ¡Muévete del camino! —gritaba un sujeto desde su camioneta, pues el semáforo ya estaba en verde, pero un repartidor se encontraba verificando la dirección del pedido en lugar de avanzar ‎ ‎ ‎ ‎— L-Lo siento... ‎ ‎ ‎ ‎* El repartidor avanzó de una vez y siguió su ruta. Se detuvo apresurado en un complejo departamental; se aseguró de que su moto estuviera bien estacionada para que no le esperara una multa a su regreso y, con eso listo, entró al lobby. Allí fue recibido por una recepcionista que le indicó con pesar que su pedido iba al último piso... y no había ascensor. Ella le dijo que podía dejar el pedido allí, pero el repartidor solo levantó la mano para que se detuviera; se notaba su pesar al escuchar la noticia, pero su buen humor no se apagó. Él, con una sonrisa y agradeciendo, fue hasta las escaleras y comenzó a subir. Levantaba la mirada levemente para notar si había cámaras y, efectivamente, en cada piso había una colocada de manera que se viera tanto la escalera de bajada como la de subida... Pero había un punto ciego en el descanso entre un piso y el otro. Allí, en ese espacio, fue donde el "repartidor" se quitó la mochila, la abrió y sacó la comida. En un compartimento escondido tenía un rifle de francotirador desarmado, una pistola con silenciador, un pasamontañas, una sábana y un inhibidor láser (un puntero que, al apuntar a una cámara, crea una interferencia que impide que esta grabe debidamente) que necesitara para cubrir la cámara del último piso y así acceder a la azotea. En cuestión de minutos, el joven "repartidor optimista" ya no estaba. Ya no había gorra de la compañía de pedidos; la chaqueta con el logo del trabajo fue reemplazada por una completamente negra. Ahora solo había un chico dispuesto a matar. A eso era a lo que venía Marcus * ‎ ‎ ‎ ‎( Aquí vamos... ) ‎ ‎ ‎ ‎* Este no era el primer rodeo del chico. Desde que llegó a Hell's Kitchen ha perpetrado dos asesinatos diferentes en menos de dos meses, ambos exitosos, y ahora iba por el tercero: un senador corrupto que estaba celebrando una gala en un hotel de lujo que le quedaba justo en la mira desde la azotea de aquel departamento. La verdad era que Marcus no había sido atrapado hasta ahora porque planea muy bien sus movimientos; los arduos años encerrado en una academia donde solo te enseñan el arte de arrebatar una vida lo han vuelto un joven meticuloso. Había investigado la estructura de aquel edificio; su ubicación era perfecta, ya que está ubicado estratégicamente en una calle elevada que le da visión directa a las ventanas del hotel. Además, sabía cuándo llegaba el cambio de turno en la recepción para que su falta de registro se perdiera el tiempo suficiente mientras investigaban. Su plan de escape era recoger la sábana con los residuos de pólvora y el casquillo para no dejar evidencia, bajar por las escaleras externas traseras, quitarse el pasamontañas, darle la vuelta a su chaqueta (dejando a la vista el lado de repartidor), ponerse la gorra de la compañía nuevamente y marcharse como si nada antes de que la policía llegara al lugar. Marcus ya está listo, apostado sobre la sábana con su rifle de precisión ya armado y apuntando a su objetivo. Él no busca dinero; busca justicia poética por el cierre de los hospitales psiquiátricos que destruyeron su vida hace años... El seguro ya estaba quitado, tenía al bastardo en la mira y solo era cuestión de disparar. Pero el joven asesino no estaba tomando algo en cuenta: desde que llegó a la ciudad, había escuchado rumores de un supuesto "Diablo" que custodiaba el lugar y castigaba a los criminales. No era el primer rumor de vigilantes que escuchaba, pero sí era probable que fuera el primero con el que se encontraría... *
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    Rhett Zakharov

    Una invitación había sido entregada.

    Ella y el hombre habían tenido un pequeño encuentro en una situación peculiar. Morana se encontraba en su apartamento, un lugar lujoso en lo alto de un edificio. Se podían ver las luces de la ciudad a la distancia.

    Era una noche de lluvia, las gotas golpeaban los cristales, el humo del tabaco se acumulaba en el salón, ya que estaba todo cerrado. El aire acondicionado mantenía el lugar a una temperatura agradable. La luz del lugar era blanca y tenue, a Morana nunca le gustaron las luces intensas.

    En una pequeña mesa de cristal reposaban dos copas, una botella de Pétrus (Vino francés de alta calidad). Rodeando la mesa había un sofá grande en forma de L, de tono grisáceo.

    Morana no acostumbraba a ser paciente, pero ahora mismo no tenía prisa y había encargado a su "compañera" de piso que saliera a hacer unos trabajos para ella, así habría soledad para ambos al momento de hablar de "negocios".

    El sonido de la puerta se hizo presente, Morana se levantó con calma... El sonido de los tacones se hizo notar al acercarse a la puerta.

    Abrió la puerta con calma. — Parece que alguien llega pronto. — Comentó con una tenue sonrisa, abriendo la puerta por completo y permitiendo el paso a su "invitado".
    [theannoyingcriminal75] Una invitación había sido entregada. Ella y el hombre habían tenido un pequeño encuentro en una situación peculiar. Morana se encontraba en su apartamento, un lugar lujoso en lo alto de un edificio. Se podían ver las luces de la ciudad a la distancia. Era una noche de lluvia, las gotas golpeaban los cristales, el humo del tabaco se acumulaba en el salón, ya que estaba todo cerrado. El aire acondicionado mantenía el lugar a una temperatura agradable. La luz del lugar era blanca y tenue, a Morana nunca le gustaron las luces intensas. En una pequeña mesa de cristal reposaban dos copas, una botella de Pétrus (Vino francés de alta calidad). Rodeando la mesa había un sofá grande en forma de L, de tono grisáceo. Morana no acostumbraba a ser paciente, pero ahora mismo no tenía prisa y había encargado a su "compañera" de piso que saliera a hacer unos trabajos para ella, así habría soledad para ambos al momento de hablar de "negocios". El sonido de la puerta se hizo presente, Morana se levantó con calma... El sonido de los tacones se hizo notar al acercarse a la puerta. Abrió la puerta con calma. — Parece que alguien llega pronto. — Comentó con una tenue sonrisa, abriendo la puerta por completo y permitiendo el paso a su "invitado".
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  • FINALIZADO




    El tren finalmente desaceleró.
    El traqueteo constante se transformó en un gemido prolongado de metal forzado, hasta que el movimiento cesó por completo. Durante unos segundos, nada ocurrió. Ni una sacudida final. Ni un anuncio. Solo silencio.
    Entonces, las puertas se abrieron.
    Más allá del umbral no había una estación.
    No había señales de infraestructura humana funcional.
    Solo un espacio deformado, como si el entorno hubiera sido reconstruido a partir de recuerdos incompletos.
    Las estructuras eran reconocibles, pero incorrectas: paredes demasiado altas, ángulos imposibles, superficies que parecían orgánicas bajo una apariencia artificial. El aire allí fuera era distinto, más pesado, cargado de una tensión que no provenía del ambiente… sino de algo que ya estaba presente.
    No hubo advertencia.
    No hubo presentación.
    La anomalía no apareció de forma dramática, ni agresiva. Su sola existencia alteraba el espacio a su alrededor, como si las reglas locales se vieran forzadas a adaptarse. No era necesario comprender qué era para entender una cosa:
    Ese lugar no estaba vacío antes de su llegada.
    El tren permanecía detrás, inmóvil, como negándose a avanzar más allá de ese punto. No ofrecía refugio, pero tampoco cerraba la posibilidad de retirada. Era una frontera silenciosa entre lo conocido y lo que aún no reclamaba nombre.

    Morana Veythra Lili Queen Ishtar Axel Koroved Usagi Rhett Zakharov Tobıαs Novαkovıc Zagreo the Dark Demon Greek Mitology Verónica Valentine [Incub_Oli_Berry] Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin
    FINALIZADO El tren finalmente desaceleró. El traqueteo constante se transformó en un gemido prolongado de metal forzado, hasta que el movimiento cesó por completo. Durante unos segundos, nada ocurrió. Ni una sacudida final. Ni un anuncio. Solo silencio. Entonces, las puertas se abrieron. Más allá del umbral no había una estación. No había señales de infraestructura humana funcional. Solo un espacio deformado, como si el entorno hubiera sido reconstruido a partir de recuerdos incompletos. Las estructuras eran reconocibles, pero incorrectas: paredes demasiado altas, ángulos imposibles, superficies que parecían orgánicas bajo una apariencia artificial. El aire allí fuera era distinto, más pesado, cargado de una tensión que no provenía del ambiente… sino de algo que ya estaba presente. No hubo advertencia. No hubo presentación. La anomalía no apareció de forma dramática, ni agresiva. Su sola existencia alteraba el espacio a su alrededor, como si las reglas locales se vieran forzadas a adaptarse. No era necesario comprender qué era para entender una cosa: Ese lugar no estaba vacío antes de su llegada. El tren permanecía detrás, inmóvil, como negándose a avanzar más allá de ese punto. No ofrecía refugio, pero tampoco cerraba la posibilidad de retirada. Era una frontera silenciosa entre lo conocido y lo que aún no reclamaba nombre. [Undead_Mistress] [Lili.Queen] [Akly_5] [us4gi] [theannoyingcriminal75] [phantasm_winter] [Dark_Demon] [fire_ruby_bull_303] [Incub_Oli_Berry] [Ryu]
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  • La consciencia no regresó con claridad, sino con peso.
    El sonido fue lo primero: un golpeteo metálico, constante, casi mecánico, marcando un ritmo que no parecía hecho para tranquilizar. Cuando abrieron los ojos, la escena no ofreció alivio alguno. Estaban dentro de un tren, largo y estrecho, cuyos límites se perdían entre sombras mal iluminadas.
    Las luces permanecían encendidas, pero parecían insuficientes, como si se negaran a cumplir del todo su función. El interior estaba intacto, ordenado… demasiado. No había señales de lucha, ni de abandono, ni de bienvenida. Solo un espacio preparado para ser ocupado.
    Las ventanas no mostraban paisaje.
    Solo oscuridad en movimiento.
    No existía recuerdo claro del abordaje. Tampoco una sensación de haber sido invitados. El aire era espeso, opresivo, y cada respiración confirmaba una verdad incómoda: el tren avanzaba, pero no ofrecía indicios de rumbo ni de final.
    No había voces.
    No había instrucciones.
    No había forma evidente de detenerlo.
    El silencio no era vacío, sino expectante, como si algo aguardara el momento exacto para manifestarse. El hecho de haber despertado juntos no parecía casualidad, sino parte de un proceso ya iniciado… uno del que ninguno había sido informado.
    El viaje continuaba.
    Y fuera cual fuera su destino, no parecía contemplar el consentimiento de sus pasajeros.

    Veythra Lili Queen Ishtar Axel Koroved Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin Usagi Rhett Zakharov Zagreo the Dark Demon Greek Mitology Verónica Valentine [Incub_Oli_Berry] Tobıαs Novαkovıc
    La consciencia no regresó con claridad, sino con peso. El sonido fue lo primero: un golpeteo metálico, constante, casi mecánico, marcando un ritmo que no parecía hecho para tranquilizar. Cuando abrieron los ojos, la escena no ofreció alivio alguno. Estaban dentro de un tren, largo y estrecho, cuyos límites se perdían entre sombras mal iluminadas. Las luces permanecían encendidas, pero parecían insuficientes, como si se negaran a cumplir del todo su función. El interior estaba intacto, ordenado… demasiado. No había señales de lucha, ni de abandono, ni de bienvenida. Solo un espacio preparado para ser ocupado. Las ventanas no mostraban paisaje. Solo oscuridad en movimiento. No existía recuerdo claro del abordaje. Tampoco una sensación de haber sido invitados. El aire era espeso, opresivo, y cada respiración confirmaba una verdad incómoda: el tren avanzaba, pero no ofrecía indicios de rumbo ni de final. No había voces. No había instrucciones. No había forma evidente de detenerlo. El silencio no era vacío, sino expectante, como si algo aguardara el momento exacto para manifestarse. El hecho de haber despertado juntos no parecía casualidad, sino parte de un proceso ya iniciado… uno del que ninguno había sido informado. El viaje continuaba. Y fuera cual fuera su destino, no parecía contemplar el consentimiento de sus pasajeros. [Lili.Queen] [Akly_5] [Ryu] [us4gi] [theannoyingcriminal75] [Dark_Demon] [fire_ruby_bull_303] [Incub_Oli_Berry] [phantasm_winter]
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  • Ah sí, Feliz Año Nuevo.
    Para los que no me agradan: jódanse.
    Para los que no les agrado: probablemente sean criminales, se van a joder también.

    Esta ciudad merece una mejor clase de vigilante.

    No más medidas a medias.
    No más prisioneros.

    Salud.
    Ah sí, Feliz Año Nuevo. Para los que no me agradan: jódanse. Para los que no les agrado: probablemente sean criminales, se van a joder también. Esta ciudad merece una mejor clase de vigilante. No más medidas a medias. No más prisioneros. Salud.
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