"Yo...no pensé que lo harías, ¿sabes?.
Cuando el mundo se desmoronó bajo mis pies, cuando las sombras me envolvieron y cada rostro que conocía se desvaneció en la distancia; cuando la soledad me mostró su rostro más frío, tu estabas ahí. Eras el único que quedaba, el único que parecía verme a través del velo de la oscuridad. Tus palabras fueron consuelo, tus brazos un alivio que pensé real.
Fuiste la única voz que rompió el silencio, la única presencia que hizo retroceder a la oscuridad. "¿Eres la encarnación de la luz?" te pregunté una vez. Las sombras que siempre me han seguido, parecían detenerse frente a ti. Pensé que eras la luz que creía nunca merecer –una ingenuidad que ahora me avergüenza–. Pero ahora lo sé muy bien; Porque creí que eras luz. Pero eras humo.
Una ilusión efímera, una mentira bien tejida. No eras un salvador, solo un ilusionista. Pintaste espejismos, y me permití creer en ellos. Pero no me regalaste realidades, ¿verdad?. Solo me diste ilusiones. Prestadas, robadas...no importa. Porque al final, no me diste nada. Tus palabras fueron mentiras. Tus brazos solo una trampa. En tu juego...solo fui un peon. Y en mi vida, solo fuiste un intruso que buscaba robarme lo que me pertenecía.
No, no eras luz. Eras peor que mi propia oscuridad. Y ahora, mi oscuridad te perseguirá a ti, te consumirá desde dentro, hasta que no quede nada."
Cuando el mundo se desmoronó bajo mis pies, cuando las sombras me envolvieron y cada rostro que conocía se desvaneció en la distancia; cuando la soledad me mostró su rostro más frío, tu estabas ahí. Eras el único que quedaba, el único que parecía verme a través del velo de la oscuridad. Tus palabras fueron consuelo, tus brazos un alivio que pensé real.
Fuiste la única voz que rompió el silencio, la única presencia que hizo retroceder a la oscuridad. "¿Eres la encarnación de la luz?" te pregunté una vez. Las sombras que siempre me han seguido, parecían detenerse frente a ti. Pensé que eras la luz que creía nunca merecer –una ingenuidad que ahora me avergüenza–. Pero ahora lo sé muy bien; Porque creí que eras luz. Pero eras humo.
Una ilusión efímera, una mentira bien tejida. No eras un salvador, solo un ilusionista. Pintaste espejismos, y me permití creer en ellos. Pero no me regalaste realidades, ¿verdad?. Solo me diste ilusiones. Prestadas, robadas...no importa. Porque al final, no me diste nada. Tus palabras fueron mentiras. Tus brazos solo una trampa. En tu juego...solo fui un peon. Y en mi vida, solo fuiste un intruso que buscaba robarme lo que me pertenecía.
No, no eras luz. Eras peor que mi propia oscuridad. Y ahora, mi oscuridad te perseguirá a ti, te consumirá desde dentro, hasta que no quede nada."
"Yo...no pensé que lo harías, ¿sabes?.
Cuando el mundo se desmoronó bajo mis pies, cuando las sombras me envolvieron y cada rostro que conocía se desvaneció en la distancia; cuando la soledad me mostró su rostro más frío, tu estabas ahí. Eras el único que quedaba, el único que parecía verme a través del velo de la oscuridad. Tus palabras fueron consuelo, tus brazos un alivio que pensé real.
Fuiste la única voz que rompió el silencio, la única presencia que hizo retroceder a la oscuridad. "¿Eres la encarnación de la luz?" te pregunté una vez. Las sombras que siempre me han seguido, parecían detenerse frente a ti. Pensé que eras la luz que creía nunca merecer –una ingenuidad que ahora me avergüenza–. Pero ahora lo sé muy bien; Porque creí que eras luz. Pero eras humo.
Una ilusión efímera, una mentira bien tejida. No eras un salvador, solo un ilusionista. Pintaste espejismos, y me permití creer en ellos. Pero no me regalaste realidades, ¿verdad?. Solo me diste ilusiones. Prestadas, robadas...no importa. Porque al final, no me diste nada. Tus palabras fueron mentiras. Tus brazos solo una trampa. En tu juego...solo fui un peon. Y en mi vida, solo fuiste un intruso que buscaba robarme lo que me pertenecía.
No, no eras luz. Eras peor que mi propia oscuridad. Y ahora, mi oscuridad te perseguirá a ti, te consumirá desde dentro, hasta que no quede nada."


