Adán la había dejado sola en su habitación, con una lista de mandados de lo que sería una salida, en su opinión, interminable y, para variar, con solo media hora para prepararse e ir al punto de encuentro. ¿El problema? Ella no tenía absolutamente nada de ropa, ni siquiera de playa ¿De dónde sacarla? Abrir su armario era lo mismo que abrir el armario de un emo. Todo igual.
Solo varios conjuntos de su ropa como exterminadora y nada para una salida casual después de todo ... ¿Para que necesitaría ella salidas casuales? Era una guerrera, debía entrenar y prepararse para pelear, no jugar a ser una barbie delicada en una cita que ni siquiera era cita aunque sonaba como una...

"Eso te pasa por marimacha" le había dicho el fantasma de su Adán ocasionando que se le escapara un gruñido. La impuntualidad tampoco era de su agrado y aún así no le quedaba más opción que tratar de ir rápido a la primera tienda de ropa que encontrara y comprarse un conjunto para salir y una ropa de baño para la playa. ¡Al menos podría haberle dado una hora! Lo único bueno que podía sacar de aquello es que podía tomarlo como un entrenamiento de vuelo, pues al salir de su habitación y del edificio donde vivía a paso rápido extendió sus alas y emprendió el vuelo de forma rápida y precisa.
En momento como ese agradecía ser una guerrera, tal vez la mejor, pues al menos para cuando volvió a su habitación tras comprar lo primero que encontró y supuso le quedaba, aún tenía unos 15 minutos... Tal vez menos. Odiaba a Adán a veces, pero le podía aún más lo que lo amaba por lo que, bufando, debió irse a dar una ducha rápido antes de cambiarse. Mirándose en el espejo de su cuarto en lo que se acomodaba el vestido tras haberse puesto unas botas altas hasta la rodilla con tacón e incluso una especie de malla oscura que cubría todo su cuerpo.

— Ugh.... Me veo ridícula... —

Se dijo a sí mismo pues aquel tipo de prendas jamás habían sido su estilo. Sin embargo, ya no tenía tiempo. Menos de cinco minutos para llegar cuando acabó, casi maldiciendo en lo que se peinaba el corto cabello con una mano y salía rápido de su habitación.
Apenas habían pasado cinco minutos de la hora acordada cuando sus alas dejaron de batirse en cuanto sus pies tocaron el suelo. Suspirando, se acomodó un mechón de cabello que el viento le había arruinado. No muy lejos pudo notar a Adán . Su corazón latía acelerado sintiéndose aún más ridícula por sentirse nerviosa, negando con la cabeza mientras intentaba distraerse para evitar el sonrojo volviera a sus mejillas. Era una exterminadora, no podía comportarse como una niñata. Tomó aire y exhaló antes de volver a su expresión habitual y comenzar a caminar hacia donde el otro se encontraba.

— Siento la demora, señor — Se disculpó con la misma postura estoica habitual en cuanto llegó donde él. Su cabeza en alto, pese a que un segundo antes de hablarse se había bajado nuevamente la falda de su vestido. Una prenda que sentía no iba con ella.
Adán la había dejado sola en su habitación, con una lista de mandados de lo que sería una salida, en su opinión, interminable y, para variar, con solo media hora para prepararse e ir al punto de encuentro. ¿El problema? Ella no tenía absolutamente nada de ropa, ni siquiera de playa ¿De dónde sacarla? Abrir su armario era lo mismo que abrir el armario de un emo. Todo igual. Solo varios conjuntos de su ropa como exterminadora y nada para una salida casual después de todo ... ¿Para que necesitaría ella salidas casuales? Era una guerrera, debía entrenar y prepararse para pelear, no jugar a ser una barbie delicada en una cita que ni siquiera era cita aunque sonaba como una... "Eso te pasa por marimacha" le había dicho el fantasma de su Adán ocasionando que se le escapara un gruñido. La impuntualidad tampoco era de su agrado y aún así no le quedaba más opción que tratar de ir rápido a la primera tienda de ropa que encontrara y comprarse un conjunto para salir y una ropa de baño para la playa. ¡Al menos podría haberle dado una hora! Lo único bueno que podía sacar de aquello es que podía tomarlo como un entrenamiento de vuelo, pues al salir de su habitación y del edificio donde vivía a paso rápido extendió sus alas y emprendió el vuelo de forma rápida y precisa. En momento como ese agradecía ser una guerrera, tal vez la mejor, pues al menos para cuando volvió a su habitación tras comprar lo primero que encontró y supuso le quedaba, aún tenía unos 15 minutos... Tal vez menos. Odiaba a Adán a veces, pero le podía aún más lo que lo amaba por lo que, bufando, debió irse a dar una ducha rápido antes de cambiarse. Mirándose en el espejo de su cuarto en lo que se acomodaba el vestido tras haberse puesto unas botas altas hasta la rodilla con tacón e incluso una especie de malla oscura que cubría todo su cuerpo. — Ugh.... Me veo ridícula... — Se dijo a sí mismo pues aquel tipo de prendas jamás habían sido su estilo. Sin embargo, ya no tenía tiempo. Menos de cinco minutos para llegar cuando acabó, casi maldiciendo en lo que se peinaba el corto cabello con una mano y salía rápido de su habitación. Apenas habían pasado cinco minutos de la hora acordada cuando sus alas dejaron de batirse en cuanto sus pies tocaron el suelo. Suspirando, se acomodó un mechón de cabello que el viento le había arruinado. No muy lejos pudo notar a [D1ckM4ster]. Su corazón latía acelerado sintiéndose aún más ridícula por sentirse nerviosa, negando con la cabeza mientras intentaba distraerse para evitar el sonrojo volviera a sus mejillas. Era una exterminadora, no podía comportarse como una niñata. Tomó aire y exhaló antes de volver a su expresión habitual y comenzar a caminar hacia donde el otro se encontraba. — Siento la demora, señor — Se disculpó con la misma postura estoica habitual en cuanto llegó donde él. Su cabeza en alto, pese a que un segundo antes de hablarse se había bajado nuevamente la falda de su vestido. Una prenda que sentía no iba con ella.
Me gusta
Me encocora
3
6 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados