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    ╔══════════════════════════════════════╗
    ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE
    Infernal Glamour · VIP Edition
    ╚══════════════════════════════════════╝

    ✦ PORTADA OFICIAL · ISHTAR’S VIP ✦

    El poder del rojo · Dominio · Estilo real

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MODELO PRINCIPAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Nombre: Ignia Ishtar
    Título editorial: El Rey del Glamour Infernal
    Estado: Soltero · Inalcanzable · Absoluto

    Ignia Ishtar pisa la alfombra roja no para ser visto… sino para ser recordado. Su sola presencia redefine el concepto de exclusividad, convirtiendo la noche en su reino personal.

    Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (VIP) representa la coronación de Ignia Ishtar como ícono de poder, deseo y elegancia oscura. Esta sesión mezcla moda real, mitología infernal y lujo nocturno, presentando a un rey moderno que no necesita compañía para dominar.

    El rojo no es un color.
    Es una advertencia.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ NARRATIVA VISUAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Bajo la luna llena, Ignia avanza por la alfombra roja mientras flashes lo rodean como relámpagos. No posa: avanza.
    Cada paso declara independencia, control y magnetismo.

    La ciudad observa.
    La prensa arde.
    El rey sonríe.

    ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ Estilo: Royal Infernal · Dark VIP · High Fantasy Fashion
    ✦ Inspiración: Realeza moderna, dioses del fuego, galas exclusivas
    ✦ Mood: Elegante, dominante, seductor, intocable

    Todo está diseñado para que Ignia sea el centro del universo visual.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Piel impecable, iluminada por flashes
    👁 Mirada segura, ligeramente desafiante
    Sonrisa de quien sabe que no necesita competir

    El maquillaje realza su aura: belleza peligrosa, carisma sobrenatural.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ ESCENOGRAFÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    🏙 Ciudad nocturna de fondo
    Prensa internacional rodeándolo
    Alfombra roja: su territorio

    Ignia no asiste a la gala.
    La gala ocurre porque él llegó.

    ✦ SIMBOLOGÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    El rojo: dominio, deseo, linaje
    ⚔ La lanza: poder real, protección, conquista
    La luna: soberanía nocturna
    Los flashes: adoración pública

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    “El rey no busca pareja.
    Busca imperios.”

    ISHTAR’S VIP presenta a Ignia Ishtar como el nuevo estándar del glamour infernal: soltero, poderoso y absolutamente exclusivo.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ IMPACTO DE MARCA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Consolida a ISHTAR’S VIP como revista de élite
    Eleva la moda a narrativa mitológica
    Convierte el estado “soltero” en símbolo de poder
    ╔══════════════════════════════════════╗ 👑🔥 ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE 🔥👑 Infernal Glamour · VIP Edition ╚══════════════════════════════════════╝ ✦ PORTADA OFICIAL · ISHTAR’S VIP ✦ El poder del rojo · Dominio · Estilo real ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MODELO PRINCIPAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🩸 Nombre: Ignia Ishtar 👑 Título editorial: El Rey del Glamour Infernal 💔 Estado: Soltero · Inalcanzable · Absoluto Ignia Ishtar pisa la alfombra roja no para ser visto… sino para ser recordado. Su sola presencia redefine el concepto de exclusividad, convirtiendo la noche en su reino personal. Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (VIP) representa la coronación de Ignia Ishtar como ícono de poder, deseo y elegancia oscura. Esta sesión mezcla moda real, mitología infernal y lujo nocturno, presentando a un rey moderno que no necesita compañía para dominar. El rojo no es un color. Es una advertencia. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ NARRATIVA VISUAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Bajo la luna llena, Ignia avanza por la alfombra roja mientras flashes lo rodean como relámpagos. No posa: avanza. Cada paso declara independencia, control y magnetismo. La ciudad observa. La prensa arde. El rey sonríe. ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ Estilo: Royal Infernal · Dark VIP · High Fantasy Fashion ✦ Inspiración: Realeza moderna, dioses del fuego, galas exclusivas ✦ Mood: Elegante, dominante, seductor, intocable Todo está diseñado para que Ignia sea el centro del universo visual. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 💄 Piel impecable, iluminada por flashes 👁 Mirada segura, ligeramente desafiante 😈 Sonrisa de quien sabe que no necesita competir El maquillaje realza su aura: belleza peligrosa, carisma sobrenatural. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ESCENOGRAFÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🏙 Ciudad nocturna de fondo 🎥 Prensa internacional rodeándolo 🔴 Alfombra roja: su territorio Ignia no asiste a la gala. La gala ocurre porque él llegó. ✦ SIMBOLOGÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 El rojo: dominio, deseo, linaje ⚔ La lanza: poder real, protección, conquista 🌕 La luna: soberanía nocturna 📸 Los flashes: adoración pública ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🔥 “El rey no busca pareja. Busca imperios.” ISHTAR’S VIP presenta a Ignia Ishtar como el nuevo estándar del glamour infernal: soltero, poderoso y absolutamente exclusivo. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ IMPACTO DE MARCA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 Consolida a ISHTAR’S VIP como revista de élite 🔥 Eleva la moda a narrativa mitológica 🩸 Convierte el estado “soltero” en símbolo de poder
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  • El campo de entrenamiento ya no fue un lugar al que pudiera volver, pues no hubo maniquí que no acabara como peluche destrozado. Tan solo pequeños pedazos de lo que alguna vez fueron muñecos de entrenamiento ¿Y sus compañeras exorcistas? Adán las habría echado de una patada aunque ella no se contuvo de casi agarrarlas de las greñas. Ni una sola competente ¿Cómo era que se habían vuelto tan débiles? Se suponía que ellas eran el batallón de defensa del cielo, la única arma capaz de evitar una rebelión de parte del infierno... Ahora reducido a un patético grupo de niñitas que jugaban a ser soldados, pues sólo requería de un fuerte golpe a cada una para derrotarlas; un hecho que sucedió en la tarde. Ninguna fue un reto, no uno verdadero.

    ¿Y en las calles celestiales? Su humor no mejoró. Todos estaban tan tranquilos y alegres como de costumbre ¿Es que a nadie le importaba lo que sucedía? ¿Ni siquiera a Sera?

    — Tsk... —

    Chasqueó la lengua. Por supuesto que a Sera no le importaba ¿Cómo podía esperar que lo hiciera si había puesto al más patético de los ángeles como líder de las exterminadoras? Probablemente allí estaba la respuesta a la decadencia de eficacia en lo que alguna vez fueron sus compañeras.
    En su habitación, los pensamientos se entremezclaron con sus sentimientos, con su alma rota y con su ira convertida en un fuego que era imposible de extinguir. La frustración creció mientras más pensaba; la decadencia en las exterminadoras, la indiferencia del cielo, los cambios en Adán....

    — ¡Agh! — Y finalmente explotó, su puño metálico golpeando la pared de su cuarto hasta agrietarlo en todas direcciones.
    Sus dos manos se cerraron como puños contra el muro, su frente apoyándose en la pared resquebrajada.

    "¿Otra vez histérica? ¿Es que acaso siempre te baja la regla?"

    Escuchó aquella voz, una que reconoció perfectamente. Se apartó del muro, levantando la mirada antes de voltear para ver a quien ya imaginaba; Adán. De brazos cruzados y recargado sobre un mueble.
    Parpadeó varias veces con los ojos bien abiertos a punto de preguntarle cuándo había llegado... Hasta que se dió cuenta. No era Adán, no al menos con el que se había encontrado. No con el vivo, no... Ese era el Adán que ella recordaba. No era la primera vez que se le parecía, la única ilusión que parecía consolarla.

    — Nadie me escucha. ¡Cada vez están más cegados, caen en tentación por las palabras de ellos! ¿¡Puedes creerlo!? ¡Prohibieron los exterminios! —

    En su voz latente la frustración mientras el fantasma alzaba una ceja tras oírle, incluso sobresaltandose al oírla. Rápidamente acercándose con alerta.

    "¿Estás de puta broma? ¿En qué puto momento?"

    — Y eso no es lo peor... Cambiaste. ¡Te cambiaron! Ni siquiera eres tú... Te ves igual, pareces igual.... — Las lágrimas de nuevo se habían acumulado en sus ojos, alejándose algunos pasos de aquella ilusión mientras se dirigía hacia la ventana que daba al exterior. Observando sin ver el paisaje que le revelaba. — ¡¡Quieres a Abel!! Lo... ¡Lo defiendes! —

    Soltó como si aquella hubiera sido la más grandes de las señales de su cambio. Como si aquel detalle le hubiera encendido las alarmas pues en lo otro sólo podía encontrar justificación a que se contenía porque eran órdenes de Sera... Aunque también le extrañó haberle visto tan tranquilo en ese aspecto. Adán habría puesto el grito en el cielo, más después de que casi lo habían asesinado, si tan sólo prohibieran los exterminios como si nada.
    El fantasma de su Adán se sobresaltó tras lo que escuchó, incluso llevándose una mano al pecho.

    "¿Defender? ¿¡A ese mocoso!? ¡Es como un grano en los huevos! Carajo. Me lavaron el puto cerebro, dime que al menos me consta que todavía soy la primera puta polla de la humanidad"

    Inhaló, profundo, en silencio y lentamente fue exhalando en lo que, observando el paisaje, pasó a observar su reflejo en el cristal. Otro reflejo, aunque en realidad no estaba, cerniendose sobre ella desde su espalda; Adán que se le había acercado.

    "No pensarás dejar que me quede como un retrasado ¿Verdad? Ya me dejaste atrás una vez"

    Apretó los labios. Ni una sola lágrima había salido de sus ojos a pesar de que antes de habían acumulado en ellos, sus manos cerrandose fuertemente en puños a sus lados mientras su mirada no se apartaba del reflejo de Adán.

    — No, señor. Voy a recuperarlo y lo llevaré a su antigua gloria —

    "¿Y qué hay de las escorias? ¿De los traidores? ¿De todos los que se cagaron en mi casi puta muerte?"

    — Pagarán. Todos lo harán... Acabaré hasta con el último de esos demonios. Limpiaré la podredumbre del infierno y abriré los ojos de todos en el cielo o los haré caer al abismo. Así deba hacerlo sola —

    Juro con su mirada oscurecida en lo que, son un gruñido de furia de tan solo pensar en todos ellos, en la forma en la que los ángeles ignoraban deliberadamente para su comodidad los cambios en la personalidad de Adán, daba un nuevo puñetazo al vidrio de su ventana hasta quebrarlo, agrietarlo, al ounto de que tal vez hasta una pequeña brisa podría hacerlo estallar.
    El campo de entrenamiento ya no fue un lugar al que pudiera volver, pues no hubo maniquí que no acabara como peluche destrozado. Tan solo pequeños pedazos de lo que alguna vez fueron muñecos de entrenamiento ¿Y sus compañeras exorcistas? Adán las habría echado de una patada aunque ella no se contuvo de casi agarrarlas de las greñas. Ni una sola competente ¿Cómo era que se habían vuelto tan débiles? Se suponía que ellas eran el batallón de defensa del cielo, la única arma capaz de evitar una rebelión de parte del infierno... Ahora reducido a un patético grupo de niñitas que jugaban a ser soldados, pues sólo requería de un fuerte golpe a cada una para derrotarlas; un hecho que sucedió en la tarde. Ninguna fue un reto, no uno verdadero. ¿Y en las calles celestiales? Su humor no mejoró. Todos estaban tan tranquilos y alegres como de costumbre ¿Es que a nadie le importaba lo que sucedía? ¿Ni siquiera a Sera? — Tsk... — Chasqueó la lengua. Por supuesto que a Sera no le importaba ¿Cómo podía esperar que lo hiciera si había puesto al más patético de los ángeles como líder de las exterminadoras? Probablemente allí estaba la respuesta a la decadencia de eficacia en lo que alguna vez fueron sus compañeras. En su habitación, los pensamientos se entremezclaron con sus sentimientos, con su alma rota y con su ira convertida en un fuego que era imposible de extinguir. La frustración creció mientras más pensaba; la decadencia en las exterminadoras, la indiferencia del cielo, los cambios en Adán.... — ¡Agh! — Y finalmente explotó, su puño metálico golpeando la pared de su cuarto hasta agrietarlo en todas direcciones. Sus dos manos se cerraron como puños contra el muro, su frente apoyándose en la pared resquebrajada. "¿Otra vez histérica? ¿Es que acaso siempre te baja la regla?" Escuchó aquella voz, una que reconoció perfectamente. Se apartó del muro, levantando la mirada antes de voltear para ver a quien ya imaginaba; Adán. De brazos cruzados y recargado sobre un mueble. Parpadeó varias veces con los ojos bien abiertos a punto de preguntarle cuándo había llegado... Hasta que se dió cuenta. No era Adán, no al menos con el que se había encontrado. No con el vivo, no... Ese era el Adán que ella recordaba. No era la primera vez que se le parecía, la única ilusión que parecía consolarla. — Nadie me escucha. ¡Cada vez están más cegados, caen en tentación por las palabras de ellos! ¿¡Puedes creerlo!? ¡Prohibieron los exterminios! — En su voz latente la frustración mientras el fantasma alzaba una ceja tras oírle, incluso sobresaltandose al oírla. Rápidamente acercándose con alerta. "¿Estás de puta broma? ¿En qué puto momento?" — Y eso no es lo peor... Cambiaste. ¡Te cambiaron! Ni siquiera eres tú... Te ves igual, pareces igual.... — Las lágrimas de nuevo se habían acumulado en sus ojos, alejándose algunos pasos de aquella ilusión mientras se dirigía hacia la ventana que daba al exterior. Observando sin ver el paisaje que le revelaba. — ¡¡Quieres a Abel!! Lo... ¡Lo defiendes! — Soltó como si aquella hubiera sido la más grandes de las señales de su cambio. Como si aquel detalle le hubiera encendido las alarmas pues en lo otro sólo podía encontrar justificación a que se contenía porque eran órdenes de Sera... Aunque también le extrañó haberle visto tan tranquilo en ese aspecto. Adán habría puesto el grito en el cielo, más después de que casi lo habían asesinado, si tan sólo prohibieran los exterminios como si nada. El fantasma de su Adán se sobresaltó tras lo que escuchó, incluso llevándose una mano al pecho. "¿Defender? ¿¡A ese mocoso!? ¡Es como un grano en los huevos! Carajo. Me lavaron el puto cerebro, dime que al menos me consta que todavía soy la primera puta polla de la humanidad" Inhaló, profundo, en silencio y lentamente fue exhalando en lo que, observando el paisaje, pasó a observar su reflejo en el cristal. Otro reflejo, aunque en realidad no estaba, cerniendose sobre ella desde su espalda; Adán que se le había acercado. "No pensarás dejar que me quede como un retrasado ¿Verdad? Ya me dejaste atrás una vez" Apretó los labios. Ni una sola lágrima había salido de sus ojos a pesar de que antes de habían acumulado en ellos, sus manos cerrandose fuertemente en puños a sus lados mientras su mirada no se apartaba del reflejo de Adán. — No, señor. Voy a recuperarlo y lo llevaré a su antigua gloria — "¿Y qué hay de las escorias? ¿De los traidores? ¿De todos los que se cagaron en mi casi puta muerte?" — Pagarán. Todos lo harán... Acabaré hasta con el último de esos demonios. Limpiaré la podredumbre del infierno y abriré los ojos de todos en el cielo o los haré caer al abismo. Así deba hacerlo sola — Juro con su mirada oscurecida en lo que, son un gruñido de furia de tan solo pensar en todos ellos, en la forma en la que los ángeles ignoraban deliberadamente para su comodidad los cambios en la personalidad de Adán, daba un nuevo puñetazo al vidrio de su ventana hasta quebrarlo, agrietarlo, al ounto de que tal vez hasta una pequeña brisa podría hacerlo estallar.
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  • El Rayo primordial
    Fandom Omegaverse Ishtar
    Categoría Acción
    El salón de entrenamiento aún respira incienso antiguo y piedra caliente cuando doy un paso al frente. No levanto la voz; no hace falta.

    Te miro, pupilo.
    La emperatriz Sasha ha hablado.
    Y cuando la Emperatriz honra a alguien con una orden, esa orden se convierte en el eje de su existencia.

    Hoy, tu vida gira alrededor de esto.

    —Has sido puesto bajo mi tutela —te digo, con calma absoluta—. No como castigo, sino como privilegio. Sasha me ha confiado tu fuego… y tu destino. Respóndele con respeto. Respóndeme con obediencia. No hay nada más importante para ti ahora mismo que convertirte en digno del nombre Ishtar.

    Me detengo frente a ti. Siento tu fuego primordial arder, joven, impetuoso, aún desordenado. Un don de nacimiento. Valioso… pero incompleto.

    —No te equivoques —continúo—. En nuestra estirpe, los machos nacen con fuerza, pero las hembras forjamos el poder. Yo no nací completa. Me hice. Desde cero. Con la dualidad de Veythra desgarrando mi alma, luchando contra mí… hasta que dejamos de ser dos.

    Ahora somos una.

    Y ese poder —una sombra del que porta Jennifer con su medio corazón del Caos-Elunai— me pertenece. Un fragmento, sí. Pero afilado hasta la perfección.

    Doy media vuelta y extiendo la mano. El aire a nuestro alrededor empieza a vibrar.

    —Tu fuego primordial será nuestro punto de partida. No el final.
    Hoy aprenderás algo que pocos íncubos logran comprender: el fuego no sólo quema… mueve.
    Las corrientes de calor nacen de mi palma, invisibles pero feroces.

    —Siente cómo el fuego empuja al mundo. El calor crea viento. No lo impongas. Guíalo.
    Ese viento incandescente es una extensión de ti. Deja que te atraviese el pecho, los brazos, la espalda. Respira con él.
    El aire se ondula. La temperatura sube.

    —Ahora escucha con algo más que los oídos —susurro—. El aire está vivo. Contiene agua. Moléculas suspendidas, esperando ser llamadas.
    No las fuerces. Reconócelas como parte de ti.
    Mis ojos brillan apenas.

    —Encuentra el punto exacto, Ignia. Ni frío ni exceso de fuego. El instante sagrado donde el agua deja de ser agua… y se vuelve vapor.
    El viento gira, más preciso.

    —Bien. Ahora viene lo difícil.
    Haz chocar dos moléculas de vapor. No con rabia. Con intención. Compresión perfecta. Velocidad justa.
    Clavo la mirada en la tuya.

    —Cuando lo logres, el cielo responderá. Porque el rayo no nace del odio… nace del equilibrio violento entre fuerzas opuestas.
    Bajo lentamente la mano.

    —Empieza.
    Demuestra a la emperatriz Sasha que su honor no fue mal otorgado.
    Y a mí… que mereces llamarme sensei.
    El salón de entrenamiento aún respira incienso antiguo y piedra caliente cuando doy un paso al frente. No levanto la voz; no hace falta. Te miro, pupilo. La emperatriz Sasha ha hablado. Y cuando la Emperatriz honra a alguien con una orden, esa orden se convierte en el eje de su existencia. Hoy, tu vida gira alrededor de esto. —Has sido puesto bajo mi tutela —te digo, con calma absoluta—. No como castigo, sino como privilegio. Sasha me ha confiado tu fuego… y tu destino. Respóndele con respeto. Respóndeme con obediencia. No hay nada más importante para ti ahora mismo que convertirte en digno del nombre Ishtar. Me detengo frente a ti. Siento tu fuego primordial arder, joven, impetuoso, aún desordenado. Un don de nacimiento. Valioso… pero incompleto. —No te equivoques —continúo—. En nuestra estirpe, los machos nacen con fuerza, pero las hembras forjamos el poder. Yo no nací completa. Me hice. Desde cero. Con la dualidad de Veythra desgarrando mi alma, luchando contra mí… hasta que dejamos de ser dos. Ahora somos una. Y ese poder —una sombra del que porta Jennifer con su medio corazón del Caos-Elunai— me pertenece. Un fragmento, sí. Pero afilado hasta la perfección. Doy media vuelta y extiendo la mano. El aire a nuestro alrededor empieza a vibrar. —Tu fuego primordial será nuestro punto de partida. No el final. Hoy aprenderás algo que pocos íncubos logran comprender: el fuego no sólo quema… mueve. Las corrientes de calor nacen de mi palma, invisibles pero feroces. —Siente cómo el fuego empuja al mundo. El calor crea viento. No lo impongas. Guíalo. Ese viento incandescente es una extensión de ti. Deja que te atraviese el pecho, los brazos, la espalda. Respira con él. El aire se ondula. La temperatura sube. —Ahora escucha con algo más que los oídos —susurro—. El aire está vivo. Contiene agua. Moléculas suspendidas, esperando ser llamadas. No las fuerces. Reconócelas como parte de ti. Mis ojos brillan apenas. —Encuentra el punto exacto, Ignia. Ni frío ni exceso de fuego. El instante sagrado donde el agua deja de ser agua… y se vuelve vapor. El viento gira, más preciso. —Bien. Ahora viene lo difícil. Haz chocar dos moléculas de vapor. No con rabia. Con intención. Compresión perfecta. Velocidad justa. Clavo la mirada en la tuya. —Cuando lo logres, el cielo responderá. Porque el rayo no nace del odio… nace del equilibrio violento entre fuerzas opuestas. Bajo lentamente la mano. —Empieza. Demuestra a la emperatriz Sasha que su honor no fue mal otorgado. Y a mí… que mereces llamarme sensei.
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  • Las garras de la inocencia

    Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia.

    El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles.

    Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca.

    Entonces, un crujido.

    Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno.

    Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín.

    El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados.

    Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco.

    La risa de uno de los hombres se apagó de golpe.

    Un impacto seco. Brutal.

    Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo.

    +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando!

    Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron.

    +¡Es solo un niño!
    —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos!

    Se lanzó.

    Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes.

    No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto.

    +¡No puede ser… tiene una Visión!

    Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación.

    Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo.

    Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya.

    Convenció a los lobos de no matar.

    La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra.

    Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato.

    -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
    Las garras de la inocencia Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia. El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles. Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca. Entonces, un crujido. Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno. Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín. El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados. Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco. La risa de uno de los hombres se apagó de golpe. Un impacto seco. Brutal. Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo. +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando! Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron. +¡Es solo un niño! —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos! Se lanzó. Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes. No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto. +¡No puede ser… tiene una Visión! Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación. Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo. Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya. Convenció a los lobos de no matar. La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra. Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato. -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
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  • Datos que nadie pidió sobre mi.
    uwúr

    Mido 1.80m
    Tengo 34 años.
    Soy la hermana mayor de dos hermanos.
    No, nunca he estado casada y probablemente nunca lo estaré.
    En mi recide el fuego primordial del Primer Trono.
    En mi recide la Diosa Bastet.
    Casi falleci al nacer pero la Diosa me salvó, me dió vida y fuerza para seguir adelante.
    Amo todo tipo de comida. :3
    Una vez fui Modelo.

    Y ya.... Jajajajaja.

    Nenet sin saber que hacer a estas horas. (??
    :p
    Datos que nadie pidió sobre mi. uwúr Mido 1.80m Tengo 34 años. Soy la hermana mayor de dos hermanos. No, nunca he estado casada y probablemente nunca lo estaré. En mi recide el fuego primordial del Primer Trono. En mi recide la Diosa Bastet. Casi falleci al nacer pero la Diosa me salvó, me dió vida y fuerza para seguir adelante. Amo todo tipo de comida. :3 Una vez fui Modelo. Y ya.... Jajajajaja. Nenet sin saber que hacer a estas horas. (?? :p
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  • ────Cuidado, Gorgona. Si sigues golpeando de esa forma tan bruta, terminarás partiendo la forja en dos –le advertí a Ferrus.

    Ella resopló. No levantó la vista para mirarme, y contrario a lo que le dije, comenzó a golpear el metal con más fuerza de la necesaria. La base sólida sobre la que trabajábamos fue sabia y supo absorber sus brutales impactos. Poco refinados, como era su costumbre. Me irritaba cuando hacía eso.

    ────El metal no necesita halagos –gruñó absorta en su labor–. Necesita disciplina. Aguantar.

    ────Claro que sí –respondí, ladeando la cabeza. A diferencia suya, cada impacto de mi martillo sobre el bloque era preciso, exacto. Tomé el metal con las pinzas, me calentó el rostro al alzarlo frente a mí–. El metal de este no solo será certero en combate, despertará admiración en cualquiera que vea quién lo está portando.

    ────Un arma no es un accesorio de belleza. –replicó. Hizo un ademán despectivo, ceñuda, como si hubiera desafiado cualquier lógica existente. Por fin me miraba–Además, ¿qué es esa cosa?

    Abrí los ojos, exageradamente ofendida.

    ────Que comentario tan cruel. «Esa cosa», como tú lo llamas, no solo será hermoso, será devastador con quién se interponga en su camino en la Gran Cruzada.

    Ferrus negó con la cabeza y retomó su trabajo. Jamás se lo dije, pero era adorable cuando lograba sacarla de sus casillas. Su ceja espesa dramatizaba sus gestos, el color le trepaba por el cuello y un brote de manchas rojas le salpicaba el rostro severo. Parecía una fresa fresca salida de los jardines de Iax. Solo que si yo le hincaba el diente, lo que explotaría no sería precisamente un sabor que se quedaría impreso en mi boca.

    ────Si se rompe en batalla, no vengas llorando.

    ────Si se rompe –sonreí–, será porque la galaxia no estaba preparada para él. Y tú sabes bien que, para cualquier cosa que pase en mis manos, eso es... imposible.

    Fui infantil en ese instante y le sacudí de lado a lado el bloque incandescente junto a ella. Solo con Ferrus me permitía bromear de esa forma. El metal emitió un leve zumbido. Casi un ronroneo de un felino peludo.

    ────¿Ves? Le agradas. Pero... –hice una pausa y miré el bloque como si fuera mi mayor confidente– yo te agrado más, ¿verdad?

    ────Cersei, estoy a punto de arrojar a tu amiguito a la lava, como sigas así.

    ────Una amenaza vacía. No lo admites, pero puedes observar la calidad y la perfección con la que esta arma se está forjando. Te conozco, Ferrus, y sé que nunca dejarías salir de tu forja una pieza tan bien trabajada sin terminar.

    Su columna permaneció quieta por un momento. La siguiente sucesión de golpes sobre el yunque confirmó mis sospechas. Ella nunca permitiría que se corriera la voz de que un trabajo mal hecho había salido del calor de su forja.

    ────Haces demasiadas bromas –gruñó. Más golpes brutales se precipitaron sobre el metal, este se desplegó como un pergamino antiguo sobre nuestro espacio de trabajo. Lo que estaba creando sería una espada–. Hablas mucho y trabajas tan poco.

    Le sonreí, dejé mis herramientas a un lado y me senté en el borde del área de trabajo. El sudor me resbalaba por la piel como una película líquida de la que quería deshacerme con el vapor de una ducha caliente.

    ────Porque eres aburrida hasta la muerte.

    ────Idiota.

    ────Una idiota perfecta –la corregí–. Y tú una herrera cabeza dura... con gran talento.

    Levanté una ceja cuando me observó de reojo. Yo no exageraba; no era un elogio dicho a la ligera, jamás lo eran. Ferrus era una herrera excepcional, nadie superaba su destreza en el arte de la forja. Ningunas manos podrían igualarla, ni replicar nada de lo que ella era capaz de hacer. Y aún así allí estaba yo, aceptando aquel desafío, apunto de descubrir quién de las dos sería capaz de crear el arma perfecta. La respetaba.

    Entonces la vi. Justo debajo de su mejilla, se dibujó una sonrisa. La primera en aquellas interminables horas. No recuerdo cuánto tiempo pasamos dentro de esa forja, trabajando hombro con hombro, rodeadas por el incesante golpear de los martillos, intercambiando insultos y bromas sanas que nos lanzábamos mutuamente. El metal siseó al enfriarse, hasta que su brillo se apagó.

    Esos largos días dieron dos frutos. Yo forjé un martillo de guerra, recio y de peso formidable. En la cabeza tenía esculpida una gloriosa águila, su pico se alzaba amenazante, marcando el punto de impacto, capaz de someter a una montaña. Lo llamé Rompeforjas.

    Ferrus, en cambio, fabricó una espada dorada que ardía permanentemente, conteniendo en su hoja afilada el calor de la forja. Su nombre era Filo de Fuego.

    Me quedé sin palabras al observar su creación en sus manos. Filo de Fuego era imponente, pensé en las tantas formas con las que se podría bailar con ella en el campo de batalla; perforando el acero y cauterizando heridas al mismo tiempo que las trazaba sobre la piel. Bajé a Rompeforjas y mi frente ante la Gorgona. Admití mi derrota, su espada era mejor que mi martillo.

    Y para mi sorpresa, ella hizo exactamente mismo.

    Intercambiamos nuestras armas; yo me quedé con la espada, y ella con el martillo. La forja no solo moldeó a nuestras creaciones, también una amistad que creíamos eterna. Hasta que el destino la puso a prueba de la peor forma posible.

    Y... esa fue toda la historia. ¿Quieres más vino de la victoria? Yo sí. Aún conserva ese sabor añejado que Eidolon le dio al barril. Sería una descortesía desperdiciarlo. Mi garganta está seca.
    ────Cuidado, Gorgona. Si sigues golpeando de esa forma tan bruta, terminarás partiendo la forja en dos –le advertí a Ferrus. Ella resopló. No levantó la vista para mirarme, y contrario a lo que le dije, comenzó a golpear el metal con más fuerza de la necesaria. La base sólida sobre la que trabajábamos fue sabia y supo absorber sus brutales impactos. Poco refinados, como era su costumbre. Me irritaba cuando hacía eso. ────El metal no necesita halagos –gruñó absorta en su labor–. Necesita disciplina. Aguantar. ────Claro que sí –respondí, ladeando la cabeza. A diferencia suya, cada impacto de mi martillo sobre el bloque era preciso, exacto. Tomé el metal con las pinzas, me calentó el rostro al alzarlo frente a mí–. El metal de este no solo será certero en combate, despertará admiración en cualquiera que vea quién lo está portando. ────Un arma no es un accesorio de belleza. –replicó. Hizo un ademán despectivo, ceñuda, como si hubiera desafiado cualquier lógica existente. Por fin me miraba–Además, ¿qué es esa cosa? Abrí los ojos, exageradamente ofendida. ────Que comentario tan cruel. «Esa cosa», como tú lo llamas, no solo será hermoso, será devastador con quién se interponga en su camino en la Gran Cruzada. Ferrus negó con la cabeza y retomó su trabajo. Jamás se lo dije, pero era adorable cuando lograba sacarla de sus casillas. Su ceja espesa dramatizaba sus gestos, el color le trepaba por el cuello y un brote de manchas rojas le salpicaba el rostro severo. Parecía una fresa fresca salida de los jardines de Iax. Solo que si yo le hincaba el diente, lo que explotaría no sería precisamente un sabor que se quedaría impreso en mi boca. ────Si se rompe en batalla, no vengas llorando. ────Si se rompe –sonreí–, será porque la galaxia no estaba preparada para él. Y tú sabes bien que, para cualquier cosa que pase en mis manos, eso es... imposible. Fui infantil en ese instante y le sacudí de lado a lado el bloque incandescente junto a ella. Solo con Ferrus me permitía bromear de esa forma. El metal emitió un leve zumbido. Casi un ronroneo de un felino peludo. ────¿Ves? Le agradas. Pero... –hice una pausa y miré el bloque como si fuera mi mayor confidente– yo te agrado más, ¿verdad? ────Cersei, estoy a punto de arrojar a tu amiguito a la lava, como sigas así. ────Una amenaza vacía. No lo admites, pero puedes observar la calidad y la perfección con la que esta arma se está forjando. Te conozco, Ferrus, y sé que nunca dejarías salir de tu forja una pieza tan bien trabajada sin terminar. Su columna permaneció quieta por un momento. La siguiente sucesión de golpes sobre el yunque confirmó mis sospechas. Ella nunca permitiría que se corriera la voz de que un trabajo mal hecho había salido del calor de su forja. ────Haces demasiadas bromas –gruñó. Más golpes brutales se precipitaron sobre el metal, este se desplegó como un pergamino antiguo sobre nuestro espacio de trabajo. Lo que estaba creando sería una espada–. Hablas mucho y trabajas tan poco. Le sonreí, dejé mis herramientas a un lado y me senté en el borde del área de trabajo. El sudor me resbalaba por la piel como una película líquida de la que quería deshacerme con el vapor de una ducha caliente. ────Porque eres aburrida hasta la muerte. ────Idiota. ────Una idiota perfecta –la corregí–. Y tú una herrera cabeza dura... con gran talento. Levanté una ceja cuando me observó de reojo. Yo no exageraba; no era un elogio dicho a la ligera, jamás lo eran. Ferrus era una herrera excepcional, nadie superaba su destreza en el arte de la forja. Ningunas manos podrían igualarla, ni replicar nada de lo que ella era capaz de hacer. Y aún así allí estaba yo, aceptando aquel desafío, apunto de descubrir quién de las dos sería capaz de crear el arma perfecta. La respetaba. Entonces la vi. Justo debajo de su mejilla, se dibujó una sonrisa. La primera en aquellas interminables horas. No recuerdo cuánto tiempo pasamos dentro de esa forja, trabajando hombro con hombro, rodeadas por el incesante golpear de los martillos, intercambiando insultos y bromas sanas que nos lanzábamos mutuamente. El metal siseó al enfriarse, hasta que su brillo se apagó. Esos largos días dieron dos frutos. Yo forjé un martillo de guerra, recio y de peso formidable. En la cabeza tenía esculpida una gloriosa águila, su pico se alzaba amenazante, marcando el punto de impacto, capaz de someter a una montaña. Lo llamé Rompeforjas. Ferrus, en cambio, fabricó una espada dorada que ardía permanentemente, conteniendo en su hoja afilada el calor de la forja. Su nombre era Filo de Fuego. Me quedé sin palabras al observar su creación en sus manos. Filo de Fuego era imponente, pensé en las tantas formas con las que se podría bailar con ella en el campo de batalla; perforando el acero y cauterizando heridas al mismo tiempo que las trazaba sobre la piel. Bajé a Rompeforjas y mi frente ante la Gorgona. Admití mi derrota, su espada era mejor que mi martillo. Y para mi sorpresa, ella hizo exactamente mismo. Intercambiamos nuestras armas; yo me quedé con la espada, y ella con el martillo. La forja no solo moldeó a nuestras creaciones, también una amistad que creíamos eterna. Hasta que el destino la puso a prueba de la peor forma posible. Y... esa fue toda la historia. ¿Quieres más vino de la victoria? Yo sí. Aún conserva ese sabor añejado que Eidolon le dio al barril. Sería una descortesía desperdiciarlo. Mi garganta está seca.
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  • Limbus company no se hace cargo de las lesiones ni muertes de este capítulo.

    Jae: —Elena.. cariño.. nos han entregado el reporte sobre la operación 1 de los cazadores. ¿Qué te parece si lo leemos lo más resumido?

    Elena: —Es más fácil solo mencionar lo importante.
    Jae: —Es lo que haremos.
    Elena: —Uh.. bien.

    Jae: Bien empezare.. Los cazadores de nombres Veythra Lili Queen Ishtar , Axel Koroved , Usagi , Rhett Zakharov ,Tobıαs Novαkovıc , Zagreo the Dark Demon Greek Mitology Verónica Valentine , [Incub_Oli_Berry] y Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin efectuaron está búsqueda de manera.. satisfactoria (claro-).
    Elena: Al principio ellos no tuvieron alguna idea que hacer pero una de ellas al ver la presencia de la anomalía le otorgó respeto y un ejercicio psicológico amistoso.
    Jae: Mientras un rubio enfadaba a la anomalía.
    Elena: Algunos decidieron en querer matarla. Pero otros sólo querían aprender de ella. Como es el caso del cazador uh.. ¿Tobias? Y.. ¿Ryu? Oh. También de una tal ¿Veythra?.
    Jae: Siendo así, los que estaban a favor de matar eran el rubio Cazador llamado Oliver y otro aquel que tuvo problemas y un diálogo amistoso con la anomalia. Parecía que lo iba a adoptar. Curioso..
    Elena: Aquel demonio que insistía en matar al final no estaba consiente para contarlo. Vaya-
    Jae: Lo principal de esta operación era recabar información cosa que apesar de haber iniciado con el pie izquierda y sus desacuerdos. Pudieron dar información importante sobre aquella anomalia cual nombramos "Domina"
    Elena: — Faust se encargará de la actualización ¿cierto?
    Jae:— Así es cariño.
    Elena: —Uh... bien.
    Jae: Para finalizar, Veythra fue capaz de respetar a la anomalía entregándole una reliquia antigua ademas que gracias a la cazadora Verónica pudieron detectar que la anomalia era algo sensible al fuego.
    Elena: —Esa fue una buena escena.
    Jae: —Bastante inesperada.
    Jae: Oh también indica aquí que hubieron lazos amistosos entre el cazador demonio Zagreo y el cazador Rhett.

    Elena: A concluir, esta misión ha sido satisfactoria, apesar de que incluso uno de los cazadores, al parecer uno de los más mentalmente inestables llamado axel, ayudará a calmar el caos que se hacia.

    Jae: —¿Qué te pareció este Canto cielo?
    Elena: —Habitual.. apenas han visto la punta del iceberg. Las anomalías débiles deben ser capturadas.
    Jae: —eh.. cariño.. no podemos decir eso.
    Elena: —Ups...

    Limbus company agradece la participación de los cazadores. Estén atentos para la próxima misión.
    Limbus company no se hace cargo de las lesiones ni muertes de este capítulo. Jae: —Elena.. cariño.. nos han entregado el reporte sobre la operación 1 de los cazadores. ¿Qué te parece si lo leemos lo más resumido? Elena: —Es más fácil solo mencionar lo importante. Jae: —Es lo que haremos. Elena: —Uh.. bien. Jae: Bien empezare.. Los cazadores de nombres [Lili.Queen] , [Akly_5] , [us4gi] , [theannoyingcriminal75] ,[phantasm_winter], [Dark_Demon] [fire_ruby_bull_303], [Incub_Oli_Berry] y [Ryu] efectuaron está búsqueda de manera.. satisfactoria (claro-). Elena: Al principio ellos no tuvieron alguna idea que hacer pero una de ellas al ver la presencia de la anomalía le otorgó respeto y un ejercicio psicológico amistoso. Jae: Mientras un rubio enfadaba a la anomalía. Elena: Algunos decidieron en querer matarla. Pero otros sólo querían aprender de ella. Como es el caso del cazador uh.. ¿Tobias? Y.. ¿Ryu? Oh. También de una tal ¿Veythra?. Jae: Siendo así, los que estaban a favor de matar eran el rubio Cazador llamado Oliver y otro aquel que tuvo problemas y un diálogo amistoso con la anomalia. Parecía que lo iba a adoptar. Curioso.. Elena: Aquel demonio que insistía en matar al final no estaba consiente para contarlo. Vaya- Jae: Lo principal de esta operación era recabar información cosa que apesar de haber iniciado con el pie izquierda y sus desacuerdos. Pudieron dar información importante sobre aquella anomalia cual nombramos "Domina" Elena: — Faust se encargará de la actualización ¿cierto? Jae:— Así es cariño. Elena: —Uh... bien. Jae: Para finalizar, Veythra fue capaz de respetar a la anomalía entregándole una reliquia antigua ademas que gracias a la cazadora Verónica pudieron detectar que la anomalia era algo sensible al fuego. Elena: —Esa fue una buena escena. Jae: —Bastante inesperada. Jae: Oh también indica aquí que hubieron lazos amistosos entre el cazador demonio Zagreo y el cazador Rhett. Elena: A concluir, esta misión ha sido satisfactoria, apesar de que incluso uno de los cazadores, al parecer uno de los más mentalmente inestables llamado axel, ayudará a calmar el caos que se hacia. Jae: —¿Qué te pareció este Canto cielo? Elena: —Habitual.. apenas han visto la punta del iceberg. Las anomalías débiles deben ser capturadas. Jae: —eh.. cariño.. no podemos decir eso. Elena: —Ups... Limbus company agradece la participación de los cazadores. Estén atentos para la próxima misión.
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  • Una nueva aventura
    Fandom Queen Family
    Categoría Acción
    Río de cenizas.

    El combate había terminado, el hombre que la selló, que la hirió, que la arrojó a ese mundo… yacía derrotado. Pero la victoria no fue limpia, Akane había roto el sello, había invocado su poder pero su cuerpo, aún débil, no pudo contenerlo por tanto tiempo.

    La magia estalló dentro de ella como fuego sin forma.
    Sus músculos se tensaron, su piel se agrietó y antes de que pudiera estabilizarse, cayó.

    El río la recibió, las aguas la envolvieron y la arrastraron lejos de los restos de la aldea, lejos del humo, lejos de todo. Akane no luchó, no podía, no tenia las fuerzas para hacerlo.

    Su conciencia se apagó entre corrientes frías y ramas flotantes. Cuando Akane abrió los ojos, el cielo era distinto, más azul, más limpio, el olor a ceniza había desaparecido.

    Estaba tendida sobre la hierba húmeda y piedras con musgo. Su cuerpo ardía aunque no sangraba. Respiro hondo, sintiendo el olor a la tierra mojada, extrañamente aquello era relajante, cerro los ojos y se dijo asi misma, un ratito mas para luego cerrar los ojos, tal como lo hacia cuando su madre la despertaba para ir a la academia. Cinco minutos mas pensó, era el tiempo suficiente para descansar, tiempo suficiente para tener un sueño.

    Rol con: Samantha Wilson
    Río de cenizas. El combate había terminado, el hombre que la selló, que la hirió, que la arrojó a ese mundo… yacía derrotado. Pero la victoria no fue limpia, Akane había roto el sello, había invocado su poder pero su cuerpo, aún débil, no pudo contenerlo por tanto tiempo. La magia estalló dentro de ella como fuego sin forma. Sus músculos se tensaron, su piel se agrietó y antes de que pudiera estabilizarse, cayó. El río la recibió, las aguas la envolvieron y la arrastraron lejos de los restos de la aldea, lejos del humo, lejos de todo. Akane no luchó, no podía, no tenia las fuerzas para hacerlo. Su conciencia se apagó entre corrientes frías y ramas flotantes. Cuando Akane abrió los ojos, el cielo era distinto, más azul, más limpio, el olor a ceniza había desaparecido. Estaba tendida sobre la hierba húmeda y piedras con musgo. Su cuerpo ardía aunque no sangraba. Respiro hondo, sintiendo el olor a la tierra mojada, extrañamente aquello era relajante, cerro los ojos y se dijo asi misma, un ratito mas para luego cerrar los ojos, tal como lo hacia cuando su madre la despertaba para ir a la academia. Cinco minutos mas pensó, era el tiempo suficiente para descansar, tiempo suficiente para tener un sueño. Rol con: [vision_onyx_donkey_445]
    Tipo
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    Cualquier línea
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ╔══════════════════════════════════════
    ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE
    Infernal Glamour╝
    ╚══════════════════════════════════════
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Poder · Fuego · Ambición · Música
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    La sesión “Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour” encarna la unión perfecta entre el lujo corporativo, la estética infernal y el mito ancestral del poder absoluto. Esta portada no muestra simples ejecutivos: revela arquitectos del destino musical, respaldados por una fuerza divina y demoníaca.

    El glamour no es belleza: es dominio.

    En lo alto de la ciudad, dos líderes sellan un pacto eterno .
    Detrás de ellos, emergiendo entre fuego y sombras, Ishtar se manifiesta como un dragón infernal, guardiana del acuerdo.

    No observa… vigila.
    No amenaza… posee.

    El cielo arde, la ciudad obedece.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ Estilo: Infernal Glamour · Dark Luxury · Mythic Power
    ✦ Inspiración: Dioses antiguos, élites musicales, moda editorial de alto impacto
    ✦ Atmósfera: Seductora, dominante, peligrosa, triunfal

    Cada elemento está diseñado para imponer respeto y fascinación.
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    🕴 Sastrería de poder

    ✦ Trajes negros de corte impecable
    ✦ Líneas limpias que transmiten control y autoridad

    Detalles simbólicos
    ✦ Corbatas rojas: sangre, pasión y ambición
    ✦ Pañuelos carmesí: lujo y jerarquía
    ✦ Gafas oscuras: misterio y superioridad
    ✦ Las telas absorben la luz del fuego y la devuelven como prestigio.
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Piel pulida, perfecta, casi divina
    Sonrisas calculadas, seguras
    👁 Miradas que no piden permiso

    Un resplandor cálido envuelve los rostros, como si el fuego naciera desde el alma.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ ILUMINACIÓN ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Luz principal tipo atardecer infernal
    Sombras profundas que esculpen el poder
    Reflejos ardientes que envuelven la escena

    La luz no ilumina… corona.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ ESCENOGRAFÍA ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    🏙 Oficina de lujo en un rascacielos
    Ciudad al fondo: el mundo bajo su control
    Dragón colosal: Ishtar, diosa del deseo y la destrucción creativa

    Todo comunica supremacía.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ SIMBOLOGÍA ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Apretón de manos: pacto irreversible
    Fuego: creación, ambición, sacrificio
    Ishtar: poder absoluto, protección, tentación
    Ciudad: el imperio musical conquistado

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    “El verdadero poder no se firma… se invoca.”

    ISHTARMUSICY revela que la música moderna se gobierna desde el fuego, el mito y la voluntad inquebrantable.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✦ IMPACTO DE MARCA ✦
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Posiciona a ISHTARMUSICY como revista dominante y visionaria
    Eleva la industria musical a nivel divino
    Convierte el glamour en un acto de poder
    ╔══════════════════════════════════════ ╗🔥 ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE 🔥 Infernal Glamour╝ ╚══════════════════════════════════════ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Poder · Fuego · Ambición · Música ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ La sesión “Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour” encarna la unión perfecta entre el lujo corporativo, la estética infernal y el mito ancestral del poder absoluto. Esta portada no muestra simples ejecutivos: revela arquitectos del destino musical, respaldados por una fuerza divina y demoníaca. El glamour no es belleza: es dominio. En lo alto de la ciudad, dos líderes sellan un pacto eterno 🤝. Detrás de ellos, emergiendo entre fuego y sombras, Ishtar se manifiesta como un dragón infernal, guardiana del acuerdo. No observa… vigila. No amenaza… posee. El cielo arde, la ciudad obedece. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ Estilo: Infernal Glamour · Dark Luxury · Mythic Power ✦ Inspiración: Dioses antiguos, élites musicales, moda editorial de alto impacto ✦ Atmósfera: Seductora, dominante, peligrosa, triunfal Cada elemento está diseñado para imponer respeto y fascinación. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🕴 Sastrería de poder ✦ Trajes negros de corte impecable ✦ Líneas limpias que transmiten control y autoridad 🔥 Detalles simbólicos ✦ Corbatas rojas: sangre, pasión y ambición ✦ Pañuelos carmesí: lujo y jerarquía ✦ Gafas oscuras: misterio y superioridad ✦ Las telas absorben la luz del fuego y la devuelven como prestigio. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 💄 Piel pulida, perfecta, casi divina 😈 Sonrisas calculadas, seguras 👁 Miradas que no piden permiso Un resplandor cálido envuelve los rostros, como si el fuego naciera desde el alma. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ILUMINACIÓN ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🔥 Luz principal tipo atardecer infernal 🌑 Sombras profundas que esculpen el poder ✨ Reflejos ardientes que envuelven la escena La luz no ilumina… corona. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ESCENOGRAFÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🏙 Oficina de lujo en un rascacielos 🌆 Ciudad al fondo: el mundo bajo su control 🐉 Dragón colosal: Ishtar, diosa del deseo y la destrucción creativa Todo comunica supremacía. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ SIMBOLOGÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🤝 Apretón de manos: pacto irreversible 🔥 Fuego: creación, ambición, sacrificio 🐉 Ishtar: poder absoluto, protección, tentación 🌇 Ciudad: el imperio musical conquistado ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🩸 “El verdadero poder no se firma… se invoca.” ISHTARMUSICY revela que la música moderna se gobierna desde el fuego, el mito y la voluntad inquebrantable. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ IMPACTO DE MARCA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 Posiciona a ISHTARMUSICY como revista dominante y visionaria 🔥 Eleva la industria musical a nivel divino 🖤 Convierte el glamour en un acto de poder
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  • Esto es por los que creen que pueden tocarnos.
    - Un último combo brutal: izquierda, derecha, gancho con fuego completo que hace explotar la bolsa en una nube de relleno y humo. La cadena se rompe, la bolsa cae pesada al suelo -
    - Me quedo quieto, pecho subiendo y bajando, sonrisa salvaje en los labios mientras aprieto el puño humeante -
    Listo para la próxima ronda...
    Esto es por los que creen que pueden tocarnos. - Un último combo brutal: izquierda, derecha, gancho con fuego completo que hace explotar la bolsa en una nube de relleno y humo. La cadena se rompe, la bolsa cae pesada al suelo - - Me quedo quieto, pecho subiendo y bajando, sonrisa salvaje en los labios mientras aprieto el puño humeante - Listo para la próxima ronda...
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