• THE MEETING
    Categoría Slice of Life
    La parte más sencilla había sido abordar el avión y fingir que nada de eso lo ponía de los nervios, pero cuando habían llegado a su vecindario Maverick temblaba por dentro. Había rentado un coche para que pudiesen trasladarse con comodidad por Seattle, y cuando llegó a la casa familiar aparcó junto al coche de Elton y arrancandose el cinturón se giró a ver a Danielle.

    — ¿Estás segura segurisima que no te molesta fingir que . . . Somos pareja?—

    Quizás pecaria de cansino preguntando lo mismo mil veces pero necesitaba asegurarse que todo aquello no era un error, que no la perdería cuando volvieran a su vida. La mirada azul del chico reflejaba el pánico que sentía de enfrentarse a su familia, no tanto porque tuviera miedo que lo juzgarán sino porque tenía miedo de ser una decepción otra vez.

    Danielle Conway
    La parte más sencilla había sido abordar el avión y fingir que nada de eso lo ponía de los nervios, pero cuando habían llegado a su vecindario Maverick temblaba por dentro. Había rentado un coche para que pudiesen trasladarse con comodidad por Seattle, y cuando llegó a la casa familiar aparcó junto al coche de Elton y arrancandose el cinturón se giró a ver a Danielle. — ¿Estás segura segurisima que no te molesta fingir que . . . Somos pareja?— Quizás pecaria de cansino preguntando lo mismo mil veces pero necesitaba asegurarse que todo aquello no era un error, que no la perdería cuando volvieran a su vida. La mirada azul del chico reflejaba el pánico que sentía de enfrentarse a su familia, no tanto porque tuviera miedo que lo juzgarán sino porque tenía miedo de ser una decepción otra vez. [DIN0CRISIS]
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  • — Ya pasó, se acabó, me dolió, y voy a esperar un tiempo para volver aquí, quizás meses, solo para buscar ayuda y sentirme mejor, sean felices con quién quieran serlo y ya... Bye, nos vemos en un tiempo...
    — Ya pasó, se acabó, me dolió, y voy a esperar un tiempo para volver aquí, quizás meses, solo para buscar ayuda y sentirme mejor, sean felices con quién quieran serlo y ya... Bye, nos vemos en un tiempo...
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  • AUTOROL - HACIA LAS ESTRELLAS Y MÁS ALLÁ

    Stolas había estado buscando trabajo en el periódico, no podía seguir siendo una molestia para Asriel. El chico suficiente tenía con su vida como para estar siendo una carga... como lo había sido toda su vida, primero para su padre, y después para su hija y la persona que creía que amaba.

    Así que todo aquello se acabó. Ya no era más el príncipe de las estrellas, ni era más el marido de Stela. Era ¿libre? Tal vez eso era bueno.

    Pensó que suicidarse sería la mejor forma de encontrar la salvación o la ruta de escape de aquel horrible mundo.

    Pero aun había una cosa que jamás se perdonaría: Hacer más daño a Via.

    Así que por su bien y el de su hija, decidió lo mas sensato. Volverse mejor persona, y con ello mejor padre.

    Primero arreglaría su vida y después su relación con ella.
    No tendría un palacio que ofrecerle, pero sí una vida digna y amorosa.

    Perdiendo la esperanza de poder encontrar algo útil en lo que trabajar, su teléfono sonó. Era Verosika otra vez. Llevaba días llamándole.

    Desde que cantaron en contra de Blitz se habían vuelto algo cercanos, no tanto como lo era con Vass o con Ozzie, pero si algo.

    Tal vez era el momento de atender su llamada.

    V "Stolitas, cariño, ¿como estas? ¿Ese puto se ha puesto en contacto contigo?"

    S "..."

    V "Entiendo, voy a sacar el armamento pesado."

    S "No, no... déjalo como está. Se acabó."

    V "Mejor. No quiero ni que se te acerque ese mamón. Por cierto, te llamaba porque tengo algo que quizás te interese. ¿Tienes tiempo?"

    S "No hago absolutamente nada desde que me echaron de casa... Así que sí."

    V "Perfecto pues ven a mi estudio."

    Cuando Verosika colgó el teléfono este le envió una ubicacion y Stolas la siguió, llegando al estudio de su amigo incubo.

    El chico en cuanto le vio se lanzó a sus brazos y le cogió la cara para llenársela de besos.

    —Ay cariño, pero si estas mejor de lo que esperaba.

    —Bueno, antes de hacer ninguna locura alguien me encontró y me acogió...

    —Pero podías haberme pedido ayud-

    El búho le tapó la boca y negó.

    —No queria ser mas una carga para nadie...

    Verosika entrecerraría los ojos y se cruzaría de brazos azotando la cola contra el suelo molesto, pero no diría más.

    —¿Y que tal? ¿Es guapo? ¿Te ha follado ya?

    —N-no es lo que crees, idiota.

    El búho se puso nervioso. No estaba en ese tipo de relación con Asriel, solo le había ayudado sin pedirle nada a cambio y se lo agradeceria por y para siempre desde el fondo de su corazón.

    —¿Y porque me pediste que viniera?

    Preguntó confuso ladeando la cabeza.

    —Oh si cierto, cariño, ven.

    Le cogió de la mano y lo llevó ante su ordenador.

    —¿Recuerdas que cantamos juntos aquella vez? Un productor de música se enamoró de tu voz y quiere hacer un disco con tu música. ¿Que te parece?

    Stolas abrió mucho sus ojos y le miró muy dubitativo.

    —Pe-pero yo no soy cantante...

    —Por lo que a mi respecta, si cantas, lo eres. No te hagas el duro, estas pasando un mal momento y esto puede que te venga bien para despejarte y olvidarte de ciertas lagartijas rojas sin escrúpulos.

    Este le miraría y luego miraría la pantalla. ¿Grabar un disco de música? Quizas asi podria ganar algo de dinero y subsistir hasta que lograse volver a hablar con Via.

    Lo que no sabía Stolas es que si aceptaba este trabajo, no solo era posible que hablase con su hija, sino que TODO el infierno le conocería...

    —Esta bien, acepto.

    Stolas le sonreiria inocentemente sin tener ni idea de donde se estaba metiendo.
    AUTOROL - HACIA LAS ESTRELLAS Y MÁS ALLÁ Stolas había estado buscando trabajo en el periódico, no podía seguir siendo una molestia para Asriel. El chico suficiente tenía con su vida como para estar siendo una carga... como lo había sido toda su vida, primero para su padre, y después para su hija y la persona que creía que amaba. Así que todo aquello se acabó. Ya no era más el príncipe de las estrellas, ni era más el marido de Stela. Era ¿libre? Tal vez eso era bueno. Pensó que suicidarse sería la mejor forma de encontrar la salvación o la ruta de escape de aquel horrible mundo. Pero aun había una cosa que jamás se perdonaría: Hacer más daño a Via. Así que por su bien y el de su hija, decidió lo mas sensato. Volverse mejor persona, y con ello mejor padre. Primero arreglaría su vida y después su relación con ella. No tendría un palacio que ofrecerle, pero sí una vida digna y amorosa. Perdiendo la esperanza de poder encontrar algo útil en lo que trabajar, su teléfono sonó. Era Verosika otra vez. Llevaba días llamándole. Desde que cantaron en contra de Blitz se habían vuelto algo cercanos, no tanto como lo era con Vass o con Ozzie, pero si algo. Tal vez era el momento de atender su llamada. V 📱 "Stolitas, cariño, ¿como estas? ¿Ese puto se ha puesto en contacto contigo?" S 📱 "..." V 📱 "Entiendo, voy a sacar el armamento pesado." S 📱 "No, no... déjalo como está. Se acabó." V 📱 "Mejor. No quiero ni que se te acerque ese mamón. Por cierto, te llamaba porque tengo algo que quizás te interese. ¿Tienes tiempo?" S 📱 "No hago absolutamente nada desde que me echaron de casa... Así que sí." V 📱 "Perfecto pues ven a mi estudio." Cuando Verosika colgó el teléfono este le envió una ubicacion y Stolas la siguió, llegando al estudio de su amigo incubo. El chico en cuanto le vio se lanzó a sus brazos y le cogió la cara para llenársela de besos. —Ay cariño, pero si estas mejor de lo que esperaba. —Bueno, antes de hacer ninguna locura alguien me encontró y me acogió... —Pero podías haberme pedido ayud- El búho le tapó la boca y negó. —No queria ser mas una carga para nadie... Verosika entrecerraría los ojos y se cruzaría de brazos azotando la cola contra el suelo molesto, pero no diría más. —¿Y que tal? ¿Es guapo? ¿Te ha follado ya? —N-no es lo que crees, idiota. El búho se puso nervioso. No estaba en ese tipo de relación con Asriel, solo le había ayudado sin pedirle nada a cambio y se lo agradeceria por y para siempre desde el fondo de su corazón. —¿Y porque me pediste que viniera? Preguntó confuso ladeando la cabeza. —Oh si cierto, cariño, ven. Le cogió de la mano y lo llevó ante su ordenador. —¿Recuerdas que cantamos juntos aquella vez? Un productor de música se enamoró de tu voz y quiere hacer un disco con tu música. ¿Que te parece? Stolas abrió mucho sus ojos y le miró muy dubitativo. —Pe-pero yo no soy cantante... —Por lo que a mi respecta, si cantas, lo eres. No te hagas el duro, estas pasando un mal momento y esto puede que te venga bien para despejarte y olvidarte de ciertas lagartijas rojas sin escrúpulos. Este le miraría y luego miraría la pantalla. ¿Grabar un disco de música? Quizas asi podria ganar algo de dinero y subsistir hasta que lograse volver a hablar con Via. Lo que no sabía Stolas es que si aceptaba este trabajo, no solo era posible que hablase con su hija, sino que TODO el infierno le conocería... —Esta bien, acepto. Stolas le sonreiria inocentemente sin tener ni idea de donde se estaba metiendo.
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  • ꧁ঔৣ☬El Eco de los Cuatro Mil Años☬ঔৣ꧂


    El horizonte en el Elíseo de las Sombras no era un lugar, sino una herida abierta de color azul profundo. Allí, donde el tiempo se desangra sin morir, caminaba Eventus. Su figura, una torre de pesadilla coronada por cuernos que desafiaban al vacío, avanzaba con la pesadez de quien carga el peso de trillones de lamentos. En su pecho, las ramificaciones carmesíes brillaban con una luz enferma, alimentándose de la desesperación que él, por decreto del cosmos, debía custodiar.

    A su lado, una pequeña mota de ceniza con forma humana trotaba para no perderse. Un alma nueva. Una curiosidad insignificante en la inmensidad del castigo.

    —¿Eres tú quien decide mi final? —preguntó el alma, con una voz que aún conservaba el temblor de la vida—. Pareces cansado de oírnos. He pasado mi existencia huyendo del silencio, y ahora comprendo que tú eres su único dueño.

    Eventus no respondió. Se limitó a dar la vuelta, iniciando una marcha sin rumbo hacia la nada. Sus pasos no buscaban un destino, pues él ya estaba en todas partes. Caminaba simplemente para huir de la quietud absoluta.

    —Silencio... —retumbó la voz de Eventus, vibrando no en el aire, sino en la esencia misma del alma—. Eso es lo único que existe aquí. Silencio.

    A medida que avanzaban, un sonido rítmico comenzó a quebrar la nada: ploc, ploc. Eran gotas invisibles cayendo sobre un suelo inexistente. No había agua, pero el vacío lloraba.

    —Eres un alma inquieta —sentenció Eventus, sin detenerse—. Rompes la quietud que nos rodea con tus preguntas, pero pronto entenderás que no podrás romper el vacío que te aguarda. Olvida ya lo que es la emoción. Muy pronto, olvidarás la simpatía, el calor y lo que significa ser humano.

    Para demostrar su poder sobre la desolación, Eventus extendió una mano hacia el firmamento. Con un roce de sus dedos largos y sombríos, cambió el azul por un turquesa oscuro, una tonalidad tóxica y profunda. Luego, en un gesto de inesperada piedad —o quizás de nostalgia propia—, hizo descender un sol pálido.

    El vacío se tiñó de un atardecer artificial. No tenía el aroma de la tierra húmeda ni el calor del hogar, pero era belleza al fin y al cabo. Eventus se detuvo y, por un instante que duró milenios, meditó frente a su propia creación.

    —¿Qué hacías? —preguntó el alma tras un tiempo que pareció eterno.

    —¿Qué hacías tú? —replicó Eventus con una curiosidad gélida—. Han pasado mil años desde que nos detuvimos en este lugar. He visto pasar trillones de vidas mientras tú sigues aquí. Eres solo otra sombra que intenta aferrarse a algo que ya no existe. ¿Acaso recuerdas quién eras? ¿Fuiste hombre, mujer o nada? Ya no importa. Jamás lo recordarás.

    —Me aferro porque, si me olvido de mí, tú te quedarás solo —susurró el alma, ahora casi traslúcida—. Si yo dejo de hablar, ¿quién recordará que tú no eres solo un monstruo, sino un ser que anhela su propio camino?

    Eventus sintió una punzada en su interior hueco. Llevaban cuatro mil años caminando juntos. El alma ya no era un trámite; era un espejo.

    —Acepta tu destino —dijo Eventus, retomando la marcha con una tristeza renovada—. Termina tu camino para que puedas ser algo en el Todo. No te aferres por mí... soy solo algo con nada por dentro.

    El alma comenzó a desvanecerse, convirtiéndose en partículas de plata que el azul del fondo empezó a devorar. Antes de desaparecer, lanzó un último pensamiento al ser cósmico: Espero que algún día, el vacío también aprenda a escucharte a ti.

    Eventus se quedó solo una vez más. Se detuvo en mitad de la nada absoluta. No había más palabras, no más preguntas inquietas. Sin embargo, en la inmensidad de su memoria eterna, decidió guardar aquel pequeño destello de cuatro mil años.

    Él era la nada, sí. Pero ahora era una nada que recordaba haber sido acompañada.
    ꧁ঔৣ☬El Eco de los Cuatro Mil Años☬ঔৣ꧂ El horizonte en el Elíseo de las Sombras no era un lugar, sino una herida abierta de color azul profundo. Allí, donde el tiempo se desangra sin morir, caminaba Eventus. Su figura, una torre de pesadilla coronada por cuernos que desafiaban al vacío, avanzaba con la pesadez de quien carga el peso de trillones de lamentos. En su pecho, las ramificaciones carmesíes brillaban con una luz enferma, alimentándose de la desesperación que él, por decreto del cosmos, debía custodiar. A su lado, una pequeña mota de ceniza con forma humana trotaba para no perderse. Un alma nueva. Una curiosidad insignificante en la inmensidad del castigo. —¿Eres tú quien decide mi final? —preguntó el alma, con una voz que aún conservaba el temblor de la vida—. Pareces cansado de oírnos. He pasado mi existencia huyendo del silencio, y ahora comprendo que tú eres su único dueño. Eventus no respondió. Se limitó a dar la vuelta, iniciando una marcha sin rumbo hacia la nada. Sus pasos no buscaban un destino, pues él ya estaba en todas partes. Caminaba simplemente para huir de la quietud absoluta. —Silencio... —retumbó la voz de Eventus, vibrando no en el aire, sino en la esencia misma del alma—. Eso es lo único que existe aquí. Silencio. A medida que avanzaban, un sonido rítmico comenzó a quebrar la nada: ploc, ploc. Eran gotas invisibles cayendo sobre un suelo inexistente. No había agua, pero el vacío lloraba. —Eres un alma inquieta —sentenció Eventus, sin detenerse—. Rompes la quietud que nos rodea con tus preguntas, pero pronto entenderás que no podrás romper el vacío que te aguarda. Olvida ya lo que es la emoción. Muy pronto, olvidarás la simpatía, el calor y lo que significa ser humano. Para demostrar su poder sobre la desolación, Eventus extendió una mano hacia el firmamento. Con un roce de sus dedos largos y sombríos, cambió el azul por un turquesa oscuro, una tonalidad tóxica y profunda. Luego, en un gesto de inesperada piedad —o quizás de nostalgia propia—, hizo descender un sol pálido. El vacío se tiñó de un atardecer artificial. No tenía el aroma de la tierra húmeda ni el calor del hogar, pero era belleza al fin y al cabo. Eventus se detuvo y, por un instante que duró milenios, meditó frente a su propia creación. —¿Qué hacías? —preguntó el alma tras un tiempo que pareció eterno. —¿Qué hacías tú? —replicó Eventus con una curiosidad gélida—. Han pasado mil años desde que nos detuvimos en este lugar. He visto pasar trillones de vidas mientras tú sigues aquí. Eres solo otra sombra que intenta aferrarse a algo que ya no existe. ¿Acaso recuerdas quién eras? ¿Fuiste hombre, mujer o nada? Ya no importa. Jamás lo recordarás. —Me aferro porque, si me olvido de mí, tú te quedarás solo —susurró el alma, ahora casi traslúcida—. Si yo dejo de hablar, ¿quién recordará que tú no eres solo un monstruo, sino un ser que anhela su propio camino? Eventus sintió una punzada en su interior hueco. Llevaban cuatro mil años caminando juntos. El alma ya no era un trámite; era un espejo. —Acepta tu destino —dijo Eventus, retomando la marcha con una tristeza renovada—. Termina tu camino para que puedas ser algo en el Todo. No te aferres por mí... soy solo algo con nada por dentro. El alma comenzó a desvanecerse, convirtiéndose en partículas de plata que el azul del fondo empezó a devorar. Antes de desaparecer, lanzó un último pensamiento al ser cósmico: Espero que algún día, el vacío también aprenda a escucharte a ti. Eventus se quedó solo una vez más. Se detuvo en mitad de la nada absoluta. No había más palabras, no más preguntas inquietas. Sin embargo, en la inmensidad de su memoria eterna, decidió guardar aquel pequeño destello de cuatro mil años. Él era la nada, sí. Pero ahora era una nada que recordaba haber sido acompañada.
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  • He caminado siglos observando, aprendiendo, he estudiado criaturas de toda índole, sus instintos, sus miedos, la forma en que nacen y mueren, cómo aman y cómo destruyen aquello que dicen proteger. El conocimiento nunca me fue esquivo, lo absorbí como la sangre, con paciencia y precisión. Y aun así, hay algo que se me escapa.

    Los sentimientos compartidos.

    Puedo nombrarlos, definirlos, incluso anticipar sus consecuencias. Sé cuándo una mirada significa apego, cuándo una palabra es promesa y cuándo el silencio es una herida pero vivirlos, eso es otra cosa.

    Las relaciones afectivas me resultan un lenguaje que los demás han experimentado. Todos parecen anhelar ser vistos, elegidos, comprendidos por otro, como si la propia existencia necesitara un reflejo externo para validarse. Yo no lo necesito… ¿o eso es lo que me he repetido durante años?.

    He vivido demasiado como para no notar la ironía: una vampira inmortal...

    Testigo de incontables vínculos, incapaz de descifrar por completo aquello que mueve al mundo. He visto juramentos eternos romperse en décadas, y amores fugaces marcar almas para siempre, las reglas nunca son claras y la lógica rara vez se impone.

    Tal vez el problema no sea la falta de conocimiento, sino el exceso de distancia. He observado tanto desde afuera que olvidé cómo se siente estar dentro de algo, vulnerable, expuesta, sin el control que tanto valoro o que mi familia me impuso.

    No temo a la soledad, la conozco bien pues dediqué mi vida al estudio, pero hay noches pocas, silenciosas en las que me pregunto si comprender los sentimientos requiere algo más que tiempo y estudio. Quizás exige rendirse un poco y eso, incluso para alguien como yo, sigue siendo el mayor de los misterios.

    #Sentimientos
    He caminado siglos observando, aprendiendo, he estudiado criaturas de toda índole, sus instintos, sus miedos, la forma en que nacen y mueren, cómo aman y cómo destruyen aquello que dicen proteger. El conocimiento nunca me fue esquivo, lo absorbí como la sangre, con paciencia y precisión. Y aun así, hay algo que se me escapa. Los sentimientos compartidos. Puedo nombrarlos, definirlos, incluso anticipar sus consecuencias. Sé cuándo una mirada significa apego, cuándo una palabra es promesa y cuándo el silencio es una herida pero vivirlos, eso es otra cosa. Las relaciones afectivas me resultan un lenguaje que los demás han experimentado. Todos parecen anhelar ser vistos, elegidos, comprendidos por otro, como si la propia existencia necesitara un reflejo externo para validarse. Yo no lo necesito… ¿o eso es lo que me he repetido durante años?. He vivido demasiado como para no notar la ironía: una vampira inmortal... Testigo de incontables vínculos, incapaz de descifrar por completo aquello que mueve al mundo. He visto juramentos eternos romperse en décadas, y amores fugaces marcar almas para siempre, las reglas nunca son claras y la lógica rara vez se impone. Tal vez el problema no sea la falta de conocimiento, sino el exceso de distancia. He observado tanto desde afuera que olvidé cómo se siente estar dentro de algo, vulnerable, expuesta, sin el control que tanto valoro o que mi familia me impuso. No temo a la soledad, la conozco bien pues dediqué mi vida al estudio, pero hay noches pocas, silenciosas en las que me pregunto si comprender los sentimientos requiere algo más que tiempo y estudio. Quizás exige rendirse un poco y eso, incluso para alguien como yo, sigue siendo el mayor de los misterios. #Sentimientos
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    - Futuro incierto.

    Akane y Veythra Lili Queen Ishtar discutían, quizás por una pequeñez, nada que no pudiera arreglarse después… o eso creía Akane.

    El aire se volvió extraño de repente.
    Un instante de silencio absoluto. Entonces ocurrió... Un rayo de energía surgió sin aviso, traicionero, brutal. Atravesó primero a Lili por la espalda, desgarrando su pecho en una explosión de luz y dolor. El impacto continuó su camino y alcanzó a Akane de frente, atravesándola sin darle tiempo siquiera a reaccionar.

    El mundo se quebró y ambas cayeron al suelo. Lili quedó inmóvil casi de inmediato; su respiración era débil, irregular. Akane, aunque herida, aún conservaba un hilo de conciencia. El dolor quemaba su pecho como fuego líquido, pero al ver a Lili comprendió que ella estaba peor… había recibido el ataque completo.

    —Lili…— Intentó llamarla, pero su voz apenas salió.

    Arrastrándose entre la neblina espesa, con el cuerpo negándose a obedecerle, Akane avanzó centímetro a centímetro. Cada movimiento era una tortura. Finalmente logró alcanzar la mano de Lili y la sujetó con las pocas fuerzas que le quedaban.

    Estaba fría, la vista de Akane comenzó a nublarse. El mundo se redujo a una sola imagen, el rostro inmóvil de Lili, sus ojos cerrados, sin vida. Quiso gritar, negar lo que veía, pero ya no podía.

    La oscuridad la envolvió por completo, Akane despertó sobresaltada en su cama, jadeando. El corazón le golpeaba el pecho con violencia. Instintivamente llevó la mano a su torso, esperando sentir la herida… pero no había nada, ni sangre, ni dolor físico, solo piel intacta. Aun así, el calor persistía. Esa sensación abrasadora en el pecho, como si el rayo de energía hubiese sido real. Como si la pesadilla no hubiera sido solo un sueño.

    -Fue… solo un sueño- murmuró, intentando convencerse.

    Respiró hondo, tratando de calmar el temblor de sus manos. Entonces el recuerdo volvió con claridad: Chantle, el hijo de Lili, había despertado un nuevo poder, algo desconocido, algo peligroso tal vez. Hoy debían reunirse con su abuela Jennifer para buscar pistas sobre ese poder y comprender qué significaba.

    Akane se sentó al borde de la cama, aún nerviosa. Se obligó a respirar despacio, a anclarse a la realidad.

    "Solo fue una pesadilla", repitió en su mente. Pero el calor en su pecho no desaparecía y en el fondo, una inquietante sensación le decía que aquel sueño no había sido una simple ilusión… sino una advertencia.
    - Futuro incierto. Akane y [Lili.Queen] discutían, quizás por una pequeñez, nada que no pudiera arreglarse después… o eso creía Akane. El aire se volvió extraño de repente. Un instante de silencio absoluto. Entonces ocurrió... Un rayo de energía surgió sin aviso, traicionero, brutal. Atravesó primero a Lili por la espalda, desgarrando su pecho en una explosión de luz y dolor. El impacto continuó su camino y alcanzó a Akane de frente, atravesándola sin darle tiempo siquiera a reaccionar. El mundo se quebró y ambas cayeron al suelo. Lili quedó inmóvil casi de inmediato; su respiración era débil, irregular. Akane, aunque herida, aún conservaba un hilo de conciencia. El dolor quemaba su pecho como fuego líquido, pero al ver a Lili comprendió que ella estaba peor… había recibido el ataque completo. —Lili…— Intentó llamarla, pero su voz apenas salió. Arrastrándose entre la neblina espesa, con el cuerpo negándose a obedecerle, Akane avanzó centímetro a centímetro. Cada movimiento era una tortura. Finalmente logró alcanzar la mano de Lili y la sujetó con las pocas fuerzas que le quedaban. Estaba fría, la vista de Akane comenzó a nublarse. El mundo se redujo a una sola imagen, el rostro inmóvil de Lili, sus ojos cerrados, sin vida. Quiso gritar, negar lo que veía, pero ya no podía. La oscuridad la envolvió por completo, Akane despertó sobresaltada en su cama, jadeando. El corazón le golpeaba el pecho con violencia. Instintivamente llevó la mano a su torso, esperando sentir la herida… pero no había nada, ni sangre, ni dolor físico, solo piel intacta. Aun así, el calor persistía. Esa sensación abrasadora en el pecho, como si el rayo de energía hubiese sido real. Como si la pesadilla no hubiera sido solo un sueño. -Fue… solo un sueño- murmuró, intentando convencerse. Respiró hondo, tratando de calmar el temblor de sus manos. Entonces el recuerdo volvió con claridad: Chantle, el hijo de Lili, había despertado un nuevo poder, algo desconocido, algo peligroso tal vez. Hoy debían reunirse con su abuela Jennifer para buscar pistas sobre ese poder y comprender qué significaba. Akane se sentó al borde de la cama, aún nerviosa. Se obligó a respirar despacio, a anclarse a la realidad. "Solo fue una pesadilla", repitió en su mente. Pero el calor en su pecho no desaparecía y en el fondo, una inquietante sensación le decía que aquel sueño no había sido una simple ilusión… sino una advertencia.
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  • -Hasta ese momento hacer ésta pieza le había resultado muy complicado, lo había visto como un reto a superar en los últimos meses, pero resultaba mucho más difícil de cumplirlo de lo que creía en su momento. Al menos así fue hasta que finalmente pudo estar en contacto con Luan Bloem, a partir de allí había aprendido a conectar con algo quizás más primal, algo más fuerte e indomable que se encontraba en el centro de su corazón y que por su propia disciplina interiorizada se guardaba. Pero ya no tenía que guardarlo, ahora eso tenía que salir, esa era la clase para poder dominar la canción y hacer que sonara como deseaba que sonara. Respiró hondo mientras se encontraba en el estudio, en la sala de grabación, esperando a que le dieran la señal. Finalmente las luces de Al Aire se iluminaron, era su señal. Y pronto los instrumentos comenzaron a sonar. Se concentró y se preparó para cantar.-

    https://www.youtube.com/watch?v=Z7plaS3sLgI
    -Hasta ese momento hacer ésta pieza le había resultado muy complicado, lo había visto como un reto a superar en los últimos meses, pero resultaba mucho más difícil de cumplirlo de lo que creía en su momento. Al menos así fue hasta que finalmente pudo estar en contacto con [legend_ivory_lizard_451], a partir de allí había aprendido a conectar con algo quizás más primal, algo más fuerte e indomable que se encontraba en el centro de su corazón y que por su propia disciplina interiorizada se guardaba. Pero ya no tenía que guardarlo, ahora eso tenía que salir, esa era la clase para poder dominar la canción y hacer que sonara como deseaba que sonara. Respiró hondo mientras se encontraba en el estudio, en la sala de grabación, esperando a que le dieran la señal. Finalmente las luces de Al Aire se iluminaron, era su señal. Y pronto los instrumentos comenzaron a sonar. Se concentró y se preparó para cantar.- https://www.youtube.com/watch?v=Z7plaS3sLgI
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  • Conociendo a la familia: Katrin Ishtar.
    Fandom Fantasía
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    - Un bonito día, regreso a mi casa. Ha tenido poca carga de trabajo, me han pagado mis horas extra, puedo tener un par de días de vacaciones más…pero sin embargo mi día a día sigue habiendo un entorno bastante pobre. Mi trabajo no me permite socializar en gran medida, por lo que las pocas ocasiones que me permito hacerlo son estas donde salgo a caminar al ocaso y entonces te veo. Cabello rosa, aura misteriosa, gesto vigilante…pareces estar buscando algo. Y una sensación bastante extraña me recorre: algo dentro de mi me dice que te conozco a pesar de nunca haberte visto, lo cual me da mucha más curiosidad -

    Buenas, ¿buscas algo? Quizás te pueda ayudar.

    - Te digo con una sonrisa. Esperaré a tu reacción para ver acerca de qué podemos hablar, quizás me esté precipitando... -
    - Un bonito día, regreso a mi casa. Ha tenido poca carga de trabajo, me han pagado mis horas extra, puedo tener un par de días de vacaciones más…pero sin embargo mi día a día sigue habiendo un entorno bastante pobre. Mi trabajo no me permite socializar en gran medida, por lo que las pocas ocasiones que me permito hacerlo son estas donde salgo a caminar al ocaso y entonces te veo. Cabello rosa, aura misteriosa, gesto vigilante…pareces estar buscando algo. Y una sensación bastante extraña me recorre: algo dentro de mi me dice que te conozco a pesar de nunca haberte visto, lo cual me da mucha más curiosidad - Buenas, ¿buscas algo? Quizás te pueda ayudar. - Te digo con una sonrisa. Esperaré a tu reacción para ver acerca de qué podemos hablar, quizás me esté precipitando... -
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  • ¿Te imaginas un universo donde no nacimos Zenin? Quizás allí habríamos sido hermanas de verdad cercanas.
    ¿Te imaginas un universo donde no nacimos Zenin? Quizás allí habríamos sido hermanas de verdad cercanas.
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  • No sé qué postear. Así que daré alguna ¿curiosidad? que quizá a nadie le importe:

    - Hoy en día, si tengo tiempo, cada vez que entro respondo todos y cada uno de los roles. Me molesta bastante dejarlos pendientes. Y si dejo alguno pendiente, suele ser quizás bastante largo y esté esperando a ponerme en el PC para escribir más cómodamente.

    - Nunca releo lo que he escrito, ni el rol que estoy haciendo. Tiro de pura memoria ya que (aunque no lo parezca) suelo estar continuamente ocupado. Así que 100% puedo decir que cada respuesta es completamente improvisada y escrita en el momento :D

    - Intento estudiarme cada personaje con el que roleo todo lo posible. Me parece de respeto conocer el lore del contrario y saber adaptar mi personaje todo lo posible.

    De momento, es todo (?)
    No sé qué postear. Así que daré alguna ¿curiosidad? que quizá a nadie le importe: - Hoy en día, si tengo tiempo, cada vez que entro respondo todos y cada uno de los roles. Me molesta bastante dejarlos pendientes. Y si dejo alguno pendiente, suele ser quizás bastante largo y esté esperando a ponerme en el PC para escribir más cómodamente. - Nunca releo lo que he escrito, ni el rol que estoy haciendo. Tiro de pura memoria ya que (aunque no lo parezca) suelo estar continuamente ocupado. Así que 100% puedo decir que cada respuesta es completamente improvisada y escrita en el momento :D - Intento estudiarme cada personaje con el que roleo todo lo posible. Me parece de respeto conocer el lore del contrario y saber adaptar mi personaje todo lo posible. De momento, es todo (?)
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