• 𝕁𝕦𝕖𝕘𝕠 𝕕𝕖 𝕡𝕣𝕚𝕟𝕔𝕖𝕤𝕒𝕤
    Fandom oc
    Categoría Romance
    Por más que haya suplantado la identidad de la princesa Mary, en el Reino de Alasterian, no lo hizo con sus recuerdos, por lo que su supuesto matrimonio con el hijo de una familia noble, Máximo; se tornaría una amenazaa a resolver.

    Durante los primeros días del mes se planificó una cena con el fin de reforzar el compromiso entre la familia real y la familia de Máximo. Será supervisada por la élite del pueblo y por ende el papel que desenvuelva Mary se vuelve crucial, al ser la servidumbre su única fuente de información confiable.

    Mary y Máximo deberán pasar a tiempo como una pareja ideal, siendo que es la primera vez que se ven en la vida como tal.

    ¿Podra Mary sobrellevar y resolver su matrimonio para asegurar una buena imagen?
    Por más que haya suplantado la identidad de la princesa Mary, en el Reino de Alasterian, no lo hizo con sus recuerdos, por lo que su supuesto matrimonio con el hijo de una familia noble, Máximo; se tornaría una amenazaa a resolver. Durante los primeros días del mes se planificó una cena con el fin de reforzar el compromiso entre la familia real y la familia de Máximo. Será supervisada por la élite del pueblo y por ende el papel que desenvuelva Mary se vuelve crucial, al ser la servidumbre su única fuente de información confiable. Mary y Máximo deberán pasar a tiempo como una pareja ideal, siendo que es la primera vez que se ven en la vida como tal. ¿Podra Mary sobrellevar y resolver su matrimonio para asegurar una buena imagen?
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  • 𝑭𝒊𝒓𝒔𝒕 𝒉𝒆𝒓𝒃𝒐𝒍𝒐𝒈𝒚 𝒄𝒍𝒂𝒔𝒔
    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
    Acordo con Albus separarse cuando terminarán el desayuno. Scorpius le había suplicado a su mejor amigo que le permitiera hacer equipo con Rose en la clase de Herbología y Albus se había negado un par de veces para molestarlo, hasta que al final había accedido.

    El rubio abrazo fuertemente a su mejor amigo y tras guardar una manzana verde en el bolsillo de la túnica, salió disparado del comedor rumbo a los invernaderos detrás del castillo. Sabía que los Ravenclaw tenían fama de llegar antes para ocupar los mejores lugares, a diferencia de los Slytherin que solían entrar cinco minutos antes de que iniciara la clase.

    Al llegar, se encontro a los estudiantes de túnica negra y azul haciendo fila en la puerta del invernadero cuatro. Se olfateo disimuladamente antes de acercarse a ellos, temiendo apestar por haber corrido hacia ahí, pero por fortuna olía bien, como a menta y a jabón caro.

    Rodeó al grupo hasta que encontro a Rose, leyendo algo mientras esperaba a que el profesor Longbottom llegara a abrirles la puerta. Scorpius se paró a su lado, tratando de camuflarse con el resto de estudiantes que hablaban entre si.

    ──Pssst, psst, Rose. ¡Hola! ¿Quieres ser mi pareja?── Le tocó el hombro para llamar su atención y continuó hablando en voz baja para no avergonzarla con sus compañeros de casa, pero en cuanto se dio cuenta de lo que había preguntado, sintió que se le subía el calor a las mejillas y que le ardían las orejas. ──¡Mi pareja de clase! Quiero decir, pareja en equipo. No pareja real, nunca he tenido pareja real, y... y... Albus dijo que podía hacer equipo contigo, si estas de acuerdo claro.

    Si se había puesto nervioso por solo preguntarle si podían trabajar juntos, no quería imaginarse lo que sufriría cuando le tocara invitarla a hacer cualquier otra actividad. La excursión a Hogsmade estaba prácticamente a la vuelta de la esquina y como compartían el gusto por la lectura, había pensado en invitarla a la mansión Malfoy algún fin de semana para que conociera la enorme biblioteca que tenían, pero ahora, dudaba tener el valor para hacerlo.

    En ese momento, el profesor Longbottom se paró en la entrada del invernadero y le dedico una mirada confusa al verlo allí, más no le dijo nada, en palabras de Neville, Scorpius era la versión bondadosa de Draco a su edad, no era un alumno problemático por lo que no vio necesario apartarlo de los Ravenclaw.

    El profesor saludó a los primeros alumnos en llegar y les pidió esperar al resto. Neville traía consigo un pequeño cactus gris en una maceta, el tallo estaba cubierto con furúnculos en lugar de espinas. A simple vista se podía identificar como una mimbulus mimbletonia, una planta mágica muy rara originaria de Asiria.

    Esa sería la lección del día y al rubio no le agrado mucho la idea. Según lo que había leído, la mimbulus mimbletoniatenía tenía un mecanismo de defensa único que al pincharla soltaba una sustancia asquerosa desde los forúnculos en la superficie de la planta, llamada jugo fétido. Un líquido no venenoso, color verde oscuro y con olor a alcantarilla o estiércol podrido, y eso le hizo pensar que ese sería el perfume que usarían varios de sus compañeros si no prestaban atención a la clase; solo esperaba que Albus se lo tomara en serio o de lo contrario, apestaria toda la habitación por días.

    Rose M Weasley Granger
    Acordo con Albus separarse cuando terminarán el desayuno. Scorpius le había suplicado a su mejor amigo que le permitiera hacer equipo con Rose en la clase de Herbología y Albus se había negado un par de veces para molestarlo, hasta que al final había accedido. El rubio abrazo fuertemente a su mejor amigo y tras guardar una manzana verde en el bolsillo de la túnica, salió disparado del comedor rumbo a los invernaderos detrás del castillo. Sabía que los Ravenclaw tenían fama de llegar antes para ocupar los mejores lugares, a diferencia de los Slytherin que solían entrar cinco minutos antes de que iniciara la clase. Al llegar, se encontro a los estudiantes de túnica negra y azul haciendo fila en la puerta del invernadero cuatro. Se olfateo disimuladamente antes de acercarse a ellos, temiendo apestar por haber corrido hacia ahí, pero por fortuna olía bien, como a menta y a jabón caro. Rodeó al grupo hasta que encontro a Rose, leyendo algo mientras esperaba a que el profesor Longbottom llegara a abrirles la puerta. Scorpius se paró a su lado, tratando de camuflarse con el resto de estudiantes que hablaban entre si. ──Pssst, psst, Rose. ¡Hola! ¿Quieres ser mi pareja?── Le tocó el hombro para llamar su atención y continuó hablando en voz baja para no avergonzarla con sus compañeros de casa, pero en cuanto se dio cuenta de lo que había preguntado, sintió que se le subía el calor a las mejillas y que le ardían las orejas. ──¡Mi pareja de clase! Quiero decir, pareja en equipo. No pareja real, nunca he tenido pareja real, y... y... Albus dijo que podía hacer equipo contigo, si estas de acuerdo claro. Si se había puesto nervioso por solo preguntarle si podían trabajar juntos, no quería imaginarse lo que sufriría cuando le tocara invitarla a hacer cualquier otra actividad. La excursión a Hogsmade estaba prácticamente a la vuelta de la esquina y como compartían el gusto por la lectura, había pensado en invitarla a la mansión Malfoy algún fin de semana para que conociera la enorme biblioteca que tenían, pero ahora, dudaba tener el valor para hacerlo. En ese momento, el profesor Longbottom se paró en la entrada del invernadero y le dedico una mirada confusa al verlo allí, más no le dijo nada, en palabras de Neville, Scorpius era la versión bondadosa de Draco a su edad, no era un alumno problemático por lo que no vio necesario apartarlo de los Ravenclaw. El profesor saludó a los primeros alumnos en llegar y les pidió esperar al resto. Neville traía consigo un pequeño cactus gris en una maceta, el tallo estaba cubierto con furúnculos en lugar de espinas. A simple vista se podía identificar como una mimbulus mimbletonia, una planta mágica muy rara originaria de Asiria. Esa sería la lección del día y al rubio no le agrado mucho la idea. Según lo que había leído, la mimbulus mimbletoniatenía tenía un mecanismo de defensa único que al pincharla soltaba una sustancia asquerosa desde los forúnculos en la superficie de la planta, llamada jugo fétido. Un líquido no venenoso, color verde oscuro y con olor a alcantarilla o estiércol podrido, y eso le hizo pensar que ese sería el perfume que usarían varios de sus compañeros si no prestaban atención a la clase; solo esperaba que Albus se lo tomara en serio o de lo contrario, apestaria toda la habitación por días. [twilightelegy93]
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  • El sábado de nuevo en otra boda pero está vez es tan distinto, Eli y yo vamos como una pareja comprometidos. Luego nos tocará mirar cosas juntos y espero no sentirme abrumado con las cosas.
    El sábado de nuevo en otra boda pero está vez es tan distinto, Eli y yo vamos como una pareja comprometidos. Luego nos tocará mirar cosas juntos y espero no sentirme abrumado con las cosas.
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  • 𝐖𝐢𝐬𝐞
    Hermano.... ¿Que tienen los fans con nosotros que nos ponen juntos como pareja hasta H de nosotros?
    Dan miedo.
    [wise007] Hermano.... ¿Que tienen los fans con nosotros que nos ponen juntos como pareja hasta H de nosotros? Dan miedo.
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  • —¿En serio, Mine? —preguntó Cassandra abriendo sus ojos con perplejidad— ¿Carrow? ¿Dante Carrow?
    Minerva se encogió de hombros mientras agitaba suavemente el sobrecito de papel del azúcar.
    —¿Qué quieres que te diga, Cass? —preguntó apartando la mirada y dedicando su atención a su café— Ni siquiera lo planeé... No se lo he dicho a él... ¿Te imaginas? -miró a su amiga y abrió sus ojos con sorpresa- No habria quien le hiciera callar. Pero... ha pasado...
    Cassandra resopló un momento mientras parecía sopesar su respuesta.
    —En realidad... No me sorprende— respondió al final su amiga y ante la mirada de sorpresa y diversión de Minerva, añadió— ¿Qué? Quiero decir... Hacéis buena pareja. Siempre lo he pensado.
    Minerva rio suavemente y removió su café con la cucharilla.
    —Lo que sé es... que en un mundo de tiburones... Dante es una bandera verde...
    —¿En serio, Mine? —preguntó Cassandra abriendo sus ojos con perplejidad— ¿Carrow? ¿[CARR0W]? Minerva se encogió de hombros mientras agitaba suavemente el sobrecito de papel del azúcar. —¿Qué quieres que te diga, Cass? —preguntó apartando la mirada y dedicando su atención a su café— Ni siquiera lo planeé... No se lo he dicho a él... ¿Te imaginas? -miró a su amiga y abrió sus ojos con sorpresa- No habria quien le hiciera callar. Pero... ha pasado... Cassandra resopló un momento mientras parecía sopesar su respuesta. —En realidad... No me sorprende— respondió al final su amiga y ante la mirada de sorpresa y diversión de Minerva, añadió— ¿Qué? Quiero decir... Hacéis buena pareja. Siempre lo he pensado. Minerva rio suavemente y removió su café con la cucharilla. —Lo que sé es... que en un mundo de tiburones... Dante es una bandera verde...
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  • I'll use you as a focal point, so I don't lose sight of what I want
    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
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    La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo.

    Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante.

    Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad.

    La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua.

    Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo...

    ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo.

    Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción.

    Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape.

    Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años.

    Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones.

    Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos?

    Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...?

    Luego trataría de averiguarlo.

    Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo.

    La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas.

    «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche.

    Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor.

    𝙳𝚁𝙰𝙲𝙾 𝙼𝙰𝙻𝙵𝙾𝚈
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Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad. La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua. Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo... ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo. Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción. Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape. Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años. Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones. Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos? Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...? Luego trataría de averiguarlo. Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo. La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas. «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche. Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor. [PUREBL00D]
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  • Evento… para recordar
    Categoría Original
    ㅤ╰─► 𝑹𝒐𝒍 𝒕𝒐:
    Adrián Clark

    El jardín estaba bonito, eso había que admitirlo. Luces cálidas colgadas entre los árboles, mesas redondas perfectamente ordenadas y camareros sabiendo perfectamente hacia quiénes moverse. Todo muy elegante, muy correcto… y muy insoportable para Vega.

    Se quedó a medio paso detrás de sus padres mientras ellos saludaban a otra pareja. Su hermano ya había desaparecido hacia la mesa de bebidas en cuanto pudo escapar sin que su madre lo fulminara con la mirada.

    Vega sostuvo la copa que le habían puesto en la mano nada más entrar. Ni siquiera sabía qué era, pero le servía como excusa para no tener que estrechar manos cada diez segundos.

    —¿No estás encantada? —susurró su madre sin mirarla, con esa sonrisa fija que no se quitaba ni para respirar.

    —Claro —respondió Vega en automático, también sin mirarla—. Mi plan favorito para un viernes.

    Su padre rió suavemente como si fuera un chiste, aunque ambos sabían que no lo era, y volvió a girarse hacia la conversación sobre negocios, inversiones y todas esas cosas a las que ella le aburría. Vega aprovechó para dar un pequeño paso atrás. Luego otro. Nadie lo notó.

    Caminó hacia uno de los laterales del jardín, donde la música llegaba más baja. Apoyó la copa en una mesa alta y se acomodó allí, observando sin realmente prestar atención a algo concreto.

    Cerca de ella, dos mujeres hablaban mientras miraban hacia la entrada principal.

    —Dicen que han traído a un fotógrafo muy bueno —comentó una—. No el típico de eventos… uno independiente.

    —Sí, el hijo de los Herrera lo pidió, al parecer tiene buena reputación aunque sea joven.

    Vega alzó apenas las cejas.
    “Sesión de fotos, perfecto. Justo lo que le faltaba a la noche” —pensó, volteando sus ojos de inmediato.

    Suspiró suave, tomó de nuevo su copa y se giró un poco, buscando una salida visual… aunque fuera por un momento. Todavía no había visto al famoso fotógrafo, pero ya estaba considerando seriamente en desaparecer entre los setos.
    ㅤ╰─► 𝑹𝒐𝒍 𝒕𝒐: [tempest_lime_cow_260] El jardín estaba bonito, eso había que admitirlo. Luces cálidas colgadas entre los árboles, mesas redondas perfectamente ordenadas y camareros sabiendo perfectamente hacia quiénes moverse. Todo muy elegante, muy correcto… y muy insoportable para Vega. Se quedó a medio paso detrás de sus padres mientras ellos saludaban a otra pareja. Su hermano ya había desaparecido hacia la mesa de bebidas en cuanto pudo escapar sin que su madre lo fulminara con la mirada. Vega sostuvo la copa que le habían puesto en la mano nada más entrar. Ni siquiera sabía qué era, pero le servía como excusa para no tener que estrechar manos cada diez segundos. —¿No estás encantada? —susurró su madre sin mirarla, con esa sonrisa fija que no se quitaba ni para respirar. —Claro —respondió Vega en automático, también sin mirarla—. Mi plan favorito para un viernes. Su padre rió suavemente como si fuera un chiste, aunque ambos sabían que no lo era, y volvió a girarse hacia la conversación sobre negocios, inversiones y todas esas cosas a las que ella le aburría. Vega aprovechó para dar un pequeño paso atrás. Luego otro. Nadie lo notó. Caminó hacia uno de los laterales del jardín, donde la música llegaba más baja. Apoyó la copa en una mesa alta y se acomodó allí, observando sin realmente prestar atención a algo concreto. Cerca de ella, dos mujeres hablaban mientras miraban hacia la entrada principal. —Dicen que han traído a un fotógrafo muy bueno —comentó una—. No el típico de eventos… uno independiente. —Sí, el hijo de los Herrera lo pidió, al parecer tiene buena reputación aunque sea joven. Vega alzó apenas las cejas. “Sesión de fotos, perfecto. Justo lo que le faltaba a la noche” —pensó, volteando sus ojos de inmediato. Suspiró suave, tomó de nuevo su copa y se giró un poco, buscando una salida visual… aunque fuera por un momento. Todavía no había visto al famoso fotógrafo, pero ya estaba considerando seriamente en desaparecer entre los setos.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    // Los dos primeros capítulos de la cuarta temporada vistos, la pareja principal me esta gustando.
    Solo espero que la siguiente sea la de Eloise y Phillip, tengo también muchas ganas de ver su temporada.

    Y por supuesto ver lo que acontecerá en los que aún quedan por sacar.
    // Los dos primeros capítulos de la cuarta temporada vistos, la pareja principal me esta gustando. Solo espero que la siguiente sea la de Eloise y Phillip, tengo también muchas ganas de ver su temporada. Y por supuesto ver lo que acontecerá en los que aún quedan por sacar.
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  • Demasiado ocupada siendo una chica superpoderosa, así que mi saludo es algo atrasado, pero espero que todos hayan tenido un bonito San Valentín, ya sea en pareja o con amistades. ♡
    Demasiado ocupada siendo una chica superpoderosa, así que mi saludo es algo atrasado, pero espero que todos hayan tenido un bonito San Valentín, ya sea en pareja o con amistades. ♡
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  • — Vaya... San Valentín y lo voy a pasar mas solo que la mierda... Meh, da igual, total no es como si me gustaran estas cursilerias... —

    Se cruza de brazos un poco cabizbajo, luego suelta un suspiro de resignación.

    — Que se le va a hacer... Estos días no me busquen, voy a estar cumpliendo mi papel como demonio molestando a las parejas felices por pura envidia y nada más. —Admitiría sin pudor alguno.
    — Vaya... San Valentín y lo voy a pasar mas solo que la mierda... Meh, da igual, total no es como si me gustaran estas cursilerias... — Se cruza de brazos un poco cabizbajo, luego suelta un suspiro de resignación. — Que se le va a hacer... Estos días no me busquen, voy a estar cumpliendo mi papel como demonio molestando a las parejas felices por pura envidia y nada más. —Admitiría sin pudor alguno.
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