El mármol aún conservaba el frío de la mañana cuando apoyó las manos. La ciudad se abría detrás como un mapa de rutas posibles, ninguna segura del todo, todas transitables, todas llenas de civiles.

Kalhi observó el horizonte sin buscar nada en concreto, porque lo que le importaba no era hacia dónde ir, sino por dónde ir.
El mármol aún conservaba el frío de la mañana cuando apoyó las manos. La ciudad se abría detrás como un mapa de rutas posibles, ninguna segura del todo, todas transitables, todas llenas de civiles. Kalhi observó el horizonte sin buscar nada en concreto, porque lo que le importaba no era hacia dónde ir, sino por dónde ir.
Me gusta
1
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados