—No. Aún no es momento de volver. Esta operación está siendo más extenuante de lo que imaginé. Y mientras más me aproximo a mi objetivo, perfeccionando cada uno de mis pasos en este largo viaje, he estado cuidando de una planta especial que alguien me obsequió.
¿Quién lo diría? Alguien acostumbrada al campo de batalla, como yo, cuidando de un ser mucho más delicado de los que estoy acostumbrada a tratar. «Lunámbula», la llaman. Me dijeron que me protegería. Pero cada vez que toco uno de sus pétalos no puedo evitar preguntarme... ¿será capaz de protegerme de mí misma?
¿Quién lo diría? Alguien acostumbrada al campo de batalla, como yo, cuidando de un ser mucho más delicado de los que estoy acostumbrada a tratar. «Lunámbula», la llaman. Me dijeron que me protegería. Pero cada vez que toco uno de sus pétalos no puedo evitar preguntarme... ¿será capaz de protegerme de mí misma?
—No. Aún no es momento de volver. Esta operación está siendo más extenuante de lo que imaginé. Y mientras más me aproximo a mi objetivo, perfeccionando cada uno de mis pasos en este largo viaje, he estado cuidando de una planta especial que alguien me obsequió.
¿Quién lo diría? Alguien acostumbrada al campo de batalla, como yo, cuidando de un ser mucho más delicado de los que estoy acostumbrada a tratar. «Lunámbula», la llaman. Me dijeron que me protegería. Pero cada vez que toco uno de sus pétalos no puedo evitar preguntarme... ¿será capaz de protegerme de mí misma?