• {Las nieves perpetuas de las Montañas de Skalvik caían con suavidad sobre los tejados de piedra cuando Ivandore de Ebonhart atravesó las estrechas calles del antiguo poblado de Valdren. Montado sobre su fiel corcel, el caballero avanzaba lentamente entre los aldeanos, cuyos rostros reflejaban tanto respeto como curiosidad.}

    {Hacía semanas que viajaba por los caminos helados del norte, siguiendo rumores sobre antiguos santuarios olvidados y reliquias sagradas perdidas durante las grandes cruzadas. Su armadura, marcada por incontables batallas, crujía bajo el peso de la escarcha, mientras el viento de las montañas agitaba los desgastados estandartes con la cruz roja que aún portaba con orgullo.}

    {A lo lejos, sobre un promontorio rocoso, se alzaba la fortaleza de Frosthall, envuelta en niebla y leyendas. Allí, según las historias de los ancianos, reposaba un secreto capaz de cambiar el destino de Asteria.}

    {Sin embargo, aquella tarde no buscaba gloria ni combate. Solo deseaba encontrar refugio antes de que la tormenta cubriese los caminos y transformase las montañas en una prisión de hielo. Pero el destino, como siempre, parecía tener otros planes para el caballero de Ebonhart.}
    {Las nieves perpetuas de las Montañas de Skalvik caían con suavidad sobre los tejados de piedra cuando Ivandore de Ebonhart atravesó las estrechas calles del antiguo poblado de Valdren. Montado sobre su fiel corcel, el caballero avanzaba lentamente entre los aldeanos, cuyos rostros reflejaban tanto respeto como curiosidad.} {Hacía semanas que viajaba por los caminos helados del norte, siguiendo rumores sobre antiguos santuarios olvidados y reliquias sagradas perdidas durante las grandes cruzadas. Su armadura, marcada por incontables batallas, crujía bajo el peso de la escarcha, mientras el viento de las montañas agitaba los desgastados estandartes con la cruz roja que aún portaba con orgullo.} {A lo lejos, sobre un promontorio rocoso, se alzaba la fortaleza de Frosthall, envuelta en niebla y leyendas. Allí, según las historias de los ancianos, reposaba un secreto capaz de cambiar el destino de Asteria.} {Sin embargo, aquella tarde no buscaba gloria ni combate. Solo deseaba encontrar refugio antes de que la tormenta cubriese los caminos y transformase las montañas en una prisión de hielo. Pero el destino, como siempre, parecía tener otros planes para el caballero de Ebonhart.}
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  • Preparación:

    *En su viaje para acostumbrarse a esta forma busque desafíos al ser una entidad del caos no es necesario limitarse a una forma pero acostumbrarse a tal no sería mala idea*

    *En mi viaje en solitario encontré un rival digno para probar mis límites...*

    -Oh un dragón! Bestia del Inframundo acaso osas desafiarme Ami? *Notando que aquel dragón ya también se habría percatado de la amenaza que yo significaba*

    *Acto seguido decidí tomar posición dispuesto a acabar con esa bestia que oso desafiarme*

    Una bestia como tú debería conocer sus límites... *Sin más estalló una batalla*

    *Golpes ruidos destrucción... Todo producto de la magia del caos y los gritos de aquella bestia que se habría metido en una batalla que jamás ganaría*


    Hmm... Los recuerdos de mi madre vienen bien para este tipo de situaciones.... *Mafia defensiva, magia ofensiva y de control, todo habría salido mejor que lo que podría analizar*

    -Bien hora de terminar los juegos.... *Decidí acabar rápidamente con aquel dragón infernal*

    -bestia tonta..... Un ser insignificante como tú jamás podría ponerme un dedo encima... *Viendo aquel dragón derrotado pero a su vez escuchaba unos quejidos*


    *Habría visto un soldado al parecer de una batalla pasada, casi muerto*

    *No empatizaba con aquellas emociones pero me acerque aquel soldado parecía que fuera a salvarlo... Pero fue lo contrario*

    -tu serás mi sujeto de pruebas antes de que mueras.... *Acto seguido me acerque a el y decidí probar una magia*

    *Aquella magia se basaba en dividir el alma en dos dando un nuevo cuerpo a aquella parte restante*

    *El proceso iba bien... Ser del caos era una beneficio en estos aspectos que no aplicaban límites en mi, el proceso fue rápido y pude dividir aquel sujeto en dos*

    -excelente.... Ya puedes morir si así lo deseas... *Lo decía con una sonrisa macabra*

    -esta magia me vendra bien para aquella persona.... *Pero un pensamiento invadió mi cabeza*

    *Acaso mi madre Veythra Lili Queen Ishtar habría ayudado a ese soldado moribundo?*

    *Estás sensaciones son raras... No las conozco no las interpretó solo se... Guiarme al caos decía para seguir caminando merodeando en sus pensamientos*


    El caos ya atacara.... La calma no es para siempre... Si juegan con el... El jugara también con ustedes...

    -Nyxar'Kael... Heraldo del caos

    Preparación: *En su viaje para acostumbrarse a esta forma busque desafíos al ser una entidad del caos no es necesario limitarse a una forma pero acostumbrarse a tal no sería mala idea* *En mi viaje en solitario encontré un rival digno para probar mis límites...* -Oh un dragón! Bestia del Inframundo acaso osas desafiarme Ami? *Notando que aquel dragón ya también se habría percatado de la amenaza que yo significaba* *Acto seguido decidí tomar posición dispuesto a acabar con esa bestia que oso desafiarme* Una bestia como tú debería conocer sus límites... *Sin más estalló una batalla* *Golpes ruidos destrucción... Todo producto de la magia del caos y los gritos de aquella bestia que se habría metido en una batalla que jamás ganaría* Hmm... Los recuerdos de mi madre vienen bien para este tipo de situaciones.... *Mafia defensiva, magia ofensiva y de control, todo habría salido mejor que lo que podría analizar* -Bien hora de terminar los juegos.... *Decidí acabar rápidamente con aquel dragón infernal* -bestia tonta..... Un ser insignificante como tú jamás podría ponerme un dedo encima... *Viendo aquel dragón derrotado pero a su vez escuchaba unos quejidos* *Habría visto un soldado al parecer de una batalla pasada, casi muerto* *No empatizaba con aquellas emociones pero me acerque aquel soldado parecía que fuera a salvarlo... Pero fue lo contrario* -tu serás mi sujeto de pruebas antes de que mueras.... *Acto seguido me acerque a el y decidí probar una magia* *Aquella magia se basaba en dividir el alma en dos dando un nuevo cuerpo a aquella parte restante* *El proceso iba bien... Ser del caos era una beneficio en estos aspectos que no aplicaban límites en mi, el proceso fue rápido y pude dividir aquel sujeto en dos* -excelente.... Ya puedes morir si así lo deseas... *Lo decía con una sonrisa macabra* -esta magia me vendra bien para aquella persona.... *Pero un pensamiento invadió mi cabeza* *Acaso mi madre [Lili.Queen] habría ayudado a ese soldado moribundo?* *Estás sensaciones son raras... No las conozco no las interpretó solo se... Guiarme al caos decía para seguir caminando merodeando en sus pensamientos* El caos ya atacara.... La calma no es para siempre... Si juegan con el... El jugara también con ustedes... -Nyxar'Kael... Heraldo del caos
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  • -Dean… No planeo irme a ningún lado…-negó ella con la cabeza.

    Soltó la mano del cazador para luego girarse ligeramente y poder tomar el rostro masculino entre ambas manos.

    -Me moría de ganas de volver. Aquí. Contigo. Pensé que lo que echaba de menos era Nueva Orleans y, aunque tengo grandes recuerdos allí… y siempre seré bien recibida, es contigo donde quiero estar. Aquí, en Luisiana o en una cabaña perdida en medio de ninguna parte. Pero contigo -puntualizó acariciando una de sus mejillas ligeramente con la yema de uno de sus pulgares.


    ⸻ extracto de rol con Dean Winchester
    -Dean… No planeo irme a ningún lado…-negó ella con la cabeza. Soltó la mano del cazador para luego girarse ligeramente y poder tomar el rostro masculino entre ambas manos. -Me moría de ganas de volver. Aquí. Contigo. Pensé que lo que echaba de menos era Nueva Orleans y, aunque tengo grandes recuerdos allí… y siempre seré bien recibida, es contigo donde quiero estar. Aquí, en Luisiana o en una cabaña perdida en medio de ninguna parte. Pero contigo -puntualizó acariciando una de sus mejillas ligeramente con la yema de uno de sus pulgares. ⸻ extracto de rol con [BxbyDriver] ⸻
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  • Vida pasada o un bello sueño

    Año 1162 en algún lugar de Italia...
    La noche es perfecta y una enorme luna llena illumina los bosques que rodean el castillo.
    En uno de los grandes balcones de piedra Alma la mira suspirando .
    Su padre ha vuelto a regañarla por estar luchando a espada con uno de sus caballeros, porque no entiende que ella no quiere tejer ni bordar- resopla mirando la hermosa luna llena sujetando entre sus manos una hermosa espada que esconde en sus aposentos.
    Mañana al amanecer volvera a escapar a el patio de armas aunque le cueste un nuevo castigo
    Continuará.......
    Vida pasada o un bello sueño Año 1162 en algún lugar de Italia... La noche es perfecta y una enorme luna llena illumina los bosques que rodean el castillo. En uno de los grandes balcones de piedra Alma la mira suspirando . Su padre ha vuelto a regañarla por estar luchando a espada con uno de sus caballeros, porque no entiende que ella no quiere tejer ni bordar- resopla mirando la hermosa luna llena sujetando entre sus manos una hermosa espada que esconde en sus aposentos. Mañana al amanecer volvera a escapar a el patio de armas aunque le cueste un nuevo castigo Continuará.......
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  • Nada mas llegar al bunker, el cazador no pierde ni si quiera un segundo de tiempo, antes de salir del garaje, Dean toma la mano de Hope y la mira los ojos muy serio.

    — Ha llegado el momento... — Ante el puchero de Hope, Dean asiente con una amplia sonrisa.— Oh si, guapa, los pelos de hippie tienen los segundos contados. Un trato es un trato.

    Ambos pasan antes por la cocina para coger una banqueta y sin perder ni si quiera tiempo en cambiarse de ropa, ambos entran en el baño.

    Hope Mikaelson Necesito que vuelvas a dejar a tu novio en su versión anterior. Aunque te parezca menos guapo.
    Nada mas llegar al bunker, el cazador no pierde ni si quiera un segundo de tiempo, antes de salir del garaje, Dean toma la mano de Hope y la mira los ojos muy serio. — Ha llegado el momento... — Ante el puchero de Hope, Dean asiente con una amplia sonrisa.— Oh si, guapa, los pelos de hippie tienen los segundos contados. Un trato es un trato. Ambos pasan antes por la cocina para coger una banqueta y sin perder ni si quiera tiempo en cambiarse de ropa, ambos entran en el baño. — [thetribrid] Necesito que vuelvas a dejar a tu novio en su versión anterior. Aunque te parezca menos guapo.
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  • El frío y la oscuridad estaban de la mano como siempre, rodeando la figura intimidante de la sanguinaria más temina de Nostramo y sus semejantes.

    La armadura, que sonaba pesada con cada paso, expedía un olor putrefacto mezclado con sangre recién adquirida mientras avanzaba en la oscuridad con ojos vigilantes a la espera de encontrar cualquier imperfecto de comportamiento. Sus ojos enrojecidos por no cerrarlos se mantenían completamente atentos, el cabello tras de las orejas para no perder de su rango ni el más mínimo sonido.
    El silencio prevalecía, interrumpido por sus pasos lentos pero firmes que la delataban por más que deseara mantenerse completamente oculta.

    Por momentos, sacudía la cabeza como si espantara moscas, pero no era más que espantar sus propios pensamientos que la perseguían, usando el repelente de sus ideales para compensar cualquier confianza.

    Cuando se dió cuenta, sacudió el brazo derecho para hacer caer de las garras de la armadura un cuerpo que llevaba ahí más tiempo del que debió haber estado.
    El frío y la oscuridad estaban de la mano como siempre, rodeando la figura intimidante de la sanguinaria más temina de Nostramo y sus semejantes. La armadura, que sonaba pesada con cada paso, expedía un olor putrefacto mezclado con sangre recién adquirida mientras avanzaba en la oscuridad con ojos vigilantes a la espera de encontrar cualquier imperfecto de comportamiento. Sus ojos enrojecidos por no cerrarlos se mantenían completamente atentos, el cabello tras de las orejas para no perder de su rango ni el más mínimo sonido. El silencio prevalecía, interrumpido por sus pasos lentos pero firmes que la delataban por más que deseara mantenerse completamente oculta. Por momentos, sacudía la cabeza como si espantara moscas, pero no era más que espantar sus propios pensamientos que la perseguían, usando el repelente de sus ideales para compensar cualquier confianza. Cuando se dió cuenta, sacudió el brazo derecho para hacer caer de las garras de la armadura un cuerpo que llevaba ahí más tiempo del que debió haber estado.
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  • ¿Estaba impaciente por la boda de Elisabeth y Grayson? Sí. ¿Se moría de ganas por disfrutar de aquel día con Dean? Mucho más. No estaba acostumbrada, ninguno de los dos, a esa clase de eventos. La última vez que se había puesto un vestido así había sido en Miss Mystic Falls. Y aquello no había salido demasiado bien. Pero aquello... Aquel día era especial. Y se había preparado con esmero.

    Por supuesto había aprovechado para realizar un cliché, uno que mantuvo su sonrisa en los labios todo el tiempo. No era experta en atar pajaritas, pero... Debía admitir que había hecho un gran trabajo con la de Dean Winchester.
    ¿Estaba impaciente por la boda de Elisabeth y Grayson? Sí. ¿Se moría de ganas por disfrutar de aquel día con Dean? Mucho más. No estaba acostumbrada, ninguno de los dos, a esa clase de eventos. La última vez que se había puesto un vestido así había sido en Miss Mystic Falls. Y aquello no había salido demasiado bien. Pero aquello... Aquel día era especial. Y se había preparado con esmero. Por supuesto había aprovechado para realizar un cliché, uno que mantuvo su sonrisa en los labios todo el tiempo. No era experta en atar pajaritas, pero... Debía admitir que había hecho un gran trabajo con la de [BxbyDriver].
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  • Después de ducharse y de asegurarse de que Dean empezaba a ponerse su traje, la tríbrida procedió a sus propias labores. Sacó el vestido del porta trajes y lo extendió en la cama antes de girarse a buscar los zapatos.

    La parte buena de aquel vestido es que era bastante sencillo de poner, y para lo que no... bueno, era bruja a fin de cuentas...

    No solía acudir a eventos que requiriesen tanta organización, bomba y boato. A decir verdad los últimos dos años apenas había salido del bunker para algo que no fuera salir de caza. Así que aquella boda era el evento perfecto para estrenar su recién recuperada libertad. No le gustaba haberlo conseguido gracias a las vidas perdidas de amigos, pero.
    Después de ducharse y de asegurarse de que Dean empezaba a ponerse su traje, la tríbrida procedió a sus propias labores. Sacó el vestido del porta trajes y lo extendió en la cama antes de girarse a buscar los zapatos. La parte buena de aquel vestido es que era bastante sencillo de poner, y para lo que no... bueno, era bruja a fin de cuentas... No solía acudir a eventos que requiriesen tanta organización, bomba y boato. A decir verdad los últimos dos años apenas había salido del bunker para algo que no fuera salir de caza. Así que aquella boda era el evento perfecto para estrenar su recién recuperada libertad. No le gustaba haberlo conseguido gracias a las vidas perdidas de amigos, pero.
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  • • 「𝔗𝔯𝔞𝔦𝔩𝔟𝔩𝔞𝔷𝔢」
    Categoría Original


    𝑓𝑡. Elina Drakon



    El bosque no figuraba en ninguno de los mapas.

    Aquello, por supuesto, habría resultado fascinante de no ser porque llevaba varias horas caminando en círculos.

    La espesura se alzaba a su alrededor como una arquitectura primitiva y hostil: troncos desmesurados, raíces retorcidas y copas tan densas que no permitían el paso de la luz; lo que le hacía incapaz de distinguir la mañana del anochecer. Toda la zona olía a tierra húmeda, corteza vieja y algo más difícil de nombrar, una presencia tenue que parecía observarlo desde detrás de cada árbol.

    Vestía un traje negro de corte impecable, ligeramente manchado de barro en el borde del pantalón. Aquella diminuta imperfección había conseguido irritarlo más que la posibilidad de no encontrar la salida.

    Se detuvo frente a una bifurcación idéntica a las seis anteriores.

    — Extraordinario. —murmuró, contemplando ambos senderos con una sonrisa sin humor—. Un reino oculto, completamente protegido y no por ejércitos, sino por algo más...

    Había seguido rumores durante semanas: relatos incompletos, pergaminos deslavados por el tiempo, testimonios pronunciados por personas demasiado aterradas para mentir. Todos hablaban de una nación apartada del mundo, preservada entre montañas y hechicería, un lugar cuyo nombre rara vez era escrito y jamás pronunciado dos veces seguidas.

    Él no buscaba sus tesoros.

    Buscaba algo más que aquel reino, algo que había sido ocultado mucho antes de su propia muerte.

    O quizá algo que había sido ocultado de él.

    Acomodó el puño de su camisa, aunque la tela ya descansaba en su sitio, y examinó el suelo. No había huellas, ramas rotas ni marcas recientes. Solo hojas negras llenas de humedad y una bruma baja que reptaba entre las raíces con una lentitud sospechosamente deliberada.

    — Muy bien. —dijo al bosque—. Admito que la primera hora tuvo cierto encanto.

    El silencio respondió.

    — La segunda fue repetitiva.

    Una rama crujió a su espalda.

    No volteó de inmediato.

    Su expresión permaneció serena, cortés, cuidadosamente compuesta. Sin embargo, bajo aquella elegancia fingida; algo en él se tensó. La oscuridad que habitaba su alma reconoció una presencia cercana; antigua, contenida y ajena a las criaturas ordinarias.

    — Y esta parte... —añadió, ladeando el rostro hacia un costado—. Empieza a parecer una emboscada.

    El viento atravesó las hojas, aunque ninguna rama se movió.

    Entonces distinguió, entre la niebla, una figura.

    No podía determinar si se trataba de un guardián, un viajero o una de las muchas cosas que el bosque había aprendido a imitar. Aun así, giró con completa calma y ofreció una inclinación mínima de su cabeza, como si ambos se encontraran en un salón y no en una espesura que parecía querer tragárselo entero.

    — Buenas noches. O días... Este lugar tiene una relación, francamente, pretenciosa con la luz.

    Sus ojos recorrieron a la presencia con precisión meticulosa.

    — Estoy buscando un reino que, según parece, ha invertido un esfuerzo considerable en no ser encontrado.

    Una pausa. Los labios se le curvaron con suavidad.

    — Y antes de que preguntes, no, no estoy perdido. —desvió la mirada y observó brevemente los dos caminos a su espalda: ambos idénticos.

    — Estoy permitiendo que el bosque se divierta antes de que colme mi paciencia y lo reduzca todo a cenizas.
    𝑓𝑡. Elina Drakon El bosque no figuraba en ninguno de los mapas. Aquello, por supuesto, habría resultado fascinante de no ser porque llevaba varias horas caminando en círculos. La espesura se alzaba a su alrededor como una arquitectura primitiva y hostil: troncos desmesurados, raíces retorcidas y copas tan densas que no permitían el paso de la luz; lo que le hacía incapaz de distinguir la mañana del anochecer. Toda la zona olía a tierra húmeda, corteza vieja y algo más difícil de nombrar, una presencia tenue que parecía observarlo desde detrás de cada árbol. Vestía un traje negro de corte impecable, ligeramente manchado de barro en el borde del pantalón. Aquella diminuta imperfección había conseguido irritarlo más que la posibilidad de no encontrar la salida. Se detuvo frente a una bifurcación idéntica a las seis anteriores. — Extraordinario. —murmuró, contemplando ambos senderos con una sonrisa sin humor—. Un reino oculto, completamente protegido y no por ejércitos, sino por algo más... Había seguido rumores durante semanas: relatos incompletos, pergaminos deslavados por el tiempo, testimonios pronunciados por personas demasiado aterradas para mentir. Todos hablaban de una nación apartada del mundo, preservada entre montañas y hechicería, un lugar cuyo nombre rara vez era escrito y jamás pronunciado dos veces seguidas. Él no buscaba sus tesoros. Buscaba algo más que aquel reino, algo que había sido ocultado mucho antes de su propia muerte. O quizá algo que había sido ocultado de él. Acomodó el puño de su camisa, aunque la tela ya descansaba en su sitio, y examinó el suelo. No había huellas, ramas rotas ni marcas recientes. Solo hojas negras llenas de humedad y una bruma baja que reptaba entre las raíces con una lentitud sospechosamente deliberada. — Muy bien. —dijo al bosque—. Admito que la primera hora tuvo cierto encanto. El silencio respondió. — La segunda fue repetitiva. Una rama crujió a su espalda. No volteó de inmediato. Su expresión permaneció serena, cortés, cuidadosamente compuesta. Sin embargo, bajo aquella elegancia fingida; algo en él se tensó. La oscuridad que habitaba su alma reconoció una presencia cercana; antigua, contenida y ajena a las criaturas ordinarias. — Y esta parte... —añadió, ladeando el rostro hacia un costado—. Empieza a parecer una emboscada. El viento atravesó las hojas, aunque ninguna rama se movió. Entonces distinguió, entre la niebla, una figura. No podía determinar si se trataba de un guardián, un viajero o una de las muchas cosas que el bosque había aprendido a imitar. Aun así, giró con completa calma y ofreció una inclinación mínima de su cabeza, como si ambos se encontraran en un salón y no en una espesura que parecía querer tragárselo entero. — Buenas noches. O días... Este lugar tiene una relación, francamente, pretenciosa con la luz. Sus ojos recorrieron a la presencia con precisión meticulosa. — Estoy buscando un reino que, según parece, ha invertido un esfuerzo considerable en no ser encontrado. Una pausa. Los labios se le curvaron con suavidad. — Y antes de que preguntes, no, no estoy perdido. —desvió la mirada y observó brevemente los dos caminos a su espalda: ambos idénticos. — Estoy permitiendo que el bosque se divierta antes de que colme mi paciencia y lo reduzca todo a cenizas.
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  • Después de ganar y de haber logrado hacer un trato con el cazador para que conservase aquel corte de cabello resultado de un hechizo defectuoso, la tríbrida se había acercado hasta la tintorería para recuperar su vestido y el traje que Elijah había prestado a Dean para aquella ocasión.

    Por supuesto Dean seguía sin estar demasiado convencido con todo aquello. No le gustaban las bodas, no se encontraba cómodo con esmoquin y, desde luego no estaba contento con ese corte de pelo.

    -¿Te he dicho alguna vez que eres el mejor novio del mundo? El más listo. El más fuerte. El más guapo y el más bueno... -sonrió la tríbrida tras dejar los porta trajes sobre la mesa de la biblioteca y acercarse al cazador para besarlo con mimo.

    Pareció que aquellas palabras cobraban efecto en el Winchester pues, de pronto, y sin que ella se lo esperara, Dean la agarró de la cintura y giró sobre sus pies para hacerla inclinarse hacia atrás. Por supuesto provocando una carcajada en Hope.

    -Y el más sexy...- concluyó Hope alzando una mano por el pecho de Dean Winchester hasta rodear su nuca y así poder atraerle hacia si y besarle con mimo. Esa clase de besos que una da cuando sabe que lo tiene todo en la vida, porque tiene a su lado al hombre más maravilloso de la tierra.
    Después de ganar y de haber logrado hacer un trato con el cazador para que conservase aquel corte de cabello resultado de un hechizo defectuoso, la tríbrida se había acercado hasta la tintorería para recuperar su vestido y el traje que Elijah había prestado a Dean para aquella ocasión. Por supuesto Dean seguía sin estar demasiado convencido con todo aquello. No le gustaban las bodas, no se encontraba cómodo con esmoquin y, desde luego no estaba contento con ese corte de pelo. -¿Te he dicho alguna vez que eres el mejor novio del mundo? El más listo. El más fuerte. El más guapo y el más bueno... -sonrió la tríbrida tras dejar los porta trajes sobre la mesa de la biblioteca y acercarse al cazador para besarlo con mimo. Pareció que aquellas palabras cobraban efecto en el Winchester pues, de pronto, y sin que ella se lo esperara, Dean la agarró de la cintura y giró sobre sus pies para hacerla inclinarse hacia atrás. Por supuesto provocando una carcajada en Hope. -Y el más sexy...- concluyó Hope alzando una mano por el pecho de [BxbyDriver] hasta rodear su nuca y así poder atraerle hacia si y besarle con mimo. Esa clase de besos que una da cuando sabe que lo tiene todo en la vida, porque tiene a su lado al hombre más maravilloso de la tierra.
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