La mansión estaba vacía, como siempre. Silenciosa. Demasiada silenciosa... Y demasiado aburrida. ¿Que hacía la gente normal a las once -casi doce- de la noche? Dormir, probablemente. Pero para ella, aún era demasiado temprano para ir a dormir.
¿Tal vez debería salir a dar algún paseo nocturno? Solía ser su antídoto favorito contra el insomnio y el aburrimiento. Pero allí estaba, con su pijama y un abrigo encima -porque la mansión parecía un congelador por las noches-, y además, aún no se recuperaba del todo de su último bajón de energías. No estaba en su mejor momento.
Descendió por las escaleras hasta el salón principal, para luego dejarse caer sobre el sofá. ¿Y si hacia alguna llamada? ¿Fastidiar a alguien por puro entretenimiento, tal vez? Chasqueó la lengua, quizás el paseo nocturno era mejor opción. Claro que eso implicaba subir a cambiarse de ropa para no terminar convertiendose en la chica rara que deambula por ahí en pijama. Se puso de pie, lista para ir a cambiarse. Pero antes de que su pie tocara el primer peldaño de la escalera, se detuvo, con la cabeza ladeada. Había creído escuchar algo fuera de casa, ¿Su imaginación?, tal vez no.
Veyra Leˑron
¿Tal vez debería salir a dar algún paseo nocturno? Solía ser su antídoto favorito contra el insomnio y el aburrimiento. Pero allí estaba, con su pijama y un abrigo encima -porque la mansión parecía un congelador por las noches-, y además, aún no se recuperaba del todo de su último bajón de energías. No estaba en su mejor momento.
Descendió por las escaleras hasta el salón principal, para luego dejarse caer sobre el sofá. ¿Y si hacia alguna llamada? ¿Fastidiar a alguien por puro entretenimiento, tal vez? Chasqueó la lengua, quizás el paseo nocturno era mejor opción. Claro que eso implicaba subir a cambiarse de ropa para no terminar convertiendose en la chica rara que deambula por ahí en pijama. Se puso de pie, lista para ir a cambiarse. Pero antes de que su pie tocara el primer peldaño de la escalera, se detuvo, con la cabeza ladeada. Había creído escuchar algo fuera de casa, ¿Su imaginación?, tal vez no.
Veyra Leˑron
La mansión estaba vacía, como siempre. Silenciosa. Demasiada silenciosa... Y demasiado aburrida. ¿Que hacía la gente normal a las once -casi doce- de la noche? Dormir, probablemente. Pero para ella, aún era demasiado temprano para ir a dormir.
¿Tal vez debería salir a dar algún paseo nocturno? Solía ser su antídoto favorito contra el insomnio y el aburrimiento. Pero allí estaba, con su pijama y un abrigo encima -porque la mansión parecía un congelador por las noches-, y además, aún no se recuperaba del todo de su último bajón de energías. No estaba en su mejor momento.
Descendió por las escaleras hasta el salón principal, para luego dejarse caer sobre el sofá. ¿Y si hacia alguna llamada? ¿Fastidiar a alguien por puro entretenimiento, tal vez? Chasqueó la lengua, quizás el paseo nocturno era mejor opción. Claro que eso implicaba subir a cambiarse de ropa para no terminar convertiendose en la chica rara que deambula por ahí en pijama. Se puso de pie, lista para ir a cambiarse. Pero antes de que su pie tocara el primer peldaño de la escalera, se detuvo, con la cabeza ladeada. Había creído escuchar algo fuera de casa, ¿Su imaginación?, tal vez no.
[vey.ra]