Llueve. Llueve una cosa mala. Y esta vez no ha sido él invocando nubes para rastrear a alguien. Tanta agua no puede ser buena para nadie ni nada. Este mundo nuevo está loco. Hacen falta más magos que controlen el tiempo. Eso o hace falta degollar a los magos que estén tratando de cambiar el clima para que dejen de hacer burradas.
Llueve. Llueve una cosa mala. Y esta vez no ha sido él invocando nubes para rastrear a alguien. Tanta agua no puede ser buena para nadie ni nada. Este mundo nuevo está loco. Hacen falta más magos que controlen el tiempo. Eso o hace falta degollar a los magos que estén tratando de cambiar el clima para que dejen de hacer burradas.
