Celestine había escapado hace unos días del castillo y estaba muy nerviosa porque temía que su padre, o mejor dicho, los que trabajaban para él, la encontraran y la llevaran al castillo nuevamente por la fuerza. Sin embargo, había escuchado de casualidad que en una mansión de la ciudad había una mujer capaz de conceder cualquier deseo. No le había dado importancia en ese momento, pero la idea había quedado instalada en su cerebro y estaba repitiéndose para si misma posibles deseos que podría pedirle a aquella mujer.

Para su fortuna, días después volvió a escuchar sobre la mujer que cumplía deseos, aparentemente sus deseos tenían un precio pero Celestine estaba dispuesta a conocer ese precio a cambio de su libertad. Cómo si su fortuna no fuera suficiente, Celestine escuchó la dirección en la que esa mujer vivía. Claro que con el poco tiempo que llevaba en la ciudad eso no significaba que pudiera llegar, pero se repitió la dirección para si misma, ya podría pedirle ayuda a distintos ciudadanos para alcanzar su objetivo.

Y así lo hizo, comenzó a caminar por las calles, pidiendo indicaciones sobre como llegar a aquella dirección. Tras un largo viaje en el que la mayoría de gente le ofreció su ayuda, llegó finalmente a aquella mansión.

Se detuvo frente a mansión contemplándola al detalle, sin duda la dueña de aquel lugar podría tener un castillo si lo deseara. Aquel pensamiento le generó un escalofrío.

Finalmente Celestine tocó el timbre de la mansión y espero pacientemente. Por fin conocería a la mujer que cumple deseos: Kazuha
Celestine había escapado hace unos días del castillo y estaba muy nerviosa porque temía que su padre, o mejor dicho, los que trabajaban para él, la encontraran y la llevaran al castillo nuevamente por la fuerza. Sin embargo, había escuchado de casualidad que en una mansión de la ciudad había una mujer capaz de conceder cualquier deseo. No le había dado importancia en ese momento, pero la idea había quedado instalada en su cerebro y estaba repitiéndose para si misma posibles deseos que podría pedirle a aquella mujer. Para su fortuna, días después volvió a escuchar sobre la mujer que cumplía deseos, aparentemente sus deseos tenían un precio pero Celestine estaba dispuesta a conocer ese precio a cambio de su libertad. Cómo si su fortuna no fuera suficiente, Celestine escuchó la dirección en la que esa mujer vivía. Claro que con el poco tiempo que llevaba en la ciudad eso no significaba que pudiera llegar, pero se repitió la dirección para si misma, ya podría pedirle ayuda a distintos ciudadanos para alcanzar su objetivo. Y así lo hizo, comenzó a caminar por las calles, pidiendo indicaciones sobre como llegar a aquella dirección. Tras un largo viaje en el que la mayoría de gente le ofreció su ayuda, llegó finalmente a aquella mansión. Se detuvo frente a mansión contemplándola al detalle, sin duda la dueña de aquel lugar podría tener un castillo si lo deseara. Aquel pensamiento le generó un escalofrío. Finalmente Celestine tocó el timbre de la mansión y espero pacientemente. Por fin conocería a la mujer que cumple deseos: [K4zuha]
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