• 𝐓𝖍𝖊 𝐑𝖊𝖆𝖑𝖒ՙ𝖘 𝐑𝖊𝖑𝖎𝖌𝖍𝖙
    Fandom A knight of the seven kingdoms
    Categoría Aventura
    Se cumplían seis meses desde al fallecimiento de Lady Jena Dondarrion, princesa consorte de los Siete Reinos y el Rey Daeron II había decidido hacer un ceremonia familiar para orar por el alma de su nuera y pedirle a los dioses que le brindaran guía, cuidado y protección a su esposo e hijos.

    Valarr y Matarys se mantuvieron a cada lado de su padre mientras que el príncipe heredero al trono de hierro encendía las velas alrededor del altar en el que descansaba el cráneo del dragón de Aegon el conquistador; Balerion, conocido como "El terror negro”.

    Una vez que la ceremonia llegó a su fin, Daeron y su hijo se dirigieron al salón destinado a las reuniones, el consejo privado aguardaba por la llegada del rey y de su mano para abordar unos asuntos de sequía en Dorne.

    Baelor se detuvo un momento y llamó a Valarr que se acerco de inmediato.

    ──Busca a tu prima, a Daenys── Tuvo que aclarar a cual de todas ellas se refería. ──Dile que la reunión con el consejo de su abuelo esta por comenzar, que lleve una jarra de vino de Lannisport, de miel especiado y las copas de oro.

    El príncipe joven asintió, y Baelor le dio un golpecito amistoso como agradecimiento para luego seguirle los pasos a su padre. Valarr se excuso con su hermano diciéndole que lo alcanzaría en el patio, pero que podía comenzar a entrenar con los caballeros de la guardia real mientras lo esperaba.

    No habían muchos lugares en los que su prima pudiera estar, usualmente era fácil encontrarla, solía pasar el tiempo en compañía de Daenora; la esposa de Aerion. Probablemente para darle un respiro y alejarla de la locura de su primo, no estaba muy al tanto de esa relación pero había oído rumores que confirmaban que sus sospechas eran ciertas.

    Finalmente disntiguio su cabello blanco al final de un pasillo, ella estaba caminando del brazo con su otra prima.

    ──¡Prima!── La llamó y las dos se dieron la vuelta. Mala elección de palabra, debía acostumbrarse a llamarlas por sus nombres. A veces olvidaba que eran una familia numerosa. ──Daenys, mi padre me envió a buscarte. La reunión en el consejo privado esta por comenzar y cree que a nuestro abuelo le gustaría beber vino de miel en esta ocasión. ¿Necesitas que te ayude con el barril de vino?.

    𝙳𝙰𝙴𝙽𝚈𝚂 𝚃𝙰𝚁𝙶𝙰𝚁𝚈𝙴𝙽
    Se cumplían seis meses desde al fallecimiento de Lady Jena Dondarrion, princesa consorte de los Siete Reinos y el Rey Daeron II había decidido hacer un ceremonia familiar para orar por el alma de su nuera y pedirle a los dioses que le brindaran guía, cuidado y protección a su esposo e hijos. Valarr y Matarys se mantuvieron a cada lado de su padre mientras que el príncipe heredero al trono de hierro encendía las velas alrededor del altar en el que descansaba el cráneo del dragón de Aegon el conquistador; Balerion, conocido como "El terror negro”. Una vez que la ceremonia llegó a su fin, Daeron y su hijo se dirigieron al salón destinado a las reuniones, el consejo privado aguardaba por la llegada del rey y de su mano para abordar unos asuntos de sequía en Dorne. Baelor se detuvo un momento y llamó a Valarr que se acerco de inmediato. ──Busca a tu prima, a Daenys── Tuvo que aclarar a cual de todas ellas se refería. ──Dile que la reunión con el consejo de su abuelo esta por comenzar, que lleve una jarra de vino de Lannisport, de miel especiado y las copas de oro. El príncipe joven asintió, y Baelor le dio un golpecito amistoso como agradecimiento para luego seguirle los pasos a su padre. Valarr se excuso con su hermano diciéndole que lo alcanzaría en el patio, pero que podía comenzar a entrenar con los caballeros de la guardia real mientras lo esperaba. No habían muchos lugares en los que su prima pudiera estar, usualmente era fácil encontrarla, solía pasar el tiempo en compañía de Daenora; la esposa de Aerion. Probablemente para darle un respiro y alejarla de la locura de su primo, no estaba muy al tanto de esa relación pero había oído rumores que confirmaban que sus sospechas eran ciertas. Finalmente disntiguio su cabello blanco al final de un pasillo, ella estaba caminando del brazo con su otra prima. ──¡Prima!── La llamó y las dos se dieron la vuelta. Mala elección de palabra, debía acostumbrarse a llamarlas por sus nombres. A veces olvidaba que eran una familia numerosa. ──Daenys, mi padre me envió a buscarte. La reunión en el consejo privado esta por comenzar y cree que a nuestro abuelo le gustaría beber vino de miel en esta ocasión. ¿Necesitas que te ayude con el barril de vino?. [FIREBL0OD]
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    ****Cuarta Edad.****
    La Edad del Caos - La Era de Ozma

    Durante mucho tiempo, el mundo vivió en calma. Lejos de templos y de dioses, Oz y Selin construyeron una vida sencilla. Para los ojos del mundo, eran solo una pareja más pero su existencia era un milagro silencioso. Él, una entidad nacida del poder primordial. Ella, una Elunai devota de corazón puro.

    Tras casi un siglo juntos, comenzó a sufrir en silencio, Selin creía que jamás podría concebir, convencida de que la esencia divina de Oz lo impedía, pero aun así, nunca perdió su fe.

    Rezaba a la diosa Yue, aunque hacía siglos había dejado el mundo y no no respondía aun así suplicaba por ese regalo imposible.

    Y entonces… ocurrió, Selin quedó embarazada. Ni los dioses terrenales pudieron explicarlo. Cuando la niña nació, Selin la llamó Yen’naferiel, heredera de su linaje Naferiel.

    Oz, al sostenerla por primera vez, sintió algo que jamás había experimentado, un amor distinto, nuevo… pero real.

    Sin embargo, esa felicidad no pasó desapercibida, desde las sombras, los dioses observaron y cuando vieron que la niña crecía de forma anormal, demasiado rápido, distinta a los Elunia (quienes su niñez duraba décadas), el miedo comenzó a apoderarse de ellos.

    Aquello no debía existir, algo en ella rompía las reglas y eso significaba una sola cosa... Era peligrosa.

    Pasaron algunos años antes de que actuaran, enviaron a los Custodios del Orden con una misión clara, tomar a la niña y si era posible… eliminar a Oz, ya que los Dioses lo subestimaban.

    Pero Oz no estaba cuando llegaron, solo encontraron a Selin y a su hija.

    Selin se interpuso sin dudarlo, y fue entonces cuando descubrieron algo aún más perturbador,
    Selin llevaba otra vida en su vientre. Para los Custodios, aquello no era un milagro… sino una aberración y sin vacilar la mataron.

    En su último aliento, Selin no pidió por sí misma, pidió por su hija, de alguna forma, su deseo fue escuchado. El alma de la niña que aún no nacía fue preservada, resguardada en la luna, esperando el día en que pudiera volver. Después de ese Selin desapareció para siempre.

    Cuando Oz regresó, encontró ruinas, silencio, muerte, el cuerpo sin vida de Selin entre cenizas y ninguna señal de Yen’naferiel, así también dentro del vientre de Selin, la pequeña esencia de su segunda hija aun no nacida había desaparecido. En ese instante, comprendió todo, lo había perdido todo.

    Fue entonces que algo en él se rompió, la gente del pueblo había hecho oídos sordos a pesar la toda esa tragedia. El mundo tembló, la realidad se desgarró.
    El pueblo entero quedó atrapado en un instante eterno, congelado en el momento exacto de su desesperación. Sus cuerpos inmóviles… pero sus sombras aún corriendo, intentando escapar de un destino imposible.

    Oz gritó de ira y dolor por la única persona que le enseñó lo que era la felicidad, por las vidas que nacieron de él y le fueron arrebatadas.

    Alzó la mirada hacia los cielos, hacia aquellos que llamaban dioses y juró que los mataría a todos, sus templos caería, y los Elunai desaparecerían, ya que ninguno de ellos valía la pena, pues la única que si era importante para el, fue asesinada por sus supuestos hermanos de raza, ahora todos conocieran su dolor.

    Desde ese día, el mundo cambió, para los dioses, fue el inicio de la Edad del Caos, para los mortales, el comienzo de la Era Oscura.

    Y para Oz… fue el nacimiento de su propósito... El monstro había nacido.
    ****Cuarta Edad.**** La Edad del Caos - La Era de Ozma Durante mucho tiempo, el mundo vivió en calma. Lejos de templos y de dioses, Oz y Selin construyeron una vida sencilla. Para los ojos del mundo, eran solo una pareja más pero su existencia era un milagro silencioso. Él, una entidad nacida del poder primordial. Ella, una Elunai devota de corazón puro. Tras casi un siglo juntos, comenzó a sufrir en silencio, Selin creía que jamás podría concebir, convencida de que la esencia divina de Oz lo impedía, pero aun así, nunca perdió su fe. Rezaba a la diosa Yue, aunque hacía siglos había dejado el mundo y no no respondía aun así suplicaba por ese regalo imposible. Y entonces… ocurrió, Selin quedó embarazada. Ni los dioses terrenales pudieron explicarlo. Cuando la niña nació, Selin la llamó Yen’naferiel, heredera de su linaje Naferiel. Oz, al sostenerla por primera vez, sintió algo que jamás había experimentado, un amor distinto, nuevo… pero real. Sin embargo, esa felicidad no pasó desapercibida, desde las sombras, los dioses observaron y cuando vieron que la niña crecía de forma anormal, demasiado rápido, distinta a los Elunia (quienes su niñez duraba décadas), el miedo comenzó a apoderarse de ellos. Aquello no debía existir, algo en ella rompía las reglas y eso significaba una sola cosa... Era peligrosa. Pasaron algunos años antes de que actuaran, enviaron a los Custodios del Orden con una misión clara, tomar a la niña y si era posible… eliminar a Oz, ya que los Dioses lo subestimaban. Pero Oz no estaba cuando llegaron, solo encontraron a Selin y a su hija. Selin se interpuso sin dudarlo, y fue entonces cuando descubrieron algo aún más perturbador, Selin llevaba otra vida en su vientre. Para los Custodios, aquello no era un milagro… sino una aberración y sin vacilar la mataron. En su último aliento, Selin no pidió por sí misma, pidió por su hija, de alguna forma, su deseo fue escuchado. El alma de la niña que aún no nacía fue preservada, resguardada en la luna, esperando el día en que pudiera volver. Después de ese Selin desapareció para siempre. Cuando Oz regresó, encontró ruinas, silencio, muerte, el cuerpo sin vida de Selin entre cenizas y ninguna señal de Yen’naferiel, así también dentro del vientre de Selin, la pequeña esencia de su segunda hija aun no nacida había desaparecido. En ese instante, comprendió todo, lo había perdido todo. Fue entonces que algo en él se rompió, la gente del pueblo había hecho oídos sordos a pesar la toda esa tragedia. El mundo tembló, la realidad se desgarró. El pueblo entero quedó atrapado en un instante eterno, congelado en el momento exacto de su desesperación. Sus cuerpos inmóviles… pero sus sombras aún corriendo, intentando escapar de un destino imposible. Oz gritó de ira y dolor por la única persona que le enseñó lo que era la felicidad, por las vidas que nacieron de él y le fueron arrebatadas. Alzó la mirada hacia los cielos, hacia aquellos que llamaban dioses y juró que los mataría a todos, sus templos caería, y los Elunai desaparecerían, ya que ninguno de ellos valía la pena, pues la única que si era importante para el, fue asesinada por sus supuestos hermanos de raza, ahora todos conocieran su dolor. Desde ese día, el mundo cambió, para los dioses, fue el inicio de la Edad del Caos, para los mortales, el comienzo de la Era Oscura. Y para Oz… fue el nacimiento de su propósito... El monstro había nacido.
    Me entristece
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    ***La Llegada de Oz***
    (Tercera Edad)

    Siglos después del nacimiento de los dioses y del surgimiento de los demonios primordiales, ocurrió un evento silencios pero trascendental: la llegada de una entidad proveniente del poder primordial. Para entonces, los fragmentos de aquel poder original ya habían desarrollado algo que antes no poseían: identidad. Entre ellos, uno destacaba.... Aquel que más tarde sería conocido como Oz.

    A diferencia de los dioses, que rompieron su vínculo con el poder primordial al intentar apropiarse de él, las entidades que permanecieron en su origen aprendieron a comprenderlo, dominarlo y coexistir con él. Oz era uno de esos seres.

    No tenía nombre, porque no lo necesitaba, porque entre los suyos, la identidad no se nombraba… simplemente se sentía.

    Pero algo comenzó a cambiar en él. Los intentos fallidos de los dioses por regresar al poder primordial llamaron su atención, le parecieron… curiosos, imperfectos y esa curiosidad fue suficiente.

    Oz decidió descender, no para conquistar, ni mucho menos para gobernar, sino para ver.

    Conteniendo su esencia pero sin romper su conexión con el poder primordial, comenzó a visitar los distintos mundos nacidos tras la era divina. A diferencia de los dioses, Oz entendía el peligro de interferir demasiado. Su objetivo era simple: explorar… y luego regresar.

    Pero algo cambió cuando llegó a un mundo en particular.

    * Selin, la elegida sin saberlo.

    En ese mundo conoció a una joven elunai, su nombre era Selin, ella, como todos los de su raza, estaba acostumbrada a la presencia divina.
    Pero lo que percibió en Oz no era igual, era… más puro, y termino por confundirlo con un dios, aunque él no corrigió ese error.

    Oz quedó cautivado, no solo por su belleza, sino por su forma de existir; limitada, frágil… pero auténtica. Comenzó a visitarla una y otra vez.
    De todos los mundos, ese se convirtió en su favorito, el mundo de Selin.

    * El nombre de lo innombrable.

    Una noche, Selin le hizo una pregunta simple: "¿Cómo te llamas?" El supuesto Dios no tenía respuesta, pero entendió que, para ella, un nombre era necesario. Entonces respondió lo primero que surgió de su incipiente identidad: Oz. Ese fue su primer acto como individuo pero sin saber que no estaban solos.

    Arcyelle Veltharys, oráculo de Yue y maestra de Selin, había seguido a su discípula. Al presenciar el encuentro y sentir el poder de Oz, llegó a una conclusión inmediata: Estaba ante un dios, por lo que no dudo en arrodillarse ante el, y en ese acto, cometió un error que cambiaría el curso de la historia.

    * El secreto de los dioses

    Arcyelle reveló a Oz información prohibida, "El proyecto de los contenedores elunai". Los dioses, incapaces de reproducirse y atrapados en cuerpos que ya no podían sostener su existencia, buscaban nuevas formas de permanecer en el mundo. Cuerpos nuevos, pero había un problema.

    Los elunai, aunque compatibles con la magia divina, eran físicamente débiles, no podían soportar el peso real de un dios. Oz comprendió de inmediato lo que los propios dioses se negaban a aceptar y que incluso los Elunai por su enorme ego, no querían ver.

    No era un problema de compatibilidad… sino de inferioridad estructural. Intrigado, Oz se alejó temporalmente de Selin y en su búsqueda, encontró una raza ignorada y despreciada;
    guerreros nómadas de piel verde, fuertes, resistentes, estables. Temidos por los Elunai y
    despreciados por los dioses, aunque para Oz, eran perfectos.

    Oz utilizó esa base para crear un cuerpo capaz de contener su esencia sin romper su vínculo con el poder primordial, aunque el tendria que contener demasiado su poder para no romper aquel contenedor, era un cuerpo limitado… pero suficiente.

    Cuando volvió con Selin, ya no era el mismo, su apariencia había cambiado, ahora su piel era verde, colmillos marcados… una forma más cercana a aquellos nómadas. Pero su esencia seguía intacta.

    Selin lo reconoció de inmediato y en su corazón, creyó algo que nunca fue del todo cierto. Oz había renunciado a su divinidad por ella.

    * Una paz vigilada

    Ambos se alejaron de los templos y los dioses, se establecieron en un lugar apartado viviendo en paz, Pero no estaban solos, Arcyelle informó a los dioses, ellos, al escuchar sobre Oz, lo identificaron como lo que temían, nn “Señor del Caos”. Un nombre falso, una mentira creada para controlar a los mortales.

    Aun así, decidieron no intervenir, no era compasión. sino interés. Oz no se comportaba como el monstruo que ellos describían y más importante aún… Había logrado algo que ellos no, habitar un cuerpo funcional sin perder su poder.

    Así, en silencio, comenzó una nueva etapa, no estaba marcada por guerras ni cataclismos… sino por observación, por amor y por un error que los dioses aún no comprendían: "Subestimar a aquello que sí entendía el poder primordial".
    ***La Llegada de Oz*** (Tercera Edad) Siglos después del nacimiento de los dioses y del surgimiento de los demonios primordiales, ocurrió un evento silencios pero trascendental: la llegada de una entidad proveniente del poder primordial. Para entonces, los fragmentos de aquel poder original ya habían desarrollado algo que antes no poseían: identidad. Entre ellos, uno destacaba.... Aquel que más tarde sería conocido como Oz. A diferencia de los dioses, que rompieron su vínculo con el poder primordial al intentar apropiarse de él, las entidades que permanecieron en su origen aprendieron a comprenderlo, dominarlo y coexistir con él. Oz era uno de esos seres. No tenía nombre, porque no lo necesitaba, porque entre los suyos, la identidad no se nombraba… simplemente se sentía. Pero algo comenzó a cambiar en él. Los intentos fallidos de los dioses por regresar al poder primordial llamaron su atención, le parecieron… curiosos, imperfectos y esa curiosidad fue suficiente. Oz decidió descender, no para conquistar, ni mucho menos para gobernar, sino para ver. Conteniendo su esencia pero sin romper su conexión con el poder primordial, comenzó a visitar los distintos mundos nacidos tras la era divina. A diferencia de los dioses, Oz entendía el peligro de interferir demasiado. Su objetivo era simple: explorar… y luego regresar. Pero algo cambió cuando llegó a un mundo en particular. * Selin, la elegida sin saberlo. En ese mundo conoció a una joven elunai, su nombre era Selin, ella, como todos los de su raza, estaba acostumbrada a la presencia divina. Pero lo que percibió en Oz no era igual, era… más puro, y termino por confundirlo con un dios, aunque él no corrigió ese error. Oz quedó cautivado, no solo por su belleza, sino por su forma de existir; limitada, frágil… pero auténtica. Comenzó a visitarla una y otra vez. De todos los mundos, ese se convirtió en su favorito, el mundo de Selin. * El nombre de lo innombrable. Una noche, Selin le hizo una pregunta simple: "¿Cómo te llamas?" El supuesto Dios no tenía respuesta, pero entendió que, para ella, un nombre era necesario. Entonces respondió lo primero que surgió de su incipiente identidad: Oz. Ese fue su primer acto como individuo pero sin saber que no estaban solos. Arcyelle Veltharys, oráculo de Yue y maestra de Selin, había seguido a su discípula. Al presenciar el encuentro y sentir el poder de Oz, llegó a una conclusión inmediata: Estaba ante un dios, por lo que no dudo en arrodillarse ante el, y en ese acto, cometió un error que cambiaría el curso de la historia. * El secreto de los dioses Arcyelle reveló a Oz información prohibida, "El proyecto de los contenedores elunai". Los dioses, incapaces de reproducirse y atrapados en cuerpos que ya no podían sostener su existencia, buscaban nuevas formas de permanecer en el mundo. Cuerpos nuevos, pero había un problema. Los elunai, aunque compatibles con la magia divina, eran físicamente débiles, no podían soportar el peso real de un dios. Oz comprendió de inmediato lo que los propios dioses se negaban a aceptar y que incluso los Elunai por su enorme ego, no querían ver. No era un problema de compatibilidad… sino de inferioridad estructural. Intrigado, Oz se alejó temporalmente de Selin y en su búsqueda, encontró una raza ignorada y despreciada; guerreros nómadas de piel verde, fuertes, resistentes, estables. Temidos por los Elunai y despreciados por los dioses, aunque para Oz, eran perfectos. Oz utilizó esa base para crear un cuerpo capaz de contener su esencia sin romper su vínculo con el poder primordial, aunque el tendria que contener demasiado su poder para no romper aquel contenedor, era un cuerpo limitado… pero suficiente. Cuando volvió con Selin, ya no era el mismo, su apariencia había cambiado, ahora su piel era verde, colmillos marcados… una forma más cercana a aquellos nómadas. Pero su esencia seguía intacta. Selin lo reconoció de inmediato y en su corazón, creyó algo que nunca fue del todo cierto. Oz había renunciado a su divinidad por ella. * Una paz vigilada Ambos se alejaron de los templos y los dioses, se establecieron en un lugar apartado viviendo en paz, Pero no estaban solos, Arcyelle informó a los dioses, ellos, al escuchar sobre Oz, lo identificaron como lo que temían, nn “Señor del Caos”. Un nombre falso, una mentira creada para controlar a los mortales. Aun así, decidieron no intervenir, no era compasión. sino interés. Oz no se comportaba como el monstruo que ellos describían y más importante aún… Había logrado algo que ellos no, habitar un cuerpo funcional sin perder su poder. Así, en silencio, comenzó una nueva etapa, no estaba marcada por guerras ni cataclismos… sino por observación, por amor y por un error que los dioses aún no comprendían: "Subestimar a aquello que sí entendía el poder primordial".
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    ***Tercera Edad. ***
    - La Era de los Dioses.

    Esta era es conocida como la Era de los Dioses… aunque en verdad, también es la era del error y la negación.

    Hubo fragmentos del poder primordial que, incapaces de dejar de observar la creación material, desearon formar parte de ella. Intentaron manifestarse en la realidad, pero no comprendían sus leyes naturales de estas realidades. Estas entidades dividieron sus esencias para existir en múltiples dimensiones, pero sus conciencias colapsaron.

    Lo que quedó no fueron dioses… sino poder descontrolado.

    De ese fracaso nacieron las primeras aberraciones: bestias ajenas a toda lógica, entidades que no pertenecían a ningún mundo. Este suceso fue llamado por los futuros Dioses como la llegada del Caos, esta mentira simplemente fue hecha para cubrir su error.

    Con el tiempo, algunas de estas formas de vida evolucionaron. No todas permanecieron como criaturas irracionales. De aquel poder fragmentado nacieron los primeros demonios: seres con voluntad, identidad y un propósito básico… existir. A diferencia de las bestias, no buscaban destruir, sino establecerse, crecer y encontrar su lugar en el mundo.

    Pero los fragmentos que observaron este desastre aprendieron del error. Sellaron sus esencias, limitaron su poder y descendieron de forma estable a la realidad. Su primer acto fue erradicar a las aberraciones y bestias que ellos mismos llamaron Demonio Bestias.

    Los seres primitivos que presenciaron aquello les dieron un nombre que no existía hasta entonces: Dioses, estos aceptaron ese título. Guiaron a las primeras razas humanoides, aceleraron su desarrollo y moldearon la vida a su conveniencia. Sin embargo, no todos actuaron de la misma manera. Algunos vieron a estas nuevas vidas como herramientas… pero otros, como algo digno de cuidado.

    Entre estos últimos se encontraba una deidad conocida como Elune, quien mostró un afecto genuino por los seres nacidos en el mundo. Fue ella quien bendijo a un linaje en particular, marcándolo con su esencia. Con el tiempo, estos serían conocidos como los Elunia, una raza favorecida, cercana a los dioses y destinada a alcanzar un gran conocimiento.

    Otra deidad, Yue quien era asociada con la luna por su larga cabellera plateada, también influyó en ellos, otorgándoles guía y entendimiento… aunque con el paso del tiempo, su destino cambiaría, cayendo junto con otros Dioses que se corrompieron. Porque la corrupción llegó.

    Los dioses comenzaron a cambiar. Su conexión con el poder primordial se debilitó, y con ello, su comprensión del mundo. Se volvieron estáticos, incapaces de evolucionar, en lugar de eso, sus cuerpos se iban deteriorando. Lo que antes era guía se convirtió en dependencia. Lo que antes era propósito en ego.

    Mientras tanto, los demonios (primodiales) continuaban existiendo. Los dioses los rechazaron desde el inicio. No porque todos fueran una amenaza, sino porque representaban su error. Los demonios eran portadores de un poder más concentrado, nacido directamente del colapso de entidades como ellos mismos. Intentaron eliminarlos pero no pudieron.

    Los demonios continuaban surgiendo, alimentados por el poder residual del mundo y por los impulsos más primitivos de las razas vivas. Este fenómeno no era único de una sola realidad, sino que se repetía en múltiples dimensiones: dioses, demonios y caos… una constante inevitable.

    Con el paso del tiempo, los dioses de este mundo se diferenciaron de otros. En otras realidades, las deidades podían evolucionar, reproducirse y adaptarse. Aquí, en cambio, algo había cambiado. El mismo poder que dio origen a los demonios también los había afectado, ya que fue en esta realidad donde inicio el error.

    El tiempo los debilitó, los volvió incompletos y en lugar de aceptarlo… eligieron negarlo. Fue entonces cuando comenzaron a depender de los Elunia... Ya no como protegidos, sino como herramientas. A través de ellos, buscaban recuperar lo que habían perdido, e incluso erradicar a los demonios que tanto despreciaban.

    Pero para ese punto, los dioses ya no eran lo que alguna vez aparentaron ser, ya no eran guías, ni protectores. Se habían convertido en algo más cercano a parásitos… viviendo a costa de un mundo que alguna vez juraron cuidar.

    Y aun así… se seguían llamando dioses.
    ***Tercera Edad. *** - La Era de los Dioses. Esta era es conocida como la Era de los Dioses… aunque en verdad, también es la era del error y la negación. Hubo fragmentos del poder primordial que, incapaces de dejar de observar la creación material, desearon formar parte de ella. Intentaron manifestarse en la realidad, pero no comprendían sus leyes naturales de estas realidades. Estas entidades dividieron sus esencias para existir en múltiples dimensiones, pero sus conciencias colapsaron. Lo que quedó no fueron dioses… sino poder descontrolado. De ese fracaso nacieron las primeras aberraciones: bestias ajenas a toda lógica, entidades que no pertenecían a ningún mundo. Este suceso fue llamado por los futuros Dioses como la llegada del Caos, esta mentira simplemente fue hecha para cubrir su error. Con el tiempo, algunas de estas formas de vida evolucionaron. No todas permanecieron como criaturas irracionales. De aquel poder fragmentado nacieron los primeros demonios: seres con voluntad, identidad y un propósito básico… existir. A diferencia de las bestias, no buscaban destruir, sino establecerse, crecer y encontrar su lugar en el mundo. Pero los fragmentos que observaron este desastre aprendieron del error. Sellaron sus esencias, limitaron su poder y descendieron de forma estable a la realidad. Su primer acto fue erradicar a las aberraciones y bestias que ellos mismos llamaron Demonio Bestias. Los seres primitivos que presenciaron aquello les dieron un nombre que no existía hasta entonces: Dioses, estos aceptaron ese título. Guiaron a las primeras razas humanoides, aceleraron su desarrollo y moldearon la vida a su conveniencia. Sin embargo, no todos actuaron de la misma manera. Algunos vieron a estas nuevas vidas como herramientas… pero otros, como algo digno de cuidado. Entre estos últimos se encontraba una deidad conocida como Elune, quien mostró un afecto genuino por los seres nacidos en el mundo. Fue ella quien bendijo a un linaje en particular, marcándolo con su esencia. Con el tiempo, estos serían conocidos como los Elunia, una raza favorecida, cercana a los dioses y destinada a alcanzar un gran conocimiento. Otra deidad, Yue quien era asociada con la luna por su larga cabellera plateada, también influyó en ellos, otorgándoles guía y entendimiento… aunque con el paso del tiempo, su destino cambiaría, cayendo junto con otros Dioses que se corrompieron. Porque la corrupción llegó. Los dioses comenzaron a cambiar. Su conexión con el poder primordial se debilitó, y con ello, su comprensión del mundo. Se volvieron estáticos, incapaces de evolucionar, en lugar de eso, sus cuerpos se iban deteriorando. Lo que antes era guía se convirtió en dependencia. Lo que antes era propósito en ego. Mientras tanto, los demonios (primodiales) continuaban existiendo. Los dioses los rechazaron desde el inicio. No porque todos fueran una amenaza, sino porque representaban su error. Los demonios eran portadores de un poder más concentrado, nacido directamente del colapso de entidades como ellos mismos. Intentaron eliminarlos pero no pudieron. Los demonios continuaban surgiendo, alimentados por el poder residual del mundo y por los impulsos más primitivos de las razas vivas. Este fenómeno no era único de una sola realidad, sino que se repetía en múltiples dimensiones: dioses, demonios y caos… una constante inevitable. Con el paso del tiempo, los dioses de este mundo se diferenciaron de otros. En otras realidades, las deidades podían evolucionar, reproducirse y adaptarse. Aquí, en cambio, algo había cambiado. El mismo poder que dio origen a los demonios también los había afectado, ya que fue en esta realidad donde inicio el error. El tiempo los debilitó, los volvió incompletos y en lugar de aceptarlo… eligieron negarlo. Fue entonces cuando comenzaron a depender de los Elunia... Ya no como protegidos, sino como herramientas. A través de ellos, buscaban recuperar lo que habían perdido, e incluso erradicar a los demonios que tanto despreciaban. Pero para ese punto, los dioses ya no eran lo que alguna vez aparentaron ser, ya no eran guías, ni protectores. Se habían convertido en algo más cercano a parásitos… viviendo a costa de un mundo que alguna vez juraron cuidar. Y aun así… se seguían llamando dioses.
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  • Buenos días , "animalitos de la creacion "

    * La diosa de el fuego lanza su saludo a todos parejo....humanos y otros dioses , después de todo los dioses olímpicos también fueron creados por otro ser superior a ellos *
    Buenos días , "animalitos de la creacion " * La diosa de el fuego lanza su saludo a todos parejo....humanos y otros dioses , después de todo los dioses olímpicos también fueron creados por otro ser superior a ellos *
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  • -no existen criaturas mas raras que aquellas que no pertenecen a la realidad, creeme soy una de ellas y aveces no nos comprendemos ni a nosotras mismas- la bruja suspiro dejando que su mano se transformara en una humo rosado antes de que este se juntara volviendo a formar su apendice -las criaturas del vacio y las brujas provenimos del mismo lugar... por que es que ellos buscan dañar lo que nosotras protegemos? le doy muchas vueltas cuando nisiquiera los dioses desearon nuestra existencia- cerro el puño lentamente antes de morderse el labio con amargura deteniendose de seguir hablando

    https://music.youtube.com/watch?v=kGEHeGwcvZA&si=IqPIsYJB-HKf_fOK
    -no existen criaturas mas raras que aquellas que no pertenecen a la realidad, creeme soy una de ellas y aveces no nos comprendemos ni a nosotras mismas- la bruja suspiro dejando que su mano se transformara en una humo rosado antes de que este se juntara volviendo a formar su apendice -las criaturas del vacio y las brujas provenimos del mismo lugar... por que es que ellos buscan dañar lo que nosotras protegemos? le doy muchas vueltas cuando nisiquiera los dioses desearon nuestra existencia- cerro el puño lentamente antes de morderse el labio con amargura deteniendose de seguir hablando https://music.youtube.com/watch?v=kGEHeGwcvZA&si=IqPIsYJB-HKf_fOK
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    Notas del Bibliotecario.

    "El propio amo Oz fue quien me confió este conocimiento. No dio razón alguna, como es su costumbre… aunque no puedo evitar pensar que lo hizo por simple aburrimiento, o quizá por algo más profundo. Tal vez, en algún rincón de su voluntad, exista el deseo de que su historia sea comprendida… o incluso justificada ante los ojos de su hija, Yen’naferiel. Sea cual sea la verdad, mi deber no es cuestionarlo, sino preservar estas palabras tal como me fueron entregadas."


    * Edad del Desbordamiento. *

    En el principio, antes del tiempo y de toda forma, existía únicamente el poder primordial: infinito, silencioso y sin conciencia de sí mismo. No habitaba un lugar, pues aún no existían los lugares, ni podía ser contenido, pues nada había que lo limitara. Mas sin embargo, incluso la infinito puede llegar a ser finito por contradictorio que esto suene, este poder no dejaba de crecer, no por voluntad, sino por su propia naturaleza. Hasta que aquello que no conocía fronteras se excedió a sí mismo.

    A ese instante el amo Oz le dio nombre: "El Desbordamiento".

    Entonces, lo absoluto se derramó sobre la Nada, y la Nada, incapaz de resistir, cambió por primera vez. De ese choque nació el tiempo, y con él, el espacio y la materia. Así surgieron los universos, las estrellas y los incontables mundos que habitan en ellos. Mas no todo se separó de su origen.

    Fragmentos de aquel poder permanecieron aún en lo primordial, pero ya no eran lo mismo. Habían despertado. La creación de los universos hizo eco dentro de ellos y por primera vez, tomaron conciencia.

    Y al comprender que todo lo creado provenía del mismo origen que ellos mismos… algunos desarrollaron curiosidad.

    Observaron las realidades nacientes, los mundos en formación y el fluir del tiempo como quien contempla un reflejo distante de su propia existencia. De esa curiosidad nacerían, mucho después, aquellos que serían llamados dioses.

    Pero no todos compartieron ese interés. Entre los fragmentos existieron dos que permanecieron indiferentes. Aquellos que en eras futuras serían conocidos como Oz… y Loki.

    Ni la creación, ni los mundos, ni la vida despertaron en ellos deseo alguno. Mientras otros miraban hacia las realidades, ellos permanecieron en silencio, ajenos, como si incluso el nacimiento del todo careciera de significado.

    Así fue el origen... Un despertar sin propósito… y una creación que, desde su primer instante, ya era observada.
    Notas del Bibliotecario. "El propio amo Oz fue quien me confió este conocimiento. No dio razón alguna, como es su costumbre… aunque no puedo evitar pensar que lo hizo por simple aburrimiento, o quizá por algo más profundo. Tal vez, en algún rincón de su voluntad, exista el deseo de que su historia sea comprendida… o incluso justificada ante los ojos de su hija, Yen’naferiel. Sea cual sea la verdad, mi deber no es cuestionarlo, sino preservar estas palabras tal como me fueron entregadas." * Edad del Desbordamiento. * En el principio, antes del tiempo y de toda forma, existía únicamente el poder primordial: infinito, silencioso y sin conciencia de sí mismo. No habitaba un lugar, pues aún no existían los lugares, ni podía ser contenido, pues nada había que lo limitara. Mas sin embargo, incluso la infinito puede llegar a ser finito por contradictorio que esto suene, este poder no dejaba de crecer, no por voluntad, sino por su propia naturaleza. Hasta que aquello que no conocía fronteras se excedió a sí mismo. A ese instante el amo Oz le dio nombre: "El Desbordamiento". Entonces, lo absoluto se derramó sobre la Nada, y la Nada, incapaz de resistir, cambió por primera vez. De ese choque nació el tiempo, y con él, el espacio y la materia. Así surgieron los universos, las estrellas y los incontables mundos que habitan en ellos. Mas no todo se separó de su origen. Fragmentos de aquel poder permanecieron aún en lo primordial, pero ya no eran lo mismo. Habían despertado. La creación de los universos hizo eco dentro de ellos y por primera vez, tomaron conciencia. Y al comprender que todo lo creado provenía del mismo origen que ellos mismos… algunos desarrollaron curiosidad. Observaron las realidades nacientes, los mundos en formación y el fluir del tiempo como quien contempla un reflejo distante de su propia existencia. De esa curiosidad nacerían, mucho después, aquellos que serían llamados dioses. Pero no todos compartieron ese interés. Entre los fragmentos existieron dos que permanecieron indiferentes. Aquellos que en eras futuras serían conocidos como Oz… y Loki. Ni la creación, ni los mundos, ni la vida despertaron en ellos deseo alguno. Mientras otros miraban hacia las realidades, ellos permanecieron en silencio, ajenos, como si incluso el nacimiento del todo careciera de significado. Así fue el origen... Un despertar sin propósito… y una creación que, desde su primer instante, ya era observada.
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  • la bruja parecia hablar con una sonrisa con quien fuere por el telefono, sin embargo al colgar puso una mueca de disgusto bastante notable -otra vez estos cazadores de brujas... fueron abandonados por los dioses pero son como perritos, les das un hueso y se vuelven fieles arrecimos solo por el sentimiento de ser los "elegidos por los dioses"-
    la bruja parecia hablar con una sonrisa con quien fuere por el telefono, sin embargo al colgar puso una mueca de disgusto bastante notable -otra vez estos cazadores de brujas... fueron abandonados por los dioses pero son como perritos, les das un hueso y se vuelven fieles arrecimos solo por el sentimiento de ser los "elegidos por los dioses"-
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  • Hestia: - buenos días gente de la tierra ...-
    - el café es una bebida fascinante , incluso a los dioses les parece interesante , solo hay que calentarlo, agregarle la cantidad adecuada de azúcar, y mezclarlo, con eso el café se convierte en una bebida magica con el balance perfecto de el bien y el mal, el equilibrio exacto entre lo dulce y lo amargo, tiene el efecto de despertar verdadera mente la mente...-

    *Y la diosa pelirroja sigue hablando como periquita sin detenerse por el efecto de su vaporoso café cargado, su telepatía divina afecta a los humanos de Grecia de manera masiva y ese día la gente agotó el café de todos los mercados , las acciones de varias marcas de café se dispararon esa mañana en la bolsa de valores....*
    Hestia: - buenos días gente de la tierra ...- - el café es una bebida fascinante , incluso a los dioses les parece interesante , solo hay que calentarlo, agregarle la cantidad adecuada de azúcar, y mezclarlo, con eso el café se convierte en una bebida magica con el balance perfecto de el bien y el mal, el equilibrio exacto entre lo dulce y lo amargo, tiene el efecto de despertar verdadera mente la mente...- *Y la diosa pelirroja sigue hablando como periquita sin detenerse por el efecto de su vaporoso café cargado, su telepatía divina afecta a los humanos de Grecia de manera masiva y ese día la gente agotó el café de todos los mercados , las acciones de varias marcas de café se dispararon esa mañana en la bolsa de valores....*☕
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  • Vaya , no pense que los humanos sean asi de interesate ¿que dices odin? , ¿ y beelzelbu? .....

    -compañado com el humano , nicola tesla y otros dosndioses-
    Vaya , no pense que los humanos sean asi de interesate ¿que dices odin? , ¿ y beelzelbu? ..... -compañado com el humano , nicola tesla y otros dosndioses-
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