• Un círculo de energía demoníaca se abrió frente a la mansión, rasgando el aire con un leve zumbido. De aquel portal emergió el Conejo Blanco, sosteniendo un viejo libro entre sus garras. Las páginas amarillentas asomaban entre la cubierta desgastada, como si hubiera pasado horas estudiándolo durante su viaje.
    Sus ojos recorrieron la fachada de la mansión en silencio. Aquel lugar le resultaba extrañamente familiar y, por una vez, no sentía la necesidad de permanecer alerta. El libro se cerró con un suave golpe al apoyarlo contra su costado.
    Las largas orejas del demonio se movieron ligeramente mientras avanzaba por el sendero de piedra. Cada paso resonaba con calma, contrastando con la naturaleza caótica de la energía que aún se disipaba detrás de él.

    —Al fin...

    murmuró con una voz baja y reflexiva, observando las enormes puertas frente a él.
    Sin apresurarse, continuó caminando hacia la entrada de la mansión, llevando consigo aquel misterioso volumen cuyo contenido parecía haber capturado toda su atención.
    Un círculo de energía demoníaca se abrió frente a la mansión, rasgando el aire con un leve zumbido. De aquel portal emergió el Conejo Blanco, sosteniendo un viejo libro entre sus garras. Las páginas amarillentas asomaban entre la cubierta desgastada, como si hubiera pasado horas estudiándolo durante su viaje. Sus ojos recorrieron la fachada de la mansión en silencio. Aquel lugar le resultaba extrañamente familiar y, por una vez, no sentía la necesidad de permanecer alerta. El libro se cerró con un suave golpe al apoyarlo contra su costado. Las largas orejas del demonio se movieron ligeramente mientras avanzaba por el sendero de piedra. Cada paso resonaba con calma, contrastando con la naturaleza caótica de la energía que aún se disipaba detrás de él. —Al fin... murmuró con una voz baja y reflexiva, observando las enormes puertas frente a él. Sin apresurarse, continuó caminando hacia la entrada de la mansión, llevando consigo aquel misterioso volumen cuyo contenido parecía haber capturado toda su atención.
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  • —Hey, hola fear¡ ¿Cuánto tiempo?¡
    *el conejo sonrío y se acerco a 𝐅𝐞𝐚𝐫 , mort estaba extrañamente feliz luego de despertar de la invernación, casi parecía otra persona.. o furro mas bien dicho-?*
    —uuf... El mundo es demasiado hermoso¡ Y bien? Que cuentas? El idiota de nuestro padre estuvo causando problemas? ¿Conseguiste pareja? ¿Hiciste más amigos? Cuenta todo¡
    *Mort saco un cigarrillo y lo encendió, ofreciéndole uno de sobra que tenia a su hermano*
    —¿Quieres?
    —Hey, hola fear¡ ¿Cuánto tiempo?¡ *el conejo sonrío y se acerco a [The_Fear], mort estaba extrañamente feliz luego de despertar de la invernación, casi parecía otra persona.. o furro mas bien dicho-?* —uuf... El mundo es demasiado hermoso¡ Y bien? Que cuentas? El idiota de nuestro padre estuvo causando problemas? ¿Conseguiste pareja? ¿Hiciste más amigos? Cuenta todo¡ *Mort saco un cigarrillo y lo encendió, ofreciéndole uno de sobra que tenia a su hermano* —¿Quieres?
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  • -El edificio abandonado se sentía frio, el desagradable olor a basura y el sonido de las ratas correteando al menos ahogaba el pesado silencio de la estructura abandonada. El joven mago estaba sentado sobre una silla metálica aparentemente en buen estado pero con 20 años de abandono. No había sido un buen día, un trabajo difícil con una paga no tan buena. Mientras se acomodaba en la silla, uso un balde viejo que puso de cabeza para usarlo como mesa, colocando un pequeño plato de porcelana donde tenía su comida. Un pequeño conejo que habia cazado poco tiempo atrás, acompañado de más comida desagradable.-

    Oh, Casi olvido la lata.

    -Al tomar y abrir su mochila, logro sacar una lata de maíz, la cual no dudo en abrir con un pequeño cuchillo. Al abrirlo, utilizo una cuchara que saco de su mochila de igual forma, al probar el alimento, termina escupiendolo al suelo con desagrado, después comenzó a revisar la lata, había pasado el tiempo suficiente para que el alimento tuviera un sabor metálico y una textura pastosa. De todas formas, decidió comerlo antes de dejar caer la lata vacía al suelo, mirando las baldosas y el recipiente que cayó a sus pies, pero con su mirada perdida hacia abajo, sintiendo una sensación punzante en la parte superior del abdomen pero aún con esa mirada de enojo mezclado con desagrado.-

    Extraño la comida de mamá..
    -El edificio abandonado se sentía frio, el desagradable olor a basura y el sonido de las ratas correteando al menos ahogaba el pesado silencio de la estructura abandonada. El joven mago estaba sentado sobre una silla metálica aparentemente en buen estado pero con 20 años de abandono. No había sido un buen día, un trabajo difícil con una paga no tan buena. Mientras se acomodaba en la silla, uso un balde viejo que puso de cabeza para usarlo como mesa, colocando un pequeño plato de porcelana donde tenía su comida. Un pequeño conejo que habia cazado poco tiempo atrás, acompañado de más comida desagradable.- Oh, Casi olvido la lata. -Al tomar y abrir su mochila, logro sacar una lata de maíz, la cual no dudo en abrir con un pequeño cuchillo. Al abrirlo, utilizo una cuchara que saco de su mochila de igual forma, al probar el alimento, termina escupiendolo al suelo con desagrado, después comenzó a revisar la lata, había pasado el tiempo suficiente para que el alimento tuviera un sabor metálico y una textura pastosa. De todas formas, decidió comerlo antes de dejar caer la lata vacía al suelo, mirando las baldosas y el recipiente que cayó a sus pies, pero con su mirada perdida hacia abajo, sintiendo una sensación punzante en la parte superior del abdomen pero aún con esa mirada de enojo mezclado con desagrado.- Extraño la comida de mamá..
    Me entristece
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  • ❝Por suerte estamos aquí...❞
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Slice of Life
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ ˹ Daryl Dixon



    Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo.

    Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas…

    Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal…

    Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás:

    -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando…

    Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención.

    -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior.
    Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia.

    Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre.

    -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad…

    Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?”

    Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv.

    -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente.

    Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían.

    -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes?

    Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa.

    -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana.

    Deanna pareció conforme con su respuesta.

    -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna.

    Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada.

    -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha.

    -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia?

    Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño.

    -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que…

    Deanna asintió.

    -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue?

    Liv hinchó los mofletes y resopló.

    -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez…

    Deanna asintió.

    -Parece que habéis hecho un largo recorrido…

    Liv asintió.

    -No se lo imagina…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ ˹ [DarylDixon] Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo. Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas… Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal… Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás: -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando… Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención. -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior. Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia. Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre. -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad… Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?” Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv. -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente. Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían. -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes? Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa. -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana. Deanna pareció conforme con su respuesta. -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna. Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada. -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha. -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia? Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño. -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que… Deanna asintió. -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue? Liv hinchó los mofletes y resopló. -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez… Deanna asintió. -Parece que habéis hecho un largo recorrido… Liv asintió. -No se lo imagina… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
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    Grupal
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    Cualquier línea
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    Disponible
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  • Al cabo de unas horas, la versión no corrupta de Judith, se despierta en un hospital, no sabe cómo llegó ahí, se había desmayado cuando Lyria la sacó de aquél lugar del Inframundo.

    — ¿C-Cómo llegué aquí? —

    Se da cuenta que tiene un suero puesto en su brazo por lo que no hace movimientos bruscos por precaución, luego de unos minutos, aparece aquél conejo que la rescató antes de que hicieran lo que quieran con ella.

    — ¿Tú...? ¿Me has traído hasta aquí? —

    Preguntó Judith mirando a aquel conejo.
    Al cabo de unas horas, la versión no corrupta de Judith, se despierta en un hospital, no sabe cómo llegó ahí, se había desmayado cuando [LyriaLakke17] la sacó de aquél lugar del Inframundo. — ¿C-Cómo llegué aquí? — Se da cuenta que tiene un suero puesto en su brazo por lo que no hace movimientos bruscos por precaución, luego de unos minutos, aparece aquél conejo que la rescató antes de que hicieran lo que quieran con ella. — ¿Tú...? ¿Me has traído hasta aquí? — Preguntó Judith mirando a aquel conejo.
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  • ── No hace falta que le cortes la pata a un conejo, no seas un bruto.
    Solo déjame sentarme en tu regazo, ten por seguro que no jugaremos legalmente ~♡
    ── No hace falta que le cortes la pata a un conejo, no seas un bruto. Solo déjame sentarme en tu regazo, ten por seguro que no jugaremos legalmente ~♡
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  • —Era una de esas fiestas del medio del entretenimiento a la que Minami fue invitada, una fiesta de disfraces, a la cual decidió ir vestida de conejo, un vestido blanco hermoso y pomposo, como elegante y unas orejas que hacían juego con el vestido, sin duda algo refinado y acorde a la temática de esa noche, como muchas de las veces se le observaba sola y es que, si bien tenía el talento nato de la socialización, en las fiestas siempre se le dificultaba o prefería observar, en esas esferas era hasta cierto punto común encontrarse con algún vampiro o demonio encubierto.—
    —Era una de esas fiestas del medio del entretenimiento a la que Minami fue invitada, una fiesta de disfraces, a la cual decidió ir vestida de conejo, un vestido blanco hermoso y pomposo, como elegante y unas orejas que hacían juego con el vestido, sin duda algo refinado y acorde a la temática de esa noche, como muchas de las veces se le observaba sola y es que, si bien tenía el talento nato de la socialización, en las fiestas siempre se le dificultaba o prefería observar, en esas esferas era hasta cierto punto común encontrarse con algún vampiro o demonio encubierto.—
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  • Al abrir los ojos, el techo de su habitación había sido reemplazado por un cielo de un color imposible, atrapado en un crepúsculo eterno.

    July no despertó entre sábanas, sino sobre un crujiente lecho de hojas muertas que susurraban secretos en un idioma olvidado. A su lado, una presencia la observaba: un perro de pelaje tan negro que parecía un agujero en la realidad, con ojos que brillaban con una inteligencia antigua y peligrosa, como si fuera el guardián de una puerta que ella no recordaba haber cruzado.

    ¿De qué madriguera de conejo había caído? ¿En qué encrucijada entregó su sombra? Las respuestas se sentían como sueños que se disuelven al intentar atraparlos.

    Mientras ella sentía el frío metal de una dimensión desconocida, en el mundo de los cuerdos el tiempo había seguido su curso cruel.

    Quince días de ausencia....
    Quince días en los que su rostro, impreso en papel barato, se marchitaba bajo la lluvia en cada poste de la ciudad. El último rastro de su existencia era un video granulado de seguridad: una silueta que se internaba en el bosque un viernes a medianoche, no como quien huye, sino como quien acude a una cita pactada desde el principio de los tiempos.

    Todo, con esa peculiar máscara de conejo.
    Al abrir los ojos, el techo de su habitación había sido reemplazado por un cielo de un color imposible, atrapado en un crepúsculo eterno. July no despertó entre sábanas, sino sobre un crujiente lecho de hojas muertas que susurraban secretos en un idioma olvidado. A su lado, una presencia la observaba: un perro de pelaje tan negro que parecía un agujero en la realidad, con ojos que brillaban con una inteligencia antigua y peligrosa, como si fuera el guardián de una puerta que ella no recordaba haber cruzado. ¿De qué madriguera de conejo había caído? ¿En qué encrucijada entregó su sombra? Las respuestas se sentían como sueños que se disuelven al intentar atraparlos. Mientras ella sentía el frío metal de una dimensión desconocida, en el mundo de los cuerdos el tiempo había seguido su curso cruel. Quince días de ausencia.... Quince días en los que su rostro, impreso en papel barato, se marchitaba bajo la lluvia en cada poste de la ciudad. El último rastro de su existencia era un video granulado de seguridad: una silueta que se internaba en el bosque un viernes a medianoche, no como quien huye, sino como quien acude a una cita pactada desde el principio de los tiempos. Todo, con esa peculiar máscara de conejo.
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  • Un regalo llegó a su casa, no tenia remitente y los vecinos aseguraban que no vieron a algun repartidor dejarla.

    Pero.... ¿que decia la etiqueta?
    « Poᥙr toι, dᥲᥒs ᥣᥱ fᥙtᥙr, dᥱ ᥣᥲ ρᥲrt dᥱ ᥴᥱᥣᥣᥱ qᥙᥱ tᥙ ᥱ́tᥲιs. »

    ¿Huh?
    July arqueó una ceja y tomó aquel antifaz de conejo entre sus manos, caminó al baño, la dejó en el lavamanos mientras cepillaba su cabello hacia atrás para ponerla sobre su rostro.

    Y entonces....

    Todo fue oscuridad.
    Un regalo llegó a su casa, no tenia remitente y los vecinos aseguraban que no vieron a algun repartidor dejarla. Pero.... ¿que decia la etiqueta? « Poᥙr toι, dᥲᥒs ᥣᥱ fᥙtᥙr, dᥱ ᥣᥲ ρᥲrt dᥱ ᥴᥱᥣᥣᥱ qᥙᥱ tᥙ ᥱ́tᥲιs. » ¿Huh? July arqueó una ceja y tomó aquel antifaz de conejo entre sus manos, caminó al baño, la dejó en el lavamanos mientras cepillaba su cabello hacia atrás para ponerla sobre su rostro. Y entonces.... Todo fue oscuridad.
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  • — Onse Onse, tu conejo de pascua ya llegó.
    — Onse Onse, tu conejo de pascua ya llegó.
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