— Buenos días, piernitas —
Se había acercado con dos tazas en mano que había apoyado sobre la pequeña mesita al lado de la cama.
Se había sentado a su lado y se agachó depositando un beso en su cabeza.
Un suave ronroneo brotaba desde su pecho solo por verlo mientras lo despertaba.
Se había acercado con dos tazas en mano que había apoyado sobre la pequeña mesita al lado de la cama.
Se había sentado a su lado y se agachó depositando un beso en su cabeza.
Un suave ronroneo brotaba desde su pecho solo por verlo mientras lo despertaba.
— Buenos días, piernitas —
Se había acercado con dos tazas en mano que había apoyado sobre la pequeña mesita al lado de la cama.
Se había sentado a su lado y se agachó depositando un beso en su cabeza.
Un suave ronroneo brotaba desde su pecho solo por verlo mientras lo despertaba.