• Era la media noche y Alessandro regresaba de una sesión de fotos extenuante para una revista, las luces de la Ciudad de New York brillaban con fuerza sin dejar que la oscuridad se apoderara del espacio, anuncios, tiendas, bares, restaurantes...la ciudad parecía igual o tanto más viva que si fueran las diez de la mañana.
    Entró a su habitación en el hotel y de las sombras emergió un hombre, Alessandro no se imnutó; se sirvió una copa de vino y dio un largo trago antes de ir a sentarse en el sofá que estaba cerca de la ventana, contemplando las luces de la ciudad.
    — ¿Lo encontraste?— preguntó en voz baja apenas audible.
    — Sí, señor. Se encuentra trabajando para una empresa de "importaciones" con sede en Barcelona.— respondió el hombre cuya identidad se mantenía oculta por la oscuridad.
    — Barcelona, ¿eh?— murmuró para sí mismo. — Deja la información sobre la mesa, la leeré mañana.
    El sobre se deslizó sobre la superficie marmoleada de la mesa de la salita de estar mientras Alessandro bebía otro sorbo de su vino antes de ponerse de pie, lentamente abrió su camisa y la dejó caer al suelo, dejando su torso desnudo, tranquilamente siguió con el resto de su ropa y, una vez desnudo, se recostó en la cama y extendió su mano.
    — Sírveme, Lorenzo.
    Era la media noche y Alessandro regresaba de una sesión de fotos extenuante para una revista, las luces de la Ciudad de New York brillaban con fuerza sin dejar que la oscuridad se apoderara del espacio, anuncios, tiendas, bares, restaurantes...la ciudad parecía igual o tanto más viva que si fueran las diez de la mañana. Entró a su habitación en el hotel y de las sombras emergió un hombre, Alessandro no se imnutó; se sirvió una copa de vino y dio un largo trago antes de ir a sentarse en el sofá que estaba cerca de la ventana, contemplando las luces de la ciudad. — ¿Lo encontraste?— preguntó en voz baja apenas audible. — Sí, señor. Se encuentra trabajando para una empresa de "importaciones" con sede en Barcelona.— respondió el hombre cuya identidad se mantenía oculta por la oscuridad. — Barcelona, ¿eh?— murmuró para sí mismo. — Deja la información sobre la mesa, la leeré mañana. El sobre se deslizó sobre la superficie marmoleada de la mesa de la salita de estar mientras Alessandro bebía otro sorbo de su vino antes de ponerse de pie, lentamente abrió su camisa y la dejó caer al suelo, dejando su torso desnudo, tranquilamente siguió con el resto de su ropa y, una vez desnudo, se recostó en la cama y extendió su mano. — Sírveme, Lorenzo.
    Me encocora
    1
    8 turnos 0 maullidos
  • -mientras observaba desde las montañas aquel paisaje de la ciudad que alguna vez llamo hogar, Keinshi liberaba de su cuerpo un aura hecha con su poder siendo algo aplastante para los seres vivos a su alrededor-

    La humanidad jamás aprenderá de sus errores, siempre existirán aquellos que deseen apoderarse del trono de nuestro creador.
    Fue por ese deseo como me crearon, deseaban un arma capaz de derrotar incluso a un dios, pero como era de esperarse la ciencia y sus investigaciones siempre tendrán un fallo, tienen miedo al saber que estoy libre caminando entre ellos y se preguntan.. cual será mí siguiente movimiento
    -mientras observaba desde las montañas aquel paisaje de la ciudad que alguna vez llamo hogar, Keinshi liberaba de su cuerpo un aura hecha con su poder siendo algo aplastante para los seres vivos a su alrededor- La humanidad jamás aprenderá de sus errores, siempre existirán aquellos que deseen apoderarse del trono de nuestro creador. Fue por ese deseo como me crearon, deseaban un arma capaz de derrotar incluso a un dios, pero como era de esperarse la ciencia y sus investigaciones siempre tendrán un fallo, tienen miedo al saber que estoy libre caminando entre ellos y se preguntan.. cual será mí siguiente movimiento
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Y como siempre el esposo atento salvando el trasero del novio distraído

    -giro la cabeza a un costado observando a su esposo, después de la cena que tuvieron en el carruaje ¿Para que quería entrar a un restaurante? Mejor lo llevo al spa que tanto le gustaba a su esposo para terminar de quemar las pocas calorías que le quedaron después de esa cena tan salvaje -

    Creo que slynther quiere pepinos en los ojos

    S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗
    Y como siempre el esposo atento salvando el trasero del novio distraído -giro la cabeza a un costado observando a su esposo, después de la cena que tuvieron en el carruaje ¿Para que quería entrar a un restaurante? Mejor lo llevo al spa que tanto le gustaba a su esposo para terminar de quemar las pocas calorías que le quedaron después de esa cena tan salvaje - Creo que slynther quiere pepinos en los ojos [LuciHe11]
    Me gusta
    Me encocora
    2
    29 turnos 0 maullidos
  • *Ayer había Sido un día desastrozo, no podía manejarme por el mundo siendo una chica. Al llegar a mi hogar en un día cansadísimo cerré los ojos un momento y me senté a respirar profundamente, tratando de meditar.*

    "¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Por qué el deseo irrefrenable de una transformación en contra de mi voluntad?"

    *Un aura de color violáceo emanaba de mi ser, y al abrir los ojos me encontraba de repente en un trance al parecer, ya que pude verme a mi mismo en mi forma masculina y mi forma gatuna.*

    Jera: "¿Qué? ¿Qué está pasando?"

    Jero: "Es hora de explicar el por qué de tu frustración al transformarte. Todo esto es para poder completar tu rol como 'cambiaformas"

    Neko: "¡Meow!"

    Jera: "¿Cambia formas?.....pero....¿Con qué finalidad necesito este tipo de entrenamiento?"

    Jero: "Para poder volver a ser CROSIS"

    Jera: "Ahora entiendo...todo esto es para...volver a la forma original..."

    Jero: "Así es, Pero tenemos que lograr que esa transformación no corrompa nuestra voluntad. Solo piénsalo. Costó un montón el ser mujer, imagina lo inestable que debe ser el convertirse de nuevo en el dragón primordial así como asi. Desapareceríamos los tres."

    Neko: "Meow Meow"

    Jera: "¿Eso quiere decir que todas estas 'transformaciones involuntarias' eran la forma de 'práctica.'?"

    Jero: "Así es, al estar en este plano de meditación pudimos comprender el por qué de todo este calvario."

    Jera: "¿Y qué es lo que continúa? ¿Queda alguna transformación?"

    Jero: "Así es...pero es la más peligrosa y difícil de controlar. El dragón CROSIS, El Purgador."

    Jera: *Trago saliva con temor* "E-Está bien, entonces estaré...no, estaremos preparados para ese momento."

    Neko: "Meow" *Me coloco en las faldas de Jera para acomodarme y ronronear*

    Jera: "Gracias....por hacerme entender todo, ahora...es hora de que vuelvas a la acción Jero, tus aliados te esperan, ahora mi forma femenina, será parte de tus habilidades."

    *Le di la mano a mi contraparte masculina para que volviera a ser Jero. De ahora en adelante, podrá convertirse en mi o en Neko cuando su voluntad lo requiera. Yo y Neko, debemos prepararnos para recibir al dragón CROSIS.*

    Jero: *Me miré las manos, por fin soy yo, y con el ánimo renovado volví al departamento de Bianca Auditore para emprender el viaje contra el Lyche Enemigo.*
    *Ayer había Sido un día desastrozo, no podía manejarme por el mundo siendo una chica. Al llegar a mi hogar en un día cansadísimo cerré los ojos un momento y me senté a respirar profundamente, tratando de meditar.* "¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Por qué el deseo irrefrenable de una transformación en contra de mi voluntad?" *Un aura de color violáceo emanaba de mi ser, y al abrir los ojos me encontraba de repente en un trance al parecer, ya que pude verme a mi mismo en mi forma masculina y mi forma gatuna.* Jera: "¿Qué? ¿Qué está pasando?" Jero: "Es hora de explicar el por qué de tu frustración al transformarte. Todo esto es para poder completar tu rol como 'cambiaformas" Neko: "¡Meow!" Jera: "¿Cambia formas?.....pero....¿Con qué finalidad necesito este tipo de entrenamiento?" Jero: "Para poder volver a ser CROSIS" Jera: "Ahora entiendo...todo esto es para...volver a la forma original..." Jero: "Así es, Pero tenemos que lograr que esa transformación no corrompa nuestra voluntad. Solo piénsalo. Costó un montón el ser mujer, imagina lo inestable que debe ser el convertirse de nuevo en el dragón primordial así como asi. Desapareceríamos los tres." Neko: "Meow Meow" Jera: "¿Eso quiere decir que todas estas 'transformaciones involuntarias' eran la forma de 'práctica.'?" Jero: "Así es, al estar en este plano de meditación pudimos comprender el por qué de todo este calvario." Jera: "¿Y qué es lo que continúa? ¿Queda alguna transformación?" Jero: "Así es...pero es la más peligrosa y difícil de controlar. El dragón CROSIS, El Purgador." Jera: *Trago saliva con temor* "E-Está bien, entonces estaré...no, estaremos preparados para ese momento." Neko: "Meow" *Me coloco en las faldas de Jera para acomodarme y ronronear* Jera: "Gracias....por hacerme entender todo, ahora...es hora de que vuelvas a la acción Jero, tus aliados te esperan, ahora mi forma femenina, será parte de tus habilidades." *Le di la mano a mi contraparte masculina para que volviera a ser Jero. De ahora en adelante, podrá convertirse en mi o en Neko cuando su voluntad lo requiera. Yo y Neko, debemos prepararnos para recibir al dragón CROSIS.* Jero: *Me miré las manos, por fin soy yo, y con el ánimo renovado volví al departamento de [Freaky_Ghost_Ovni_531] para emprender el viaje contra el Lyche Enemigo.*
    Me shockea
    Me gusta
    7
    5 turnos 0 maullidos
  • 𝐁𝐢𝐭𝐚́𝐜𝐨𝐫𝐚 𝟎𝟏: 𝐀𝐮𝐫𝐚𝐝𝐨𝐧
    Fandom Descendants / Treasure Planet
    Categoría Fantasía
    Cuando el galeón por fin apagó los propulsores y terminó de deslizarse sobre el agua, Jim emitió un largo suspiro.

    Auradon no era el destino que él quería, ni tampoco su misión asignada. Él era un cadete de la flota especial, su lugar estaba arriba, surcando las estrellas y el infinito cosmos. No ayudando a una bola de príncipes a leer correctamente las brújulas.

    — Solo por ti, Amelia —susurró con desgano, mirando las playas verdosas de la Bahía de Auradon, demasiado tranquilas y amigables para su gusto. Más allá estaba el puerto y aunque hubiera preferido llegar en la noche, los superiores habían mencionado que tendrían un pequeño recibimiento por algunos cuantos estudiantes.

    No se apuró a recoger sus pertenencias, confiaba en que sí lograba insistir un poco, la ahora directora del colegio, le permitiría dormir en la nave, en lugar del dormitorio que en sus misivas le prometió. Salió únicamente con un bolso al hombro, vestía el uniforme incompleto, los pantalones únicamente blancos, las botas sueltas y una camisa beige desgastada, que francamente era muy cómoda. También había vuelto a intentar dejarse el cabello largo... al menos tanto como lo permitía la academia.

    — ¿Y al menos vino ella, señor? —Preguntó con cierta curiosidad; tenía bastante de no ver a la capitana y mentiría si no le hiciera cierta ilusión verla por ahí. Pero tras la negativa de su capitán, la poca emoción que sentía se fue al traste. — Bueno... ¿Y a qué príncipes o princesas nos mandó?
    Cuando el galeón por fin apagó los propulsores y terminó de deslizarse sobre el agua, Jim emitió un largo suspiro. Auradon no era el destino que él quería, ni tampoco su misión asignada. Él era un cadete de la flota especial, su lugar estaba arriba, surcando las estrellas y el infinito cosmos. No ayudando a una bola de príncipes a leer correctamente las brújulas. — Solo por ti, Amelia —susurró con desgano, mirando las playas verdosas de la Bahía de Auradon, demasiado tranquilas y amigables para su gusto. Más allá estaba el puerto y aunque hubiera preferido llegar en la noche, los superiores habían mencionado que tendrían un pequeño recibimiento por algunos cuantos estudiantes. No se apuró a recoger sus pertenencias, confiaba en que sí lograba insistir un poco, la ahora directora del colegio, le permitiría dormir en la nave, en lugar del dormitorio que en sus misivas le prometió. Salió únicamente con un bolso al hombro, vestía el uniforme incompleto, los pantalones únicamente blancos, las botas sueltas y una camisa beige desgastada, que francamente era muy cómoda. También había vuelto a intentar dejarse el cabello largo... al menos tanto como lo permitía la academia. — ¿Y al menos vino ella, señor? —Preguntó con cierta curiosidad; tenía bastante de no ver a la capitana y mentiría si no le hiciera cierta ilusión verla por ahí. Pero tras la negativa de su capitán, la poca emoción que sentía se fue al traste. — Bueno... ¿Y a qué príncipes o princesas nos mandó?
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    20
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    1
    7 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Me gusta ir a Club de la familia Queen, en ese lugar me reciben con sonrisas sinceras, me llaman “señor Oz” con respeto y no con miedo, siempre hay una mesa lista. Jennifer insiste en que disfrute lo que ha construido, aunque a veces siento que exageran con las atenciones.

    Esa noche la vi por primera vez. Cabello oscuro, sonrisa fácil, ojos que parecían analizarlo todo. Se sentó a mi lado como si me conociera de toda la vida. Hablamos de cosas simples: música, viajes, el clima. Ella reía más de lo necesario, pero no me incomodó, supuse que solo era amable.

    "Deberíamos salir un día" me dijo, como si nada.

    No le vi problema. Una cena, conversación tranquila algo normal. Hace tiempo que no tengo algo parecido asi que acepté.

    El restaurante era distinto al club. Más elegante, más silencioso. Nadie me reconoció al entrar, tampoco nadie corrió a atenderme. Me pareció curioso, pero no le di importancia. Tal vez aquí simplemente trabajan de otra manera.

    Ella parecía muy cómoda cuando llegue, pidió mucha comida a pesar que no parecia comer tanto. Por mi parte pedi como era mi costumbre en el club, a diferencia de ella, yo si terminaba mi comida. Yo creo que esa muchacha queria probar de todo un poco, supongo que esta bien.

    La chica hablaba mucho sobre lujos, viajes, sobre “la vida que le gustaría tener”. Yo escuchaba. No entendía del todo por qué me decía esas cosas, pero asentía de vez en cuando.

    Entonces la misma mesera que me recibió al entrar, traia una nota que decia que era la cuenta y la dejo frente a mí. La miré y por un momento no supe qué hacer, esperé... Pensé que alguien vendría, como en el club. Tal vez era parte del servicio, o una formalidad. Incluso miré alrededor, esperando ver a alguien acercarse con esa sonrisa conocida de “no se preocupe, señor Oz”. Pero nadie vino.

    "¿Todo bien?" preguntó ella, inclinándose un poco hacia mí.

    "Sí… claro" le respondí, aunque no lo tenía tan claro volví a mirar el papel.

    "Ah... Así que aquí… sí se paga."

    No dije nada más. Solo tomé la cuenta con cierta torpeza, como si fuera la primera vez que veía algo así. Porque, en cierto modo, lo era. Supongo que Jennifer olvidó mencionarme ese detalle.

    Si destruyo el lugar me libraría de esa cuenta, pero se que a Jennifer no le gustara que haga algo como eso. Al final, la chica desaparco y un par de hombres con ropa azul me escoltaron afuera. Me pusieron unas cosas en las muñecas aunque tuve que tener mucho cuidado para no romperlas ya que se veían muy frágiles, dijeron que me llevarían al bote. No se que es eso, pero al menos podre subirme a uno de esos autos ruidosos con luces.
    Me gusta ir a Club de la familia Queen, en ese lugar me reciben con sonrisas sinceras, me llaman “señor Oz” con respeto y no con miedo, siempre hay una mesa lista. Jennifer insiste en que disfrute lo que ha construido, aunque a veces siento que exageran con las atenciones. Esa noche la vi por primera vez. Cabello oscuro, sonrisa fácil, ojos que parecían analizarlo todo. Se sentó a mi lado como si me conociera de toda la vida. Hablamos de cosas simples: música, viajes, el clima. Ella reía más de lo necesario, pero no me incomodó, supuse que solo era amable. "Deberíamos salir un día" me dijo, como si nada. No le vi problema. Una cena, conversación tranquila algo normal. Hace tiempo que no tengo algo parecido asi que acepté. El restaurante era distinto al club. Más elegante, más silencioso. Nadie me reconoció al entrar, tampoco nadie corrió a atenderme. Me pareció curioso, pero no le di importancia. Tal vez aquí simplemente trabajan de otra manera. Ella parecía muy cómoda cuando llegue, pidió mucha comida a pesar que no parecia comer tanto. Por mi parte pedi como era mi costumbre en el club, a diferencia de ella, yo si terminaba mi comida. Yo creo que esa muchacha queria probar de todo un poco, supongo que esta bien. La chica hablaba mucho sobre lujos, viajes, sobre “la vida que le gustaría tener”. Yo escuchaba. No entendía del todo por qué me decía esas cosas, pero asentía de vez en cuando. Entonces la misma mesera que me recibió al entrar, traia una nota que decia que era la cuenta y la dejo frente a mí. La miré y por un momento no supe qué hacer, esperé... Pensé que alguien vendría, como en el club. Tal vez era parte del servicio, o una formalidad. Incluso miré alrededor, esperando ver a alguien acercarse con esa sonrisa conocida de “no se preocupe, señor Oz”. Pero nadie vino. "¿Todo bien?" preguntó ella, inclinándose un poco hacia mí. "Sí… claro" le respondí, aunque no lo tenía tan claro volví a mirar el papel. "Ah... Así que aquí… sí se paga." No dije nada más. Solo tomé la cuenta con cierta torpeza, como si fuera la primera vez que veía algo así. Porque, en cierto modo, lo era. Supongo que Jennifer olvidó mencionarme ese detalle. Si destruyo el lugar me libraría de esa cuenta, pero se que a Jennifer no le gustara que haga algo como eso. Al final, la chica desaparco y un par de hombres con ropa azul me escoltaron afuera. Me pusieron unas cosas en las muñecas aunque tuve que tener mucho cuidado para no romperlas ya que se veían muy frágiles, dijeron que me llevarían al bote. No se que es eso, pero al menos podre subirme a uno de esos autos ruidosos con luces.
    Me shockea
    1
    3 comentarios 0 compartidos
  • Ni siquiera tuvo tiempo de destruir por completo aquel restaurante; el cual tuvo el descaro de hacerla esperar más de lo que ella podía soportar. Una rafaga de energía lanzada de su palma bastó para destruir una cuarta parte del local. Nadie había escapado de entre las ruinas, por lo que podía suponerse que muchos murieron o estaban gravemente heridos. Sin importar su situación, el incendio provocado por la explosión ya estaba consumiendo lo que quedaba del miserable lugar.

    Pero lejos de poder jactarse, lo que pudo ser una escena de deleite puro para la mujer se vio interrumpido por un extraño llamado de atención que resaltó de entre la lluvia, los gritos de los civiles cercanos al lugar de la tragedia y los relámpagos. Esa voz parecía provenir de unos metros atrás, a espaldas de la androide.

    Sin poder evitarlo, giró sobre sí misma para encarar a la persona que había decidido interrumpirla. La lluvia no daba tregua, seguía cayendo con la misma intensidad desde el momento en que empezó. Lo detestaba. Detestaba cómo el agua arruinaba su ropa favorita, pero lo que más sufría era por su hermosa cabellera rubia, que terminaría hecha un desastre, completamente impresentable. Podría haber regresado a su hogar temporal para remediar su lamentable apariencia, pero cada segundo que pasaba se empapaba aún más, todo por culpa de ese muchacho recién llegado.

    ──── ¿Acaso eres estúpido, niño? Será mejor que corras con tus padres, antes de que te reduzca a cenizas. ──── empezó con un tono amenazante. Su frialdad era evidente, carecía completamente de empatía cuando estaba enojada. Cualquiera que se cruce en su camino acabaría muerto, sin importar de quien se trate.

    Oliver Grayson
    Ni siquiera tuvo tiempo de destruir por completo aquel restaurante; el cual tuvo el descaro de hacerla esperar más de lo que ella podía soportar. Una rafaga de energía lanzada de su palma bastó para destruir una cuarta parte del local. Nadie había escapado de entre las ruinas, por lo que podía suponerse que muchos murieron o estaban gravemente heridos. Sin importar su situación, el incendio provocado por la explosión ya estaba consumiendo lo que quedaba del miserable lugar. Pero lejos de poder jactarse, lo que pudo ser una escena de deleite puro para la mujer se vio interrumpido por un extraño llamado de atención que resaltó de entre la lluvia, los gritos de los civiles cercanos al lugar de la tragedia y los relámpagos. Esa voz parecía provenir de unos metros atrás, a espaldas de la androide. Sin poder evitarlo, giró sobre sí misma para encarar a la persona que había decidido interrumpirla. La lluvia no daba tregua, seguía cayendo con la misma intensidad desde el momento en que empezó. Lo detestaba. Detestaba cómo el agua arruinaba su ropa favorita, pero lo que más sufría era por su hermosa cabellera rubia, que terminaría hecha un desastre, completamente impresentable. Podría haber regresado a su hogar temporal para remediar su lamentable apariencia, pero cada segundo que pasaba se empapaba aún más, todo por culpa de ese muchacho recién llegado. ──── ¿Acaso eres estúpido, niño? Será mejor que corras con tus padres, antes de que te reduzca a cenizas. ──── empezó con un tono amenazante. Su frialdad era evidente, carecía completamente de empatía cuando estaba enojada. Cualquiera que se cruce en su camino acabaría muerto, sin importar de quien se trate. [vision_jade_snake_849]
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    Me shockea
    4
    10 turnos 0 maullidos
  • "Si sólo uno de los dos va a comer y beber, al menos tú debes hacerlo bien"

    —Eran raros los proyectos donde Minami se animaba a modelar, dado a que, las cámaras muchas veces no la captaban de manera adecuada por su naturaleza vampírica, pero ella junto con unos técnicos hallaron la manera en que una cámara lo hiciera, los dueños de ese restaurant se empeñaron en que la querían a ella en el promocional, era una buena entrada de dinero para la agencia, así que no se pudo rehusar.—
    "Si sólo uno de los dos va a comer y beber, al menos tú debes hacerlo bien" —Eran raros los proyectos donde Minami se animaba a modelar, dado a que, las cámaras muchas veces no la captaban de manera adecuada por su naturaleza vampírica, pero ella junto con unos técnicos hallaron la manera en que una cámara lo hiciera, los dueños de ese restaurant se empeñaron en que la querían a ella en el promocional, era una buena entrada de dinero para la agencia, así que no se pudo rehusar.—
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Sniffles: ¿No puedo irme?.

    Chica: No, no puedes.

    Sniffles: ¿Por qué?.

    Chica: No puedo comer sola.
    ¿Porque no estás comiendo?. ¿No puedes comer comida picante?.

    Sniffles: ¿Por qué comes comida cómo está?. Prefiero comer hormigas silvestres.

    -La Chica de la universidad que nunca le habia hablado antes lo llevó a ese restaurante de comida mexicana. Veythra Lili Queen Ishtar
    Sniffles: ¿No puedo irme?. Chica: No, no puedes. Sniffles: ¿Por qué?. Chica: No puedo comer sola. ¿Porque no estás comiendo?. ¿No puedes comer comida picante?. Sniffles: ¿Por qué comes comida cómo está?. Prefiero comer hormigas silvestres. -La Chica de la universidad que nunca le habia hablado antes lo llevó a ese restaurante de comida mexicana. [Lili.Queen]
    Me enjaja
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Mis hazañas han llegado más lejos de lo que esperaba. — Musitó para sí mismo, se siente orgulloso de que una cajera de un restaurante de mala muerte lo reconociera como hechicero. Ahora está más motivado que nunca para seguir esforzándose en hacerse más fuerte.
    — Mis hazañas han llegado más lejos de lo que esperaba. — Musitó para sí mismo, se siente orgulloso de que una cajera de un restaurante de mala muerte lo reconociera como hechicero. Ahora está más motivado que nunca para seguir esforzándose en hacerse más fuerte.
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    4
    16 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados