Tal vez es cada recuerdo que no suena más,
O un corazón invisible que late igual.
Esa aflicción de controlar cada rincón que habitas.
Quédate aquí, no importa qué,
Dediquemos el "hoy" al "podrá ser",
Que ya no hay "después"
En este mundo que está al revés.
Y entre cada anhelo pueril,
La escarcha que nos cubre sentí
Derretirse en el esceptisimo gris
Y a los colores de otro "mañana" hacer surgir.
O un corazón invisible que late igual.
Esa aflicción de controlar cada rincón que habitas.
Quédate aquí, no importa qué,
Dediquemos el "hoy" al "podrá ser",
Que ya no hay "después"
En este mundo que está al revés.
Y entre cada anhelo pueril,
La escarcha que nos cubre sentí
Derretirse en el esceptisimo gris
Y a los colores de otro "mañana" hacer surgir.
Tal vez es cada recuerdo que no suena más,
O un corazón invisible que late igual.
Esa aflicción de controlar cada rincón que habitas.
Quédate aquí, no importa qué,
Dediquemos el "hoy" al "podrá ser",
Que ya no hay "después"
En este mundo que está al revés.
Y entre cada anhelo pueril,
La escarcha que nos cubre sentí
Derretirse en el esceptisimo gris
Y a los colores de otro "mañana" hacer surgir.