• Arreglo
    Fandom Los Bridgerton
    Categoría Contemporáneo
    Observo las pequeñas muestras de diferentes telas, cada uno es un color distinto, que ha traído nuestra doncella Beth.
    Lady Do ha pasado por tiempos mejores, madre tenía razón ella fue mi primera mejor amiga y ahora necesita un completo cambio de imagen antes de que conozca a su nueva dueña.
    Me veo interrumpida por la presencia de mi hermana menor Hyacinth au Violet Bridgerton
    Observo las pequeñas muestras de diferentes telas, cada uno es un color distinto, que ha traído nuestra doncella Beth. Lady Do ha pasado por tiempos mejores, madre tenía razón ella fue mi primera mejor amiga y ahora necesita un completo cambio de imagen antes de que conozca a su nueva dueña. Me veo interrumpida por la presencia de mi hermana menor Hyacinth au [L_Bridgerton]
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  • Ese día, mi madre se enojo y me puso a limpiar el santuario aunque estuviera nevando, no siento las manos.
    Ese día, mi madre se enojo y me puso a limpiar el santuario aunque estuviera nevando, no siento las manos.
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  • - Lamento la primera impresión pero no tolerare gente como esta... ¡En mi hogar!, sellaron su destino cuando planearon matarte y violar a tu madre... lamento que me vieras asi... hijo...

    || Curioso... veo a Telemaco tipo "Primera impresion de mi padre 15 segundos luego de conocerlo: estoy traumado"
    - Lamento la primera impresión pero no tolerare gente como esta... ¡En mi hogar!, sellaron su destino cuando planearon matarte y violar a tu madre... lamento que me vieras asi... hijo... || Curioso... veo a Telemaco tipo "Primera impresion de mi padre 15 segundos luego de conocerlo: estoy traumado"
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  • Los ojos de Chantle
    Fandom Rol Queen
    Categoría Acción
    Me arrodillé frente a ella sin ceremonia, sin corona, sin orgullo.
    Solo una madre.

    Chantle temblaba entre mis brazos, escondiendo el rostro contra mi pecho. Sentía su respiración acelerada… y el pulso del Caos latiendo demasiado fuerte para alguien tan pequeño.

    —Mamá… —mi voz salió rota, apenas un hilo—. Necesito que lo mires.

    Con cuidado, aparté sus manitas de su cara.
    El ojo descubierto no era uno solo.

    Los colores se movían como si no supieran decidir qué ser: rojo profundo, violeta lunar, un brillo oscuro que no había visto jamás en mí.

    —Se quitó la venda… —tragué saliva—. Y ya no volvió a ser igual. No obedece. Cambia. Reacciona cuando tiene miedo.

    Le acaricié el cabello, intentando calmarlo mientras el ojo volvía a girar, vivo, inquieto.

    —No logro ayudarle a controlarlo… y tengo miedo —levanté la mirada hacia Jennifer, por primera vez no como Queen, sino como hija—.

    Miedo de que haya despertado algo demasiado pronto.

    A mi lado, sentí la presencia firme de Ryu. Su silencio era un ancla… pero incluso así, el aire del lugar pesaba.

    —He investigado en los escritos de Oz:

    **El Despertar Cromático
    No es un “ojo demoníaco normal”.
    Es el estado inicial, inestable, previo al control.
    Características clave:
    Cambio de color constante (rojo, violeta, negro, incluso destellos múltiples).

    Reacción emocional: miedo, protección, estrés, el ojo responde solo.

    Activación sin voluntad: aparece cuando el portador no sabe aún cerrarlo.

    Herencia directa de Jennifer, pero mezclada...**
    Me arrodillé frente a ella sin ceremonia, sin corona, sin orgullo. Solo una madre. Chantle temblaba entre mis brazos, escondiendo el rostro contra mi pecho. Sentía su respiración acelerada… y el pulso del Caos latiendo demasiado fuerte para alguien tan pequeño. —Mamá… —mi voz salió rota, apenas un hilo—. Necesito que lo mires. Con cuidado, aparté sus manitas de su cara. El ojo descubierto no era uno solo. Los colores se movían como si no supieran decidir qué ser: rojo profundo, violeta lunar, un brillo oscuro que no había visto jamás en mí. —Se quitó la venda… —tragué saliva—. Y ya no volvió a ser igual. No obedece. Cambia. Reacciona cuando tiene miedo. Le acaricié el cabello, intentando calmarlo mientras el ojo volvía a girar, vivo, inquieto. —No logro ayudarle a controlarlo… y tengo miedo —levanté la mirada hacia Jennifer, por primera vez no como Queen, sino como hija—. Miedo de que haya despertado algo demasiado pronto. A mi lado, sentí la presencia firme de Ryu. Su silencio era un ancla… pero incluso así, el aire del lugar pesaba. —He investigado en los escritos de Oz: **El Despertar Cromático No es un “ojo demoníaco normal”. Es el estado inicial, inestable, previo al control. Características clave: Cambio de color constante (rojo, violeta, negro, incluso destellos múltiples). Reacción emocional: miedo, protección, estrés, el ojo responde solo. Activación sin voluntad: aparece cuando el portador no sabe aún cerrarlo. Herencia directa de Jennifer, pero mezclada...**
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  • " Usted debe ser la directora de este hospital"..
    - la mujer que estaba en su descanso en la sala de espera alzó la vista y miro a un hombre de traje junto a su mujer volviendo a unos documentos que le habían entregado-

    Solo soy una doctora más , si hay alguna queja puede solicitarla en recepción..

    - el hombre agarro a la mujer del cuello de su delantal molesto , una enfermera vio aquello y llamo a los guardias, la plateada levantó su mano levemente para no intervenir-

    " ¿Creen que pueden jugar con la vida de las personas?, mi hijo está al borde de la muerte y ustedes no hacen nada!!!"

    - la mujer lo miró inmutable en su expresión, mientras la esposa intentaba detenerlo.-
    " Ni siquiera dirás nada, esa es la clase de doctores que hay en este hospital? "

    - soltó al fin a la doctora dando un golpe en la pared más cercana, la mujer continuó observando las expresiones de la pareja-

    Estaba revisando la ficha de su hijo ..
    - finalmente dijo la plateada tomando los documentos -

    Y firmando los documentos de autorización para la intervención, esta tarde será la operación.
    - la madre se sorprendió y comenzó a llorar y el padre la abrazo -

    " Gracias doctora... No sé que decir.. disculpe"

    - añadió la doctora antes de irse -
    Solo la próxima, no vuelva a tocarme.. o a los dos me los llevaré...
    " Usted debe ser la directora de este hospital".. - la mujer que estaba en su descanso en la sala de espera alzó la vista y miro a un hombre de traje junto a su mujer volviendo a unos documentos que le habían entregado- Solo soy una doctora más , si hay alguna queja puede solicitarla en recepción.. - el hombre agarro a la mujer del cuello de su delantal molesto , una enfermera vio aquello y llamo a los guardias, la plateada levantó su mano levemente para no intervenir- " ¿Creen que pueden jugar con la vida de las personas?, mi hijo está al borde de la muerte y ustedes no hacen nada!!!" - la mujer lo miró inmutable en su expresión, mientras la esposa intentaba detenerlo.- " Ni siquiera dirás nada, esa es la clase de doctores que hay en este hospital? " - soltó al fin a la doctora dando un golpe en la pared más cercana, la mujer continuó observando las expresiones de la pareja- Estaba revisando la ficha de su hijo .. - finalmente dijo la plateada tomando los documentos - Y firmando los documentos de autorización para la intervención, esta tarde será la operación. - la madre se sorprendió y comenzó a llorar y el padre la abrazo - " Gracias doctora... No sé que decir.. disculpe" - añadió la doctora antes de irse - Solo la próxima, no vuelva a tocarme.. o a los dos me los llevaré...
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  • Estaba Nerviosa , y como no si después de casi un mes había salido de mi habitación, no solo eso , estaba camino a el parque para poder tener ese tan esperado picnic con mi madre, mi madre biológica.

    Si bien no esperaba reglar las cosas o escuchar un lado de la historia que me hiciera sentir mejor, esperaba conocer a la mujer que me llevo en su vientre y me espero con tanto cariño, me tomo en sus brazos y cuidaba de mia día y noche sin descanso.

    Tenía nervios.
    Tenía el corazón a mil.

    ¿Ella vendría no?
    Estaba Nerviosa , y como no si después de casi un mes había salido de mi habitación, no solo eso , estaba camino a el parque para poder tener ese tan esperado picnic con mi madre, mi madre biológica. Si bien no esperaba reglar las cosas o escuchar un lado de la historia que me hiciera sentir mejor, esperaba conocer a la mujer que me llevo en su vientre y me espero con tanto cariño, me tomo en sus brazos y cuidaba de mia día y noche sin descanso. Tenía nervios. Tenía el corazón a mil. ¿Ella vendría no?
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  • 𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒛𝒂𝒅𝒐𝒓, 𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒃𝒆𝒍𝒅𝒆 𝒚 𝒆𝒍 𝒃𝒖𝒏𝒌𝒆𝒓
    Fandom Supernatural
    Categoría Acción
    ⚆ 𝙎𝒕𝙖𝒓𝙩𝒆𝙧 𝙥𝒂𝙧𝒂: 𝐷𝘌𝐴𝘕 𝘞𝐼𝘕𝐶𝘏𝐸𝘚𝑇𝘌𝑅


    El mundo parecía ir realmente bien. Los hermanos, según le habían contado a Jody y después Jody a ellas, habían acabado con el puñetero Dios, ahora otra persona regia los cielos, el nefilim de Lucifer, un chaval llamado Jack, que según tenía entendido pretendía dejar el destino de las personas en manos de cada uno, cosa que debería ser una buena noticia, pero que a Claire en aquellos momentos no era algo que le entusiasmara en demasía, visto el giro que había tomado su vida.
    Por otro lado, los hermanos habían decidido abrir el bunker a cualquiera que necesitara información, protección, o simplemente un lugar donde recobrarse de las heridas de una cacería dura.
    También sabía que Castiel había muerto, y aunque su historia con el ángel no había sido la mejor, también debia admitir que había terminado por cogerle cariño, ya no le culpaba por la muerte de su padre, él había tomado sus propias decisiones. Y en secreto aún esperaba verle aparecer con su gabardina, la corbata mal puesta y su incapacidad de entender el mundo que le rodeaba.

    En general todo parecía estar cambiando para mejor. Todo menos, por supuesto su vida. Porque, ¿Cuándo le había salido algo bien a ella? Desde que su padre aceptó que un ángel se metiera en su cuerpo y se fue de casa, y luego su madre la dejara al cargo de su abuela para buscar al hombre que les había abandonado por una disposición divina… nunca.

    De modo que, ¿Por qué iba a cambiar ahora? Quizás había pensado erróneamente que podría ser, que ya le tocaba ser feliz, dejar de sufrir dejar de perder, pero aquella tarde en la que Kaia había quedado con ella en su lugar favorito del pueblo, el parque infantil, en los columpios, jamás se hubiera imaginado que fuera para terminar con su relación.
    No recordaba los motivos, ni si quiera sabía si había sido culpa suya, si había hecho, o dejado de hacer algo, no importaba. Se había terminado y ella volvía a estar perdida.
    Habían pasado semanas de aquello, no había dicho nada en casa, su mayor deseo en esos momentos no era responder preguntas de su hermana o Jody, ni explicar con lujo de detalles como había ido la conversación, o dejar que ellas se esforzaran por animarla. Ni si quiera había llorado, simplemente había vuelto a su estado de ánimo algo más taciturno de lo normal, hecho que a pesar de todo no llegaba a llamar demasiado la atención de nadie.

    Pero si seguía en aquella casa, al final tendría que dar explicaciones, ya le resultaba extraño que no hubieran preguntado por la morena, su presencia a cenar un par de veces por semana ya no se cuestionaba.

    >> Un día como otro cualquiera, sin mucho que hacer, mientras dibujaba de manera abstraída sobre un papel sus ojos recaen en un pequeño cuadrado en la parte inferior derecha del papel, el cual estaba cubierto de un plástico transparente y dejaba ver el interior de lo que ahora ve que es un sobre.
    Recordaba haberlo recibido, recordaba haberlo mandado directamente a un cajón.
    Tras ese recuadro estaba su nombre y la dirección de Sioux Falls de la casa de la Sheriff. La carta había llegado hacia un año, justo para su veintiún cumpleaños, su mayoría de edad.

    La citaban en un despacho de abogados, donde le darían las llaves de un pequeño trastero en el que se encontraba todo cuanto su abuela le había dejado al morir.
    Quizás…
    Aunque no sabe que es lo que va a encontrar allí, tras un año Claire decide aceptar abrir aquella puerta y usarla como huida como primer paso lejos de la casa de su madre adoptiva. El trastero como ya avisaba la carta no es muy grande, y en su mayor parte está repleto de cajas llenas de recuerdos.
    Después de varias horas allí, abriendo cajas al azar y de haber sacado, varios libros y un álbum de fotografías, Claire cierra el trastero y se guarda la llave sin llegar a saber si volvería a traspasar aquella puerta. No guardaba con demasiado cariño los recuerdos acerca de su infancia.

    La diferencia con cualquier otro día es que en aquella ocasión no vuelve a Sioux Falls, en el asiento del copiloto de su Subaru Loyale rojo está la bolsa que había llenado en el trastero, pero en el maletero guarda una bolsa más grande con toda su ropa y sus diarios.
    Si, se había ido de casa, pero había dejado una nota, y no tenía duda de que en cuanto pisara su lugar de destino Jody sabría dónde estaba. De modo que conduce durante toda la noche, llegando hasta aquel lugar cuando el sol pinta de rosa el cielo en un precioso amanecer que ella no disfruta, porque su mirada escanea el lugar al que nunca había ido todavía.

    No tarda en entrar y bajar el primer tramo de escaleras, y no duda de que en cuanto abre aquella pesada y ruidosa puerta de metal, todo el bunker sabe que alguien ha llegado, y efectivamente la figura de Dean Winchester no tarda más de un par de minutos en aparecer, con la mano derecha a la espalda y rostro precavido.

    — ¿Así recibes a las visitas? Pensaba que esto estaba abierto para todos los cazadores que lo necesitaran... ¿Hay hecho café? Necesito café.
    ⚆ 𝙎𝒕𝙖𝒓𝙩𝒆𝙧 𝙥𝒂𝙧𝒂: [BRINGMES0MEPIE] El mundo parecía ir realmente bien. Los hermanos, según le habían contado a Jody y después Jody a ellas, habían acabado con el puñetero Dios, ahora otra persona regia los cielos, el nefilim de Lucifer, un chaval llamado Jack, que según tenía entendido pretendía dejar el destino de las personas en manos de cada uno, cosa que debería ser una buena noticia, pero que a Claire en aquellos momentos no era algo que le entusiasmara en demasía, visto el giro que había tomado su vida. Por otro lado, los hermanos habían decidido abrir el bunker a cualquiera que necesitara información, protección, o simplemente un lugar donde recobrarse de las heridas de una cacería dura. También sabía que Castiel había muerto, y aunque su historia con el ángel no había sido la mejor, también debia admitir que había terminado por cogerle cariño, ya no le culpaba por la muerte de su padre, él había tomado sus propias decisiones. Y en secreto aún esperaba verle aparecer con su gabardina, la corbata mal puesta y su incapacidad de entender el mundo que le rodeaba. En general todo parecía estar cambiando para mejor. Todo menos, por supuesto su vida. Porque, ¿Cuándo le había salido algo bien a ella? Desde que su padre aceptó que un ángel se metiera en su cuerpo y se fue de casa, y luego su madre la dejara al cargo de su abuela para buscar al hombre que les había abandonado por una disposición divina… nunca. De modo que, ¿Por qué iba a cambiar ahora? Quizás había pensado erróneamente que podría ser, que ya le tocaba ser feliz, dejar de sufrir dejar de perder, pero aquella tarde en la que Kaia había quedado con ella en su lugar favorito del pueblo, el parque infantil, en los columpios, jamás se hubiera imaginado que fuera para terminar con su relación. No recordaba los motivos, ni si quiera sabía si había sido culpa suya, si había hecho, o dejado de hacer algo, no importaba. Se había terminado y ella volvía a estar perdida. Habían pasado semanas de aquello, no había dicho nada en casa, su mayor deseo en esos momentos no era responder preguntas de su hermana o Jody, ni explicar con lujo de detalles como había ido la conversación, o dejar que ellas se esforzaran por animarla. Ni si quiera había llorado, simplemente había vuelto a su estado de ánimo algo más taciturno de lo normal, hecho que a pesar de todo no llegaba a llamar demasiado la atención de nadie. Pero si seguía en aquella casa, al final tendría que dar explicaciones, ya le resultaba extraño que no hubieran preguntado por la morena, su presencia a cenar un par de veces por semana ya no se cuestionaba. >> Un día como otro cualquiera, sin mucho que hacer, mientras dibujaba de manera abstraída sobre un papel sus ojos recaen en un pequeño cuadrado en la parte inferior derecha del papel, el cual estaba cubierto de un plástico transparente y dejaba ver el interior de lo que ahora ve que es un sobre. Recordaba haberlo recibido, recordaba haberlo mandado directamente a un cajón. Tras ese recuadro estaba su nombre y la dirección de Sioux Falls de la casa de la Sheriff. La carta había llegado hacia un año, justo para su veintiún cumpleaños, su mayoría de edad. La citaban en un despacho de abogados, donde le darían las llaves de un pequeño trastero en el que se encontraba todo cuanto su abuela le había dejado al morir. Quizás… Aunque no sabe que es lo que va a encontrar allí, tras un año Claire decide aceptar abrir aquella puerta y usarla como huida como primer paso lejos de la casa de su madre adoptiva. El trastero como ya avisaba la carta no es muy grande, y en su mayor parte está repleto de cajas llenas de recuerdos. Después de varias horas allí, abriendo cajas al azar y de haber sacado, varios libros y un álbum de fotografías, Claire cierra el trastero y se guarda la llave sin llegar a saber si volvería a traspasar aquella puerta. No guardaba con demasiado cariño los recuerdos acerca de su infancia. La diferencia con cualquier otro día es que en aquella ocasión no vuelve a Sioux Falls, en el asiento del copiloto de su Subaru Loyale rojo está la bolsa que había llenado en el trastero, pero en el maletero guarda una bolsa más grande con toda su ropa y sus diarios. Si, se había ido de casa, pero había dejado una nota, y no tenía duda de que en cuanto pisara su lugar de destino Jody sabría dónde estaba. De modo que conduce durante toda la noche, llegando hasta aquel lugar cuando el sol pinta de rosa el cielo en un precioso amanecer que ella no disfruta, porque su mirada escanea el lugar al que nunca había ido todavía. No tarda en entrar y bajar el primer tramo de escaleras, y no duda de que en cuanto abre aquella pesada y ruidosa puerta de metal, todo el bunker sabe que alguien ha llegado, y efectivamente la figura de Dean Winchester no tarda más de un par de minutos en aparecer, con la mano derecha a la espalda y rostro precavido. — ¿Así recibes a las visitas? Pensaba que esto estaba abierto para todos los cazadores que lo necesitaran... ¿Hay hecho café? Necesito café.
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  • ⸻"𝐴 𝑚𝑒𝑚𝑜𝑟𝑦 𝑟𝑒𝑠𝑖𝑑𝑖𝑛𝑔 𝑏𝑒𝑡𝑤𝑒𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑣𝑒 𝑎𝑛𝑑 𝑝𝑎𝑖𝑛." | 𝐄𝐧𝐭𝐫𝐲: 𝐈


    […] Sentía la respiración más y más pesada a cada instante; suspiraba pesadamente al exhalar, y al inhalar, los pulmones le ardían mientras que un regusto a azufre invadía su lengua. El cerúleo de sus ojos cansinos se asomó apenas por sus entreabiertos párpados y los mechones rebeldes de su melena platinada, contemplando su silueta fragmentada en el espejo que tenía delante.

    La sangre escurría espesa y lenta —como si el vidrío sangrase desde cada lugar donde fue resquebrajado— tiñendo su pálido y distorsionado reflejo con un carmín sucio que parecía incluso desdibujar sus facciones. Tan solo su mirada, anclada al cristal, permanecía. Pero incluso sentía que esta ya no era suya. Entre más observaba, menos se reconocía.

    ¿Cuántas veces había contemplado su reflejo, solo para encontrar a alguien más detrás de él? A su padre, a su madre. A su hermano.

    Al propio hueco que la culpa había dejado en su pecho.

    Dante apretó los dientes al punto de hacerlos rechinar, así como su puño se ciñó a la empuñadura de su espada como si buscase aplastarla. La brea negra bajo sus pies comenzó a subir, mientras dejaba a la vista un precioso amuleto dorado frente a él, símbolo de sus más cruentos recuerdos.

    El cuerpo le pesaba, pero no iba a dejarse arrastrar por la culpa hasta el fondo de aquel mar negro. Con lo último que le quedaba de fuerzas, alzó la pesada hoja por encima del espejo, y la dejó caer. Un último impulso, un último anhelo. Y todo se volvió oscuridad sin encontrar en ello consuelo.

    Despertó agitado y empapado de sudor frío en uno de los sofás de su oficina. Los rayos cálidos del sol del atardecer le acariciaban el rostro en un contraste que le brindó tanto alivio como confusión.

    Otra vez había tenido ese sueño.
    ⸻"𝐴 𝑚𝑒𝑚𝑜𝑟𝑦 𝑟𝑒𝑠𝑖𝑑𝑖𝑛𝑔 𝑏𝑒𝑡𝑤𝑒𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑣𝑒 𝑎𝑛𝑑 𝑝𝑎𝑖𝑛." | 𝐄𝐧𝐭𝐫𝐲: 𝐈 […] Sentía la respiración más y más pesada a cada instante; suspiraba pesadamente al exhalar, y al inhalar, los pulmones le ardían mientras que un regusto a azufre invadía su lengua. El cerúleo de sus ojos cansinos se asomó apenas por sus entreabiertos párpados y los mechones rebeldes de su melena platinada, contemplando su silueta fragmentada en el espejo que tenía delante. La sangre escurría espesa y lenta —como si el vidrío sangrase desde cada lugar donde fue resquebrajado— tiñendo su pálido y distorsionado reflejo con un carmín sucio que parecía incluso desdibujar sus facciones. Tan solo su mirada, anclada al cristal, permanecía. Pero incluso sentía que esta ya no era suya. Entre más observaba, menos se reconocía. ¿Cuántas veces había contemplado su reflejo, solo para encontrar a alguien más detrás de él? A su padre, a su madre. A su hermano. Al propio hueco que la culpa había dejado en su pecho. Dante apretó los dientes al punto de hacerlos rechinar, así como su puño se ciñó a la empuñadura de su espada como si buscase aplastarla. La brea negra bajo sus pies comenzó a subir, mientras dejaba a la vista un precioso amuleto dorado frente a él, símbolo de sus más cruentos recuerdos. El cuerpo le pesaba, pero no iba a dejarse arrastrar por la culpa hasta el fondo de aquel mar negro. Con lo último que le quedaba de fuerzas, alzó la pesada hoja por encima del espejo, y la dejó caer. Un último impulso, un último anhelo. Y todo se volvió oscuridad sin encontrar en ello consuelo. Despertó agitado y empapado de sudor frío en uno de los sofás de su oficina. Los rayos cálidos del sol del atardecer le acariciaban el rostro en un contraste que le brindó tanto alivio como confusión. Otra vez había tenido ese sueño.
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  • Se quedó recostado cerca de la orilla del mar, escuchando y viendo el oleaje, teniendo recuerdos y, a su vez, la añoranza de ver llegar un barco.

    Veinte años casi y no había señal alguna de que eso fuera a suceder, pero no dejaba de esperar al igual que su madre.

    —No quiero... si a él le llega a pasar lo mismo que a papá.
    No creo poder resistir años esperando como ella lo hace.

    El imaginar que el destino de su pareja sería el mismo, tampoco lo dejaba tranquilo.
    Se quedó recostado cerca de la orilla del mar, escuchando y viendo el oleaje, teniendo recuerdos y, a su vez, la añoranza de ver llegar un barco. Veinte años casi y no había señal alguna de que eso fuera a suceder, pero no dejaba de esperar al igual que su madre. —No quiero... si a él le llega a pasar lo mismo que a papá. No creo poder resistir años esperando como ella lo hace. El imaginar que el destino de su pareja sería el mismo, tampoco lo dejaba tranquilo.
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  • -Ya había tenido la misma discusión con su madre horas atrás así que ni siquiera se molesto en responder, iba a salir otra vez aunque fuese apenas lunes.-
    -Ya había tenido la misma discusión con su madre horas atrás así que ni siquiera se molesto en responder, iba a salir otra vez aunque fuese apenas lunes.-
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