• ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖
    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.
A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
En contratos disfrazados de matrimonio.
La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.
Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.
Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.
    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.
No vio una fugitiva.
Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.
Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—. Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
Eran políticos.
Empresarios.
Herederos.
Apellidos que no se escribían.
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.
Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…
    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.
Finanzas.
Arte.
Negociación.
    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.
    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.
No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.
Medía.
    No buscaba protección.
Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.
Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.
Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.
La conversación que vale más que cualquier joya.
La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.
Fue estrategia.
    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.
    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.
El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..
    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.
Era potencial.

    Scarlett no era frágil.
Estaba sin tallar.

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.
En el anillo.
En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.
Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.
Elegante.
Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma.
—Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.
Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor Moretti.

    El gesto no fue desprecio.
Fue desafío.
Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.
    Scarlett Eleonor Moretti.
Más firme. Más mío.
    Mirena no sonrió.
Asintió.
—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.
Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.
Uno era herencia.
El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.
No sentí ruptura.
Sentí expansión.
No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.
Sonaba a advertencia.
Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.
Otras lo construyen.
Yo acababa de decidir portar ambos.

    — Scarlett Eleonor Moretti Blackwood ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
En contratos disfrazados de matrimonio.
La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
No vio una fugitiva.
Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—. Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
Eran políticos.
Empresarios.
Herederos.
Apellidos que no se escribían.
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
Finanzas.
Arte.
Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
Medía. No buscaba protección.
Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
La conversación que vale más que cualquier joya.
La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
Era potencial. Scarlett no era frágil.
Estaba sin tallar. Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
En el anillo.
En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
Elegante.
Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma.
—Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre.
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor Moretti. El gesto no fue desprecio.
Fue desafío.
Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
Más firme. Más mío. Mirena no sonrió.
Asintió.
—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.
Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
Uno era herencia.
El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
No sentí ruptura.
Sentí expansión.
No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
Sonaba a advertencia.
Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
Otras lo construyen.
Yo acababa de decidir portar ambos. — Scarlett Eleonor Moretti Blackwood ᢉ𐭩
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    NORMATIVA PARA INTERACTUAR.

    Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil:

    1. No acepto perfiles generados por IA.
    La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES.

    2. No metarol.

    3. Paciencia.
    Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias.

    4. Respeto mutuo.
    Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no.

    5. Roles coherentes.
    Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido.

    Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
    📝 NORMATIVA PARA INTERACTUAR. Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil: 1. No acepto perfiles generados por IA. La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES. 2. No metarol. 3. Paciencia. Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias. 4. Respeto mutuo. Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no. 5. Roles coherentes. Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido. Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
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  • —TU CONFÍA TRAINER, LAS PROBABILIDADES Y LAS REGLAS ESTÁN HECHAS PARA ROMPERSE!—

    *totalmente fuera del sentido comun y luego de haberme tomado 3 latas de monster blanco, espero a que mi trainer de las indicaciones del entrenamiento de ese dia aun que la tasa de probabilidad de exito es casi nula com un 1% a favor y un 99% en contra*
    —TU CONFÍA TRAINER, LAS PROBABILIDADES Y LAS REGLAS ESTÁN HECHAS PARA ROMPERSE!— *totalmente fuera del sentido comun y luego de haberme tomado 3 latas de monster blanco, espero a que mi trainer de las indicaciones del entrenamiento de ese dia aun que la tasa de probabilidad de exito es casi nula com un 1% a favor y un 99% en contra*
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    Para eso estan estas reglas, por favor lean.
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    Reglas

    *Esta cuenta es solo Hugo x Belle, no se acepta trasfondo romántico o íntimo que no sea Hugo*

    *Para todos que no sean Hugo, se aceptan temática: Terror, Aventura, Misterio, Drama, Fantasía oscura. *

    *Solo Hugo se lleva el romance y erotico*

    *Solo habla el personaje, si quieren hablar con la user avisar. *

    *Todo intento de intimar con Belle pasa a ser automáticamente descartados. *

    *No hago tramas UA por si piden para "tener" romance con Belle, en cada universo alternativo, ella estará unida solamente a su amado lider del Ruiseñor (Hugo), para mi usar UA es como pedir engañar la pareja del personaje en términos "bonitos" y aquí no se hace. Belle es exclusivamente de Hugo. *

    +Reglas sujeta a cambios+
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  • Mientras joshua paseaba por una carretera, sin rumbo fijo, solo queria cambiar de aires, despues de que la noche anterior este tuvo una pesadilla, aunque sus planes fueron fastidiados por ua tormenta.. una que el nunca vio, talvez por que cada que pasaban los grandes edificios lo salvaban de ver la vista, una vista que.. en su magnitud, le demostraba lo pequeño que era en realidad, aunque el ya lo sabia muy bien, lo aprendio por las malas.

    "hmp.. mejor apurar el paso hasta un sitio para pasar la noche."

    Joshua camino, pero no podia dejar de sacarse unas palabras que salian de su cabeza, como si el viento le susurrara.. "por que?" cada que lo oia, en un intervalo casi cronometrado, sus piernas se movian un poco mas, el panico no lo invadio, pero pronto, si eso no se detenia, lo haria; "al menos no hay niebla." pensaba el, un intento pobre de recordar las reglas incoherentes que el creian, era la llegada de algo mas grande.
    Mientras joshua paseaba por una carretera, sin rumbo fijo, solo queria cambiar de aires, despues de que la noche anterior este tuvo una pesadilla, aunque sus planes fueron fastidiados por ua tormenta.. una que el nunca vio, talvez por que cada que pasaban los grandes edificios lo salvaban de ver la vista, una vista que.. en su magnitud, le demostraba lo pequeño que era en realidad, aunque el ya lo sabia muy bien, lo aprendio por las malas. "hmp.. mejor apurar el paso hasta un sitio para pasar la noche." Joshua camino, pero no podia dejar de sacarse unas palabras que salian de su cabeza, como si el viento le susurrara.. "por que?" cada que lo oia, en un intervalo casi cronometrado, sus piernas se movian un poco mas, el panico no lo invadio, pero pronto, si eso no se detenia, lo haria; "al menos no hay niebla." pensaba el, un intento pobre de recordar las reglas incoherentes que el creian, era la llegada de algo mas grande.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    NOTA USER: es una pena saber como personas se toman tan enserio un rol y llegan a insultar de modo bastante impropio tal grado de que es molesto y desagradable.
    por otro lado si lo que deseaban es un combate rol usando la gramática contextual del personaje como material SE ENTIENDE.
    pero este no es el caso son personas sin animosidad de rol y ni pizca de contexto narrativo solo insultar y crear cuentas para solo llevar su bilis o su poca clase al medio escrito.

    insultar al grupo el cual pertenecemos y tenemos roles establecidos y damos de si lo mejor entre nosotros.

    ( contexto no se adapta no se digna han integrase al grupo lo peor de todo no leen el contexto de llevar el rol como se debe )

    NOTA: ES UN CLAN DE DEMONIOS Y SUCUBOS se supone que la moral o el contexto de reglas social no es para estos seres
    entonces esperas moralidad en un rol con demonios y seres casi llevados elevados a semi-dioses ?

    por siguiente a nombre de mi grupo de Rol ( clan Ishtar) pido disculpas por los bochornosos echos ( roles y post posteados en diferentes roles ajenos a nosotros ) y insultantes para con mi grupo de rol,
    los miembros del llamado GRUPO Nura NO TIENE NADA QUE VER CON NOSOTROS O CUALQUIER MIEMBROS DEL GRUPO ISHTAR.
    QUE EL PERFIL O PERSONAJE MENSIONADO ( Kairi Nura ) no es canon en este grupo ya que por motivos que ya se explico en su debido tiempo tanto a la comunidad de ficrol cuando el perfil fue dado de baja como al grupo Ishatar, desligo cualquier interacción o rol que provenga de ese perfil NO TIENE NADA QUE VER CON EL GRUPO DE ROL AL CUAL REPRESENTO.

    de nuevo pido disculpas a mi grupo por estos hechos y la manera que fueron tratados y a los roleros que mantiene rol con las miembros de nuestro grupo también presento disculpas por lo sucedido.

    Att: Sasha Ishtar
    NOTA USER: es una pena saber como personas se toman tan enserio un rol y llegan a insultar de modo bastante impropio tal grado de que es molesto y desagradable. por otro lado si lo que deseaban es un combate rol usando la gramática contextual del personaje como material SE ENTIENDE. pero este no es el caso son personas sin animosidad de rol y ni pizca de contexto narrativo solo insultar y crear cuentas para solo llevar su bilis o su poca clase al medio escrito. insultar al grupo el cual pertenecemos y tenemos roles establecidos y damos de si lo mejor entre nosotros. ( contexto no se adapta no se digna han integrase al grupo lo peor de todo no leen el contexto de llevar el rol como se debe ) NOTA: ES UN CLAN DE DEMONIOS Y SUCUBOS se supone que la moral o el contexto de reglas social no es para estos seres entonces esperas moralidad en un rol con demonios y seres casi llevados elevados a semi-dioses ? por siguiente a nombre de mi grupo de Rol ( clan Ishtar) pido disculpas por los bochornosos echos ( roles y post posteados en diferentes roles ajenos a nosotros ) y insultantes para con mi grupo de rol, los miembros del llamado GRUPO Nura NO TIENE NADA QUE VER CON NOSOTROS O CUALQUIER MIEMBROS DEL GRUPO ISHTAR. QUE EL PERFIL O PERSONAJE MENSIONADO ( Kairi Nura ) no es canon en este grupo ya que por motivos que ya se explico en su debido tiempo tanto a la comunidad de ficrol cuando el perfil fue dado de baja como al grupo Ishatar, desligo cualquier interacción o rol que provenga de ese perfil NO TIENE NADA QUE VER CON EL GRUPO DE ROL AL CUAL REPRESENTO. de nuevo pido disculpas a mi grupo por estos hechos y la manera que fueron tratados y a los roleros que mantiene rol con las miembros de nuestro grupo también presento disculpas por lo sucedido. Att: Sasha Ishtar
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  • Dean no había planeado terminar en un bar de Lebanon esa noche. En realidad, su idea original era “solo una cerveza rápida” después de una cacería particularmente asquerosa. Pero el Rusty Spur estaba más lleno de lo normal: luces de neón parpadeando, música country demasiado alta y un grupo de personas reunidas alrededor de algo que parecía… divertido.

    Un toro mecánico.

    Dean levantó una ceja.
    —Esto es nuevo —murmuró, entrando como si aquel fuera su territorio natural.

    Un cartel hecho con cartulina anunciaba: TORNEO DE TORO MECÁNICO – GANADOR: BEBIDAS GRATIS TODA LA NOCHE.

    Sus ojos brillaron con la intensidad de alguien que acababa de encontrar su propósito en la vida.

    Se apoyó en la barra y pidió una cerveza mientras observaba a los participantes: un tipo demasiado borracho cayó a los tres segundos, una chica aguantó casi veinte antes de salir volando entre risas, y otro terminó enredado con la cuerda como si el toro lo hubiera declarado enemigo personal.

    Dean sonrió de medio lado.
    —Vamos, cariño… tú y yo tenemos asuntos pendientes.

    Cuando anunciaron su turno, algunos lo miraron con curiosidad: camisa de franela, botas gastadas, expresión confiada. El operador del toro le explicó las reglas con voz aburrida.

    —El que dure más tiempo gana.

    Dean se subió al toro con una facilidad insultante y se ajustó el agarre.

    —Hazlo interesante —le dijo al operador—. No seas tímido.

    La música subió. El toro empezó lento, casi burlón. Dean se balanceaba con naturalidad, como si hubiera nacido para eso. La gente comenzó a animar. Luego el toro aceleró, giró con violencia, saltó de un lado a otro.
    Dean apretó los dientes cuando el toro hizo un giro brusco que habría lanzado a cualquiera al suelo. Pero él se mantuvo firme, una mano en alto, la otra aferrada como si fuera una cacería más.

    —¡Vamos! —gritó alguien desde la barra.

    El operador subió la dificultad al máximo. El toro parecía poseído por algo del infierno. Dean estuvo a punto de caer cuando el animal dio un latigazo final… pero logró recuperar el equilibrio con una risa salvaje.

    Y entonces… se detuvo.

    Silencio.

    Un segundo después, el bar explotó en aplausos y vítores.

    —¡Tenemos ganador! —anunció el camarero—. ¡El vaquero de cuadros!

    Dean se dejó caer al suelo, respirando agitado, con una sonrisa enorme.

    —Eso… ha sido lo mejor de la semana —dijo, levantándose.

    Alguien le puso una cerveza en la mano. Luego otra. Y otra más.

    Durante el resto de la noche fue tratado como una leyenda local: palmadas en la espalda, fotos con desconocidos y comentarios como “Ese tipo montó el toro como si fuera el Apocalipsis”.

    Cuando volvió al búnker horas después, oliendo a cerveza y gloria, Sam lo miró desde la mesa de mapas.

    —¿Dónde estabas?

    Dean dejó el trofeo sobre la mesa con orgullo.

    —Ganando el primero torneo de toro mecánico de Lebanon.

    Sam parpadeó.
    —…¿Por qué no me sorprende?

    Dean se encogió de hombros, sonriendo.

    —Hay cosas que simplemente están escritas en mi destino, Sammy.

    Y esa noche, el destino llevaba botas, música country y bebidas gratis.
    Dean no había planeado terminar en un bar de Lebanon esa noche. En realidad, su idea original era “solo una cerveza rápida” después de una cacería particularmente asquerosa. Pero el Rusty Spur estaba más lleno de lo normal: luces de neón parpadeando, música country demasiado alta y un grupo de personas reunidas alrededor de algo que parecía… divertido. Un toro mecánico. Dean levantó una ceja. —Esto es nuevo —murmuró, entrando como si aquel fuera su territorio natural. Un cartel hecho con cartulina anunciaba: TORNEO DE TORO MECÁNICO – GANADOR: BEBIDAS GRATIS TODA LA NOCHE. Sus ojos brillaron con la intensidad de alguien que acababa de encontrar su propósito en la vida. Se apoyó en la barra y pidió una cerveza mientras observaba a los participantes: un tipo demasiado borracho cayó a los tres segundos, una chica aguantó casi veinte antes de salir volando entre risas, y otro terminó enredado con la cuerda como si el toro lo hubiera declarado enemigo personal. Dean sonrió de medio lado. —Vamos, cariño… tú y yo tenemos asuntos pendientes. Cuando anunciaron su turno, algunos lo miraron con curiosidad: camisa de franela, botas gastadas, expresión confiada. El operador del toro le explicó las reglas con voz aburrida. —El que dure más tiempo gana. Dean se subió al toro con una facilidad insultante y se ajustó el agarre. —Hazlo interesante —le dijo al operador—. No seas tímido. La música subió. El toro empezó lento, casi burlón. Dean se balanceaba con naturalidad, como si hubiera nacido para eso. La gente comenzó a animar. Luego el toro aceleró, giró con violencia, saltó de un lado a otro. Dean apretó los dientes cuando el toro hizo un giro brusco que habría lanzado a cualquiera al suelo. Pero él se mantuvo firme, una mano en alto, la otra aferrada como si fuera una cacería más. —¡Vamos! —gritó alguien desde la barra. El operador subió la dificultad al máximo. El toro parecía poseído por algo del infierno. Dean estuvo a punto de caer cuando el animal dio un latigazo final… pero logró recuperar el equilibrio con una risa salvaje. Y entonces… se detuvo. Silencio. Un segundo después, el bar explotó en aplausos y vítores. —¡Tenemos ganador! —anunció el camarero—. ¡El vaquero de cuadros! Dean se dejó caer al suelo, respirando agitado, con una sonrisa enorme. —Eso… ha sido lo mejor de la semana —dijo, levantándose. Alguien le puso una cerveza en la mano. Luego otra. Y otra más. Durante el resto de la noche fue tratado como una leyenda local: palmadas en la espalda, fotos con desconocidos y comentarios como “Ese tipo montó el toro como si fuera el Apocalipsis”. Cuando volvió al búnker horas después, oliendo a cerveza y gloria, Sam lo miró desde la mesa de mapas. —¿Dónde estabas? Dean dejó el trofeo sobre la mesa con orgullo. —Ganando el primero torneo de toro mecánico de Lebanon. Sam parpadeó. —…¿Por qué no me sorprende? Dean se encogió de hombros, sonriendo. —Hay cosas que simplemente están escritas en mi destino, Sammy. Y esa noche, el destino llevaba botas, música country y bebidas gratis.
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  • He caminado siglos observando, aprendiendo, he estudiado criaturas de toda índole, sus instintos, sus miedos, la forma en que nacen y mueren, cómo aman y cómo destruyen aquello que dicen proteger. El conocimiento nunca me fue esquivo, lo absorbí como la sangre, con paciencia y precisión. Y aun así, hay algo que se me escapa.

    Los sentimientos compartidos.

    Puedo nombrarlos, definirlos, incluso anticipar sus consecuencias. Sé cuándo una mirada significa apego, cuándo una palabra es promesa y cuándo el silencio es una herida pero vivirlos, eso es otra cosa.

    Las relaciones afectivas me resultan un lenguaje que los demás han experimentado. Todos parecen anhelar ser vistos, elegidos, comprendidos por otro, como si la propia existencia necesitara un reflejo externo para validarse. Yo no lo necesito… ¿o eso es lo que me he repetido durante años?.

    He vivido demasiado como para no notar la ironía: una vampira inmortal...

    Testigo de incontables vínculos, incapaz de descifrar por completo aquello que mueve al mundo. He visto juramentos eternos romperse en décadas, y amores fugaces marcar almas para siempre, las reglas nunca son claras y la lógica rara vez se impone.

    Tal vez el problema no sea la falta de conocimiento, sino el exceso de distancia. He observado tanto desde afuera que olvidé cómo se siente estar dentro de algo, vulnerable, expuesta, sin el control que tanto valoro o que mi familia me impuso.

    No temo a la soledad, la conozco bien pues dediqué mi vida al estudio, pero hay noches pocas, silenciosas en las que me pregunto si comprender los sentimientos requiere algo más que tiempo y estudio. Quizás exige rendirse un poco y eso, incluso para alguien como yo, sigue siendo el mayor de los misterios.

    #Sentimientos
    He caminado siglos observando, aprendiendo, he estudiado criaturas de toda índole, sus instintos, sus miedos, la forma en que nacen y mueren, cómo aman y cómo destruyen aquello que dicen proteger. El conocimiento nunca me fue esquivo, lo absorbí como la sangre, con paciencia y precisión. Y aun así, hay algo que se me escapa. Los sentimientos compartidos. Puedo nombrarlos, definirlos, incluso anticipar sus consecuencias. Sé cuándo una mirada significa apego, cuándo una palabra es promesa y cuándo el silencio es una herida pero vivirlos, eso es otra cosa. Las relaciones afectivas me resultan un lenguaje que los demás han experimentado. Todos parecen anhelar ser vistos, elegidos, comprendidos por otro, como si la propia existencia necesitara un reflejo externo para validarse. Yo no lo necesito… ¿o eso es lo que me he repetido durante años?. He vivido demasiado como para no notar la ironía: una vampira inmortal... Testigo de incontables vínculos, incapaz de descifrar por completo aquello que mueve al mundo. He visto juramentos eternos romperse en décadas, y amores fugaces marcar almas para siempre, las reglas nunca son claras y la lógica rara vez se impone. Tal vez el problema no sea la falta de conocimiento, sino el exceso de distancia. He observado tanto desde afuera que olvidé cómo se siente estar dentro de algo, vulnerable, expuesta, sin el control que tanto valoro o que mi familia me impuso. No temo a la soledad, la conozco bien pues dediqué mi vida al estudio, pero hay noches pocas, silenciosas en las que me pregunto si comprender los sentimientos requiere algo más que tiempo y estudio. Quizás exige rendirse un poco y eso, incluso para alguien como yo, sigue siendo el mayor de los misterios. #Sentimientos
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  • Cuenta una leyenda japonesa que las personas tienen un hilo rojo, el cual están ligadas al extremo de otra persona. El hilo puede enredarse, estirarse, también crear nudos.
    Pero nunca romperse, yo pensé que era una tontería que me contó mi abuelo de niña. Ya que crecí en ambiente donde los matrimonios se concertaban no había amor, solo mantener en flote el prestigio. Pero desde que te conocí vi que nuestros hilos se unieron en uno solo. Nos ha pasado muchas cosas, unas buenas y otras no tanto. Pero aquí estamos luchando para romper las reglas, para muchos eres mi guardaespaldas personal, pero solo unos pocos afortunados saben que lo que fue un amor de Preparatoria ha sido y será hasta la muerte.

    Akihiko Sanada
    Cuenta una leyenda japonesa que las personas tienen un hilo rojo, el cual están ligadas al extremo de otra persona. El hilo puede enredarse, estirarse, también crear nudos. Pero nunca romperse, yo pensé que era una tontería que me contó mi abuelo de niña. Ya que crecí en ambiente donde los matrimonios se concertaban no había amor, solo mantener en flote el prestigio. Pero desde que te conocí vi que nuestros hilos se unieron en uno solo. Nos ha pasado muchas cosas, unas buenas y otras no tanto. Pero aquí estamos luchando para romper las reglas, para muchos eres mi guardaespaldas personal, pero solo unos pocos afortunados saben que lo que fue un amor de Preparatoria ha sido y será hasta la muerte. [Sanada_Thcx]
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  • ¡Debo aclarar algunas reglas sobre mi personaje porque creo que doy el mensaje equivocado o la gente no entiende lo que quiero!
    ¡Debo aclarar algunas reglas sobre mi personaje porque creo que doy el mensaje equivocado o la gente no entiende lo que quiero! :STK-22:
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