El lugar estaba tranquilo, demasiado para lo que él consideraba normal. Este caminaba con paso firme, observando todo a su alrededor, cada detalle que tuviera ser aprendido desde cero. La ropa moderna le resultaba extraña, pero funcional. No llamaba la atención, al menos no tanto como antes. En su mano sostenía una botella que claramente no sabía si usar o simplemente cargar. La giró un poco entre sus dedos, más por costumbre que por interés, mientras sus ojos seguían evaluando el entorno. Personas, luces, estructuras, todo ordenado, pero con esa sensación constante de que algo siempre estaba a punto de romperse.
—Supongo que así es como viven ahora.
Dice con el tono de alguien que aún no decide si lo que ve le agrada.
—Demasiadas reglas… pero nadie parece tomarlas en serio.
Se detuvo un momento, mirando a su alrededor con más atención, esperando encontrar algo que justificara todo aquello.
—Aunque… es más silencioso de lo que esperaba.
La botella volvió a girar en su mano antes de bajarla sin usarla. Claramente no era algo que le interesara demasiado.
—Eso no está mal.
Volvió a caminar sin cambiar el ritmo. No parecía impresionado, pero tampoco incómodo, solo adaptándose a su manera. No estaba intentando encajar exactamente. Más bien, estaba aprendiendo lo suficiente para moverse sin problemas. Para alguien como él, eso era más que suficiente por ahora.
—Supongo que así es como viven ahora.
Dice con el tono de alguien que aún no decide si lo que ve le agrada.
—Demasiadas reglas… pero nadie parece tomarlas en serio.
Se detuvo un momento, mirando a su alrededor con más atención, esperando encontrar algo que justificara todo aquello.
—Aunque… es más silencioso de lo que esperaba.
La botella volvió a girar en su mano antes de bajarla sin usarla. Claramente no era algo que le interesara demasiado.
—Eso no está mal.
Volvió a caminar sin cambiar el ritmo. No parecía impresionado, pero tampoco incómodo, solo adaptándose a su manera. No estaba intentando encajar exactamente. Más bien, estaba aprendiendo lo suficiente para moverse sin problemas. Para alguien como él, eso era más que suficiente por ahora.
El lugar estaba tranquilo, demasiado para lo que él consideraba normal. Este caminaba con paso firme, observando todo a su alrededor, cada detalle que tuviera ser aprendido desde cero. La ropa moderna le resultaba extraña, pero funcional. No llamaba la atención, al menos no tanto como antes. En su mano sostenía una botella que claramente no sabía si usar o simplemente cargar. La giró un poco entre sus dedos, más por costumbre que por interés, mientras sus ojos seguían evaluando el entorno. Personas, luces, estructuras, todo ordenado, pero con esa sensación constante de que algo siempre estaba a punto de romperse.
—Supongo que así es como viven ahora.
Dice con el tono de alguien que aún no decide si lo que ve le agrada.
—Demasiadas reglas… pero nadie parece tomarlas en serio.
Se detuvo un momento, mirando a su alrededor con más atención, esperando encontrar algo que justificara todo aquello.
—Aunque… es más silencioso de lo que esperaba.
La botella volvió a girar en su mano antes de bajarla sin usarla. Claramente no era algo que le interesara demasiado.
—Eso no está mal.
Volvió a caminar sin cambiar el ritmo. No parecía impresionado, pero tampoco incómodo, solo adaptándose a su manera. No estaba intentando encajar exactamente. Más bien, estaba aprendiendo lo suficiente para moverse sin problemas. Para alguien como él, eso era más que suficiente por ahora.
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