• ¿ Y quien me iba a decir que iba a fijarme en la chica de los clásicos? Hermione Turner
    ¿ Y quien me iba a decir que iba a fijarme en la chica de los clásicos? [Witch_CX]
    Me encocora
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • — He visto muchas parejas últimamente, creo que estoy sintiendo algo de envidia, pero... sé que por mi aspecto es difícil fijarse en mí. —
    — He visto muchas parejas últimamente, creo que estoy sintiendo algo de envidia, pero... sé que por mi aspecto es difícil fijarse en mí. —
    Me entristece
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    15
    13 turnos 0 maullidos
  • • Las Crónicas De Fenrir Queen •

    ~El día de kael vireon prt2~

    El humo cubría el cielo por completo y la nieve que antes daba tranquilidad al pueblo ahora se derretía lentamente bajo las llamas mientras cenizas oscuras caían sobre los tejados destruidos. Kael Vireon apenas podía respirar, el aire quemaba y los gritos venían de todas partes. Su madre seguía sujetándolo del brazo mientras corrían entre calles colapsadas, esquivando escombros y personas desesperadas que intentaban huir hacia el bosque, pero no había salida, aquellas enormes estructuras flotantes seguían descendiendo sobre el valle como depredadores observando una presa herida.

    —¡Kael no mires atrás!—

    La voz de su madre sonó más fuerte esta vez, pero fue demasiado tarde. El chico giró apenas el rostro y vio a uno de los soldados atravesar a un hombre del pueblo sin siquiera detenerse, mientras otro levantaba la mano creando un círculo mágico oscuro que explotó contra varias casas cercanas. No era una batalla, era una ejecución. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Kael justo cuando el suelo volvió a temblar violentamente y una onda de choque atravesó la montaña lanzando nieve, fuego y madera destruida por todas partes. Varias casas se derrumbaron de golpe y su madre cayó de rodillas.

    —¡Mamá!—

    Kael intentó ayudarla, pero ella sostuvo rápidamente su rostro entre las manos y por primera vez él vio miedo real en sus ojos.

    —Escúchame… pase lo que pase no vuelvas atrás, ¿entendido?, corre hacia el bosque, sigue el río congelado y no te detengas—

    —No pienso irme sin ustedes—

    —¡KAEL!—

    El grito hizo que se quedara completamente inmóvil. Ella nunca le había hablado así. Las llamas iluminaban su rostro mientras pequeñas lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos.

    —Tienes que vivir—

    Entonces una enorme sombra cayó frente a ellos. Uno de los soldados había aterrizado en medio de la calle destruida, su armadura negra estaba cubierta de nieve derretida y sangre, y en una mano sostenía una lanza oscura impregnada de energía. Detrás de él otros descendían lentamente desde el cielo. Kael retrocedió instintivamente mientras el soldado observaba alrededor hasta fijar la vista directamente en ellos.

    —Supervivientes detectados—

    Su voz no parecía humana, solo vacía. El hombre levantó lentamente la lanza y la madre de Kael abrazó a su hijo cubriéndolo con el cuerpo mientras el mundo entero parecía detenerse alrededor de ellos, pero justo antes de que atacara una explosión azul atravesó la calle destruyendo parte de las casas cercanas y lanzando al soldado varios metros hacia atrás.

    Kael abrió los ojos sorprendido.

    Su padre había aparecido entre el humo sosteniendo aquella vieja herramienta metálica, aunque ahora estaba cubierta de runas brillantes y energía azulada. Su respiración era pesada y sangre caía lentamente por uno de sus brazos.

    —Llévatelo…—

    —¡Pero tú…!—

    —¡AHORA!—

    El soldado comenzó a levantarse entre los escombros mientras más figuras descendían desde el cielo detrás de él. El padre de Kael dio un paso al frente sin apartar la mirada del enemigo y, aunque solo fue un paso… para Kael aquel instante se convirtió en el momento exacto donde su infancia terminó.
    • Las Crónicas De Fenrir Queen • ~El día de kael vireon prt2~ El humo cubría el cielo por completo y la nieve que antes daba tranquilidad al pueblo ahora se derretía lentamente bajo las llamas mientras cenizas oscuras caían sobre los tejados destruidos. Kael Vireon apenas podía respirar, el aire quemaba y los gritos venían de todas partes. Su madre seguía sujetándolo del brazo mientras corrían entre calles colapsadas, esquivando escombros y personas desesperadas que intentaban huir hacia el bosque, pero no había salida, aquellas enormes estructuras flotantes seguían descendiendo sobre el valle como depredadores observando una presa herida. —¡Kael no mires atrás!— La voz de su madre sonó más fuerte esta vez, pero fue demasiado tarde. El chico giró apenas el rostro y vio a uno de los soldados atravesar a un hombre del pueblo sin siquiera detenerse, mientras otro levantaba la mano creando un círculo mágico oscuro que explotó contra varias casas cercanas. No era una batalla, era una ejecución. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Kael justo cuando el suelo volvió a temblar violentamente y una onda de choque atravesó la montaña lanzando nieve, fuego y madera destruida por todas partes. Varias casas se derrumbaron de golpe y su madre cayó de rodillas. —¡Mamá!— Kael intentó ayudarla, pero ella sostuvo rápidamente su rostro entre las manos y por primera vez él vio miedo real en sus ojos. —Escúchame… pase lo que pase no vuelvas atrás, ¿entendido?, corre hacia el bosque, sigue el río congelado y no te detengas— —No pienso irme sin ustedes— —¡KAEL!— El grito hizo que se quedara completamente inmóvil. Ella nunca le había hablado así. Las llamas iluminaban su rostro mientras pequeñas lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos. —Tienes que vivir— Entonces una enorme sombra cayó frente a ellos. Uno de los soldados había aterrizado en medio de la calle destruida, su armadura negra estaba cubierta de nieve derretida y sangre, y en una mano sostenía una lanza oscura impregnada de energía. Detrás de él otros descendían lentamente desde el cielo. Kael retrocedió instintivamente mientras el soldado observaba alrededor hasta fijar la vista directamente en ellos. —Supervivientes detectados— Su voz no parecía humana, solo vacía. El hombre levantó lentamente la lanza y la madre de Kael abrazó a su hijo cubriéndolo con el cuerpo mientras el mundo entero parecía detenerse alrededor de ellos, pero justo antes de que atacara una explosión azul atravesó la calle destruyendo parte de las casas cercanas y lanzando al soldado varios metros hacia atrás. Kael abrió los ojos sorprendido. Su padre había aparecido entre el humo sosteniendo aquella vieja herramienta metálica, aunque ahora estaba cubierta de runas brillantes y energía azulada. Su respiración era pesada y sangre caía lentamente por uno de sus brazos. —Llévatelo…— —¡Pero tú…!— —¡AHORA!— El soldado comenzó a levantarse entre los escombros mientras más figuras descendían desde el cielo detrás de él. El padre de Kael dio un paso al frente sin apartar la mirada del enemigo y, aunque solo fue un paso… para Kael aquel instante se convirtió en el momento exacto donde su infancia terminó.
    Me entristece
    Me gusta
    Me endiabla
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • † 𝕳𝖚𝖓𝖙 𝖙𝖍𝖊 𝖍𝖊𝖗𝖇𝖆𝖑𝖎𝖘𝖙 †
    Categoría Terror
    El cielo estaba pintado de gris desde hacía muchos días, los cuervos parecían manchas pululando entre nubes oscuras, Catherine fumaba frente al gran ventanal en la casona Du Pont, donde ahora residía. Como era costumbre, la vegetación alrededor de dónde ella declarara un lugar como su propiedad, empezaba a morir, la tierra se tornaba árida y era una forma que realmente amaba para alejar a las personas.

    Pocos de ellos se atrevían a entrar, pero a lo lejos avistó caballos, un carromato que no se veía nada pequeño. ¿Quién osaba molestar cuando ya casi era hora de su merienda? Agradeció que Ukobach se quedara en otra de sus casas, normalmente no habrían logrado cruzar ni el umbral de la entrada antes de arder.

    Bajó, las visitas inesperadas no eran sus favoritas, las esperadas menos. Mostró ese gesto eterno de superioridad, esa mirada que le daba a cualquiera que no consideraba mínimamente decente; ningún humano lo era. El carromato se detuvo, bajaron sus conductores. Dos hombres altos, fuertes, en uniforme de algún barón, pura elegancia, pero ellos se veían cansados, hastiados. De inmediato pusieron un banco y abrieron la puerta del elegante carro. Un hombre vestido con sedas desde la cabeza a los pies bajó con la ayuda de los otros, era un poco más bajo que Catherine pero gordo y con una papada que parecía podría comerse a alguien.

    El aroma que emanaba era horrible, ella tuvo que cubrir su nariz ligeramente.

    — Mi señora Catherine, la bruja más poderosa... La hija del infierno. — el gesto de Catherine fue más de asco por sus adulaciones que por el aroma a podrido que le venía saliendo de la entrepierna.

    — No me adules tanto y dime... ¿Qué quieres en mi hogar que vienes sin permiso a molestar?

    Supuso que el hombre no estaba acostumbrado a que le hablaran así, porque puso cara de susto y parecía encogerse un poco ante la encantadora pero asqueada voz que usó Catherine.

    — Quiero un pacto. — añadió él.

    — ¿Quieres que te quite la gonorrea? — Los ojos de Catherine se fijaron hacía abajo.

    — ¡No! yo... No tengo gonorrea... Pero no es eso. ¡Hay una envenenadora! Una mujer que mata niños, mujeres... ¡Hombres importantes como yo!

    Catherine hizo una mueca de aburrimiento. Pero respondió. — Dame el nombre, solo recuerda que yo tomaré lo que quiera y... Si tienes gonorrea.

    Terminó aceptando, solo dio el nombre de la "envenenadora", el propio y su título nobiliario, aunque nunca oyó hablar de una bruja de venenos, ahora tenía un nombre en la cabeza.

    . 𝕺𝖉𝖊𝖙𝖙𝖊 .

    Primero envió a sus cuervos a recabar información del hombre, que a final de cuentas se había presentado como un hacendado acaudalado. No era tanto de su interés, pero algo debía poseer. Lo que le causaba mucha curiosidad era la mujer, lo primero fue encontrarla astralmente, entrar en sus sueños y ver... ¿De verdad era una asesina? Qué desperdicio que mujer, si de verdad lo era sería difícil no empatizar con ella.

    Su mente era una maraña caótica de emociones, pero pudo entrar; manipular sus sueños.

    [ https://www.youtube.com/watch?v=Af2k7MfWVZw&t=226s ]

    La entrada de un enorme cementerio, el cielo gris y las plantas muertas. Esa melodía resonaba al fondo, como esperando presentarse ante su nueva invitada... La bruja dorada estaba por saludar.

    El cielo estaba pintado de gris desde hacía muchos días, los cuervos parecían manchas pululando entre nubes oscuras, Catherine fumaba frente al gran ventanal en la casona Du Pont, donde ahora residía. Como era costumbre, la vegetación alrededor de dónde ella declarara un lugar como su propiedad, empezaba a morir, la tierra se tornaba árida y era una forma que realmente amaba para alejar a las personas. Pocos de ellos se atrevían a entrar, pero a lo lejos avistó caballos, un carromato que no se veía nada pequeño. ¿Quién osaba molestar cuando ya casi era hora de su merienda? Agradeció que Ukobach se quedara en otra de sus casas, normalmente no habrían logrado cruzar ni el umbral de la entrada antes de arder. Bajó, las visitas inesperadas no eran sus favoritas, las esperadas menos. Mostró ese gesto eterno de superioridad, esa mirada que le daba a cualquiera que no consideraba mínimamente decente; ningún humano lo era. El carromato se detuvo, bajaron sus conductores. Dos hombres altos, fuertes, en uniforme de algún barón, pura elegancia, pero ellos se veían cansados, hastiados. De inmediato pusieron un banco y abrieron la puerta del elegante carro. Un hombre vestido con sedas desde la cabeza a los pies bajó con la ayuda de los otros, era un poco más bajo que Catherine pero gordo y con una papada que parecía podría comerse a alguien. El aroma que emanaba era horrible, ella tuvo que cubrir su nariz ligeramente. — Mi señora Catherine, la bruja más poderosa... La hija del infierno. — el gesto de Catherine fue más de asco por sus adulaciones que por el aroma a podrido que le venía saliendo de la entrepierna. — No me adules tanto y dime... ¿Qué quieres en mi hogar que vienes sin permiso a molestar? Supuso que el hombre no estaba acostumbrado a que le hablaran así, porque puso cara de susto y parecía encogerse un poco ante la encantadora pero asqueada voz que usó Catherine. — Quiero un pacto. — añadió él. — ¿Quieres que te quite la gonorrea? — Los ojos de Catherine se fijaron hacía abajo. — ¡No! yo... No tengo gonorrea... Pero no es eso. ¡Hay una envenenadora! Una mujer que mata niños, mujeres... ¡Hombres importantes como yo! Catherine hizo una mueca de aburrimiento. Pero respondió. — Dame el nombre, solo recuerda que yo tomaré lo que quiera y... Si tienes gonorrea. Terminó aceptando, solo dio el nombre de la "envenenadora", el propio y su título nobiliario, aunque nunca oyó hablar de una bruja de venenos, ahora tenía un nombre en la cabeza. . 𝕺𝖉𝖊𝖙𝖙𝖊 . Primero envió a sus cuervos a recabar información del hombre, que a final de cuentas se había presentado como un hacendado acaudalado. No era tanto de su interés, pero algo debía poseer. Lo que le causaba mucha curiosidad era la mujer, lo primero fue encontrarla astralmente, entrar en sus sueños y ver... ¿De verdad era una asesina? Qué desperdicio que mujer, si de verdad lo era sería difícil no empatizar con ella. Su mente era una maraña caótica de emociones, pero pudo entrar; manipular sus sueños. [ https://www.youtube.com/watch?v=Af2k7MfWVZw&t=226s ] La entrada de un enorme cementerio, el cielo gris y las plantas muertas. Esa melodía resonaba al fondo, como esperando presentarse ante su nueva invitada... La bruja dorada estaba por saludar.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    5
    16 turnos 0 maullidos
  • Mientras estaba en su día de descanso, salió a caminar a un parque cercano. Miró alrededor, disfrutando del paisaje, la frescura del ambiente y el aroma a naturaleza que le rodeaba. A pesar de ser ligeramente artificial y modificada por la mano del hombre, era un detalle que le parecía soberbio.

    De pronto, escuchó unos pasos, como si alguien estuviera alcanzándole, al dirigir la mirada hacia el sonido, sus ojos se fijaron en el movimiento. ⸻¿Me necesitabas para algo?⸻
    Mientras estaba en su día de descanso, salió a caminar a un parque cercano. Miró alrededor, disfrutando del paisaje, la frescura del ambiente y el aroma a naturaleza que le rodeaba. A pesar de ser ligeramente artificial y modificada por la mano del hombre, era un detalle que le parecía soberbio. De pronto, escuchó unos pasos, como si alguien estuviera alcanzándole, al dirigir la mirada hacia el sonido, sus ojos se fijaron en el movimiento. ⸻¿Me necesitabas para algo?⸻
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • El sol de la tarde iluminaba las calles empedradas de Ratisbona. El peliceleste caminaba con una sonrisa satisfecha, cargando bajo el brazo varios grimorios antiguos que acababa de adquirir. El olor a cuero viejo y tinta aún se pegaba a las tapas.
    Sus ojos turquesa se fijaron en la figura cercana y su expresión se volvió más cálida.

    —Eh, tú —saludó con voz amigable, ajustando los libros con cuidado

    —. No te había visto por aquí. ¿Viajero nuevo?

    Se acercó un par de pasos, los grimorios pesando ligeramente contra su costado.
    El sol de la tarde iluminaba las calles empedradas de Ratisbona. El peliceleste caminaba con una sonrisa satisfecha, cargando bajo el brazo varios grimorios antiguos que acababa de adquirir. El olor a cuero viejo y tinta aún se pegaba a las tapas. Sus ojos turquesa se fijaron en la figura cercana y su expresión se volvió más cálida. —Eh, tú —saludó con voz amigable, ajustando los libros con cuidado —. No te había visto por aquí. ¿Viajero nuevo? Se acercó un par de pasos, los grimorios pesando ligeramente contra su costado.
    0 turnos 0 maullidos
  • No suelo fijarme en esas cosas...pero supongo que gustan los pechos grandes....
    No suelo fijarme en esas cosas...pero supongo que gustan los pechos grandes....
    Me enjaja
    Me gusta
    Me encocora
    4
    11 turnos 0 maullidos
  • ¿Cómo es posible que una belleza como tu se pueda fijar en alguien que es visto como un demente psicópata?
    ¿Cómo es posible que una belleza como tu se pueda fijar en alguien que es visto como un demente psicópata?
    Me encocora
    1
    3 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    He pensado que voy a hacer un articulo para fijar en la ficha de mi perfil con todos los enlaces de interés que podáis necesitar. Así, si alguien anda muy perdido y necesita acceder a algo de forma rápida podrá encontrarlo con facilidad.

    Además, asi relleno ese espacio en mi perfil
    He pensado que voy a hacer un articulo para fijar en la ficha de mi perfil con todos los enlaces de interés que podáis necesitar. Así, si alguien anda muy perdido y necesita acceder a algo de forma rápida podrá encontrarlo con facilidad. Además, asi relleno ese espacio en mi perfil 😍🤩
    Me encocora
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Qué fácil es abrir la boca para echarse flores a sí mismo y criticar a los demás. ¿Crees que logras convencer a alguien con tu falsa superioridad moral? Si tan preocupado estás por ti mismo ¿Por qué fijarte en lo que los demás hacen? Más bien parece que tu vida es aburrida y carente de emoción.
    Qué fácil es abrir la boca para echarse flores a sí mismo y criticar a los demás. ¿Crees que logras convencer a alguien con tu falsa superioridad moral? Si tan preocupado estás por ti mismo ¿Por qué fijarte en lo que los demás hacen? Más bien parece que tu vida es aburrida y carente de emoción.
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados