• Me muero de ganas por probar la nueva colección de Jeffree
    Me muero de ganas por probar la nueva colección de Jeffree
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  • El ático en el piso cincuenta y dos de Manhattan olía a una mezcla costosa y decadente de perfume francés, tabaco frío y el rastro metálico del champán derramado. Deianira Zhorkeas estaba desplomada sobre el sofá de terciopelo esmeralda, con una pierna colgando hacia el suelo y la otra flexionada, revelando la silueta infinita que le había ganado portadas en las tres ediciones principales de Vogue solo ese año.

    La luz de la luna se filtraba por los ventanales de suelo a techo, iluminando las facciones de una mujer que parecía esculpida en mármol, si el mármol pudiera sudar ansiedad. Sus ojos, de un azul tan pálido que resultaba inquietante, estaban fijos en el techo, dilatados por algo más que la oscuridad. A su lado, sobre la mesa de cristal, descansaba su teléfono —estallando con notificaciones de su equipo de relaciones públicas y propuestas de negocios millonarios— junto a una línea de polvo blanco a medio terminar y una botella de whisky que costaba más que el alquiler mensual de la mayoría de la gente.

    —Qué aburrimiento... —susurró, su voz era una caricia áspera, dañada por los excesos—. Todo este maldito mundo a mis pies y sigo sintiendo que me falta el aire.

    Se incorporó con una gracia felina y peligrosa, el tirante de su vestido de seda deslizándose por su hombro. Deianira no solo era la cara de la moda internacional y la mente tras un imperio de cosméticos; era un agujero negro que devoraba todo a su paso. Su deseo no conocía límites, su sed no tenía fin, y su paciencia para la sobriedad se había agotado hacía años.

    Dio un trago largo directamente de la botella, sintiendo el ardor bajar por su garganta mientras buscaba a ciegas su bolso en busca de "el siguiente nivel". Necesitaba a alguien. No importaba quién, pero necesitaba un cuerpo contra el suyo, una distracción, una nueva forma de autodestruirse o, quizás, alguien que tuviera el valor de intentar seguirle el ritmo.

    Se giró hacia la puerta al escuchar un sonido, con una sonrisa depredadora dibujándose en sus labios pintados de carmín oscuro.

    —Llegas tarde —dijo, sin saber siquiera quién estaba allí, pero dispuesta a convertir a quien fuera en su próximo vicio—. Espero que traigas algo interesante, porque tengo una noche entera que olvidar.
    El ático en el piso cincuenta y dos de Manhattan olía a una mezcla costosa y decadente de perfume francés, tabaco frío y el rastro metálico del champán derramado. Deianira Zhorkeas estaba desplomada sobre el sofá de terciopelo esmeralda, con una pierna colgando hacia el suelo y la otra flexionada, revelando la silueta infinita que le había ganado portadas en las tres ediciones principales de Vogue solo ese año. La luz de la luna se filtraba por los ventanales de suelo a techo, iluminando las facciones de una mujer que parecía esculpida en mármol, si el mármol pudiera sudar ansiedad. Sus ojos, de un azul tan pálido que resultaba inquietante, estaban fijos en el techo, dilatados por algo más que la oscuridad. A su lado, sobre la mesa de cristal, descansaba su teléfono —estallando con notificaciones de su equipo de relaciones públicas y propuestas de negocios millonarios— junto a una línea de polvo blanco a medio terminar y una botella de whisky que costaba más que el alquiler mensual de la mayoría de la gente. —Qué aburrimiento... —susurró, su voz era una caricia áspera, dañada por los excesos—. Todo este maldito mundo a mis pies y sigo sintiendo que me falta el aire. Se incorporó con una gracia felina y peligrosa, el tirante de su vestido de seda deslizándose por su hombro. Deianira no solo era la cara de la moda internacional y la mente tras un imperio de cosméticos; era un agujero negro que devoraba todo a su paso. Su deseo no conocía límites, su sed no tenía fin, y su paciencia para la sobriedad se había agotado hacía años. Dio un trago largo directamente de la botella, sintiendo el ardor bajar por su garganta mientras buscaba a ciegas su bolso en busca de "el siguiente nivel". Necesitaba a alguien. No importaba quién, pero necesitaba un cuerpo contra el suyo, una distracción, una nueva forma de autodestruirse o, quizás, alguien que tuviera el valor de intentar seguirle el ritmo. Se giró hacia la puerta al escuchar un sonido, con una sonrisa depredadora dibujándose en sus labios pintados de carmín oscuro. —Llegas tarde —dijo, sin saber siquiera quién estaba allí, pero dispuesta a convertir a quien fuera en su próximo vicio—. Espero que traigas algo interesante, porque tengo una noche entera que olvidar.
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  • 𝐓𝐇𝐄 𝐃𝐄𝐕𝐈𝐋'𝐒 𝐊𝐀𝐑𝐌𝐀.
    Fandom Marvel
    Categoría Acción
    Los últimos meses habían sido toda una sorpresa, desde partes de la ciudad desapareciendo hasta una especie de caza furtiva de vigilantes... No es que el alcalde ayudara mucho, al fin y al cabo es quien más se benefició con todo esto.

    Desde la invasión alienígena del 2012 parecería que Nueva York quedó atrapada en el ojo de una tormenta que, cada cierto tiempo, se acuerda y regresa por más. Luego de que unos supuestos ❛ 𝐍𝐞𝐰 𝐀𝐯𝐞𝐧𝐠𝐞𝐫𝐬 ❜ aparecieran las cosas parecían ir mejor, o por lo menos con más calma, claro que esa ``calma´´ no era más que una trampa del impredecible pronóstico que se avecinaba, ya se lo imaginaba cuando Peter Parker se acercó una vez más para pedir su ayuda, aunque esta vez no era en un juicio, simplemente necesitaba sus palabras, estaba solo y además perdió su hogar, aquel invasor de nombre 𝐏𝐚𝐧𝐝𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐮𝐦 había destruido Queens por completo y SHIELD decidió poner la zona en cuarentena sin dar más información al público. Poco pudo hacer por el muchacho, una cosa llevó a la otra y terminó contándole que es el diablo de Hell's Kitchen, no pudo escoger mejor momento porque días después el alcalde Fisk aprobó una ley [ 𝘥𝘦 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘥𝘶𝘥𝘰𝘴𝘢... ] que según sus palabras todo aquel que hiciera justicia por mano propia y con máscara seria considerado un criminal, nada nuevo... Sin embargo, tenía juguetes nuevos así como un nuevo disipulo que le otorgó dicha tecnología.


    𝗟𝗼𝘀 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗲𝗹𝗮𝘀.

    Meses después de que se aprobara esa ley y se enseñara al público aquellos robots, cada Vigilante en la ciudad fue perseguido, y si eran capturados jamás se volvía a oír de ellos, por lo cual pelear no era la opción más sensata, no eran policías o agentes, esta vez eran 𝗺𝗮𝗾𝘂𝗶𝗻𝗮𝘀 de acero quienes los cazaban, así que las cosas en la ciudad habían cambiado y solo era el inicio, aquello era un simple proyecto a prueba, de funcionar bien se haría a escala mundial... y estaba funcionando.

    Debido a la cacería tuvo que alejarse de Karen, ella no era un vigilante por lo que estar cerca solo la pondría en peligro y si bien nunca aceptó, Matt tomó sus cosas y simplemente desapareció, era lo mejor. Tuvo que aliarse con otros como Spiderman o hasta Punisher, mantenerse informado a través de otros en su misma situación y por cosas del cruel destino, hacer las paces con 𝐁𝐮𝐥𝐥𝐬𝐞𝐲𝐞.
    Lo había perdonado luego de descubrir la verdad detrás de lo ocurrido con Foggy, pero en el fondo jamás dejó de resentirlo, cree en el perdón, por supuesto, solo que es difícil con alguien tan inestable mentalmente.

    Al final del día tuvieron que convivir, sus habilidades eran similares, una dupla así seria más difícil de atrapar, ahora debían vivir entre las sombras y no podrían hacerlo solos, ningún vigilante estaba por su cuenta y al diablo le había tocado compartir techo con Pointdexter, era el más indicado... Lo había decidido en la última junta con Jessica Jones, ya que con otros como Frank Castle la cosa no iba a terminar bien, se matarían entre ellos y ni hablar de dejarlo a solas con el jóven arácnido.

    𝘛𝘦𝘯𝘪𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝙀𝙇.

    Extrañamente luego de casi un mes conviviendo la cosa no iba tan mal, igual nunca entendería como es que Frank estaba tan a gusto en un bunker antibombas, le sienta fatal... aunque tenían electricidad, gas y agua, con el correr de los días consiguieron un par de cosas, como un viejo televisor, radios, provisiones y ropa, el trato era avisar si alguno saldría pero esa misma noche Matt se pasó por alto las reglas, tomó su traje rojo y salió a las calles sin decir palabra a Pointdexter, lo creía dormido.

    Tras varios saltos por los techos por fin vuelve a la calle, repleta de carteles con los muchos vigilantes buscados por las máquinas, aunque entre ellos había un par de personas desaparecidas, entre ellas el abogado Matt Murdock y el doctor Bruce Banner... A diario se pregunta que seria de él y porque no había rastro, no es un vigilante, solía ser un Vengador, pero ahora no tenía tiempo para eso, tenía que correr, llegó hasta un viejo edificio y se metió de un brinco por la única ventana sin tablas, era un sitio abandonado así que nadie lo vigila y pudo subir varios pisos sin preocuparse, por fin llegando al punto de interés y revisar unas cajas hasta sentir el metal de una placa con los nombres 𝐍𝐞𝐥𝐬𝐨𝐧, 𝐌𝐮𝐫𝐝𝐨𝐜𝐤, 𝐏𝐚𝐠𝐞 tallados que pudo leer con el tacto de sus dedos, sus labios se tambalean, por un segundo creyó que sonreiría, inclusive siente la humedad de sus ojos bajo aquel casco, recordando cuando eran los tres unidos contra el mundo y ahora... 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙨𝙤𝙡𝙤.

    Abrazó la placa y se tumbó al suelo, había un Centinela volando a un par de calles, no entendía porque estaba tan cerca si juraba no haber dejado rastro alguno, entonces se incorpora y suspira negando con la cabeza, ya lo escuchó... Lo olió... También pensó en si arriesgarlo todo por darle un golpe ahí mismo.

    ──── No te quiero aquí ────. Dice entre labios como en un susurro, dejando la placa en uno de los escritorios de lo que alguna vez fue el bufete de abogados, apenas se gira hacia el ex-agente que seguramente nunca se durmió.

    🄳 🄴 🅇
    Los últimos meses habían sido toda una sorpresa, desde partes de la ciudad desapareciendo hasta una especie de caza furtiva de vigilantes... No es que el alcalde ayudara mucho, al fin y al cabo es quien más se benefició con todo esto. Desde la invasión alienígena del 2012 parecería que Nueva York quedó atrapada en el ojo de una tormenta que, cada cierto tiempo, se acuerda y regresa por más. Luego de que unos supuestos ❛ 𝐍𝐞𝐰 𝐀𝐯𝐞𝐧𝐠𝐞𝐫𝐬 ❜ aparecieran las cosas parecían ir mejor, o por lo menos con más calma, claro que esa ``calma´´ no era más que una trampa del impredecible pronóstico que se avecinaba, ya se lo imaginaba cuando Peter Parker se acercó una vez más para pedir su ayuda, aunque esta vez no era en un juicio, simplemente necesitaba sus palabras, estaba solo y además perdió su hogar, aquel invasor de nombre 𝐏𝐚𝐧𝐝𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐮𝐦 había destruido Queens por completo y SHIELD decidió poner la zona en cuarentena sin dar más información al público. Poco pudo hacer por el muchacho, una cosa llevó a la otra y terminó contándole que es el diablo de Hell's Kitchen, no pudo escoger mejor momento porque días después el alcalde Fisk aprobó una ley [ 𝘥𝘦 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘥𝘶𝘥𝘰𝘴𝘢... ] que según sus palabras todo aquel que hiciera justicia por mano propia y con máscara seria considerado un criminal, nada nuevo... Sin embargo, tenía juguetes nuevos así como un nuevo disipulo que le otorgó dicha tecnología. 𝗟𝗼𝘀 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗶𝗻𝗲𝗹𝗮𝘀. Meses después de que se aprobara esa ley y se enseñara al público aquellos robots, cada Vigilante en la ciudad fue perseguido, y si eran capturados jamás se volvía a oír de ellos, por lo cual pelear no era la opción más sensata, no eran policías o agentes, esta vez eran 𝗺𝗮𝗾𝘂𝗶𝗻𝗮𝘀 de acero quienes los cazaban, así que las cosas en la ciudad habían cambiado y solo era el inicio, aquello era un simple proyecto a prueba, de funcionar bien se haría a escala mundial... y estaba funcionando. Debido a la cacería tuvo que alejarse de Karen, ella no era un vigilante por lo que estar cerca solo la pondría en peligro y si bien nunca aceptó, Matt tomó sus cosas y simplemente desapareció, era lo mejor. Tuvo que aliarse con otros como Spiderman o hasta Punisher, mantenerse informado a través de otros en su misma situación y por cosas del cruel destino, hacer las paces con 𝐁𝐮𝐥𝐥𝐬𝐞𝐲𝐞. Lo había perdonado luego de descubrir la verdad detrás de lo ocurrido con Foggy, pero en el fondo jamás dejó de resentirlo, cree en el perdón, por supuesto, solo que es difícil con alguien tan inestable mentalmente. Al final del día tuvieron que convivir, sus habilidades eran similares, una dupla así seria más difícil de atrapar, ahora debían vivir entre las sombras y no podrían hacerlo solos, ningún vigilante estaba por su cuenta y al diablo le había tocado compartir techo con Pointdexter, era el más indicado... Lo había decidido en la última junta con Jessica Jones, ya que con otros como Frank Castle la cosa no iba a terminar bien, se matarían entre ellos y ni hablar de dejarlo a solas con el jóven arácnido. 𝘛𝘦𝘯𝘪𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝙀𝙇. Extrañamente luego de casi un mes conviviendo la cosa no iba tan mal, igual nunca entendería como es que Frank estaba tan a gusto en un bunker antibombas, le sienta fatal... aunque tenían electricidad, gas y agua, con el correr de los días consiguieron un par de cosas, como un viejo televisor, radios, provisiones y ropa, el trato era avisar si alguno saldría pero esa misma noche Matt se pasó por alto las reglas, tomó su traje rojo y salió a las calles sin decir palabra a Pointdexter, lo creía dormido. Tras varios saltos por los techos por fin vuelve a la calle, repleta de carteles con los muchos vigilantes buscados por las máquinas, aunque entre ellos había un par de personas desaparecidas, entre ellas el abogado Matt Murdock y el doctor Bruce Banner... A diario se pregunta que seria de él y porque no había rastro, no es un vigilante, solía ser un Vengador, pero ahora no tenía tiempo para eso, tenía que correr, llegó hasta un viejo edificio y se metió de un brinco por la única ventana sin tablas, era un sitio abandonado así que nadie lo vigila y pudo subir varios pisos sin preocuparse, por fin llegando al punto de interés y revisar unas cajas hasta sentir el metal de una placa con los nombres 𝐍𝐞𝐥𝐬𝐨𝐧, 𝐌𝐮𝐫𝐝𝐨𝐜𝐤, 𝐏𝐚𝐠𝐞 tallados que pudo leer con el tacto de sus dedos, sus labios se tambalean, por un segundo creyó que sonreiría, inclusive siente la humedad de sus ojos bajo aquel casco, recordando cuando eran los tres unidos contra el mundo y ahora... 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙗𝙖 𝙨𝙤𝙡𝙤. Abrazó la placa y se tumbó al suelo, había un Centinela volando a un par de calles, no entendía porque estaba tan cerca si juraba no haber dejado rastro alguno, entonces se incorpora y suspira negando con la cabeza, ya lo escuchó... Lo olió... También pensó en si arriesgarlo todo por darle un golpe ahí mismo. ──── No te quiero aquí ────. Dice entre labios como en un susurro, dejando la placa en uno de los escritorios de lo que alguna vez fue el bufete de abogados, apenas se gira hacia el ex-agente que seguramente nunca se durmió. [P0INDEXTER]
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Comenzaré a preparar inicios nuevamente
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  • Realidad
    Fandom Sobrenatural
    Categoría Suspenso
    ──── Asilo Psiquiátrico, Sala Común.

    Tate permanece inmóvil en la silla de plástico, una figura lánguida, relajada y atenta.
    Las luces del techo parpadean, perdiendo intensidad lentamente.

    Para cualquier observador, Tate solo mira una pared descascarada.
    Sin embargo, a su mirada, un insecto de caparazón vítreo y patas como agujas negras roe la pintura.
    El repiqueteo de esas pequeñas e insistentes garritas parece relajarle, un ritmo hipnótico que le mantiene en trance.
    Él no parpadea. Sus ojos oscuros siguen el rastro de la pequeña grieta que la criatura está abriendo en el tejido de la realidad.

    Siente como el espacio a su alrededor comienza a vibrar.
    Las sombras de las patas del insecto se proyectan sobre el suelo con una longitud inverosímil. Se alarga, se retuercen... Se acercan.
    Tate inclina levemente la cabeza, preguntándose qué pasará cuando ese insecto de horror le alcance.

    Un segundo después, a solo un centímetro de sus pies, las patas del insecto tuercen su camino.
    Tate vuelve la mirada, siguiendo el camino del insecto.
    Y allí estás tu, en medio de su nueva trayectoria.

    ┏─•─────•───♣──•───━━━──♥──
    │A TENER EN CUENTA:

    │Se admiten personajes femeninos tanto como masculinos, 3D o 2D.
    │Personajes invulnerables, furros, usuarios sensibles y akeyos ke ezcriven azi abstenerse.
    │Evitemos las biblias.
    │Solo rol serio.
    ┗━━━✦━♠━━───━━━━━━━━─━━━━━━━
    ──── Asilo Psiquiátrico, Sala Común. Tate permanece inmóvil en la silla de plástico, una figura lánguida, relajada y atenta. Las luces del techo parpadean, perdiendo intensidad lentamente. Para cualquier observador, Tate solo mira una pared descascarada. Sin embargo, a su mirada, un insecto de caparazón vítreo y patas como agujas negras roe la pintura. El repiqueteo de esas pequeñas e insistentes garritas parece relajarle, un ritmo hipnótico que le mantiene en trance. Él no parpadea. Sus ojos oscuros siguen el rastro de la pequeña grieta que la criatura está abriendo en el tejido de la realidad. Siente como el espacio a su alrededor comienza a vibrar. Las sombras de las patas del insecto se proyectan sobre el suelo con una longitud inverosímil. Se alarga, se retuercen... Se acercan. Tate inclina levemente la cabeza, preguntándose qué pasará cuando ese insecto de horror le alcance. Un segundo después, a solo un centímetro de sus pies, las patas del insecto tuercen su camino. Tate vuelve la mirada, siguiendo el camino del insecto. Y allí estás tu, en medio de su nueva trayectoria. ┏─•─────•───♣──•───━━━──♥── │A TENER EN CUENTA: │ │Se admiten personajes femeninos tanto como masculinos, 3D o 2D. │Personajes invulnerables, furros, usuarios sensibles y akeyos ke ezcriven azi abstenerse. │Evitemos las biblias. │Solo rol serio. ┗━━━✦━♠━━───━━━━━━━━─━━━━━━━
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  • [Hola a todos. User aquí. Quería preguntarles ¿Qué les ha parecido el podcast de Bianca?. Como para seguir haciendolo en lo posible de lunes a viernes 1 capítulo por noche. Crear nuevas preguntas interesantes. Incluso dinámicas y concursos para los participantes. Quién quiera ser entrevistado también puede mandarme mensaje por privado para coordinar. Muchas gracias de antemano por el cariño que le han dado a Bianquita y por los mensajes de motivación que he recibido. Cambio y fuera]
    [Hola a todos. User aquí. Quería preguntarles ¿Qué les ha parecido el podcast de Bianca?. Como para seguir haciendolo en lo posible de lunes a viernes 1 capítulo por noche. Crear nuevas preguntas interesantes. Incluso dinámicas y concursos para los participantes. Quién quiera ser entrevistado también puede mandarme mensaje por privado para coordinar. Muchas gracias de antemano por el cariño que le han dado a Bianquita y por los mensajes de motivación que he recibido. Cambio y fuera] :STK-43:
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  • Celestine había escapado hace unos días del castillo y estaba muy nerviosa porque temía que su padre, o mejor dicho, los que trabajaban para él, la encontraran y la llevaran al castillo nuevamente por la fuerza. Sin embargo, había escuchado de casualidad que en una mansión de la ciudad había una mujer capaz de conceder cualquier deseo. No le había dado importancia en ese momento, pero la idea había quedado instalada en su cerebro y estaba repitiéndose para si misma posibles deseos que podría pedirle a aquella mujer.

    Para su fortuna, días después volvió a escuchar sobre la mujer que cumplía deseos, aparentemente sus deseos tenían un precio pero Celestine estaba dispuesta a conocer ese precio a cambio de su libertad. Cómo si su fortuna no fuera suficiente, Celestine escuchó la dirección en la que esa mujer vivía. Claro que con el poco tiempo que llevaba en la ciudad eso no significaba que pudiera llegar, pero se repitió la dirección para si misma, ya podría pedirle ayuda a distintos ciudadanos para alcanzar su objetivo.

    Y así lo hizo, comenzó a caminar por las calles, pidiendo indicaciones sobre como llegar a aquella dirección. Tras un largo viaje en el que la mayoría de gente le ofreció su ayuda, llegó finalmente a aquella mansión.

    Se detuvo frente a mansión contemplándola al detalle, sin duda la dueña de aquel lugar podría tener un castillo si lo deseara. Aquel pensamiento le generó un escalofrío.

    Finalmente Celestine tocó el timbre de la mansión y espero pacientemente. Por fin conocería a la mujer que cumple deseos: Kazuha
    Celestine había escapado hace unos días del castillo y estaba muy nerviosa porque temía que su padre, o mejor dicho, los que trabajaban para él, la encontraran y la llevaran al castillo nuevamente por la fuerza. Sin embargo, había escuchado de casualidad que en una mansión de la ciudad había una mujer capaz de conceder cualquier deseo. No le había dado importancia en ese momento, pero la idea había quedado instalada en su cerebro y estaba repitiéndose para si misma posibles deseos que podría pedirle a aquella mujer. Para su fortuna, días después volvió a escuchar sobre la mujer que cumplía deseos, aparentemente sus deseos tenían un precio pero Celestine estaba dispuesta a conocer ese precio a cambio de su libertad. Cómo si su fortuna no fuera suficiente, Celestine escuchó la dirección en la que esa mujer vivía. Claro que con el poco tiempo que llevaba en la ciudad eso no significaba que pudiera llegar, pero se repitió la dirección para si misma, ya podría pedirle ayuda a distintos ciudadanos para alcanzar su objetivo. Y así lo hizo, comenzó a caminar por las calles, pidiendo indicaciones sobre como llegar a aquella dirección. Tras un largo viaje en el que la mayoría de gente le ofreció su ayuda, llegó finalmente a aquella mansión. Se detuvo frente a mansión contemplándola al detalle, sin duda la dueña de aquel lugar podría tener un castillo si lo deseara. Aquel pensamiento le generó un escalofrío. Finalmente Celestine tocó el timbre de la mansión y espero pacientemente. Por fin conocería a la mujer que cumple deseos: [K4zuha]
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  • Aque hombre que había despertado su interés en el amor nuevamente se había presentado frente a ella de forma indsperada. Al principio se asustó y después al darse cuenta de quien tenía en frente soltó un chillido avergonzada y totalmente roja.
    Aque hombre que había despertado su interés en el amor nuevamente se había presentado frente a ella de forma indsperada. Al principio se asustó y después al darse cuenta de quien tenía en frente soltó un chillido avergonzada y totalmente roja.
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  • — Joplin está celosa porque ya presintió que mi atención tiene nueva dueña. ¿Qué se hace en estos casos?
    — Joplin está celosa porque ya presintió que mi atención tiene nueva dueña. ¿Qué se hace en estos casos?
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  • La nueva fórmula está lista y el producto sólo necesita pasar las últimas pruebas clínicas para entrar al mercado. Ahora, ¿dónde consigo voluntarios para los tests?
    La nueva fórmula está lista y el producto sólo necesita pasar las últimas pruebas clínicas para entrar al mercado. Ahora, ¿dónde consigo voluntarios para los tests?
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