ああ あなたを追っあつい
El verano era de verdad inclemente. Y sin embargo lo prefería así.
Sentir algo de calor, así lo fatigara demás era lo único que lo mantenía en una aparente calma. Por mucho que se asfixiara, por mucho que sintiera una abrumadora sed que no podía saciar a causa del control de líquidos. El diagnóstico había sido claro, lo llevaba en sus manos dentro de una carpeta sencilla con su nombre en la parte delantera. Sin un trasplante puede que no tuviera ni cinco años en su plazo de tiempo, pero está bien. Estaba realmente bien.
Había entrado en la lista ¿No era eso lo importante? También estaba en prioridad con el DAV, eso era algo ¿no? Siendo sincero consigo mismo, no tenía ni la menor idea de que lograría en algún momento durar tanto, ya fuera por su salud o por su propia mano. Nunca había esperado rozar los 30 años. Se podría decir que ahora veía las cosas un poco diferentes. Solo un poco.
Había estado lo suficiente reflexionando como para dejar de teñirse el cabello, ya tenía varias líneas argentosas que cruzaban su cabello. Al igual que su Yaeba, sentía una profunda inseguridad por las hebras pálidas que surcaban la cascada negra que era su cabello. Lo bueno es que le había dejado de tener manía incluso al tema de sonreír. Aunque de lejos pareciera desinteresado, o más bien cansado… Lo último era cierto, estaba muy cansado.
En ese momento se refugiaba del sol al lado de una máquina expendedora, tanta caminata, el sol, el calor, haber ido tantos días al médico. Solo descansar recostado de la pared en ese lugar solitario de la ciudad a pesar de la época del año era suficiente —今日はあついですね — susurraba para si mismo en un momento, su voz exhalada y suave, seguiría caminando cuando recuperara el aliento.
Valvon
El verano era de verdad inclemente. Y sin embargo lo prefería así.
Sentir algo de calor, así lo fatigara demás era lo único que lo mantenía en una aparente calma. Por mucho que se asfixiara, por mucho que sintiera una abrumadora sed que no podía saciar a causa del control de líquidos. El diagnóstico había sido claro, lo llevaba en sus manos dentro de una carpeta sencilla con su nombre en la parte delantera. Sin un trasplante puede que no tuviera ni cinco años en su plazo de tiempo, pero está bien. Estaba realmente bien.
Había entrado en la lista ¿No era eso lo importante? También estaba en prioridad con el DAV, eso era algo ¿no? Siendo sincero consigo mismo, no tenía ni la menor idea de que lograría en algún momento durar tanto, ya fuera por su salud o por su propia mano. Nunca había esperado rozar los 30 años. Se podría decir que ahora veía las cosas un poco diferentes. Solo un poco.
Había estado lo suficiente reflexionando como para dejar de teñirse el cabello, ya tenía varias líneas argentosas que cruzaban su cabello. Al igual que su Yaeba, sentía una profunda inseguridad por las hebras pálidas que surcaban la cascada negra que era su cabello. Lo bueno es que le había dejado de tener manía incluso al tema de sonreír. Aunque de lejos pareciera desinteresado, o más bien cansado… Lo último era cierto, estaba muy cansado.
En ese momento se refugiaba del sol al lado de una máquina expendedora, tanta caminata, el sol, el calor, haber ido tantos días al médico. Solo descansar recostado de la pared en ese lugar solitario de la ciudad a pesar de la época del año era suficiente —今日はあついですね — susurraba para si mismo en un momento, su voz exhalada y suave, seguiría caminando cuando recuperara el aliento.
Valvon
ああ あなたを追っあつい
El verano era de verdad inclemente. Y sin embargo lo prefería así.
Sentir algo de calor, así lo fatigara demás era lo único que lo mantenía en una aparente calma. Por mucho que se asfixiara, por mucho que sintiera una abrumadora sed que no podía saciar a causa del control de líquidos. El diagnóstico había sido claro, lo llevaba en sus manos dentro de una carpeta sencilla con su nombre en la parte delantera. Sin un trasplante puede que no tuviera ni cinco años en su plazo de tiempo, pero está bien. Estaba realmente bien.
Había entrado en la lista ¿No era eso lo importante? También estaba en prioridad con el DAV, eso era algo ¿no? Siendo sincero consigo mismo, no tenía ni la menor idea de que lograría en algún momento durar tanto, ya fuera por su salud o por su propia mano. Nunca había esperado rozar los 30 años. Se podría decir que ahora veía las cosas un poco diferentes. Solo un poco.
Había estado lo suficiente reflexionando como para dejar de teñirse el cabello, ya tenía varias líneas argentosas que cruzaban su cabello. Al igual que su Yaeba, sentía una profunda inseguridad por las hebras pálidas que surcaban la cascada negra que era su cabello. Lo bueno es que le había dejado de tener manía incluso al tema de sonreír. Aunque de lejos pareciera desinteresado, o más bien cansado… Lo último era cierto, estaba muy cansado.
En ese momento se refugiaba del sol al lado de una máquina expendedora, tanta caminata, el sol, el calor, haber ido tantos días al médico. Solo descansar recostado de la pared en ese lugar solitario de la ciudad a pesar de la época del año era suficiente —今日はあついですね — susurraba para si mismo en un momento, su voz exhalada y suave, seguiría caminando cuando recuperara el aliento.
[lord_havemercy]