• Bueno yo mejor me iré a descansar aún me duele la cabeza por esa droga al menos ya no tendré la preocupación de que alguien entre a mi recamara sin permiso





    //Ya fuera de eso si me duela la cabeza jejeje debe ser por desvelarme jejeje cuidense y descansen //
    Bueno yo mejor me iré a descansar aún me duele la cabeza por esa droga al menos ya no tendré la preocupación de que alguien entre a mi recamara sin permiso //Ya fuera de eso si me duela la cabeza jejeje debe ser por desvelarme jejeje cuidense y descansen //
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  • Jimoto surcaba el cielo con el viento rugiendo en sus oídos, sintiendo la libertad que solo el vuelo podía otorgarle. La luz del sol teñía las nubes de tonos dorados y rosados mientras se deslizaba entre ellas, disfrutando del vasto horizonte.

    Entonces, algo llamó su atención.

    A lo lejos, flotando sobre una nube amarilla, una figura avanzaba con calma. Jimoto entrecerró los ojos, creyendo que su mente le jugaba una broma. Pero no, la silueta era real: un anciano de barba larga y túnica gastada, sentado plácidamente sobre la nube, con las piernas cruzadas y una expresión serena.

    —¡Oye! —gritó Jimoto, desviándose en su dirección.

    El anciano giró la cabeza lentamente y le sonrió con tranquilidad, como si encontrarse con un hombre volador en medio del cielo fuera lo más normal del mundo.

    —No todos los días se ve a un joven viajando así —comentó con voz pausada.

    Jimoto frenó en el aire, observándolo con asombro.

    —Tampoco todos los días se ve a un anciano viajando en una nube.

    El viejo rió suavemente.

    —Cuando has recorrido el mundo el tiempo suficiente, aprendes a moverte de formas inesperadas.

    Jimoto cruzó los brazos, aún sin saber si lo que veía era un sueño o una realidad.

    —¿Quién eres?

    El anciano lo miró con curiosidad y luego señaló el espacio infinito que los rodeaba.

    —Alguien que va adonde el viento lo lleva. Y tú, muchacho, ¿hacia dónde te dirige tu viaje?

    Jimoto abrió la boca para responder, pero se detuvo. Era una buena pregunta. Una que aún no tenía clara.

    El anciano sonrió, como si hubiera leído sus pensamientos.

    —Tal vez nuestra reunión es una señal. ¿Por qué no me acompañas un rato?

    Sin esperar respuesta, la nube aceleró suavemente, avanzando por el cielo como si tuviera voluntad propia. Jimoto, intrigado, decidió seguirlo.

    Quizás aquel anciano tenía más respuestas de las que aparentaba.
    Jimoto surcaba el cielo con el viento rugiendo en sus oídos, sintiendo la libertad que solo el vuelo podía otorgarle. La luz del sol teñía las nubes de tonos dorados y rosados mientras se deslizaba entre ellas, disfrutando del vasto horizonte. Entonces, algo llamó su atención. A lo lejos, flotando sobre una nube amarilla, una figura avanzaba con calma. Jimoto entrecerró los ojos, creyendo que su mente le jugaba una broma. Pero no, la silueta era real: un anciano de barba larga y túnica gastada, sentado plácidamente sobre la nube, con las piernas cruzadas y una expresión serena. —¡Oye! —gritó Jimoto, desviándose en su dirección. El anciano giró la cabeza lentamente y le sonrió con tranquilidad, como si encontrarse con un hombre volador en medio del cielo fuera lo más normal del mundo. —No todos los días se ve a un joven viajando así —comentó con voz pausada. Jimoto frenó en el aire, observándolo con asombro. —Tampoco todos los días se ve a un anciano viajando en una nube. El viejo rió suavemente. —Cuando has recorrido el mundo el tiempo suficiente, aprendes a moverte de formas inesperadas. Jimoto cruzó los brazos, aún sin saber si lo que veía era un sueño o una realidad. —¿Quién eres? El anciano lo miró con curiosidad y luego señaló el espacio infinito que los rodeaba. —Alguien que va adonde el viento lo lleva. Y tú, muchacho, ¿hacia dónde te dirige tu viaje? Jimoto abrió la boca para responder, pero se detuvo. Era una buena pregunta. Una que aún no tenía clara. El anciano sonrió, como si hubiera leído sus pensamientos. —Tal vez nuestra reunión es una señal. ¿Por qué no me acompañas un rato? Sin esperar respuesta, la nube aceleró suavemente, avanzando por el cielo como si tuviera voluntad propia. Jimoto, intrigado, decidió seguirlo. Quizás aquel anciano tenía más respuestas de las que aparentaba.
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  • //Respondan, si se atreven(?///

    En 23 segundos la aguja del reloj en la capilla, marcará la medianoche, las 00 y el inicio de un día nuevo. Hará frío, habrá silencio y el cielo permanecerá rojo hasta el amanecer.
    Hay niebla cayendo por todas las cúpulas de los mausoleos y criptas.
    En 22 segundos el día habrá terminado y en el curso insoslayable del tiempo, irreversible será lo vivido y la anécdota será una página más.
    Jean no tiene prisa, esto es parte de un ritual . Sentado sobre los vestigios de un muro musgoso, apenas siente los muslos por el frío. Su abrigo lo protege del rocío débil de la neblina pero no resistirá mucho tiempo. Está bien, sin embargo, no necesita tanto para permanecer allí, esto es un compromiso agobiante pero impostergable, es una promesa inmortal que le marca el Sur, como la brújula mas fiel, es decir, a dónde no regresar.
    Vigila su reloj de pulsera, 5 segundos y la mano libre sostiene el arco gastado sobre un instrumento que ha tardado un buen rato para acomodar, entre sus piernas vestidas. No es el propio, lo usa muy poco, más sin embargo lo respeta al punto de apoyarlo sobre su gorro, para que no toque el suelo lleno de hojas pudriéndose, como muchos de los que esa noche, acompañan en silencio sepulcral.

    Las doce en punto.

    Se desliza su arco suavemente, como la caricia de una cortina al viento, y él ya no está ahí en su cuerpo. En profunda concentración, ejecuta una partitura que vive en su mente, respetando la pausa, el vibrato y el compás, aunque no le guste, aunque no sea su estilo. Guarda silencio hasta su rostro que se mantiene laxo, de ojos cerrados y lengua en descanso.
    Ha estado ahí varias veces, hoy por fin completa la última parte y se recuerda a sí mismo ahí, por años, dejando una a una cada pieza de ese ensamble lleno de nostalgia.
    Rebotan los gemidos de su instrumento sobre los muros y ángeles de hierro. Viaja su vaivén cada vez mas lejos entre árboles resecos, hasta que su espíritu se va con la brisa, con la corriente entre edificaciones y pilares. Se siente liviano, se siente frágil y efímero.
    Pasean sus dedos sobre recuerdos de una primavera distante, donde un rostro calienta sus yemas y la huella de unos labios descansan en una taza traslúcida. Fueron días de pan tostado y palomas anidando en el balcón de un lugar muy desvencijado, pero confortable.
    Allí había amor, no del ridículo o el infantil, había amor del que te hace empujar a quien amas hasta que salga de su mierda, del que te hace hablar de lo incómodo y buscar la magia en las cosas mas mundanas. Amor del que te hace escribir en servilletas que jamás mostrarás, del que te hace memorizar todos los sonidos que hace su cuerpo, cuando algo le inquieta, amor del que te hace responsable de tus miedos, del que te hace comprar cosas pensando en pasado mañana. Amor del que se ramifica hasta tocarte cada órgano del cuerpo, del que te mata cuando se intenta extirpar, amor del que te quita el hambre y te mantiene esclavo del reloj, deseando que corra mas despacio. Amor que te hace pensar… que la luz también puede tocar tu rostro algún día.
    Y así como todo en la vida, la partitura se termina, lentamente su arco deja de mecerse como nave a la deriva, y el mar en su interior se apacigua una vez más.
    Todo ha terminado, el silencio regresa como la neblina y Jean abre sus ojos.
    Han pasado 7 minutos de las doce, un año exacto desde la última vez que estuvo ahí, ocho años desde que estuvo por primera vez, pero en su corazón, siempre es este día, y 23 segundos antes de las doce.

    << A…ustus Sin…r Tus….recuerdan …….. Ser … ir…. H..nor…. >>

    Una lápida exactamente igual a todas las otras, mismo color, corte, mismo orden, enfilada entre otros como todos aquellos hombres lo estuvieron en vida, portando un uniforme.
    Se refleja un ganchito oxidado en sus orbes claras, un pequeño metal que ya no puede sostener ni una flor. Abandonada y poco visitada, nadie cuida esas tumbas, pero Jean podría distinguir la que tiene en frente a kilómetros. La ha contemplado hasta poder soñar que la encuentra caminando sin candil.
    Su corazón palpita cada año que se acerca a ésta, aún si la cubre el liquen, a veces piensa que han sido sus propios ojos los que desgastan esa dedicatoria, impersonal, frívola, estándar.
    Ah…por un instante, flaquea, y como el cielo sus ojos se enrojecen, se vuelven húmedos y galopa la angustia desde las entrañas, desde una espina que no se va, que sigue ahí y late, sangra, quema. ¡Quisiera decir tanto! Y cada año esa ira crece, como una bomba, pero solo escapan lágrimas, y su mirada se cae al suelo, sumiso ante un pasado enorme al que respeta y atesora.
    -Feliz cumpleaños a tí.-
    Su voz rompe la calma, el aire tembloroso sale de su rostro y queda vacío, una vez más.
    -Feliz cumpleaños a mí.-

    No retira el musgo que devora la tumba, pues protege una leyenda desprolija que grabó ahí con fuerza y filo, pero sobre todo, con dolor.
    Desensambla, cubre, guarda, se abriga y se retira, mientras su cabello húmedo, helado, apenas se mueve, pero aunque pesado, él se siente un poco mas liviano.

    "Aquí yace una buena persona. Era especial, era gentil, dió la vida por un mundo mejor. Le gustaba la Navidad y hacer promesas estúpidas. Amó Y fue amado, profundamente."

    https://www.youtube.com/watch?v=gvO_24pkwVM



    //Respondan, si se atreven(?/// En 23 segundos la aguja del reloj en la capilla, marcará la medianoche, las 00 y el inicio de un día nuevo. Hará frío, habrá silencio y el cielo permanecerá rojo hasta el amanecer. Hay niebla cayendo por todas las cúpulas de los mausoleos y criptas. En 22 segundos el día habrá terminado y en el curso insoslayable del tiempo, irreversible será lo vivido y la anécdota será una página más. Jean no tiene prisa, esto es parte de un ritual . Sentado sobre los vestigios de un muro musgoso, apenas siente los muslos por el frío. Su abrigo lo protege del rocío débil de la neblina pero no resistirá mucho tiempo. Está bien, sin embargo, no necesita tanto para permanecer allí, esto es un compromiso agobiante pero impostergable, es una promesa inmortal que le marca el Sur, como la brújula mas fiel, es decir, a dónde no regresar. Vigila su reloj de pulsera, 5 segundos y la mano libre sostiene el arco gastado sobre un instrumento que ha tardado un buen rato para acomodar, entre sus piernas vestidas. No es el propio, lo usa muy poco, más sin embargo lo respeta al punto de apoyarlo sobre su gorro, para que no toque el suelo lleno de hojas pudriéndose, como muchos de los que esa noche, acompañan en silencio sepulcral. Las doce en punto. Se desliza su arco suavemente, como la caricia de una cortina al viento, y él ya no está ahí en su cuerpo. En profunda concentración, ejecuta una partitura que vive en su mente, respetando la pausa, el vibrato y el compás, aunque no le guste, aunque no sea su estilo. Guarda silencio hasta su rostro que se mantiene laxo, de ojos cerrados y lengua en descanso. Ha estado ahí varias veces, hoy por fin completa la última parte y se recuerda a sí mismo ahí, por años, dejando una a una cada pieza de ese ensamble lleno de nostalgia. Rebotan los gemidos de su instrumento sobre los muros y ángeles de hierro. Viaja su vaivén cada vez mas lejos entre árboles resecos, hasta que su espíritu se va con la brisa, con la corriente entre edificaciones y pilares. Se siente liviano, se siente frágil y efímero. Pasean sus dedos sobre recuerdos de una primavera distante, donde un rostro calienta sus yemas y la huella de unos labios descansan en una taza traslúcida. Fueron días de pan tostado y palomas anidando en el balcón de un lugar muy desvencijado, pero confortable. Allí había amor, no del ridículo o el infantil, había amor del que te hace empujar a quien amas hasta que salga de su mierda, del que te hace hablar de lo incómodo y buscar la magia en las cosas mas mundanas. Amor del que te hace escribir en servilletas que jamás mostrarás, del que te hace memorizar todos los sonidos que hace su cuerpo, cuando algo le inquieta, amor del que te hace responsable de tus miedos, del que te hace comprar cosas pensando en pasado mañana. Amor del que se ramifica hasta tocarte cada órgano del cuerpo, del que te mata cuando se intenta extirpar, amor del que te quita el hambre y te mantiene esclavo del reloj, deseando que corra mas despacio. Amor que te hace pensar… que la luz también puede tocar tu rostro algún día. Y así como todo en la vida, la partitura se termina, lentamente su arco deja de mecerse como nave a la deriva, y el mar en su interior se apacigua una vez más. Todo ha terminado, el silencio regresa como la neblina y Jean abre sus ojos. Han pasado 7 minutos de las doce, un año exacto desde la última vez que estuvo ahí, ocho años desde que estuvo por primera vez, pero en su corazón, siempre es este día, y 23 segundos antes de las doce. << A…ustus Sin…r Tus….recuerdan …….. Ser … ir…. H..nor…. >> Una lápida exactamente igual a todas las otras, mismo color, corte, mismo orden, enfilada entre otros como todos aquellos hombres lo estuvieron en vida, portando un uniforme. Se refleja un ganchito oxidado en sus orbes claras, un pequeño metal que ya no puede sostener ni una flor. Abandonada y poco visitada, nadie cuida esas tumbas, pero Jean podría distinguir la que tiene en frente a kilómetros. La ha contemplado hasta poder soñar que la encuentra caminando sin candil. Su corazón palpita cada año que se acerca a ésta, aún si la cubre el liquen, a veces piensa que han sido sus propios ojos los que desgastan esa dedicatoria, impersonal, frívola, estándar. Ah…por un instante, flaquea, y como el cielo sus ojos se enrojecen, se vuelven húmedos y galopa la angustia desde las entrañas, desde una espina que no se va, que sigue ahí y late, sangra, quema. ¡Quisiera decir tanto! Y cada año esa ira crece, como una bomba, pero solo escapan lágrimas, y su mirada se cae al suelo, sumiso ante un pasado enorme al que respeta y atesora. -Feliz cumpleaños a tí.- Su voz rompe la calma, el aire tembloroso sale de su rostro y queda vacío, una vez más. -Feliz cumpleaños a mí.- No retira el musgo que devora la tumba, pues protege una leyenda desprolija que grabó ahí con fuerza y filo, pero sobre todo, con dolor. Desensambla, cubre, guarda, se abriga y se retira, mientras su cabello húmedo, helado, apenas se mueve, pero aunque pesado, él se siente un poco mas liviano. "Aquí yace una buena persona. Era especial, era gentil, dió la vida por un mundo mejor. Le gustaba la Navidad y hacer promesas estúpidas. Amó Y fue amado, profundamente." https://www.youtube.com/watch?v=gvO_24pkwVM
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  • 「12:4O a.m」

    Exhaló el humo lentamente y vio cómo se desvanecía en la oscuridad de su apartamento. La mesa frente a él estaba llena de papeles escritos a mano y bocetos que sólo él entendía pero que sabía que se trataba de la nueva zona de juegos e ideas para la cabina de fotos de su negocio... oh, y cuentas que intentaba cuadrar, eso nunca podía faltar.

    Entre tanto caos, la bocina sonaba dejando salir a la luz de la penumbra demos de canciones viejas que solo él conocía y solos de guitarras que demostraban cuán joven e inexperto había sido. La marihuana empezaba a hacer efecto y ahora la música lo envolvía en melodías que para él se sentían más inmersivas de lo común por efecto del THC en su sistema.

    En cada calada su mente salía de la nostalgia y saltaba a un estado de ambición. No importaba el efecto de ninguna sustancia en su cuerpo: en su mente siempre estaba rondando la idea de crear un espacio donde la gente pudiera perderse como él en el sonido y el momento y Distorsión era ese lugar.

    Cerró los ojos y se recostó en la silla. Se imaginó a sus clientes riendo en la zona de juego y sacándose fotos borrosas en la cabina de fotos, todo entre tragos y canciones coreadas. Eso lo llevaba a pensar que tal vez su destino no estaba en un escenario y que tampoco lo necesitaba para dejar huella. Sino que estaba en las noches que estaba a punto de construir u que tanto planeaba en su cabeza.

    Abrió los ojos y esta vez tenía una sonrisa en los labios. Tenía que enfocarse. Apagó el porro en el cenicero, tomó un trago de cerveza para limpiar el paladar y volvió a los planos. De nuevo, repitió en su mente, tenía que enfocarse.
    「12:4O a.m」 Exhaló el humo lentamente y vio cómo se desvanecía en la oscuridad de su apartamento. La mesa frente a él estaba llena de papeles escritos a mano y bocetos que sólo él entendía pero que sabía que se trataba de la nueva zona de juegos e ideas para la cabina de fotos de su negocio... oh, y cuentas que intentaba cuadrar, eso nunca podía faltar. Entre tanto caos, la bocina sonaba dejando salir a la luz de la penumbra demos de canciones viejas que solo él conocía y solos de guitarras que demostraban cuán joven e inexperto había sido. La marihuana empezaba a hacer efecto y ahora la música lo envolvía en melodías que para él se sentían más inmersivas de lo común por efecto del THC en su sistema. En cada calada su mente salía de la nostalgia y saltaba a un estado de ambición. No importaba el efecto de ninguna sustancia en su cuerpo: en su mente siempre estaba rondando la idea de crear un espacio donde la gente pudiera perderse como él en el sonido y el momento y Distorsión era ese lugar. Cerró los ojos y se recostó en la silla. Se imaginó a sus clientes riendo en la zona de juego y sacándose fotos borrosas en la cabina de fotos, todo entre tragos y canciones coreadas. Eso lo llevaba a pensar que tal vez su destino no estaba en un escenario y que tampoco lo necesitaba para dejar huella. Sino que estaba en las noches que estaba a punto de construir u que tanto planeaba en su cabeza. Abrió los ojos y esta vez tenía una sonrisa en los labios. Tenía que enfocarse. Apagó el porro en el cenicero, tomó un trago de cerveza para limpiar el paladar y volvió a los planos. De nuevo, repitió en su mente, tenía que enfocarse.
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  • **La Gran Final del Torneo de Aniquilación Kengan**

    **El momento decisivo había llegado.**

    El Torneo de Aniquilación Kengan había reunido a los peleadores más fuertes de todo el mundo. **Ahora, solo dos quedaban de pie.**

    El rugido del público era ensordecedor mientras dos figuras avanzaban hacia la arena.

    Desde su plataforma, **Takeru Arakawa** caminaba con paso firme, el peso de cada combate marcado en su cuerpo. **Su mente estaba más afilada que nunca.**

    Al otro lado, **Tokita Ohma** hacía lo mismo, con una mirada inquebrantable. **Había llegado hasta aquí para ganar.**

    El anunciador tomó el micrófono, su voz retumbando por toda la arena.

    —**¡Damas y caballeros!** Hemos presenciado una serie de batallas sin igual, enfrentamientos que han empujado los límites de la fuerza, la habilidad y la voluntad humana. **Pero ahora, solo queda un combate.**

    Las luces enfocaron la entrada.

    —**¡En la esquina izquierda… el hombre que ha destrozado a sus oponentes con una combinación mortal de Out-boxing y el Estilo Niko! ¡Su velocidad, precisión y estrategia han convertido cada pelea en una exhibición de dominio absoluto!**

    —**¡Con un valor neto de 4.3 billones de yenes… "El Lobo Negro"… TAKERU ARAKAWA!**

    Takeru llegó a la arena. **Su mirada reflejaba una intensidad inhumana.**

    El anunciador señaló la otra entrada.

    —**¡Y en la esquina derecha… el hombre que ha dominado el Estilo Niko hasta su máxima expresión! ¡Aquel que ha derribado a cada rival con un crecimiento incesante, el luchador que ha trascendido los límites de lo humano!**

    —**¡Con un valor neto de 5.1 billones de yenes… "El Demonio Asura"… TOKITA OHMA!**

    Ohma entró en la arena con una expresión de absoluta confianza. **Ambos peleadores se miraron fijamente.**

    **Este era su destino.**

    El árbitro levantó la mano.

    —**¡COMBATE!**

    ### **Intercambio de Titanes**

    Ohma **cargó sin dudar.**

    **Lanzó un Puño de Hierro del Estilo Niko con una precisión letal.**

    Takeru **desvió el golpe con una finta ágil de Out-boxing y contraatacó con un jab directo a la mandíbula.**

    **¡BAM!**

    Ohma **apenas se movió.**

    **Sin perder un segundo, giró sobre su eje y lanzó un codo al rostro de Takeru.**

    **¡CRACK!**

    **Takeru se inclinó hacia atrás en el último segundo y contraatacó con una ráfaga de ganchos al cuerpo.**

    Ohma **bloqueó dos, pero el tercero se hundió en sus costillas.**

    **Ambos retrocedieron.**

    Ohma sonrió.

    —Buena velocidad.

    Takeru se limpió la sangre del labio.

    —Y tú no caes tan fácil.

    **Se lanzaron de nuevo.**

    Takeru **esquivó un barrido y giró para lanzar una patada giratoria.**

    **Ohma atrapó la pierna y lo arrojó al suelo con una llave.**

    Takeru **rodó por la arena y se puso de pie al instante.**

    **El público rugió.**

    **Los dos peleadores estaban igualados.**

    ### **La Evolución del Combate**

    Ohma **comenzó a presionar más agresivamente.**

    Takeru **respondió con una ofensiva de Out-boxing, lanzando combinaciones de golpes rápidos para desgastarlo.**

    Ohma **desvió los jabs y entró en el rango corto.**

    **¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!**

    **Una combinación de golpes cuerpo a cuerpo resonó en la arena.**

    Takeru **respondió con un uppercut que impactó en la barbilla de Ohma.**

    Ohma **retrocedió… pero no cayó.**

    **Entonces, sus músculos se tensaron.**

    Su piel **se volvió rojiza.**

    **Sus venas se hincharon.**

    —**¡Advance!**

    ### **El Poder Desatado**

    **Ohma desapareció.**

    Takeru **solo pudo ver una sombra moverse antes de que un impacto brutal lo doblara en dos.**

    **¡BOOM!**

    **El golpe resonó como un cañón.**

    Takeru **salió volando varios metros, rodando por la arena.**

    **Ohma estaba frente a él antes de que pudiera reaccionar.**

    —No te duermas.

    **¡BAM!**

    **Una patada al rostro lo sacudió.**

    **Ohma lo agarró del cuello y lo lanzó contra el suelo.**

    **¡CRASH!**

    El público **enloqueció.**

    **Takeru jadeó.**

    Ohma **se acercó lentamente.**

    —Si sigues peleando así… **te aplastaré.**

    Takeru **escupió sangre… y sonrió.**

    —Aún no hemos terminado.

    ### **La Respuesta de Takeru**

    **Su piel también se volvió rojiza.**

    Sus músculos **se expandieron.**

    Sus ojos **brillaron con intensidad inhumana.**

    —**¡POSESIÓN!**

    Ohma **levantó una ceja.**

    —¿También puedes hacerlo?

    **Takeru desapareció.**

    Ohma **solo sintió un impacto en el estómago antes de que su cuerpo se doblara.**

    **¡BOOM!**

    El aire **escapó de sus pulmones.**

    Antes de que pudiera recuperar el aliento, **Takeru ya estaba sobre él.**

    **Un gancho.**

    **Un codo.**

    **Una patada giratoria.**

    **Cada golpe resonaba con una fuerza descomunal.**

    Ohma **intentó responder, pero Takeru estaba en otro nivel.**

    **Era más rápido.**

    **Más fuerte.**

    **Más brutal.**

    Ohma **logró bloquear un golpe, pero Takeru giró y le enterró una rodilla en las costillas.**

    **¡CRACK!**

    Ohma **escupió sangre.**

    La multitud **se levantó de sus asientos.**

    ### **El Final**

    Ohma jadeaba. **Su cuerpo estaba al límite.**

    **Pero su mente no cedía.**

    Takeru cargó con una ráfaga final.

    —¡ESTO SE ACABA AQUÍ!

    Pero en el último segundo…

    Ohma **sonrió.**

    —Eso crees.

    **En un instante, el Advance de Ohma se intensificó.**

    **Sus golpes ahora eran el doble de rápidos.**

    **El doble de letales.**

    Antes de que Takeru pudiera reaccionar, **Ohma lo atrapó con una llave al cuello.**

    —**¡Desgarrador Celestial!**

    **¡BAM!**

    **El impacto hizo que todo el estadio temblara.**

    Takeru **quedó inmóvil en el suelo.**

    El árbitro verificó su estado.

    —**¡TAKERU ARKAWA NO PUEDE CONTINUAR!**

    —**¡EL GANADOR DEL TORNEO DE ANIQUILACIÓN KENGAN ES… TOKITA OHMA!**

    ### **El Campeón**

    Ohma **respiró hondo, observando el cuerpo inconsciente de Takeru.**

    **Había llegado a la cima.**

    Pero en su rostro **no había arrogancia.**

    Solo respeto.
    **La Gran Final del Torneo de Aniquilación Kengan** **El momento decisivo había llegado.** El Torneo de Aniquilación Kengan había reunido a los peleadores más fuertes de todo el mundo. **Ahora, solo dos quedaban de pie.** El rugido del público era ensordecedor mientras dos figuras avanzaban hacia la arena. Desde su plataforma, **Takeru Arakawa** caminaba con paso firme, el peso de cada combate marcado en su cuerpo. **Su mente estaba más afilada que nunca.** Al otro lado, **Tokita Ohma** hacía lo mismo, con una mirada inquebrantable. **Había llegado hasta aquí para ganar.** El anunciador tomó el micrófono, su voz retumbando por toda la arena. —**¡Damas y caballeros!** Hemos presenciado una serie de batallas sin igual, enfrentamientos que han empujado los límites de la fuerza, la habilidad y la voluntad humana. **Pero ahora, solo queda un combate.** Las luces enfocaron la entrada. —**¡En la esquina izquierda… el hombre que ha destrozado a sus oponentes con una combinación mortal de Out-boxing y el Estilo Niko! ¡Su velocidad, precisión y estrategia han convertido cada pelea en una exhibición de dominio absoluto!** —**¡Con un valor neto de 4.3 billones de yenes… "El Lobo Negro"… TAKERU ARAKAWA!** Takeru llegó a la arena. **Su mirada reflejaba una intensidad inhumana.** El anunciador señaló la otra entrada. —**¡Y en la esquina derecha… el hombre que ha dominado el Estilo Niko hasta su máxima expresión! ¡Aquel que ha derribado a cada rival con un crecimiento incesante, el luchador que ha trascendido los límites de lo humano!** —**¡Con un valor neto de 5.1 billones de yenes… "El Demonio Asura"… TOKITA OHMA!** Ohma entró en la arena con una expresión de absoluta confianza. **Ambos peleadores se miraron fijamente.** **Este era su destino.** El árbitro levantó la mano. —**¡COMBATE!** ### **Intercambio de Titanes** Ohma **cargó sin dudar.** **Lanzó un Puño de Hierro del Estilo Niko con una precisión letal.** Takeru **desvió el golpe con una finta ágil de Out-boxing y contraatacó con un jab directo a la mandíbula.** **¡BAM!** Ohma **apenas se movió.** **Sin perder un segundo, giró sobre su eje y lanzó un codo al rostro de Takeru.** **¡CRACK!** **Takeru se inclinó hacia atrás en el último segundo y contraatacó con una ráfaga de ganchos al cuerpo.** Ohma **bloqueó dos, pero el tercero se hundió en sus costillas.** **Ambos retrocedieron.** Ohma sonrió. —Buena velocidad. Takeru se limpió la sangre del labio. —Y tú no caes tan fácil. **Se lanzaron de nuevo.** Takeru **esquivó un barrido y giró para lanzar una patada giratoria.** **Ohma atrapó la pierna y lo arrojó al suelo con una llave.** Takeru **rodó por la arena y se puso de pie al instante.** **El público rugió.** **Los dos peleadores estaban igualados.** ### **La Evolución del Combate** Ohma **comenzó a presionar más agresivamente.** Takeru **respondió con una ofensiva de Out-boxing, lanzando combinaciones de golpes rápidos para desgastarlo.** Ohma **desvió los jabs y entró en el rango corto.** **¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!** **Una combinación de golpes cuerpo a cuerpo resonó en la arena.** Takeru **respondió con un uppercut que impactó en la barbilla de Ohma.** Ohma **retrocedió… pero no cayó.** **Entonces, sus músculos se tensaron.** Su piel **se volvió rojiza.** **Sus venas se hincharon.** —**¡Advance!** ### **El Poder Desatado** **Ohma desapareció.** Takeru **solo pudo ver una sombra moverse antes de que un impacto brutal lo doblara en dos.** **¡BOOM!** **El golpe resonó como un cañón.** Takeru **salió volando varios metros, rodando por la arena.** **Ohma estaba frente a él antes de que pudiera reaccionar.** —No te duermas. **¡BAM!** **Una patada al rostro lo sacudió.** **Ohma lo agarró del cuello y lo lanzó contra el suelo.** **¡CRASH!** El público **enloqueció.** **Takeru jadeó.** Ohma **se acercó lentamente.** —Si sigues peleando así… **te aplastaré.** Takeru **escupió sangre… y sonrió.** —Aún no hemos terminado. ### **La Respuesta de Takeru** **Su piel también se volvió rojiza.** Sus músculos **se expandieron.** Sus ojos **brillaron con intensidad inhumana.** —**¡POSESIÓN!** Ohma **levantó una ceja.** —¿También puedes hacerlo? **Takeru desapareció.** Ohma **solo sintió un impacto en el estómago antes de que su cuerpo se doblara.** **¡BOOM!** El aire **escapó de sus pulmones.** Antes de que pudiera recuperar el aliento, **Takeru ya estaba sobre él.** **Un gancho.** **Un codo.** **Una patada giratoria.** **Cada golpe resonaba con una fuerza descomunal.** Ohma **intentó responder, pero Takeru estaba en otro nivel.** **Era más rápido.** **Más fuerte.** **Más brutal.** Ohma **logró bloquear un golpe, pero Takeru giró y le enterró una rodilla en las costillas.** **¡CRACK!** Ohma **escupió sangre.** La multitud **se levantó de sus asientos.** ### **El Final** Ohma jadeaba. **Su cuerpo estaba al límite.** **Pero su mente no cedía.** Takeru cargó con una ráfaga final. —¡ESTO SE ACABA AQUÍ! Pero en el último segundo… Ohma **sonrió.** —Eso crees. **En un instante, el Advance de Ohma se intensificó.** **Sus golpes ahora eran el doble de rápidos.** **El doble de letales.** Antes de que Takeru pudiera reaccionar, **Ohma lo atrapó con una llave al cuello.** —**¡Desgarrador Celestial!** **¡BAM!** **El impacto hizo que todo el estadio temblara.** Takeru **quedó inmóvil en el suelo.** El árbitro verificó su estado. —**¡TAKERU ARKAWA NO PUEDE CONTINUAR!** —**¡EL GANADOR DEL TORNEO DE ANIQUILACIÓN KENGAN ES… TOKITA OHMA!** ### **El Campeón** Ohma **respiró hondo, observando el cuerpo inconsciente de Takeru.** **Había llegado a la cima.** Pero en su rostro **no había arrogancia.** Solo respeto.
    Me shockea
    Me entristece
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  • Entrando en su alcoba, se fue desvistiendo con calma mientras tomaba asiento en la orilla de la cama, quedándose nuevamente pensativo.

    Negó ligeramente, terminando por desajustarse el corsé y quitarse las medias, yendo directo a su armario, sacando su pijama de patito para ponérsela y entrar a la cama.
    Entrando en su alcoba, se fue desvistiendo con calma mientras tomaba asiento en la orilla de la cama, quedándose nuevamente pensativo. Negó ligeramente, terminando por desajustarse el corsé y quitarse las medias, yendo directo a su armario, sacando su pijama de patito para ponérsela y entrar a la cama.
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  • [luka se alza sobre su trono de sombras, su silueta esculpida en la penumbra por las llamas que nunca cesan. Sus ojos, dos abismos sin fondo, contemplan la inmensidad de su dominio: un océano de almas rotas, un reino donde el tiempo no es más que un castigo.]

    *Su voz resuena como un trueno en el vacío, grave, eterna, cargada de un desprecio indiferente.*
    —Aquí no hay tiempo, solo el peso infinito de cada segundo que se arrastra sin fin…

    [Las llamas danzan a su alrededor, no queman carne, sino memorias. Se alimentan de lo que una vez fue, dejando tras de sí solo el eco de un ayer que nadie recuerda.]

    *Luka deja escapar una risa seca, amarga, sin alegría.*
    —Estoy solo… y aquí, la soledad es peor que el fuego.

    [El viento gélido trae susurros distorsionados, risas de aquellos que alguna vez intentaron desafiarle. Pero incluso esas voces se desvanecen, porque en este trono, en este reino maldito, la única verdad es la angustia sin fin.]

    *Sus garras se cierran en el aire vacío, como si intentara aferrarse a algo que dejó de existir.*
    —¿Cuánto más? ¿Cuánto más hasta que deje de importar?

    [Pero el infierno no responde. Solo el eco de su propia voz regresa a él, recordándole la única condena que ni siquiera un rey puede evitar: la soledad eterna.]
    [luka se alza sobre su trono de sombras, su silueta esculpida en la penumbra por las llamas que nunca cesan. Sus ojos, dos abismos sin fondo, contemplan la inmensidad de su dominio: un océano de almas rotas, un reino donde el tiempo no es más que un castigo.] *Su voz resuena como un trueno en el vacío, grave, eterna, cargada de un desprecio indiferente.* —Aquí no hay tiempo, solo el peso infinito de cada segundo que se arrastra sin fin… [Las llamas danzan a su alrededor, no queman carne, sino memorias. Se alimentan de lo que una vez fue, dejando tras de sí solo el eco de un ayer que nadie recuerda.] *Luka deja escapar una risa seca, amarga, sin alegría.* —Estoy solo… y aquí, la soledad es peor que el fuego. [El viento gélido trae susurros distorsionados, risas de aquellos que alguna vez intentaron desafiarle. Pero incluso esas voces se desvanecen, porque en este trono, en este reino maldito, la única verdad es la angustia sin fin.] *Sus garras se cierran en el aire vacío, como si intentara aferrarse a algo que dejó de existir.* —¿Cuánto más? ¿Cuánto más hasta que deje de importar? [Pero el infierno no responde. Solo el eco de su propia voz regresa a él, recordándole la única condena que ni siquiera un rey puede evitar: la soledad eterna.]
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  • **El Choque de los Titanes**

    El aire en la arena se volvió pesado cuando **Kuroki Gensai** y **Tokita Ohma** se enfrentaron en el centro del círculo de arena. Ninguno se movió de inmediato. No había prisa. **Ambos eran depredadores**, y esta era la calma antes de la tormenta.

    Takeru observaba desde la plataforma con los brazos cruzados. **Sabía que esta pelea sería una de las más brutales del torneo.**

    La multitud contuvo la respiración.

    Entonces, **Ohma atacó primero**.

    Con un **avance explosivo**, su puño derecho cortó el aire directo al rostro de Kuroki. Pero el veterano no era un oponente cualquiera. **Desvió el golpe con una eficiencia aterradora**, apenas inclinando su cuerpo, y lanzó un contrataque devastador con su puño endurecido.

    **¡BAM!**

    Ohma **bloqueó con ambas manos, pero fue empujado hacia atrás varios metros**.

    —Hmph… —Kuroki exhaló con calma, **su postura inquebrantable**.

    Ohma sonrió.

    —Viejo… lo haré en serio.

    **Su musculatura se tensó al máximo.** Sus venas se marcaron y su piel adquirió un tono rojizo. **El Advance se activó.**

    ### **La Técnica vs. La Bestia**

    **Ohma desapareció de la vista.**

    En menos de un segundo, reapareció detrás de Kuroki, lanzando una combinación salvaje de puñetazos y patadas. **Cada golpe era como un relámpago**, atacando desde ángulos imposibles.

    Pero **Kuroki los esquivó todos.**

    —…Demasiado predecible.

    Con un **movimiento minimalista**, bloqueó un golpe dirigido a su cabeza y lanzó un **contragolpe monstruoso al abdomen de Ohma**.

    **¡BOOM!**

    Ohma se dobló por el impacto. **Sintió sus órganos estremecerse.**

    Kuroki no perdió tiempo. **Siguió con un golpe en la sien y luego un barrido a la pierna izquierda**, derribándolo.

    Ohma cayó de rodillas, jadeando.

    Takeru frunció el ceño.

    —Si no cambia su estrategia, **Kuroki lo aplastará.**

    Pero entonces, **Ohma sonrió.**

    —Ahora sí… vamos a pelear.

    Su postura cambió. **El flujo de su cuerpo dejó de ser errático.**

    **Su guardia era perfecta.**

    Takeru lo reconoció al instante.

    —**Técnica del Estilo Niko… Modo Espíritu Calmado.**

    Kuroki notó la diferencia, pero no se inmutó. **Atacó con su Demon’s Bane.**

    **Ohma reaccionó al instante.**

    —**Demonio Asura.**

    **Desvió el golpe con una precisión quirúrgica** y **contraatacó con una ráfaga de golpes dirigidos a los puntos vitales de Kuroki.**

    **¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!**

    Por primera vez en la pelea, Kuroki **retrocedió.**

    La multitud estalló en gritos.

    ### **El Desenlace**

    Ambos se detuvieron, respirando con fuerza. **Habían intercambiado todo lo que tenían.**

    Kuroki, con sangre escurriendo de su boca, habló con calma.

    —Has mejorado… pero esto termina aquí.

    Intentó lanzar otro **Demon’s Bane**, pero **Ohma lo predijo.**

    En un movimiento final, Ohma **se deslizó dentro del alcance de Kuroki y lanzó su ataque definitivo.**

    —¡**Desgarrador Celestial!**

    **Su puño impactó el diafragma de Kuroki con fuerza devastadora.**

    Por un segundo, **el veterano intentó mantenerse en pie… pero su cuerpo colapsó.**

    **¡BOOM!**

    El cuerpo de Kuroki cayó pesadamente en la arena.

    Silencio.

    El árbitro levantó la mano.

    —**¡Kuroki Gensai no puede continuar! ¡El ganador del Bloque B es Tokita Ohma!**

    La multitud **enloqueció.**

    Takeru esbozó una sonrisa.

    Ohma, agotado, levantó la mirada y lo encontró entre la multitud.

    Los dos sabían lo que venía.

    **La batalla final… ya estaba decidida.**
    **El Choque de los Titanes** El aire en la arena se volvió pesado cuando **Kuroki Gensai** y **Tokita Ohma** se enfrentaron en el centro del círculo de arena. Ninguno se movió de inmediato. No había prisa. **Ambos eran depredadores**, y esta era la calma antes de la tormenta. Takeru observaba desde la plataforma con los brazos cruzados. **Sabía que esta pelea sería una de las más brutales del torneo.** La multitud contuvo la respiración. Entonces, **Ohma atacó primero**. Con un **avance explosivo**, su puño derecho cortó el aire directo al rostro de Kuroki. Pero el veterano no era un oponente cualquiera. **Desvió el golpe con una eficiencia aterradora**, apenas inclinando su cuerpo, y lanzó un contrataque devastador con su puño endurecido. **¡BAM!** Ohma **bloqueó con ambas manos, pero fue empujado hacia atrás varios metros**. —Hmph… —Kuroki exhaló con calma, **su postura inquebrantable**. Ohma sonrió. —Viejo… lo haré en serio. **Su musculatura se tensó al máximo.** Sus venas se marcaron y su piel adquirió un tono rojizo. **El Advance se activó.** ### **La Técnica vs. La Bestia** **Ohma desapareció de la vista.** En menos de un segundo, reapareció detrás de Kuroki, lanzando una combinación salvaje de puñetazos y patadas. **Cada golpe era como un relámpago**, atacando desde ángulos imposibles. Pero **Kuroki los esquivó todos.** —…Demasiado predecible. Con un **movimiento minimalista**, bloqueó un golpe dirigido a su cabeza y lanzó un **contragolpe monstruoso al abdomen de Ohma**. **¡BOOM!** Ohma se dobló por el impacto. **Sintió sus órganos estremecerse.** Kuroki no perdió tiempo. **Siguió con un golpe en la sien y luego un barrido a la pierna izquierda**, derribándolo. Ohma cayó de rodillas, jadeando. Takeru frunció el ceño. —Si no cambia su estrategia, **Kuroki lo aplastará.** Pero entonces, **Ohma sonrió.** —Ahora sí… vamos a pelear. Su postura cambió. **El flujo de su cuerpo dejó de ser errático.** **Su guardia era perfecta.** Takeru lo reconoció al instante. —**Técnica del Estilo Niko… Modo Espíritu Calmado.** Kuroki notó la diferencia, pero no se inmutó. **Atacó con su Demon’s Bane.** **Ohma reaccionó al instante.** —**Demonio Asura.** **Desvió el golpe con una precisión quirúrgica** y **contraatacó con una ráfaga de golpes dirigidos a los puntos vitales de Kuroki.** **¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!** Por primera vez en la pelea, Kuroki **retrocedió.** La multitud estalló en gritos. ### **El Desenlace** Ambos se detuvieron, respirando con fuerza. **Habían intercambiado todo lo que tenían.** Kuroki, con sangre escurriendo de su boca, habló con calma. —Has mejorado… pero esto termina aquí. Intentó lanzar otro **Demon’s Bane**, pero **Ohma lo predijo.** En un movimiento final, Ohma **se deslizó dentro del alcance de Kuroki y lanzó su ataque definitivo.** —¡**Desgarrador Celestial!** **Su puño impactó el diafragma de Kuroki con fuerza devastadora.** Por un segundo, **el veterano intentó mantenerse en pie… pero su cuerpo colapsó.** **¡BOOM!** El cuerpo de Kuroki cayó pesadamente en la arena. Silencio. El árbitro levantó la mano. —**¡Kuroki Gensai no puede continuar! ¡El ganador del Bloque B es Tokita Ohma!** La multitud **enloqueció.** Takeru esbozó una sonrisa. Ohma, agotado, levantó la mirada y lo encontró entre la multitud. Los dos sabían lo que venía. **La batalla final… ya estaba decidida.**
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  • 𝐏𝐨𝐰𝐞𝐫 𝐚𝐧𝐝 𝐌𝐨𝐧𝐞𝐲 Pt 3
    ──── #3D #MonoRol

    ❝ El dinero si importa y cada billete... cuenta. ❞

    Bajo el cielo gris y sombrío de aquella tarde nublada, las patrullas rusas vagaban perdidas entre las calles enrevesadas de un barrio que parecía un laberinto más que un suburbio peligroso. El aroma omnipresente del dinero robado flotaba en el aire, invisible y tentador, burlándose de los policías cuya incapacidad para rastrear el vil metal auguraba la impunidad de George y sus colegas.

    En la oscuridad de un callejón anexo a un taller mecánico, el automóvil de George reposaba agradando con calma y cautela. Deslizándose fuera del vehículo con la cautela de un felino, George se apoyó contra un poste, esperando la desaparición de las sirenas policiales en la distancia. En ese instante, una ola de alivio lo invadió: sus deudas se desvanecían como niebla al sol, y su incipiente imperio criminal se erigía con nuevos cimientos de poder y recursos.

    Sin embargo, a pesar del júbilo que retumbaba en su pecho, George no podía eludir la sombra de una verdad incómoda: con más dinero, venían también mayores responsabilidades hacia su esposa e hija. Y ese compromiso le resultaba una espina envenenada, un pesar profundo que manchaba la euforia de su recién adquirida fortuna.

    𝐏𝐨𝐰𝐞𝐫 𝐚𝐧𝐝 𝐌𝐨𝐧𝐞𝐲 🇷🇺 Pt 3 ──── #3D #MonoRol ❝ El dinero si importa y cada billete... cuenta. ❞ Bajo el cielo gris y sombrío de aquella tarde nublada, las patrullas rusas vagaban perdidas entre las calles enrevesadas de un barrio que parecía un laberinto más que un suburbio peligroso. El aroma omnipresente del dinero robado flotaba en el aire, invisible y tentador, burlándose de los policías cuya incapacidad para rastrear el vil metal auguraba la impunidad de George y sus colegas. En la oscuridad de un callejón anexo a un taller mecánico, el automóvil de George reposaba agradando con calma y cautela. Deslizándose fuera del vehículo con la cautela de un felino, George se apoyó contra un poste, esperando la desaparición de las sirenas policiales en la distancia. En ese instante, una ola de alivio lo invadió: sus deudas se desvanecían como niebla al sol, y su incipiente imperio criminal se erigía con nuevos cimientos de poder y recursos. Sin embargo, a pesar del júbilo que retumbaba en su pecho, George no podía eludir la sombra de una verdad incómoda: con más dinero, venían también mayores responsabilidades hacia su esposa e hija. Y ese compromiso le resultaba una espina envenenada, un pesar profundo que manchaba la euforia de su recién adquirida fortuna.
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  • ❝En sombras de fronda me hallo silente,
    sin ecos de queja, sin brisa en mi frente.
    Mas si mi voz rompe la calma impía,
    todo en mi senda se quiebra y desvía.

    Vidrio es mi suelo, cimiento quebrado,
    ruge y se hunde en un sino ajado.
    Soy quien a espejos no osa mirar,
    preso mi ser en ajeno pensar.

    Que nadie perciba mi vuelo errante,
    ni en vacío errar ni en todo danzante."

    ❝En sombras de fronda me hallo silente, sin ecos de queja, sin brisa en mi frente. Mas si mi voz rompe la calma impía, todo en mi senda se quiebra y desvía. Vidrio es mi suelo, cimiento quebrado, ruge y se hunde en un sino ajado. Soy quien a espejos no osa mirar, preso mi ser en ajeno pensar. Que nadie perciba mi vuelo errante, ni en vacío errar ni en todo danzante."
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