-No es por nada...pero esta vez me quedó ¡insuperable!
Dijo la Gran Maestra Intendente mientras degustaba una pizza hecha por ella. La masa suave pero con una delicada crocancia en la base, quesos y champiñones seleccionados por ella misma además de la salsa preparada desde cero. Pocas veces se daba el gusto o el tiempo de cocinar ella misma.
—¡...! -Inhaló con cierta brusquedad-
Unos hilos de queso se estiraban desde sus labios hasta la rebanada de pizza que había mordido, sus ojos se abrieron de sorpresa, orgullo y hasta cierto punto vergüenza de que alguien pudiera entrar de repente a la oficina y verla así. Mordió el hilo quesoso para cortarlo con su boca y con la otra mano lo fue enredando delicadamente alrededor de la rebanada.
Dijo la Gran Maestra Intendente mientras degustaba una pizza hecha por ella. La masa suave pero con una delicada crocancia en la base, quesos y champiñones seleccionados por ella misma además de la salsa preparada desde cero. Pocas veces se daba el gusto o el tiempo de cocinar ella misma.
—¡...! -Inhaló con cierta brusquedad-
Unos hilos de queso se estiraban desde sus labios hasta la rebanada de pizza que había mordido, sus ojos se abrieron de sorpresa, orgullo y hasta cierto punto vergüenza de que alguien pudiera entrar de repente a la oficina y verla así. Mordió el hilo quesoso para cortarlo con su boca y con la otra mano lo fue enredando delicadamente alrededor de la rebanada.
-No es por nada...pero esta vez me quedó ¡insuperable!
Dijo la Gran Maestra Intendente mientras degustaba una pizza hecha por ella. La masa suave pero con una delicada crocancia en la base, quesos y champiñones seleccionados por ella misma además de la salsa preparada desde cero. Pocas veces se daba el gusto o el tiempo de cocinar ella misma.
—¡...! -Inhaló con cierta brusquedad-
Unos hilos de queso se estiraban desde sus labios hasta la rebanada de pizza que había mordido, sus ojos se abrieron de sorpresa, orgullo y hasta cierto punto vergüenza de que alguien pudiera entrar de repente a la oficina y verla así. Mordió el hilo quesoso para cortarlo con su boca y con la otra mano lo fue enredando delicadamente alrededor de la rebanada.