• 𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒘𝒂𝒏𝒕 𝒕𝒐 𝒔𝒆𝒆 𝒉𝒐𝒘 𝑰 𝒓𝒖𝒏 𝒓𝒊𝒈𝒉𝒕 𝒃𝒂𝒄𝒌 𝒕𝒐 𝒌𝒊𝒍𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇, 𝒕𝒂𝒌𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚 𝒕𝒊𝒎𝒆
    𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕

    𝑨𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒆𝒏𝒅 𝒐𝒇 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎, 𝒕𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏 𝒔𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝑰
    𝑫𝒊𝒅𝒏'𝒕 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒉𝒆𝒍𝒑 𝒕𝒐 𝒓𝒖𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒍𝒊𝒇𝒆
    𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕.

    ~

    𝑉𝑒𝑛𝑔𝑎... 𝑒𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑎 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑑𝑖𝑟 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑓𝑒́ 𝑦 𝑛𝑜 ℎ𝑎𝑠 ℎ𝑒𝑐ℎ𝑜 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑚𝑎𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑒𝑠𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑖𝑟𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑙𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑔𝑎𝑟𝑖𝑙𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑒𝑔𝑟𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑚𝑎𝑠𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑒𝑛𝑖𝑐𝑒𝑟𝑜.

    A veces olvidaba lo sencilla y normal que podía ser la rutina de alguien con doble vida.
    En un mundo algo más oscuro eran la maldad personificada y en el mundo normal solo hombres tratando de seguir la vibra de una vida socialmente aceptable.

    Despertar, alistarte, alimentarte y salir a trabajar. Una rutina que en apariencia no tenía espacio para permitirte arruinar desde la sombra más de una vida.

    Hacer de sombra vigilante nunca fue su actividad favorita precisamente por eso; a la luz no harían nada que pusiera en peligro su fachada de ciudadano promedio. Lo veía como una perdida de tiempo y riesgo porque asi como ella vigilaba a su objetivo podría convertirse en el de algún miembro del equipo de seguridad que muy probablemente estuviera vigilando también.

    𝑆𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛 𝑐𝑎𝑓𝑒 𝑚𝑎𝑠 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜...

    Pensó al ver el fondo del vaso que alguna vez estuvo lleno del líquido vital.
    Se ajustó su gorra antes de levantar la mano con esperanza de captar pronto la atención de su entusiasta mesera.
    𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒘𝒂𝒏𝒕 𝒕𝒐 𝒔𝒆𝒆 𝒉𝒐𝒘 𝑰 𝒓𝒖𝒏 𝒓𝒊𝒈𝒉𝒕 𝒃𝒂𝒄𝒌 𝒕𝒐 𝒌𝒊𝒍𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇, 𝒕𝒂𝒌𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒚 𝒕𝒊𝒎𝒆 𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕 𝑨𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒆𝒏𝒅 𝒐𝒇 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎, 𝒕𝒉𝒆𝒓𝒆'𝒔 𝒂 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏 𝒔𝒂𝒚𝒊𝒏𝒈 𝑰 𝑫𝒊𝒅𝒏'𝒕 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒉𝒆𝒍𝒑 𝒕𝒐 𝒓𝒖𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒍𝒊𝒇𝒆 𝑫𝒂𝒏𝒄𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒗𝒊𝒍 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒍𝒆 𝒎𝒐𝒐𝒏𝒍𝒊𝒈𝒉𝒕. ~ 𝑉𝑒𝑛𝑔𝑎... 𝑒𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑎 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑑𝑒 𝑝𝑒𝑑𝑖𝑟 𝑢𝑛 𝑡𝑒𝑟𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑓𝑒́ 𝑦 𝑛𝑜 ℎ𝑎𝑠 ℎ𝑒𝑐ℎ𝑜 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑚𝑎𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑒𝑠𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑖𝑟𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑓𝑖𝑙𝑡𝑟𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑔𝑎𝑟𝑖𝑙𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑒𝑔𝑟𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑚𝑎𝑠𝑡𝑒 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑐𝑒𝑛𝑖𝑐𝑒𝑟𝑜. A veces olvidaba lo sencilla y normal que podía ser la rutina de alguien con doble vida. En un mundo algo más oscuro eran la maldad personificada y en el mundo normal solo hombres tratando de seguir la vibra de una vida socialmente aceptable. Despertar, alistarte, alimentarte y salir a trabajar. Una rutina que en apariencia no tenía espacio para permitirte arruinar desde la sombra más de una vida. Hacer de sombra vigilante nunca fue su actividad favorita precisamente por eso; a la luz no harían nada que pusiera en peligro su fachada de ciudadano promedio. Lo veía como una perdida de tiempo y riesgo porque asi como ella vigilaba a su objetivo podría convertirse en el de algún miembro del equipo de seguridad que muy probablemente estuviera vigilando también. 𝑆𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛 𝑐𝑎𝑓𝑒 𝑚𝑎𝑠 𝑒𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠, 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜... Pensó al ver el fondo del vaso que alguna vez estuvo lleno del líquido vital. Se ajustó su gorra antes de levantar la mano con esperanza de captar pronto la atención de su entusiasta mesera.
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    ¡Hola! Qué alegría que te hayas pasado por aquí.

    ¡Muchísimas gracias por el interés en mi perfil y en la historia de Asha! Me encantaría conectar con otros escritores, así que ponte cómodo/a. Para que fluyamos mejor, te cuento un poquito cómo me gusta disfrutar del rol:

    Historias con alma: Me apasionan las tramas con desarrollo, donde los personajes crezcan y sufran un poquito. ¡Soy fan del drama y los conflictos! No todo tiene que ser color de rosa para que sea una buena historia.

    Coherencia y Realismo Mágico: Asha vive en un París actual donde lo sobrenatural se esconde entre las sombras. Por eso, prefiero personajes que encajen en ese entorno (humanos o seres fantásticos con apariencia urbana). Me mantengo al margen de estéticas demasiado bizarras o fantasía épica pura para no romper la atmósfera de su mundo.

    Sobre el contenido: No busco escenas eróticas fortuitas ni batallas de "quién es más poderoso". Prefiero que la magia y la acción sirvan a la narrativa.

    Flexibilidad: ¡Me adapto! No importa si prefieres biblias o respuestas cortas, si tu personaje es 2D, si planeamos o improvisamos sobre la marcha. Lo único que pido es un poquito de cariño en la ortografía para que la lectura sea fluida.

    Química: No pacto relaciones de antemano. Me encanta ver cómo surge la chispa (o el conflicto) de forma natural entre los personajes mientras jugamos.

    Constancia: A veces el mundo real me absorbe y puedo tardar días (¡o incluso alguna semana!) en responder. Agradezco infinito tu paciencia; yo prometo avisar siempre que me ausente por mucho tiempo.

    Mensajes y Publicaciones: El privado es nuestro rincón para tramar y planear, para rol mejor aprovechemos todas las herramientas que nos da la plataforma.

    Si has llegado hasta aquí y te gusta lo que has leído, ¡escríbeme! Estaré encantada de tramar contigo.
    ¡Hola! Qué alegría que te hayas pasado por aquí. ¡Muchísimas gracias por el interés en mi perfil y en la historia de Asha! Me encantaría conectar con otros escritores, así que ponte cómodo/a. Para que fluyamos mejor, te cuento un poquito cómo me gusta disfrutar del rol: 📜 Historias con alma: Me apasionan las tramas con desarrollo, donde los personajes crezcan y sufran un poquito. ¡Soy fan del drama y los conflictos! No todo tiene que ser color de rosa para que sea una buena historia. 🪶 Coherencia y Realismo Mágico: Asha vive en un París actual donde lo sobrenatural se esconde entre las sombras. Por eso, prefiero personajes que encajen en ese entorno (humanos o seres fantásticos con apariencia urbana). Me mantengo al margen de estéticas demasiado bizarras o fantasía épica pura para no romper la atmósfera de su mundo. 🎁 Sobre el contenido: No busco escenas eróticas fortuitas ni batallas de "quién es más poderoso". Prefiero que la magia y la acción sirvan a la narrativa. 🫂 Flexibilidad: ¡Me adapto! No importa si prefieres biblias o respuestas cortas, si tu personaje es 2D, si planeamos o improvisamos sobre la marcha. Lo único que pido es un poquito de cariño en la ortografía para que la lectura sea fluida. 💞Química: No pacto relaciones de antemano. Me encanta ver cómo surge la chispa (o el conflicto) de forma natural entre los personajes mientras jugamos. ⌛ Constancia: A veces el mundo real me absorbe y puedo tardar días (¡o incluso alguna semana!) en responder. Agradezco infinito tu paciencia; yo prometo avisar siempre que me ausente por mucho tiempo. 💬 Mensajes y Publicaciones: El privado es nuestro rincón para tramar y planear, para rol mejor aprovechemos todas las herramientas que nos da la plataforma. Si has llegado hasta aquí y te gusta lo que has leído, ¡escríbeme! Estaré encantada de tramar contigo.
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  • Observé en las sombras, como un espectador silencioso, los rituales profanos de aquellos cadáveres andantes que se autodenominan "La Nueva Orden".

    —Es hilarante ver hasta qué punto llega su desesperación por retener las migajas de un poder que se les escapa.—

    Mientras me entretenía descifrando su simbología masónica y otros juegos visuales, mis sombras me trajeron una noticia deliciosa: la figura central del espectáculo, la mujer que debía liderar el escenario, se había desplomado. Una sonrisa se dibujó en mi rostro mientras las posibilidades empezaban a bailar en mi mente. El show no podía detenerse, y yo me encargaría de ello.
    Me deslicé como un susurro hasta alcanzar su cuerpo inerte.

    —Qué marioneta tan encantadora", pensé, "veamos si puedo repararte". —

    Mi forma física se deshizo en una densa bruma negra, filtrándose en su interior hasta poseerla por completo. Al unísono, mis sombras reclamaron los cuerpos de los bailarines.

    —Es hora, caballeros —sentencié a través de sus labios—. Ofrezcamos a estos ancianos un espectáculo inolvidable. Si jugamos bien nuestras fichas, esta noche cenaremos a esos que se hacen llamar cardenales jxjxjxjx.—

    Bajo la apariencia de monjes, mis sombras entonaron cánticos de una era olvidada, dando inicio a la función.





    https://youtu.be/VG3WkiL0d_U?si=vrAPt6MMtL6mYdW3
    Observé en las sombras, como un espectador silencioso, los rituales profanos de aquellos cadáveres andantes que se autodenominan "La Nueva Orden". —Es hilarante ver hasta qué punto llega su desesperación por retener las migajas de un poder que se les escapa.— Mientras me entretenía descifrando su simbología masónica y otros juegos visuales, mis sombras me trajeron una noticia deliciosa: la figura central del espectáculo, la mujer que debía liderar el escenario, se había desplomado. Una sonrisa se dibujó en mi rostro mientras las posibilidades empezaban a bailar en mi mente. El show no podía detenerse, y yo me encargaría de ello. Me deslicé como un susurro hasta alcanzar su cuerpo inerte. —Qué marioneta tan encantadora", pensé, "veamos si puedo repararte". — Mi forma física se deshizo en una densa bruma negra, filtrándose en su interior hasta poseerla por completo. Al unísono, mis sombras reclamaron los cuerpos de los bailarines. —Es hora, caballeros —sentencié a través de sus labios—. Ofrezcamos a estos ancianos un espectáculo inolvidable. Si jugamos bien nuestras fichas, esta noche cenaremos a esos que se hacen llamar cardenales jxjxjxjx.— Bajo la apariencia de monjes, mis sombras entonaron cánticos de una era olvidada, dando inicio a la función. https://youtu.be/VG3WkiL0d_U?si=vrAPt6MMtL6mYdW3
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    ***La Llegada de Oz***
    (Tercera Edad)

    Siglos después del nacimiento de los dioses y del surgimiento de los demonios primordiales, ocurrió un evento silencios pero trascendental: la llegada de una entidad proveniente del poder primordial. Para entonces, los fragmentos de aquel poder original ya habían desarrollado algo que antes no poseían: identidad. Entre ellos, uno destacaba.... Aquel que más tarde sería conocido como Oz.

    A diferencia de los dioses, que rompieron su vínculo con el poder primordial al intentar apropiarse de él, las entidades que permanecieron en su origen aprendieron a comprenderlo, dominarlo y coexistir con él. Oz era uno de esos seres.

    No tenía nombre, porque no lo necesitaba, porque entre los suyos, la identidad no se nombraba… simplemente se sentía.

    Pero algo comenzó a cambiar en él. Los intentos fallidos de los dioses por regresar al poder primordial llamaron su atención, le parecieron… curiosos, imperfectos y esa curiosidad fue suficiente.

    Oz decidió descender, no para conquistar, ni mucho menos para gobernar, sino para ver.

    Conteniendo su esencia pero sin romper su conexión con el poder primordial, comenzó a visitar los distintos mundos nacidos tras la era divina. A diferencia de los dioses, Oz entendía el peligro de interferir demasiado. Su objetivo era simple: explorar… y luego regresar.

    Pero algo cambió cuando llegó a un mundo en particular.

    * Selin, la elegida sin saberlo.

    En ese mundo conoció a una joven elunai, su nombre era Selin, ella, como todos los de su raza, estaba acostumbrada a la presencia divina.
    Pero lo que percibió en Oz no era igual, era… más puro, y termino por confundirlo con un dios, aunque él no corrigió ese error.

    Oz quedó cautivado, no solo por su belleza, sino por su forma de existir; limitada, frágil… pero auténtica. Comenzó a visitarla una y otra vez.
    De todos los mundos, ese se convirtió en su favorito, el mundo de Selin.

    * El nombre de lo innombrable.

    Una noche, Selin le hizo una pregunta simple: "¿Cómo te llamas?" El supuesto Dios no tenía respuesta, pero entendió que, para ella, un nombre era necesario. Entonces respondió lo primero que surgió de su incipiente identidad: Oz. Ese fue su primer acto como individuo pero sin saber que no estaban solos.

    Arcyelle Veltharys, oráculo de Yue y maestra de Selin, había seguido a su discípula. Al presenciar el encuentro y sentir el poder de Oz, llegó a una conclusión inmediata: Estaba ante un dios, por lo que no dudo en arrodillarse ante el, y en ese acto, cometió un error que cambiaría el curso de la historia.

    * El secreto de los dioses

    Arcyelle reveló a Oz información prohibida, "El proyecto de los contenedores elunai". Los dioses, incapaces de reproducirse y atrapados en cuerpos que ya no podían sostener su existencia, buscaban nuevas formas de permanecer en el mundo. Cuerpos nuevos, pero había un problema.

    Los elunai, aunque compatibles con la magia divina, eran físicamente débiles, no podían soportar el peso real de un dios. Oz comprendió de inmediato lo que los propios dioses se negaban a aceptar y que incluso los Elunai por su enorme ego, no querían ver.

    No era un problema de compatibilidad… sino de inferioridad estructural. Intrigado, Oz se alejó temporalmente de Selin y en su búsqueda, encontró una raza ignorada y despreciada;
    guerreros nómadas de piel verde, fuertes, resistentes, estables. Temidos por los Elunai y
    despreciados por los dioses, aunque para Oz, eran perfectos.

    Oz utilizó esa base para crear un cuerpo capaz de contener su esencia sin romper su vínculo con el poder primordial, aunque el tendria que contener demasiado su poder para no romper aquel contenedor, era un cuerpo limitado… pero suficiente.

    Cuando volvió con Selin, ya no era el mismo, su apariencia había cambiado, ahora su piel era verde, colmillos marcados… una forma más cercana a aquellos nómadas. Pero su esencia seguía intacta.

    Selin lo reconoció de inmediato y en su corazón, creyó algo que nunca fue del todo cierto. Oz había renunciado a su divinidad por ella.

    * Una paz vigilada

    Ambos se alejaron de los templos y los dioses, se establecieron en un lugar apartado viviendo en paz, Pero no estaban solos, Arcyelle informó a los dioses, ellos, al escuchar sobre Oz, lo identificaron como lo que temían, nn “Señor del Caos”. Un nombre falso, una mentira creada para controlar a los mortales.

    Aun así, decidieron no intervenir, no era compasión. sino interés. Oz no se comportaba como el monstruo que ellos describían y más importante aún… Había logrado algo que ellos no, habitar un cuerpo funcional sin perder su poder.

    Así, en silencio, comenzó una nueva etapa, no estaba marcada por guerras ni cataclismos… sino por observación, por amor y por un error que los dioses aún no comprendían: "Subestimar a aquello que sí entendía el poder primordial".
    ***La Llegada de Oz*** (Tercera Edad) Siglos después del nacimiento de los dioses y del surgimiento de los demonios primordiales, ocurrió un evento silencios pero trascendental: la llegada de una entidad proveniente del poder primordial. Para entonces, los fragmentos de aquel poder original ya habían desarrollado algo que antes no poseían: identidad. Entre ellos, uno destacaba.... Aquel que más tarde sería conocido como Oz. A diferencia de los dioses, que rompieron su vínculo con el poder primordial al intentar apropiarse de él, las entidades que permanecieron en su origen aprendieron a comprenderlo, dominarlo y coexistir con él. Oz era uno de esos seres. No tenía nombre, porque no lo necesitaba, porque entre los suyos, la identidad no se nombraba… simplemente se sentía. Pero algo comenzó a cambiar en él. Los intentos fallidos de los dioses por regresar al poder primordial llamaron su atención, le parecieron… curiosos, imperfectos y esa curiosidad fue suficiente. Oz decidió descender, no para conquistar, ni mucho menos para gobernar, sino para ver. Conteniendo su esencia pero sin romper su conexión con el poder primordial, comenzó a visitar los distintos mundos nacidos tras la era divina. A diferencia de los dioses, Oz entendía el peligro de interferir demasiado. Su objetivo era simple: explorar… y luego regresar. Pero algo cambió cuando llegó a un mundo en particular. * Selin, la elegida sin saberlo. En ese mundo conoció a una joven elunai, su nombre era Selin, ella, como todos los de su raza, estaba acostumbrada a la presencia divina. Pero lo que percibió en Oz no era igual, era… más puro, y termino por confundirlo con un dios, aunque él no corrigió ese error. Oz quedó cautivado, no solo por su belleza, sino por su forma de existir; limitada, frágil… pero auténtica. Comenzó a visitarla una y otra vez. De todos los mundos, ese se convirtió en su favorito, el mundo de Selin. * El nombre de lo innombrable. Una noche, Selin le hizo una pregunta simple: "¿Cómo te llamas?" El supuesto Dios no tenía respuesta, pero entendió que, para ella, un nombre era necesario. Entonces respondió lo primero que surgió de su incipiente identidad: Oz. Ese fue su primer acto como individuo pero sin saber que no estaban solos. Arcyelle Veltharys, oráculo de Yue y maestra de Selin, había seguido a su discípula. Al presenciar el encuentro y sentir el poder de Oz, llegó a una conclusión inmediata: Estaba ante un dios, por lo que no dudo en arrodillarse ante el, y en ese acto, cometió un error que cambiaría el curso de la historia. * El secreto de los dioses Arcyelle reveló a Oz información prohibida, "El proyecto de los contenedores elunai". Los dioses, incapaces de reproducirse y atrapados en cuerpos que ya no podían sostener su existencia, buscaban nuevas formas de permanecer en el mundo. Cuerpos nuevos, pero había un problema. Los elunai, aunque compatibles con la magia divina, eran físicamente débiles, no podían soportar el peso real de un dios. Oz comprendió de inmediato lo que los propios dioses se negaban a aceptar y que incluso los Elunai por su enorme ego, no querían ver. No era un problema de compatibilidad… sino de inferioridad estructural. Intrigado, Oz se alejó temporalmente de Selin y en su búsqueda, encontró una raza ignorada y despreciada; guerreros nómadas de piel verde, fuertes, resistentes, estables. Temidos por los Elunai y despreciados por los dioses, aunque para Oz, eran perfectos. Oz utilizó esa base para crear un cuerpo capaz de contener su esencia sin romper su vínculo con el poder primordial, aunque el tendria que contener demasiado su poder para no romper aquel contenedor, era un cuerpo limitado… pero suficiente. Cuando volvió con Selin, ya no era el mismo, su apariencia había cambiado, ahora su piel era verde, colmillos marcados… una forma más cercana a aquellos nómadas. Pero su esencia seguía intacta. Selin lo reconoció de inmediato y en su corazón, creyó algo que nunca fue del todo cierto. Oz había renunciado a su divinidad por ella. * Una paz vigilada Ambos se alejaron de los templos y los dioses, se establecieron en un lugar apartado viviendo en paz, Pero no estaban solos, Arcyelle informó a los dioses, ellos, al escuchar sobre Oz, lo identificaron como lo que temían, nn “Señor del Caos”. Un nombre falso, una mentira creada para controlar a los mortales. Aun así, decidieron no intervenir, no era compasión. sino interés. Oz no se comportaba como el monstruo que ellos describían y más importante aún… Había logrado algo que ellos no, habitar un cuerpo funcional sin perder su poder. Así, en silencio, comenzó una nueva etapa, no estaba marcada por guerras ni cataclismos… sino por observación, por amor y por un error que los dioses aún no comprendían: "Subestimar a aquello que sí entendía el poder primordial".
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  • —Quizá no sea tan impresionante cómo mis amigos... Pero te sugiero no confiarte por mi apariencia. —
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  • — Esta funda también me la han prestado porque no tenía otra (mentira, solo intenta mantener su apariencia de chica fria pero ama a stitch)
    — Esta funda también me la han prestado porque no tenía otra (mentira, solo intenta mantener su apariencia de chica fria pero ama a stitch)
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  • -galopa en círculos al rededor del rey del infierno sin hablar o mostrar rasgos alguno que lo delate como demonio. Actúa del mismo modo que un ciervo incluso brama como uno de no ser por el fuerte color rojo fácilmente podría pasar desapercibido como un ciervo más
    Detuvo su galope para pastar de la hierba que estaba entre los pies de S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 rozando su cornamenta entre sus piernas . Su reto es demasiado fácil no le va a costar hacer dudar a su esposo con esa apariencia -
    -galopa en círculos al rededor del rey del infierno sin hablar o mostrar rasgos alguno que lo delate como demonio. Actúa del mismo modo que un ciervo incluso brama como uno de no ser por el fuerte color rojo fácilmente podría pasar desapercibido como un ciervo más Detuvo su galope para pastar de la hierba que estaba entre los pies de [LuciHe11] rozando su cornamenta entre sus piernas . Su reto es demasiado fácil no le va a costar hacer dudar a su esposo con esa apariencia -
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  • Kazuo no solo era un hombre de palabra, sino que tampoco podía mentir de todas formas.

    La hora de volver a Brattvåg se acercaba.

    No es que estuviese recuperado del todo, aún se veía cansancio en sus ojos, pero sería capaz de ir recuperando lo que le faltaba de fuerzas poco a poco en los próximos días.

    Este llegó a los grandes portones del bastión, por supuesto altamente custodiado. Pero al contrario que la última vez, las puertas se abrieron para él sin objeción alguna.

    Kazuo no era consciente del "revuelo" que había causado en la población por su "exótica" apariencia. Un guardia lo escoltó hasta el castillo, donde le informaron que hasta nueva orden no podría salir de este. Aquello no era muy de su agrado, él era y siempre había sido un alma libre, pero de momento lo aceptaría aquella orden.

    Caminó hasta la puerta del dormitorio donde había quedado con la reina 𝑬𝒍𝒊𝒛𝒂𝒃𝒆𝒕𝒉 justamente sobre esa hora. La puerta custodiada por dos guardias, uno de ellos aquel que le dejó entrar en la ciudad aquel día. Kazuo los saludó a ambos respetuosamente y entró en la estancia.

    Milenka dormía como era de esperar, pero no había rastro de la reina, lo cual tampoco la pilló demasiado de sorpresa.

    Antes de comenzar sus labores buscó en sus alforjas el saco de dinero que llevaba consigo. Habían registrado y requisado sus cosas al llegar, pero respetaron su dinero, lo cual agradeció profundamente. Este tomó algunas monedas de oro y de plata, volviendo a salir por la puerta donde estaban los guardias. Se dirigió hacia aquél que ya conocía, un joven que de primeras le pareció ser honesto y de buen corazón en su primera impresión aquella noche.

    -No se si tengo la potestad para pediros algo. Pero necesito un favor... En la posada donde fui arrestado la primera noche, dejé a mi caballo en las caballerizas a cargo de un mozo. Es un semental color azabache con un lucero blanco en forma de rombo en su frente.- Kazuo tomó la mano del guardia entregándole una generosa cantidad de dinero.

    -Me gustaría que lo trajeran aquí, es mi fiel compañero y tenerlo lejos me causa angustia. Con este dinero me gustaría que pagasen a la posadera por haberlo tenido allí estos días, déjeles una propina y el resto que sobre quedatelo a por el favor. No tiene que ser ahora si estás ocupado con tu guardia, pero si fuera posible querría a mi caballo de vuelta.- Pidió Kazuo con serenidad, pero con esa pizca de súplica en sus ojos.

    El guardia tomó el dinero, guardándolo a buen recaudo.

    Guardia: -Si no puedo hacerlo yo mismo, intentaré que tu petición sea realizada, se lo prometo.- Dijo el joven con un asentimiento.

    Kazuo inclinó su torso hacia delante en señal de agradecimiento, tal y como marcaban sus costumbres, y le dio nuevamente las gracias por aceptar su petición.

    El zorro volvió dentro, poniéndose de inmediato a preparar los ungüentos y cataplasmas para cambiar vendajes y limpiar nuevamente las heridas. Una vez listas, puso un paño sobre los preparados para dejarlos reposar. Fue hasta la cama, sentándose en el filo de esta. Puso su mano sobre la frente de Milena, quien no tenía fiebre. El toque la despertó lentamente y, al verlo, la arquera se tensó al no reconocerlo de inmediato.

    -¿Cómo has descansado Milenka?, te veo mejor...- Decía Kazuo con calma.

    Ella reconoció aquella voz, esa que le hablaba de forma lejana, que le pedía que no se durmiera. La arqueta se relajó un poco y asintió en silencio.

    -Soy Kazuo, dudo que recuerdes mucho. Fuí quien te trató ayer. Toca retirar la cataplasma y los ungüentos de ayer para remplazarlos con vendas limpias, le informó mientras sacaba sus utensilios para cortar las vendas con más facilidad.

    El zorro corta las vendas con su tijera curvada, con cuidado y manteniendo en todo momento el contacto justo para no incomodar a la joven. Con un paño y agua limpios de ayer, limpió con cuidado, retirando todo lo que puso en el día de ayer. Con otro paño empapado con un poco de sake, limpió bordes y zonas más delicadas y con riesgo de infección. Aquello le escoció un poco, pero era soportable.

    -La herida tiene buen aspecto...- concluyó este examinándola de forma clínica con sus afilados ojos color zafiro.

    Aplicó el nuevo ungüento con delicadeza y, tras acabar, volvió a vendar la zona con vendas limpias con perfección milimétrica.

    -Sigue manteniendo reposo, esta noche, si veo que la herida está fuera de peligro de infección, la coseré para que su cicatrización sea más rápida. - Dijo mientras se ponía en pie y se lavaba las manos en uno de los baldes dispuestos para eso.

    Este caminó nuevamente a la mesa para volver a preparar más medicina, esperando a que la reina finalmente hiciera acto de presencia. Si no lo hacía, lo más probable es que el mismo saliera a buscarla; no solo ella era la obstinada, el zorro no se queda atrás.
    Kazuo no solo era un hombre de palabra, sino que tampoco podía mentir de todas formas. La hora de volver a Brattvåg se acercaba. No es que estuviese recuperado del todo, aún se veía cansancio en sus ojos, pero sería capaz de ir recuperando lo que le faltaba de fuerzas poco a poco en los próximos días. Este llegó a los grandes portones del bastión, por supuesto altamente custodiado. Pero al contrario que la última vez, las puertas se abrieron para él sin objeción alguna. Kazuo no era consciente del "revuelo" que había causado en la población por su "exótica" apariencia. Un guardia lo escoltó hasta el castillo, donde le informaron que hasta nueva orden no podría salir de este. Aquello no era muy de su agrado, él era y siempre había sido un alma libre, pero de momento lo aceptaría aquella orden. Caminó hasta la puerta del dormitorio donde había quedado con la reina [Liz_bloodFlame] justamente sobre esa hora. La puerta custodiada por dos guardias, uno de ellos aquel que le dejó entrar en la ciudad aquel día. Kazuo los saludó a ambos respetuosamente y entró en la estancia. Milenka dormía como era de esperar, pero no había rastro de la reina, lo cual tampoco la pilló demasiado de sorpresa. Antes de comenzar sus labores buscó en sus alforjas el saco de dinero que llevaba consigo. Habían registrado y requisado sus cosas al llegar, pero respetaron su dinero, lo cual agradeció profundamente. Este tomó algunas monedas de oro y de plata, volviendo a salir por la puerta donde estaban los guardias. Se dirigió hacia aquél que ya conocía, un joven que de primeras le pareció ser honesto y de buen corazón en su primera impresión aquella noche. -No se si tengo la potestad para pediros algo. Pero necesito un favor... En la posada donde fui arrestado la primera noche, dejé a mi caballo en las caballerizas a cargo de un mozo. Es un semental color azabache con un lucero blanco en forma de rombo en su frente.- Kazuo tomó la mano del guardia entregándole una generosa cantidad de dinero. -Me gustaría que lo trajeran aquí, es mi fiel compañero y tenerlo lejos me causa angustia. Con este dinero me gustaría que pagasen a la posadera por haberlo tenido allí estos días, déjeles una propina y el resto que sobre quedatelo a por el favor. No tiene que ser ahora si estás ocupado con tu guardia, pero si fuera posible querría a mi caballo de vuelta.- Pidió Kazuo con serenidad, pero con esa pizca de súplica en sus ojos. El guardia tomó el dinero, guardándolo a buen recaudo. Guardia: -Si no puedo hacerlo yo mismo, intentaré que tu petición sea realizada, se lo prometo.- Dijo el joven con un asentimiento. Kazuo inclinó su torso hacia delante en señal de agradecimiento, tal y como marcaban sus costumbres, y le dio nuevamente las gracias por aceptar su petición. El zorro volvió dentro, poniéndose de inmediato a preparar los ungüentos y cataplasmas para cambiar vendajes y limpiar nuevamente las heridas. Una vez listas, puso un paño sobre los preparados para dejarlos reposar. Fue hasta la cama, sentándose en el filo de esta. Puso su mano sobre la frente de Milena, quien no tenía fiebre. El toque la despertó lentamente y, al verlo, la arquera se tensó al no reconocerlo de inmediato. -¿Cómo has descansado Milenka?, te veo mejor...- Decía Kazuo con calma. Ella reconoció aquella voz, esa que le hablaba de forma lejana, que le pedía que no se durmiera. La arqueta se relajó un poco y asintió en silencio. -Soy Kazuo, dudo que recuerdes mucho. Fuí quien te trató ayer. Toca retirar la cataplasma y los ungüentos de ayer para remplazarlos con vendas limpias, le informó mientras sacaba sus utensilios para cortar las vendas con más facilidad. El zorro corta las vendas con su tijera curvada, con cuidado y manteniendo en todo momento el contacto justo para no incomodar a la joven. Con un paño y agua limpios de ayer, limpió con cuidado, retirando todo lo que puso en el día de ayer. Con otro paño empapado con un poco de sake, limpió bordes y zonas más delicadas y con riesgo de infección. Aquello le escoció un poco, pero era soportable. -La herida tiene buen aspecto...- concluyó este examinándola de forma clínica con sus afilados ojos color zafiro. Aplicó el nuevo ungüento con delicadeza y, tras acabar, volvió a vendar la zona con vendas limpias con perfección milimétrica. -Sigue manteniendo reposo, esta noche, si veo que la herida está fuera de peligro de infección, la coseré para que su cicatrización sea más rápida. - Dijo mientras se ponía en pie y se lavaba las manos en uno de los baldes dispuestos para eso. Este caminó nuevamente a la mesa para volver a preparar más medicina, esperando a que la reina finalmente hiciera acto de presencia. Si no lo hacía, lo más probable es que el mismo saliera a buscarla; no solo ella era la obstinada, el zorro no se queda atrás.
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  • Las pesadas puertas del gran salón se cerraron tras el anuncio de la llegada de la reina al lugar. Elizabeth quien hace unos minutos había sufrido por el esfuerzo de vendarse sus heridas recién tratadas, ahora caminaba erguida como si el dolor no acuchillara su costado en cada paso. Al entrar, quedó claro que su llegada había interrumpido una acalorada discusión, y no tardó en descifrar el motivo

    ​—Es una imprudencia —dijo Sigurd al resto del séquito, golpeando suavemente la mesa de madera tallada— Los rumores vuelan rápido... Dicen que hace milagros, que cura lo incurable. Si el Rey del Norte llega a escuchar que ocultamos a un ser con semejante poder, lo tomará como una provocación de guerra o, peor aún, como un arma que le estamos robando.
    ​Elizabeth, cuya figura destacaba bajo la luz de los vitrales, cruzó sus brazos con calma. Sus ojos rojos recorrieron la mesa, silenciando los murmullos con una sola mirada.

    ​—El pueblo no es tonto —continuó otro consejero—. Su apariencia ya es un factor demasiado llamativo. Hay aldeanos, bueno... mas aldeanas que aldeanos, que llevan horas apostadas en las grandes puertas, ignorando sus labores solo para intentar verle el rostro. No podemos tenerlo en el castillo. Es un riesgo político que no podemos permitirnos. Debe irse, y debe hacerlo antes del amanecer.

    ​✴ ─ El extranjero se queda —la voz de Elizabeth cortó el aire como una hoja de acero.

    ​Un silencio sepulcral cayó sobre la sala. Elizabeth dio un paso al frente, y apoyo ambas manos en el mesón su presencia llenó el espacio con una autoridad que no admitía réplicas.

    ​✴ ─ Se ha ganado el derecho de ser hospedado en estos muros —declaró ella con firmeza—
    ​Se acercó a la ventana que daba al patio principal, observando las siluetas de los aldeanos a lo lejos.

    ​✴ ─Mantendremos el secreto a puertas cerradas. Refuercen la guardia en las alas privadas y asegúrense de que nadie, absolutamente nadie externo al consejo, vuelva a verlo. Su apariencia podrá ser inusual, pero mientras esté dentro de estos muros, es un asunto de la corona. Si el Rey del Norte quiere respuestas, tendrá que pedírmelas a mí directamente.

    La reina había hablado, pero el consejo real no compartía su decisión. Sabían que el sanador no era un simple huésped, era un peligro latente para todo Brattvåg.

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    Continuación de https://ficrol.com/posts/359883
    Las pesadas puertas del gran salón se cerraron tras el anuncio de la llegada de la reina al lugar. Elizabeth quien hace unos minutos había sufrido por el esfuerzo de vendarse sus heridas recién tratadas, ahora caminaba erguida como si el dolor no acuchillara su costado en cada paso. Al entrar, quedó claro que su llegada había interrumpido una acalorada discusión, y no tardó en descifrar el motivo ​—Es una imprudencia —dijo Sigurd al resto del séquito, golpeando suavemente la mesa de madera tallada— Los rumores vuelan rápido... Dicen que hace milagros, que cura lo incurable. Si el Rey del Norte llega a escuchar que ocultamos a un ser con semejante poder, lo tomará como una provocación de guerra o, peor aún, como un arma que le estamos robando. ​Elizabeth, cuya figura destacaba bajo la luz de los vitrales, cruzó sus brazos con calma. Sus ojos rojos recorrieron la mesa, silenciando los murmullos con una sola mirada. ​—El pueblo no es tonto —continuó otro consejero—. Su apariencia ya es un factor demasiado llamativo. Hay aldeanos, bueno... mas aldeanas que aldeanos, que llevan horas apostadas en las grandes puertas, ignorando sus labores solo para intentar verle el rostro. No podemos tenerlo en el castillo. Es un riesgo político que no podemos permitirnos. Debe irse, y debe hacerlo antes del amanecer. ​✴ ─ El extranjero se queda —la voz de Elizabeth cortó el aire como una hoja de acero. ​Un silencio sepulcral cayó sobre la sala. Elizabeth dio un paso al frente, y apoyo ambas manos en el mesón su presencia llenó el espacio con una autoridad que no admitía réplicas. ​✴ ─ Se ha ganado el derecho de ser hospedado en estos muros —declaró ella con firmeza— ​Se acercó a la ventana que daba al patio principal, observando las siluetas de los aldeanos a lo lejos. ​✴ ─Mantendremos el secreto a puertas cerradas. Refuercen la guardia en las alas privadas y asegúrense de que nadie, absolutamente nadie externo al consejo, vuelva a verlo. Su apariencia podrá ser inusual, pero mientras esté dentro de estos muros, es un asunto de la corona. Si el Rey del Norte quiere respuestas, tendrá que pedírmelas a mí directamente. La reina había hablado, pero el consejo real no compartía su decisión. Sabían que el sanador no era un simple huésped, era un peligro latente para todo Brattvåg. ────────── Continuación de https://ficrol.com/posts/359883
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  • #Enigma
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    sólo caerás en el abismo.
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