• -El aire de la noche se sentía denso, pesado… como si la misma ciudad contuviera la respiración. La luna llena colgaba sobre los edificios antiguos, tiñendo las calles con un tono rojizo que parecía más propio de un mal augurio que de una noche cualquiera. Ryuji avanzaba por el callejón con pasos firmes, su silueta recortándose entre las sombras mientras el eco de sus botas rompía el silencio. Sus ojos brillaban con ese rojo tenue, no de ira descontrolada… sino de una determinación tranquila, peligrosa-

    -La katana en su mano reflejaba la luz de la luna mientras la sostenía con naturalidad, como si fuera una extensión más de su propio cuerpo. No había prisa en su andar, no había tensión innecesaria… solo la calma de alguien que ya había aceptado lo que iba a suceder. Su mirada se levantó apenas, enfocándose al frente, donde la oscuridad parecía esconder más de lo que mostraba. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios, casi imperceptible-

    Estoy cansado de los seres como tu… que creen que por ser mas fuertes tienen el derecho de hacer lo que quieran con los demás… hoy se acaba tu opresión…
    -El aire de la noche se sentía denso, pesado… como si la misma ciudad contuviera la respiración. La luna llena colgaba sobre los edificios antiguos, tiñendo las calles con un tono rojizo que parecía más propio de un mal augurio que de una noche cualquiera. Ryuji avanzaba por el callejón con pasos firmes, su silueta recortándose entre las sombras mientras el eco de sus botas rompía el silencio. Sus ojos brillaban con ese rojo tenue, no de ira descontrolada… sino de una determinación tranquila, peligrosa- -La katana en su mano reflejaba la luz de la luna mientras la sostenía con naturalidad, como si fuera una extensión más de su propio cuerpo. No había prisa en su andar, no había tensión innecesaria… solo la calma de alguien que ya había aceptado lo que iba a suceder. Su mirada se levantó apenas, enfocándose al frente, donde la oscuridad parecía esconder más de lo que mostraba. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios, casi imperceptible- Estoy cansado de los seres como tu… que creen que por ser mas fuertes tienen el derecho de hacer lo que quieran con los demás… hoy se acaba tu opresión…
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  • Losing all control, so I'll admit I'm yours.
    How can I be patient? Be mine.
    Every move you make, makes me long for more.
    How'd you get so fast in my mind?
    Losing all control, so I'll admit I'm yours. How can I be patient? Be mine. Every move you make, makes me long for more. How'd you get so fast in my mind?
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  • He detectado una presencia biológica en contacto con mis componentes físicos inferiores, determino que quiere comunicarse a través de un lenguaje desconocido: chillidos agudos que no cesan. Sin embargo, mi software está programado únicamente para adquirir lenguaje humano, y analizando a este espécimen no contiene características humanas.

    ¿Cuáles son los métodos efectivos que realizan los humanos para comunicarse con una presencia biológica que desprende finas hebras de cabello de manera descontrolada?
    He detectado una presencia biológica en contacto con mis componentes físicos inferiores, determino que quiere comunicarse a través de un lenguaje desconocido: chillidos agudos que no cesan. Sin embargo, mi software está programado únicamente para adquirir lenguaje humano, y analizando a este espécimen no contiene características humanas. ¿Cuáles son los métodos efectivos que realizan los humanos para comunicarse con una presencia biológica que desprende finas hebras de cabello de manera descontrolada?
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  • *Recostado, con la mirada perdida en el techo, disfrutando del silencio absoluto. Sostiene el cigarrillo con elegancia, saboreando el momento de paz antes de la inevitable tormenta de la guerra. Está en su mundo.*
    (Pensamiento interno, voz grave y pausada) “La Orden Negra está tranquila, los Exorcistas están ocupados... y yo tengo tabaco. El equilibrio perfecto. Si la eternidad es esto, puedo soportarla. Solo un minuto más de este bendito silen...”

    ¡PUM! ...

    *La realidad se rompe. El Conde del Milenio se materializa instantáneamente en medio de la habitación. Su inmensa figura, su sonrisa de pesadilla y su chistera llena de flores coloridas chocan violentamente con la estética lúgubre de Noei. El Conde se inclina sobre el Tyki que realmente está en el suelo detrás de él, gritando con una alegría maníaca.*

    — ¡¡¡BUENOS DÍAAAS, MI QUERIDO MIKK-BOY!!! ¡Ufufufu! ¡Qué alegría verte tan... relajado! —

    *El Conde da una palmada sonora que hace temblar las paredes. *

    — Pero, ¡oh, cielos! El tiempo vuela cuando te diviertes creando Akumas, y tenemos una agenda lleníssima. ¡Sheril ya está impaciente y Road dice que llegas tarde a la hora del té destructivo!—

    *Mi expresión no ha cambiado mucho, pero la gota de sudor frío en su sien y el ligero temblor de su mano delatan su pánico interno. Ha pasado de la paz absoluta al terror absoluto en cero segundos. Sigue fumando, pero ahora es un acto reflejo de pura supervivencia nerviosa.*

    TYKI: (Voz controlada, pero con un deje de desesperación) — Jefe... Conde... ¿es absolutamente necesario que aparezca como si fuera un truco de magia barato? Casi me da un infarto... y soy un Noé. — Da una calada rápida. — Y... ¿podría por favor no mencionar el té de Road? Sabe a caos. Prometo que me muevo en... cinco minutos.
    *Recostado, con la mirada perdida en el techo, disfrutando del silencio absoluto. Sostiene el cigarrillo con elegancia, saboreando el momento de paz antes de la inevitable tormenta de la guerra. Está en su mundo.* (Pensamiento interno, voz grave y pausada) “La Orden Negra está tranquila, los Exorcistas están ocupados... y yo tengo tabaco. El equilibrio perfecto. Si la eternidad es esto, puedo soportarla. Solo un minuto más de este bendito silen...” ¡PUM! ... *La realidad se rompe. El Conde del Milenio se materializa instantáneamente en medio de la habitación. Su inmensa figura, su sonrisa de pesadilla y su chistera llena de flores coloridas chocan violentamente con la estética lúgubre de Noei. El Conde se inclina sobre el Tyki que realmente está en el suelo detrás de él, gritando con una alegría maníaca.* — ¡¡¡BUENOS DÍAAAS, MI QUERIDO MIKK-BOY!!! ¡Ufufufu! ¡Qué alegría verte tan... relajado! — *El Conde da una palmada sonora que hace temblar las paredes. * — Pero, ¡oh, cielos! El tiempo vuela cuando te diviertes creando Akumas, y tenemos una agenda lleníssima. ¡Sheril ya está impaciente y Road dice que llegas tarde a la hora del té destructivo!— *Mi expresión no ha cambiado mucho, pero la gota de sudor frío en su sien y el ligero temblor de su mano delatan su pánico interno. Ha pasado de la paz absoluta al terror absoluto en cero segundos. Sigue fumando, pero ahora es un acto reflejo de pura supervivencia nerviosa.* TYKI: (Voz controlada, pero con un deje de desesperación) — Jefe... Conde... ¿es absolutamente necesario que aparezca como si fuera un truco de magia barato? Casi me da un infarto... y soy un Noé. — Da una calada rápida. — Y... ¿podría por favor no mencionar el té de Road? Sabe a caos. Prometo que me muevo en... cinco minutos.
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  • ¿No has oído de mí? Bueno, te haré un resumen, controlo todas las criaturas demoníacas del folklore Japonés, soy una Oni, con el poder Supremo, tranquilamente podría ser la madre de todas esas criaturas, pero... También puedo hacer otras cosas.
    ¿No has oído de mí? Bueno, te haré un resumen, controlo todas las criaturas demoníacas del folklore Japonés, soy una Oni, con el poder Supremo, tranquilamente podría ser la madre de todas esas criaturas, pero... También puedo hacer otras cosas.
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  • "Camino a lo desconocido"
    Fandom OC
    Categoría Fantasía
    -El lugar era oscuro y silencioso, una bruma oscura se elevaba en el ambiente, no habia atismos de luz, solo oscuridad y sombras, sombras que poco a poco se reunieron en un solo lugar, poco a poco estas se condensaron en una sola, misma que tomo la forma de un Alargado y atemorizante dragon Oscuro, ahora si prestaban atencion, podian notar la presencia de un hombre a quien no parecia verle el rostro, este estaba sentado con sus manos colocadas en sus rodillas, bajo una meditacion pesada y profunda, se mantuvo alli unos largos minutos, hasta que sus ojos se abrieron mostrando un brillo particular dorado-

    "Que haces ahi, observandome en silencio, acercate..siento tu curiosidad."

    -Se escucharia la voz de ese hombre, retumbar por todo el lugar y por los lados de tu rostro, como si ese hombre pudiera controlar todo a tu alrededor en ese lugubre sitio-
    -El lugar era oscuro y silencioso, una bruma oscura se elevaba en el ambiente, no habia atismos de luz, solo oscuridad y sombras, sombras que poco a poco se reunieron en un solo lugar, poco a poco estas se condensaron en una sola, misma que tomo la forma de un Alargado y atemorizante dragon Oscuro, ahora si prestaban atencion, podian notar la presencia de un hombre a quien no parecia verle el rostro, este estaba sentado con sus manos colocadas en sus rodillas, bajo una meditacion pesada y profunda, se mantuvo alli unos largos minutos, hasta que sus ojos se abrieron mostrando un brillo particular dorado- "Que haces ahi, observandome en silencio, acercate..siento tu curiosidad." -Se escucharia la voz de ese hombre, retumbar por todo el lugar y por los lados de tu rostro, como si ese hombre pudiera controlar todo a tu alrededor en ese lugubre sitio-
    Tipo
    Grupal
    Líneas
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    Estado
    Disponible
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  • -El lugar era oscuro y silencioso, una bruma oscura se elevaba en el ambiente, no habia atismos de luz, solo oscuridad y sombras, sombras que poco a poco se reunieron en un solo lugar, poco a poco estas se condensaron en una sola, misma que tomo la forma de un Alargado y atemorizante dragon Oscuro, ahora si prestaban atencion, podian notar la presencia de un hombre a quien no parecia verle el rostro, este estaba sentado con sus manos colocadas en sus rodillas, bajo una meditacion pesada y profunda, se mantuvo alli unos largos minutos, hasta que sus ojos se abrieron mostrando un brillo particular dorado-

    "Que haces ahi, observandome en silencio, acercate..siento tu curiosidad."

    -Se escucharia la voz de ese hombre, retumbar por todo el lugar y por los lados de tu rostro, como si ese hombre pudiera controlar todo a tu alrededor en ese lugubre sitio-
    -El lugar era oscuro y silencioso, una bruma oscura se elevaba en el ambiente, no habia atismos de luz, solo oscuridad y sombras, sombras que poco a poco se reunieron en un solo lugar, poco a poco estas se condensaron en una sola, misma que tomo la forma de un Alargado y atemorizante dragon Oscuro, ahora si prestaban atencion, podian notar la presencia de un hombre a quien no parecia verle el rostro, este estaba sentado con sus manos colocadas en sus rodillas, bajo una meditacion pesada y profunda, se mantuvo alli unos largos minutos, hasta que sus ojos se abrieron mostrando un brillo particular dorado- "Que haces ahi, observandome en silencio, acercate..siento tu curiosidad." -Se escucharia la voz de ese hombre, retumbar por todo el lugar y por los lados de tu rostro, como si ese hombre pudiera controlar todo a tu alrededor en ese lugubre sitio-
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Maral Romanov no recordaba haber sentido el aire tan pesado.

    —Vladimir… —empezó, pero la palabra se le rompió en la garganta.

    Se obligó a enderezar la espalda. No podía quebrarse. No todavía. Sus manos temblaban, así que las entrelazó con fuerza frente a su cuerpo, clavando las uñas en la piel hasta sentir un leve dolor que la mantuviera presente.

    —Vladimir está muerto.

    El silencio que siguió fue antinatural, como si el mundo mismo se negara a aceptar lo que acababa de decir.

    Miró a sus padres.

    Los ojos de su padre eran dos pozos oscuros, inmóviles, esperando… negando. Pero fue su madre quien reaccionó primero.

    —No… —susurró, y luego el susurro se convirtió en un grito desgarrador—. ¡No!

    El sonido le atravesó el pecho a Maral.

    Su madre cayó de rodillas, las manos temblorosas buscando algo que ya no estaba, algo que nunca volvería a estar. Su llanto llenó la habitación, crudo, sin dignidad, sin control. Era el dolor en su forma más pura.

    Maral sintió cómo algo dentro de ella se resquebrajaba.

    No llores.

    No llores.

    No llores.

    Se repitió esas palabras como una oración mientras su visión se nublaba apenas. Parpadeó con rapidez, tragándose el ardor en los ojos. No podía permitirse caer. No ahora. No frente a ellos.

    Su padre se movió al fin.

    Se inclinó para sostener a su esposa, envolviéndola con una fuerza que no era consuelo, sino contención. Sus manos temblaban también. Maral lo notó. Nadie más lo habría hecho, pero ella sí.

    Y entonces habló.

    —¿Quién?

    Una sola palabra. Fría. Mortal.

    Maral sintió cómo su voz quería traicionarla otra vez, cómo el temblor amenazaba con romper su fachada cuidadosamente construida.

    —Aún no lo sabemos —respondió, aunque cada sílaba le raspó la garganta—. Pero lo sabremos.

    Su madre seguía llorando, llamando el nombre de Vladimir una y otra vez, como si pudiera traerlo de vuelta. Como si el amor fuera suficiente para vencer a la muerte.

    Maral desvió la mirada apenas un segundo.

    Solo un segundo.

    Y en ese instante, el dolor la atravesó completa. Un vacío brutal, un golpe seco en el pecho, como si le hubieran arrancado algo esencial. Su hermano. Su compañero. Su historia compartida.

    Casi se rompe.

    Pero no.

    Volvió a alzar la mirada.

    Su padre la observaba ahora, y en sus ojos ya no había solo dolor.

    Había fuego.

    —Sangre por sangre —dijo él, con una voz baja, cargada de una promesa oscura.

    Maral respiró hondo.

    Sintió el temblor… y lo aplastó.

    —Sangre por sangre —repitió.

    Y esta vez, su voz no tembló.
    Maral Romanov no recordaba haber sentido el aire tan pesado. —Vladimir… —empezó, pero la palabra se le rompió en la garganta. Se obligó a enderezar la espalda. No podía quebrarse. No todavía. Sus manos temblaban, así que las entrelazó con fuerza frente a su cuerpo, clavando las uñas en la piel hasta sentir un leve dolor que la mantuviera presente. —Vladimir está muerto. El silencio que siguió fue antinatural, como si el mundo mismo se negara a aceptar lo que acababa de decir. Miró a sus padres. Los ojos de su padre eran dos pozos oscuros, inmóviles, esperando… negando. Pero fue su madre quien reaccionó primero. —No… —susurró, y luego el susurro se convirtió en un grito desgarrador—. ¡No! El sonido le atravesó el pecho a Maral. Su madre cayó de rodillas, las manos temblorosas buscando algo que ya no estaba, algo que nunca volvería a estar. Su llanto llenó la habitación, crudo, sin dignidad, sin control. Era el dolor en su forma más pura. Maral sintió cómo algo dentro de ella se resquebrajaba. No llores. No llores. No llores. Se repitió esas palabras como una oración mientras su visión se nublaba apenas. Parpadeó con rapidez, tragándose el ardor en los ojos. No podía permitirse caer. No ahora. No frente a ellos. Su padre se movió al fin. Se inclinó para sostener a su esposa, envolviéndola con una fuerza que no era consuelo, sino contención. Sus manos temblaban también. Maral lo notó. Nadie más lo habría hecho, pero ella sí. Y entonces habló. —¿Quién? Una sola palabra. Fría. Mortal. Maral sintió cómo su voz quería traicionarla otra vez, cómo el temblor amenazaba con romper su fachada cuidadosamente construida. —Aún no lo sabemos —respondió, aunque cada sílaba le raspó la garganta—. Pero lo sabremos. Su madre seguía llorando, llamando el nombre de Vladimir una y otra vez, como si pudiera traerlo de vuelta. Como si el amor fuera suficiente para vencer a la muerte. Maral desvió la mirada apenas un segundo. Solo un segundo. Y en ese instante, el dolor la atravesó completa. Un vacío brutal, un golpe seco en el pecho, como si le hubieran arrancado algo esencial. Su hermano. Su compañero. Su historia compartida. Casi se rompe. Pero no. Volvió a alzar la mirada. Su padre la observaba ahora, y en sus ojos ya no había solo dolor. Había fuego. —Sangre por sangre —dijo él, con una voz baja, cargada de una promesa oscura. Maral respiró hondo. Sintió el temblor… y lo aplastó. —Sangre por sangre —repitió. Y esta vez, su voz no tembló.
    Me entristece
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  • Mirar todo desde esta altura siempre es... reconfortante.
    Cuando no hay nadie más, cuando todo está en silencio...

    PD: Ya, ya me vestí.

    I cannot stop this sickness taking over
    It takes control and drags me into nowhere
    I need your help, I can't fight this forever
    I know you're watching
    I can feel you out there...

    Take me high and I'll sing
    Oh you make everything okay, okay, okay
    We are one and the same
    Oh you take all of the pain away, away, away

    Save me if I become
    My demons~

    https://youtube.com/watch?v=LSvOTw8UH6s
    Mirar todo desde esta altura siempre es... reconfortante. Cuando no hay nadie más, cuando todo está en silencio... PD: Ya, ya me vestí. I cannot stop this sickness taking over It takes control and drags me into nowhere I need your help, I can't fight this forever I know you're watching I can feel you out there... Take me high and I'll sing Oh you make everything okay, okay, okay We are one and the same Oh you take all of the pain away, away, away Save me if I become My demons~ https://youtube.com/watch?v=LSvOTw8UH6s
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  • Cuando el vuelo de un pájaro se descontrola hay que recortar algunas plumas para que caíga del nido.
    Cuando el vuelo de un pájaro se descontrola hay que recortar algunas plumas para que caíga del nido.
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