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    Búsqueda MXM — Hudson W. x (Connor S.)

    #EnemiesToLovers #GrumpyxSunshine

    Sasha (Connor), hijo de un magnate ruso (alto cargo dentro de la industria militar rusa, con habladurías de que forma parte de algún grupo de crimen organizado bajo La Bratva, —que son ciertas—). El padre se junta por cuarta vez con una ex modelo famosa con planes de futura boda, y junto a su hijo esta se muda a una de las mansiones que tienen, en específico la de Sandiego, California. Los hijos no se conocen, aunque saben de la existencia del otro.

    Habrá mal ambiente porque Sasha aún sigue aferrado a la muerte de su madre y ninguna de las anteriores parejas de su padre han llegado a buen puerto (es un poco putero), así que, cuando X (Hudson) se muda con su madre, Sasha no pretende siquiera llegar a conocerlos a fondo. Pero poco a poco la tensión crecerá entre ellos dos, una tensión que, al menos Sasha, no mantendrá por mucho tiempo e intentará acercarse a él. Al principio sólo será por la atracción y el morbo que le de la situación "indecente" (aquí necesito que X no ceda fácilmente, bien porque no le parece correcto o añadiendo también el transfondo personal/traumitas que queráis añadirle).

    Sasha Yezhov: 23.
    X: 20-22. Nacionalidad, historia base y personalidad a elegir. 100% customizable (?)

    —Ideas de añadir tramas con la Mafia rusa, con bandos enfrentados. Sasha dice ser "empresario", pero está igual de metido que su padre (por culpa suya) en el tráfico de armamento y movidas chungas. PD: Me encanta el drama y pasarlo mal, quedáis avisadxs.

    —No tengo problema en rolear prácticamente nada, excepto temas con menores y cositas muy asquerosas.

    —Sasha tendrá relaciones espontáneas/de follamigos con chicas y chicos (NPC), porque jamás se habrá permitido abrirse ni aferrarse a nadie, reprime sus sentimientos (pero con X todo cambiará, of course). De hecho, al principio puede que llegue a buscar liarse con X como un motivo para que su nueva situación "familiar" no funcionase.

    —Cualquier trama más que se nos ocurra o ligada a la historia que le deis a X, es súper bienvenida.

    —Mi horario es de España, aunque no tengo problemas si hay diferencia horaria. Soy muy flexible en lo que conlleva responder, de hecho doy partidaria de, si un rol "largo" se nos hace pesado, hablarlo para cortarlo o abrir uno más corto/rápido entre medias para "crear contenido" o amenizar el rato (que esto es para pasárselo bien). Lo que sí que pido es, que si eres de lxs que tienen muchos pjs y solo vas a pasarte unas 2-3 veces al mes, dejes esta búsqueda para otra persona que sí vaya a estar más activa. <3

    —Roleo medio-largo, y me gustaría un mínimo de buena redacción (ofrezco lo que pido). Aparte de eso, también me gusta hacer publicaciones tipo "red social", que hablen por mensajería, llamadas, etc.

    Cualquier cosita, respondo por mensaje privado. ♡
    Búsqueda MXM — Hudson W. x (Connor S.) #EnemiesToLovers #GrumpyxSunshine Sasha (Connor), hijo de un magnate ruso (alto cargo dentro de la industria militar rusa, con habladurías de que forma parte de algún grupo de crimen organizado bajo La Bratva, —que son ciertas—). El padre se junta por cuarta vez con una ex modelo famosa con planes de futura boda, y junto a su hijo esta se muda a una de las mansiones que tienen, en específico la de Sandiego, California. Los hijos no se conocen, aunque saben de la existencia del otro. Habrá mal ambiente porque Sasha aún sigue aferrado a la muerte de su madre y ninguna de las anteriores parejas de su padre han llegado a buen puerto (es un poco putero), así que, cuando X (Hudson) se muda con su madre, Sasha no pretende siquiera llegar a conocerlos a fondo. Pero poco a poco la tensión crecerá entre ellos dos, una tensión que, al menos Sasha, no mantendrá por mucho tiempo e intentará acercarse a él. Al principio sólo será por la atracción y el morbo que le de la situación "indecente" (aquí necesito que X no ceda fácilmente, bien porque no le parece correcto o añadiendo también el transfondo personal/traumitas que queráis añadirle). Sasha Yezhov: 23. X: 20-22. Nacionalidad, historia base y personalidad a elegir. 100% customizable (?) —Ideas de añadir tramas con la Mafia rusa, con bandos enfrentados. Sasha dice ser "empresario", pero está igual de metido que su padre (por culpa suya) en el tráfico de armamento y movidas chungas. PD: Me encanta el drama y pasarlo mal, quedáis avisadxs. —No tengo problema en rolear prácticamente nada, excepto temas con menores y cositas muy asquerosas. —Sasha tendrá relaciones espontáneas/de follamigos con chicas y chicos (NPC), porque jamás se habrá permitido abrirse ni aferrarse a nadie, reprime sus sentimientos (pero con X todo cambiará, of course). De hecho, al principio puede que llegue a buscar liarse con X como un motivo para que su nueva situación "familiar" no funcionase. —Cualquier trama más que se nos ocurra o ligada a la historia que le deis a X, es súper bienvenida. —Mi horario es de España, aunque no tengo problemas si hay diferencia horaria. Soy muy flexible en lo que conlleva responder, de hecho doy partidaria de, si un rol "largo" se nos hace pesado, hablarlo para cortarlo o abrir uno más corto/rápido entre medias para "crear contenido" o amenizar el rato (que esto es para pasárselo bien). Lo que sí que pido es, que si eres de lxs que tienen muchos pjs y solo vas a pasarte unas 2-3 veces al mes, dejes esta búsqueda para otra persona que sí vaya a estar más activa. <3 —Roleo medio-largo, y me gustaría un mínimo de buena redacción (ofrezco lo que pido). Aparte de eso, también me gusta hacer publicaciones tipo "red social", que hablen por mensajería, llamadas, etc. Cualquier cosita, respondo por mensaje privado. ♡
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  • "𝑬𝒍 𝑵𝒐𝒓𝒕𝒆 𝒆𝒔 𝒐𝒓𝒈𝒖𝒍𝒍𝒐𝒔𝒐"
    Fandom Game of Thrones
    Categoría Slice of Life
    Advertencia: El starter contiene obvios spoiler de la última temporada de "Game of Thrones".

    Con intenciones de cambiar la historia de ciertos personajes y del rumbo de la trama, mi grupo de rol y yo hemos realizado cambios en las escenas de la temporada. De ahi las evidentes diferencias con respecto al material original.


    El invierno habia llegado. El lema de su casa llevaba siglos anunciándolo. “Se acerca el invierno”. La nieve que habia comenzado a caer en finas capas perezosas era un claro aviso de que pronto se enfrentarían a un invierno crudo tras el largo verano del que habían disfrutado. Sansa no recordaba haber vivido invierno alguno, por supuesto. Ella nació en el largo verano, a pesar de que el norte estuviera siempre nevado.

    Asi que… habia muchos preparativos que organizar. Esperaban la llegada de habitantes de aldeas cercanas y tendrían que dar de comer a todos ellos, además se estaban habilitando zonas del castillo y las murallas que pudieran resguardar a los norteños que acudieran a la fortaleza. Y todo aquello solo seria posible si lograban sobrevivir a la batalla contra los muertos. Algo para lo que, sinceramente, no demasiados tenían esperanzas. Pero Sansa Stark no podía dejarse llevar por esperanzas o deseos. Desde que Jon le habia dejado al mando de Invernalia y del norte para acudir en busca de la ayuda de Daenerys Targaryen, Sansa habia hecho lo que se esperaba de ella en una situación como la suya. No tenia formación asi que habia tenido que aprender a hacer aquello a pasos agigantados. Habia aprendido de los recuerdos que tenia de su padre, de lo que habia visto en Cersei y de lo poco que haba podido vivir al lado de Jon. En cuanto a gobernar cualquiera de los tres habia tenido más experiencia que la joven Sansa. Aun asi, el mando no se le habia resistido y, en ausencia de Jon y dado que Bran habia rechazado el nombramiento de Señor de Invernalia, todo el mundo en la ciudad habia empezado a considerar a Sansa como la legitima responsable. Sansa no pretendía quitarle el asiento a Jon pero alguien debía mirar por el Norte mientras Jon estaba en el sur.


    Sansa habia esperado que sus obligaciones disminuyeran con el regreso de Jon, mas lo cierto fue que el pueblo seguía confiando y solicitando su ayuda del mismo modo.

    Y Jon no regresó solo. Trajo consigo a Daenerys Targaryen, sus dothrakis, sus inmaculados, dos dragones… Demasiadas bocas que alimentar. Asi quee, no habia dejado de reunirse con señores, guardias y maestres.

    -En cuanto salga toda la soldadesca al campo, debemos cerrar las puertas de Invernalia, mi señora- le aconsejó Lord Yohn Royce aquel día.

    Sansa replicó de forma educada.

    -Mantenedlas abiertas todo lo posible. Aun hay mucha gente llegando del campo- dijo cerrando los mapas que el señor de Piedra de las Runas le habia entregado para ilustrar la situación más allá de las murallas.

    En aquel momento ambos fueron conscientes de la llegada de Daenerys Targaryen a las puertas de la estancia. Estaba sola, sin la acostumbrada compañía de sus consejeros, ni su mano, ni ese bárbaro barbudo que parecía haberse convertido en su sombra. Vista asi parecía mucho más humilde de lo que auguraba su apellido.

    Los ojos azules de Sansa y, por ende la mirada de Lord Royce se desviaron hacia la recién llegada.

    ㅤ✧ ㅤㅤ𝑫𝑨𝑬𝑵𝑬𝑹𝒀𝑺 𝑻𝑨𝑹𝑮𝑨𝑹𝒀𝑬𝑵
    ❗ Advertencia: El starter contiene obvios spoiler de la última temporada de "Game of Thrones". ❗ Con intenciones de cambiar la historia de ciertos personajes y del rumbo de la trama, mi grupo de rol y yo hemos realizado cambios en las escenas de la temporada. De ahi las evidentes diferencias con respecto al material original. El invierno habia llegado. El lema de su casa llevaba siglos anunciándolo. “Se acerca el invierno”. La nieve que habia comenzado a caer en finas capas perezosas era un claro aviso de que pronto se enfrentarían a un invierno crudo tras el largo verano del que habían disfrutado. Sansa no recordaba haber vivido invierno alguno, por supuesto. Ella nació en el largo verano, a pesar de que el norte estuviera siempre nevado. Asi que… habia muchos preparativos que organizar. Esperaban la llegada de habitantes de aldeas cercanas y tendrían que dar de comer a todos ellos, además se estaban habilitando zonas del castillo y las murallas que pudieran resguardar a los norteños que acudieran a la fortaleza. Y todo aquello solo seria posible si lograban sobrevivir a la batalla contra los muertos. Algo para lo que, sinceramente, no demasiados tenían esperanzas. Pero Sansa Stark no podía dejarse llevar por esperanzas o deseos. Desde que Jon le habia dejado al mando de Invernalia y del norte para acudir en busca de la ayuda de Daenerys Targaryen, Sansa habia hecho lo que se esperaba de ella en una situación como la suya. No tenia formación asi que habia tenido que aprender a hacer aquello a pasos agigantados. Habia aprendido de los recuerdos que tenia de su padre, de lo que habia visto en Cersei y de lo poco que haba podido vivir al lado de Jon. En cuanto a gobernar cualquiera de los tres habia tenido más experiencia que la joven Sansa. Aun asi, el mando no se le habia resistido y, en ausencia de Jon y dado que Bran habia rechazado el nombramiento de Señor de Invernalia, todo el mundo en la ciudad habia empezado a considerar a Sansa como la legitima responsable. Sansa no pretendía quitarle el asiento a Jon pero alguien debía mirar por el Norte mientras Jon estaba en el sur. Sansa habia esperado que sus obligaciones disminuyeran con el regreso de Jon, mas lo cierto fue que el pueblo seguía confiando y solicitando su ayuda del mismo modo. Y Jon no regresó solo. Trajo consigo a Daenerys Targaryen, sus dothrakis, sus inmaculados, dos dragones… Demasiadas bocas que alimentar. Asi quee, no habia dejado de reunirse con señores, guardias y maestres. -En cuanto salga toda la soldadesca al campo, debemos cerrar las puertas de Invernalia, mi señora- le aconsejó Lord Yohn Royce aquel día. Sansa replicó de forma educada. -Mantenedlas abiertas todo lo posible. Aun hay mucha gente llegando del campo- dijo cerrando los mapas que el señor de Piedra de las Runas le habia entregado para ilustrar la situación más allá de las murallas. En aquel momento ambos fueron conscientes de la llegada de Daenerys Targaryen a las puertas de la estancia. Estaba sola, sin la acostumbrada compañía de sus consejeros, ni su mano, ni ese bárbaro barbudo que parecía haberse convertido en su sombra. Vista asi parecía mucho más humilde de lo que auguraba su apellido. Los ojos azules de Sansa y, por ende la mirada de Lord Royce se desviaron hacia la recién llegada. [THEUNBURNT]
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  • ”A lo largo de las épocas, he conocido a todo tipo de gente, he vivido experiencias muy diversas, he hecho amigos... Más que amigos también, pero al final siempre es lo mismo. Tengo que desaparecer antes de que empiecen a cuestionarse porque yo sigo con 20 años humanos y ellos envejecen, tengo que irme de sus vidas antes de que sepan lo que soy. Al final, he llegado a la conclusión de que es más sencillo ver a los humanos como víctimas o simples contenedores de sangre que como iguales.”
    ”A lo largo de las épocas, he conocido a todo tipo de gente, he vivido experiencias muy diversas, he hecho amigos... Más que amigos también, pero al final siempre es lo mismo. Tengo que desaparecer antes de que empiecen a cuestionarse porque yo sigo con 20 años humanos y ellos envejecen, tengo que irme de sus vidas antes de que sepan lo que soy. Al final, he llegado a la conclusión de que es más sencillo ver a los humanos como víctimas o simples contenedores de sangre que como iguales.”
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  • Recluido, en la segura soledad de su hogar. Elías se encerraba en la lectura y en sus estudios, como era costumbre, un legado entero de conocimientos que él, con su longevidad, atesoraría en su mente incluso cuando el mundo los olvidara, pero había algo que era incapaz de comprender, algo que para el resto del mundo podía ser algo primordial; las emociones.

    Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez...

    Algo de lo que él carecía.

    ⸻ Necesito más detalles.

    Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución.

    Era momento de buscar a alguien de quien aprender.
    Recluido, en la segura soledad de su hogar. Elías se encerraba en la lectura y en sus estudios, como era costumbre, un legado entero de conocimientos que él, con su longevidad, atesoraría en su mente incluso cuando el mundo los olvidara, pero había algo que era incapaz de comprender, algo que para el resto del mundo podía ser algo primordial; las emociones. Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez... Algo de lo que él carecía. ⸻ Necesito más detalles. Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución. Era momento de buscar a alguien de quien aprender.
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  • Nunca había imaginado llegar a querer tanto a alguien. Nunca habia imaginado que alguien ajeno a su circulo familiar le importase tanto. Ese cazador habia llegado en el momento mas inesperado, más inoportuno y habia conseguido hacerse un hueco enorme en su corazón. Habia anidado allí y habia prometido no desaparecer.

    Le quería. Oh dios. Lo queria muchísimo. Era la persona que mejor sabia hacerla reir, quien mejor sabia entender sus silencios, quien sabia leer a través de sus miradas pensativas y sus tics nerviosos. Dean Winchester era la persona que mejor la conocía. Y por primera vez a Hope aquello no le asustaba. Porque lo queria sin reparos, sin dudas, sin murallas. Lo queria porque era su elección, porque lo seria cada día de su vida aunque nadie le pidiera que lo hiciera.

    -Te quiero. Lo sabes, ¿no? -preguntó ella apoyando su mejilla contra la frente de él tras depositar un beso en esta. Sus brazos, los cuales rodeaban la espalda del cazador se estiraron perezosamente un momento antes de abrazarle de forma cariñosa. Después, sus labios esbozaron una sonrisa, porque le gustaba decirlo. Porque le gustaba escucharle decir que lo sabia, y escucharle decir "te quiero" después.
    Nunca había imaginado llegar a querer tanto a alguien. Nunca habia imaginado que alguien ajeno a su circulo familiar le importase tanto. Ese cazador habia llegado en el momento mas inesperado, más inoportuno y habia conseguido hacerse un hueco enorme en su corazón. Habia anidado allí y habia prometido no desaparecer. Le quería. Oh dios. Lo queria muchísimo. Era la persona que mejor sabia hacerla reir, quien mejor sabia entender sus silencios, quien sabia leer a través de sus miradas pensativas y sus tics nerviosos. [BxbyDriver] era la persona que mejor la conocía. Y por primera vez a Hope aquello no le asustaba. Porque lo queria sin reparos, sin dudas, sin murallas. Lo queria porque era su elección, porque lo seria cada día de su vida aunque nadie le pidiera que lo hiciera. -Te quiero. Lo sabes, ¿no? -preguntó ella apoyando su mejilla contra la frente de él tras depositar un beso en esta. Sus brazos, los cuales rodeaban la espalda del cazador se estiraron perezosamente un momento antes de abrazarle de forma cariñosa. Después, sus labios esbozaron una sonrisa, porque le gustaba decirlo. Porque le gustaba escucharle decir que lo sabia, y escucharle decir "te quiero" después.
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  • —¡Hermanos de la Gran Tribu! La caza de las estrellas nos llama, ¿acaso no la escuchan? El filo rojo de la batalla es nuestro hogar. ¡Reunánse! Ha llegado la hora de partir. Un nuevo día comienza. Un nueva cacería nos aguarda.
    —¡Hermanos de la Gran Tribu! La caza de las estrellas nos llama, ¿acaso no la escuchan? El filo rojo de la batalla es nuestro hogar. ¡Reunánse! Ha llegado la hora de partir. Un nuevo día comienza. Un nueva cacería nos aguarda.
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  • ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠❞

    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎



    ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias.

    Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió.

    Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno.

    𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜.

    Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca.

    Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎.

    Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado.

    Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜".

    Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar.

    Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando.

    Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron.

    Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras.

    𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎.


    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ
    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ


    ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎
    ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬 ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias. Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió. Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno. 𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜. Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca. Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎. Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado. Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜". Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar. Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando. Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron. Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras. 𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎. ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎ ❜
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  • Sabia que el cazador habia llegado de una cacería bastante larga y agotadora. Pero de eso habían pasado casi once horas. Dean Winchester solía decir que un cazador no dormía más de tres horas, pero... o le gustaba dárselas de tipo duro, o la vida en el bunker le habia vuelto más comodo... Asi que, con animo de despertar de buenas maneras al cazador se coloca sobre él en la cama, a horcajadas y cara a cara.

    No puede evitar una sonrisa suave al verlo dormir tan plácidamente. Y casi se siente culpable antes de decir..

    -Deaaaaan....- con voz suave.
    Sabia que el cazador habia llegado de una cacería bastante larga y agotadora. Pero de eso habían pasado casi once horas. [BxbyDriver] solía decir que un cazador no dormía más de tres horas, pero... o le gustaba dárselas de tipo duro, o la vida en el bunker le habia vuelto más comodo... Asi que, con animo de despertar de buenas maneras al cazador se coloca sobre él en la cama, a horcajadas y cara a cara. No puede evitar una sonrisa suave al verlo dormir tan plácidamente. Y casi se siente culpable antes de decir.. -Deaaaaan....- con voz suave.
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  • NUEVA ETAPA.

    La etapa del mal ha terminado para Judith, La Princesa del Inframundo ha abandonado por completo su cuerpo, ahora se siente con la libertad requerida para hacer lo que tiene que hacer, menos daño. Ahora le debe rendir culto y respeto al legado de su abuela Catherine Thompson.
    Posiblemente las que antes fueron sus enemigas, no confían en ella, tiene mucho que demostrar, pero ella está dispuesta a cumplir lo que sea con tal de que el Mundo no la recuerde cómo la mayor genocida de la humanidad que fué cuando estaba bajo el control de la Princesa del Inframundo, sino que ahora sólo quiere ser recordada cómo Judith Thompson, la verdadera Judith Thompson, este es el inicio de un nuevo camino.
    NUEVA ETAPA. La etapa del mal ha terminado para Judith, La Princesa del Inframundo ha abandonado por completo su cuerpo, ahora se siente con la libertad requerida para hacer lo que tiene que hacer, menos daño. Ahora le debe rendir culto y respeto al legado de su abuela Catherine Thompson. Posiblemente las que antes fueron sus enemigas, no confían en ella, tiene mucho que demostrar, pero ella está dispuesta a cumplir lo que sea con tal de que el Mundo no la recuerde cómo la mayor genocida de la humanidad que fué cuando estaba bajo el control de la Princesa del Inframundo, sino que ahora sólo quiere ser recordada cómo Judith Thompson, la verdadera Judith Thompson, este es el inicio de un nuevo camino.
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  • ❝Todo colapsó...❞
    Fandom Supernatural
    Categoría Acción
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ Dean Winchester


    ¿Nunca has pensado en la posibilidad de la existencia de mundos paralelos? Ya sabes, mundos que parecen iguales al tuyo y que difieren en pequeños y simples aspectos. El efecto mariposa elevado a la máxima potencia. Tal vez si le hubieras plantado cara a esa abusona en el instituto en lugar de agachar la cabeza y continuar por el pasillo hoy serias dueña de una multinacional. Decisiones mínimas que tomamos a diario pueden desentrañar cambios impresionantes. ¡BUM! Mundos paralelos.

    Bueno, en nuestro caso no es tan sencillo. Digamos que en esta realidad la creación de mundos paralelos no depende de nuestras decisiones, más bien de las de un ser codicioso, despreciable y aburrido. Un tipo que crea mundos enteros y los deshecha cuando no le entretienen lo suficiente. Y uno de estos mundos descartados y abandonado a su buena suerte era el mundo en el que Sadie vivía. Claro que las personas del planeta no sabían que Dios habia cerrado la puerta y se habia mudado de edificio. Ellos vivían sus vidas cotidianas, con el vaivén de las vicisitudes del día a día.

    Y luego estaba la cara B. El mundo sobrenatural, los Hombres de Letras y los cazadores. Los que aterrorizaban a los inocentes por la noche y los que los combatían. Sadie Torres era una de ellas. Se habia formado como bruja y habia terminado viendo como su vida era destrozada por un grupo de vampiros. No os voy a mentir, aquel desenlace fue terrible, pero abrió una puerta desconocida para Sadie y le consiguió un puesto en la prestigiosa organización de Los Hombres de Letras de Estados Unidos.

    Los Hombres de Letras era el cuerpo de elite del conocimiento sobrenatural, contaban con equipos de cazadores, de agentes y estudiosos. Poseían búnkeres por todo el mundo. Varios en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Bélgica. En fin… En cada parte del mundo la organización habia extendido sus largos dedos con intención de mantener el orden y la estabilidad de un mundo cada vez más caótico.

    Y los lideres de esa organización en Estados Unidos eran los Winchester. John dirigía el bunker de Kansas y se coordinaba con el resto de búnkeres y miembros del país. Mary, su mujer, prefería el trabajo de campo y entrenaba y salvaba a nuevos cazadores y futuros reclutas. Luego estaban sus hijos: Sam y Dean. Sam era experto en demonología y Angeología. Y Dean… el mayor, era de los que preferían mancharse las manos. Un excelente estratega, habilidoso en la batalla y con una mente brillante y avispada. A menudo Sadie bromeaba con él diciendo que bien parecía McGyver, capaz de construir una bomba con un chiche y un boli bic.

    Sadie y Dean se compenetraban a la perfección. Tanto que comenzaron a realizar salidas juntos: cacerías, salvamento de inocentes, resolución de misterios… Y, como era de esperar, se enamoraron. Tanto que Dean se sintió con la confianza de dar el siguiente paso tres años después de conocer a Sadie. Todo parecía ir sobre ruedas hasta que… el universo empezó a colapsar sobre sí mismo…

    Literalmente.

    Al principio eran solamente noticias raras sobre meteoritos y extraños movimientos de tierra. Después comenzaron las catástrofes naturales: maremotos en Indonesia y Europa, terremotos en Estados Unidos, derrumbamiento de acantilados y puentes… Y entonces… llegó el fin del mundo sin que nadie supiera qué hacer para detener aquello.

    John Winchester se pasó una mano por el rostro, abatido. Apenas se sentía capaz de alzar la mirada hacia los cazadores y miembros de la organización. Sadie pudo ver que no sabía qué decirles a pesar de haberlos reunido allí como su líder. Sadie sabía que, ante el fin del mundo, ni siquiera el todopoderoso John Winchester, su suegro, sabia como proteger a su gente y que solo era cuestión de tiempo que el bunker cayera sobre sus cabezas.

    -Ha llegado la hora… El mundo se va al infierno y no hay forma de pararlo. No voy a pediros que os quedéis. Si teneis familia, si teneis algo ahí afuera, volved a casa con vuestros seres queridos. Me duele decir esto pero, por primera vez, no encuentro la forma de detener esto…

    Sadie tragó saliva de forma pesada y se aferró aún más a la mano de Dean. Este captó el gesto y alzó ese brazo para rodear el cuello de Sadie estrechándola contra sí y dejar después un beso en su cabello.

    -Saldremos de esta, ¿vale? -le dijo en voz baja- No sé cómo, pero te pondré a salvo…

    Sadie asintió solamente.

    Tras aquella funesta reunión fueron muchos de sus amigos los que decidieron abandonar el bunker para poder pasar sus últimos dias con sus seres queridos. En las despedidas todo eran buenos deseos, abrazos y lágrimas silenciosas de dolor y frustración. Y menos de tres dias después solo la familia Winchester restaba en el bunker. Aunque estos eran resilientes y cabezotas. Sadie sobre todo. Intentó buscar y crear hechizos que pudieran protegerlos pero ninguno funcionaba…

    Absolutamente. Ninguno.

    Y entonces… no hubo escapatoria.

    Era de noche en el resto del mundo pero en el interior del bunker de Lebanon la familia superviviente corría para salvar sus vidas. La corriente eléctrica habia fallado y el color rojizo de las luces de emergencia parpadeando iluminaban el pasillo de forma mortecina. El primer temblor habia puesto a la familia Winchester en alerta. Después llegó una sacudida aún más fuerte y el panel de seguridad empezó a timbrar de forma estridente y aguda avisando de un fallo de seguridad en la estructura. No era tal, pues lo cierto era que medio edificio se habia derrumbado desde uno de los lados cayendo sobre la gruesa capa de hormigón y piedra.

    Sadie, Sam y Dean corrían por el pasillo que llegaba hasta la biblioteca. Corazones latiendo a toda velocidad, compungidos ante los sonidos de golpes sobre sus cabezas y el tintineo de los azulejos de las paredes al resquebrajarse a su paso. Sadie aferraba la mano de Dean y sentía clavarse el anillo de compromiso entre sus otros dedos al ser estos oprimidos por la fuerza de la mano de su prometido.

    De pronto el pasillo colapsó sobre sí mismo y los tres tuvieron que retroceder entre el polvo y los cascotes de hormigón. Dean agarró a Sadie apartándola de la trayectoria de los escombros que caían y la estrechó contra la pared, cubriéndola con su cuerpo y sus manos.

    -¿Estás bien? -preguntó él con la voz ronca a causa del polvo en el ambiente.

    Sadie asintió tosiendo ligeramente.

    -¡Por aquí! -bramó la voz de John desde la entrada de la cocina. No podían verle con el humo reinante en el ambiente, pero todos sabían dónde se encontraba la puerta asi que retrocedieron hasta dar con las manos de Mary y John que los guiaron hasta el interior de la cocina.

    -¡Esto se va a la mierda! -gritó Dean- ¿Podemos llegar al garaje?

    John negó con la cabeza.

    -El techo se ha derrumbado y la puerta está bloqueada… -dijo Mary.

    -Joder… -masculló Dean.

    John posó una mano en la espalda de Mary guiándola hacia la otra salida de la sala.

    -Tenemos que irnos ahora mismo. O moriremos aquí abajo. Solo podemos salir por la puerta de la sala de guerra… Es arriesgado…

    Sadie todavia tosía el humo y polvo que habia aspirado.

    -Puedo intentar contener el derrumbe y daros una oportunidad -dijo ella con voz débil.

    Dean la miró como si acabara de ver a ET recién aterrizado.

    -¿Estás loca? No, ni de coña. Nos vamos. Todos.

    John hizo una seña con un gesto de su cabeza.

    -Pues tiene que ser ahora. ¡Ya! ¡Vamos!

    De modo que los cinco salieron corriendo por la segunda puerta de la cocina, la que quedaba más cerca de la biblioteca. Las luces rojas impedían estar seguro de por donde uno pisaba y tener que esquivar mesas y sillas no era una tarea facil mientras el escenario temblaba.

    De pronto un enorme estruendo y una sacudida al edificio hizo que Sam, Dean y Sadie cayeran al suelo.

    -¡NO! ¡MAMÁ!

    Sadie pudo escuchar el grito desgarrador de Dean cuando al incorporarse descubrió que John y Mary Winchester no habían podido llegar a la biblioteca antes de que el pasillo colapsara sobre ellos, atrapándolos bajo los escombros. El cazador corrió a intentar quitar las piedras, con la esperanza de poder llegar hasta sus padres a pesar de la mancha de sangre que comenzaba a brotar en el suelo en un fino reguero.

    -¡DEAN! -lo llamó Sam mientras Sadie y él llegaban hasta Dean para intentar detenerlo.

    -¡Dean! ¡Cariño, tenemos que salir de aquí! -le pidió la bruja a su prometido- ¡Dean! ¡Por favor!

    El cazador cejó en su empeño con rabia, dolor y frustración. Se incorporó pasándose el dorso de la muñeca por el rostro para limpiar su visión de polvo y lágrimas y asintió tomando rápidamente la mano de Sadie para salir corriendo hacia la salida. Estaban cerca. Tan cerca…

    Y de pronto…

    -¡DEAN! -fue todo lo que Sadie escuchó antes de que Sam apartara a Dean de un empujón. Dean cayó al suelo y Sam desapareció de la vista de los dos debajo de una nube de piedra y polvo.

    -No… Nonononono…¡NO! ¡SAM! -la voz rota de Dean destrozó el corazón de Sadie.

    -Dean… Dean… Tenemos que irnos… ¡Dean!

    Sadie buscó el brazo de su prometido con la mano y trató de tirar de él para apartarlo de aquelle enorme grieta en el techo. Todo sucedió muy rapido después de aquello. Sadie advirtió el sonido de la piedra desprendiéndose. Su mirada buscó a Dean y vio el miedo en los ojos verdes de Dean un segundo antes de que el techo comenzara a caer sobre él.

    -¡DEAN!- gritó Sadie. Alargó sus manos hacia él liberando una onda expansiva de magia con intención de apartarlo del derrumbe. Pero esta golpeó contra uno de los símbolos de protección tallados en la piedra del arco principal de la entrada a la biblioteca y entonces…. Todo explotó. Y se volvió negro.

    >> Todo era normal en el bunker, o al menos tan normal como esos dias en que no se terminaba el mundo. Sam se habia levantado a las seis de la mañana, habia salido a correr… Habia recogido el correo de la oficina de correos del pueblo y habia regresado a casa. Mientras esperaba al regreso de Dean, quien habia bajado a comprar, habia preparado la comida… Como digo, un día absolutamente normal.

    Esa tarde compartían un bourbon ya que Sam habia decidido apartar la mirada de la sección de noticias de la página web que mostraba su ordenador portátil, un rato al ser traicioneramente seducido por la botella que su hermano habia llevado hasta la mesa. Si no habían encontrado a Amara en una semana, no la encontrarían en los siguientes veinte minutos.

    -¿Qué harías tú? -preguntó Sam de pronto, dando voz a una pregunta que habia pasado algunas veces por su cabeza- Si tuviésemos la opción de una vida normal, quiero decir. Yo querría retomar Derecho y… seria increible graduarme antes de los cuarenta y cinco…- bromeó negando con la cabeza- Y el bunker… Podríamos convertirlo en algo más… En algo mejor… Un lugar que ayudase a otros cazadores… ¿Cuál sería tu plan?

    Entonces recordó algo.

    -Antes de que se me olvide… -dijo inclinándose hacia su portátil y cambiando de pestaña en el navegador- Garth cree que hay un caso de poltergeist en Utah. Le dije que le echaríamos un vistazo…

    Y entonces… un fogonazo de luz los sorprendió a ambos. Una luz amarilla que duró un segundo, un destello de una luz de emergencia lejana y de pronto… Una humareda de polvo y algunos cascotes de piedra cayeron sobre el suelo de madera. Sam se levantó a toda velocidad dejando su vaso sobre la mesa y corriendo a ver qué ocurría.

    -¡Dean! -llamó a su hermano al ver el cuerpo de una mujer joven, inconsciente en el suelo. Estaba cubierta de polvo, magullada y tenía heridas recientes en la frente, en la mejilla, en el hombro- ¿Qué demonios…?

    Entonces la muchacha abrió los ojos apenas un par de segundos.

    -¿Dean? -preguntó esbozando una sonrisa cansada.

    Sam miró a su hermano y luego descubrió algo al lado de la muchacha. Se agachó a recogerlo al tiempo que la joven preguntaba de nuevo, casi sin voz ni consciencia:

    -¿Sam…?

    Sam frunció las cejas mientras tomaba un cascote de piedra y se lo enseñaba a su hermano. Era el emblema de la estrella de Acuario que adornaba el arco de la entrada a la biblioteca. Exactamente. El. Mismo. Escudo. De. Piedra.

    Sam lo alzó para compararlo con el que presidia el arco.

    -¿Qué está pasando? -preguntó.
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ [IMPALA.DRIVER] ¿Nunca has pensado en la posibilidad de la existencia de mundos paralelos? Ya sabes, mundos que parecen iguales al tuyo y que difieren en pequeños y simples aspectos. El efecto mariposa elevado a la máxima potencia. Tal vez si le hubieras plantado cara a esa abusona en el instituto en lugar de agachar la cabeza y continuar por el pasillo hoy serias dueña de una multinacional. Decisiones mínimas que tomamos a diario pueden desentrañar cambios impresionantes. ¡BUM! Mundos paralelos. Bueno, en nuestro caso no es tan sencillo. Digamos que en esta realidad la creación de mundos paralelos no depende de nuestras decisiones, más bien de las de un ser codicioso, despreciable y aburrido. Un tipo que crea mundos enteros y los deshecha cuando no le entretienen lo suficiente. Y uno de estos mundos descartados y abandonado a su buena suerte era el mundo en el que Sadie vivía. Claro que las personas del planeta no sabían que Dios habia cerrado la puerta y se habia mudado de edificio. Ellos vivían sus vidas cotidianas, con el vaivén de las vicisitudes del día a día. Y luego estaba la cara B. El mundo sobrenatural, los Hombres de Letras y los cazadores. Los que aterrorizaban a los inocentes por la noche y los que los combatían. Sadie Torres era una de ellas. Se habia formado como bruja y habia terminado viendo como su vida era destrozada por un grupo de vampiros. No os voy a mentir, aquel desenlace fue terrible, pero abrió una puerta desconocida para Sadie y le consiguió un puesto en la prestigiosa organización de Los Hombres de Letras de Estados Unidos. Los Hombres de Letras era el cuerpo de elite del conocimiento sobrenatural, contaban con equipos de cazadores, de agentes y estudiosos. Poseían búnkeres por todo el mundo. Varios en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Bélgica. En fin… En cada parte del mundo la organización habia extendido sus largos dedos con intención de mantener el orden y la estabilidad de un mundo cada vez más caótico. Y los lideres de esa organización en Estados Unidos eran los Winchester. John dirigía el bunker de Kansas y se coordinaba con el resto de búnkeres y miembros del país. Mary, su mujer, prefería el trabajo de campo y entrenaba y salvaba a nuevos cazadores y futuros reclutas. Luego estaban sus hijos: Sam y Dean. Sam era experto en demonología y Angeología. Y Dean… el mayor, era de los que preferían mancharse las manos. Un excelente estratega, habilidoso en la batalla y con una mente brillante y avispada. A menudo Sadie bromeaba con él diciendo que bien parecía McGyver, capaz de construir una bomba con un chiche y un boli bic. Sadie y Dean se compenetraban a la perfección. Tanto que comenzaron a realizar salidas juntos: cacerías, salvamento de inocentes, resolución de misterios… Y, como era de esperar, se enamoraron. Tanto que Dean se sintió con la confianza de dar el siguiente paso tres años después de conocer a Sadie. Todo parecía ir sobre ruedas hasta que… el universo empezó a colapsar sobre sí mismo… Literalmente. Al principio eran solamente noticias raras sobre meteoritos y extraños movimientos de tierra. Después comenzaron las catástrofes naturales: maremotos en Indonesia y Europa, terremotos en Estados Unidos, derrumbamiento de acantilados y puentes… Y entonces… llegó el fin del mundo sin que nadie supiera qué hacer para detener aquello. John Winchester se pasó una mano por el rostro, abatido. Apenas se sentía capaz de alzar la mirada hacia los cazadores y miembros de la organización. Sadie pudo ver que no sabía qué decirles a pesar de haberlos reunido allí como su líder. Sadie sabía que, ante el fin del mundo, ni siquiera el todopoderoso John Winchester, su suegro, sabia como proteger a su gente y que solo era cuestión de tiempo que el bunker cayera sobre sus cabezas. -Ha llegado la hora… El mundo se va al infierno y no hay forma de pararlo. No voy a pediros que os quedéis. Si teneis familia, si teneis algo ahí afuera, volved a casa con vuestros seres queridos. Me duele decir esto pero, por primera vez, no encuentro la forma de detener esto… Sadie tragó saliva de forma pesada y se aferró aún más a la mano de Dean. Este captó el gesto y alzó ese brazo para rodear el cuello de Sadie estrechándola contra sí y dejar después un beso en su cabello. -Saldremos de esta, ¿vale? -le dijo en voz baja- No sé cómo, pero te pondré a salvo… Sadie asintió solamente. Tras aquella funesta reunión fueron muchos de sus amigos los que decidieron abandonar el bunker para poder pasar sus últimos dias con sus seres queridos. En las despedidas todo eran buenos deseos, abrazos y lágrimas silenciosas de dolor y frustración. Y menos de tres dias después solo la familia Winchester restaba en el bunker. Aunque estos eran resilientes y cabezotas. Sadie sobre todo. Intentó buscar y crear hechizos que pudieran protegerlos pero ninguno funcionaba… Absolutamente. Ninguno. Y entonces… no hubo escapatoria. Era de noche en el resto del mundo pero en el interior del bunker de Lebanon la familia superviviente corría para salvar sus vidas. La corriente eléctrica habia fallado y el color rojizo de las luces de emergencia parpadeando iluminaban el pasillo de forma mortecina. El primer temblor habia puesto a la familia Winchester en alerta. Después llegó una sacudida aún más fuerte y el panel de seguridad empezó a timbrar de forma estridente y aguda avisando de un fallo de seguridad en la estructura. No era tal, pues lo cierto era que medio edificio se habia derrumbado desde uno de los lados cayendo sobre la gruesa capa de hormigón y piedra. Sadie, Sam y Dean corrían por el pasillo que llegaba hasta la biblioteca. Corazones latiendo a toda velocidad, compungidos ante los sonidos de golpes sobre sus cabezas y el tintineo de los azulejos de las paredes al resquebrajarse a su paso. Sadie aferraba la mano de Dean y sentía clavarse el anillo de compromiso entre sus otros dedos al ser estos oprimidos por la fuerza de la mano de su prometido. De pronto el pasillo colapsó sobre sí mismo y los tres tuvieron que retroceder entre el polvo y los cascotes de hormigón. Dean agarró a Sadie apartándola de la trayectoria de los escombros que caían y la estrechó contra la pared, cubriéndola con su cuerpo y sus manos. -¿Estás bien? -preguntó él con la voz ronca a causa del polvo en el ambiente. Sadie asintió tosiendo ligeramente. -¡Por aquí! -bramó la voz de John desde la entrada de la cocina. No podían verle con el humo reinante en el ambiente, pero todos sabían dónde se encontraba la puerta asi que retrocedieron hasta dar con las manos de Mary y John que los guiaron hasta el interior de la cocina. -¡Esto se va a la mierda! -gritó Dean- ¿Podemos llegar al garaje? John negó con la cabeza. -El techo se ha derrumbado y la puerta está bloqueada… -dijo Mary. -Joder… -masculló Dean. John posó una mano en la espalda de Mary guiándola hacia la otra salida de la sala. -Tenemos que irnos ahora mismo. O moriremos aquí abajo. Solo podemos salir por la puerta de la sala de guerra… Es arriesgado… Sadie todavia tosía el humo y polvo que habia aspirado. -Puedo intentar contener el derrumbe y daros una oportunidad -dijo ella con voz débil. Dean la miró como si acabara de ver a ET recién aterrizado. -¿Estás loca? No, ni de coña. Nos vamos. Todos. John hizo una seña con un gesto de su cabeza. -Pues tiene que ser ahora. ¡Ya! ¡Vamos! De modo que los cinco salieron corriendo por la segunda puerta de la cocina, la que quedaba más cerca de la biblioteca. Las luces rojas impedían estar seguro de por donde uno pisaba y tener que esquivar mesas y sillas no era una tarea facil mientras el escenario temblaba. De pronto un enorme estruendo y una sacudida al edificio hizo que Sam, Dean y Sadie cayeran al suelo. -¡NO! ¡MAMÁ! Sadie pudo escuchar el grito desgarrador de Dean cuando al incorporarse descubrió que John y Mary Winchester no habían podido llegar a la biblioteca antes de que el pasillo colapsara sobre ellos, atrapándolos bajo los escombros. El cazador corrió a intentar quitar las piedras, con la esperanza de poder llegar hasta sus padres a pesar de la mancha de sangre que comenzaba a brotar en el suelo en un fino reguero. -¡DEAN! -lo llamó Sam mientras Sadie y él llegaban hasta Dean para intentar detenerlo. -¡Dean! ¡Cariño, tenemos que salir de aquí! -le pidió la bruja a su prometido- ¡Dean! ¡Por favor! El cazador cejó en su empeño con rabia, dolor y frustración. Se incorporó pasándose el dorso de la muñeca por el rostro para limpiar su visión de polvo y lágrimas y asintió tomando rápidamente la mano de Sadie para salir corriendo hacia la salida. Estaban cerca. Tan cerca… Y de pronto… -¡DEAN! -fue todo lo que Sadie escuchó antes de que Sam apartara a Dean de un empujón. Dean cayó al suelo y Sam desapareció de la vista de los dos debajo de una nube de piedra y polvo. -No… Nonononono…¡NO! ¡SAM! -la voz rota de Dean destrozó el corazón de Sadie. -Dean… Dean… Tenemos que irnos… ¡Dean! Sadie buscó el brazo de su prometido con la mano y trató de tirar de él para apartarlo de aquelle enorme grieta en el techo. Todo sucedió muy rapido después de aquello. Sadie advirtió el sonido de la piedra desprendiéndose. Su mirada buscó a Dean y vio el miedo en los ojos verdes de Dean un segundo antes de que el techo comenzara a caer sobre él. -¡DEAN!- gritó Sadie. Alargó sus manos hacia él liberando una onda expansiva de magia con intención de apartarlo del derrumbe. Pero esta golpeó contra uno de los símbolos de protección tallados en la piedra del arco principal de la entrada a la biblioteca y entonces…. Todo explotó. Y se volvió negro. >> Todo era normal en el bunker, o al menos tan normal como esos dias en que no se terminaba el mundo. Sam se habia levantado a las seis de la mañana, habia salido a correr… Habia recogido el correo de la oficina de correos del pueblo y habia regresado a casa. Mientras esperaba al regreso de Dean, quien habia bajado a comprar, habia preparado la comida… Como digo, un día absolutamente normal. Esa tarde compartían un bourbon ya que Sam habia decidido apartar la mirada de la sección de noticias de la página web que mostraba su ordenador portátil, un rato al ser traicioneramente seducido por la botella que su hermano habia llevado hasta la mesa. Si no habían encontrado a Amara en una semana, no la encontrarían en los siguientes veinte minutos. -¿Qué harías tú? -preguntó Sam de pronto, dando voz a una pregunta que habia pasado algunas veces por su cabeza- Si tuviésemos la opción de una vida normal, quiero decir. Yo querría retomar Derecho y… seria increible graduarme antes de los cuarenta y cinco…- bromeó negando con la cabeza- Y el bunker… Podríamos convertirlo en algo más… En algo mejor… Un lugar que ayudase a otros cazadores… ¿Cuál sería tu plan? Entonces recordó algo. -Antes de que se me olvide… -dijo inclinándose hacia su portátil y cambiando de pestaña en el navegador- Garth cree que hay un caso de poltergeist en Utah. Le dije que le echaríamos un vistazo… Y entonces… un fogonazo de luz los sorprendió a ambos. Una luz amarilla que duró un segundo, un destello de una luz de emergencia lejana y de pronto… Una humareda de polvo y algunos cascotes de piedra cayeron sobre el suelo de madera. Sam se levantó a toda velocidad dejando su vaso sobre la mesa y corriendo a ver qué ocurría. -¡Dean! -llamó a su hermano al ver el cuerpo de una mujer joven, inconsciente en el suelo. Estaba cubierta de polvo, magullada y tenía heridas recientes en la frente, en la mejilla, en el hombro- ¿Qué demonios…? Entonces la muchacha abrió los ojos apenas un par de segundos. -¿Dean? -preguntó esbozando una sonrisa cansada. Sam miró a su hermano y luego descubrió algo al lado de la muchacha. Se agachó a recogerlo al tiempo que la joven preguntaba de nuevo, casi sin voz ni consciencia: -¿Sam…? Sam frunció las cejas mientras tomaba un cascote de piedra y se lo enseñaba a su hermano. Era el emblema de la estrella de Acuario que adornaba el arco de la entrada a la biblioteca. Exactamente. El. Mismo. Escudo. De. Piedra. Sam lo alzó para compararlo con el que presidia el arco. -¿Qué está pasando? -preguntó.
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