La luz de su despacho en la UAC seguía encendida cuando casi todas las demás ya se habían apagado. Y digo "casi" porque al otro lado de la planta, la luz del despacho de Aaron Hotchner tambien parecía encendida. Parecia el sino de los jefes de ambos equipos de la UAC.
Y es que Jack Tessaro estaba inclinado sobre su escritorio, una carpeta abierta entre sus manos, otra a medio revisar a su derecha... El tic - tac constante del reloj marcaba una hora en la que se supone que ya debería estar en casa, pero allí seguía.
Los ojos de JT recorrían las mismas líneas por tercera vez.
Algo no encajaba. Simplemente, lo sabía.
JT apretó la mandíbula, dejando el bolígrafo caer sobre el papel con un leve golpe seco. Algo frustrado. Podía irse. Debería irse. Sabía perfectamente que Angie estaba en su apartamento esperándole, que había hecho un plan, que… importaba. Ella importaba. pero también lo hacían las victimas de aquel caso.
Su mirada se desvió, inevitable, hacia el móvil. La pantalla seguía en negro.
"Un par de minutos más. Y me voy"
Volvió al informe. Porque si había una posibilidad, por mínima que fuera, de que se le estuviera escapando algo, no se lo perdonaría a si mismo. Ni esa noche. Ni ninguna.
Y es que Jack Tessaro estaba inclinado sobre su escritorio, una carpeta abierta entre sus manos, otra a medio revisar a su derecha... El tic - tac constante del reloj marcaba una hora en la que se supone que ya debería estar en casa, pero allí seguía.
Los ojos de JT recorrían las mismas líneas por tercera vez.
Algo no encajaba. Simplemente, lo sabía.
JT apretó la mandíbula, dejando el bolígrafo caer sobre el papel con un leve golpe seco. Algo frustrado. Podía irse. Debería irse. Sabía perfectamente que Angie estaba en su apartamento esperándole, que había hecho un plan, que… importaba. Ella importaba. pero también lo hacían las victimas de aquel caso.
Su mirada se desvió, inevitable, hacia el móvil. La pantalla seguía en negro.
"Un par de minutos más. Y me voy"
Volvió al informe. Porque si había una posibilidad, por mínima que fuera, de que se le estuviera escapando algo, no se lo perdonaría a si mismo. Ni esa noche. Ni ninguna.
La luz de su despacho en la UAC seguía encendida cuando casi todas las demás ya se habían apagado. Y digo "casi" porque al otro lado de la planta, la luz del despacho de Aaron Hotchner tambien parecía encendida. Parecia el sino de los jefes de ambos equipos de la UAC.
Y es que Jack Tessaro estaba inclinado sobre su escritorio, una carpeta abierta entre sus manos, otra a medio revisar a su derecha... El tic - tac constante del reloj marcaba una hora en la que se supone que ya debería estar en casa, pero allí seguía.
Los ojos de JT recorrían las mismas líneas por tercera vez.
Algo no encajaba. Simplemente, lo sabía.
JT apretó la mandíbula, dejando el bolígrafo caer sobre el papel con un leve golpe seco. Algo frustrado. Podía irse. Debería irse. Sabía perfectamente que Angie estaba en su apartamento esperándole, que había hecho un plan, que… importaba. Ella importaba. pero también lo hacían las victimas de aquel caso.
Su mirada se desvió, inevitable, hacia el móvil. La pantalla seguía en negro.
"Un par de minutos más. Y me voy"
Volvió al informe. Porque si había una posibilidad, por mínima que fuera, de que se le estuviera escapando algo, no se lo perdonaría a si mismo. Ni esa noche. Ni ninguna.
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