El destierro Yo, Elyndar Vëlloren, escribo desde la intemperie del alma.
No desde una tierra extranjera, sino desde un lugar peor: aquel donde el mundo te reconoce y aun así decide no verte. He cruzado ruinas que olían a ceniza y he dormido bajo cielos que prometían lluvia y cumplían silencio. Nada de eso me dolió tanto como el día en que fui apartado sin...