— Contacto.
Se oyó a través del intercomunicador.
Silencio incómodo. Nadie quería saberlo, pero siempre hay quien debe preguntar.
— ¿Qué tenemos?
Kalhi, en voz baja, respondió con esa calma densa que parecía más aplastante que tranquilizadora.
— Dos flores —dijo—. Feliz día de San Valentín.
Se oyó a través del intercomunicador.
Silencio incómodo. Nadie quería saberlo, pero siempre hay quien debe preguntar.
— ¿Qué tenemos?
Kalhi, en voz baja, respondió con esa calma densa que parecía más aplastante que tranquilizadora.
— Dos flores —dijo—. Feliz día de San Valentín.
— Contacto.
Se oyó a través del intercomunicador.
Silencio incómodo. Nadie quería saberlo, pero siempre hay quien debe preguntar.
— ¿Qué tenemos?
Kalhi, en voz baja, respondió con esa calma densa que parecía más aplastante que tranquilizadora.
— Dos flores —dijo—. Feliz día de San Valentín.