• El renacer de Lianna

    Lianna tenía apenas diez años cuando fue entregada a su cruel destino, aquella niña dulce, ingenua y alegre por las cosas pequeñas: cómo caminar entre las flores, un postre viendo el atardecer, recorrer el bosque de día e incluso nadar bajo la luz de la luna. Iba a perder todo lo que amaba a cambio del regalo de la inmortalidad. Su cuerpo y mente aún guardaban la fragilidad e inocencia de una niña, sin embargo sus ojos ya conocían el miedo.

    Una noche de luna llena, por el año 1505, la familia Beenedeti se encontraba en el bosque, pronto iba a suceder su milagro y lo que los sacaría de una ruina en el futuro.

    El señor Beenedeti se acercó a la niña y la puso en un círculo de sal, justo donde la luna pronto tocaría su delicada piel. La señora Beenedeti estaba al otro lado, sabía que si se metía probablemente no dejaría que la transformación se completara.

    Una vez listo todo, el señor Beenedeti tomó la muñeca de la niña y la mordió con rudeza, sus colmillos desgarraron la piel de la niña. El dolor fue inmediato; se sentía cómo eso le quemaba la piel y ardía por dentro, sintió cómo si fuego líquido recorría su cuerpo. La niña no pudo evitar asustarse y llorar.

    Fue ahí cuando el hombre se alejó de ella y simplemente dijo: "No te muevas." Las nubes fueron despejando la luna, quien después de unos momentos dejó que su luz la tocara.

    De repente el cuerpo de la niña empezó a quebrarse por dentro. Sus huesos crujieron, doblándose de formas extrañas. El aire se le escapaba de los pulmones, mientras mareos y un fuerte dolor de cabeza la hicieron gritar; sin embargo, este fue rápidamente interrumpido por el mar de visiones de rostros deformes, largos y oscuros, junto a voces espeluznantes que le susurraban cosas que ninguna niña normal de su edad debería escuchar.

    La madre, al ver a su hija sufrir, ya iba a intervenir, pero el esposo, que ni siquiera se volteó a mirar a la niña, intervino y tomó a su esposa fuertemente para que no hiciera ninguna tontería.

    —Ni siquiera te atrevas o todo esto será en vano, ni siquiera la mires o será más difícil para ti.

    El hombre suspiró y abrazó a su esposa.

    —Vámonos, Leticia, es hora de que ella enfrente su destino sola, si sobrevive, será una de las nuestras.

    Sus padres habían desaparecido de entre las sombras, dejándola sola en su agonía. Aparentemente así debía ser. Lianna cayó de rodillas, respirando con dificultad y la piel un poco sudorosa. De repente, bajo la noche fría, se hicieron presentes dos cosas: una sed y hambre salvaje que le quemaba la garganta, junto a emociones más intensas que le eran imposibles de controlar.

    El círculo de sal iba desapareciendo lentamente del suelo. Los árboles crujían a su alrededor. De repente, de uno de ellos se empezaron a oír gruñidos. Fue ahí cuando un licántropo salió de entre los arbustos; solo la miró con desprecio. Lianna se asustó y trató de moverse, pero el círculo aún no había desaparecido por completo, como si una barrera mágica la estuviera reteniendo. El licántropo también esperó a que el círculo desapareciera para hacer trizas a su presa. Al fin, cuando se volvió invisible, el hombre lobo se abalanzó sobre la niña y ésta apenas tuvo tiempo de esquivarlo. Corrió y corrió hasta caer al suelo.

    El lobo rápidamente volvió a abalanzarse sobre ella, casi logra morderla, si no fuera porque la pequeña niña pelirroja sacó su furia contenida en una patada. Tan pronto como el lobo se apartó, la niña empezó a defenderse cómo podía, mordió, arañó y golpeó con lo que tenía, gracias a los poderes que la luna había dejado a su inmortalidad cómo vampira. Cada vez que caía, se levantaba con lágrimas y dolor en su cuerpo. La bestia la arrastró contra el suelo, rasgándole la piel con sus feroces garras, y en ese instante el instinto asesino de Lianna apareció. Sus ojos azules se habían pintado de un rojo intenso. Mordió al lobo en la pata, éste cayó y después la vampira hundió sus dientes en la carne del licántropo; en eso sus colmillos aparecieron.

    La sangre caliente y metálica la había llenado. Su cuerpo, que se sentía diferente, más poderoso y con la fuerza, seguía bebiendo la sangre de su enemigo hasta saciarse. El licántropo finalmente cayó derrotado y sin vida.

    Lianna, temblando, levantó la vista hacia la luna. Se encontraba llena de sangre, sudor y tierra, sin embargo su miedo había desaparecido. Ya no era la misma niña; eso era claro: la muerte le había sido impuesta, la vida arrebatada y la eternidad la reclamaba.

    #Semanaderecuerdos #Resubido

    // Que raro, se me borró la publicación, espero no estar infringiendo nada, si alguien es sensible a las imágenes o a los temas sensibles, por favor límitese de ver o ignorar , ya que empezaré a subir algunas cosas sobre la vida de mi personaje y tócare temas no aptos para todos. Nuevamente, muchas gracias.
    🩸 El renacer de Lianna Lianna tenía apenas diez años cuando fue entregada a su cruel destino, aquella niña dulce, ingenua y alegre por las cosas pequeñas: cómo caminar entre las flores, un postre viendo el atardecer, recorrer el bosque de día e incluso nadar bajo la luz de la luna. Iba a perder todo lo que amaba a cambio del regalo de la inmortalidad. Su cuerpo y mente aún guardaban la fragilidad e inocencia de una niña, sin embargo sus ojos ya conocían el miedo. Una noche de luna llena, por el año 1505, la familia Beenedeti se encontraba en el bosque, pronto iba a suceder su milagro y lo que los sacaría de una ruina en el futuro. El señor Beenedeti se acercó a la niña y la puso en un círculo de sal, justo donde la luna pronto tocaría su delicada piel. La señora Beenedeti estaba al otro lado, sabía que si se metía probablemente no dejaría que la transformación se completara. Una vez listo todo, el señor Beenedeti tomó la muñeca de la niña y la mordió con rudeza, sus colmillos desgarraron la piel de la niña. El dolor fue inmediato; se sentía cómo eso le quemaba la piel y ardía por dentro, sintió cómo si fuego líquido recorría su cuerpo. La niña no pudo evitar asustarse y llorar. Fue ahí cuando el hombre se alejó de ella y simplemente dijo: "No te muevas." Las nubes fueron despejando la luna, quien después de unos momentos dejó que su luz la tocara. De repente el cuerpo de la niña empezó a quebrarse por dentro. Sus huesos crujieron, doblándose de formas extrañas. El aire se le escapaba de los pulmones, mientras mareos y un fuerte dolor de cabeza la hicieron gritar; sin embargo, este fue rápidamente interrumpido por el mar de visiones de rostros deformes, largos y oscuros, junto a voces espeluznantes que le susurraban cosas que ninguna niña normal de su edad debería escuchar. La madre, al ver a su hija sufrir, ya iba a intervenir, pero el esposo, que ni siquiera se volteó a mirar a la niña, intervino y tomó a su esposa fuertemente para que no hiciera ninguna tontería. —Ni siquiera te atrevas o todo esto será en vano, ni siquiera la mires o será más difícil para ti. El hombre suspiró y abrazó a su esposa. —Vámonos, Leticia, es hora de que ella enfrente su destino sola, si sobrevive, será una de las nuestras. Sus padres habían desaparecido de entre las sombras, dejándola sola en su agonía. Aparentemente así debía ser. Lianna cayó de rodillas, respirando con dificultad y la piel un poco sudorosa. De repente, bajo la noche fría, se hicieron presentes dos cosas: una sed y hambre salvaje que le quemaba la garganta, junto a emociones más intensas que le eran imposibles de controlar. El círculo de sal iba desapareciendo lentamente del suelo. Los árboles crujían a su alrededor. De repente, de uno de ellos se empezaron a oír gruñidos. Fue ahí cuando un licántropo salió de entre los arbustos; solo la miró con desprecio. Lianna se asustó y trató de moverse, pero el círculo aún no había desaparecido por completo, como si una barrera mágica la estuviera reteniendo. El licántropo también esperó a que el círculo desapareciera para hacer trizas a su presa. Al fin, cuando se volvió invisible, el hombre lobo se abalanzó sobre la niña y ésta apenas tuvo tiempo de esquivarlo. Corrió y corrió hasta caer al suelo. El lobo rápidamente volvió a abalanzarse sobre ella, casi logra morderla, si no fuera porque la pequeña niña pelirroja sacó su furia contenida en una patada. Tan pronto como el lobo se apartó, la niña empezó a defenderse cómo podía, mordió, arañó y golpeó con lo que tenía, gracias a los poderes que la luna había dejado a su inmortalidad cómo vampira. Cada vez que caía, se levantaba con lágrimas y dolor en su cuerpo. La bestia la arrastró contra el suelo, rasgándole la piel con sus feroces garras, y en ese instante el instinto asesino de Lianna apareció. Sus ojos azules se habían pintado de un rojo intenso. Mordió al lobo en la pata, éste cayó y después la vampira hundió sus dientes en la carne del licántropo; en eso sus colmillos aparecieron. La sangre caliente y metálica la había llenado. Su cuerpo, que se sentía diferente, más poderoso y con la fuerza, seguía bebiendo la sangre de su enemigo hasta saciarse. El licántropo finalmente cayó derrotado y sin vida. Lianna, temblando, levantó la vista hacia la luna. Se encontraba llena de sangre, sudor y tierra, sin embargo su miedo había desaparecido. Ya no era la misma niña; eso era claro: la muerte le había sido impuesta, la vida arrebatada y la eternidad la reclamaba. #Semanaderecuerdos #Resubido // Que raro, se me borró la publicación, espero no estar infringiendo nada, si alguien es sensible a las imágenes o a los temas sensibles, por favor límitese de ver o ignorar , ya que empezaré a subir algunas cosas sobre la vida de mi personaje y tócare temas no aptos para todos. Nuevamente, muchas gracias.
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  • - Debo entretener al publico tal y como papá quiere que lo haga ♥
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  • Como que está haciendo algo de calor ¿O solo soy yo con el libido descontrolado? Pensaré en esa posibilidad, que difícil ser yo
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  • Ya había pasado bastante desde la fiesta, no había rastro de Eren y comenzaba a preocuparse por él a decir verdad, en especial tras la charla que pudo presenciar junto a su hermano, sabiendo un poco más todo lo que cargaba.

    Mientras avanzaba por los desolados pasillos, curiosamente dio con él a algunos metros más adelante, sorprendida y sonriendo al verle, algo automático que no sabía como explicar, pero terminó apresurando el paso para poder alcanzarlo, tomándolo del brazo con tanta familiaridad que parecían conocerse de toda una vida.

    Lo estrujó suave, en un intento de detenerle, pero sin medir bien su nueva figura cuando le terminó estrujando el brazo contra sus pechos.

    —¡Eren Jaeger , te estaba buscando!~
    Ya había pasado bastante desde la fiesta, no había rastro de Eren y comenzaba a preocuparse por él a decir verdad, en especial tras la charla que pudo presenciar junto a su hermano, sabiendo un poco más todo lo que cargaba. Mientras avanzaba por los desolados pasillos, curiosamente dio con él a algunos metros más adelante, sorprendida y sonriendo al verle, algo automático que no sabía como explicar, pero terminó apresurando el paso para poder alcanzarlo, tomándolo del brazo con tanta familiaridad que parecían conocerse de toda una vida. Lo estrujó suave, en un intento de detenerle, pero sin medir bien su nueva figura cuando le terminó estrujando el brazo contra sus pechos. —¡[Rumb1ing] , te estaba buscando!~
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  • La música flotaba en el aire como perfume, ligera y envolvente.
    El jardín estaba lleno de risas, copas tintineando y flores que parecían bailar con la brisa. Lilith caminaba entre los invitados con una gracia inesperadamente suave. Su vestido, de tonos crema y lavanda, abrazaba su figura con delicadeza, y el sombrero de ala ancha que llevaba le daba un aire casi... inocente.
    Era raro verla así. Sin sombras, sin secretos. Solo ella, disfrutando de la primavera con la misma plenitud de una rosa que florece suavemente.
    Se detuvo junto a una pared de rosas de aquel jardin laberinto al que llego, dejando que el viento jugara con los mechones sueltos de su cabello ondulado. Cerró los ojos un instante, respirando hondo, como si quisiera guardar ese momento en su memoria.
    Al abrirlos, sus ojos se encontraron con los tuyos.
    Una sonrisa se dibujó en sus labios, cálida, curiosa.
    Ladeó la cabeza con suavidad, y con voz dulce , gentil que recordaba que ella era una dama mas en aquella fiesta.
    —¿Por qué me miras así? ¿Es tan raro verme vestida como una dama de primavera?
    Su tono no era burlón, pero sí juguetón. Como si te retara a responder. Como si te invitara a acercarte.
    La música flotaba en el aire como perfume, ligera y envolvente. El jardín estaba lleno de risas, copas tintineando y flores que parecían bailar con la brisa. Lilith caminaba entre los invitados con una gracia inesperadamente suave. Su vestido, de tonos crema y lavanda, abrazaba su figura con delicadeza, y el sombrero de ala ancha que llevaba le daba un aire casi... inocente. Era raro verla así. Sin sombras, sin secretos. Solo ella, disfrutando de la primavera con la misma plenitud de una rosa que florece suavemente. Se detuvo junto a una pared de rosas de aquel jardin laberinto al que llego, dejando que el viento jugara con los mechones sueltos de su cabello ondulado. Cerró los ojos un instante, respirando hondo, como si quisiera guardar ese momento en su memoria. Al abrirlos, sus ojos se encontraron con los tuyos. Una sonrisa se dibujó en sus labios, cálida, curiosa. Ladeó la cabeza con suavidad, y con voz dulce , gentil que recordaba que ella era una dama mas en aquella fiesta. —¿Por qué me miras así? ¿Es tan raro verme vestida como una dama de primavera? Su tono no era burlón, pero sí juguetón. Como si te retara a responder. Como si te invitara a acercarte.
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    Está imagen lo voy a enmarcar si que haces tener pensamientos pecaminosos a un ángel como yo
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  • Llueve. Y las gotas golpean el cristal de la tienda como si quisieran entrar. No llueve lo suficiente como para justificar el silencio, pero si lo bastante como para alterar el patrón de los clientes. Hoy no vino el hombre del café sin azúcar que arrastra los pies en un ritmo de tres tiempos. La mujer que siempre pregunta por encendedores pero nunca compra ninguno tampoco apareció. Así que no tuvo que fingir interés. Tampoco tuvo que replicar gestos.

    Se arrodilló frente al refrigerador, dónde las latas brillaban bajo la luz fluorescente. Reorganizó las latas por saturación cromática. Verde esmeralda junto a verde bosque. Azul cian junto a azul marino. Notó un patrón imperfecto pero corregible.

    — El azul turquesa no pertenece aqui —dijo para sí, voz tan plana como el linóleo.

    Reubicó la lata intrusa en el lugar correcto, entre el azul rey y el añil. El orden volvió. El patrón se cerró. Todo estaba en su lugar. Y en su mundo, eso era lo más cercano a la paz.
    Llueve. Y las gotas golpean el cristal de la tienda como si quisieran entrar. No llueve lo suficiente como para justificar el silencio, pero si lo bastante como para alterar el patrón de los clientes. Hoy no vino el hombre del café sin azúcar que arrastra los pies en un ritmo de tres tiempos. La mujer que siempre pregunta por encendedores pero nunca compra ninguno tampoco apareció. Así que no tuvo que fingir interés. Tampoco tuvo que replicar gestos. Se arrodilló frente al refrigerador, dónde las latas brillaban bajo la luz fluorescente. Reorganizó las latas por saturación cromática. Verde esmeralda junto a verde bosque. Azul cian junto a azul marino. Notó un patrón imperfecto pero corregible. — El azul turquesa no pertenece aqui —dijo para sí, voz tan plana como el linóleo. Reubicó la lata intrusa en el lugar correcto, entre el azul rey y el añil. El orden volvió. El patrón se cerró. Todo estaba en su lugar. Y en su mundo, eso era lo más cercano a la paz.
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    //hola, vengo a aclarar una cosa que la verdad me incomoda.. y es la gente que solo busca rols Lemon, yo n tengo problema con ello, si no los usuarios que solo hacen eso en el rol sin profundizar mas alla a su personaje (osea variaciones) y solo se centran en eso de la trama.. Yo no tengo problemas hacer ese tipo de escenas pero la verdad me incomoda que solo sea de eso en todo el rol, ya que mi personaje es sexualisado con cuerpo exagerado y demas.. pero no significa que ese personaje sirva solo para wso ya que algunos que profundisaron mas en su historia saben que es un personaje mas alla de su apariencia. A todo esto lo digo porque hace bastantes años que hago este tipo de roles, pero al ser solamente lemon o +18 no le da mucha gracia, tambien quiero aclarar que mi personaje aun no esta del todo completo al respecto de su desarrollo de historia incluso de poderes.

    A todo esto, me gustaría aclarar también que no es que me moleste el rol lemon, solo me molesta que se base solo en eso.

    (Disculpen si no se expresarme bien, cualquier duda pueden decirla, agradezcosu apoyo y roles)
    //hola, vengo a aclarar una cosa que la verdad me incomoda.. y es la gente que solo busca rols Lemon, yo n tengo problema con ello, si no los usuarios que solo hacen eso en el rol sin profundizar mas alla a su personaje (osea variaciones) y solo se centran en eso de la trama.. Yo no tengo problemas hacer ese tipo de escenas pero la verdad me incomoda que solo sea de eso en todo el rol, ya que mi personaje es sexualisado con cuerpo exagerado y demas.. pero no significa que ese personaje sirva solo para wso ya que algunos que profundisaron mas en su historia saben que es un personaje mas alla de su apariencia. A todo esto lo digo porque hace bastantes años que hago este tipo de roles, pero al ser solamente lemon o +18 no le da mucha gracia, tambien quiero aclarar que mi personaje aun no esta del todo completo al respecto de su desarrollo de historia incluso de poderes. A todo esto, me gustaría aclarar también que no es que me moleste el rol lemon, solo me molesta que se base solo en eso. (Disculpen si no se expresarme bien, cualquier duda pueden decirla, agradezcosu apoyo y roles) :STK-12:
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  • ATENCION:IMAGEN GROTESCA DIFUMINADA

    —¿Una pesadilla?...no,esa cosa era algo mas alla de la realidad y la magia,esa cosa se vestia y se oía como el,pero era la misma encarnacion del infierno—

    —Durante su estadia en el hospital,logro conciliar el sueño por una hora,pero no era lo que esperaba,sus sueños repasaban todo el daño que causo,las vidas humanas y Viltrumitas que tomo,incluso recordo la Invincible War y como se comio a casi todos los Invencibles que sobrevivieron,pero antes de despertar,algo lo veia en la oscuridad,algo que se vestia como el,pero con colores oscuros,en lugar de su amarillo fuerte,usaba un rojo oscuro notorio,su cara era la peor parte,era demasiado grotesca para la vista de cualquiera,sus ojos se clavaban en su alma mientras que con su dedo indice lo señalaba—

    —Algun dia...me comere tu alma..
    ATENCION:IMAGEN GROTESCA DIFUMINADA —¿Una pesadilla?...no,esa cosa era algo mas alla de la realidad y la magia,esa cosa se vestia y se oía como el,pero era la misma encarnacion del infierno— —Durante su estadia en el hospital,logro conciliar el sueño por una hora,pero no era lo que esperaba,sus sueños repasaban todo el daño que causo,las vidas humanas y Viltrumitas que tomo,incluso recordo la Invincible War y como se comio a casi todos los Invencibles que sobrevivieron,pero antes de despertar,algo lo veia en la oscuridad,algo que se vestia como el,pero con colores oscuros,en lugar de su amarillo fuerte,usaba un rojo oscuro notorio,su cara era la peor parte,era demasiado grotesca para la vista de cualquiera,sus ojos se clavaban en su alma mientras que con su dedo indice lo señalaba— —Algun dia...me comere tu alma..
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  • {La mañana siguiente llegó con un dolor punzante que atravesaba la sien de Haku como si una espada estuviera hundida en su cráneo. Abrió los ojos lentamente, y lo primero que reconoció fue la sala de su hogar. Estaba en el suelo, con su cuerpo cansado, pero sana y salva en su hogar.
    No recordaba haber regresado. Lo último que tenía claro era el monstruo, el callejón, la magia consumiéndole cada fibra del cuerpo… y luego nada. Vacío.}

    {Intentó incorporarse, pero el mareo la obligó a quedarse recostada. Sentía sus músculos entumecidos, la garganta seca, y su magia… débil, apagada. Como si cada hechizo que había lanzado le hubiera drenado no solo energía, sino pedazos de sí misma. Siempre había sido así: desde pequeña, su poder no era un regalo sino una carga. Lo había descubierto en su infancia, ella sabía que su existencia era distinta. Mitad humana, mitad nekomata, jamás había pertenecido a ningún lado.}

    {Aquella noche en el callejón solo le había recordado lo frágil que era su límite. La magia que podía salvarla también era la misma que podía consumirla.}

    {Fue entonces cuando lo entendió. Si había despertado allí, a salvo, no era porque alguien más la hubiera llevado…
    Su espíritu híbrido. No la dejó morir. La rescató.}

    {El imponente caballo con cabeza de águila había sido quien la cargó, llevándola de regreso a su hogar.}

    {Haku ignoraba aún la verdad: no entendía por qué Puff había permanecido tanto tiempo ausente de su vida. Pero la razón era sencilla y cruel. Cuando un espíritu convive demasiado con un ser mortal—ya sea humano, nekomata o incluso una simple criatura del mundo terrenal—inevitablemente comienza a impregnarse de sus emociones. Lazos invisibles, frágiles y poderosos al mismo tiempo, nacen sin que nadie los desee. Y esos lazos, tan hermosos, son también cadenas que debilitan a un guardián.}

    {Puff lo sabía. Desde el principio comprendió que la pequeña nekomata jamás estaría a salvo, que su vida entera estaría marcada por la persecución de enemigos y el peligro. Si permanecía siempre a su lado, su fuerza iría debilitandose poco a poco, sofocada por los mismos sentimientos que lo ataban a ella. Por eso eligió apartarse, aunque su esencia anhelara vigilarla cada noche. Se alejó para no caer preso de esa fragilidad, para mantener intacto su poder. Porque llegado el día, cuando la muerte o la oscuridad se abalanzaran sobre Haku, él quería ser capaz de interponerse, incluso si eso significaba entregar su propia existencia.}

    {La distancia fue su sacrificio. Y en lo más profundo de su espíritu, Puff, podía llegar a amarla más de lo que un guardián debe amar a su protegida.}
    {La mañana siguiente llegó con un dolor punzante que atravesaba la sien de Haku como si una espada estuviera hundida en su cráneo. Abrió los ojos lentamente, y lo primero que reconoció fue la sala de su hogar. Estaba en el suelo, con su cuerpo cansado, pero sana y salva en su hogar. No recordaba haber regresado. Lo último que tenía claro era el monstruo, el callejón, la magia consumiéndole cada fibra del cuerpo… y luego nada. Vacío.} {Intentó incorporarse, pero el mareo la obligó a quedarse recostada. Sentía sus músculos entumecidos, la garganta seca, y su magia… débil, apagada. Como si cada hechizo que había lanzado le hubiera drenado no solo energía, sino pedazos de sí misma. Siempre había sido así: desde pequeña, su poder no era un regalo sino una carga. Lo había descubierto en su infancia, ella sabía que su existencia era distinta. Mitad humana, mitad nekomata, jamás había pertenecido a ningún lado.} {Aquella noche en el callejón solo le había recordado lo frágil que era su límite. La magia que podía salvarla también era la misma que podía consumirla.} {Fue entonces cuando lo entendió. Si había despertado allí, a salvo, no era porque alguien más la hubiera llevado… Su espíritu híbrido. No la dejó morir. La rescató.} {El imponente caballo con cabeza de águila había sido quien la cargó, llevándola de regreso a su hogar.} {Haku ignoraba aún la verdad: no entendía por qué Puff había permanecido tanto tiempo ausente de su vida. Pero la razón era sencilla y cruel. Cuando un espíritu convive demasiado con un ser mortal—ya sea humano, nekomata o incluso una simple criatura del mundo terrenal—inevitablemente comienza a impregnarse de sus emociones. Lazos invisibles, frágiles y poderosos al mismo tiempo, nacen sin que nadie los desee. Y esos lazos, tan hermosos, son también cadenas que debilitan a un guardián.} {Puff lo sabía. Desde el principio comprendió que la pequeña nekomata jamás estaría a salvo, que su vida entera estaría marcada por la persecución de enemigos y el peligro. Si permanecía siempre a su lado, su fuerza iría debilitandose poco a poco, sofocada por los mismos sentimientos que lo ataban a ella. Por eso eligió apartarse, aunque su esencia anhelara vigilarla cada noche. Se alejó para no caer preso de esa fragilidad, para mantener intacto su poder. Porque llegado el día, cuando la muerte o la oscuridad se abalanzaran sobre Haku, él quería ser capaz de interponerse, incluso si eso significaba entregar su propia existencia.} {La distancia fue su sacrificio. Y en lo más profundo de su espíritu, Puff, podía llegar a amarla más de lo que un guardián debe amar a su protegida.}
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