Soy Shinya Suzuki.
Campeón japonés de baile latino.
Bailo desde que tengo memoria. No porque fuera un niño adorable con talento natural, sino porque cuando descubrí el ritmo entendí algo: el cuerpo puede decir cosas que la boca no sabe. El baile latino —la rumba, el cha-cha, la samba— no es técnica. Es piel. Es provocación. Es...