Bajo la pierna con una lentitud peligrosa, dejando que el tacón roce tu pecho antes de tocar el suelo.
—Cuidado... una patada mía duele más que un 'no' en el altar. ¿Todavía quieres ponerme el anillo, o prefieres que te enseñe de qué más es capaz esta bota?
—Cuidado... una patada mía duele más que un 'no' en el altar. ¿Todavía quieres ponerme el anillo, o prefieres que te enseñe de qué más es capaz esta bota?
Bajo la pierna con una lentitud peligrosa, dejando que el tacón roce tu pecho antes de tocar el suelo.
—Cuidado... una patada mía duele más que un 'no' en el altar. ¿Todavía quieres ponerme el anillo, o prefieres que te enseñe de qué más es capaz esta bota?