El Pacto de Sombras y la Falsa Noticia El asfalto de la autopista M11 ardía, no por el sol, sino por la furia de los blindados que perseguían al convoy robado. Maral, con la mirada fija en el horizonte, comprendió que recuperar los archivos no era suficiente. Si querían que los traidores salieran de sus madrigueras, debían ofrecerles el trofeo más grande de todos: su propia vida....