En la constelación de Tauro, mas exactamente en el cúmulo de las Híades, yace un planeta desolado en un sistema solar de dos soles, donde solo un lugar es habitable.
Carcosa, un reino que se ejerce en contra toda lógica, con grandes edificaciones, un reino prospero de alguna forma, donde habitan diferentes razas, desde humanos hasta seres mas haya del cosmos.
En su castillo yace el Rey, esperando que algún humano se encuentre con el Signo Amarillo o lea alguno de los cuentos del libro "El Rey de Amarillo", todo con la finalidad de poder manifestarse en el mundo humano y continuar por la búsqueda de romper el sello que lo tiene prisionero en la ciudad que él mismo erigió. Esas fuerzas cósmicas que incluso le dieron al Rey la cualidad de generar locura a los mortales.
Carcosa, un reino que se ejerce en contra toda lógica, con grandes edificaciones, un reino prospero de alguna forma, donde habitan diferentes razas, desde humanos hasta seres mas haya del cosmos.
En su castillo yace el Rey, esperando que algún humano se encuentre con el Signo Amarillo o lea alguno de los cuentos del libro "El Rey de Amarillo", todo con la finalidad de poder manifestarse en el mundo humano y continuar por la búsqueda de romper el sello que lo tiene prisionero en la ciudad que él mismo erigió. Esas fuerzas cósmicas que incluso le dieron al Rey la cualidad de generar locura a los mortales.
En la constelación de Tauro, mas exactamente en el cúmulo de las Híades, yace un planeta desolado en un sistema solar de dos soles, donde solo un lugar es habitable.
Carcosa, un reino que se ejerce en contra toda lógica, con grandes edificaciones, un reino prospero de alguna forma, donde habitan diferentes razas, desde humanos hasta seres mas haya del cosmos.
En su castillo yace el Rey, esperando que algún humano se encuentre con el Signo Amarillo o lea alguno de los cuentos del libro "El Rey de Amarillo", todo con la finalidad de poder manifestarse en el mundo humano y continuar por la búsqueda de romper el sello que lo tiene prisionero en la ciudad que él mismo erigió. Esas fuerzas cósmicas que incluso le dieron al Rey la cualidad de generar locura a los mortales.