• ♡ Mi gloriosa angel de manos carmesíes, con la sonrisa más preciosa, se que se verá aún más preciosa con un lindo anillo de diamantes en su dedo anular ♡
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  • Chicos y Chicas cómo forma de agradecimiento. Anillo y yo los invitamos cordialmente a nuestra fiesta nocturna en Isla de Mujeres cómo agradecimiento por participar y ganar el premio gracias a participar.

    Gracias a: NOOV ᵉˡ ᶜʰᶤᶜᵒ ʳᵒᵇᵒᵗ, Giko , Hiro , Miyo , Zagreo the Dark Demon Greek Mitology, Jᴏʜɴ Cᴏɴsᴛᴀɴᴛɪɴᴇ, Kyle Fritz y Lady Céleste

    //Todos pueden participar.
    Chicos y Chicas cómo forma de agradecimiento. Anillo y yo los invitamos cordialmente a nuestra fiesta nocturna en Isla de Mujeres cómo agradecimiento por participar y ganar el premio gracias a participar. Gracias a: [n.o.o.v], [phantasm_onyx_tiger_555], [Hiritox3], [Miyodaboss3], [Dark_Demon], [Johnny88], [kyle_fritz] y [LadyCeleste2008] //Todos pueden participar.
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  • Unas vacaciones de Ensueño en Playa Norte, Isla de Mujeres.
    Fandom Crossover
    Categoría Otros
    -Playa Norte, Isla de Mujeres es un lugar paradisiaco, exuberante cómo si se tratase del mismo caribe aunque pertenece a tierras mexicanas.

    La Star Sapphire Kara Zor-El y Anillo, su guardiana cósmica decidieron pasar las vacaciones en una de las islas para relajarse, pasar más tiempos juntas en compañia de sus familiares y amigos.

    La cabellera dorada de la alienígena brilla cuál rayos del sol fuesen y el chasis hecha de piedra preciosa de la estrella robótica refleja los rayos solares. Sin duda, las féminas resplandecen en sus bellezas exótica que contrarrestran con las mujeres nativas de dicha Isla por tener tez y rasgos mexicanos pero su belleza las hace únicas. Es por este hecho que atraen las visitas de los turistas.

    Para descansar un poco de un previo combate espacial que la Linterna Violeta decide mojar sus pies en las aguas marinas y se hecha cuál niña fuese mientras su guardiana le observa. Pronto llegarían las visitas a compartir y momento con ellas.

    //Por favor. Todos son bienvenidos a participar.
    -Playa Norte, Isla de Mujeres es un lugar paradisiaco, exuberante cómo si se tratase del mismo caribe aunque pertenece a tierras mexicanas. La Star Sapphire Kara Zor-El y Anillo, su guardiana cósmica decidieron pasar las vacaciones en una de las islas para relajarse, pasar más tiempos juntas en compañia de sus familiares y amigos. La cabellera dorada de la alienígena brilla cuál rayos del sol fuesen y el chasis hecha de piedra preciosa de la estrella robótica refleja los rayos solares. Sin duda, las féminas resplandecen en sus bellezas exótica que contrarrestran con las mujeres nativas de dicha Isla por tener tez y rasgos mexicanos pero su belleza las hace únicas. Es por este hecho que atraen las visitas de los turistas. Para descansar un poco de un previo combate espacial que la Linterna Violeta decide mojar sus pies en las aguas marinas y se hecha cuál niña fuese mientras su guardiana le observa. Pronto llegarían las visitas a compartir y momento con ellas. //Por favor. Todos son bienvenidos a participar.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    // Este hombre es mío, su anillo lo prueba, estamos felizmente casados. (?)
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  • Bajo la pierna con una lentitud peligrosa, dejando que el tacón roce tu pecho antes de tocar el suelo.

    —Cuidado... una patada mía duele más que un 'no' en el altar. ¿Todavía quieres ponerme el anillo, o prefieres que te enseñe de qué más es capaz esta bota?
    Bajo la pierna con una lentitud peligrosa, dejando que el tacón roce tu pecho antes de tocar el suelo. —Cuidado... una patada mía duele más que un 'no' en el altar. ¿Todavía quieres ponerme el anillo, o prefieres que te enseñe de qué más es capaz esta bota?
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  • Me apoye en la barandilla, jugando con mi lanzagarfios.

    —Vaya, Leon... Quién diría que el héroe de Raccoon City finalmente encontraría la 'estabilidad' en el lugar más predecible de todos. Me han llegado rumores muy interesantes desde la División de Operaciones de Seguridad; parece que el lobo solitario por fin tiene una guarida fija. Veo que te casaste... felicidades. Aunque debo admitir que elegir a Sherry Birkin es un giro argumental que ni siquiera yo vi venir. Pasar de ser su salvador a su esposo... es una forma muy peculiar de mantener los traumas en familia, ¿no crees? Espero que el anillo no te pese tanto como tu sentido del deber.
    Me apoye en la barandilla, jugando con mi lanzagarfios. —Vaya, Leon... Quién diría que el héroe de Raccoon City finalmente encontraría la 'estabilidad' en el lugar más predecible de todos. Me han llegado rumores muy interesantes desde la División de Operaciones de Seguridad; parece que el lobo solitario por fin tiene una guarida fija. Veo que te casaste... felicidades. Aunque debo admitir que elegir a Sherry Birkin es un giro argumental que ni siquiera yo vi venir. Pasar de ser su salvador a su esposo... es una forma muy peculiar de mantener los traumas en familia, ¿no crees? Espero que el anillo no te pese tanto como tu sentido del deber.
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  • Elias: El Imp del Cuerno Roto
    1. ¿Por qué tiene el cuerno roto?
    En el lore visual de Reminoa, ese cuerno roto representa que Elias es un paria o un "traidor" a su propia especie. Fue rescatado por Michael de una situación de abuso o de una ejecución en los anillos inferiores del Infierno. Michael vio en el cuerno roto un reflejo de su propia alma "fracturada" y decidió llevárselo a su castillo.

    2. Su Papel para Michael (El Ancla)
    Elias desempeña varios roles cruciales que van más allá de ser un simple mayordomo:

    El Guardián del Silencio: Es el encargado de que nadie interrumpa a Michael cuando toca el chelo o cuando está en sus momentos de depresión profunda.

    El Confidente Mudo: Michael no confía en nadie, pero habla con Elias. Sabe que el Imp no lo juzgará y que su lealtad es absoluta porque Michael le dio una vida digna en el castillo Betrayal.

    El Suministrador: Elias es quien sabe exactamente cuándo traerle el helado de fresa para calmarlo o cuándo encenderle el cigarrillo antes de que Michael pierda los estribos.

    Su relación con Demi
    Aquí es donde el papel de Elias se vuelve heroico y trágico a la vez. Cuando Demi (el lado oscuro de Michael) toma el control, la mayoría de los Imps huyen aterrorizados, pero Elias se queda.

    El Domador de Sombras: Elias es el único que tiene permitido acercarse a Demi sin ser atacado inmediatamente. Actúa como un "ancla" que ayuda a Michael a recuperar la conciencia y regresar a su forma celestial.

    El Recolector de Escombros: Después de que Demi tiene un episodio violento y destroza parte del mobiliario del castillo, Elias limpia todo en silencio, asegurándose de que cuando Michael despierte, no tenga que enfrentarse visualmente al desastre que causó su otra mitad.
    🐐 Elias: El Imp del Cuerno Roto 1. ¿Por qué tiene el cuerno roto? En el lore visual de Reminoa, ese cuerno roto representa que Elias es un paria o un "traidor" a su propia especie. Fue rescatado por Michael de una situación de abuso o de una ejecución en los anillos inferiores del Infierno. Michael vio en el cuerno roto un reflejo de su propia alma "fracturada" y decidió llevárselo a su castillo. 2. Su Papel para Michael (El Ancla) Elias desempeña varios roles cruciales que van más allá de ser un simple mayordomo: El Guardián del Silencio: Es el encargado de que nadie interrumpa a Michael cuando toca el chelo o cuando está en sus momentos de depresión profunda. El Confidente Mudo: Michael no confía en nadie, pero habla con Elias. Sabe que el Imp no lo juzgará y que su lealtad es absoluta porque Michael le dio una vida digna en el castillo Betrayal. El Suministrador: Elias es quien sabe exactamente cuándo traerle el helado de fresa para calmarlo o cuándo encenderle el cigarrillo antes de que Michael pierda los estribos. 🌑 Su relación con Demi Aquí es donde el papel de Elias se vuelve heroico y trágico a la vez. Cuando Demi (el lado oscuro de Michael) toma el control, la mayoría de los Imps huyen aterrorizados, pero Elias se queda. El Domador de Sombras: Elias es el único que tiene permitido acercarse a Demi sin ser atacado inmediatamente. Actúa como un "ancla" que ayuda a Michael a recuperar la conciencia y regresar a su forma celestial. El Recolector de Escombros: Después de que Demi tiene un episodio violento y destroza parte del mobiliario del castillo, Elias limpia todo en silencio, asegurándose de que cuando Michael despierte, no tenga que enfrentarse visualmente al desastre que causó su otra mitad.
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  • El Castillo "Betrayal"
    ¿Dónde está ubicado?
    El castillo no está en el centro del Orgullo (donde vive Lucifer), sino que suele situarse en una zona liminal, un espacio entre anillos o en un acantilado perpetuamente cubierto por niebla y tormentas eléctricas.

    Atmósfera: Es un lugar frío, hecho de piedra blanca (como la del Cielo) pero manchada por la ceniza del Infierno. Representa su estatus como un ser que no pertenece ni totalmente arriba ni totalmente abajo.

    Simbolismo: Se llama "Betrayal" porque es donde Michael se esconde para ser él mismo, lejos de los ojos de Dios y de su hermano. Es el único lugar donde Demi puede manifestarse libremente.
    🏰 El Castillo "Betrayal" ¿Dónde está ubicado? El castillo no está en el centro del Orgullo (donde vive Lucifer), sino que suele situarse en una zona liminal, un espacio entre anillos o en un acantilado perpetuamente cubierto por niebla y tormentas eléctricas. Atmósfera: Es un lugar frío, hecho de piedra blanca (como la del Cielo) pero manchada por la ceniza del Infierno. Representa su estatus como un ser que no pertenece ni totalmente arriba ni totalmente abajo. Simbolismo: Se llama "Betrayal" porque es donde Michael se esconde para ser él mismo, lejos de los ojos de Dios y de su hermano. Es el único lugar donde Demi puede manifestarse libremente.
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  • *Aburrido en mi “base secreta” (una piso cualquiera en el infierno) estaba sentado en el sofá recostado jugando a los dardos con cuchillos, hacía tiempo que no veía a Arackniss y tampoco es que me hubieran llamado mucho para contratos, hasta que al fin el destino llamo a mi puerta… o más bien al teléfono, de un sobresalto tome el teléfono contestando a la llamada*

    ¿Si? Claro el mismo que viste y calza, aja… si… aja… ¿solo a su jefe o a todos en general? De acuerdo… por supuesto que puede confiar, soy el mejor mercenario que Marvel ha podido crear, les puede dar por muertos para antes de… *mirando mi reloj de marca Disney donde salía Mickey Mouse dando la hora con sus brazos* mañana.

    *Apuntando la dirección en un papelito y colgué el teléfono, rápidamente me prepare para “la cita” poniendo todas mis armas a punto ¿Dónde las guardaba? Era un secreto, apareciendo en la acera de la calle me monte en mi moto para dirigirme al anillo de la avaricia, conduciendo temerariamente con atropellos, saltos imprudentes y tomando algún que otro atajo finalmente llegue a mi destino, saque el papelito con la dirección confirmando que era esa calle y siendo una mansión donde se hospedaba la mafia*

    Bien, es hora de lucirme con mi primer trabajo aquí abajo~.

    *Bajando de la moto me acerque a la entrada llamando a la puerta esperando a que me abrieran, el que abrió era un tipo con forma de tiburón y en cuestión de segundos antes de que dijese nada ya tenía mi pistola apuntando a su cabeza disparándole, ¿factor sorpresa? Eso es para novatos, una vez el disparo sonó por todo el lugar todos los de la mansión se movilizaron, me dirigí hacia la cocina abriéndome paso a disparos dejando la cocina libre de personal, silbando una melodía pegadiza comencé a abrir el gas en varios lugares para luego poner un temporizador de huevo calculando que con 30 minutos estaba bien, al salir al pasillo un grupo de ellos me estaban esperando y empezó un tiroteo, pero ninguno tenía oportunidad para el mesías de marvel, aprovechando el momento que tenían que recargar algunos salí de la cobertura disparándoles con gran precisión apuntando a las cabezas como de costumbre, con esa tanda eliminada me dispuse a ir los siguientes pisos, dentro de la mansión solo se escuchaban gritos, espadazos, disparos y… ¿una motosierra?, finalmente llegue al despacho del manda más el cual era un IMP parecido al padrino*

    Tío no sabes la de gente que he tenido que matar para llegar hasta a ti… vas a tener que poner nuevas bacantes, aunque no creo que te haga falta después de cómo vas a acabar~.

    *Nuevamente pero ahora en el despacho del jefe este uso su escritorio como cobertura disparando junto a sus dos grandullones a sus lados, por mi parte use una estantería de libros sacando un espejo de mano para asomarlo para ver donde se habían posicionado cada grandullon aunque poco duro con el disparo que le dieron al espejo*

    ¡Eh, que este espejo me ha costado 5$ en la tienda de la esquina!

    *Al asomarme lance el espejo clavándoselo en el ojo izquierdo de uno de los grandullones, aprovechando la distracción para saltar y verse a cámara lenta como giraba en el aire en horizontal para disparar a ambos matándolos, caí de pie en el borde del escritorio apuntando al jefazo, suerte que tenía mi factor curativo ya que tenía el traje lleno de agujeros de bala y algún que otro mordisco de tiburón por el cuerpo*

    ¿Últimas palabras padrino~?

    *Antes de que pudiera decir nada me vino a la mente el temporizador de huevo y abrí los ojos sorprendido ya que al mirar mi reloj de muñeca vi que quedaban segundos para los 30 min* Mierd… *El temporizador al acabar el tiempo se abrió revelando un mechero que al hacer click encendió una chispa lo que hizo que explotara la cocina junto con el resto de la mansión… acabe volando hasta caer al suelo con algunos escombros, al incorporarme mire hacia los lados viendo al jefe de la mafia arrastrándose y como a los pocos segundos le cayó un trozo de pared encima matándolo*

    Eso sí que es un golpe de suerte… *gire la cabeza hacia otro lado mirando a cámara* Recuerden chicos, las misiones con tiempo hay que cumplirlas antes de la cuenta atrás, oh ¿os preguntáis como toda la mansión a explotado si solo la cocina estaba llena de gas? Simple, deje una ristra de granadas por toda la mansión para que hiciera efecto domino, hay que pensar en todo chicos.

    *Levantándome del suelo haciendo crujir mi espalda saque mi teléfono que estaba obviamente destrozado, suspire para volver a la moto cojeando hasta que se me curo y volviendo de nuevo a casa con la misión cumplida*
    *Aburrido en mi “base secreta” (una piso cualquiera en el infierno) estaba sentado en el sofá recostado jugando a los dardos con cuchillos, hacía tiempo que no veía a Arackniss y tampoco es que me hubieran llamado mucho para contratos, hasta que al fin el destino llamo a mi puerta… o más bien al teléfono, de un sobresalto tome el teléfono contestando a la llamada* ¿Si? Claro el mismo que viste y calza, aja… si… aja… ¿solo a su jefe o a todos en general? De acuerdo… por supuesto que puede confiar, soy el mejor mercenario que Marvel ha podido crear, les puede dar por muertos para antes de… *mirando mi reloj de marca Disney donde salía Mickey Mouse dando la hora con sus brazos* mañana. *Apuntando la dirección en un papelito y colgué el teléfono, rápidamente me prepare para “la cita” poniendo todas mis armas a punto ¿Dónde las guardaba? Era un secreto, apareciendo en la acera de la calle me monte en mi moto para dirigirme al anillo de la avaricia, conduciendo temerariamente con atropellos, saltos imprudentes y tomando algún que otro atajo finalmente llegue a mi destino, saque el papelito con la dirección confirmando que era esa calle y siendo una mansión donde se hospedaba la mafia* Bien, es hora de lucirme con mi primer trabajo aquí abajo~. *Bajando de la moto me acerque a la entrada llamando a la puerta esperando a que me abrieran, el que abrió era un tipo con forma de tiburón y en cuestión de segundos antes de que dijese nada ya tenía mi pistola apuntando a su cabeza disparándole, ¿factor sorpresa? Eso es para novatos, una vez el disparo sonó por todo el lugar todos los de la mansión se movilizaron, me dirigí hacia la cocina abriéndome paso a disparos dejando la cocina libre de personal, silbando una melodía pegadiza comencé a abrir el gas en varios lugares para luego poner un temporizador de huevo calculando que con 30 minutos estaba bien, al salir al pasillo un grupo de ellos me estaban esperando y empezó un tiroteo, pero ninguno tenía oportunidad para el mesías de marvel, aprovechando el momento que tenían que recargar algunos salí de la cobertura disparándoles con gran precisión apuntando a las cabezas como de costumbre, con esa tanda eliminada me dispuse a ir los siguientes pisos, dentro de la mansión solo se escuchaban gritos, espadazos, disparos y… ¿una motosierra?, finalmente llegue al despacho del manda más el cual era un IMP parecido al padrino* Tío no sabes la de gente que he tenido que matar para llegar hasta a ti… vas a tener que poner nuevas bacantes, aunque no creo que te haga falta después de cómo vas a acabar~. *Nuevamente pero ahora en el despacho del jefe este uso su escritorio como cobertura disparando junto a sus dos grandullones a sus lados, por mi parte use una estantería de libros sacando un espejo de mano para asomarlo para ver donde se habían posicionado cada grandullon aunque poco duro con el disparo que le dieron al espejo* ¡Eh, que este espejo me ha costado 5$ en la tienda de la esquina! *Al asomarme lance el espejo clavándoselo en el ojo izquierdo de uno de los grandullones, aprovechando la distracción para saltar y verse a cámara lenta como giraba en el aire en horizontal para disparar a ambos matándolos, caí de pie en el borde del escritorio apuntando al jefazo, suerte que tenía mi factor curativo ya que tenía el traje lleno de agujeros de bala y algún que otro mordisco de tiburón por el cuerpo* ¿Últimas palabras padrino~? *Antes de que pudiera decir nada me vino a la mente el temporizador de huevo y abrí los ojos sorprendido ya que al mirar mi reloj de muñeca vi que quedaban segundos para los 30 min* Mierd… *El temporizador al acabar el tiempo se abrió revelando un mechero que al hacer click encendió una chispa lo que hizo que explotara la cocina junto con el resto de la mansión… acabe volando hasta caer al suelo con algunos escombros, al incorporarme mire hacia los lados viendo al jefe de la mafia arrastrándose y como a los pocos segundos le cayó un trozo de pared encima matándolo* Eso sí que es un golpe de suerte… *gire la cabeza hacia otro lado mirando a cámara* Recuerden chicos, las misiones con tiempo hay que cumplirlas antes de la cuenta atrás, oh ¿os preguntáis como toda la mansión a explotado si solo la cocina estaba llena de gas? Simple, deje una ristra de granadas por toda la mansión para que hiciera efecto domino, hay que pensar en todo chicos. *Levantándome del suelo haciendo crujir mi espalda saque mi teléfono que estaba obviamente destrozado, suspire para volver a la moto cojeando hasta que se me curo y volviendo de nuevo a casa con la misión cumplida*
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    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖

    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.


    A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.

    Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.

    En contratos disfrazados de matrimonio.

    La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.

    Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.

    Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.

    Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.

    Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.

    Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.

    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.

    No vio una fugitiva.

    Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.

    Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.


    Eran políticos.
    
Empresarios.

    Herederos.


    Apellidos que no se escribían.
    
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.

    Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…

    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.

    Finanzas.

    Arte.

    Negociación.

    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.

    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—


    Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.

    No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.

    Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.


    Medía.

    No buscaba protección.

    Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.

    Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.

    Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.

    La conversación que vale más que cualquier joya.

    La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.


    Fue estrategia.

    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.

    Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.

    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.


    El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..

    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.


    Era potencial.

    “Scarlett no era frágil.

    Estaba sin tallar.”

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.

    En el anillo.

    En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.

    Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.

    Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.

    Elegante.

    Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma
    —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
    
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.

    Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶.

    El gesto no fue desprecio.
    
Fue desafío.

    Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.

    Scarlett Eleonor Moretti.


    Más firme

    Más mío.

    Mirena no sonrió.

    Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.

    Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.

    Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.

    Uno era herencia.

    El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.


    No sentí ruptura.

    Sentí expansión.

    No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.

    Sonaba a advertencia.

    Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.


    Otras lo construyen.


    Yo acababa de decidir portar ambos.

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
 A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
 Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
 En contratos disfrazados de matrimonio.
 La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
 Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
 Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
 Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
 Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
 Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
 No vio una fugitiva.
 Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
 Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
 Eran políticos. 
Empresarios.
 Herederos.
 Apellidos que no se escribían. 
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
 Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
 Finanzas.
 Arte.
 Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
 Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
 No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
 Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
 Medía. No buscaba protección.
 Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
 Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
 Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
 La conversación que vale más que cualquier joya.
 La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
 Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
 Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
 El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
 Era potencial. “Scarlett no era frágil.
 Estaba sin tallar.” Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
 En el anillo.
 En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
 Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
 Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
 Elegante.
 Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre. 
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
 Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶. El gesto no fue desprecio. 
Fue desafío.
 Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
 Más firme Más mío. Mirena no sonrió.
 Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona. Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
 Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
 Uno era herencia.
 El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
 No sentí ruptura.
 Sentí expansión.
 No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
 Sonaba a advertencia.
 Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
 Otras lo construyen.
 Yo acababa de decidir portar ambos. Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
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